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miércoles, 10 de junio de 2026

EL PLANETA SALVAJE - LA PLANÉTE SAUVAGE DE RENÉ LALOUX

PROGRAMA 506 (29-05-2026)

 

SINOPSIS

 

En el lejano planeta Ygam viven unas criaturas gigantescas llamadas “Draags” que han domesticado a los pequeños "Oms", seres humanos que están siendo exterminados. Pero un Om consigue escapar... (FILMAFFINITY)

 

EDITORIAL

 

Una mano gigante juega con nosotros. Nos bambolea de aquí para allá. Somos su juego preferido. Cuando se aburre, nos estrella contra otra parte del universo. Y llegan los tsunamis, los terremotos, los incendios. Esto no salió de mi mente, claro está. Se me ocurre siempre desde que en el film Hombres de Negro mostró extraterrestres jugando con distintas galaxias, como si fueran bolitas de vidrio. ¿Y por qué asustarnos de eso? Si somos nosotros mismos los encargados de destruir todo. Hasta hace poco más de sesenta años, en el país más importante del mundo, había colectivos o vagones para blancos y para negros. Si, hablamos de ese país que siempre es el que lucha contra las invasiones extraterrestres o que gana en cuanta guerra mundial haya. Vietnam demostró que no siempre es así. Irán parecería que también. Hace más de doscientos años, las potencias se repartieron África, creando las fronteras como a ellos les convenía. Hoy, esa causa sigue sufriendo las consecuencias, porque todavía hay cientos de etnias que forman un país creado bajo la mirada europea y se desangran en guerras internas. De a poco, los países africanos se están levantando y están sacando casi todo lo que quedó de sus usurpadores, principalmente de Francia. País que cuando llegó a América también colonizó tierras y esclavizó poblaciones enteras. Haití, por ejemplo, fue uno de los primeros países de población negra en independizarse. A los franceses no les gustó y diez años después vinieron por todo. O le pagaban una suma millonaria por año o los bombardeaban. 



Duró años esa infame tradición, que terminó convirtiendo a la isla en uno de los países más pobres del mundo. En la parte de arriba también pasaban cosas… Judíos, gitanos, armenios fueron divagando sin lugar o siendo exterminados. Hoy los palestinos sufren el karma de ese estado creado por las potencias ganadoras de la Segunda Guerra Mundial. Y el mundo parece que mira para otro lado. En otros momentos fueron los balcánicos, los sirios, los kurdos y la palabra refugiado se volvía tendencia. Ya más acá, fueron miles los africanos que cruzaron el Mediterráneo para no morir en el mar. No hay Inteligencia Artificial que pueda detener eso. Aquí, un presidente en estas semanas dijo que “Si un extraterrestre llega y ve los números oficiales, piensa que va a ser potencia”. Lamentamos decir que mientras unos números se dibujan, más gente queda en la calle y ni los extraterrestres entenderían como hacen para sobrevivir. Mientras un poco más arriba en el mapa, los campesinos y mineros salen a la calle para que no les arrebaten lo único que les queda: la dignidad. Suena increíble cómo pasan los años y se siguen viendo problemas que creíamos superados. Ya ni ciertas leyes nos dan esa tranquilidad. Así que, señores extraterrestres, los invito a pasar unos días. Quizás ustedes puedan solucionar lo que en miles de años no pudimos. Y que nuestro lugar en el mundo deje de ser un planeta salvaje…

 

Marcelo De Nicola.-

 

Canción elegida para la editorial

 


IMPRESIONES SOBRE EL PLANETA SALVAJE

 


Tal como todos sabemos, instalar una dictadura es instalar un modelo económico. Someter al otro, al hermano, al vecino, digo al límite, no es por otra cosa sino pura avaricia. No juega otro sentimiento para tal fenómeno. No se activa otro nervio para semejante atrocidad. Anulados los derechos devendrá indefectiblemente el estado de sumisión ante el amo, el guía, aquel de cuyas decisiones y caprichos dependerán nuestras vidas. Nuestra identidad, nuestra cultura, nuestro poder crítico, hasta nuestra delicada autoestima serán secuestradas juntos con aquellos incapaces de adaptarse al nuevo régimen. Porque siempre hay uno, queramos o no. Más flexible, más riguroso. Que nos empodere o esclavice, encabezado por algún esquizofrénico ególatra, siempre hay un organizador, un contrato social que declare lo que es justo y lo que no. El hombre ha nacido libre pero por todas partes se encuentra encadenado, escribirá Jean Jaques Rousseau. Pero lo más nocivo de aquellas cadenas o tal vez lo más humillante para nosotros como especie es la naturalización de las mismas hasta invisibilizarla



Operan desde lo más oscuro, desde el hábito, desde la construcción misma del ser geopolitizando el cuerpo, atravesándolo, moldeándolo. Aquellas cadenas son constructo de lo no dicho, de aquello a lo que estamos tan sometidos que ni siquiera es necesario mencionar. Alguno que se cree dueño de los demás, no es menos esclavo que ellos, escribirá luego en su famoso libro El Contrato Social el mismo Rousseau, y proseguirá más adelante: mientras un pueblo está obligado a obedecer y obedece, hace bien; pero si, no bien puede sacudir el yugo, lo sacude, hace todavía mejor: pues al recuperar este pueblo su libertad por el mismo derecho que se la ha quitado, o bien tiene fundamentos para recuperarla, o no los había para quitársela. Pero el orden social es un derecho sagrado que sirve de base a todos los demás. Este derecho, sin embargo, no está fundado en la naturaleza; está fundado por lo tanto en convenciones. Es tal vez bajo estas ideas que nuestro querido amigo René Laloux desarrolló esta increíble metáfora sobre el sometimiento, aquel "homo homini lupus" llamado Planeta Salvaje



Algún ojo despierto se tentará a refutarme inmediatamente argumentando que el antagonismo en el relato se da entre seres no humanos contra colonias humanas. A lo que yo humildemente responderé con una pregunta ¿guardan aún su condición humana aquellas bestias capaces de vejamientos tales como la tortura física y moral, la expropiación de identidad, la desaparición física a sus propios hermanos, a sus semejantes? ¿Recordarán aquellas bestias algún día haber sido humanos? ¿Tuvieron madre acaso, eran de nuestra misma especie esos bárbaros que amenazaron a Víctor Basterra, mientras lo picaneaban atado a una cama en la ESMA, con apoyarle a su hija Eva recién nacida en su pecho para que también reciba las descargas eléctricas con el único objetivo de conseguir información? ¿Realmente alguno o alguna que esté del otro lado puede afirmarlo? Lo dudo sinceramente. Allí entonces la metáfora poética de Laloux. El film tendrá una estructura lineal y trabajará sobre la técnica de animación. La fotografía coqueteará con los colores plenos, utilizando esto tal vez como distintivo a través de todo el film. Sin llegar al pop, habrá algunas similitudes con lo que trabajaron en su momento los Beatles en Yellow Submarine



Hablo del tipo de trazo en el dibujo, en el tipo de color utilizado, hasta el tipo de personajes muchas veces serán similares. Planeta Salvaje, marcará una huella en el género y eso será evidente. El relato estará dividido en forma clásica, en sus tres actos aristotélicos y su argumento narrará la coexistencia de dos especies en un planeta. Una de ellas será la dominante, la otra, la humana, será tomada como una plaga capaz de ser domesticada. Nos vendrá rápidamente a la cabeza Michel Foucault con su Vigilar y Castigar y aquel inventario punitivo que el ser humano fue capaz de construir durante la historia para defender aquel orden social del que hablábamos al principio. Todo el planeta será hostil, la naturaleza, los Draggs, los Oms, que serán los hombres, que también serán salvajes entre ellos. Todo será un maldito caos de muerte y cacería hasta que descubrirán que las bestias, como suele pasar en estos casos, de alguna manera, poseerán alguna característica humana. Y será aquello lo que detendrá al fin la cacería. Pondrá limite a la locura, aquella insania que comenzó un día cuando sin saber por qué, como si de un relato de Ray Bradbury se tratara, salieron a matarse todos los animales sin ninguna razón.

 

Lucas Itze.-

 

Canción post impresiones

 


UNIVERSO LALOUX

 


René Laloux nació en París el 13 de julio de 1929. Había estudiado arte y pintura, pero fue en un trabajo que consiguió en una institución psiquiátrica donde empezó a forjar su estilo característico, experimentando con animaciones junto con los internos. Allí creó su primera película animada Los dientes del mono (1960): un dentista roba los dientes de pacientes pobres para una clientela rica hasta que un mono mago se venga. Otro de sus colaboradores importantes fue Roland Topor, con quien Laloux hizo los cortometrajes Tiempo muerto (Les temps morts, 1964), donde narra, mediante el escrito del belga Jacques Sternberg, esa fascinación morbosa pero poética que el ser humano siente hacia la muerte y Los caracoles (Les escargots, 1965), una especie de preludio de su primer largometraje: El planeta salvaje (La planète sauvage, 1973). Después colaboraría con dibujantes y animadores como por ejemplo Jean Moebius, para crear otro largometraje, de menor impacto mediático, Los amos del tiempo (Les maîtres du temps, 1982), que también tiene que ver con aventuras espaciales. El largometraje Gandahar (Gandahar, 1988) fue realizado en los EE UU, al igual que Años ligeros, ambos en colaboración con el artista francés Caza (con quien realizó los cortos Como se salvó Wang Fo y La Prisionera). 



Gandahar cuenta la historia de un pueblo que por haber olvidado al monstruo Metamorphe en el fondo del océano, sus habitantes, un feliz planeta son condenados a desaparecer. Afortunadamente Metamorphe asustado por lo inminente de su muerte debe resucitarlos para obtener de ellos la energía que precisa para alcanzar la inmortalidad... Las versiones de EE UU fueron dobladas por Harvey Weinstein, de un guion adaptado por Isaac Asimov. Estas versiones estadounidenses no tuvieron tanto éxito como las francesas y recaudaron menos de 400.000 dólares en su estreno. Laloux murió de un ataque de corazón el 14 de marzo de 2004 en Angoulême, Charente, Poitou-Charentes, Francia.

 

FICHA TÉCNICA

 

Título original: La planéte sauvage

Año: 1973

Duración: 73 min.

País: Francia

Dirección: René Laloux

Guion: René Laloux, Roland Topor. Novela: Stefan Wul

Reparto: Voces: Jean Valmont, Eric Benton, Jennifer Drake, Jean Topart

Música: Alain Goraguer

Fotografía: Animación

 

PELÍCULA COMPLETA

jueves, 28 de mayo de 2026

NAZARENO CRUZ Y EL LOBO DE LEONARDO FAVIO

PROGRAMA 504 (15-05-2026)

 

SINOPSIS

 

Un campesino tiene la desgracia de ser séptimo hijo. En virtud de esta generosidad genealógica, recae sobre él una maldición, que lo convierte en lobizón (hombre lobo de las Pampas) durante la luna llena. Sin embargo, ha estado toda su vida viviendo alegremente sin tener problemas, hasta que se enamora de una joven rubia del pueblo. A partir de ese momento, se le aparece el Diablo, quien le advierte que el amor provoca un efecto negativo en Nazareno, que es la consecusión de aquella legendaria maldición. Ya no hay vuelta atrás: o deja de lado sus sentimientos por la joven, o afronta vagar como lobo durante las noches de plenilunio. Claro, el problema es que siendo lobo, Nazareno no puede evitar degustar el ganado ovino y a algún que otro pastor. (FILMAFFINITY)

 

EDITORIAL

 

Luego de sentir ese sonido apabullante y estruendoso, corto, seco, pero apabullante y estruendoso, aquella que había sabido ser una entidad superior, una corporeidad celestial, quiero decir un ángel, aún yacía en el suelo herido. Ahora el silencio, que lo ocupaba todo, era estremecedor. Un silencio al unísono, jamás escuchado a campo abierto, un silencio de respeto diría. Me surge decir de temor. Sus alas sucias, rotas, sangrantes denunciaban su condición, develaban su origen. Vestía un ropaje avejentado, oscuro, roído, muy alejado de cualquier concepto de deidad que cualquiera pudiera haber conjeturado. Sus cabellos largos y pegoteados por la sangre, se mezclaban con el barro sobre donde su cuerpo continuaba tumbado tras la fatal caída. Naturalmente, aquella fatalidad de la que hablo no había implicado su muerte, sino un cambio. Aquel era un ángel caído, un expulsado, aquella fatalidad traía dolor a su cuerpo, un dolor jamás experimentado, espantoso por cierto, aquella fatalidad traía sangre y por supuesto, la pesada carga dentro de su pecho de un corazón. De sentimientos contradictorios e inexplicables que aquel ente desconocía, pero que comenzaba a experimentar muy en el interior de su ser a modo de preguntas. En aquel suelo desconocido, en aquella sangre primera, apareció la duda, para demostrarle con cierta claridad que no solo él era el caído. 



Con aquella patada en el culo santa, se derrumbaba también las certezas, los absolutos, la implacable inmutabilidad del sabio, aquella aponía y ataraxia, tan ligada a lo eterno. Aquel hombre como pudo, apoyó sus puños temblorosos sobre la tierra, una tierra que jamás había sentido, e hizo una fuerza indescriptible con sus brazos para arrodillarse. Conocía a la perfección aquella posición de sumisión, de ruego constante, genuflexo ante la mirada del innombrable. Con cierta vergüenza, elevó sus ojos al cielo, pero no hubo súplica en aquel gesto, tampoco reproche. Una lágrima rodó por su rostro herido y cayó en la tierra quemando la hierba a su alrededor. Por primera vez sus pensamientos estaban desordenados, la pasión era su vergüenza, era su silencio y también su desconcierto. Él entendía que había sido expulsado de su paraíso por un capricho. Él sabía que podía repartirse como un pan de amor entre la gente a imagen y semejanza de su creador. Pero entendió, en aquel acto inesperado, que aquel que dijo hágase y se hizo era juez y parte de su circo. El cielo tronó nuevamente y una lluvia copiosa azotó la tierra. El hombre, tembloroso se puso de pie y miró fijamente al horizonte. Ya con la cabeza más clara pensó que tal vez los únicos paraísos verdaderos, sean aquellos inexistentes, y caminó así ya sin rumbo. Fue entonces, cuando no me quedo ninguna duda, de que aquella entidad, ya era humana definitivamente.

 

Lucas Itze.-

 

Canción elegida para la editorial

 


IMPRESIONES SOBRE NAZARENO CRUZ Y EL 

LOBO

 


¿En qué momento los corderos se convirtieron en lobos y amenazaron con devorarnos? El verdadero poder continúa hambriento de venganza. Ya ni el mismo diablo entiende las razones. Seguimos creyendo que el amor lo recompone todo. Aunque bien sabemos que amar sangra, amar duele, para algunos significa posesión. De querernos convertir en un solo cuerpo olvidamos esa independencia. Y allí surgen ellos y esa falta de amor. Donde el odio se transforma en venganza. Y la vergüenza ya no es tal. Los lobos acechan y detrás de esas máscaras están los mismos de siempre. Camuflados, escondidos, sin entender las metáforas. Esos déspotas que financian campañas en contra del pueblo. Oprimiendo a los más débiles, queriéndolos ignorantes, como lo son ellos. Porque un pueblo ignorante, es más fácil de dominar. Una sociedad estancada, abrumada y que sigue los mandatos impuestos desde más arriba. Pero una vez más, se olvidan del amor, de la pasión, de jugarse todo por un ideal. El hombre es el lobo del hombre como decía Thomas Hobbes. Egoístas, competitivos, feroces, dispuestos a destruirnos entre iguales. Aunque por momentos es un insulto para el noble animal. 



El dinero y el poder nos transforma y ahí radica esa competencia. ¿Estamos listos para afrontar ese cambio? ¿Destruiremos el amor por dinero? ¿O elegiríamos uno sobre el otro? Esa básicamente es la pregunta que el Diablo le hace a Nazareno en el film del siempre genial Leonardo Favio. Si, hablamos de Nazareno Cruz y el Lobo, un clásico del cine argentino que, hasta hace quince años, seguía siendo el film más taquillero de la historia nacional. Estamos ante un típico film basado en una tradición local, adaptado de un exitoso radioteatro de Juan Carlos Chiappe. Nazareno es el séptimo hijo varón. Y se convertirá en lobo en las noches de luna llena. Aunque él no cree en esas leyendas, todo cambiará cuando aparecerá Griselda. Nacerá el amor y con ello, la maldición. Ahí se le aparecerá Mandinga, el Diablo y le ofrecerá libertad y riqueza para olvidar a su amor… Favio se apropia del mito como voz autorizada y los recrea en las Pampas húmedas haciendo más verosímil la tradicional historia, un relato que mezcla lo fantástico y lo romántico, ¿Realismo mágico quizás? Lo debatiremos luego en estas trincheras. El guion irá in crescendo hasta el momento que la curva dramática acentúe el paso para un desenlace perfectamente elaborado. Se ayudará con elipsis para crear los saltos temporales y como en varios de sus films, habrá una voz over que acompañará el relato. La capacidad del director se verá en la ambientación, en el montaje por momentos abrupto, en los travellings, en los paneos, en los encuadres y en los cambios de planos. 



Combinará planos generales y muy abiertos para mostrar el campo con planos cerrados para crear una atmósfera oscura y sufrida de sus personajes. Y el oído tendrá que estar atento a cada susurro, cada viento, cada palabra que se esconde entre cada sonido. También dispondrá de una banda musical que pasará desde música clásica hasta pop romántica y una de las fotografías más bellas de una película argentina de esos tiempos, a cargo de Juan José Stagnaro, también director y padre de un tal Bruno… Las actuaciones de Juan José Camero y Marina Magalí distarán de ser las mejores, pero se solventarán por los dos secundarios de lujo: Alfredo Alcón y Nora Cullen, como Mandinga y la Lechiguana, que no les hará falta tanto tiempo en pantalla para demostrar su talento. Y como un ser político que fue, Favio no esquivará la mirada social. Elaborará una crítica a la sociedad. A esa sociedad duramente golpeada y creyente de ciertos mitos y supersticiones. Abrazará a quienes, como él, se la jugaron por amor y por sus ideales sobre todo en esos revolucionados años ´70. Nos quedarán diálogos memorables y una frase de este Diablo humano y desilusionado con su rol, que hasta hoy sigue resonando “No te olvides de mí. No te avergüences de mi cuando estés frente a Dios, Nazareno. Yo también, si Él quisiera, me repartiría como un pan de amor entre la gente”. Porque según los mandatos, unos son los buenos y otros son los malos. Pero para el amor, no hay mejor rito, que el de los corazones sangrando.

 

Canción post impresiones

 


UNIVERSO FAVIO

 


Nacido en Mendoza, en un barrio pobre y complicado, donde soportó el abandono de su padre. Pasó gran parte de su infancia internado; conflictivo, siempre escapó o se le expulsó. Una serie de robos pequeños lo llevaron incluso a la reclusión carcelaria.

Su madre, Laura Favio (o Fabio) actriz y escritora de radioteatros, solía conseguirle «bolos» (pequeños papeles escasamente remunerados) en Mendoza; etapa en la que además comenzó a preparar sus primeros libretos.

En 1960 realizó un corto llamado El amigo, que narra la historia de un chico que lustra zapatos en la puerta de un parque de atracciones.

En 1965 llegó su primer largo, con el cual se ganó el aplauso de la crítica: Crónica de un niño sólo.



Un año después dirigió El romance del Aniceto y la Francisca, de cómo quedó trunco, comenzó la tristeza y unas pocas cosas más..., considerada una de las mejores películas argentinas de todos los tiempos. Aniceto, interpretado por Federico Luppi está enamorado de Francisca, una chica decente, la “santita” del pueblo, pero también seduce a Lucía, apasionada y sexual, la “putita” del Aniceto…

En 1969 estrena El dependiente, escrita por su hermano, sobre un empleado de una ferretería, que empieza a pensar que si su patrón se muere, él puede quedarse con el negocio.

Durante esos años empezó a componer y empezó a forjar una carrera como cantante solista donde tuvo un éxito tremendo, presentándose, entre otros festivales, en Viña del Mar.

En 1973 filma Juan Moreira, la historia de un gaucho que es encarcelado erróneamente y al salir jura venganza, donde se mete en el mundo de la política, las traiciones y la muerte.

En 1975 dirige Nazareno Cruz y el Lobo, la historia de un séptimo hijo varón que por las noches se convierte en Lobo, pero que después de enamorarse se le aparece el Diablo, e le aparece el Diablo, quien le advierte que el amor provoca un efecto negativo en Nazareno, que es la consecusión de aquella legendaria maldición. Nazareno tendrá que decidir entre vivir vagando por las noches o dejar de lado sus sentimientos.

Un año después llega Soñar, soñar, con Carlos Monzón como protagonista. La historia de un trotamundos que ofrece números artísticos, y en un viaje se encuentra con un empleado municipal que quiere ser artista. Allí nacerá una gran amistad e intentarán hacerse famosos en Bs As.

Después del exilio que sufrió durante la dictadura, volvió al ruedo recién en 1993 con el film Gatica, el Mono, la historia del legendario boxeador argentino. Ganó el Goya a la mejor película en habla hispana.



En 1999 dirige el documental Perón, sinfonía de un sentimiento, donde narra la historia política del político argentino.

Su último film fue Aniceto, remake de su propio film del año 66. Después dirigió un corto titulado Gente querible, en el que se emitían frases de próceres argentinos sobre imágenes de películas de Leonardo Favio.

Y por último participó del film 25 miradas, 200 minutos. Película conformada por 25 cortometrajes de 8 minutos de duración cada uno. Mirada introspectiva sobre la historia de Argentina, desde el punto de vista de 25 directores de cine que participan de esta puesta, con motivo del Bicentenario de Argentina. Entre los directores se destacaban: Caetano, Sorín, Lucía y Esteban Puenzo, Martel, Stagnaro, Jusid, Taratuto, Lecchi, Paula Hernández y Taretto, entre otros.

Falleció de neumonía en una clínica de Buenos Aires, el 5 de noviembre de 2012, luego de estar varias semanas internado…

 

FICHA TÉCNICA

 

Título original: Nazareno Cruz y el lobo

Año: 1975

Duración: 92 min.

País: Argentina

Dirección: Leonardo Favio

Guion: Leonardo Favio, Jorge Zuhair Jury, Juan Carlos Chiappe

Reparto: Juan José Camero, Marina Magali, Alfredo Alcón, Lautaro Murúa, Nora Cullen

Música: Juan José García Caffi

Fotografía: Juan José Stagnaro

 

PELÍCULA COMPLETA

jueves, 23 de abril de 2026

LA ANGUSTIA DEL MIEDO - ANGST DE GERALD KARGL

PROGRAMA 501 (17-04-2026)

 

SINOPSIS

 

Tras pasar años en prisión por asesinar a una anciana, un asesino es puesto en libertad. No tardará en volver a sentir deseos de matar. Después de fracasar en el intento de asesinar a una taxista, descubre una casa rural aislada, donde vive una chica adolescente con su madre enferma y su hermano retardado. Un objetivo perfecto para ejecutar su sádico plan, el asesinato perfecto... (FILMAFFINITY)

 

EDITORIAL

 

Cuerdas rojas en las muñecas,

ya no es sangre, ya no es hilo.

Son serpientes que muerden su propia cola,

como cuerdas rojas apretando mis muñecas,



que ya no son rezos, ya no son castigos,

son mi última ofrenda para mi último Dios que, 

en forma de cuerdas, aprieta mis muñecas, 

hasta cortar lo más rojo que yo tengo.

 

Nahuel Itze.-

 

Canción elegida para la editorial

 


IMPRESIONES SOBRE LA ANGUSTIA DEL MIEDO

 


Salió de la casa como cualquier día de semana, para la clásica rutina laboral. Saludó al vecino que siempre salía a pasear al perro a la misma hora. No sabía mucho de su vida. Apenas el nombre, alguna charla de ocasión en el almacén. Algún brindis a la distancia cuando se encontraban en la vereda viendo los fuegos artificiales en alguna Navidad o Año Nuevo. Un tipo normal, con su mujer, dos hijos, el perro y toda la vida en el barrio. Nada interesante. Nada fuera de lo común. Ya en la oficina, las 9 horas, una de almuerzo, se consumieron lentamente. El colectivo que lo trajo de vuelta estaba atestado. Pero esta vez paró, subió como pudo y se fue acomodando entre el gentío en esa hora y pico de viaje que lo esperaba. Siempre visualizaba los asientos a ver cuál se desocupaba primero, para poder sentarse y dormitar un rato. De más está decir, que casi nunca acertaba. Bajó del colectivo y caminó un par de cuadras, se sentía un aire espeso en el ambiente. Dobló para encarar para su casa y se sorprendió por las luces azules y rojas que titilaban. La policía, gente por todos lados. Un par de ambulancias. Y hasta canales de televisión. Justo cuando estaba frente a la puerta de su casa, como un guionista con un pulso perfecto, sacaban a su vecino esposado. No tardó tiempo en enterarse del motivo. Con el correr de las horas, fueron sacando cadáveres de un sótano escondido. Mientras la mujer y las hijas lloraban desconsoladas, sin entender que pasaba. Y el perro, su fiel amigo, miraba todo desde un costado. 



Enseguida se puso a pensar como no había notado nada extraño. Después se conformó con creer qué si ni la familia sospechaba, porque él iba a hacerlo. Luego las preguntas lo llevaron a pensar cómo o porqué… Cuando una vez le preguntaron porque lo había hecho, solo esbozó cinco letras: deseo. No es tal cual la historia de Werner Kniesek, el asesino en serie austríaco en el que se basó su coterráneo Gerald Kargl para su film La angustia del miedo, pero si el ansia de matar es lo que lo emparenta con la historia antes contada. El film arrancará con imágenes desde unas cúpulas hasta terminar con una toma cenital donde el protagonista está comiendo en una prisión, donde el sol apunta hacia el plato de comida. Esos planos serán utilizados varias veces durante el metraje, como si fuéramos ese Dios pasivo y perverso que no se inmuta por lo que pasa. Los personajes no tendrán nombres y no habrá casi diálogos. Solo se escuchará la voz over del protagonista contando su historia, repitiendo sus pensamientos, exaltando sus deseos más terroríficos. Este sale de prisión luego de diez años encerrado por el asesinato de una anciana. Y sale con la sed de sangre intacta. Llegará a un restaurante donde un anciano y dos jóvenes podrían ser sus presas, pero desiste. Luego intentará con una taxista, que logrará escapar. Hasta que encuentra una vieja casona en un lugar medio despoblado. El director utilizará por momentos un estilo que nos hará acordar a un documental. 



El guion será de forma lineal y la historia se contará casi en tiempo real, lo que será interesante desde el punto de vista del montaje, que por momentos también será frenético. Ofrecerá un virtuoso panel de planos, desde los contrapicados hasta los cenitales que dijimos anteriormente. Los primeros planos del asesino y de sus víctimas servirán para la mostrar la crueldad de los actos. La cámara lo seguirá de forma desenfrenada. El sonido por momentos nos envolverá, habrá goteos incipientes y música como para no escaparnos de esa sensación de temor y agobio. La paleta de colores estará dotada del blanco, sumado a grises y marrones que nos recordarán a las películas que más tarde rodaría un tal Haneke, que sin dudas bebió mucho de este film. Donde comparte otra característica: el espiral de violencia se sitúa en un lugar burgués, alejado de las miserias, donde la aparente felicidad es dinamitada por el mismo infierno y la violencia como síntoma de la falta de comunicación de la sociedad. Allí, en esa casa, el asesino se encontrará con un joven con problemas mentales en silla de ruedas y la llegada de su madre y su hermana darán comienzo a la faena. La casa se resignificará también como un sitio del que no se puede escapar, asistiremos a sus atrocidades sin despegar los ojos de la pantalla. Los asesinatos serán brutales, perversos y vomitivos. 



Quizás en esa realidad, y por la cual un tal Gaspar Noé la considera una de sus películas favoritas, es donde el film se hace más tétrico. Habrá otro tema a desarrollar, que es el conflicto interno del personaje. El guionista Miguel Machalski definía el concepto de conflicto de una manera tan práctica como novedosa. Miguel sale de la oposición clásica de fuerzas opuestas y lleva al concepto a la idea de una ruptura de un orden aparente. Allí, su caída al infierno se dará por las acciones pasadas de una madre sobre protectora, que lo llevó a la locura. Así nos internaremos en la mente del protagonista, que no tendrá un antagonista absoluto sino su propio deseo de sangre, ya que ni siquiera la sociedad aparece como rival propiamente dicho. El director no hace una crítica a su personaje, sólo muestra la crueldad del mismo, con un naturalismo asombroso. Y así, quizás caminando por la calle, tal vez nos cruzamos más de una vez con estos asesinos que caminan a la par nuestra, con una tranquilidad asombrosa, mientras van decidiendo cuál será su próxima víctima, como si sorteara un asesinato por números…

 

Marcelo De Nicola.-

 

Canción post impresiones

 


UNIVERSO KARGL

 


Gerald Kargl nació en Villach, Austria en 1953. Kargl empezó a filmar películas a los catorce años. Entre 1976 y 1982 se encargó de organizar el festival cinematográfico Österreichischen Filmtage, y se desempeñó como editor de la revista Filmschrift. En 1983 escribió, produjo y dirigió el largometraje Angst en colaboración con el cineasta polaco Zbigniew Rybczyński, quien ganó un Óscar con su cortometraje Tango ese mismo año. Basada en la historia real del asesino en serie Werner Kniesek, la película fue censurada en todo el territorio europeo por sus explícitas escenas de violencia y marcó de forma negativa la posterior carrera de Kargl como cineasta. Alejado de los largometrajes por la recepción inicial de Angst, entre 1984 y 1994 trabajó en más de 100 comerciales y filmes promocionales como director, autor y productor, recibiendo varios premios a nivel internacional. Desde 1994, Kargl escribió, dirigió y produjo más de veinte documentales y películas educativas.

 

FICHA TÉCNICA

 

Título original: Angst

Año: 1983

Duración: 76 min.

País: Austria

Dirección: Gerald Kargl

Guion: Gerald Kargl, Zbigniew Rybczynski

Reparto: Erwin Leder, Rudolf Götz, Edith Rosset, Silvia Rabenreither, Robert Hunger-Bühler, Josefine Lakatha, Renate Kastelik

Música: Klaus Schulze

Fotografía: Zbigniew Rybczynski

 

PELÍCULA COMPLETA

MELANCOLÍA - MELANCHOLIA DE LARS VON TRIER

PROGRAMA 499 (27-03-2026)

 

SINOPSIS

 

Justine (Kirsten Dunst) y su prometido Michael (Alexander Skarsgård) celebran su boda con una suntuosa fiesta en casa de su hermana (Charlotte Gainsbourg) y su cuñado (Kiefer Sutherland). Mientras tanto, el planeta Melancolía se dirige hacia la Tierra... (FILMAFFINITY)

 

EDITORIAL

 

El cigarro se consume lentamente. Las cenizas caen sobre una baldosa mojada. La lluvia no cesa. La gente que camina sin paraguas trata de apurar el paso sin resbalarse en el intento. Otros, se adecúan a lo que dicta la madre naturaleza. Al fin y al cabo, ella siempre decide todo. Miro las caras que pasan a mi lado. Son como zombis que transitan en modo automático. Algunos se desconectan con sus auriculares. Otros hacen del celular una parte más de su cuerpo. Todos fingen felicidad. Alguno me mira de reojo. Sigo apoyado sobre ese edificio que siempre parece a punto de derrumbarse. Mi mirada está perdida, ni yo sé por qué… Si en este mismo momento el edificio empieza a agrietarse para caerse sobre mí, no gastaría ni un gramo de energía en correr. Total, ese resultado final el tabaco lo está realizando con más paciencia. Pienso entrar al bar. Ese bar que acabo de salir hace unos minutos… o quizás fueron horas, quién sabe. También pienso que me mirarán con extrañeza si vuelvo a entrar y pedirme otra vez lo mismo de antes. Pienso, pienso, pienso. A veces demasiado y en ese pensar se van los actos que podríamos haber hecho. De pronto, del edificio sale una chica con un paraguas negro. Coincide con sus rulos y con su maquillaje. Que lo noto rápidamente porque cae sobre su piel, debido a unas lágrimas que intenta secarse. Mira la gente, la calle, la lluvia, las baldosas flojas y los autos que pasan. 



Los colectivos atestados de gente van por otro carril. Ella pensará en llegar allí lo antes posible. Bah, otra vez yo pensando lo que ella pensará, quizás está esperando un kilo de helado de pistacho, no lo sé. Chocamos las miradas fugazmente. De pronto parece invadirnos un silencio desolador, esos de película. Y en segundos, una explosión, lejana pero que nos invita a agarrarnos de las paredes. Gritos, corridas, llantos. A lo lejos se ve humo. El mundo tiembla. Algunas llamas se cuelan en edificios lejanos. La sirena de los bomberos aparecerá de pronto. Ella sigue apoyada sobre la otra punta de ese edificio. Nos volvemos a mirar. Decide acercarse cautelosamente y me pide fuego. Le convido torpemente y su rostro delata todo. Esa especie de tristeza, pero más duradera. La reconocí en el momento, porque estaba en la misma situación. Una especie de estado. Con una seña me dice que nos sentemos sobre el pequeño escalón del edificio. Una vez hincados, apoya su cabeza sobre mis hombros. Siento paz, como en mucho tiempo no sentía. Imagino que ella también. Nos quedamos así por segundos, minutos, quizás horas. Con sus enormes rulos cayendo sobre mi espalda. Ella sin lágrimas. Yo sin necesidad de pensamientos. El mundo sigue girando, naciendo, estallando y muriendo. Y aquí nuestros cuerpos petrificados, intentando escapar de la melancolía.

 

Marcelo De Nicola.-

 

Canción elegida para la editorial

 


IMPRESIONES SOBRE MELANCOLÍA

 


Nadie habla del abismo, porque como bien sabemos, cuando miramos al abismo, es el abismo el que nos mira a nosotros. Y ahí, claro, la cosa se complica. Tenés que estar bien. Ya va a pasar. Tenés que mirar para adelante. Vas a salir, vos sos fuerte. Son algunas de las frases que el temor pone en boca al interlocutor del doliente. Nadie se queda en el barro a ver qué pasa. Nadie se ensucia para escuchar, para dar un abrazo o simplemente estar, acompañar desde la presencia, con silencio de fogata. Y entonces, uno queda solo. Solo y con un mandato: tenés que estar bien. Pero la felicidad no llega por mucho que la invoque. La felicidad no llega y somos cada vez más conscientes de aquello. Y esto nos coloca en aquel lugar que tan bien el viejo describió en aquel poema llamado Final: Somos como rosas que nunca se molestaron por germinar cuando debimos haberlo hecho, y es como si el sol se hubiera hartado de esperar. Ahí estamos nosotros, los tristes, los angustiados, los melancólicos, los dolientes, los dolidos, los que sufrimos. Con ese vacío en el pecho, con esa ansiedad que solo se distrae con pastillas, con nuestras miradas perdidas, y nuestros ojos rojos por el llanto que no cede, por el sueño que no llega y eso nos desespera cada vez más, eso profundiza nuestra prisión y nos sumerge un poco más en la oscura profundidad de nuestro ser, por las imágenes que nos castigan. Estamos solos, cada vez más solos. Y esa soledad se profundiza al mirar a nuestro alrededor. 



Porque para entonces, nuestra mirada ya no es la misma, porque uno cae en cuenta sobre la realidad simbolizada que nos rodea. El sinsentido imperante. Cae en cuenta, irremediablemente, sobre nuestra finitud en un mundo infinito. Sobre nuestra imperfección en un sistema natural perfecto. Nuestra insignificancia frente a la inmensidad avasallante de un universo apático. La habitación es pequeña, es oscura y temeraria. Lo único que queda, quizás es entonces, rebelarnos. Revelarnos contra aquello que intentan hacer de nosotros. Tenés que estar bien. Rebelarnos ante la sentencia, porque un tipo triste, un tipo que enfrenta a su abismo, que ya no tiene nada de donde sujetarse, nada que lo ate, da miedo. Su mirada toma un brillo distinto, y logra mirar a la naturaleza por primera vez con verdadera melancolía. Cada hombre es lo que hace con lo que hicieron de él. Rebelarse ante tanto autoritarismo, ante tanto cartón pintado. Ante las posturas, el lenguaje mismo. Hablar nosotros mismos alguna vez para al fin romper la dictadura del lenguaje, de todo aquello dicho. El film que nos congrega hoy es el de un gran amigo de esta casa llamado Melancolía, del siempre incorrecto Lars Von Trier. La cinta narrará la historia de Justine, una joven que se casará en la mansión donde vive su hermana con su marido millonario y su hijo. Los primeros segundos de la película, en donde el director presentará a sus personajes, habrá una decisión estética muy clara sobre el cómo lo hará, revelará mucho del conflicto. 



Se la verá a Justine y al novio en una gigantesca limusina intentando llegar a la mansión por un minúsculo camino de tierra. En una curva, la limusina debido a su tamaño no podrá girar y se atascará por unas cuantas horas. Eso será Justine. Será el objeto que desencaje con el entorno. Será una limusina gigante para un camino pequeño, será una mala decisión que será tomada por vistosa y no por funcional. Será la evidencia del mandato. En la secuencia siguiente, la veremos llegar caminando con los zapatos en la mano. En menos de 5 minutos de película, el director con la astucia que lo caracteriza, nos ha contado casi todo. Basta con afilar el ojo y ver que esta todo allí servido para nosotros. Para ser fiel a la realidad, el film comenzará con una breve secuencia de imágenes pseudo apocalípticas en cámara lenta, tal vez con la mejor fotografía que este que les habla haya visto jamás. Aquellos planos tendrán una delicadeza estética dignas del mejor arte pictórico. ¿Será todo un racconto? En realidad no, ya que aquellas imágenes responden más al mundo onírico que al real. La estructura narrativa estará dividida en dos capítulos, los cuales cada uno se llevara el nombre de una de las hermanas. Comenzaremos con Justine para luego seguir con Claire. Justine padecerá de una tristeza profunda, para no confundir los términos, usaremos el correcto, padecerá de melancolía. 



El texto Duelo y Melancolía de Sigmund Freud de 1917, describe el perfil psicológico del personaje con claridad, aun siendo que el texto mismo se jacta de no ser claro o preciso.  En el primer capítulo la veremos a ella doliente, sufriente y vulnerable. En cambio su hermana Claire será la que llevará las riendas de la situación. La cuidará, la ayudará con mucha paciencia a levantarse de la cama, a realizar distintas actividades, a comer. Todo cambiará en el segundo capítulo. Lo notaremos en el brillo melancólico de la mirada de Justine. Dejará de ser víctima, aceptará su condición, su soledad fuera del rebaño, vamos, aceptará al fin que su postura no es otra que la de quien hace filosofía, la de quien cuestiona y deconstruye y eso claro, angustia y nos aparta de la masa inexorablemente. Y allí sus ojos por fin miran a la naturaleza con aquella nostalgia tan seductora. Entonces, el  segundo capítulo será la metáfora convertida en literalidad. El mundo, SU mundo, será destruido por un planeta llamado Melancolía. Ella mantendrá la calma mientras su hermana colapsará y entrará en pánico. La diferencia entre ambas será en que Justine no tendrá nada que perder, será su transformación a la que estemos asistiendo, estaremos viendo al fin a la mariposa salir del capullo. Los anarquistas tenían una teoría, la cual concuerda perfectamente con el modo de filmar del director Lars Von Trier. La teoría es la siguiente: destruir es fácil. Destruir y construir es la gran aventura. Construir sin destruir, no supera la ilusión.

 

Lucas Itze.-

 

Canción post impresiones

 


UNIVERSO VON TRIER



Nació en Copenhague (Dinamarca) el 30 de abril de 1956. Lars von Trier fue uno de los creadores de Dogma 95, un movimiento cinematográfico con el cual se llama al regreso de historias más creíbles en la industria fílmica, al uso mínimo de los efectos especiales. Empezó a fines de los 70 con pequeñas películas en su país natal, y fue en el año 1984, cuando recién salido de la escuela de cine, empezó a ser reconocido por la crítica. Con El Elemento del crimen, dio comienzo a la trilogía Europa, que siguió con Epidemic en 1987 y que se cerraría con Europa en 1990. En 1996 lanzó otra trilogía, a la que tituló Corazón Dorado, que arrancó con Rompiendo las olas, con el que terminó de afianzarse en todo el mundo. Luego llegó Los Idiotas en 1998, y Bailarina enla oscuridad en 2000.



Otra trilogía iba a armar a partir del 2003, cuando con Dogville dio origen a la trilogía USA, donde el director muestra el punto de vista del país americano. En 2005 filmó Manderlay, y se espera Washington, que nunca vio la luz. En el medio filmó el documental Las cinco obstrucciones, junto al antiguo director Jorgen Leth. En 2007 filmó la única película que no forma parte de una trilogía: El jefe de todo esto. Su nueva trilogía se dio a llamar Trilogía de la Depresión y comenzó con Anticristo en 2009, siguió con Melancolía en 2011 y en 2013 salió la polémica Nymphomaniac. En 2018 dirigió hasta ahora su último film, titulado La casa de Jack, con Matt Dillon y Bruno Ganz. En los años ´90 creó la miniserie El reino, sobre un hospital que esconden secretos demasiado terribles que van saliendo a la luz. El año pasado volvió con la tercera temporada luego de 25 años.

 

FICHA TÉCNICA

 

Título original: Melancholia

Año: 2011

Duración: 136 min.

País: Dinamarca

Dirección: Lars von Trier

Guion: Lars von Trier

Reparto: Kirsten Dunst, Charlotte Gainsbourg, Kiefer Sutherland, Alexander Skarsgård, Brady Corbet, John Hurt.

Música: Mikkel Maltha

Fotografía: Manuel Alberto Claro

 

PELÍCULA COMPLETA