miércoles, 25 de septiembre de 2019

EXTRAÑOS EN EL PARAÍSO - STRANGER THAN PARADISE



SINOPSIS

Dos amigos y la prima de uno de ellos, que acaba de llegar a Estados Unidos desde Budapest, viven en Florida diversas aventuras. Popular película del cine independiente de los ochenta que se rodó en apenas 18 días con un equipo de sólo once personas: tres actores y ocho técnicos. (FILMAFFINITY)

EDITORIAL

Inquietantes sonidos en mi cerebro me alerta, quieren decirme que todo fue una extraña trampa del tiempo. Todo se desmorona, caen mis ropas y con ellas, los papeles que me daban un nombre, un lugar donde ubicarme, papeles amarillentos, palabras encriptadas que brindaban información a los demás acerca de mis gustos, mis pactos y mis secretos. Gustos atados con alambre sobre una paleta de pocos colores disponibles. Pactos obligados del amor, de las responsabilidades y mis tiempos. Depravados pactos sobre los límites ilimitados del sexo y los placeres tatuados sobre la misma piel de la moral. Secretos a los que nunca accedí y no todos acceden sin libertad y con el peligro de andar teniendo la razón en un lugar donde escasea la justicia. Será que nuestras copas chocaron por necesidad ante el peligro acechador del gigante aquel llamado muerte, ante la falta de un sendero sin oportunidades. Nos acobijó pactando nuestra compañía hasta el final. El deseo muerto, aquel que se pudrió junto a nuestro cordón umbilical, lo inventamos a base de vino y risas tan largas, que más que risas eran llantos. Ahora, que ya estoy alertado debo decirte que a pesar de todo fue un gusto enorme haber sido tu socio, tu fiel compañía, tu amigo inseparable, tu mejor amante pero también alertarte y creo que a esta altura habrás comprendido que el mismo espanto que nos unió en el infierno haga que solo seamos extraños en el paraíso.
                                                  
Alan Beneitez.-

Canción elegida para la editorial



IMPRESIONES SOBRE EXTRAÑOS EN EL PARAÍSO


Detenerse a pensar el paraíso conlleva por cierto a la convergencia de un conjunto de ideas y características que resultan contradictorias en un principio, insuficientes la mayoría de las veces y absurdas siempre. Ante semejante panorama, nos es inevitable, a nosotros seres imperfectos, insuficientes, contradictorios y absurdos hacernos aquella pregunta ¿Cómo será aquel paraíso que nos prometieron? ¿Cuál será el premio que corone nuestra experiencia, qué características tendrá aquella promesa performativa según la cual organizamos nuestro intereses? Adán, según cuentan las escrituras, vivió tan solo 7 horas en aquel paraíso pensado y creado por el dios y luego, como todos bien sabemos fue expulsado. Ya en el arrabal de aquellas tierras prometidas, el hombre vivió 900 años y según dicen no pasó un solo día sin recordar su breve estadía en aquel barrio del paraíso. Declaramos desde este espacio, que aquella idea tan popular con la que nos presentaron ese lugar de retiro diseñado por los dioses nos resulta por lo menos poco interesante, sospechoso y también lejano. Es tal vez por esto que nos proponemos a pensar al paraíso no como un destino final sino como una transitoriedad de nuestra existencia a la que nos asomamos con la fugacidad propia de la felicidad y nos alejamos infernalmente con la tristeza. 


Estar felices es entonces habitar aquella tierra prometida aun a sabiendas de que nuestra estadía resultará todavía más corta que la del primero de todos nosotros, es visitar aquellas tierras aún con la certeza de que nuestra visita no será más que una chispa muriendo en la noche de nuestra existencia. Nuestro amigo Jim Jarmusch definió al paraíso como una rareza y fue con esta idea que realizó su film Stranger Than Paradise. No será Adán sino Eva la que llegue en profunda soledad desde Hungría a estas tierras divinas. Este paraíso ideado para ella resultará decepcionante, frio y distante. Jarmusch lo llamará el nuevo mundo y lo situará en la Nueva York de los 80. El Adán para Eva será su primo Willie, quien la recibirá en su casa con desgano e indiferencia. Tal como Adán y Eva, su relación será conflictiva y basada en un tenso sometimiento machista. Sera Willie el que mande dentro de ese mundo intentando imponer todo el tiempo sus modos y sus formas. Pero Eva, tal como Lilith aquella primera mujer que escapó del paraíso, no negociará su libertad. Habrá otro personaje dentro del relato que podrá resultar tal vez en una derivación del propio Willie por contraposición y por su parecido físico. Su nombre será Eddie y será algo así como su contracara, tendrán una relación de sometimiento, de amo y esclavo, de víctima y victimario, y como ya hemos charlado alguna vez en este foro, su distinción es compleja porque, como tal vez suceda en este caso, habitan en la misma persona. El director buscará confundirlos todo el tiempo desde la similitud de su vestimenta y acciones. Habrá un tratamiento en la dirección de actores y el desarrollo dramático de los personajes trabajado desde el guion que nos recordará al cine de Antonioni donde se buscara narrar sobre el espacio necesario para armar sus emociones, evitando atentar contra esta construcción con el uso agilizador de la elipsis. 


Esto generará que el conflicto crezca durante todo el relato de manera lenta y dosificada. El montaje de las escenas estará planteado como actos, fundiendo la mayoría de las veces a negro y evitando el fundido encadenado. Esta decisión estética le dará una entidad a cada escena que jugará con el interés y la curiosidad del espectador. La fotografía del film se basará en la economía de movimientos de cámara y trabajará por lo general en los rangos de sub y sobre exposición lo que resultará en imagines capaces de expresar y transmitir la melancolía, decepción y tristeza experimentada por los personajes. Como dijimos al comienzo de esta charla, los que esta mesa ocupamos relacionamos la idea de paraíso con la de felicidad. Creemos enfáticamente y hasta militamos la idea de que la felicidad a su vez se relaciona con la comunión y en su oposición, la tristeza con la soledad. Conocemos varias formas de la soledad. No ser comprendidos es estar solos. No poder comunicarnos o relacionarnos es también estar solos. Pirandello negaba la posibilidad de que hubiera un código que nos permita comunicarnos y por su parte, Sábato, nos hablaba de que la comunión se da como efímeros puentes que nos conectan con el otro. Hoy basta mirar las noticias para entender que la falta de comunicación, de comprensión sobre los problemas y necesidades del otro no solo entristecen sino que también matan. Queremos dedicar estas palabras, esta humilde charla, a la memoria de las maestras muertas en Chubut, Jorgelina y Maria Cristina y pensando en ellas concluimos que la felicidad debe ser compartida, debe incluirnos a todos sin olvidar a nadie y de no ser así, de resultar una felicidad egoísta y selectiva, lo único que nos queda es preferir la desdicha. Una desdicha en comunión, que de algún modo misterioso, estamos seguros, se parecerá en algo a aquella felicidad pretendida.

Lucas Itze.-

Canción post impresiones


UNIVERSO JARMUSCH


Nacido en Ohio un 22 de enero de 1953, se relacionó con el cine desde chico ya que su madre escribía críticas de cine para un periódico local. Durante la adolescencia empezó a interesarse por escritores de la talla de Jack Kerouac y William Burroughs y se acercaban al séptimo arte gracias a figuras como Andy Warhol. Luego de la secundaria  se mudó a Chicago a estudiar periodismo, donde lo echaron y terminó yéndose a la Universidad de Columbia, con la intención de ser poeta. Luego se fue a París para un intercambio, donde conoció un par de artistas que le cambiarían la vida, como una vez declaró “Fue ahí donde vi cosas que solo había leído y había escuchado hablar, películas de muchos de los buenos directores japoneses, como Imamura, Ozu, Mizoguchi. También películas de directores europeos como Bresson y Dreyer, e incluso películas estadounidenses, como un ciclo de películas de Samuel Fuller, que yo solo conocía de ver un par de ellas en televisión por las noches. Cuando volví de París, todavía escribía y mi escritura se estaba volviendo más cinemática en cierto modo, más descriptiva visualmente”.  A su vuelta, a fines de los ´70, empezó a incursionar en el mundo del cine, compartiendo cursos con futuros directores como Spike Lee o Tom DiCillio. Empezó a trabajar como asistente de Nicholas Ray y colaboró con Wim Wenders. Su primer film es Permanent Vacation en 1980 sobre un joven vagando por las calles de Nueva York. Su siguiente película es Extraños en el paraíso con la que gana la Cámara de Oro en Cannes y empieza a ser conocido mundialmente. Ese mismo año empieza con el cortometraje Café y Cigarrillos, que estaba dividido en tres partes. Luego filma Bajo el peso de la ley, sobre tres personas que se encuentran en prisión.  En 1989 llega Mystery Train, tres historias diferentes en la ciudad de Memphis. En 1991 dirige Una noche en la Tierra película donde Jim Jarmusch presenta el panorama nocturno de cinco grandes ciudades (Los Angeles, Nueva York, París, Roma y Helsinki), a través de un taxi. 


En 1995 llega Dead Man, la historia de un fugitivo en el Oeste de los Estados Unidos, con Johnny Depp. Dos años después hace el documental Year of the Horse, sobre Neil Young y Crazy Horse. En 1999 rueda El camino del samurái, la historia de un asesino a sueldo de Nueva York. Realiza el largo Café y cigarrillos, basado en su propio corto en 2003 y dos años después filma junto con Bill Murray Flores rotas, sobre un hombre que recibe una carta anónima de un hijo suyo y decide ir a ver a sus últimas amantes para resolver el misterio. Gran premio del Jurado en Cannes


En 2009 filma Los límites del control, sobre un inmigrante en España se cruzará con diferentes personajes. Cuatro años pasaron para su siguiente película, titulada Solo los amantes sobreviven, un drama romántico con vampiros como protagonistas. En 2016 dirige Gimme Danger, un documental sobre Iggy Pop. Ese año también estrena Paterson, la historia común y corriente de un chofer de autobuses de esa ciudad. Este año estrenó su último film The Dead Don´t Die, donde en la pequeña localidad de Centerville, los muertos vuelven a la vida y un variopinto grupo de personajes tendrá que hacerles frente. Alguna vez su amigo Tom Waits declaró “La clave, creo, para Jim, es que se quedó canoso cuando tenía 15... Como resultado, siempre se sintió como un inmigrante en el mundo adolescente. Ha sido un inmigrante -un benévolo y fascinado extranjero- desde ese entonces. Y todas sus películas son sobre eso”.

Así mismo, el director publicó alguna vez sus 5 reglas de Oro
                
REGLA No. 1: No hay reglas. Hay tantas maneras de hacer una película como cineastas potenciales. Es una forma abierta. Como sea, yo personalmente no sería capaz de decirle a nadie qué hacer o cómo hacer algo. Para mí es como decirle a alguien cuáles deberían ser sus creencias religiosas. A la mierda. Eso va en contra de mi filosofía personal – esto es más un código que una serie de reglas. Por lo tanto, olvídate de las “reglas” que estás leyendo en este momento y considéralas más bien simples notas para mí mismo. Uno debería hacer sus propias “notas” porque no hay una única forma de hacer nada. Si alguien te dice que hay una única forma, su forma, aléjate de él tan rápido como puedas, tanto física como filosóficamente.
REGLA No. 2: No te dejes agarrar de esos hijos de puta. Ellos no pueden ni ayudarte ni dejar de ayudarte, pero sí pueden detenerte. La gente que financia películas, distribuye películas, promueve películas y exhibe películas no son cineastas. No están interesados en permitir que los cineastas definan y dicten la forma en que hacen sus cosas, así que los cineastas no debemos tener ningún interés en permitirles dictar la forma en que se hace una película. Carga un arma si es necesario.
Además, evita a los diletantes a toda costa. Siempre hay personas por ahí que sólo quieren meterse a hacer cine para volverse ricas, para volverse famosas o para tener sexo. Generalmente saben tanto de cómo hacer cine como George W. Bush de combate cuerpo a cuerpo.
REGLA No. 3: La producción está ahí para servir a la película. La película no está ahí para servir a la producción. Desafortunadamente en el mundo del cine esto se da casi universalmente al revés. La película no se hace para servir al presupuesto, al cronograma o a las hojas de vida de los involucrados. A los cineastas que no entienden esto deberían colgarlos de los tobillos y preguntarles por qué de pronto el cielo está para abajo.
REGLA No. 4: El cine es un proceso de colaboración. Tienes la oportunidad de trabajar con otros cuyas mentes e ideas pueden ser más fuertes que las tuyas. Asegúrate de que se mantengan enfocados en su propia función y no en el trabajo de alguien más, o será un desastre. Pero trata a todos tus colaboradores como iguales y con respeto. Un asistente de producción que está deteniendo el tráfico para que el equipo técnico pueda rodar un plano no es menos importante que los actores en escena, el director de fotografía, el director de arte o el director. Las jerarquías son para aquellos cuyos egos están inflados o fuera de control o para la gente que está en el ejército. Aquellos con los que eliges colaborar, si escoges bien, pueden elevar la calidad y el contenido de tu película a un nivel mucho más alto de lo que cualquiera hubiera podido imaginarse por sí solo. Si no quieres trabajar con otras personas pinta un cuadro o escribe un libro (y si quieres ser un maldito dictador parece que por estos días lo único que hay que hacer es meterse a la política…).
REGLA No. 5: Nada es original. Roba de cualquier sitio que te llene de inspiración o alimente tu imaginación. Devora películas viejas, películas nuevas, música, libros, pinturas, fotografías, poemas, sueños, conversaciones intrascendentes, arquitectura, puentes, señales de tránsito, árboles, nubes, ríos, luces y sombras. Selecciona para robar solamente aquellas cosas que le hablen directamente a tu alma. Si lo haces, tu trabajo (y tu robo) será auténtico. La autenticidad es invaluable; la originalidad no existe. Y no te preocupes en ocultar tu robo – celébralo si hace falta. En cualquier caso recuerda siempre lo que dijo Jean-Luc Godard: “De lo que se trata no es de dónde tomas las cosas, sino de a dónde las llevas”.

FICHA TÉCNICA

Título original: Stranger than Paradise
Año: 1984
Duración: 89 min.
País: Estados Unidos
Dirección: Jim Jarmusch
Guion: Jim Jarmusch
Música: John Lurie
Fotografía: Tom DiCillo (B&W)
Reparto: John Lurie, Eszter Balint, Richard Edson, Cecillia Stark, Danny Rosen, Tom DiCillo.

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