jueves, 28 de febrero de 2019

AMADEUS


PROGRAMA 246 (14-02-2018)

SINOPSIS

Antonio Salieri es el músico más destacado de la corte del Emperador José II de Austria. Entregado completamente a la música, le promete a Dios humildad y castidad si, a cambio, conserva sus extraordinarias dotes musicales. Pero, después de la llegada a la corte de un joven llamado Wolfang Amadeus Mozart, Salieri queda relegado a un segundo plano. Enfurecido por la pérdida de protagonismo, hará todo lo posible para arruinar la carrera del músico de Salzburgo. Mientras tanto, Mozart, ajeno a las maquinaciones de Salieri, sorprende a todos con su genialidad como músico, pero también con sus excentricidades. (FILMAFFINITY)

EDITORIAL

Sobre la indiferencia blanquecina de una pared, camina lenta pero inalcanzable una sombra. Mi cuerpo arde entre las llamas del silencio que tu nombre me propone y que una mariposa con alas de cenizas busca llevarse para siempre.  Anochece el sentido que te observaba desde la insatisfecha espera. No hay relojes para la angustia. No hay estrellas en este cielo donde se amontonan los dioses muertos. ¿Cuál de estos ríos apagara el sol de los días, cuál de todos ellos tomara mis huesos que ni siquiera ya son míos (o tal vez nunca lo fueron) para llevarlos al otro lado del espejo, donde habita lo innombrable, lo inconmensurable? ¿Cuál cerrara con una luna estos labios del decir cercados por palabras que temen al silencio, que temen a tu nombre? Ya no hay la luz que alumbraba mi sonrisa, ya confío en mis ojos y de los rincones nacen los paraguas. En los patios las baldosas lloran una pena que se enjuaga en el rocío. El silencio es frio y distante. Todo es intrascendente y aguarda con dramática calma la filosa belleza del último acorde.

Lucas Itze.-

Canción elegida para la editorial



IMPRESIONES SOBRE AMADEUS


La perfección es el acercamiento a una belleza inmaculada. Atrás de toda perfección hay amores, pasiones, odios y rencores. La genialidad entonces siempre trata de ser desterrada por los más vengativos villanos. Los celos y la envidia juegan un papel fundamental. Fue el Papa San Gregorio Magno, quien en el siglo VI culminó la lista de los siete llamados Pecados Capitales de la Iglesia Católica, entre los que figura la envidia, que fue tratada por muchos filósofos y escritores. Uno de ellos, el británico Bertrand Russell, sostenía que era una de las más potentes causas de infelicidad. Y agregaba: Siendo universal es el más desafortunado aspecto de la naturaleza humana, porque aquel que envidia no sólo sucumbe a la infelicidad que le produce su envidia, sino que además alimenta el deseo de producir el mal a otros. Mucho más acá en el tiempo, Martín Ross elaboró una teoría psicológica que trasladó a su libro Mapa de la Autoestima. Este clasifica las emociones en hazañas y anti-hazañas, siendo las primeras las que provocan el orgullo de quien las tiene, y las segundas, la vergüenza o la falta de valía en el aspecto social. Según esta teoría, solamente se envidian las hazañas, ya que son las que aumentan el prestigio social de la persona. 


Según Ross “envidiamos aquellas cosas que, si las tuviéramos, nos pondrían orgullosos. Todo envidioso es un orgulloso que no logró tener aquello que le daría orgullo y que, para su disgusto, lo descubre en otra persona”. Y ahí se nos viene a la mente el Antonio Salieri de Amadeus, quien reunía estas condiciones. El film dirigido por el checo Milos Forman está basado en una obra teatral del británico Peter Shaffer quien también se encargó del guión. Forman decidió filmar en Praga, su ciudad de nacimiento, ya que la ciudad parecía emplazada en el Siglo XVIII y contenía paisajes similares a la Viena de la época. Además de las actuaciones, la película contará con una excelente banda musical que estará representada fielmente tanto en las óperas como en las escenas. Sin más, el film arranca con Don Giovanni de fondo. Otro de los grandes aciertos de esta superproducción de época, es la materia visual. Allí Forman se apoyó en tres personas fundamentales. Convocó a Patrizia von Brandenstein como directora de arte y a Miroslav Ondříček como director de fotografía. Este último fue quien le recomendó a Forman a Theodor Pištěk como diseñador de vestuarios. Pištěk, además de pintor y artista plástico, es el autor de los uniformes de los guardias del Castillo de Praga. Los tres fueron partes esenciales para que los decorados, el vestuario y la fotografía del film ofrecieran unos planos con un enjambre visual de una belleza encantadora. 


Todo, por supuesto, bajo la atenta mirada de Forman, un director un tanto particular. El montaje del film fue cortado en algunas partes para la proyección en cines pero años más tarde fue dejado con su duración original de tres horas. En el comienzo del film, estamos en Viena, Salieri, que era el más destacado músico de la corte del Emperador José II de Austria, yace en un hospital psiquiátrico donde pasa sus últimos días. Allí se confesará ante un cura como culpable del asesinato de Mozart luego de que este le diga que todos somos iguales ante los ojos de Dios, cosa que lo enfurece. Será a través de su voz over como conoceremos vida y obra del genio austriaco. La historia no será lineal, sino estará contada en forma de racconto. Se verá todo desde los ojos del músico italiano, interpretado de manera brillante por F. Murray Abraham. Notaremos su envidia pero también su admiración, porque es el único que realmente entiende que está frente a un genio. Tom Hulce dará vida a un Mozart extravagante, con una risa insoportable y una personalidad aniñada, torpe y vulgar en su vida social. Todos aspectos bastante verídicos pero llevados al ridículo de forma excesiva desde el punto de vista de Salieri. Será él quien en su adolescencia haga un pacto con Dios a cambio de un gran talento musical.


Será él también, quien se sienta decepcionado con el Ser Supremo cuando descubra que ese genio que tiene los dones que él siempre quiso, no es otro que un ser humano vulgar y ajeno a las creencias religiosas. Contra el iniciará su lucha. A él le preguntará una y mil veces porque hacerlo testigo de semejante genio y dejarlo a la sombra del resto de los mortales. Salieri asistirá a cada obra de Mozart disfrutándola y sufriéndola en partes iguales. Eso se verá en una de las grandes escenas de la película cuando la esposa de Mozart le lleva unos manuscritos inéditos que hace que Salieri se deleite por dentro pero explote por fuera. La película, como así la obra, contiene varias inexactitudes históricas, para hacer foco en los dos duelos personales de Salieri: Mozart y Dios. La lucha la llevará hasta el final de sus días, ya que ni la muerte de su admirado enemigo traerá su redención, sino todo lo contrario. El olvido será quien gane la partida dándole paso a la locura. La muerte vencerá y Dios lo verá todo desde arriba, sabiéndose el único capaz de burlarse de todos, inclusive de sus propios genios...

Marcelo De Nicola.-

Canción post impresiones


UNIVERSO FORMAN


Nacido en Čáslav, Checoslovaquia el 18 de febrero de 1932, quedó huérfano de chico, ya que sus padres murieron durante el exterminio nazi. Su madre falleció en el campo de concentración de Auschwitz y su padre en Buchenwald. Durante sus estudios fue compañero de Václav Havel, último presidente de Checoslovaquia y primero de la nueva República Checa y de los hermanos Josef y Ctirad Mašín, miembros del grupo de resistencia anti comunista checo. Estudió dirección cinematográfica en la Escuela de Cine de Praga, donde uno de sus maestros fue Otakar Vávra, quien era llamado el padre del cine checo y creador de la nueva Ola Checoslovaca. Además de Forman, otro de sus estudiantes famosos fue el bosnio Emir Kusturica. En su país natal empezó a filmar en 1964 cuando dirigió Concurso, que consta de dos mediometrajes semidocumentales unidos por la exploración de la música popular y los avatares de la juventud checa en un contexto de cambio social. Ese año también dirige su primera ficción: Pedro el Negro, la historia de un adolescente que tiene que enfrentarse a dos situaciones que lo harán madurar: su primer trabajo y su primer amor. Un año después empezaría a ser reconocido en el mundo entero gracias al film Los amores de una rubia, una comedia negra sobre un grupo de mujeres obreras que trabajan en una ciudad donde prácticamente no hay hombres. Para cambiar eso, utilizan sus influencias para que se instale una base militar, aunque todos los soldados serán veteranos. La película fue nominada al Oscar y a los Globos de Oro como mejor film extranjero. 


En 1967 dirige Al fuego, bomberos, la historia que gira en torno a la fiesta de cumpleaños de un veterano bombero. Otra nominación al Oscar como película extranjera. Su vida cambió radicalmente cuando la URSS y sus aliados del Pacto de Varsovia invadieron el país en 1968 para poner fin a lo que se llamó la Primavera de Praga, él se encontraba en París negociando la producción de su primera película americana. El estudio checo para el que trabajaba lo despidió, alegando que había salido del país ilegalmente. Se trasladó entonces a Nueva York, donde se convirtió en profesor de cine en la Universidad de Columbia y codirector (junto con František Daniel) de la división de cine de Columbia. Uno de sus protegidos fue el futuro director James Mangold. Su primera incursión en los Estados Unidos fue con Taking Off, la historia de una adolescente que se escapa de su casa. A pesar de ser un fracaso en taquilla, logra llevarse el Gran Premio del Jurado en Cannes. 1975 se convierte en el año del despegue definitivo cuando dirige Atrapado sin salida con Jack Nicholson, la historia de Randle McMurphy, quien es recluido en un hospital psiquiátrico e inicia una guerra contra el personal de la clínica. El film se convirtió en una de las 3 películas que consiguieron los 5 Oscars principales (película, director, actor, actriz, guion), además de otros premios en todo el mundo. 


En 1979 adapta el famoso musical Hair, la historia de un campesino que llega a Nueva York para unirse a Vietnam pero una vez allí descubre a los jóvenes que se oponen a la guerra y quieren vivir en un mundo libre. Buena crítica y algunas nominaciones. La década del ´80 lo encuentra filmando Ragtime, basada en una novela de Doctorow. La historia de un pianista negro en el comienzo del Siglo XX. Obtuvo 8 nominaciones al Oscar.  En 1984 llega Amadeus, con la que logra 8 premios de la Academia sobre 11 nominaciones, además de ganar el Globo de Oro y premios en Italia y Francia como película extranjera. Vuelve a hacer un drama de época en 1989 cuando dirige Valmont sobre los aristocráticos Marquesa de Merteuil y del Vizconde de Valmont, con unos jóvenes Colin Firth y Annette Bening. 1996 trajo otra de sus más importantes y polémicas películas (recordar el poster de tapa): The People Vs Larry Flint. El gran Woody Harrelson se pone en la piel del creador de la revista Hustler, la gran competencia de Playboy. Tanto Harrelson como Forman fueron nominados al Oscar y el director ganó su tercer Globo de Oro. 


En 1999 dirige El mundo de Andy (Man on the Moon), la historia del gran cómico de Saturday Night Live y el Show de David Letterman, Andy Kaufman. El film fue un éxito de crítica tanto para el director (ganador del Oso de Oro en Berlín) y como para Jim Carrey, quien dio vida al protagonista. Todo musicalizado por REM. Su último film llegó en 2006 con Javier Bardem y Natalie Portman como protagonistas. Hablamos de Los fantasmas de Goya, donde cuenta la historia del pintor español, interpretado por Stellan Skargaard, que se ve implicado en un escándalo cuando su musa adolescente es acusada de herejía por un miembro de la Inquisición. Luego estuvo trabajando como actor pero su salud se fue deteriorando de a poco. El cineasta checo más importante de la historia, falleció el viernes 13 de abril de 2018 a los 86 años.

FICHA TÉCNICA

Título original: Amadeus
Año: 1984
Duración: 158 min.
País: Estados Unidos
Dirección: Milos Forman
Guion: Peter Shaffer (Obra: Peter Shaffer)
Música: Wolfgang Amadeus Mozart
Fotografía: Miroslav Ondricek
Reparto: Tom Hulce,  F. Murray Abraham,  Elizabeth Berridge,  Simon Callow,  Roy Dotrice, Christine Ebersole,  Jeffrey Jones,  Charles Kay,  Richard Frank,  Cynthia Nixon, Vincent Schiavelli,  Kenneth McMillan,  Kenny Baker.

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