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miércoles, 23 de julio de 2014

AL FILO DE LA MUERTE - THE GAME

Programa 58 (30-05-2014)


EDITORIAL

Ventanal gigante, la arena parece más blanca y el agua, más azul. El silencio de la sala juega timidamente con el ruido de las olas del mar. El sol se posa furiosamente sobre ese cielo despejado, mientras las palmeras intentar relajarse absorbiendo esos pequeños rayos que secan su cuerpo.
A lo lejos, está Sydney, ese hermoso yate que te recuerda a tu primer amor. Mirando hacia el interior, la mesa de pool, verde como las hojas de las plantas, brilla como terciopelo.
Un televisor gigante, un equipo de música que envidiaría hasta el más famoso disc jockey y una vinoteca llena completan el cuadro.
En el medio, sentado en un sillón con un escocés en la mano, estás vos. Solo con tu vaso. Solo con la mirada perdida. Solo, esperando un llamado que diga: Feliz cumpleaños. Solo…
En ese momento empezás a recordar como llegaste a todo esto. Por tu cabeza pasan las tardes con amigos, las charlas en el bar de la esquina con una cerveza de por medio, hablando de mujeres, autos, y sueños, muchos sueños. Esos amigos a los que poco a poco fuiste alejando, cuando empezaste a convertirte en un especialista en negocios.
Recordas nuevamente ese bar, al que vos convertiste luego en un edificio tan alto como tu ego. Pensas de repente que será de la vida del viejo Elías, ese mozo que no te cobraba la última cerveza porque era invitación de la casa, y de un día para el otro, se quedó sin su trabajo de más de 30 años.


También aparece la imagen de Sydney, esa hermosa ovejero alemán a la que quisiste más que a tu propia vida, y que nadie pudo reemplazar. Buceas en tu mente y como en una película, empiezan a pasar fiestas, hoteles, reuniones, amigos, socios, mujeres de una sóla noche, viajes, playas, departamentos, oficinas… y la cámara deja de rodar cuando llega a tu primera casa. Esa que tus padres construyeron con tanto esfuerzo. Si… tu viejo al que no pudiste despedir porque estabas arreglando una sociedad por Europa… y tu vieja, a quien no ves hace dos años porque los negocios no te dejan tiempo…
Seguramente si ella tuviera el teléfono de tu casa, sería la primera en llamarte, como hacía cuando eras pequeño, pero ahora no te queda ni siquiera eso.
Hoy tenes todo lo que siempre soñaste, incluída una casa a orillas del Caribe, pero te das cuenta que algo tan simple como la felicidad, no la podes comprar con ningún tipo de moneda. Quizás tus viejos amigos, viviendo y luchándola como pueden, tienen varios de tus casilleros vacíos, pero son felices, a su modo y con lo que tienen.
Apostaste todo a la ruleta del éxito, pero te quedaste sin fichas a la hora de jugártela por vos y por los tuyos. Quizás es tiempo de barajar y dar de nuevo. Es hora de escaparle a la soledad, y empezar una nueva manera de vivir, dejando atrás los lujos y la vida de cartón. Es tu oportunidad de decidir que querés y cambiar de timón.
Es el momento de reanudar El Juego…

Marcelo De Nicola

Canción elegida para la editorial



IMPRESIONES SOBRE THE GAME


Intuyo que este programa, es amigo de aquella idea de que la vida es lo que sucede en donde nace el desconcierto. Entiendo, humildemente, que nada que realmente me conmueva puede emerger de esa baldosa que piso todos los días, de esa baldosa pisoteada, repleta de rituales absurdos que es mi vida cotidiana. Hubo vida, cuando tu cara se escabulló entre las tempestuosas ramas de mi existencia con la frescura de un sol naciente, y te vi por primera vez. Hubo vida cuando aparecieron ellos y desde su dulce inocencia nos obligaron a replantearnos todo. Entre los retorcidos hierros del mundo, entre los pesados adoquines de nuestros días, avanza la vida, silenciosa e implacable. Sencilla. Aquella compleja idea burguesa del poder será quizás la que nos incite, entonces, a ponerle puertas al bosque. Será aquel espíritu, tan amigo de las definiciones y los catálogos, tan gustoso de inventarios y relojes, el que busque, por sobre todas las cosas, el control. 


Descubriremos a estos caballeros invirtiendo convencidamente su tiempo en la desesperada búsqueda de datos tales como: la medida standard de algún curioso animal africano. Los veremos, quizás, memorizando absortos entre los rincones, citas textuales de autores de apellidos pomposos o recitando generosos recorridos de tranvías. Esta idea de control, de poder, será la que trabaje el film “The Game” del compañero David Fincher, mas recordado quizás por películas como “Pecados Capitales” o “El club de la pelea”. El protagonista de “The Game” o “Al filo de la muerte”, tal su nombre en Latinoamérica, Nicholas Van Orton, es un millonario representado por Michael Douglas, que lo posee todo. Será su hermano Conrad, caracterizado por el genial Sean Penn, el encargado de quebrar aquel orden aparente, que es la vida de Nicholas y dar de esta manera, inicio al conflicto del relato. El punto de ataque de la obra será el día del cumpleaños de Nicholas, quien cumplirá la misma edad que tenía su padre al suicidarse. Conrad, entonces, decidirá regalarle un sueño. Será este regalo un punto de quiebre en el protagonista ya que le quitará lo más preciado que tiene, aquello que lo hace un ser temible y lleno de confianza: su poder. Entonces, aquel que lo tenía todo, ahora, no tendrá nada. 


Se encontrará en un mundo que no responde ante sus antojos, perderá el control sobre las personas, sobre su dinero, sobre cualquier situación. Aparecerá el desconcierto y con el, tal vez, la vida. Será un periplo tras otro que lo hará descender como la Alicia de Lewis Carroll a través de un oscuro túnel que lo llevará a un mundo el cual, debido a la altura de su soberbia, a su inmensurable codicia y  ansia de control, le era completamente invisible. En aquella ceguera estará su ex esposa, quien lo mira con ojos melancólicos e intenta protegerlo como a un niño, habrá tristes recuerdos de su infancia, y estará también su hermano. Su hermano que le dirá en un abrazo sincero, te estabas convirtiendo en un imbécil  


Y nosotros, los espectadores, no haremos mas que creerle. Es muy probable que Nicholas continúe siendo un imbécil. Desde esta mesa, no hacemos mas que imaginarlo sumergido nuevamente en ese guión triste lleno de ausencias, miedos y horrendas certezas que es su vida. Lo sabemos porque hemos visto varias veces a esa clase de canalla visitar nuestros bares con el único objetivo de llevarse una anécdota que los pinte de tipos bravos ante sus amigos de rubias risas. Lo imaginamos escapándole a la vida, escondiéndose detrás de sus fríos billetes, lejos de las sorpresas y los sobresaltos. Sin entender jamás, que la vida es una moneda.-   

Lucas Itze.-

Canción post análisis


También escuchamos algo de Patricio Rey


Y nos fuimos yendo de la cama al living

              

FICHA TÉCNICA

Título original: The Game
Año: 1997
Duración: 128 min.
País: Estados Unidos
Director: David Fincher
Guión: John Brancato & Michael Ferris
Música: Howard Shore
Fotografía: Harris Savides
Reparto: Michael Douglas, Sean Penn, James Rebhorn, Deborah Kara Unger, Peter Donat, Carroll Baker, Armin Mueller-Stahl, Anna Katarina, Mark Boone Junior, Tommy Flanagan, Elizabeth Dennehy, Spike Jonze, Bob Stephenson

ARGUMENTO

Nicholas Van Orton (Michael Douglas), es un multimillonario hombre de negocios que lo tiene todo, en el día de su cumpleaños, su hermano Conrad (Sean Penn) le regala una tarjeta de invitación de CRS; una compañía que, según afirma el hermano de Nicholas, te hace la vida divertida. Nicholas descubre que la compañía ha instalado una oficina en una planta del edificio donde él trabaja. Acude allí para entender un poco más del tema y le explican que lo que le ofrecen se trata de participar voluntariamente en un juego especialmente diseñado "para que se divierta"; Nicholas accede y le someten a una serie de exámenes psicológicos y físicos de rutina, con el objeto de medir sus reacciones. Poco después de abandonar su lugar de trabajo ese día, empieza a verse envuelto en un incidente o suceso extraño tras otro, con la permanente sospecha de que tratan de capturarlo y de que todo (salvo algunas cosas), sin importar las circunstancias, parece preparado para que no pueda escapar. Una de las pocas personas que parece que no le miente es Christine, una camarera, que es quien trata de ayudarlo a escapar. Cuando va llegando el final, no se sabe que es lo real y que es lo irreal. Nicholas necesita saber como termina el juego…

TRAILER





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