Todos los jueves de 21 a 22 hs.

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miércoles, 28 de junio de 2017

EL PIANISTA - THE PIANIST


EDITORIAL

Homo homini lupus.
Alguna vez el filósofo ingles Hobbes pronuncio aquella frase.
Homo homini lupus.
El hombre es el lobo del hombre.
No hay manera de contar este mundo sino es a través del dolor, del miedo, la miseria y la perversidad del ser humano. De la oscuridad de aquella noche que nunca acaba, saldrán héroes asesinos de asesinos. Libertarios entre esclavizadores. Hombres entre hombres. La serpiente mordiendo su propia cola. La muerte de las ideas, el exterminio de razas, el fatal asesinato de la niñez, la muerte obtusa de las diferencias, la insensatez devorándolo todo. Miro por mi ventana y el mundo huele a muerte. Todo resulta nefastamente efímero y sin importancia. Todo cae vencido en el oscuro abismo del olvido. ¿Cuantos pies caminaron antes por estas tierras manchándola con su sangre? ¿Cuántas cadenas se arrastraron por sus caminos? El fallido intento de los gritos de ahogar cualquier miedo. El espanto susurrado en cada gemido del mar. La soledad de sabernos todos juntos. Homo homini lupus. Sobre la rama seca se posa un cuervo. Nadie camina el camino. La noche ha caído.-

Lucas Itze.- 

Canción elegida para la editorial


Homenaje de Drexler

  

IMPRESIONES SOBRE EL PIANISTA


Alguna vez, ese amigo de esta casa, el uruguayo Mario Benedetti nos dijo: Hay pocas cosas tan ensordecedoras como el silencio. Las palabras, a veces tan necias y vacías, siempre intentarán callarlo, pero ese silencio se transforma en una daga que saca a la luz todos los miedos. Una vez, caminando de madrugada, volviendo a casa, noté que lo único que se escuchaba, eran mis rápidos pasos. Si por un segundo me quedaba parado, el mundo, parecía detenerse. Sentía que no había más vida que la mía y los fuertes latidos de mi corazón. En ese momento, sentí miedo por el profundo silencio que me atormentaba. Aligeré los pasos al escuchar a lo lejos el sonido de un motor que se encendía raudamente. Al parecer, la moto iba en sentido contrario al mío, pero en mi cabeza, pasaba todo lo contrario. Ya en casa, se venían nublados recuerdos de mi niñez, en un campo sin luz y sin luna, donde solo se escuchaban las voces de los animales, que secreteaban en su idioma. Eran noches hermosas, con estrellas que nunca en la ciudad íbamos a volver a ver, pero cuando se venía la noche... ay, la noche amigos, ni quería mirar la luz de las velas, de miedo que se apaguen de repente. 


Después de esos recuerdos, me detuve a pensar un rato y me preguntaba porque renegamos del silencio... si a lo que nosotros le deberíamos temerle, es al ruido. En el silencio, muchas veces tenemos esa complicidad que las palabras idiotas manchan, y dejan todo a la deriva. Y de esos silencios, justamente, se hace eco Wladislaw Spilzman, el protagonista de El Pianista, porque sabe que en el más mínimo ruido, puede encontrar la muerte. El film dirigido con maestría por Roman Polanski, nos trae la historia de este pianista polaco, bajo la adaptación de la propia autobiografía del músico, hecha por Ronald Harwood. El director nos muestra algo que él conoce a la perfección, el Gueto de Cracovia (parecido al de Varsovia, donde él vivió de niño). Y nos habla del nazismo y de los campos de concentración. Polanski no habla desde afuera. Su madre murió en Auschwitz, su padre fue uno de los pocos polacos sobrevivientes, y él tuvo que refugiarse de casa en casa para salvarse, casi como el protagonista del film. Este arranca con unas escenas de aquella Varsovia de 1939, con un plano general en blanco y negro, como una presentación de la ciudad, mientras el tema Nocturno de Chopin hace el resto, las imágenes se sucederán hasta dar paso al color en las manos del pianista, hasta que las bombas empiezan a entremezclarse con el sonido del piano. 


El film se dividirá en dos partes. La primera, donde veremos a la familia Spilzman trasladándose desde su departamento hacia el gueto, y con las primeras apariciones de los soldados nazis, con escenas realmente fuertes. La segunda parte del film empezará luego de que Wladek se salvado por un antiguo amigo de la familia que es un oficial judío colaboracionista, y ahí emprenderá un periplo de escondites y huidas. El film contará con una excelente fotografía de Pawel Edelman, reflejada en unos colores cálidos al principio y fríos sobre el final, como para reflejar la transición que vive el personaje principal. El director utilizará diversos artilugios para contar la historia. Tendrá algunos travellings, mostrará primeros planos de las manos y el rostro de Spilzman, pero también jugará con la cámara, sobre todo en las escenas del hospital o el ático, donde nos va mostrando todo el escenario, hasta dar con el protagonista y empezar a seguirlo, como si fuera un testigo de sus hechos. La banda sonora será excelente, mezclando esos silencios, con pasos, llantos y disparos, que nos erizan la piel. 


Las piezas musicales elegidas no podían ser mejores, pero destaca la escena donde el oficial Hosenfeld le pide que toque un tema para él, y Spilzman toca la Balada para piano n°1 de Chopin, quien la realizó cuando su familia y sus amigos, peleaban en Polonia frente al Imperio Ruso, mientras el estaba solo en Viena. Quizás no concordemos con el idioma, ya que en su idioma original, el polaco, quizás sería más verosímil. El vestuario y el montaje también tendrán una gran importancia, aunque todos los aplausos estarán en el casting de actores, que parecen salidos de esa época, con la punta de lanza en la tremenda actuación de Adrien Brody, que deja el alma en cada fotograma. Los gestos, las miradas y esos silencios de la última media hora de metraje, entregan, y no exagero, una de las mejores actuaciones de los últimos tiempos. El neoyorkino, bajó 13 kilos, aprendió a tocar el piano, suspendió todas sus actividades y se retiró de la vida social para encasillarse en un personaje que a medida que pasaba el metraje, se iba deteriorando física, emocional y psicológicamente. El silencio otra vez iba a ser fundamental para que Spilzman siga con su vida, gracias al soldado alemán que evitó delatarlo. Será que ese silencio, puede ser contemplado solo por la música, que nos muestra que puede ser el camino para encontrar la paz en un mundo donde todo es tan raro…
              
Marcelo De Nicola.-

Canción post impresiones


Paz en el mundo



UNIVERSO POLANSKI


Nacido en París en 1933, es uno de los directores más reconocidos que quedan con vida del siglo XX. Sus padres se mudaron a Cracovia en 1936. Su madre, pese a no ser judía, murió en el campo de concentración de Auschwitz, su padre, en cambio, se salvó por poco. Siendo muy joven, ya empezó a interesarse por el mundo del cine y comenzó su carrera como actor teatral. Más tarde cursó estudios en la Escuela de Cine de Łódź.
A los 21 años rueda el corto Rower (La bicicleta, 1955), en el que él también actúa con el papel principal. Le siguieron Rozbijemy zabawę... (1957), Uśmiech zębiczny (1957), Dwaj ludzie z szafą (1958) (Dos hombres y un armario), Lampa (La lámpara, 1959) y Gdy spadają anioły (1959) (Cuando los ángeles caen). En 1961 empieza a filmar El cuchillo en el agua, donde un drama entre dos hombres de distintas clases sociales que se encuentran en un yate y pelean por el amor de una mujer. El film, fue nominado al Oscar y el director empezó a hacerse famoso. En el medio rodó un cortometraje en Francia. Ya en 1965 filma Repulsión, un drama psicológico surrealista filmado en el Reino Unido, con una bella Catherine Deneuve en el papel principal. Gana el Oso de Plata en Berlín. Un año después filma la comedia negra Cul-de-sac (Callejón sin salida), que nos cuenta la historia de dos mafiosos que se refugian en un castillo donde viven un inglés con su esposa ninfómana. Oso de Oro en Berlín. En 1967 dirige La danza de los vampiros,  una parodia hacia el género del terror que obtiene muy buenas críticas. Allí conoció a su futura esposa, Sharon Tate. En 1968 llega su película de culto, El Bebé de Rosemary, dando el salto a Hollywood, en uno de los films más reconocidos de la década.


1969 iba a ser el año bisagra, por la muerte de su compositor musical en un accidente, pero sobretodo, por el asesinato de su esposa Sharon Tate, quien estaba embarazada, y otras cuatro personas más en su mansión de Los Angeles, mientras Polanski estaba en Londres. Los asesinatos, fueron por obra de la banda de Charles Manson, uno de los grandes asesinos en serie de la historia. Vuelve en 1971 con una adaptación de Macbeth en el Reino Unido. En 1972 filma en Italia ¿Qué? con Marcelo Mastroianni, y en 1974 llega otra de sus obras cumbres. Chinatown, con Jack Nicholson en un drama del cine negro ambientado en los ´30. 11 nominaciones al Oscar, y premio a mejor guion. 


Vuelve en 1976 a Francia para filmar El inquilino, otro thriller psicológico donde él es el protagonista.
 En 1977 fue acusado de abuso sexual a una menor llamada Samantha Geimer. Fue acusado por consumo de drogas, perversión y sodomía, así como por administración de estupefacientes a una menor de trece años. Según ella, Polanski la llevó a la casa de Jack Nicholson en Mulholland Drive con el pretexto de fotografiarla para la revista Vogue; pero una vez allí, le dio champán con metacualona, le tomó fotos con el pecho desnudo, la llevó a un jacuzzi y de allí la llevó al dormitorio, donde la violó a pesar de la oposición de la chica. Estuvo detenido 42 días, luego viajó a Francia, país en el que tenía y sigue teniendo la nacionalidad, evitando así el riesgo de ser extraditado a los Estados Unidos por el Reino Unido, pues de acuerdo con el tratado de extradición entre Francia y los Estados Unidos, Francia se puede negar a extraditar a sus ciudadanos, como hizo en este caso.  En 1978 filma Tess, un drama de época sobre un libro de Thomas Hardy que se llevó tres premios de la Academia. Volvió a Francia para filmar Piratas, una película bastardeada por la crítica. Dirige a Harrison Ford y a su futura esposa 33 años menor, Emanuelle Seigneur en el film Búsqueda frenética de 1988 y cuatro años después llega la candente Perversa luna de miel, otra vez con Seigneur y Hugh Grant


En 1994 filma La muerte y la doncella, película sobre los efectos de una dictadura. Sigue filmando en Francia y en el año 1999 sale La novena puerta, donde Johnny Depp interpreta a un bibliófilo al que le encomiendan encontrar dos textos satánicos, basado en la novela de Arturo Pérez-Reverte, El club Dumas. En 2001 dirige El Pianista y gana el Oscar a la mejor dirección, pero como no puede entrar a Estados Unidos su premio lo recoge Harrison Ford. También gana la Palma de oro en Cannes.
 En 2005 dirige una película con la que se identificaba, Oliver Twist, basada en la novela de Charles Dickens. En 2010 llega El escritor oculto,  donde un escritor acepta escribir la auto biografía del primer ministro británico pero poco a poco empiezan a complicarse las cosas. En 2011 adapta la obra teatral de Yasmine Reza  y la titula Carnage, llamada aquí Un Dios Salvaje, sobre dos matrimonios que discuten temas de sus hijos. El film no cambia de locación en todo el metraje y junta a cuatro grandes actores: Kate WinsletChristoph WaltzJodie Foster y John C. Reilly. Su último film fue en 2013, titulado La piel de Venus, la historia de un director de teatro que no consigue a la mujer ideal para su papel, hasta que aparece alguien que tiene todo lo que el detesta, pero que interpreta el papel perfectamente. Este año llegó, otra vez con su esposa, Emanuelle Seigneur, D'après une histoire vraie (Basado en una historia real), donde una escritora empieza a ser atormentada por una admiradora. Las críticas han sido bastante malas con el último film del veterano director.

A la mierda


Las guerras



FICHA TÉCNICA

Título original: The Pianist (Le Pianiste)
Año: 2002
Duración: 148 min.
País: Reino Unido
Director: Roman Polanski
Guion: Ronald Harwood (Libro: Wladyslaw Szpilman)
Música: Wojciech Kilar
Fotografía: Pawel Edelman
Reparto: Adrien Brody, Thomas Kretschmann, Maureen Lipman, Ed Stoppard, Emilia Fox, Frank Finlay, Julia Rayner, Jessica Kate Meyer

SINOPSIS


Wladyslaw Szpilman, un brillante pianista polaco de origen judío, vive con su familia en el ghetto de Varsovia. Cuando, en 1939, los alemanes invaden Polonia, consigue evitar la deportación gracias a la ayuda de algunos amigos. Pero tendrá que vivir escondido y completamente aislado durante mucho tiempo, y para sobrevivir tendrá que afrontar constantes peligros.

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