Todos los jueves de 21 a 22 hs.

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jueves, 3 de diciembre de 2015

NEBRASKA


EDITORIAL

La luz de la estación titila, como si fuera un último pestañeo antes de dormir. El foco, único en unos metros a la redonda, encuentra en esos pequeños insectos que sobrevuelan a su alrededor, algo de vida, y sólo esos tristes zumbidos alejan el franco silencio.
Ese silencio, de pronto es interrumpido por un ruido que se escucha desde lejos, pero a medida que pasan los minutos, se hace cada vez más real, más cercano. La enorme figura de una locomotora, llena de luces y envuelta de humo, parece salida de un oscuro cuento infantil.
De la montaña de vapor, emerge la rocosa figura de un anciano, con un sombrero de los de antes, una camisa oscura y una valija empapada de recuerdos. Sus lentos pasos, son devorados rápidamente por el sonido del tren, que se va dejando miles de anécdotas en el camino.
A medida que avanza, nuestro héroe empieza a notar que el pueblo está igual, pero a la vez distinto. El viejo motel fue reemplazado por uno más luminoso, aunque seguramente menos amigable. Los autos largos y de chapa dura, fueron cambiados por modelos raros o camionetas con ruedas más altas que los autos de su infancia. La plaza del barrio, donde antes estaban las señoras charlando quien sabe de que, fue enlazada por pintorescas rejas, y por jóvenes asesinos de sueños, que emergen como fantasmas, entre el humo del cigarrillo, y otros olores más alucinógenos.


“La vejez en los pueblos. El corazón sin dueño. El amor sin objeto. La hierba, el polvo, el cuervo. ¿Y la juventud? En el ataúd.” Decía Miguel Hernández, y él recordaba esas palabras en la voz de su viejo, a medida que recorría las diferentes arterias del poblado, y no dudaba en sentirse identificado y dándose cuenta quizás tarde de ese significado.
Porque el pueblo está arruinado, ya que esas vías que antes le daban vida al lugar, hoy no son más que simples pedazos de hierro, que sólo sucumben una vez cada tanto. Porque ese corazón quedó olvidado en un punto sin retorno, ya que el amor fue vencido, por el desagradable pero eficaz puñal de la muerte. Porque la hierba que rodeaba los campos se secó, dejando al polvo huérfano de donde apoyarse, y al cuervo mendigando algo de piedad, alargando el final de sus días. Y finalmente, porque la juventud encontró en esos viejos, a las presas más fáciles, mientras empuñan la bandera de la inconciencia.
Y así fue llegando a la vieja estancia, con maderas destruidas, árboles más añejos y el perfume de esos olores que hacía tiempo no sentía. A lo lejos, esperaba el viejo sillón, se acercó lentamente, apoyó la valija en el piso y se sentó a mirar pasar las horas, repitiéndose para sus adentros: “el final es en donde partí”.

Marcelo De Nicola

Canción elegida para la editorial



IMPRESIONES PARA NEBRASKA


Ojala que el final de esta absurda aventura, nos encuentre, por lo menos, aun deseando. Desear, por ejemplo, ser mejores que aquel imbécil que afeite por la mañana y que apuro con cobardía su café, en aquella rápida huida hacia los escombros del tiempo. Desear un último amanecer desvelado, para descubrir en él todavía nuevos colores. O Desear también no olvidar jamás tus ojos, ni sus pequeñas manos cuando tomaron las mías con las pocas fuerzas que le quedaban, luego de enfrentarse cara a cara a la cólera de algún dios, en aquel naufragio que es el nacimiento. Desear una última página más, con algún texto que nos sorprenda, para volver a derribar con dudas aquel polvoriento mundo que nos rodea. Desear una última copa, un último brindis con aquellos canallas que caminaron inexplicablemente a mi lado hasta la fría hora de las cuentas. Escupir con ellos sobre la maldita tumba del mundo. El deseo, no es otra cosa que la reafirmación de un futuro, un chantaje del tiempo, la promesa que impulsa el próximo paso. 


La vivencia parcial y anticipada de una acción, que nos reclama desde las inciertas sombras del porvenir. Y fue a partir del deseo, que nuestro amigo Woody Grant comenzó dejo su sillón y comenzó aquel camino que dio sustancia al film “Nebraska” del director Alexander Payne. La película comienza planteando la idea del retorno. Las frías nieves del tiempo decoran sutilmente el camino, Woody camina lento, tambaleante aunque decidido. Su dirección no es la lógica, aquella que nos convidaría a pensar en el futuro, aquella que nos empujaría a la idea fantasiosa del correr del tiempo. Muy por el contrario, Woody vuelve, avanza sobre las estelas de un camino ya transitado, hacia un pasado lejano, tan lejano como la posición de aquel objetivo de cámara que lo narra. El viaje de nuestro protagonista será interrumpido reiteradas veces primero por la policía, luego por su esposa y hasta por su hijo quien terminara cediendo ante el profundo deseo de su padre de viajar para cobrar un premio fraudulento que promete una suma absurda de dinero. Comenzará allí cierto juego entre padre e hijo que nos recordara aquella otra maravillosa película del amigo Burton, que este humilde foro tuvo el honor de tratar, hablo de “El gran pez”. Tanto allí como aquí, el hijo descreerá de su padre, de sus fantasías y caerán ante la realidad de saberse unos desconocidos. David, hijo de Woody, utilizara aquel viaje, desandará aquel largo camino que también es el suyo, para encontrar ciertas respuesta a esa terrible incógnita que es su padre. 


El film poseerá una fotografía extraordinaria, en blanco y negro, con planos pictóricamente compuestos que con seguridad nos harán recordar al cine de los hermanos Coen. Tanto el montaje, como los movimientos de cámara, estarán pensados según el punto de vista del protagonista, y lo acompañaran desde la lentitud de sus movimientos o la inmovilidad misma, propia de la cámara fija. Woody volverá a su pueblo, se encontrará con viejos rostros conocidos, visitará los desgastados escombros de la casa de su niñez y no hallará más que dolor en todo aquello. Habrá allí, entonces, el destello de una película quizás mejor, o por lo menos, más profunda. Captaremos en la insuperable actuación de Bruce Dern, que interpretará a Woody, la potencia de lo sugerido. Veremos en su accionar ínfimo, casi nimio, aquel profundo dolor bailar en sus entrañas. Veremos la muerte de su hermano, repetirse intacta en aquellos ojos perdidos. Sentiremos la inexistencia del cariño en el ensordecedor silencio entre él y su hermano. Tomaremos nota de su derrota familiar al ver su constante ausencia en el aquí y ahora. A pesar de todo esto, Woody transitará su infierno con el noble objetivo de dejarles algo a sus hijos. Desde este mismo foro, hemos repetido reiterada veces la idea de la imposibilidad del retorno. Nadie vuelve a ningún lado. El camino recorrido murió de la misma manera que lo hizo aquel que comenzara el viaje. Ir para atrás, muchas veces es una forma de ir hacia adelante. Retornar es quizás la excusa perfecta, para seguir caminando.-

Lucas Itze.-

Canción elegida para las impresiones



UNIVERSO PAYNE


Nacido en Nebraska en febrero de 1961, descendiente de una familia griega, comenzó con un pequeño corto titulado Carmen en 1985, mientras estudiaba en la Universidad de California de Los Angeles. Es una comedia muda, sobre un deficiente mentas que trabaja en una gasolinera y se enamora de una chica llamada Carla.
Su segundo film, co-escrito con Jim Taylor (como todos sus films, excepto Nebraska), fue Citizen Ruth, con Laura Dern en el papel de una chica drogadicta y pobre que se convierte en el centro de atención mediático cuando queda embarazada y su situación la lleva a decidir abortar: en ese instante, abortistas y anti-abortistas entrarán en batalla campal y la utilizarán para conseguir imponer su postura.
En 1999 se pone detrás de cámara para el film que lo empezó a hacer reconocido en el mundo del cine: Election, una sátira sobre una candidata que hace cualquier cosa para ganar en las elecciones en un instituto americano. La película fue nominada al Óscar al mejor guion adaptado, a los Premios Globo de Oro en la categoría de mejor actriz (Witherspoon) y Independent Spirit Award a la mejor película en 1999.


En 2002 filma Las confesiones del Sr. Schmidt, con un magnífico Jack Nicholson en el papel de un anciano que se quiere jubilar y no sabe qué hacer con su vida. Lo único que quiere es cruzar todo Nebraska para impedir que su hija se case con quien él considera un imbécil. En el medio, queda viudo y como si esto fuera poco, mantiene una relación epistolar con un huérfano de seis años que vive en Tanzania y al que acaba de apadrinar. Ganó el Globo de Oro al mejor guion y mejor actor y fue nominada a la Palma de Oro en Cannes.
Terminó de confirmar su gran momento dos años después con el film Sideways (Entre Copas), la historia de dos amigos de alrededor de 40 años que deciden ir a despedir la soltería de uno de ellos recorriendo viñedos, pero que no tienen nada en común, sólo tratan de escaparse la crisis de la mediana edad. Nominada a mejor película, se llevó el premio a mejor guión adaptado en el Oscar, y a mejor película de comedia y mejor guión en los Globos de Oro. Así como también arrasó en el Festival de Cine Independiente, donde ganó todos los premios a los que estuvo nominado (película, director, guion, actor, actriz y actor secundario).


En 2006 dirige en último corto de Paris Je Táime, y cinco años después llega Los Descendientes, otro éxito, donde George Clooney, vive en Hawai y es padre de dos hijas adolescentes, sufre un recambio en su vida cuando su mujer queda en coma por un accidente. En el medio, debe definir con su familia, unos primos que malgastaron una fortuna heredada, qué hacer con una propiedad que tienen en Hawai, que posee un valor incalculable. Nuevamente el tema de la ambición, eje central de la película. Nuevamente se llevó el Oscar a Mejor guion y el Globo de Oro a Mejor película. Además del guion de cine independiente.


Nebraska sigue el mismo camino lleno de nominaciones y dándole a Bruce Dern un merecido premio a mejor actor en Cannes.
Lo último que se viene es Downsizing, con Matt Damon y Reese Witherspoon y que se centra en un tipo que se da cuenta de que tendría una vida mejor si encogiese.

Conocimos Desaparecidos, una banda de Nebraska



Y nos fuimos con el clásico Convide Rutero de Almafuerte



FICHA TÉCNICA

Título original: Nebraska
Año: 2013
Duración: 115 min.
País: Estados Unidos
Director: Alexander Payne
Guión: Bob Nelson
Música: Mark Orton
Fotografía: Phedon Papamichael (B&W)
Reparto: Bruce Dern, Will Forte, Stacy Keach, Bob Odenkirk, June Squibb, Missy Doty, Kevin Kunkel, Angela McEwan, Melinda Simonsen

SINOPSIS

A Woody Grant, un anciano con síntomas de demencia, le comunican por correo que ha ganado un premio. Cree que se ha hecho rico y obliga a su receloso hijo David a emprender un viaje para ir a cobrarlo. Poco a poco, la relación entre ambos, rota durante años por el alcoholismo de Woody, tomará un cariz distinto para sorpresa de la madre y del triunfador hermano de David.

TRAILER



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