Todos los jueves de 21 a 22 hs.

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viernes, 5 de mayo de 2017

VIVIR RODANDO - LIVING IN OBLIVION

PROGRAMA 170 (04-05-2017)

EDITORIAL

La hora se hace espesa sobre aquellos cadáveres que aun desangran su tinta sobre el oscuro suelo del olvido. Se negará el amanecer a los sustantivos sin sustancia, y se acusará de traición a aquellos pronombres anónimos. La bestia paraliza el bosque y las hadas ya no bailan. ¿Dónde encontrar un abrazo en este invierno? ¿En qué cielo hallar la estrella que todavía no haya muerto? La nieve avanza enmudeciendo vocales, convidando de su muerte silenciosa, abandonando pétreas consonantes devastadas, y la vida se nos va en intentos y la ausencia de nombres propios lastima cada vez más fuerte. Ella, que aún no se muestra, que las sombras desdibujan su cara como en la peor pesadilla, ella que tan solo es ella, mira el anillo que Él posa con angustia y miedo sobre una mesa. 


¿Qué conjugación consideraran correcta los verbos ante tal desmán del destino?  ¿Se conmoverá algún nexo y ejercerá su potencialidad coordinante ante estas dos frases que ya se saben independientes? ¿Revocarán la sentencia de aquel punto final, la complicidad de los otros dos suspensivos? Las palabras no llegan y la fatalidad se anuncia en lágrimas. Ella solo mira el anillo, El busca sus ojos que son ausencia. Corren peligro, lo sienten. Él sabe que la hora ha llegado, que el pasado ya no cuenta y que todo es aquí y ahora. Busca sus manos y las agarra fuerte, sin miradas ni frases que digan nada. Se desdibujan para siempre en aquel mar de las ideas descartadas, soñando para ellos otros finales, buscando aquella hoja que los una y los invite de una vez y para siempre a vivir rodando.-

Lucas Itze.-      

Canción post editorial


Un temazo de los amigos uruguayos



IMPRESIONES PARA VIVIR RODANDO


Treinta segundos. Piensen cuántas cosas se pueden hacer en ese lapso de tiempo. ¿Pocas no? O quizás, no tanto. Muchas veces nos imaginamos cuanto duran los sueños. ¿El tiempo soñado, es el tiempo real? Según estudios, parece que sí. ¿Y por qué entonces nos acordamos de sueños que quizás duren 30 segundos? Volvamos a cero. Recuerden la primera pregunta... quizás, ahora se imaginan más cosas que puedan hacer en ese tiempo. Ese tiempo, entonces, ¿es mucho o poco...? Si en esos treinta segundos hay que evacuar un edificio que se está por venir abajo, el tiempo es nada. Si en cambio, alguien está apuntándote con un arma en la cabeza, es eterno. ¿Alguna vez tuvieron que esperar treinta segundos en silencio? Piénsenlo... podría hacerlos esperar ese tiempo mientras sus mentes vuelan buscando una respuesta, pero el tiempo, aquí también mis amigos, es tirano. Treinta segundos... silencio, tic tac, tic tac... el insoportable ruido del segundero es lo único que se escucha. El reloj suena como si marcara los latidos del corazón. Silencio, hasta que se cumple el tiempo, y la respiración empieza a ser más normal, aunque no sabemos porque... Esos treinta segundos son los que marcan el final del film de Tom DiCillo, Vivir Rodando (o Living in Oblivion, tal su título en inglés), en lo que parece una autobiografía. El director nos muestra todo lo que tiene que pasar alguien que no cuenta con tanto presupuesto, para llevar a la pantalla sus ideas. 


En los créditos iniciales, se ve la imagen de una cámara de filmación, a la que se van acercando a medida que los mismos van pasando. Una vez terminados, una puerta se abre y comienza la película, para nuestra sorpresa, en blanco y negro. A los pocos minutos, nos vamos a dar cuenta que los personajes están llegando para rodar una escena de una cinta independiente de bajo presupuesto. Allí conoceremos a casi todos los que componen el equipo, desde el chofer hasta el camarógrafo. Iremos viendo en cada uno de ellos sus fallas, pero también su amor por lo que hacen. Y veremos en Nick Reve, un impecable Steve Buscemi, al director, que intentará hacer navegar el barco aunque las turbias aguas no lo dejen. Nuestra primera sorpresa llegará con el primer “acción” que grite Nick. El primer plano del bello rostro de Nicole (la siempre confiable Catherine Keener), cambiará el blanco y negro por unos colores extremadamente fuertes, dando a entender que se está rodando la escena... La misma sale mal una y otra vez, y empiezan los juegos gracias a los cambios de color, que van entremezclándose continuamente, en un gran trabajo del director de fotografía Frank Prinzi, y sin olvidar, que el mismo DiCillio hizo esa labor en los primeros pasos de Jim Jarmusch. Hasta que de repente, la alarma de un reloj, en medio de la grabación termina con toda la armonía. En la siguiente escena vemos a Nick en su cama despertándose, todo nuevamente en colores, haciéndonos entender que lo anterior había sido un solo mal sueño. Ahora, la vida normal es en color, y hay que rodar la escena seis, en blanco y negro. 


En esta escena aparece el galancito de la película, alguien que irrita cada vez más a Nick por su egocentrismo. Nuevamente todo sale mal, pero de repente, otra alarma... esta vez la que está soñando es Nicole... hasta que nos empezamos a preguntar qué cosas son reales y que no… El director nos lleva a través de los sueños, por los miedos del protagonista y las fantasías de su actriz. Y a la vez, también por los sueños de todos los que conforman el panel. Para el final, llega la parte más interesante de la película, otra vez en color, pero no tan fuerte como al comienzo, aunque la aparición de un enano en el plató, nos hará preguntar una vez más si lo que pasa es una visión o es real, en una escena tan surrealista como genial, que deja una crítica bastante interesante. En el film, todo está perfectamente encastrado, el montaje, los cambios de plano, los encuadres y el sonido, logran conformar un gran todo, donde además el director nos va enseñando como se trabaja un poco con cada área. La película no es definitivamente para cualquiera, a los amantes de este arte al que llamamos cine, nos va a absorber instantáneamente, porque más de alguna vez, soñamos con estar en un set, y aquí vemos que no todo suele ser color de rosa. Los treinta segundos de silencio llevará a cada uno a algún pensamiento, de los más variopintos, mientras en su mundo, DiCillio, en la voz de Nick, lanza una crítica feroz al sistema, y a todos los que no confiaron, demostrando que a veces, hasta los sueños más difíciles, se pueden hacer realidad...

Marcelo De Nicola.-

Canción post impresiones





UNIVERSO DICILLO


Nacido en 1953 en Carolina del Norte, hijo de un padre italiano Coronel del Cuerpo de Marines de los Estados Unidos, vivió mudándose de estado debido a las labores de su padre. Luego de esa infancia complicada, empezó a estudiar cine en la NYU Graduate Film School. En ese lapso escribió y dirigió seis cortometrajes y tuvo de compañeros a Jim Jarmusch y Spike Lee, entre otros. Luego, empieza a trabajar con Jarmusch como director de fotografía, en films como Permanent Vacations y Stranger than Paradise. Su primera película como director fue en 1991 y fue el debut como protagonista de un Brad Pitt que ese año iba a saltar al estrellato gracias a Thelma & Louise. El film del que hablamos es Johnny Suede, donde también aparecen Catherine Keener, Nick Cave y Samuel L. Jackson, que nos cuenta la historia de un joven que quiere ser estrella de rock. El film logró el primer premio en el Festival de Locarno y le dio a Keener su nominación como mejor actriz en los premios del cine independiente


Cuatro años después estrena Living In Oblivion, que obtiene el premio a Mejor Guion en Sundance y tres nominaciones en el recién mencionado Independent Spirit (Mejor película, mejor guion y mejor actor de reparto para James LeGross). Un año después estrena Box on Moonlight. Nuevamente con Catherine Keener y un crack del cine independiente como John Turturro, quien interpreta a un ser estricto que se traslada a un pueblecito por un tema laboral, pero allá empieza a sufrir alucinaciones por el stress. Nominación al León de oro en Venecia y a Turturro en los Independents…  En 1997 filma la comedia The Real Blonde, sobre dos actores treintañeros que sueñan con saltar a la fama, mientras uno de ellos está obsesionado con encontrar una rubia auténtica. El film tuvo grandes críticas pero poca respuesta en el público. En 2001 dirige Doble contratiempo, quizás su film menos interesante, donde también aparece Buscemi, como en casi todos sus films. 


Vuelve al tema de la fama y nuevamente con Buscemi en el film Delirious, en el que interpreta a un fotógrafo de famosos que conoce a un joven sin hogar y lo contrata como ayudante, este luego conoce a un diva del pop que lo pone en una encrucijada: aprovechar la fama de ella para ser actor, o cumplir el compromiso con quien lo sacó de la calle. Se llevó el guion y la Concha de plata al mejor director en San Sebastián. En 2009 filma el documental When You're Strange, un documental sobre The Doors narrado por Johnny Depp y que tuvo muy buenas críticas en general. En estos últimos años dirigió capítulos de algunas series exitosas como The Good Wife y Chicago Fire. En este último año dirigió algunos de la serie Flaked, en lo último que ha filmado.

Un tema que se asemeja a un guion...


Nos fuimos con un grande


FICHA TÉCNICA

Título original: Living in Oblivion
Año: 1995
Duración: 90 min.
País: Estados Unidos
Director: Tom DiCillo
Guion: Tom DiCillo
Música: Jim Farmer
Fotografía: Frank Prinzi
Reparto: Steve Buscemi,  Catherine Keener,  Dermot Mulroney,  Danielle von Zerneck, James LeGros,  Michael Griffiths,  Rica Martens,  Peter Dinklage

SINOPSIS


Un homenaje a esos perdedores hermosos enamorados del séptimo arte. Desde un director, Nick Reve, que sueña con poder terminar su film, pasando por una actriz que se siente poco talentosa, un galán con un ego gigante, y todos los que conforman el set, que a pesar de los problemas, intentan sacar el trabajo adelante…

jueves, 4 de mayo de 2017

LA VIDA DE ADÈLE - LA VIE D´ADÈLE


EDITORIAL

El fuego crece lentamente. Las llamas devoran todo a su paso. El corazón late más rápido, tratando de escapar del incendio. Son los primeros avisos. Las primeras miradas escondidas lograrán un efecto rebote. Será un pequeño juego que comenzará como un secreto. Un juego donde cada uno es protagonista de su propio destino. Un secreto que será solo suyo, aunque se quiera gritar con toda la voz. Será el punto de partida para un circuito de deseos que se convertirán en pasiones. Serán crueles esos primeros verdaderos intentos de florecer. Quedarán marcas para toda la vida. El cuerpo se entregará a la pasión en un acto sexual inhibido, con mirada de telefilm. La nueva aventura tendrá a los ojos de los buitres olfateando cada paso, pensamientos sacados de siglos anteriores, idolatrando una falsa moral totalmente muerta. Será la propia revolución interior la que permitirá evitar darle de comer a los lobos, que tendrán que ahogarse en su propio vómito. 


Será la fortaleza mental la pieza clave para transitar ese recorrido, donde las primeras vueltas serán la exploración del nuevo territorio. Se generarán dudas que prontamente serán disipadas. Momentos que quizás podrían ser insignificantes, perdurarán en el recuerdo. Un objeto, una mirada, una simple palabra. Y también, como en toda historia donde haya pasión, llegará el adiós. El adiós será frío, como todas las despedidas. Se venderá el corazón al mejor postor, que aprovechará la oferta, casi sin esforzarse. Pasarán horas, días, luego transformados en años, pero una pizca de esos sentimientos seguirá rebotando entre las angostas venas. De repente, se erizará la piel, como si un fantasma se posara sobre los hombros. Una mirada se clavará nuevamente y encontrará esos ojos, y el aroma de esa piel, ya no tan joven. Habrá un abrazo con suspiros de perdón, y las palabras no harán falta. El tiempo retrocederá eternamente. Las luces de los autos se detendrán en un pasado perfecto. Los lienzos de las sábanas volarán por los aires, como cuando eran jóvenes adolescentes. Será la noche eterna, y será única. Será el secreto guardado año tras año, que servirá para revivir una vida extinta. Será amor, será pasión, será historia, como lo había sido una vez…

Marcelo De Nicola.-

Canción elegida para la editorial



El tema que suena durante la película



IMPRESIONES SOBRE LA VIDA DE ADÈLE


Teniendo en cuenta la temática que hoy nos convoca, no estaría mal comenzar  hablando sobre el amor, hablar sobre la importancia que tiene para tantos dar aquella batalla. No sería erróneo recordar los dichos del artista gráfico ligado al impresionismo y el simbolismo, James Whistler, donde anunciaba con especial claridad: “Art Happens” el arte sucede y transpolar tal como lo hiciera Borges alguna vez, aquel dicho al amor. El amor sucede. La flor es porque si, dirá en su poema Angelus Silesius, sin dar más explicaciones. Sin dudas el inicio de todo esto hubiera sido otro, pero hoy, es tal vez otra la llama que nos congrega. Hoy tal vez, los que este lugar ocupamos, miramos con triste descreimiento aquellas metáforas que antes nos conmovían. Hoy quizás, mis amigos, nuestras bocas reconocen con certeza el agrio sabor de las derrotas y las penumbras nos encuentran acongojados tras la pérdida de aquella inocencia, tan necesaria tanto para el amor como para el arte. Si yo pudiera como ayer, querer sin presentir, nos lanzará Discepolo en el verso más triste y desesperado que jamás se haya escrito nunca. El amor, es el virus. El amor está lleno de ansiedades, de dudas, de exigencia y perversidad. El amor, ha encerrado a la aventura dentro de una casa y ha tirado las llaves para siempre. El amor ha proyectado, instalándose en un futuro inexistente, nos ha hecho dependientes y ha duplicado ese dolor causado por aquella angustia que es todas las angustias, aquel terrible padecimiento, sombra de todos los seres, proveniente del sentimiento trágico de la vida, el sentimiento de saber que un día, sin saber cuándo ni dónde, vamos a morir. 


Amar, es entregar el timón y dejarse gobernar por el otro. O como lo señalara el poeta Oliverio: es un pretexto para adueñarse del otro, para volverlo tu esclavo, para transformar su vida en tu vida. Y en aquella batalla se encontraron alguna vez Adele y Emma, y fue aquella pasión la que se abrió camino sobre la curva dramática sobre la cual este relato se crea. El film trabajará la exploración y reconocimiento sexual de Adele, una bella adolescente interesada en la literatura quien se enamorará de Emma, una artista grafica estudiante de bellas artes. Será a través de una novela que lee nuestra protagonista, cuyo nombre entra en juego directo con el del film, “La vida de Marianne” de Pierre de Marivaux, desde donde se justifique la estética de la película. Alguien se quejará porque la novela es demasiado descriptiva, ella contestará apasionada que aquellas descripciones hacen al personaje del libro, que Marivoux busca con ellas que el lector experimente lo que la protagonista siente bajo su piel. Allí entonces, estará también el juego del director Kechiché, respecto del sexo explícito narrado en el film. La fotografía del relato apoyará también esta idea trabajando la gran parte de la obra con tamaños de cuadro cortos. 


Por lo general no superará el plano entero, centrándose en los primeros planos y planos detalles. Por momentos será sofocante, tanto como la pasión vivida entre ambos personajes. La cinta contará con excelentes actuaciones, las cuales por momentos sentiremos improvisadas por la frescura y naturalidad que expresan. Llegará entonces, la traición y se alimentará de aquella preciosa construcción tan firme en experiencias nuevas, en reafirmaciones y libertades. Caerá dolorosamente aquella bella obra que fueron. Caerá desnudando al ser humano, caerá mostrando lo peor del virus. Adele no podrá olvidarla jamás, y quedará atrapada en aquellos besos que ya no existen. Emma, continuará con su vida, aun habiendo fallado también en lo que sea que el olvido propone. Asistiremos a una última muestra de los cuadros de Emma, y algo se romperá en nosotros también al notar que la modelo de sus pinturas ya no es Adele. Entenderemos, entonces, que el gran dolor que conlleva el virus del amor, aquel sentimiento que abraza la ausencia, no es otro que el saber que uno deja de ser la musa del otro, deja de inspirar al otro, en aquella mentira que implica el arte. Tal vez el amor busque convencernos de que somos mejores. Tal vez la única manera de escapar a aquella realidad sea corriendo más rápido que ella. Cuando el cansancio nos llegue, espero tenerte a mi lado. Solo así, evitaremos la nostalgia al recordar aquel Amor de Juventud.-

Lucas Itze.-

Canción post impresiones



Les presentamos a Keny Arkana


Y nos fuimos con otro gran tema de ella



FICHA TÉCNICA

Título original: La vie d'Adèle - Chapitre 1 & 2
Año: 2013
Duración: 180 min.
País: Francia
Director: Abdellatif Kechiche
Guion: Abdellatif Kechiche, Ghalya Lacroix (Novela gráfica: Julie Maroh)
Música: Varios
Fotografía: Sofian El Fani
Reparto: Adèle Exarchopoulos,  Léa Seydoux,  Salim Kechiouche,  Mona Walravens, Jeremie Laheurte,  Alma Jodorowsky,  Aurélien Recoing,  Catherine Salée, Fanny Maurin,  Benjamin Siksou,  Sandor Funtek,  Karim Saidi

SINOPSIS

Adèle (Adèle Exarchopoulos) tiene quince años y sabe que lo normal es salir con chicos, pero tiene dudas sobre su sexualidad. Su vida cambiará para siempre cuando conozca a Emma, una joven de pelo azul, que le descubrirá lo que es el deseo, y el camino hacia la madurez. Así, Adèle crecerá, se buscará a sí misma, se perderá y se reencontrará... y todo ello bajo la atenta mirada de los que le rodean.

miércoles, 3 de mayo de 2017

UNDERGROUND


EDITORIAL

Todo parece distante y efímero, pero todo es aquí y ahora. El futuro, aquel muro oscuro que se levanta en los arrabales de la cárcel del tiempo, no es más que un envenenamiento del pasado, una prolongación que apuesta con triste ingenuidad a cierta justicia del ordenamiento del mundo. Aparecerá entonces, aquella curiosa forma de organización del movimiento que son los planes, y lanzará sus feroces perros a la captura de aquel caos de los sentidos, de aquellos estímulos sin destino que deberían gobernar esa nave de velas rojas que navega el salvaje océano del mañana. El futuro, entonces, carecerá ya de peligro, la sorpresa será el triste resultado del error de un cálculo. El mañana, se organizará bajo las reglas del pasado, creando así, la ilusión del tiempo. Hoy, es siempre todavía, toda la vida es hoy, nos dirá Machado ofreciendo con humildad su lucidez. Paul Auster, por su lado, hablará en el libro “La Invención de la Soledad” de aquella ilusión, refiriéndola a un plano social y no tardará en remarcar lo siguiente: No hay nadie menos cínico que un mago. 


Tanto él como todos los demás saben que lo que hace es una farsa, así que la función del truco no es exactamente la de engañar al público, sino la de complacerlos en su deseo de ser engañados. En el transcurso de unos pocos minutos, la relación causa y efecto se vuelve imprecisa, y se contradicen las leyes de la naturaleza. Tal como lo expresaba Pascal en sus Pensamientos “Es imposible tener causas fundadas para no creer en los milagros”. En aquella mentira desde donde se organiza el tiempo, o de la que se sirven los magos para complacernos, ubicamos indudablemente al arte. El poeta nos convencerá que la vida vale menos que el amor, una pintura nos jurará el salvajismo de la guerra civil española, una canción prometerá que otro mundo es posible y una foto tuya bastará para nombrar a la belleza. La verdad, entonces, perderá de a poco su valor, hasta no lograr definirla. Caerán nuestros disfraces de a uno hasta olvidarnos definitivamente quienes éramos. Recordaremos, al mirar con melancolía aquel río corriendo, que el universo es creado cada cinco minutos.

Lucas Itze.-

Canción elegida para la editorial



IMPRESIONES SOBRE UNDERGROUND


¿Qué pasaría si un día nos despertamos y nuestro país ya no existe como tal? ¿Cuál sería nuestra identidad, nuestra nacionalidad? ¿Seguiremos teniendo la misma bandera, cantaremos el mismo himno? ¿A quién le reclamaríamos? Muchas son las preguntas, aunque escasean las respuestas. En este mundo lleno de violencia, de falta de humanidad, de principios que desaparecen con la velocidad de una bala. Balas que rápidamente pueden destruir hasta una nación. Y el hombre, como siempre, en el centro de la escena. Ese que por poder, puede destruir absolutamente cualquier cosa, sin importar el pasado, haciendo peligrar el futuro. El mundo ha cambiado a lo largo de los años, y lamentablemente, va a seguir cambiando. Desde el comienzo de la humanidad, las guerras se fueron sucediendo una tras otra: territorio, religión, etnia, son algunas de las “excusas” que ha habido durante años. Ahora, en el centro de la escena, está el petróleo... Y los más castigados, como siempre, son los inocentes. Nuestro amigo Emir Kusturica se hace las mismas preguntas que nosotros a lo largo de las casi tres horas que dura el film Underground, dejando ver la nostalgia sobre el país en donde nació y creció, y que hoy no existe más: Yugoslavia


Basada en una obra teatral de Dusan Kovacevic, el director nos cuenta la historia de su país, desde la guerra hasta la guerra, y no hay un error en la frase, ya que va a dividir el film en tres partes: La Segunda Guerra Mundial; La Guerra Fría y La Guerra de los Balcanes. Desde el comienzo mismo vamos a estar ante algo distinto. Un carruaje a caballos es seguido por una banda musical, que estará presente durante gran parte del metraje, gracias a la tremenda intervención de Goran Bregovic. Empezaremos a asombrarnos con los personajes que van apareciendo: Blacky, un personaje cascarrabia, que se la pasa insultando a los cerdos fascistas. Marko, amigo de Blacky, un ser sin escrúpulos con ansias de poder y Natalija, una aspirante a actriz egoísta, quien es la obsesión de los dos amigos. Durante ese comienzo, también conoceremos a dos de los personajes claves del film. Ivan, el tartamudo hermano de Marko y Soni, un mono que él cuida en el zoológico, que queda destruido cuando los alemanes bombardean Belgrado, en una de las escenas más impactantes del film. 


La guerra mostrará lo peor del ser humano en la piel de Marko, quien en un sótano esconde a varios compatriotas, entre ellos Blacky, de la amenaza alemana, pero que una vez terminada la guerra, se lo ocultará para fabricar armas para el ejército de Tito, y además, mantener su romance con Natalija. Kusturica jugará con su propia Caverna, donde Marko ideará un submundo en donde controlará a la gente mediante un periscopio, en una especie de anticipo de Gran Hermano, y los mantendrá adentro gracias a las alarmas que hará sonar cada tanto, para hacerles creer que la batalla continúa. Será Soni, el mono, quien dentro del tanque creado en el mismo sótano, el encargado de descubrir la farsa, casi sin querer. Ya afuera, Blacky seguirá pensando que es la misma guerra de antaño, aunque ahora su país se desangre por guerras internas. La historia divagará por diversos géneros, el surrealismo estará presente en varios pasajes del film, así como el humor negro, que harán que muchas escenas parezcan sacadas de un vodevil,y hasta inclusive se verán imágenes montadas de los momentos históricos del país, con los actuales personajes en escena. 


Sobre el final, ya cincuenta años después, el mismo Kusturica aparecerá haciendo un cameo comprando armas, mientras los cascos azules de la ONU hacen la vista gorda, en una clara crítica a los organismos de defensa. Ahí llegaremos a uno de los momentos más tensos de la película, cuando Ivan encuentra a Marko y antes de matarlo, este le dice: Ninguna guerra lo es sin que un hermano mate a su hermano. Eso es para el director, el resumen de lo que genera una guerra. Marko y Natalja giraran prendidos fuego en una silla mientras Blacky se apoya en un palo con una cruz invertida, mientras repite la frase Mi alma está sangrando, en lo que encontramos casi una declaración del director por ese país que ya no lo es… Kusturica hará una crítica al ser humano y al poder en general. En ella, caerán los participantes de la Segunda Guerra Mundial, tanto nazis como aliados, la Yugoslavia desangrada del comunista Tito, y el nacionalismo exacerbado de los habitantes de lo que hoy componen los ex países eslavos. Soni, quizás por ser el único que no piensa en sí mismo, será el sobreviviente de todos los infiernos. El final los encontrará a todos de fiesta bailando en una tierra que se separa del resto, sin importar el pasado, en una reencarnación con forma de perdón. Esa tierra, simboliza a Bosnia-Herzegovina, el país del director, que recién se empezaba a independizar. En cambio, el país que Iván recordará, se llevó la alegría, el dolor y la tristeza, como bien lo dice el… Kusturica se va con una placa final bastante acertada para los años que vinieron, en la que dice que esta historia no tiene final… Esta banda elige pensar que algún día, el futuro será nuestro.

Marcelo De Nicola.-

Canción post impresiones



Nos hablás de sumisión, nos pedís resignación
Pero no me dejaré engañar
Resistiré
Resistiré hasta el fin



UNIVERSO KUSTURICA


Nacido en Sarajevo, capital de Bosnia en 1954, una vez separados los países, se declaró serbio, como era su padre, pero él se define como yugoslavo. Admirador de Jean Renoir, Federico Fellini y Andrei Tarkovski, concluyó sus estudios en Praga, en la Academia de Artes Interpretativas, donde rodó el film Guernica, donde ganó su primer premio en el Festival de Cine de Karlovy Vary. En 1978 filmó el telefilm Llegan las novias en su país y un año después llega Titanic Bar. Su primer film en Yugoslavia fue ¿Te acordás de Dolly Bell? en 1981, con el que ganó el León de Oro en Venecia. 


En 1985 es cuando se hace definitivamente conocido gracias al film Papá se fue en viaje de negocios, donde empieza a meterse en la política de su país. El film fue nominado como mejor película extranjera al Oscar, a los Globos de oro y se llevó la Palma de Oro en Cannes. En 1989 dirige El tiempo de los gitanos, con el que logra el premio a mejor director en Cannes. Filma en 1992 bajo bandera francesa el film Sueños en Arizona, con estrellas como Johnny Depp, Jerry Lewis y Faye Donaway, que no tiene buena prensa en los Estados Unidos, aunque en Berlín se lleva el Premio Especial del Jurado. En 1995 llega Underground, con el que se convierte en uno de los pocos directores en ganar dos Palmas de Oro en Cannes. En 1998 filma otra de sus mejores películas, Gato negro, gato blanco, donde se lleva el León de Plata en Venecia a Mejor Director. 


Seis años pasan hasta su próxima película: La vida es un milagro, que se centra en la guerra de Bosnia de 1992, recibió el Premio de la Educación Nacional (Prix de l' Education Nationale) de Francia. La película fue utilizada como una herramienta educativa a nivel nacional, en conjunto con un CD-ROM instructivo destinado a incitar el análisis y el debate entre estudiantes. Nuevamente nominado en Cannes. En 2005 forma parte de los siete cortometrajes de siete directores que retratan en diversas partes del mundo la lucha contra la adversidad de siete niños anónimos. Junto a él figuran Spike Lee, Kátia Lund, John Woo y Ridley Scott, entre otros. En 2007 filma Prométeme, donde vuelve a ser nominado en Cannes. En 2008 dirige el documental Maradona por Kusturica, con entrevistas al astro argentino y música de Manu Chao


En 2014 trabaja junto a otros directores como Guillermo Arriaga, Alex De la Iglesia, Amos Gitai, en este caso, sobre la religión. Lo último que filmó fue On the Milky Road, con la actriz italiana Mónica Bellucci, donde sigue con la misma temática del corto en la película de episodios.  Desde 2014 está trabajando en el documental El último héroe, sobre la vida del ex presidente uruguayo Pepe Mujica.

GORAN BREGOVIC


Nació en Sarajevo en 22 de marzo de 1950, de madre Serbia y padre croata, miembro del ejército yugoslavo. Cuando los padres se divorcian y va a vivir con su madre en su ciudad natal de zona predominante musulmana, entrando así en contacto con las tres culturas y nacionalidades que conforman la región de Bosnia y Herzegovina. El joven Goran comenzó a estudiar violín, pero pronto fue rechazado porque lo consideran carente de talento. La madre alimenta las aspiraciones musicales del hijo y le da una guitarra. Goran decide inscribirse en la escuela de Bellas Artes en Sarajevo, pero se ve obligado a renunciar debido a la oposición de su tío, quien considera la escuela un "lugar lleno de homosexuales”. Luego se va hacia un instituto técnico y en ese momento se une a una banda conocida en la escuela, "Izohipse", como bajista. A la edad de 16 años, con el consentimiento de la madre, pasa sus vacaciones en el mar: toca en un bar de Konjic y trabaja como distribuidor de periódicos. Un día lo ve Željko Bebek y lo invita a tocar con su banda Kodeski. Vuelve a Sarajevo para estudiar filosofía y forma Jutro a principios de los 70. En 1974 arma Bijelo Dume, una de las bandas de rock más emblemáticas de Yugoslavia, que dura hasta 1989. Por esa época conoció a Kusturica y comenzó la etapa de colaboración entre ambos, además de una gran carrera solista, que sigue hasta hoy.

Uno de los temas de la película



Otra linda canción que nos recuerda al film


Nos despedimos a todo ritmo…


FICHA TÉCNICA

Título original: Underground
Año: 1995
Duración: 165 min.
País: Yugoslavia
Director: Emir Kusturica
Guion: Dusan Kovacevic, Emir Kusturica
Música: Goran Bregovic
Fotografía: Vilko Filac
Reparto: Miki Manojlovic,  Lazar Ristovski,  Mirjana Jokovic,  Slavko Stimac,  Ernst Stötzner, Srdjan Todorovic,  Mirjana Karanovic,  Milena Pavlovic,  Danilo 'Bata' Stojkovic, Bora Todorovic,  Davor Dujmovic

SINOPSIS


Año 1941. Belgrado, durante la Segunda Guerra Mundial. Marko y Blacky, delincuentes y amigos, luchan contra los alemanes. Blacky resulta herido y, para salvarse, se refugia en un sótano junto a un grupo de partisanos. Por otro lado, Marko se convierte en un héroe y, terminada la guerra, se convierte en uno de los favoritos de Tito de la Yugoslavia comunista. Pero el destino de Blacky ha resultado muy distinto...

FELLINI OCHO ½ - OTTO E MEZZO


EDITORIAL

¿Alguna vez te preguntaste como sería una película de tu vida? ¿Cuántas veces tuviste que modificar el guion a último momento? ¿Cuántas otras veces tu actriz fetiche te dejó solo en el set, para terminar todo en un maldito monólogo? Todas esas preguntas, traerán recuerdos, algunos pasarán de largo, como así también tantos otros personajes. Habrá actores principales, otros secundarios que en ciertos momentos tomarán papeles importantes, y miles de extras que serán un simple número. Nos haremos miles de preguntas a lo largo del recorrido. Empezaremos cuestionando todo, tratando se saber que es cada cosa, y ante cada explicación lanzaremos una pregunta tan simple como compleja ¿y por qué? Empezaremos a preguntarnos ¿porque a mí? con cada partida, sobre todo cuando son esas dolorosas antes de tiempo, y hasta llegaremos a indagarnos que es el amor, aunque nadie tenga una respuesta certera. Pese a todos los contratiempos, la película seguirá avanzando, con aciertos y errores, pero irremediablemente tuya. A medida que el proyecto avanza, habrá que lidiar con los malditos productores que intentarán sacarte del camino e imponer sus ideas. Será cuestión entonces de manejarse con la experiencia, para evitar el destrato de las nuevas camadas, más tecnológicas, más digitales, pero también más descorazonadas. 


Jugarás como un niño con una paleta de colores, donde tendrás que luchar para vencer a esos momentos grises que despintan el plano, para volver siempre a los colores brillantes que personifican tu vida, lleno de tonos de rojos intensos para explorar las pasiones más bellas y excitantes. Y esas fotografías servirán de decorado para los momentos más importantes de tu vida. Y cada una de esas escenas, tendrán su melodía, como no podía ser de otra manera. La música tendrá un papel primordial, será el gran generador de recuerdos, risas, llantos y abrazos. Una película puede no tener voces, pero si no tiene música, es como que le falta el alma. Y lucharemos, a medida que pasan los años para recordar esas canciones que nos marcaron la vida. La idea es que el film, pese a todo, llegue a su desenlace. Que en ese último instante, recordemos a todos los que alguna vez compartieron escenario. Que los llantos se transformen en sonrisas, para no dejar indiferente a nadie, porque la indiferencia es la peor de las humillaciones. Porque al final de todo, nadie tiene un guion perfecto y todos intentaremos vestirnos de director sin tener idea alguna. Al fin de cuentas, cada uno intentará escribir su propio borrador de esa película a la que llamamos vida...

Marcelo De Nicola.-

Canción elegida para la editorial



IMPRESIONES PARA FELLINI 8 ½


Así como alguna vez lo prometieron los dioses en aquella hoguera angustiosa que es su reino, este camino, en algún descuido, en cualquier esquina, un día cualquiera, se pobló de niebla, oscuridad y hastío. El sol murió estúpidamente, como mueren los grandes héroes y el miedo comió del miedo. Basho saltó a mi cuello convidando la dulzura moribunda del beso ausente, llenando nuestra copa de aquel bálsamo amigo del olvido, tajeando en tres lados esta carnes que jura el dolor que sufre, que arde la pasión que siente. Por este camino, nadie pasa. Tarde de otoño; y es un fantasma ya su figura. La jornada fue difícil y las lágrimas inolvidables. Las preguntas crecieron rompiendo la roca, colmando el bosque en un aullido nocturno, agitando sus copas, deshojando cada rama. La oscuridad, mis queridos amigos, jamás retrocede. Los pies, entonces, no tardaron en tropezar ante semejante barullo y el polvo, en su elevación circunstancial, reveló alguna verdad. La única manera de ser feliz, es renunciando, finalmente, al sentido de veracidad. De nada sirve cuestionar febrilmente la promesa pronunciada, nada agrega al caos de este lio la certificación absoluta del fuego que calcina esta carne que muere en lo que anuncia. Agradecer las modestas limosnas de los días: el sueño, la rutina, el sabor del agua, como aquel tipo que Jorge Luis vió cruzar la calle alguna vez. Tomar con paciencia los escombros de ese sol caído y trabajar incansablemente en él sin dar explicaciones, pero mejor aún: sin exigirlas tampoco. 


Socavar en nuestra simpleza y hacer un templo sobre aquella piedra. Escapar de la verdad, como de cualquier otra trampa. Sobre el murmullo de estas ideas nos toparemos seguramente con Guido Anselmi, aquel personaje existencialista que recorre a su manera la curva dramática propuesta por Federico Fellini en aquel que fue su octavo film llamado “Ocho y medio”. La cinta trabajará sobre el desarrollo de un conflicto interno el cual se manifestará inicialmente, en un bloqueo artístico que padecerá Guido, un exitoso director cinematográfico. Veremos allí la presión de la industria sobre sus cansados hombros, veremos los intereses individuales salir al camino a devorarlo todo con su hambre de lobo. La estructura del film evitará la linealidad y utilizará los Raccontos y las Visiones Oníricas como recursos narrativos para la construcción del relato. La fotografía acompañará la idea de sofocamiento a través del uso de tamaños de cuadros cortos, también lo hará intencionando la iluminación, que generará grandes sombras en las tomas más abiertas o simplemente, a través del manejo del peso mismo de los objetos dentro del encuadre. Todo girará entorno del surrealismo y el grotesco utilizando imágenes alegóricas, donde descubriremos aquel trabajo exquisito del inconsciente de la condensación y el desplazamiento, en donde se buscará la ruptura de aquella significación Sousseriana del significado y el significante. 


El film será osado al plantear un héroe que evade más de lo que acciona, aun así el conflicto crecerá dosificadamente a través del trabajo interno del protagonista. Compensará esta posible deficiencia el star system, la inconfundible figura de Marcello Mastroianni agregará al personaje cierta mística, cierto magnetismo sobre el cual el relato varias veces se apoyará para resolver situaciones. Guido estará en crisis desde el comienzo del film, tal será el punto de ataque elegido por los guionistas. Navegará por los ríos torrentosos y oscuros de los recovecos de su mente, haciéndose las preguntas correctas, deteniéndose cauteloso para no pasar más allá de las fronteras de aquella aventura. Entenderá finalmente, luego de cuestionar la moral, la religión y hasta el mismo amor, que la vida es una fiesta. Quienes este programa hacemos, creemos, no sin un dejo de angustia, que la felicidad es una construcción de sustento efímero, que necesariamente debe conspirar contra las estructuras establecidas. Serán para nosotros, entonces, mas venturosos aquellos días donde las aguas agitadas venzan definitivamente el concreto de quienes fuimos. La triste verdad, mis amigos, es que pasaremos la mayor parte de nuestros días rodeados de taxistas o cajeras de supermercados y no de aquellas personas o circunstancias que nos hagan felices. Los destellos serán breves, pero intensos. De nosotros depende nuestra suerte.-

Lucas Itze.-

Canción post impresiones


El rock, ¿será la octava maravilla? 


¿Y si los días de la semana fuera ocho?


Nos fuimos con algo de Paul McCartney



UNIVERSO FELLINI

Considerado uno de los mayores exponentes del cine mundial, Federico Fellini nació en Rimini, el 20 de enero de 1920. Desde chico fue admirador de Charles Chaplin y de los cómics estadounidenses, sobre todo de Winsor McCay. Antes de terminar el secundario, empieza a colaborar en periódicos y revistas como dibujante. Por ejemplo de la tira de Flash Gordon, cuando el gobierno fascista prohíbe la importación de cómics estadounidenses y los autores italianos han de continuarlas para no defraudar a sus lectores. En 1939 empieza a escribir para la revista Marc´Aurelio con notable éxito y terminó escribiendo guiones para actores italianos de la época. En 1941 llega a la radio y sus guiones empezaron a tomar mayor protagonismo. En 1945 conoce a Roberto Rosellini y comienza a trabajar con él en su película más representativa: Roma Ciudad Abierta. Para esa época participó de los guiones de otros directores de la época como Pietro Germi, Luigi Comencini y Alberto Lattuada, con quien co-dirigió su primer film en 1950: Luces del varieté, donde narra las vicisitudes de un grupo de artistas. Dirige su primer film en 1952, de nombre El Jeque, basada en una historia de Michelangelo Antonioni y co-guionada por Tullio Pinelli y Ennio Flaiano. Sigue en 1953 con Los Inútiles, donde solo 5 jóvenes de una pequeña ciudad son los que no trabajan y son la vergüenza de la comunidad. Nominada al Oscar como mejor guion original. Un año después presenta La Strada, ganadora de la mejor película extranjera.  En 1955 dirige El Cuentero y dos años después logra su segundo Oscar con Las noches de Cabría


En 1960 llega otro de sus clásicos: La Dolce Vita, con el que obtiene 4 nominaciones al Oscar, aunque no fue nominada como mejor película. Si se lleva la Palma de Oro en Cannes. 
En 1962 junto a Vittorio Da Sica, Luchino Visconti y Mario Monicelli dirigen la comedia satírica Bocaccio ´70. Luego del éxito de 8 y ½, en 1965 lanza Julieta de los espíritus que gana el Globo de Oro como mejor película extranjera. Se une a Louis Mallé y Roger Vadim para dirigir un cuento de Edgar Allan Poe en lo que se llamó Historias Extraordinarias, de 1968 y un año después sale Satiricón. Tres años después filma Roma y en 1973 se lleva otro Oscar por la recordada Amarcord


En 1976 dirige a Donald Sutherland quien protagoniza Casanova. Vuelve a coincidir con Marcello Mastroianni en el film La ciudad de las mujeres de 1979, año que dirigió el falso documental político Ensayo de Orquesta. En 1983 llegó para lo que muchos fue su última gran obra, Y la nave va sobre la Primera Guerra Mundial. Dos años después dirige Ginger y Fred, otra vez con sus dos actores fetiche, su esposa Giulietta Massina y Marcello Mastroianni. En 1987 lanza Entrevista y en 1990 dirige su último film: La voz de la luna, con Roberto Benigni. En 1993 recibe el Oscar Honorifico y meses más tarde, durante una operación por una angioplastia, sufre un derrame cerebral en Zúrich. Dos meses después es trasladado a Roma, ya que su mujer también estaba internada allí y es donde sufre el segundo derrame y queda en coma. La vida de este talentoso director se apagó el 31 de octubre de 1993 y a su funeral, asistieron 70 mil personas. Su esposa Giulietta falleció 4 meses después por un cáncer de pulmón. Entre tantos homenajes, uno de los más importantes es el del Aeropuerto de Rimini, su ciudad, que lleva su nombre.

FICHA TÉCNICA

Título original: 8½ (Otto e mezzo)
Año: 1963
Duración: 140 min.
País: Italia
Director: Federico Fellini
Guion: Tullio Pinelli, Federico Fellini, Ennio Flaiano, Brunello Rondi
Música: Nino Rota
Fotografía: Gianni di Venanzo
Reparto: Marcello Mastroianni,  Claudia Cardinale,  Anouk Aimée,  Sandra Milo,  Rossella Falk, Barbara Steele,  Mario Pisu,  Guido Alberti,  Madeleine LeBeau,  Caterina Boratto, Annibale Ninchi,  Giuditta Rissone,  Eddra Gale,  Tito Masini,  Nadine Sanders, Georgia Simmons,  Hazel Rogers,  Riccardo Guglielmi,  Giulio Paradisi, Maria Antonietta Beluzzi,  Polidor,  Maria Wertmuller,  Rossella Como,  Nino Rota

SINOPSIS


El director de cine Guido Anselmi se encuentra en una crisis. Su productor espera de él una nueva película y Anselmi no tiene idea de lo que va a filmar. De momento, decide hacer una película utópica y hace construir una inmensa rampa de lanzamiento de cohetes. Pero Anselmi tiene también dificultades en su vida privada. Su salud no está bien del todo y por ello se encuentra en un balneario. Además, tiene una relación con la pequeño burguesa Carla, su esposa Luisa le dice la verdad sobre su egoísmo, sus mentiras y su pedantería. Sus imágenes ideales se le esfuman de las manos. Guido se hunde en imágenes de su infancia, en sueños y en pesadillas que se mezclan con la realidad.