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lunes, 25 de noviembre de 2024

GIRL DE LUKAS DHONT

PROGRAMA 451 (08-11-2024)

 

SINOPSIS

 

Lara, de 15 años, sueña con convertirse en bailarina. Con el apoyo de su padre, se lanza de lleno a esta búsqueda interminable. Pero su cuerpo no se doblega tan fácilmente a la disciplina que le impone.

 

EDITORIAL

 

Hemos hablado más de una vez en este mismo foro, que el objetivo de la filosofía no es otro sino cuestionar, traer la pregunta. A diferencia del sabio, que es aquel que ya posee la sabiduría, el filósofo goza con su búsqueda. Su trabajo está allí, en aquel camino de cuestionamientos y dudas. Ahí se encuentra su placer, en el amor por la búsqueda del saber, en aquella aventura sin destino final. Un recorrido teórico que cuando se cree culminado, vuelve a aparecer la pregunta para demolerlo todo y volver a comenzar. ¿Relativismo?, no, para nada, deconstrucción, desnaturalización. La pregunta por el origen es siempre política y es siempre un cuestionamiento sobre la naturaleza de las cosas, sobre su esencia. Buscar conocer algo es intentar encontrar su naturaleza. ¿Pero existe algo más cambiante que la naturaleza? Heráclito decía que la naturaleza es el infinito movimiento del ser. ¿Cómo podemos entonces afirmar que conocemos algo solo por creer haber hallado su naturaleza? Demoler el sentido común es hacer filosofía. En ese sentido, entonces, podemos afirmar que toda ley es un constructo porque en su creación interviene el lenguaje, esa trama de relaciones tan especiales, que crea ideas sobre el objeto, hipótesis, conclusiones y teorías. ¿Quién puede dudar del carácter artificial del lenguaje? ¿Cómo realizar entonces la división entre lo natural y lo artificial si todo esta intervenido, si no hay absolutos, categorías puras que lo contenga? 



Los griegos entendían a la naturaleza como algo de lo que el ser era parte y la consideraba en constante cambio, el tiempo, que no siempre pone todo en su lugar, la ha ubicado por fuera del hombre y la ha caracterizado como algo estable para de esa forma facilitar su manipulación. Lo natural, entonces, es político y en lo político hay poder y si hay poder, hay resistencia. Si hay un lugar donde el poder se ejerce normalizando, naturalizando, es la sexualidad. La heteronormatividad está inscripta en nuestros cuerpos. Desde su sombra más oscura, el poder atraviesa los cuerpos modificándolos, geosexualizandolos, instalando la categoría de normalidad en nuestro dispositivo heredado creador de subjetividades. El poder está allí ejerciéndose, inscribiéndose en el cuerpo, interviniéndolo, operándolo, produciéndolo, y como no hay poder más eficaz que el que no se ve, lo que busca a través de la norma, de la normalización, no es otra cosa más que la naturalización del ordenamiento, o sea su ocultamiento. No hay conciencia de su ejercicio, se instala como un orden básico, incuestionable, natural, convirtiendo al poder en algo inmanente, en algo que no puede ser de otra manera. Genera de esa forma absolutos que hacen que la vida sea administrable para poder atravesarla en todas sus instancias. Es así entonces como somos objeto y sujeto del poder, reproduciéndolo, trascendiéndolo, repitiéndolo. La resistencia está en la duda, en batallar contra la inmanencia, en militar de la manera que podamos que todo siempre, pero siempre puede ser de otra manera. Por más que nos castiguen, por más que las leyes nos condenen, nos repriman y atraviesen nuestros cuerpos, debemos revelarnos a ser constructos del poder. Detectarlo en lo más mínimo, en lo chiquito, en el cotidiano de la propia vida y erradicarlo como el peor de los virus. Apropiarnos de nuestra existencia, hacernos cargo de nuestro deseo, es la única revolución posible.     

 

Lucas Itze.-

 

Canción elegida para la editorial

 


IMPRESIONES SOBRE GIRL

 


«Si alguien quisiera hacer una lectura de nuestra patria, de esta patria por la que hemos jurado morir en cada himno cantado en los patios de la escuela, esta patria que se ha llevado vidas de jóvenes en sus guerras, esta patria que ha enterrado gente en campos de concentración, si alguien quisiera hacer un registro exacto de esa mierda, entonces debería ver el cuerpo de La Tía Encarna. Eso somos como país también, el daño sin tregua al cuerpo de las travestis. La huella dejada en determinados cuerpos, de manera injusta, azarosa y evitable, esa huella de odio.»

 

Camila Sosa Villada

 

Nacimos y crecimos en una sociedad donde lo binario era lo normal, lo natural, lo lógico. Cuando algo se escapó de esa norma, decidimos denunciarlo, vandalizarlo, silenciarlo. Estamos todavía en un proceso de deconstrucción continua, que bienvenida sea. En mi infancia la imagen de una persona trans, un travesti como se lo conocía, era mirado con desconfianza, era de lo más bajo de la sociedad. Sus historias, sus nombres, sus vidas, eran generalmente invisibilizadas. Aparecían más en noticias policiales que en otras secciones del diario. La irrupción de Cris Miró, fue quizás la que, en muchas personas como yo, empezó a darle otra identidad. Podían hacer otra cosa. Podían no esconderse. Me siento a pensar, y en este proceso de deconstrucción en el que uno está avanzando lentamente, pienso en mí y en mi círculo íntimo. Al menos en mi caso, no tengo conexión cercana con alguien no binario. Y, casi con seguridad, pese a la deconstrucción social de la mayoría, mis amigos o familiares tampoco. Ni siquiera en el trabajo, pese a los cupos que tienen que abrirse. Será que todavía faltan años de lucha para lograr esa igualdad que tanto se anhela. Eduardo Galeano dijo al respecto “Pero ellos y ellas, los raros, los despreciados, están generando, ahora, algunas de las mejores noticias que nuestro tiempo transmite a la historia. Armados con la bandera del arco iris, símbolo de la diversidad humana, ellas y ellos están volteando una de las más siniestras herencias del pasado. Los muros de la intolerancia empiezan a caer. Esta afirmación de dignidad, que nos dignifica a todos, nace del coraje de ser diferentes y del orgullo de serlo. Como canta Milton Nascimento: Cualquier manera de amor vale la pena, cualquier manera de amor vale amar.” 



En otro momento, en otro punto del mapa, la visibilidad también es una cuestión diferente. Cada cultura lo palpita de manera diferente. Aunque todas tienen sus víctimas. Eso notamos inmediatamente luego de ver el film Girl, del belga Lukas Dhont. El joven cineasta nos trae la historia de Lara, una adolescente de 15 años que tiene pasión por la danza. Pero Lara está en un proceso de transformación sexual, entonces esa niña que nació como niño, tendrá que empezar a transitar esos duros caminos con la seguridad de lo que quiere ser. Inspirada en la vida de la bailarina transgénero, Nora Monsecour, quien participó activamente, junto al director, en la escritura de la ficción. Estamos ante un guión de estructura lineal, donde la tridimensionalidad del personaje principal está muy bien descripta. Lara vive con su padre, alguien que da la vida por ella y por su proceso, y con su hermano menor, Milo, con quien tiene una relación de amor y cuidado dada la diferencia de edad. El tiempo del relato será pausado, lento, como la transformación de nuestra protagonista. Será un ensayo intimista. Solamente cambiará ese estado cuando la cámara se mueva de aquí para allá en esos ensayos que servirán de paralelismo para los movimientos internos que está viviendo el personaje, porque tanto para la danza como para ella, su cuerpo necesita una adecuación y es al que tiene que gobernar. No habrá muchos diálogos. Lara no hablará mucho, solo sonreirá constantemente. Y nosotros nos enamoraremos de esa sonrisa delicada y casual. 



Siempre decimos que el silencio es la mejor forma de contar ciertas historias, y acá el director lo confirma. Los gestos y las miradas forman parte de ese mundo donde se habla sin decir. La fotografía será naturalista con bases en los tonos pasteles, no tendrá estridencias, pasará casi desapercibida, como ella. Al contrario de los planos, que en muchos casos serán cerrados, centrados en distintas partes de cuerpo y expuestos como tan hacia la cámara. Desde muchos ángulos y con los espejos que aparecen constantemente para resaltar la idea. De esos espejos habla Adrián Grassi en “Identidad sexual, identidad de género y derechos de niños/adolescentes”: “La constitución del Yo en el espejo, con sus dos vías, escópica y sensorial, tienen varias etapas (…) Luego vendrán los procesos puberal-adolescentes a darle una nueva vuelta a la Imagen Inconsciente del Cuerpo con la irrupción de los caracteres sexuales secundarios y el cuerpo genital (como decía Gutton en 1993). Ahí se consolida una imagen del cuerpo reorientando lo infantil hacia lo genital”. Al decir de Grassi, la “imagen inconsciente del cuerpo” no es autónoma ni nace por generación espontánea, sino que está soldada “al cuerpo-deseo del Otro”. Por tanto, el cuerpo y su imagen siempre es vincular tanto como la inscripción del cuerpo puberal-genital



Lara, está justo en el proceso de transformación de su cuerpo, con las dudas lógica de una adolescente y sumado a las preguntas si los hormonas y los demás tratamientos podrán darle la finalidad que su mente desea de su cuerpo. Al igual que su familia, todos los profesionales con los que la vemos, la tratan con amor y cuidado. La película nos muestra el desarrollo y los traumas psicológicos de una persona encerrada en un cuerpo que no desea. La naturalidad con el que se lo toman Lara y su familia, contrastan con la vehemencia y cuestionamientos que recibe de ciertas personas, sobre todo por sus compañeras. Allí será ultrajada, mentalmente hablando y será el giro dramático del desarrollo del personaje. Solo en la danza ella logra ser quien es. Con sus bailes y su profesora, a pesar de las lastimaduras externas que se le generan. Allí entonces se tendrá que enfrentar a sus propios miedos de adolescente, lo lógica para una niña en desarrollo con sus inseguridades, que la transformará en su propia enemiga. El acto final llega con una escena fuera de contexto pero que sintetiza el objetivo de Lara. Su sueño a cualquier precio. Porque a pesar de las diferencias que puede haber con otros casos, el sufrimiento es el mismo. Y porque como dice Camila Sosa Villada en Las Malas, “el mundo del deseo no es todo lo luminoso que se cree”.

 

Marcelo De Nicola.-

 

Canción post impresiones

 


UNIVERSO DHONT

 


Lukas Dhont nació en Gante, Bélgica el 11 de junio de 1991. Su madre es profesora de moda en una escuela de arte y el empezó como asistente de diseño en vestuarios de sets de televisión y cine. Luego empezó su carrera detrás de las cámaras con algunos cortometrajes, como Skin of Glass, un documental de 10 minutos sobre un grupo de niños residentes en un internado que escriben cartas a sus ausentes padres, ya sea por ser marineros y trabajar en un barco o por cumplir pena en prisión. Luego dirige Corps perdu, que gira en torno a un joven bailarín de ballet visita una ciudad extranjera, con motivo de un concurso de danza. La soledad de su habitación de hotel se ve interrumpida con la irrupción de un extraño. Otro de sus cortos fue L'Infini, sobre la relación de un niño y su padre. En 2018 llega su debut en un largometraje, con sólo 26 años, cuando presenta Girl, con el que logra 3 premios en el festival de Cannes, además de ser nominado a película extranjera tanto en los Globos de Oro como en diferentes festivales (gana el premio del Público en San Sebastián). Sigue con otro corto titulado Our Nature y en el año 2022 llega su segundo largometraje titulado Close, la historia de dos amigos de 13 años que se separan después de un suceso impensable los separa. Vuelve a llamar la atención de la crítica al lograr el Gran Premio del Jurado en Cannes, nominaciones al Oscar y al Globo de Oro, como película extranjera y premios en festivales de todo el mundo. Con poco más de 30 años y sólo dos films, va camino a convertirse en uno de los directores más reconocidos de su generación.

 

FICHA TÉCNICA

 

Título original: Girl

Año: 2018

Duración: 100 min.

País: Bélgica

Dirección: Lukas Dhont

Guion: Lukas Dhont, Angelo Tijssens

Reparto: Victor Polster, Arieh Worthalter, Valentijn Dhaenens, Tijmen Govaerts, Oliver Bodart.

Música: Valentin Hadjadj

Fotografía: Frank van den Eeden

 

PELÍCULA COMPLETA

jueves, 29 de octubre de 2020

DOS DÍAS, UNA NOCHE - DEUX JEURS, UNE NUIT

PROGRAMA 303 (16-10-2020)

 

SINOPSIS

 

Sandra dispone sólo de un fin de semana para ir a ver a sus colegas y convencerlos de que renuncien a su paga extraordinaria para que ella pueda conservar su trabajo. Su marido la acompaña para apoyarla. (FILMAFFINITY)

 

EDITORIAL

 

Viernes, última hora. Las copas ya están servidas en el nuevo salón mientras las burbujas de ese fino champagne guardado para ciertas ocasiones intentan acercarse a la orilla. Hay murmullos, risas y chistes internos. Los dueños de la noche aparecen enfundados en sus trajes y de paso descubrirán a muchas caras desconocidas. Habrá felicitaciones y promesas de mejor paga. Serán todos artilugios para mantener contenta a la tropa. A lo lejos, entre sombras y en silencio alguien vacía un locker. Ya no habrá mañana. Las fauces del capitalismo lo devoraron y lo escupieron como a un pueril enemigo. Los comerciales nos inundan de imágenes felices mientras se barre la basura bajo la alfombra. Las horas transpiradas, los músculos cansados y las ideas esculpidas son parte del pasado. Serán reemplazadas por otras mentes más jóvenes pero sobre todo, más necesitadas. 

Con más horas libres para estar pendiente de las urgencias patronales por un monto más ínfimo. Y aprovechando su maldita soledad para no perder tiempo con posibles inconvenientes. ¿A quién se le ocurre tener que quedarse en su casa si un hijo se enferma? ¿O participar de una reunión de padres? Ni hablar de levantar la voz por alguna injusticia. Estamos en una era donde el principal objetivo es eliminar la empatía. Ser sólo meros productos con fechas de vencimiento. Que el yo esté por encima de nosotros, sobre todo entre iguales. Y ahí estarán aquellos que miren para otro lado. Porque como alguna vez dijo Simone de Beauvoir “El opresor no sería tan fuerte si no tuviese cómplices entre los propios oprimidos.” Cosa que acá se nota cada vez más, con gente defendiendo a sus propios explotadores. Ya es sábado. Las burbujas se evaporaron. Algunos disfrutarán de un fin de semana de descanso. Y alguien convertirá esos dos días en una eterna noche indeseable.

 

Marcelo De Nicola.-

 

Canción elegida para la editorial

 


IMPRESIONES SOBRE DOS DÍAS, UNA NOCHE

 

“Ahora, tengo que decir que no sólo soy inocente de todas esas cosas, no sólo no he cometido un crimen en mi vida; algunos pecados sí, pero nunca un crimen; no sólo he luchado toda mi vida por desterrar los crímenes, los crímenes que la ley oficial y la moral oficial condenan, sino también el crimen que la moral oficial y la ley oficial no condenan y santifican: la explotación y la opresión del hombre por el hombre. Y si hay alguna razón por la cual yo estoy en esta sala como reo, si hay alguna razón por la cual dentro de unos minutos va usted a condenarme, es por esa razón y por ninguna otra” Con estas palabras comenzaba en aquel 23 de agosto de 1927 su alegato final Don Bartolomeo Vanzetti frente a sus asesinos disfrazados de jueces y de justicia. Poco valió su muerte y la de su compañero Nicola Sacco para lograr la conquista real de su objetivo último. Poco valen las muertes para lograr ningún objetivo. Cuando la prioridad y el origen de cualquier idea no es la vida, cuando su materia prima no es el respeto hacia lo humano, a la dignidad del ser y su existencia y a su entorno como ámbito posible para su desarrollo, entonces ningún proceso puede nombrarse beneficioso ni triunfante por más que su objetivo final sea conquistado. No hay vencedores en el sometimiento. Cuando el hombre es el lobo del hombre, solo hay vencidos.  La violencia no es otra cosa que el miedo al otro, a sus ideas y sobre todo a sus diferencias. 

La otredad siempre es hostil, el primer pez cuando tuvo hambre se convirtió en un asesino me recuerda siempre mi amigo Enrique. Tristes guerras, tristes, tristes. Guevara Lynch pensaba que había que endurecerse sin perder jamás la ternura. Quizás ahí haya algún intento de respuesta. Un comienzo por lo menos. Tal vez no haya respuesta y es por eso que ese maldito hostigamiento de colonización de lo humano, de la categorización del ser, del vil sometimiento de unos sobre otros, no cesa jamás. La patria es el otro. Recuerdo aquella plaza repleta, recuerdo mis lágrimas y a aquella mujer diciendo eso que debió convertirse en el grito de guerra de todos nosotros, aquello que debió ser un mandato ineludible. Aquello tan bello, tan contradictorio y por eso tan revolucionario. La patria es todo aquello que nos unifica, que nos agrupa en la igualdad, es por cierto lo que nos diferencia del otro, de lo distinto. El otro será entonces, todo aquello que yo no soy. Fortalecernos en la diferencia, hacer propias las necesidades de ese otro como otredad misma es tal vez la rebeldía mayor. Es tal vez el acto más hermoso y arriesgado que podamos hacer en toda nuestra vida. Allí, claro, una respuesta. El film de Luc y Jean Pierre Dardenne llamado Dos días, una noche, será un gran ejemplo de aquella idea de resignificación del otro. 

El relato se centrará en el conflicto de Sandra quien tras sufrir una fuerte depresión y pedir una licencia laboral recibe la noticia de que sus empleadores han decidido someter a votación la continuidad de su contrato luego de entender que su trabajo puede ser absorbido por los 16 empleados restantes con el solo incremento de algunas horas extras de sus jornadas laborales. La patronal los obligará a elegir entre un bono único de 1000 euros y la continuidad del puesto laboral de Sandra. Será la protagonista entonces, la que en un fin de semana deberá convencer al resto de sus compañeros a votar por ella. Lejos de la crudeza que caracteriza la filmografía de los Dardenne, basta recordar aquellas joyas que son Rosetta, El hijo o La promesa, Dos días, una noche pondrá en manifiesto de forma sutil e inteligente aquella puja histórica del trabajador contra el trabajador, aquel enfrentamiento nefasto de pobres contra pobres. El conflicto será dosificado e irá ganando nuestro interés con el devenir del film. La fotografía por su lado será de manera indiscutible la esperada para un film de los Dardenne. La cámara en mano, tal vez una de las herramientas más características en la construcción visual de sus relatos, será deliciosa y certera. Generará tensión allí donde parecería no haberla, será voz en el silencio. Las actuaciones será el gran pilar en donde el director y guionista decidirá apoyar el relato para su desarrollo. Se trabajará sobre la idea de naturalidad y fluidez. Será un trabajo minucioso y equilibrado. Lejos de querer fomentar el tedio o de caer en una pedantería irreversible, si ustedes me lo permiten, me gustaría recurrir a algunos aspectos aún más técnicos. Tal vez esto que sigue no sea sino una falencia en el poder de síntesis de quien les habla y no un imprescindible despliegue de iluminados conceptos. 

El trabajo de un guionista por lo general tiene que ver con realizar de manera eficaz aquel trayecto que va desde la historia al relato, esto es del qué voy a contar al cómo voy a hacerlo. Para realizar aquel viaje solitario, el escritor puede servirse de algunas herramientas que lo orientaran para llegar a su destino. Una de ellas es pensar en el punto de ataque del relato. Los personajes están movilizados por necesidades y deseos, ambos motores de sus acciones. Un buen punto de ataque, entonces es aquel donde algo vital del personaje está amenazado. En nuestro caso, la amenaza estaría dirigida al puesto de trabajo de Sandra, pero lo que no logra el film instalar es la urgencia o vitalidad de aquella perdida  ya que desde el comienzo de la película tenemos la información de que Sandra no es el único sustento económico de su hogar. Continuemos. El motivo, la intención y objetivo son pasos inevitables que debe transitar un personaje para favorecer las necesidades dramáticas del relato. Estas están ligadas a las decisiones que debe tomar el personaje protagonista para cumplir su objetivo y lograr así un estado de serenidad en aquella lucha que implica el choque de fuerzas entre opuestos. Dos días, una noche cuenta con una protagonista cuya decisión es justamente la evasión en la toma decisiones. Sandra buscará todo el tiempo bajar los brazos y evitar la confrontación, lo que tal vez nos haga dudar de su motivo, de la fortaleza en su intención o la solidez de su objetivo. Por último, permitámonos dudar de la construcción de la unidad de opuestos

La unidad de opuestos es aquella en que la conciliación para evitar el enfrentamiento se hace imposible. La ciencia y la superstición, la democracia y la dictadura, son opuestos que se unen en una contienda en la que quedará solamente uno en pie. La unidad de opuestos se da porque por razones dramáticas ninguno de los dos puede evitar la decisión de enfrentarse. Aquí interfiere la construcción de la tridimensionalidad del personaje también. Si volvemos al caso de Sandra, su fuerza opositora que será su dignidad se irá construyendo muy de apoco con el transcurrir del drama, al punto de generar situaciones en donde la propia protagonista desista de continuar con su batalla. Tal vez esto nos haga dudar de la construcción del conflicto dramático también, ya que esta construcción está íntimamente ligada al armado de los personajes y claro, de su unidad de opuestos. Los personajes responden a una necesidad dramática, sin acción no hay conflicto, sin conflicto no hay drama y sin drama, por supuesto, no hay relato. Una correcta construcción del conflicto obliga a nuestros personajes a accionar, a tomar las decisiones que los hagan movilizar a través de la curva dramática. Si el personaje carece de las herramientas o del interés para enfrentar el conflicto aparecerá la posibilidad de evitar el enfrentamiento y aquel será el fin del relato. En aquel punto, nos quedaremos sin película. Sandra coqueteará todo el tiempo con aquel fin, con evitar la lucha, por escapar de la crisis y así también del drama. ¿Concluiremos luego de todo esto que Dos días, una noche es una mala película? La respuesta contundente es no, lo único que todo esto demuestra es que no hay guiones de hierro, y que las reglas están hechas para ser quebradas. No existe el manual que nos indique como hacer una buena película, y si existiese no sería de nuestro interés aquella lectura. Los que esta mesa ocupamos tenemos la convicción de que sí existe en cambio el arte bien hecho y el arte mal hecho. Hay un arte inteligente y complejo, repleto de matices exquisitos, capaz de interpelarnos y de ser interpelado a su vez, repleto de decisiones valientes e inesperadas. Ese es el arte que queremos para nosotros y ese también es el arte de los Dardenne. Este film servirá para volver a pensar en aquella batalla absurda que implica el otro y nos ayudará a reflexionar que nunca una decisión es binaria. Siempre optaremos porque la decisión sea con el otro adentro, incluyéndolo, sumando derechos, esa será nuestra única batalla porque el mundo ya no importa si uno no tiene fuerzas para seguir eligiendo algo verdadero.

 

Lucas Itze.-

 

Canción post impresiones

 


UNIVERSO DARDENNE

 


Los hermanos Dardenne nacieron en Lieja con casi tres años de diferencia. Empezaron filmando documentales en la década del ´70 y ya en 1987 filman su primer largo: Falsch, sobre un sobreviviente del exterminio judío en la Segunda Guerra Mundial. Luego dirige un cortometraje y más adelante, en 1992 llega Je pense à vous, la historia de un hombre que desaparece luego de ser despedido de su trabajo y su mujer intenta encontrarlo.

Se da a conocer al mundo en 1996 cuando filman La Promesa, la historia de un niño que quiere cumplir a toda costa lo que le prometió a un inmigrante ilegal que trabaja para su padre. Gana la Espiga de oro en el Festival de Valladolid, y es nominada a mejor película extranjera en los Premios César de Francia. 

Un año después filma el documental Gigi, Mónica et Bianca, sobre dos chicos de la calle enamorados que descubren que ella está embarazada, y eso, en la Rumania de Ceaucescu, es más que un problema.

En 1999 vuelve a la ficción con RosettaPalma de Oro en Cannes, además del premio a mejor actriz para Emilie Dequenne, además de nominaciones en varios festivales. Tres años después filman la aclamadísima El Hijo, la historia de un carpintero que acoge chicos de la calle, hasta que llega Francis, alguien con quien mantendrá un terrible secreto que no quiere creer. Oliver Gourmet gana el premio al mejor actor en Cannes.

En 2004 dirigen El niño, otra vez con adolescentes como protagonistas, esta vez, la historia de una pareja que está esperando su primer hijo y no saben cómo van a hacer para criarlo. Segunda Palma de Oro en Cannes, además de numerosos premios y nominaciones. En 2008 llega El Silencio de Lorna, la historia de una inmigrante albanesa que busca conseguir la nacionalidad belga obteniéndolo tras un matrimonio por conveniencia. Otra vez premiada en Cannes, esta vez, a mejor guión.

En 2011 aparece El niño de la bicicleta, la historia de un chico de 11 años que se escapa del hogar para niños y va en busca de su padre, y al no encontrarlo, se hace amiga de una peluquera, con quien pasa los fines de semana. Gran Premio del Jurado en Cannes, y nominada a mejor película extranjera en varios festivales, como los Globo de Oro o el Festival de Cine Independiente. Por primera vez trabajan con una estrella en el 2014, cuando filman Dos días, una noche con la excelente Marion Cotillard. La historia de una chica que durante un fin de semana va a ver a sus compañeros de trabajo, para pedirles que renuncien a la paga extra para poder ella conservar su lugar de trabajo. Otra vez nominaciones a mejor película extranjera en muchos festivales y al Oscar para la actriz principal, quien además ganó su premio en el Festival del Cine Europeo y el Círculo de Críticos de Nueva York

En 2016 llegó La chica sin nombre, la historia de una médica que un día, al cierre de su consultorio, escucha el timbre pero decide no abrir. Al otro día, se entera por la policía que una chica ha sido asesinada, y sus pensamientos empezarán a hacerse miles de preguntas. Nominada en Francia a mejor película extranjera.

Su último trabajo es El joven Ahmed, que gira en torno a un joven belga que planea asesinar a su maestro en nombre de su religión, con el que ganaron la Palma de Oro en Cannes a mejor director.

 

FICHA TÉCNICA

 

Título original: Deux jours, une nuit (Two Days, One Night)

Año: 2014

Duración: 96 min.

País: Bélgica

Dirección: Jean-Pierre Dardenne, Luc Dardenne

Guion: Jean-Pierre Dardenne, Luc Dardenne

Fotografía: Alain Marcoen

Reparto: Marion Cotillard, Fabrizio Rongione, Pili Groyne, Simon Caudry, Catherine Salée, Batiste Sornin, Alain Eloy, Myriem Akeddiou, Fabienne Sciascia, Olivier Gourmet

 

PELÍCULA COMPLETA

miércoles, 16 de septiembre de 2020

LA VIDA ES UNA ETERNA ILUSIÓN - TOTO LE HÉROS

PROGRAMA 297 (04-09-2020)

 

SINOPSIS

 

Thomas Van Hasebroeck tiene ocho años y está convencido de que al nacer fue confundido con su vecino Alfred. El resultado es que está viviendo la vida de Alfred, y éste la suya. Sueña con llegar a ser agente secreto para vengarse de su destino, pero en vez de eso se hace topógrafo. Un día conoce a Evelyne y se enamora de ella, pero hay alguien que ya está viviendo ese amor. Sesenta años después, el anciano Thomas convencido de que ha desperdiciado su vida, recupera los sueños infantiles y se lanza en busca de Alfred para que le devuelva la vida que le ha robado. (FILMAFFINITY)


EDITORIAL

 

La vejez sería como llegar a la meta. Una meta que no sabemos a ciencia cierta quien ideó pero que la llenó de obstáculos. Más de uno pensará a medida que pasan los años como será ese final. Como vendrán acobijados los recuerdos, las memorias, las ilusiones. Anotaremos los encantos y los desencantos y la hoja dará un resultado final, anhelando en lo posible que este sea positivo. Pero es difícil pensar a veces mucho más allá del hoy. Porque hoy, cuando escribo estas líneas, hay un pibe más que será una imagen de pedido de justicia. Porque una madre tendrá que convivir con el dolor más profundo. Porque los sueños son arrancados de prepo. Porque en ciertas partes del mundo han desaparecido las grandes guerras y las dictaduras pero la violencia sigue estando. Porque todos los días nos enteramos de un crimen racial, un femicidio, una desaparición forzada o un tiroteo con víctimas inocentes. 

¿Este es el mundo que nos espera? Porque esa inocencia que tenemos de niños suele ser destruida mas temprano que tarde. Y entonces todo se transforma en odio y rencor ¿Podremos así disfrutar la vida y dejar que los demás las disfruten? En estos días tan particulares que vivimos, los recuerdos aparecen todo el tiempo. Las ilusiones empiezan a desteñirse y a descascararse con el paso de los años. La vida trata de reinventarse y la muerte de acelerar su próxima jugada. Y este es el juego que nos toca jugar. Algunos seguirán gritando nombres desde el más allá. Esperando que otros desafiemos a los poderosos para sacarles la careta. Que caigan las máscaras para poder mirarlos a los ojos y el dolor tenga más sentido, para que ese alivio sea un poco menos cruel. Y lograr que nuestras futuras generaciones sigan creyendo que la vida, al fin de cuentas, es una eterna ilusión.

                          

Marcelo De Nicola.-


Canción elegida para la editorial

 

IMPRESIONES SOBRE LA VIDA ES UNA ETERNA ILUSIÓN



 La historia avanza de forma intermitente mostrando tres etapas diferentes de Thomas, el protagonista: su niñez, su adultez y una vejez cargada de rencor. Vamos a observar, sin mucha seguridad, el relato de los hechos que marcaron su vida que bien podría ser el de aquel niño que fue o el de aquel viejo solitario que se ríe de los sueños que alguna vez tuvo. Sin duda alguna, habrá dos momentos que marcaron su vida. La muerte de su padre y la desaparición de su hermana, con la cual lo une un vínculo muy particular. Ella será la que moldeará sus ojos para buscar el amor. Será la vara con la que medirá sus aspiraciones amorosas. Y estaremos de acuerdo con Toto (así se hacía llamar él. Toto es él mismo pero como detective personificado en sus fantasías, un héroe particular que busca salvar a su padre, otra historia que nos muestra en paralelo y en blanco y negro el director, mientras avanza el film) Decía, que estaremos de acuerdo con Toto, cuando la veamos a Alice. Sobre ella descansará la tranquilidad de Thomas luego del accidente de su padre. 

Volviendo a lo anterior mencionado, el relato avanzará en distintas líneas históricas y realidades por lo que deberemos prestar atención a las tonalidades utilizadas en cada segmento para ordenar cada uno de ellos. Hay pasajes característicos que, en la manera de representar las ocurrencias de la imaginación, nos hará recordar al estilo que años después, en el 2001 utilizó el francés Jean-Pierre Jeunet en Amelie. A medida que vayamos comprendiendo el juego propuesto por el director belga Jaco Van Dormael pensaremos si aquellas fantasías pertenecen a recuerdos verídicos o son fantasías dentro de otras jugando a ser reales. Como ejemplo, en la etapa adulta de Thomas o Toto aparecerá Evelyne, no solo con la misma energía, inteligencia y humor tan característico sino también con una semejanza física casi idéntica a la de su hermana desaparecida años atrás. 

Es destacable en este punto la precisión con la que seleccionaron a las dos actrices. Hablo de Mireille Perrier (Evelyne) y Sandrine Blancke (Alice). Veremos la misma dedicación a la búsqueda de cada uno de los personajes de la película en cada etapa relatada pero nuestros ojos ya habrán empatizado con los de nuestro protagonista y la aparición de ella será la que sobresalga. Thomas, quizás en esa desesperación de ver que los pilares fundamentales que sostenía la construcción de su propia personalidad orientaron su vida a la formación profesional como topógrafo. La topografía es la que se encarga de estudiar las condiciones del terreno previas a un proyecto arquitectónico. Del informe desprendido de aquel estudio depende el éxito de la solidez de cualquier estructura. Será la respuesta lógica forzada por su inconsciente, un hombre que creció sin sus pilares preocupado por la solidez de las construcciones. Lo veremos irse luego de un giro un poco brusco pero poéticamente hermoso. La redención será finalmente aquel acto que lo haga sentirse vivo. Un acto heroico antes del fin.

A medida que avanzaba el film, pensaba en aquellas personas que crecieron con esa sensación de inestabilidad. Como si el terreno sobre el cual habían construido su vida tenía poco o nada que ver con las columnas que sostenían su ser. E inevitablemente caí en la historia de los hijos y nietos recuperados por las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo. Pilares fundamentales de la memoria de nuestro cuerpo social llamado Argentina. Las declaraciones que solemos escuchar de quienes recuperaron finalmente su identidad siempre afirman la existencia de cierta incomodidad  previa a la luz que revela la verdad sobre ellos mismos. Hace unos días, hablando sobre la decisión moral de mostrar decíamos que también recaía el mismo peso sobre su opuesto, lo oculto. Aquello que se oculta a veces grita con más fuerza que lo que está iluminado. La historia que nos convoca hoy se reposa sobre el terreno de la identidad y nos muestra el odio y el rencor pero lo que grita, queridos oyentes, es el amor.

 

Alan Beneitez.-

 

Canción post impresiones

 


UNIVERSO VAN DORMAEL


Nacido en Bruselas, Bélgica el 9 de febrero de 1957, después de años viajando por Europa decidió estudiar cine en la escuela INSAS de su ciudad natal. Allí escribió y dirigió su primer cortometraje, Maedeli la brèche (1981), que recibió el Premio de Honor de Película Extranjera en los Student Academy Awards. Su primer largometraje fue Totó, le héros en 1991 con el que logró la Cámara de Oro en Cannes y el Premio de la Juventud a la Mejor Película Extranjera. Con este film se inició en una filmografía donde los niños, la fantasía y los personajes con discapacidades físicas o mentales son los puntales de su cine, siempre escritos desde el respeto. Luego del éxito de su ópera prima llegó en 1996 El octavo día, donde filma el encuentro de dos personas completamente diferentes: Harry, un ejecutivo extremadamente superficial y Georges, un hombre que padece Síndrome de Down. 

La unión de ambos le hará a Harry aprender mucho más de la vida, gracias a Georges. Ambos actores fueron nominados en Cannes y el film fue elegido para representar a Bélgica en los Globos de Oro. Después de muchos años volvió al ruedo en 2009 cuando Mr. Nobody, una historia distópica que nos muestra a Nemo Nobody, quien en el año 2092 es el último ser humano mortal de la tierra a sus 120 años. En su lecho de muerte, recuerda sus posibles vidas y amores que no prosperaron. Se llevó el Premio del Público del Cine Europeo. 

En 2011 filma la desconocida para muchos Kiss & Cry, una película fantástica que mezcla teatro, cine y juega con lo que es espectador ve. Lo último que ha filmado en su corta carrera es El Nuevísimo Testamento, donde nos muestra la existencia de Dios viviendo en Bruselas en una oscura oficina desde donde manejas los designios del Mundo. 

Hasta que su hija descubre su secreto y devela a todos las horas que quedan para su fallecimiento, lo que transforma todo en un caos. Nominada en los Globos de Oro y varios festivales en el mundo.

 

 FICHA TÉCNICA

 

Título original: Toto le héros

Año: 1991

Duración: 90 min.

País: Bélgica

Dirección: Jaco Van Dormael

Guion: Jaco Van Dormael, Laurette Vankeerberghen, Pascal Lonhay, Didier De Neck

Música: Pierre Van Dormael

Fotografía: Walther Van Den Ende

Reparto: Michel Bouquet, Jo De Backer, Gisela Uhlen, Mireille Perrier, Sandrine Blancke, Peter Böhlke, Didier Ferney, Pascal Duquenne, Thomas Godet

miércoles, 2 de agosto de 2017

ROSETTA


EDITORIAL

Bajo el cielo oscuro de nuestras miserias, amanece ella con sus manos de arena y una pena que dibuja dos lagunas oscuras sobre cada uno de sus ojos. En el fango que anida el olvido desatara incansable su batalla y habrá cada vez menos sueños y todo será el ápice vertiginoso del ahora, sin ayeres ni mañanas que prometan otros cielos o reclamen otros destinos. Sera un fantasma ante nuestra mirada adiestrada y nuestra indiferencia aprendida, una sombra de otras sombras, con su rostro agrietado por el profundo dolor de haber olvidado para siempre su inocencia debajo de la blanca almohada de alguna luna. Tal vez cualquiera de nosotros, algún día, en un acto de regocijo propio, de auto complacencia disfrazada de piedad, alcance a su mano embarrada alguna moneda. Ella, seguramente, la apartara con orgullo, recordándonos en un acto de dignidad del que tal vez pocos de nosotros seamos capaces, aquella idea de Galeano que nos explicaba que a diferencia de la solidaridad, que es horizontal y se ejerce de igual a igual, la caridad se practica de arriba a abajo, por lo que humilla a quien la recibe y jamás altera ni un poco las relaciones de poder. Así anduviera entonces Rosetta, vestida solo con su nombre, siendo espejo de aquello abominable que hemos naturalizado,  víctima de nuestras miserias que se alimentan con su hambre y se visten con su desnudez. Allí se perderá ella, bajo la mirada inconmovible de los que aún nos creemos dignos. 

Lucas Itze.-

Canción post editorial



Una frase del film, nos recordó el nombre de este tema

     

IMPRESIONES SOBRE ROSETTA


El dolor llega de golpe, como una puntada traicionera. No sólo hablamos de dolores físicos, esos quizás, pueden curarse tarde o temprano. Amar duele. Perder un ser querido duele. Luchar contra las injusticias, duele. A lo largo de nuestra vida experimentamos todos esos dolores. En estos días, a muchos de nosotros nos duele el alma. Ciertos “cambios” aparecieron para modificar la vida de más de una familia. Acá, donde nadie te regala nada, hay que acostumbrarse a caer y levantarse, las veces que sea necesario. Sufrimos las peores humillaciones, pero tenemos la fuerza necesaria para seguir luchando. En un país cíclico, donde algunos te dan y otros te quitan, duele más el estómago por el hambre que por un palazo policial. A eso nos acostumbraron hace algunos años, y a eso nos quieren acostumbrar ahora. Esos, no sólo nos quieren quitar nuestros trabajos, sino también la dignidad, y es lo que no podemos permitirnos. Porque perder la dignidad, sería un dolor más profundo que cualquier golpe, sea en Argentina, o en un país del primer mundo, como Bélgica. Y hasta allá vamos a encontrarnos con Rosetta, que bien podría haber nacido en un barrio de Avellaneda o La Matanza, pero lo hizo en Seriang, un pequeño pueblito belga, donde nacieron los directores, los hermanos Jean-Pierre y Luc Dardenne, quienes nos traen otra muestra de cine social, como nos terminaron acostumbrando con films posteriores, con los que se transformaron en unos especialistas de esa especie de nuevo neorrealismo europeo. Veremos en Rosetta a una joven de 17 años que quiere un trabajo digno, pero que acarrea una adolescencia complicada, con una madre alcohólica y viviendo en una caravana que está adentrada en un bosque. 


Los hermanos nos presentarán a esa especie de Mouchette, recordado film del amigo Bresson, pero con un par de años más, cuando es despedida de su trabajo, luego del llamado período de prueba, esa mentira capitalista que les sirve sólo a los inescrupulosos dueños de las vidas ajenas. Ella se resistirá, llorará como una pequeña que es y será sacada a la fuerza por el personal de seguridad. Los directores usarán la cámara en mano, como en la mayoría de sus films, para resaltar el seguimiento de la protagonista. Por momentos la cámara correrá detrás de la ella, y hasta nosotros nos quedaremos sin aliento. Cada acercamiento tendrá un porqué. Los primeros planos de ella, nos devolverán esa mirada con los ojos azules más tristes del mundo. En la vida de Rosetta no habrá música, sólo algunos diálogos, y largos silencios, que dicen más que cualquier palabra. El sonido ambiental sumado al modo de filmar, acercará la película a una especie de documental, algo que los Dardenne hacían al principio de su carrera. La respiración, los pasos en el bosque, y sobre todo, el ruido de ese ciclomotor que atormenta nuestros oídos, servirán para conectarnos más con ese mundo. Alain Marcoen, el reconocido fotógrafo de los directores, creará ese universo pequeño, donde las luces y las sombras estarán perfectamente ubicadas. Los Dardenne jugarán muchos con los planos detalles, no sólo con el rostro de la protagonista, sino de sus manos, o sus botas embarradas. De ella no sabremos mucho, ¿Por qué vive ahí? ¿Dónde está su padre? o ¿Cuál es el dolor que la aqueja? Pero tampoco necesitamos respuestas. Nos alcanzará con saber lo justo y necesario para ser parte de su vida. 


Rosetta conocerá en Riquet a alguien que intentará ayudarla como pueda. Allí veremos a dos perdedores que lo único que necesitan es un poco de cariño. Luego de una tensa cena y un intento de baile, quizás en la escena más tierna del film, ella se escapará, más por temor a lo desconocido que por desconfianza. Volverá y Riquet le tenderá un colchón en el suelo para pasar la noche. Ella hablará con ella misma, pero nos hablará a nosotros. Sabremos que no quiere dejarse caer. Luego, sólo para conseguir su ansiado trabajo, terminará traicionando al único que le dio una mano. Quizás, en un punto, no podemos hacer otra cosa que entenderla. En ese fango donde están inmersos, todo vale y en la ley de la selva sobrevive el más fuerte y ella es, sin dudas, ese animal salvaje que busca subsistir en el medio del bosque, donde hay que ingeniársela para llevar algo a su estómago, como esa botella que utiliza para pescar. Al final, luego de otra recaída de su madre, renunciará al trabajo que tanto buscó, no sin un sentimiento de culpa por la traición. Ella quizás pensará en dejar este mundo, pero no siempre los planes funcionan. El film no tendrá un final, los créditos aparecerán de golpe, pero así como llegamos a la vida de Rosetta de repente, también la dejamos, porque la vida de ella, es una historia más como las que puede haber en cualquier lugar del mundo. Una historia de alguien que pide un trabajo digno para, como repite ella, salir del hoyo, como sueña cualquier chico de la esquina.

Marcelo De Nicola.-

Canción elegida para las impresiones



Sólo es gente humilde en busca de un trabajo
y no tienen la culpa de lo que está pasando,
no saben lo difícil que se les hace al despertar
y ver que sus hijos quieren desayunar.



UNIVERSO DARDENNE


Los hermanos Dardenne nacieron en Lieja con casi tres años de diferencia. Empezaron filmando documentales en la década del ´70 y ya en 1987 filman su primer largo: Falsch, sobre un sobreviviente del exterminio judío en la Segunda Guerra Mundial. Luego dirige un cortometraje y más adelante, en 1992 llega Je pense à vous, la historia de un hombre que desaparece luego de ser despedido de su trabajo y su mujer intenta encontrarlo.
Se da a conocer al mundo en 1996 cuando filman La Promesa, la historia de un niño que quiere cumplir a toda costa lo que le prometió a un inmigrante ilegal que trabaja para su padre. Gana la Espiga de oro en el Festival de Valladolid, y es nominada a mejor película extranjera en los Premios César de Francia. 


Un año después filma el documental Gigi, Mónica et Bianca, sobre dos chicos de la calle enamorados que descubren que ella está embarazada, y eso, en la Rumania de Ceaucescu, es más que un problema.
En 1999 vuelve a la ficción con Rosetta, Palma de Oro en Cannes, además del premio a mejor actriz para Emilie Dequenne, además de nominaciones en varios festivales. Tres años después filman la aclamadísima El Hijo, la historia de un carpintero que acoge chicos de la calle, hasta que llega Francis, alguien con quien mantendrá un terrible secreto que no quiere creer. Oliver Gourmet gana el premio al mejor actor en Cannes.


En 2004 dirigen El niño, otra vez con adolescentes como protagonistas, esta vez, la historia de una pareja que está esperando su primer hijo y no saben cómo van a hacer para criarlo. Segunda Palma de Oro en Cannes, además de numerosos premios y nominaciones. En 2008 llega El Silencio de Lorna, la historia de una inmigrante albanesa que busca conseguir la nacionalidad belga obteniéndolo tras un matrimonio por conveniencia. Otra vez premiada en Cannes, esta vez, a mejor guión.
En 2011 aparece El niño de la bicicleta, la historia de un chico de 11 años que se escapa del hogar para niños y va en busca de su padre, y al no encontrarlo, se hace amiga de una peluquera, con quien pasa los fines de semana. Gran Premio del Jurado en Cannes, y nominada a mejor película extranjera en varios festivales, como los Globo de Oro o el Festival de Cine Independiente. Por primera vez trabajan con una estrella en el 2014, cuando filman Dos días, una noche con la excelente Marion Cotillard. La historia de una chica que durante un fin de semana va a ver a sus compañeros de trabajo, para pedirles que renuncien a la paga extra para poder ella conservar su lugar de trabajo. Otra vez nominaciones a mejor película extranjera en muchos festivales y al Oscar para la actriz principal, quien además ganó su premio en el Festival del Cine Europeo y el Círculo de Críticos de Nueva York


Por último, el año pasado llegó La chica sin nombre, la historia de una médica que un día, al cierre de su consultorio, escucha el timbre pero decide no abrir. Al otro día, se entera por la policía que una chica ha sido asesinada, y sus pensamientos empezarán a hacerse miles de preguntas. Nominada en Francia a mejor película extranjera.
Hasta aquí, la filmografía de dos de los mejores cineastas de autor de estos tiempos. Ojala nos sigan dejando más joyas como estas...

Nos despedimos así...



FICHA TÉCNICA

Título original: Rosetta
Año: 1999
Duración: 91 min.
País: Bélgica
Director: Jean-Pierre Dardenne,  Luc Dardenne
Guion: Jean-Pierre Dardenne, Luc Dardenne
Música: Varios
Fotografía: Alain Marcoen
Reparto: Émilie Dequenne,  Fabrizio Rongione,  Olivier Gourmet,  Anne Yernaux, Bernard Marbaix,  Frédéric Bodson

SINOPSIS


Rosetta (Émilie Dequenne) es una joven de 17 años impulsiva que ve como su vida se cierra en torno a las complicaciones que esta le brinda, en un mundo complicado por la adicción al alcohol de su madre. El único deseo de Rosetta es conseguir un trabajo con el que conseguir tener algo en su vida, un atisbo de esperanza que le aparte de todo lo que le hace sentirse desdichada, incluida su madre. Rosetta solo quiere ser una chica más, una joven normal con una vida normal.