viernes, 28 de diciembre de 2018

NAVES MISTERIOSAS - SILENT RUNNING



EDITORIAL

Padre, decidme qué
le han hecho al río que ya no canta.
Resbala como un barbo
muerto bajo un palmo de espuma blanca.

Padre, que el río ya no es el río.
Padre, antes de que llegue el verano
esconded todo lo que esté vivo.

Padre, decidme qué
le han hecho al bosque que ya no hay árboles.
En invierno no tendremos fuego
ni en verano sitio donde resguardarnos.

Padre, que el bosque ya no es el bosque.
Padre, antes de que oscurezca
llenad de vida la despensa.

Sin leña y sin peces, padre,
tendremos que quemar la barca,
labrar el trigo
entre las ruinas, padre,
y cerrar con tres cerrojos la casa
...y decía usted...



Padre, si no hay pinos
no habrá piñones, ni gusanos, ni pájaros.
Padre, donde no hay flores
no se dan las abejas, ni la cera, ni la miel.

Padre, que el campo ya no es el campo.
Padre, mañana del cielo lloverá sangre.
El viento lo canta llorando.

Padre, ya están aquí...
Monstruos de carne con gusanos de hierro.
Padre, no, no tengáis miedo,
y decid que no, que yo os espero.

Padre, que están matando la tierra.
Padre, dejad de llorar
que nos han declarado la guerra.

Sin leña y sin peces...

Joan Manuel Serrat.-



IMPRESIONES SOBRE NAVES MISTERIOSAS


¿Cómo pensar este film? En principio la respuesta parece simple: tiene un tema esencial, una situación que está en el centro  mismo de los desafíos humanos: Los fines y los medios. En este caso los fines personificando a la ambición y los medios a las vidas humanas.
A este núcleo central se suman otros temas sensibles: la salud y los vínculos. Y estos se aferran a los modelos de causalidad, que pretenden ligar los modos de percepción, formas de saber y afectos movilizadores.
El poder de la obra se basa en un diagnóstico de impotencia y un poder en la sabiduría por como las cuestiones de justicia se evalúan conforme a imperativos de justeza en una disputa dialéctica por momentos desesperante.
Hablamos del film Silent Running, dirigida por Douglas Trumbull en 1970. Donde el papel protagónico quedó a cargo del actor Bruce Dern.
No se puede dejar pasar por alto la simbología del del film en sus constantes figuras geométricas. Para la exploración de estos puntos recurriré al libro de las mutaciones o el I ching. En el hexagrama n°1 denominado Ch’ien o lo creativo la imagen del cosmos refiere al proceso en el cual éste hace el trabajo de inspiración o manifestación de una idea y el hombre hace el trabajo de plasmación y conservación de ello


¿De qué manera? A través de la actividad ordenadora del mundo.
El símbolo Ch’íen está constituído por seis líneas completas:

1 el hombre noble creándose y preservándose
2 el hombre noble se manifiesta y brilla
3 el hombre noble abre su círculo de influencia y prueba su poder
4 El hombre noble debe decidir su camino, su vía justa
5 el hombre noble encuentra su lugar o destino celeste
6 una advertencia contra la ambición y la soberbia.

Leyendo más sobre este libro antiquísimo, me pregunto si nuestro protagonista está cerca de ser un héroe porque al final de su viaje todo se encuentra en un punto de partida (el eterno retorno), pero esta vez mediante el sacrificio.
Este film puede ser un gran punto de partida hacia ese viaje interior, hacia el núcleo central entre los fines y los medios, la justicia y la justeza. Es un enorme debate el que nos debemos terrenalmente y donde no podemos nunca olvidar que entre todo eso existe la palabra belleza.

Marina Rossetto.-

Canción post impresiones


Uno de los temas del film


UNIVERSO TRUMBULL


Douglas Trumbull nació en Los Ángeles el 8 de abril de 1942. Llegó al cine casi por casualidad, y eso que su padre, ingeniero, fue uno de los responsables de los efectos de El mago de Oz de 1939. Sus ilustraciones para una película de la NASA que se exhibió en una pantalla de 360 grados en la Feria Internacional de Nueva York de 1964 llamaron la atención de Stanley Kubrick y Arthur C. Clarke, que preparaban ya la que llamaban "la primera película buena de ciencia ficción" de la historia. Fue entonces que Kubrick contrató a Trumbull para la producción de 2001: Una Odisea del espacio. La contribución de Trumbull a la película fue la increíble secuencia de la "Puerta Estelar" que utilizaba un revolucionario diseño de cámara. Según dicen que mientras Kubrick se debatía sobre cómo acabar la película, Trumbull sugirió que acabara con todos los astronautas, excepto Dave Bowman, dejándolo solo para viajar a través de la puerta estelar guardada por el monolito. Según Trumbull, cuando sugirió esta idea, que fue con la que finalmente culminaría la película, Kubrick dijo irritado a Trumbull que era una idea «ridículamente estúpida». 

En 1971 dirige su primer film, Silent Running con un presupuesto de solo 1 millón de dólares (10 veces menos que 2001). Ese año también trabaja en los efectos de El Síndrome de Andrómeda. George Lucas se contactaría con él para filmar Star Wars pero declinaría la oferta, sin embargo si fue el supervisor de otros clásicos del cine de Ciencia Ficción: Encuentros cercanos del tercer tipo de Steven Spielberg y Star Trek: La película de Robert Wise. En esta última película la empresa a cargo fue despedida y Turnbull solo tuvo cinco meses para compaginar todos los efectos antes del estreno. Llegó con lo justo y su grito de guerra fue"...crop it, flop it, or drop it!". Es decir, reutilizar parte de una escena existente y sobreimprimirla reflejada de tal manera que la nave se moviera en sentido inverso. En 1981 quien lo contactó fue otro de los grandes directores del momento, Ridley Scott, para su film Blade Runner. Dos años después dirigió su segunda, y hasta el momento, última película: el proyecto Braistorm, la historia de dos doctores que diseñan una máquina grabadora que, unida a unos sofisticados sensores de ondas cerebrales, puede leer y grabar todas las sensaciones físicas y emocionales del individuo. Y como complemento, quieren conseguir que esa suma de sensaciones, grabadas en una cinta de diez centímetros, pueda ser reexperimentada por otra persona diferente. 


El film, con Christopher Walken y Natalie Wood, tuvo buenas críticas pero también fue un fracaso en taquilla, lo que hizo a Trumbull alejarse del mundo del cine, diciendo "El negocio del cine está tan jodido que no tengo la energía para invertir tres o cuatro años en una película”. Trumbull creó el sistema Showscan que se proyectaba en película de 70mm a 60 cuadros por segundo. Braistorm iba a ser la primera película en la cual toda la filmación iba a ser hecha con Showscan. Pero el rodaje fue un fracaso, ya que la protagonista, Natalie Wood, falleció durante el rodaje (ahogada en un barco en el que estaba junto a Walken y Robert Wagner, su marido, del que siempre se sospechó). Después de este suceso, el presupuesto se recortó y se redujo el montaje. Como consecuencia, la película solo destacó por los efectos visuales. A causa de que el Showscan no fue probado en esta grabación, Trumbull hizo filmaciones experimentales para promocionarlo y pocas películas utilizaron este modelo. 

Luego, Trumbull se ha concentrado en desarrollar tecnología para la industria de la exhibición y los parques temáticos, tales como Back to the Future Ride en el parque temático de Universal Studios en Florida. Finalmente el 1992 fue galardonado por esta invención, por la Academia de las Artes y las Ciencias de Hollywood. Su vuelta al cine se dio de la mano de Terrence Malick en El árbol de la vida. Este año, Gregory Wallet, dirigió el documental Trumbull Land, donde cuenta la historia de este hombre que cambió el mundo de los efectos visuales. Con entrevistas a directores de la talla de Ridley Scott, Denis Villeneuve o Gaspar Noé, el film nos cuenta en detalle todo lo que generó Douglas. El director dijo “Él está interesado en la inmersión de los espectadores cuando ven cine. Es uno de sus temas favoritos y, de hecho, ha inventado varios dispositivos que permiten que el espectador tenga una experiencia más sensorial y envolvente en la sala de cine cuando ve una película". “Su carrera es atípica y apasionante. Es un técnico desconocido para el gran público porque casi siempre ha estado en la sombra, pero es un verdadero mago del cine” cierra Wallet. Para finalizar, Trumbull aspira ahora a rodar su tercera película. "Quiere usar sus inventos para el próximo filme que está desarrollando. Si tiene éxito, supondrá su regreso a la realización. El proyecto se llama Lightship y será una película de ciencia ficción. En los últimos años ha desarrollado una cámara digital y un dispositivo de proyección llamado MAGI. Es un dispositivo que sumerge al espectador en la película a través de una imagen 3D más fluida y brillante. También ha desarrollado salas inmersivas para 60 espectadores que permiten que el espectador se sumerja en la película en cualquiera de las butacas de la sala", explica el director. Como vemos, una persona que siempre parece reinventarse.

FICHA TÉCNICA

Título original: Silent Running
Año: 1972
Duración: 89 min.
País: Estados Unidos
Dirección: Douglas Trumbull
Guion: Deric Washburn, Michael Cimino, Steve Bochco
Música: Peter Schickele (Canciones: Joan Baez)
Fotografía: Charles F. Wheeler
Reparto: Bruce Dern, Cliff Potts, Ron Rifkin, Jesse Vint

SINOPSIS

En una estación espacial, un científico (Bruce Dern) es el responsable de mantener con vida las últimas especies botánicas de la Tierra, pero recibe la orden de destruirlas. (FILMAFFINITY)

jueves, 20 de diciembre de 2018

SUBMARINE



EDITORIAL

Michael Foucault dice: La sexualidad forma parte de nuestro comportamiento, es un elemento más de nuestra libertad. La sexualidad es obra nuestra -es una creación personal y no la revelación de aspectos secretos de nuestro deseo-. A partir y por medio de nuestros deseos, podemos establecer nuevas modalidades de relaciones, nuevas modalidades amorosas y nuevas formas de creación. El sexo no es una fatalidad, no; es una posibilidad de vida creativa.”

Por eso digo yo:

Espeso camaleón de aire arisco
que se hizo rayo y se hizo ruina.
Pájaro invisible, pájaro atrapado,
ya no sos un alma danzante en el alba
ni hay la cavidad en tu lenguaje
vendiste tu silencio
por los cocodrilos que agonizan de miedo, estruendo y soledad
Por eso yo
Limpia de entusiasmo en los ojos
me doy fuego.
Marinera manía, 
loca de belleza,
tengo las manos delicadas
para pescar durante mi travesía
aventuras como peces.

Marina Rosetto.-

Canción elegida para la editorial



IMPRESIONES SOBRE SUBMARINE


La soledad se presenta como la gran compañera en el rincón más oscuro del aula. Las flores de la primavera empiezan a dejar sus huellas en cada septiembre. El corazón se acelera al llegar al verano. Las capas de piel se enrojecen ante cada acto de cobardía. Las miradas apuntan sobre nuestros hombros mientras surge el deseo de desaparecer inmediatamente.  La niñez empieza a dar paso a una etapa mucho más confusa. No todos saldrán impunes de esa tremenda experiencia. No todos sabrán como transitarla. Y lo más doloroso, no todos sobrevivirán… Llegará la adolescencia y con ella, llegará también el amor. Alguna vez Víctor Hugo escribió que el primer síntoma del amor verdadero en un chico es la timidez y en una chica, la audacia. Y al ver el film Submarine de Richard Ayoade, no nos queda otra que darle la razón al poeta francés. El film está basado en la novela homónima de Joe Dunthorne y arrancará con un paneo de 360 grados mostrando una habitación que por cómo está ambientada parece ser la de un chico, mientras pasan los créditos y se escuchan sonidos como el de las olas del mar o unas gaviotas graznando. El paneo seguirá su camino hasta que sentado en un rincón aparece el protagonista, quien según su narración en off se nos presenta: su nombre es Oliver Tate, y al finalizar mirará a cámara para que seamos los cómplices de la historia. 


A partir de ahí, ya estamos adentro, somos parte de ella… esa cámara no será invisible y el protagonista, rompiendo un poco las reglas del cine y al estilo Woody Allen, nos hablará cuando lo crea necesario. Luego aparecerán fotogramas de paisajes mientras aparece otro punto fundamental del film: la música. La melancólica voz de Alex Turner, vocalista de Artic Monkeys empezará a sonar y se introducirá también en la película. Será el autor de la banda sonora y además contribuirá con 5 canciones para la banda musical que se fusionarán con las imágenes durante el film, aquellas que el padre del protagonista le regala en un casette. Ayoade  dividirá la película en un prólogo, tres partes y un epílogo. Veremos en Oliver a un joven de 15 años, tímido, solitario y no encontrándose a gusto en el mundo en el que vive, tanto que en el comienzo imagina como serán los días posteriores a su muerte en un formato súper 8. Esa vida fría y aburrida, ciertamente británica, representada en los colores azules de sus ropas y en los pasteles de los objetos, se verá modificada con la aparición de la chica extraña del curso, aunque en principio, la importancia será por su propio ego. Allí otra vez la fotografía tomará parte, cuando la presente en letras con el color rojo, color que ella utiliza para vestirse. Será ese rojo alegre, mimetizado con la pasión que Oliver necesita para cambiar el tono de su vida. Desde ese punto, la historia marcará un estilo ochentoso indiscutible. 


Los encuadres y el montaje serán similares a los de un videoclip, algo que el director conoce ya que comenzó dirigiendo videos de, como no podía ser de otra manera, los Artic Monkeys. Habrá cámara en mano y diferentes tipos de plano para mostrar toda su versatilidad. Y cmo todo director, tendrá sus reminiscencias, donde podremos ver a Godard, a Wes Anderson, sobre todo en la estética de los personajes y en las simetrías de planos, y como dijimos anteriormente, a Woody Allen. La película trabajará con un guion lineal que tratará el comienzo de esa relación adolescente, que se verá interrumpida a partir de la segunda parte por otra relación, en este caso, la de los padres del protagonista, en constante ruptura, luego de un affaire de su madre con un vecino.  Ahí es cuando la comedia se transforma en un drama y empezamos a sufrir la vida de un adolescente que lo único que quiere es ver a sus padres unidos, dejando de lado ese egoísmo que parecía inalterable. Ese cambio brusco impide que esa burbuja en donde está metido Oliver pueda abrirse, a pesar de los frondosos bosques y los kilómetros de playa que lo rodean. Es el ser solitario en medio del todo. Y a pesar de todo, el epílogo encontrará ese final feliz que más hollywoodense que británico. Las capas podrán abrirse y llegar a ese mar que espera la redención con los brazos abiertos. Será la forma de ratificar ese amor que floreció en la adolescencia y que espera no marchitarse jamás.

Marcelo De Nicola.-

Canción post impresiones


Algunos temas de la banda musical del film



UNIVERSO AYOADE


Richard Ellef Ayoade es un actor, cómico, guionista y director inglés, nacido en 1977 en Whipps Cross (Londres, Inglaterra); conocido por interpretar a Maurice Moss en la serie «The IT Crowd» (Los Informáticos).
Ayoade es hijo único, de madre noruega y padre nigeriano. Estudió en St. Joseph's College en Ipswich, Suffolk y más tarde en St Catharine's College, Cambridge; donde ganó el premio Martin Steele por producir teatro. Llegó a ser presidente del prestigioso club dramático Footlights de la universidad de Cambridge entre 1997 y 1998. Durante aquella época actuó y escribió varios espectáculos.
Él y Matthew Holness escribieron «Garth Marenghi's Fright Knight», que fue representada en 2000. En 2004 su personaje fue llevado al Channel 4 en la serie titulada "Garth Marenghi's Darkplace"; la cual dirigió, además de aparecer como actor.
En el programa «The IT Crowd», interpreta al genio informático e inepto social Maurice Moss; actuación por la cual ganó el premio a mejor actor del festival de Monte-Carlo. Además Ayoade iba a interpretar al mismo personaje en la versión norte-americana y se grabó el piloto, pero la serie no salió adelante.
Richard Ayoade ha dirigido videos musicales para Arctic Monkeys ("Fluorescent Adolescent", "Crying Lightning" y "Cornerstone"), Super Furry Animals ("Run Away", protagonizado por Matt Berry), The Last Shadow Puppets ("Standing Next To Me" y "My Mistakes Were Made for You"), Vampire Weekend ("Oxford Comma" y "Cape Cod Kwassa Kwassa"), Kasabian ("Vlad the Impaler", protagonizado por Noel Fielding), y Yeah Yeah Yeahs ("Heads Will Roll").
Además en 2007 dirigió el DVD At the Apollo del concierto que Arctic Monkeys dieron en el teatro Apollo de Manchester. Este fue pre-estrenado en cines Vue por todo Reino Unido durante octubre de 2008 y publicado al mes siguiente, ganando ese mismo año el premio a mejor DVD de los premios NME.
Su primer largo fue Submarine en el año 2010, producida por Ben Stiller y luego filmó la adaptación de Dostoievski, El Doble, que también trabajamos aquí.

FICHA TÉCNICA

Título original: Submarine
Año: 2010
Duración: 97 min.
País: Reino Unido
Dirección: Richard Ayoade
Guion: Richard Ayoade (Novela: Joe Dunthorne)
Música: Andrew Hewitt (Canciones: Alex Turner)
Fotografía: Erik Wilson
Reparto: Craig Roberts, Yasmin Paige, Sally Hawkins, Paddy Considine, Noah Taylor, Darren Evans, Elinor Crawley, Steffan Rhodri, Gemma Chan.

SINOPSIS

Oliver Tate (Craig Roberts) es un peculiar chico de 15 años que tiene dos objetivos: impedir que su madre abandone a su padre y encontrarse a sí mismo aunque sea a través de una chica. (FILMAFFINITY)

miércoles, 19 de diciembre de 2018

PRIMER



EDITORIAL

Vidas sin tiempo. Ir y volver. Nacer y morir. Recuerdos pasados que vomitan viejos deseos. Sueños que regresan al punto cero. Horas que se emancipan de la mente. Todo es tiempo. El tiempo es el culpable de todo, como bien dijo alguna vez Eduardo Sacheri. Porque hay momentos que deberían permanecer eternamente. La vida se rige por cada minuto, por cada segundo. El ayer olvidado, el hoy dividido, el mañana destruido. Así hasta el final. En un loop eterno volvemos a cometer los mismos errores del pasado. Nada se pierde, todo se transforma dice una famosa frase. Nosotros preferimos el nada cambia, todo vuelve. El pasado recupera su arma más letal y ahí sí que estamos desamparados. Las leyes de la selva levitan sobre el caos de la ciudad buscando más brutalidad. 


La violencia cada vez más presente. Las balas en la recámara esperando con ansias encontrarse con su destino. Entonces, como si fuera una máquina del tiempo, el pasado más oscuro vuelve con ansias de revancha. Con ganas de destruir lo poco que quedó en pie. Todo disfrazado de moralinas baratas y frases de cotillón. El futuro duele porque el tiempo sigue avanzando y no hay ninguna máquina que nos ayude a reparar los horrores. Y si la hubiera, la usaríamos para cosas ilegales. Sí, todos y cada uno de nosotros.  El hombre buscará saciar sus propios placeres primero. Y hasta ahí llegaremos, destruyéndonos entre nosotros mismos. Como a lo largo de nuestra historia. Mientras los siglos pasan y las horas mueren. Porque siempre sabremos que al final de la historia, el tiempo no para.

Marcelo De Nicola.-

Canción post editorial


IMPRESIONES SOBRE PRIMER


Hemos utilizado más de una vez este mismo espacio para pensar sobre la idea de identidad, aquella traición cobarde de la existencia. Señalamos en aquellas oportunidades, y no dejaremos de hacerlo en esta, que la identidad  se desarrolla sobre la base de la centralización narrativa de experiencias pasadas, como así también sobre la narración especulativa de lo que se continuará siendo. Someteremos en el artificio de aquel ejercicio, bajo la fantasiosa soberbia especulativa de quien enuncia, al futuro. Ya no serán los estímulos aquellos salvajes vagabundos del tiempo, sin destinos ni definiciones, orgullosos de peligros inminentes, vamos de sorpresa. Nuestros ojos no encontrar ya aquel caos seductor en tu mirada, aquel fuego que es el único fuego. En cambio, encontraremos ese fármaco tranquilizante que opera en la obediencia desmesurada del dispositivo creador de sentido encargado de levantar los muros demandados por el orden: los planes. Planificar es acribillar al ser. A través de nuestros planes infectaremos de pasado al futuro. Trascenderemos buscando evitar de alguna manera la muerte. Planificar el futuro no es más que proyectar nuestra existencia, nuestra  artificiosa idea de identidad, sobre una absurda hipótesis de continuidad que busca asegurarnos un mañana, un después, una oportunidad.  Santo Tomás de Aquino interpretaba al futuro como una mera limitación del ser humano: el futuro, solo es futuro para nosotros, para dios es presente porque es eterno. Después de todo, la eternidad no consiste en otra cosa que la abolición absoluta del tiempo. John Stuart Mill sostenía que el desconocimiento del futuro resultaba indispensable para la vida en sociedad. Todos los pilares de nuestra civilización correrían graves riesgos si conociéramos de ante mano lo que sucederá.  Todo nuestro pensamiento, toda nuestra lógica, toda nuestra construcción mental descansa sobre el desconocimiento del futuro, vamos, sobre la falta de eternidad, sobre la angustiosa idea de sabernos finitos. 


Sin embargo, y más allá de todo argumento, buscamos para nuestra tranquilidad existencial ordenar el caos, hilar sucesos otorgándoles un sentido arbitrario, una coherencia espectral que trascienda el tiempo y sea capaz de explicar o dar pistas de aquello que sucederá. Tal vez aquel ejercicio se parezca un poco a la esperanza, aquel ensayo de lo venidero, aquel olorcito del porvenir, según el propio Borges. Allí surgirá entonces el determinismo que nos dirán que todo está escrito, pero también aparecerán los defensores del libre albedrio que insistirán en reflexionar que afirmar que todo está determinado, equivale a pensar que la afirmación misma también lo está, por lo que se anula su valor de afirmación. Estarán también los que piensen en la circularidad del tiempo, los eternos retornistas, pero aquí también es indispensable el desconocimiento del futuro ya que si vamos a vivir varias veces lo mismo, el conocimiento de la repetición es un rasgo diferencial que anula inexorablemente el retorno.  Ahora bien, como ya dijimos, el presente se entromete y mira hacia el futuro y siguiendo una idea del tiempo que avanza, hacia allá vamos. Pero aun así, hay cosas que se originan y operan en el futuro. Claramente la ley es un ejemplo y el aburrimiento podría ser otro. El aburrimiento se instala en el futuro, aburrirse no es otra cosa que perder toda perspectiva de que algo va a cambiar. 


Una película es aburrida no por lo que está sucediendo sino cuando en su devenir, uno adivina amargamente su final. No es este el caso de PRIMER el complejo film de Shane Carruth. La cinta trabajará la temática del viaje en el tiempo planteando la paradoja moral de la manipulación de los sucesos. Su estructura no será lineal y su montaje apoyará esta ruptura temporal a través de abruptas elipsis, atentando, podríamos decir de manera metafórica, contra la fluidez natural de los movimientos. El antes y después se esfumaran planteando un hoy dudoso, repleto de claves y guiños tal vez solo destinados al ojo despierto del espectador. El relato poseerá actuaciones sobresalientes, entre ellas las del director del film quien no solo protagoniza la obra sino que también la guiona, produce, edita y compone su música. La paleta de colores trabajara sobre las tonalidades frías y se empataran sin ningún problema los distintos formatos de los soportes utilizados en rodaje. El conflicto será perfectamente dosificado aun cuando entendamos que el relato no va hacia ningún lado. Sobre el final, o tal vez el comienzo, del film vendrá tal vez a nuestra mente aquella historia del emperador Shih Huang Ti, el ideólogo de la muralla y el responsable de impartir la orden de quemar todos los libros con el único objetivo de abolir el pasado. Tanto el pasado como el futuro son construcciones arbitrarias del ser humano que no buscan otra cosa sino la permanencia, la trascendencia. Abolir cualquiera de los dos no es más que abolir al tiempo, no es más que la angustiosa empresa de abolir la muerte.    

Lucas Itze.-

Canción post impresiones


También sonaron estos temas…




UNIVERSO CARRUTH


Nacido el primer día de 1972, Carruth asistió a la escuela secundaria donde se especializó en matemáticas y luego trabajó como desarrollador de software de simuladores de vuelos. Con solo 7000 dólares se dispuso a filmar su primera película, donde hizo de todo: el guion, la producción, la fotografía, el montaje y hasta la banda sonora. Hablamos de Primer, que fue la gran revelación del 2004 y con el que consiguió el gran Premio del Jurado en el Festival de cine independiente de Sundance. Nueve años después vuelve a ponerse atrás de casi todo, salvo el montaje, donde compartió su lugar con David Lowery (director de A Ghost Story) para el film Upstream Color, otra misteriosa cinta experimental, que se centra en la historia de dos personas, Kris (Amy Seimetz) y Jeff (Shane Carruth), cuyas vidas quedan vinculadas a un parásito, sin ser conscientes de ello, a través de un lazo que afecta al comportamiento y a la manera de vivir. Este parásito es un ser con un ciclo de vida de tres fases que empieza en el ser humano, sigue en el cerdo y acaba en la orquídea. Ambos buscan desesperadamente un lugar seguro entre ellos mismos, mientras luchan para conseguir encajar los fragmentos dispersos de sus destrozadas vidas. Otra vez grandes críticas y premios en diferentes festivales para el director. Se comenta que su próxima película, que la viene pre produciendo hace unos años, llevaría el nombre de The Modern Ocean, y contaría con estrellas de la talla de Anne Hathaway, Keanu Reeves y Daniel Radcliffe. Según el director, "Es una continuación del lenguaje emocional que construí con Upstream Color. Una historia romántica trágica”. El director Steven Soderbergh (Traffic, Sexo, mentiras y video, La gran estafa, Che) declaró: “Veo a Shane como un hijo ilegítimo de David Lynch y James Cameron”. Veremos que nos trae a futuro el sorprendente director.

FICHA TÉCNICA

Título original: Primer
Año: 2004
Duración: 78 min.
País: Estados Unidos
Dirección: Shane Carruth
Guion: Shane Carruth
Música: Shane Carruth
Fotografía: Shane Carruth, Anand Upadhyaya
Reparto: David Sullivan, Shane Carruth, Casey Gooden, Carrie Crawford, Anand Upadhyaya, Samantha Thomson.

SINOPSIS

Cuatro hombres trabajan en un garaje construyendo aparatos altamente complejos. En parte por accidente y en parte por su pericia, descubren un mecanismo dotado de poderes que les permite conseguir casi todo lo que quieran. Se trata de un hallazgo que podría cambiar el mundo, pero que pondrá a prueba las relaciones entre sus inventores...

martes, 20 de noviembre de 2018

MARC, LA SUCIA RATA


PROGRAMA 241 (15-11-2018): ENTREVISTA CON LEONARDO FABIO CALDERÓN

EDITORIAL

Pienso, pienso, refunfuño, grito y vuelvo a pensar. Es hoy, es hoy, o tal vez mañana, quizás nunca, quizás es solo un pensamiento que me come la cabeza. Los ruidos… los ruidos me están enfermando, solo quiero beber un trago más para terminar con esta locura. Bocinas, alaridos, las vías del tren que anuncian muertes y las barreras que se traban en un lugar para siempre. Así, siempre así. Todos los días son la misma pesadilla. Entonces escapo. La noche es la mejor aliada de la soledad. Veo contornos siniestros, almas olvidadas deambulando de bar en bar, de boca en boca. El humo del faso se confunde con el rancio olor de los basurales que son la requisa de los pobres. Esos que no tienen nada más que palabras y miradas sin esperanza. Que ni siquiera son un número para la sociedad. Los escucho susurrar y me sorprendo de sus ganas de vivir. Los envidio como seguramente nadie lo hizo. Siento el llanto de un bebé y me pregunto a qué mundo hemos venido. Como ser tan egoístas de pensar en nuestra felicidad y no pensar en el sufrimiento de quien está por venir. 


Decido seguir caminando en busca de más oscuridad. No veo mares ni montañas ni arena, solo un pozo cada vez más profundo donde es imposible llegar. Empiezo a divagar y hablar palabras inconexas. Siento deseos de fugarme de mi mismo para convertirme en otra cosa. ¿Un ser humano? No, al diablo con esos pensamientos. Quizás en un roedor para verlos de lejos. Si, una maldita rata observando cómo se pudre esta sociedad. Que sientan asco mientras yo me paseo indiferente delante de ellos sin pestañear. Que griten, corran y sufran por un pequeño animal indefenso. Que estornuden sus viles insultos y sus humillantes deseos. Que salga su verdadero ser. De ahí quiero escapar. De toda esa inmundicia busco esconderme. Quizás en otro mundo me encuentre más a gusto. Y caminaré sin preocupaciones y así los sueños no se transformarán en pesadillas donde la vida tenga otro sabor. Será otra canción, sonará una nueva música que emergerá al compás del baile de la sucia rata.
                                                                 
Marcelo De Nicola.-

Canción post editorial





UNIVERSO CALDERÓN

Nacido en Buenos Aires el 28 de septiembre de 1966, hace años está trabajando en el mundo del cine. Pasó por todos los rubros entre ellos reflectorista y asistente de dirección hasta que pudo rodar su primer guión: Marc, la sucia rata, basada en una novela del escritor “maldito” José Sbarra. En 2009 se puso atrás de cámara para dirigir su segundo film, Lucho & Ramos, con Favio Posca como protagonista, un ladrón que ingresa a robar en un departamento y se encuentra con su propietario, lo que llevará la historia a un sinfín de aventuras. Por último, filmó en 2015 junto a Pablo Alarcón y Claudio Rissi, Justo en lo mejor de mi vida, la historia de dos amigos que se reencuentran después de diez años, aunque en una situación particular, ambos están muertos. Veremos cuál es el próximo paso de este director de culto.

FICHA TÉCNICA

Título original: Marc, la sucia rata
Año: 2003
Duración: 90 min.
País: Argentina
Dirección: Leonardo Fabio Calderón
Guion: Leonardo Fabio Calderón (Novela: José Sbarra)
Música: Juan Marino Morduchowicz
Fotografía: José María Gómez, Emiliano López
Reparto: Diego Mackenzie, Daniel Ritto, Divina Gloria, María Maratea, Laura Pedroso, Juan Carlos Casas, Geniol, Alejandro Musso.

SINOPSIS

Marc, un joven borderline, intenta suicidarse arrojándose a las vías del tren y lo detiene un policía que intentará convencerlo para que desista de su idea.