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jueves, 23 de abril de 2026

LA ANGUSTIA DEL MIEDO - ANGST DE GERALD KARGL

PROGRAMA 501 (17-04-2026)

 

SINOPSIS

 

Tras pasar años en prisión por asesinar a una anciana, un asesino es puesto en libertad. No tardará en volver a sentir deseos de matar. Después de fracasar en el intento de asesinar a una taxista, descubre una casa rural aislada, donde vive una chica adolescente con su madre enferma y su hermano retardado. Un objetivo perfecto para ejecutar su sádico plan, el asesinato perfecto... (FILMAFFINITY)

 

EDITORIAL

 

Cuerdas rojas en las muñecas,

ya no es sangre, ya no es hilo.

Son serpientes que muerden su propia cola,

como cuerdas rojas apretando mis muñecas,



que ya no son rezos, ya no son castigos,

son mi última ofrenda para mi último Dios que, 

en forma de cuerdas, aprieta mis muñecas, 

hasta cortar lo más rojo que yo tengo.

 

Nahuel Itze.-

 

Canción elegida para la editorial

 


IMPRESIONES SOBRE LA ANGUSTIA DEL MIEDO

 


Salió de la casa como cualquier día de semana, para la clásica rutina laboral. Saludó al vecino que siempre salía a pasear al perro a la misma hora. No sabía mucho de su vida. Apenas el nombre, alguna charla de ocasión en el almacén. Algún brindis a la distancia cuando se encontraban en la vereda viendo los fuegos artificiales en alguna Navidad o Año Nuevo. Un tipo normal, con su mujer, dos hijos, el perro y toda la vida en el barrio. Nada interesante. Nada fuera de lo común. Ya en la oficina, las 9 horas, una de almuerzo, se consumieron lentamente. El colectivo que lo trajo de vuelta estaba atestado. Pero esta vez paró, subió como pudo y se fue acomodando entre el gentío en esa hora y pico de viaje que lo esperaba. Siempre visualizaba los asientos a ver cuál se desocupaba primero, para poder sentarse y dormitar un rato. De más está decir, que casi nunca acertaba. Bajó del colectivo y caminó un par de cuadras, se sentía un aire espeso en el ambiente. Dobló para encarar para su casa y se sorprendió por las luces azules y rojas que titilaban. La policía, gente por todos lados. Un par de ambulancias. Y hasta canales de televisión. Justo cuando estaba frente a la puerta de su casa, como un guionista con un pulso perfecto, sacaban a su vecino esposado. No tardó tiempo en enterarse del motivo. Con el correr de las horas, fueron sacando cadáveres de un sótano escondido. Mientras la mujer y las hijas lloraban desconsoladas, sin entender que pasaba. Y el perro, su fiel amigo, miraba todo desde un costado. 



Enseguida se puso a pensar como no había notado nada extraño. Después se conformó con creer qué si ni la familia sospechaba, porque él iba a hacerlo. Luego las preguntas lo llevaron a pensar cómo o porqué… Cuando una vez le preguntaron porque lo había hecho, solo esbozó cinco letras: deseo. No es tal cual la historia de Werner Kniesek, el asesino en serie austríaco en el que se basó su coterráneo Gerald Kargl para su film La angustia del miedo, pero si el ansia de matar es lo que lo emparenta con la historia antes contada. El film arrancará con imágenes desde unas cúpulas hasta terminar con una toma cenital donde el protagonista está comiendo en una prisión, donde el sol apunta hacia el plato de comida. Esos planos serán utilizados varias veces durante el metraje, como si fuéramos ese Dios pasivo y perverso que no se inmuta por lo que pasa. Los personajes no tendrán nombres y no habrá casi diálogos. Solo se escuchará la voz over del protagonista contando su historia, repitiendo sus pensamientos, exaltando sus deseos más terroríficos. Este sale de prisión luego de diez años encerrado por el asesinato de una anciana. Y sale con la sed de sangre intacta. Llegará a un restaurante donde un anciano y dos jóvenes podrían ser sus presas, pero desiste. Luego intentará con una taxista, que logrará escapar. Hasta que encuentra una vieja casona en un lugar medio despoblado. El director utilizará por momentos un estilo que nos hará acordar a un documental. 



El guion será de forma lineal y la historia se contará casi en tiempo real, lo que será interesante desde el punto de vista del montaje, que por momentos también será frenético. Ofrecerá un virtuoso panel de planos, desde los contrapicados hasta los cenitales que dijimos anteriormente. Los primeros planos del asesino y de sus víctimas servirán para la mostrar la crueldad de los actos. La cámara lo seguirá de forma desenfrenada. El sonido por momentos nos envolverá, habrá goteos incipientes y música como para no escaparnos de esa sensación de temor y agobio. La paleta de colores estará dotada del blanco, sumado a grises y marrones que nos recordarán a las películas que más tarde rodaría un tal Haneke, que sin dudas bebió mucho de este film. Donde comparte otra característica: el espiral de violencia se sitúa en un lugar burgués, alejado de las miserias, donde la aparente felicidad es dinamitada por el mismo infierno y la violencia como síntoma de la falta de comunicación de la sociedad. Allí, en esa casa, el asesino se encontrará con un joven con problemas mentales en silla de ruedas y la llegada de su madre y su hermana darán comienzo a la faena. La casa se resignificará también como un sitio del que no se puede escapar, asistiremos a sus atrocidades sin despegar los ojos de la pantalla. Los asesinatos serán brutales, perversos y vomitivos. 



Quizás en esa realidad, y por la cual un tal Gaspar Noé la considera una de sus películas favoritas, es donde el film se hace más tétrico. Habrá otro tema a desarrollar, que es el conflicto interno del personaje. El guionista Miguel Machalski definía el concepto de conflicto de una manera tan práctica como novedosa. Miguel sale de la oposición clásica de fuerzas opuestas y lleva al concepto a la idea de una ruptura de un orden aparente. Allí, su caída al infierno se dará por las acciones pasadas de una madre sobre protectora, que lo llevó a la locura. Así nos internaremos en la mente del protagonista, que no tendrá un antagonista absoluto sino su propio deseo de sangre, ya que ni siquiera la sociedad aparece como rival propiamente dicho. El director no hace una crítica a su personaje, sólo muestra la crueldad del mismo, con un naturalismo asombroso. Y así, quizás caminando por la calle, tal vez nos cruzamos más de una vez con estos asesinos que caminan a la par nuestra, con una tranquilidad asombrosa, mientras van decidiendo cuál será su próxima víctima, como si sorteara un asesinato por números…

 

Marcelo De Nicola.-

 

Canción post impresiones

 


UNIVERSO KARGL

 


Gerald Kargl nació en Villach, Austria en 1953. Kargl empezó a filmar películas a los catorce años. Entre 1976 y 1982 se encargó de organizar el festival cinematográfico Österreichischen Filmtage, y se desempeñó como editor de la revista Filmschrift. En 1983 escribió, produjo y dirigió el largometraje Angst en colaboración con el cineasta polaco Zbigniew Rybczyński, quien ganó un Óscar con su cortometraje Tango ese mismo año. Basada en la historia real del asesino en serie Werner Kniesek, la película fue censurada en todo el territorio europeo por sus explícitas escenas de violencia y marcó de forma negativa la posterior carrera de Kargl como cineasta. Alejado de los largometrajes por la recepción inicial de Angst, entre 1984 y 1994 trabajó en más de 100 comerciales y filmes promocionales como director, autor y productor, recibiendo varios premios a nivel internacional. Desde 1994, Kargl escribió, dirigió y produjo más de veinte documentales y películas educativas.

 

FICHA TÉCNICA

 

Título original: Angst

Año: 1983

Duración: 76 min.

País: Austria

Dirección: Gerald Kargl

Guion: Gerald Kargl, Zbigniew Rybczynski

Reparto: Erwin Leder, Rudolf Götz, Edith Rosset, Silvia Rabenreither, Robert Hunger-Bühler, Josefine Lakatha, Renate Kastelik

Música: Klaus Schulze

Fotografía: Zbigniew Rybczynski

 

PELÍCULA COMPLETA

lunes, 2 de marzo de 2026

EL VIDEO DE BENNY - BENNY´S VIDEO DE MICHAEL HANEKE

PROGRAMA 494 (20-02-2026)

 

SINOPSIS

 

Benny es un chico de 14 años de buena familia. Sus padres intentan compensar la falta de cariño hacia su hijo regalándole un estupendo equipo de vídeo. Obsesionado con el uso de su nuevo juguete, graba cómo sacrifican a un cerdo con una pistola, escena que lo incita a cometer un acto salvaje. (FILMAFFINITY)

 

EDITORIAL

 

Hay días fuera de foco. Hablo de esos días en que cuesta enfocar por más que uno busque la lente correcta para mirarlos. Hay días que cuesta habitarlos, que uno es un extraño. Un extranjero. Hay días que uno hace cosas mecánicamente, sin corazón. Esos días el sol brilla menos, y entonces uno quisiera guardarse, hablar poco, dejarlo pasar esperando no estar, ser desde la ausencia, ausente en la presencia. Hay días que no querés que el día te reconozca y reservas la sombra del mundo para tu mísera existencia. Porque esos días uno se sabe miserable y es aplastado por la inmensidad del universo, aquel zapato pesado que nos pisa como un insecto el ánimo, las expectativas, cualquier esperanza. Esos días, claro, se muere el doble. Escribir es más tedioso. Las palabras corren siempre más rápido que uno. Las ideas nos abandonan en el peor invierno y no nos dejan manera de escupir el infierno que nos quema por dentro. Hay días indiferentes, distantes, fríos, días que no nos contienen. Siguen su rumbo, con todo aquel desprecio, con toda aquella apatía. Siguen su camino sin esperar nada de nosotros. Porque no somos nada en el infinito devenir del torrentoso río de sus horas. Aun así, un día, un día cualquiera digo, puede cambiarnos la vida. 



El tiempo, germen del día, materia prima fundamental, es lo que lo hace verdadero. Todo lo que suceda allí adentro, atravesado por el tiempo, cargará con la categoría de verdad, de lo verdadero. Habrá sido. No habrá retorno. Será único. Pero nosotros, queridos amigos artistas, tenemos un profundo compromiso, una responsabilidad ineludible, la cual, bien sabemos, jamás es con la verdad. Nos servimos de ella, claro, para transformarla, para moldearla e intervenirla. No somos contadores de la maldita verdad, No somos moscas en la pared que la observan ocultas desde un rincón para después plasmarla en un papel, en un lienzo o una canción y luego llamarlo obra. Escupo sobre aquellos débiles, cobardes y tristes autores cuyos aburridos parloteos no superan al noticiero de la tarde. Cualquiera sea el día, acá están, los verdaderos artistas, los temerarios, aquellos cuyas plumas queman, cuyos cuadros miran la rosa hasta pulverizar la mirada, aquellos tipos son avispas clavándole el aguijón en el corazón a la verdad. Vamos, uno no es escritor de 8 a 5. Nuestro compromiso es con la poesía siempre, nunca con la verdad. Maldito tiempo. Imparable. Corredor incansable, devenir simultaneo e imposible. Ya basta tiempo, la angustia de tus pasos, ganándole siempre a la vida. Tu soberbia implacable. La vida tan frágil. El tiempo tan trágico. Tan colosalmente firme. Hay días que resulta útil tener a mano el punto final. 

 

Lucas Itze.-

 

Canción elegida para la editorial

 


IMPRESIONES SOBRE EL VIDEO DE BENNY

 


Siempre decimos en esta casa, que el primer pez que tuvo hambre se convirtió en asesino. También alguna vez el compañero de estas tertulias se preguntaba qué pasaría si la pelea entre el bien y el mal la ganara alguna de las dos fuerzas, confirmando luego “que se perdería con seguridad el sentido de toda ética, ya que la coexistencia de lo bueno y lo malo es necesaria para situar las bases de posturas diferentes. El otro existe como una amenaza inminente pero también existe como método identificatorio. Yo soy lo que el otro no es. Así entonces el bien necesita del mal para instalar definitivamente la oposición del concepto”. Hace algunos años, no sabemos si un habitante chino decidió comer un murciélago, pero si sabemos que hubo una pandemia que nos llevó puesto. Meses de confinamiento, años de distancia social y cuidados personales y frases como “de la pandemia vamos a salir mejores”, que murieron más rápido que una flor en el desierto. Hoy, queridos amigos, lamentamos comunicar que no sólo no salimos mejores, sino que nos volvimos más egoístas. El odio acelera con fuerza y las redes sociales sirven como espejo perfecto, ya que detrás del teclado todos podemos escribir lo que se nos canta. 



Primero fue la televisión, luego los realitys y hoy las redes, son los que fueron formando opinión y descartando los argumentos. El plan está a punto de ejecutarse. De hecho, en estas horas se confirmó la quita de varios de nuestros derechos, una vez más. Un plan del que hablamos también años atrás cuando vimos El séptimo continente, film del alemán casi austríaco Michael Haneke. Ahí, la crítica a la sociedad burguesa, a la alienación, a la televisión y todo eso que empezó a ser moneda corriente en los ´90, terminaba de manera devastadora. La mirada del director, sobre esa parte de la sociedad y la violencia extrema se volvieron frecuentes en sus films. Todavía recordamos a Paul rompiendo la cuarta pared en Funny Games, para ver si nos animábamos a seguir con el juego. Que obviamente lo hicimos, porque el morbo puede más. O sino, ¿Por qué cuando hay un accidente nos detenemos casi a cero para ver qué pasó? ¿O cuando entramos a una noticia con un accidente o algún crimen grabado, lo primero que hacemos es darle play al video? Somos voyeuristas de la violencia, un sadismo difícil de explicar. Haneke lo sabe y por eso su cine nos interpela. Como otros amigos de esta casa como Von Trier o Gaspar Noé, nos pregunta hasta cuando aguantamos. Ahí radica lo interesante del planteo. Todo en forma de arte, porque en ellos no puede ser de otro modo. Entre El séptimo continente y Funny Games, el director filmó El video de Benny



El asesinato de un cerdo con una cámara de video es la primera escena. Otra vez la pregunta… ¿Están dispuestos a seguir? Y, como amantes del morbo, si esto empezó así, obviamente seguiremos frente a la pantalla. Otra vez un estudio provocador y perturbador, otra crítica a la burguesía esta vez personificado en Benny, un adolescente de 14 años hijo de una familia adinerada que se la pasa desconectado de la realidad gracias al cine, a la tv y, sobre todo, a una video cámara que le regalaron. El joven, obsesionado con los videos violentos, decide crear el suyo. La mezcla entre la ficción y la realidad se parte hasta que todo estalla, nuevamente. Y al igual que en los dos films que mencionamos anteriormente, la casa será la otra protagonista. Los seres enclaustrados, las habitaciones frías como sus personajes y esa sensación de que el peligro está allá afuera y no adentro. Sin embargo, no todo es lo que parece. Haneke, una vez más se pregunta porque sus personajes hacen lo que hacen y, sobre todo, cuáles son sus sentimientos. La ausencia de música y la fotografía hacen todo más abrumador. 



Si en Funny Games recordamos ese blanco impoluto que era el eje de la iluminación, aquí volvemos a recordar su film anterior, El séptimo continente, donde la iluminación es sombría y las habitaciones oscuras. Las actuaciones serán otra vez claves, con un Arno Frisch que luego confirmaría su talento en Funny Games. Habrá pocos diálogos, como ejemplo de esa familia donde la falta del mismo es evidente. Y la cámara, generalmente estará desde planos alejados, como experimentando la vida de Benny, cuando no es directamente lo que graba desde su cámara. Y así, como quien no quiere la cosa, Haneke juzga desde las imágenes y también desde las acciones. La extrema libertad, se vuelve peligrosa cuando los padres no ponen límites o se desentienden de lo que hacen sus hijos. El acceso a cualquier contenido puede llevar al desastre. Hace tiempo era los VHS. Hoy son Internet, las redes y los celulares. El mundo sigue cambiando, pero los peligros son los mismos. Hasta que un corazón delator decida cobrar venganza.

 

Marcelo De Nicola.-

 

Canción post impresiones

 


UNIVERSO HANEKE

 


Nacido el 23 de marzo de 1942 en Munich (Alemania) creció en Austria, concretamente en la ciudad de Weiner Neustadt. Hijo del director y actor Fritz Haneke y de la actriz Beatrix von Degenschild. Después de fracasar en su intento de ingresar en la Escuela teatral Max Reinhardt, Haneke cursó estudios de filosofía, psicología e interpretación en la Universidad de Viena antes de trabajar como crítico de cine y director de obras de teatro y películas televisivas durante los años 70 y 80. Su primer largometraje cinematográfico fue “El Séptimo Continente” (1989), un drama familiar en tonos sombríos y desesperanzados que estaba basado en un hecho real. Este título fue el primer film de una trilogía conocida como la glaciación emocional que fue continuada por “El Vídeo de Benny” (1992), otra historia con familia disfuncional que contaba con el protagonismo de un psicópata adolescente, a quien le regalan una cámara y graba cómo sacrifican a un cerdo con una pistola, el punto de partida para iniciarlo en el salvajismo. El film fue nominado como mejor film europeo. 



La tercera parte fue “71 Fragmentos De Una Cronología Del Azar” (1994), realización en donde se incidía en comportamientos criminales significando la violencia existente en la sociedad urbana, en este caso, diferentes líneas narrativas e historias no relacionadas que confluyen en una matanza en un banco austriaco. Esta vez, los premios fueron el de mejor película en el Festival de Chicago y película, guion, y premio de la crítica en Sitges, Cataluña. En el medio rueda para la TV Die Rebelion, la historia de un soldado que pierde una pierna en la guerra y empieza a perder su patriotismo. En 1997 adapta para la televisión, El Castillo, de Franz Kafka. Otra vez la alienación, la burocracia, y la frustración forman parte de su filmografía. Ulrich Muhe como K. era el protagonista. Se vuelve a unir con este actor para el film Funny Games, la historia de una familia que se va de vacaciones a su casa de verano. Allí, dos jóvenes vecinos ingresaran para pedirles huevos, pero con un juego bastante particular: a las 9 del día siguiente, los integrantes de la familia tienen que estar muertos. Obtuvo el premio de la crítica en Cannes. En el 2000 se traslada a Francia donde dirige Código Desconocido, película con la participación de la actriz francesa Juliette Binoche, una historia coral que aborda asuntos de racismo e inmigración. El film fue nominado a la Palma de Oro en Cannes. Un año después llega “La Profesora de Piano” (2001), film protagonizado por Isabelle Huppert, Annie Girardot y Benoit Magimel, en un drama erótico y psicológico basado en una novela de la escritora austriaca Elfriede Jelinek que le valió ganar el Gran Premio del Jurado en el Festival de Cannes, además de los premios para los actores principales. Allí, una profesora de piano, para escapar de la influencia maternal, frecuenta cines porno y sex shops hasta que uno de sus alumnos, comienza a seducirla. Además, logró el BAFTA como mejor película extranjera, y varias nominaciones en diferentes festivales, no sólo al film, sino a la actriz protagónica.



En 2003, vuelve a convocar a Huppert para el film El tiempo del lobo, en un tiempo indeterminado, un desastre ha ocurrido, se sabe que el agua sin contaminar es sagrada y el ganado debe ser quemado. Una familia escapa de la ciudad al campo, pero evitar el caos generalizado, será imposible. Mejor guion en Sitges. Dos años después filma Caché (Escondido), un thriller en el que vuelve a retratar otro descenso a los infiernos de una familia aparentemente normal. Daniel Auteuil encarna al presentador de televisión que recibe videos anónimos de su entorno familiar, filmados sin que nadie lo advierta mientras que la policía se niega a ayudarlo, ya que no constituye ningún delito. Haneke se llevó el premio a mejor Director en Cannes, además de que el film se llevó el premio de la crítica, además de premios en varios festivales y asociaciones de críticos. Dos años después vuelve a filmar Funny Games pero en Estados Unidos, con Naomi Watts y Tim Roth como protagonistas. Vuelve a Alemania en 2009 para filmar La cinta blanca, ambientada en la época previa a la Primera Guerra Mundial. En un pueblo alemán se suceden una serie de hechos violentos con un grupo de niños como testigos.  La historia reflexiona sobre los orígenes del nazismo mucho tiempo antes de que empiece a dar que hablar. La película más premiada de Haneke, con Globo de Oro a mejor película extranjera (perdió el Oscar ante El secreto de sus ojos). Palma de Oro en Cannes, además del Premio de la Crítica y Mejor película europea, entre otras decenas de premios y nominaciones.



Si con La cinta blanca saltó definitivamente a la fama, con su próxima película, lo confirmó. En 2012 llegó Amor, la historia de una pareja de 80 años, ambos jubilados que viven en París y profesores de música clásica. Un día, ella sufre un infarto que le paraliza un costado, donde luego de una operación, queda hemipléjica. Ella le pide a su marido que nunca más la lleve a un hospital. La unión y el amor se pondrán a prueba. La película, protagonizada por la actriz de 85 años, Emanuelle Riva (Hiroshima Mon Amour) fue un éxito mundial. Ganadora del OscarGlobo de Oro (ambas como película extranjera) y Festival de Cannes, tres de los premios más importantes del cine, entre muchos otros. Este año volvió a trabajar con Isabelle Huppert en Final feliz. La película gira en torno a una familia burguesa y el drama de los refugiados. La familia posee una empresa en Calais, al lado de los campamentos donde viven miles de refugiados, pero su vida, no es color de rosa. Por primera vez, el director deja el drama para para irse un poco para el lado de la comedia… Veremos con que sigue el maestro europeo.

 

FICHA TÉCNICA

Título original: Benny's Video

Año: 1992

Duración: 105 min.

País: Austria

Dirección: Michael Haneke

Guion: Michael Haneke

Reparto: Arno Firsch, Angela Winkler, Ulrich Mühe, Ingrid Strassner.

Fotografía: Christian Berger

 

PELÍCULA COMPLETA

lunes, 7 de marzo de 2022

FUNNY GAMES DE MICHAEL HANEKE

PROGRAMA 357 (18-02-2022)

 

SINOPSIS

 

Anna, Georg y su hijo Georgie van a pasar las vacaciones a su bonita casa a orillas de un lago. Sus vecinos Fred y Eva han llegado antes que ellos. Las dos parejas quedan para jugar al golf al día siguiente. Mientras padre e hijo preparan el velero, Anna prepara la cena. De repente, Peter, un joven muy educado que se aloja en casa de los vecinos, se presenta para pedir que le presten algunos huevos porque a Eva no le queda ninguno. De repente, Anna se pregunta cómo ha podido entrar en la casa. El joven le explica que Fred le ha enseñado un agujero que hay en la cerca. (FILMAFFINITY)

 

EDITORIAL

 

Claro que la maldad no es lo preocupante… después de todo, la maldad fue la sombra que se proyectó en el amanecer del primer sol, allí donde nuestros abuelos monos se frotaban las espaldas con inocencia contra los pastos más tiernos mientras planeaban pacientemente cómo asesinar al dios del tiempo. Aquella oscura existencia nos acompaña desde entonces y nos recuerda con sencillez que cualquiera de nuestros actos puede ser oscuro o luminoso dependiendo siempre de donde pongamos la fuente lumínica. Recordemos que el primer pez cuando tuvo hambre se volvió un asesino. El objetivo del bien es desatar una batalla permanente contra el mal retroalimentándose constantemente para asegurar así la existencia de ambos. Es el propio bien quien en un acto colmado de malicia genera las condiciones necesarias para que el mal exista. Por eso digo que la maldad no es lo que realmente me preocupa porque su batalla contra el bien se sabe eterna. ¿Qué pasaría si esa pelea la ganara cualquiera de las dos fuerzas? ¿Qué quedaría? Se perdería con seguridad el sentido de toda ética, ya que la coexistencia de lo bueno y lo malo es necesaria para situar las bases de posturas diferentes. El otro existe como una amenaza inminente pero también existe como método identificatorio. Yo soy lo que el otro no es. Así entonces el bien necesita del mal para instalar definitivamente la oposición del concepto. Pero tal como venimos diciendo, el bien esta intervenido de mal porque no importa cuál sea la vereda en donde nos paremos, siempre actuaremos con la certeza de estar haciendo lo correcto. 



En ese sentido, acabar con la guerrilla es un acto correcto y de bondad, sin reparar claro en las muertes que tal objetivo demande. Depurar una raza, en tal caso, también lo sería. El yo, entonces, siempre es el héroe de la anécdota mientras que la otredad lleva por antagonismo el pesado papel del villano. Lo preocupante entonces no es la maldad, sino el goce que puede vivenciar quien la ejerce porque aquella satisfacción lo excede en su condición llevándolo a un nivel del disfrute patológico. Hablo de aquel instante en que el deseo se descubre implacable entre los oscuros límites del sadismo. Hablo de aquella perversión que convierte en cualquier descuido a la sombra en monstruo, ese monstruo que terminará devorando definitivamente al individuo. Aquella sombra siniestra agazapada en la mirada más tierna, esa sombra escondida en la calidez de un gesto atento y que con cierta seducción nos tiende una mano para invitarnos a jugar sus divertidos juegos.

                                                                      

Lucas Itze.-

 

Canción elegida para la editorial

 


IMPRESIONES SOBRE FUNNY GAMES

 


La semana pasada decíamos que nuestro buen amigo Lars Von Trier es un provocador por naturaleza. Su crudeza nos desgarra, nos desviste y nos deja en estado de shock. Quizás no con tanta virulencia pero si con un objetivo similar, se sienta en esa mesa el austriaco Michael Haneke, otro gran amigo de esta casa. Su comienzo con El séptimo continente, film que trabajamos en estas tertulias hace algunos años, nos mostró su visión de las familias burguesas, su consumismo, su vida vacía y sin mucho para ofrecer. Los planos larguísimos, la banda sonora excelsa y la música que rompía ciertos esquemas se fueron afinando con el correr de los años. También se fue afinando su visión del mundo y porque no, ese pesimismo reinante, que se convirtió en una violencia siempre latente. Y donde todos somos testigos o hasta partícipes de la historia. ¿Somos capaces de levantarnos e irnos o seguiremos el juego hasta el final? En Funny Games, tendremos algunas respuestas. El film arranca con la cámara siguiendo a un auto mientras unas voces juegan a adivinar intérpretes o canciones de música clásica. 



En ese auto conoceremos a Georges, Anne y a su hijo, también llamado Georges. De pronto, una música estilo heavy metal acabará con la tranquilidad y veremos los créditos en rojo furioso. En esos primeros minutos llegará la presentación de los personajes y aparecerán Paul y Peter, dos jóvenes vestidos enteramente de blanco, con guantes incluidos. A partir de la entrada de estos jóvenes al parecer bastante educados a la casa, la historia cambiará por completo. El film trabajará un guión lineal que irá dosificando el drama a lo largo que avanzan los minutos. El apartado técnico tendrá lo que suele trabajar el director austriaco, es decir, bastante planos largos, una fotografía donde los colores de la ropa que utilizan los actores suele combinarse con los muebles de la casa, ni hablar de ese blanco puramente impoluto de los dos extraños visitantes. La banda sonora estará en su punto justo y la musical romperá de lo clásico al metal para dar ciertos indicios de lo que se viene. La puesta en escena tendrá en su mayor parte una alta carga teatral, al desarrollarse en su mayoría en el living de una casa. 



Trabajará principalmente con planos detalle, primeros planos y planos generales, donde la cámara se moverá muy pocas veces. Pero sin dudas el detalle que nos hace parte del film es el rompimiento de la llamada cuarta pared. Cuando Paul mira a cámara y nos guiña un ojo sabremos que el juego empezó. Y seremos nosotros quien decidiremos si continuar o no. A partir de ese momento todo se volverá más sádico y más extremo. Haneke nos hace parte del film, nos interpela. Rompe con lo establecido. Habrá muertes pero nosotros seguiremos ahí, pegados a la pantalla. ¿Será Haneke el que está detrás de todo esto? ¿O serán Paul y Peter, quienes nos hacen el objeto de su apuesta, los que terminan manejando todo? Y si nosotros seguimos ahí, siendo cómplices de ese secuestro, la apuesta la ganarán ellos. Y se acaba el entretenimiento, ese mismo que vemos a diario en cualquier noticiero de tv o en las webs que buscan saciar nuestra sed de sadismo y muerte. Y una vez inmersos en esa locura, no habrá control remoto que nos sirva para rebobinar la cinta...

 

Marcelo De Nicola.-

 

Canción post impresiones

 


UNIVERSO HANEKE

 


Nacido el 23 de marzo de 1942 en Munich (Alemania) creció en Austria, concretamente en la ciudad de Weiner Neustadt. Hijo del director y actor Fritz Haneke y de la actriz Beatrix von Degenschild.

Después de fracasar en su intento de ingresar en la Escuela teatral Max Reinhardt, Haneke cursó estudios de filosofía, psicología e interpretación en la Universidad de Viena antes de trabajar como crítico de cine y director de obras de teatro y películas televisivas durante los años 70 y 80.

Su primer largometraje cinematográfico fue “El Séptimo Continente” (1989), un drama familiar en tonos sombríos y desesperanzados que estaba basado en un hecho real. Este título fue el primer film de una trilogía conocida como la glaciación emocional que fue continuada por “El Vídeo de Benny” (1992), otra historia con familia disfuncional que contaba con el protagonismo de un psicópata adolescente, a quien le regalan una cámara y graba cómo sacrifican a un cerdo con una pistola, el punto de partida para iniciarlo en el salvajismo. El film fue nominado como mejor film europeo. 



La tercera parte fue “71 Fragmentos De Una Cronología Del Azar” (1994), realización en donde se incidía en comportamientos criminales significando la violencia existente en la sociedad urbana, en este caso, diferentes líneas narrativas e historias no relacionadas que confluyen en una matanza en un banco austriaco. Esta vez, los premios fueron el de mejor película en el Festival de Chicago y película, guion, y premio de la crítica en Sitges, Cataluña. En el medio rueda para la TV Die Rebelion, la historia de un soldado que pierde una pierna en la guerra y empieza a perder su patriotismo. En 1997 adapta para la televisión, El Castillo, de Franz Kafka. Otra vez la alienación, la burocracia, y la frustración forman parte de su filmografía. Ulrich Muhe como K. era el protagonista. Se vuelve a unir con este actor para el film Funny Games, la historia de una familia que se va de vacaciones a su casa de verano. Allí, dos jóvenes vecinos ingresaran para pedirles huevos, pero con un juego bastante particular: a las 9 del día siguiente, los integrantes de la familia tienen que estar muertos. Obtuvo el premio de la crítica en CannesEn el 2000 se traslada a Francia donde dirige Código Desconocido, película con la participación de la actriz francesa Juliette Binoche, una historia coral que aborda asuntos de racismo e inmigración. El film fue nominado a la Palma de Oro en Cannes. Un año después llega “La Profesora de Piano” (2001), film protagonizado por Isabelle Huppert, Annie Girardot y Benoit Magimel, en un drama erótico y psicológico basado en una novela de la escritora austriaca Elfriede Jelinek que le valió ganar el Gran Premio del Jurado en el Festival de Cannes, además de los premios para los actores principales. Allí, una profesora de piano, para escapar de la influencia maternal, frecuenta cines porno y sex shops hasta que uno de sus alumnos, comienza a seducirla. Además, logró el BAFTA como mejor película extranjera, y varias nominaciones en diferentes festivales, no sólo al film, sino a la actriz protagónica.



En 2003, vuelve a convocar a Huppert para el film El tiempo del lobo, en un tiempo indeterminado, un desastre ha ocurrido, se sabe que el agua sin contaminar es sagrada y el ganado debe ser quemado. Una familia escapa de la ciudad al campo, pero evitar el caos generalizado, será imposible. Mejor guion en SitgesDos años después filma Caché (Escondido), un thriller en el que vuelve a retratar otro descenso a los infiernos de una familia aparentemente normal. Daniel Auteuil encarna al presentador de televisión que recibe videos anónimos de su entorno familiar, filmados sin que nadie lo advierta mientras que la policía se niega a ayudarlo, ya que no constituye ningún delito. Haneke se llevó el premio a mejor Director en Cannes, además de que el film se llevó el premio de la crítica, además de premios en varios festivales y asociaciones de críticos. Dos años después vuelve a filmar Funny Games pero en Estados Unidos, con Naomi Watts y Tim Roth como protagonistas. Vuelve a Alemania en 2009 para filmar La cinta blanca, ambientada en la época previa a la Primera Guerra Mundial. En un pueblo alemán se suceden una serie de hechos violentos con un grupo de niños como testigos.  La historia reflexiona sobre los orígenes del nazismo mucho tiempo antes de que empiece a dar que hablar. La película más premiada de Haneke, con Globo de Oro a mejor película extranjera (perdió el Oscar ante El secreto de sus ojos). Palma de Oro en Cannes, además del Premio de la Crítica y Mejor película europea, entre otras decenas de premios y nominaciones.



Si con La cinta blanca saltó definitivamente a la fama, con su próxima película, lo confirmó. En 2012 llegó Amor, la historia de una pareja de 80 años, ambos jubilados que viven en París y profesores de música clásica. Un día, ella sufre un infarto que le paraliza un costado, donde luego de una operación, queda hemipléjica. Ella le pide a su marido que nunca más la lleve a un hospital. La unión y el amor se pondrán a prueba. La película, protagonizada por la actriz de 85 años, Emanuelle Riva (Hiroshima Mon Amour) fue un éxito mundial. Ganadora del OscarGlobo de Oro (ambas como película extranjera) y Festival de Cannes, tres de los premios más importantes del cine, entre muchos otros. Este año volvió a trabajar con Isabelle Huppert en Final feliz. La película gira en torno a una familia burguesa y el drama de los refugiados. La familia posee una empresa en Calais, al lado de los campamentos donde viven miles de refugiados, pero su vida, no es color de rosa. Por primera vez, el director deja el drama para para irse un poco para el lado de la comedia… Veremos con que sigue el maestro europeo.    

 

PELÍCULA COMPLETA

martes, 12 de septiembre de 2017

EL SÉPTIMO CONTINENTE - DER SIEBENTE KONTINENT

PROGRAMA 183 (10/08/2017)


EDITORIAL



Monotonía, horrible amargura del tiempo. Pienso eso mientras las teclas suenan rebeldes ante los embates de las pocas ideas que quieren trasladarse a la pantalla. ¿Cuántas veces pensamos en dejar todo y escapar para sentirnos libres? Seguramente muchas. Renunciar y empezar a caminar sin rumbo fijo, sacar un pasaje hacia no importa donde, para descubrir esas nuevas experiencias que tanto anhelamos. Un viaje, sin dudas, es una de las mejores formas de abrir la mente. Allá encontramos esa distracción necesaria, ese olvido permanente hasta de quienes somos. Donde no existen las horas, ni las malditas rutinas impostadas. Donde el tiempo pasa sin darnos cuenta, contrariamente a lo que vivimos día a día en alguna que otra oficina. Porque ahí, mis amigos, es donde se mueren los sueños. Vendiéndole nuestros segundos a quien sabe quién, jugando a inventar historias mientras cumplimos con nuestras tareas, y agradeciendo a la vida que al menos tenemos un motivo para sonreír cuando empieza el mes. Otros, en cambio, lo padecen más que nosotros, porque a ellos los sueños se los han robado hace rato. 


La vida, en muchos casos, no es más que eso. Un juego donde parecemos actores secundarios esperando siempre el rol protagónico, olvidando que los verdaderos protagonistas somos nosotros. Esa será la lucha contra nosotros mismos. Vencer esos miedos que nos paralizan y nos obligan a formar parte de este mundo hermético en el que estamos hundidos. Romper ese caparazón y escapar de esos estatutos que nos obligan a formar parte del todo. Jugarnos por desandar esos caminos en diferentes ciudades del mundo o encontrarnos con las zapatillas embarradas por caminar zonas ajenas a las grandes luces. El paisaje no importa. Cualquier sitio deviene en una belleza exótica cuando uno encuentra lo que desea. Algún día será mi turno. Me convenceré de estas palabras y volaré en busca de romper la maldita resaca de la rutina. Me liberaré de ciertos dogmas para recorrer la ciudad con otros ojos. Solo anhelo que cuando tenga el valor necesario, no haya caído la noche, para así poder descubrir mi séptimo continente.



Marcelo De Nicola.-



Canción elegida para la editorial


La magia de Charly y compañía




IMPRESIONES SOBRE EL SÉPTIMO CONTINENTE




El miedo es el que nos ha unido alrededor de esta fogata, y será alrededor de ella que bailaremos nuestra danza hasta las últimas cenizas de sus llamas. Hemos diseñado esta fantasía, aniquilado nuestro instinto, adoctrinado nuestro paso y hasta olvidado para siempre el fulgor de nuestra mirada a causa de las firmes y siniestras exigencias del plan. Somos la llama que teme al bosque, somos los pájaros penalizando so pena de muerte el volar, somos el árbol petrificado, cuyas ramas pretenden entender al tiempo en el lento recorrido que dibuja la caída de cada una de sus hojas. Año tras año recorremos nuestra celda prometiéndonos futuros mejores, diseñando dichosas aventuras, proyectándonos sobre aquel porvenir ilusorio por el solo temor a la sorpresa. El desear, mis queridos amigos, es impostergable. Planificar no es más que aniquilar la existencia. Hoy es el escenario donde el deseo quiere y la pulsión ejecuta. Un amigo de esta casa, alguna vez sentenció que el deseo te invita un café mientras que la pulsión te toca la teta. De la postergación de todo aquello nacerá ese abismo oscuramente profundo que circunda nuestra existencia y que huele tan parecido a la angustia. 


El miedo y la falta, entonces, harán de nuestro recorrido esta marcha payasesca que ensayamos día a día. Intentaremos con el amor una suerte de salvación ignorando tal vez la oscura trampa que esconde, su retorcida conexión con el plan. En esta misma línea, Michael Haneke, planteó aquel relato devastador que llamó “El Séptimo Continente”. El film será intenso, sugiriendo donde otros dicen. Estaremos frente a una obra que estudiará de cerca al hombre y su conducta, tomando aquella concepción Vertoviana del Kino Glaz, según la cual aquello a donde llega la cámara es lo real y está organizado según las leyes de una ideología clara y específica, jamás azarosa. La cinta contará de manera muy particular la vida de una familia austriaca burguesa. El relato sugerirá aquel análisis invitando a la crítica a través de sutilezas inteligentemente construidas. La fotografía estará diseñada para apoyar esta intención. Casi la totalidad del relato trabajara los planos cerrados y la iluminación será aquella preferida por la publicidad, apostando a la claridad en detrimento del dramatismo. Esto no hará más que centrar nuestra atención en la idea del consumismo que degradará poco a poco a nuestros protagonistas y la asfixia que su estilo de vida provoca. 
 


El director optará por los planos detalles porque será en aquel tamaño de recorte donde el personaje deja de ser el hombre para pasar a ser el objeto. El astuto manejo de estas herramientas, logrará cierto clima frio y siniestro alrededor de la trama que se encargará compulsivamente en mostrarnos la monótona rutina de los caracteres. El conflicto, en contraposición de lo trabajado generalmente por el cine industrial, no será dosificado, sino que crecerá de golpe reservando la sorpresa para los veinte minutos finales del film. Sera allí donde aquel mundo acartonado y artificial, dominado por la moral, las costumbres y valorizado solo por la capacidad de consumo, finalmente se derrumbe. Lograran de esta manera una libertad jamás imaginada, pudiendo ser dueños por primera vez de lo único realmente suyo, sus vidas. El relato se irá con un extenso plano sobre una televisión sin señal, el cual tal vez nos invite a pensar aquello de que la gran aventura está en destruir para construir. Construir sin destruir, querida tertulia, no supera la ilusión.



Lucas Itze.-



Canción post impresiones


Otro tema muy relacionado con el film




UNIVERSO HANEKE




Nacido el 23 de marzo de 1942 en Munich (Alemania) creció en Austria, concretamente en la ciudad de Weiner Neustadt. Hijo del director y actor Fritz Haneke y de la actriz Beatrix von Degenschild.

Después de fracasar en su intento de ingresar en la Escuela teatral Max Reinhardt, Haneke cursó estudios de filosofía, psicología e interpretación en la Universidad de Viena antes de trabajar como crítico de cine y director de obras de teatro y películas televisivas durante los años 70 y 80.

Su primer largometraje cinematográfico fue “El Séptimo Continente” (1989), un drama familiar en tonos sombríos y desesperanzados que estaba basado en un hecho real. Este título fue el primer film de una trilogía conocida como la glaciación emocional que fue continuada por “El Vídeo de Benny” (1992), otra historia con familia disfuncional que contaba con el protagonismo de un psicópata adolescente, a quien le regalan una cámara y graba cómo sacrifican a un cerdo con una pistola, el punto de partida para iniciarlo en el salvajismo. El film fue nominado como mejor film europeo. La tercera parte fue “71 Fragmentos De Una Cronología Del Azar” (1994), realización en donde se incidía en comportamientos criminales significando la violencia existente en la sociedad urbana, en este caso, diferentes líneas narrativas e historias no relacionadas que confluyen en una matanza en un banco austriaco. Esta vez, los premios fueron el de mejor película en el Festival de Chicago y película, guion, y premio de la crítica en Sitges, Cataluña. En el medio rueda para la TV Die Rebelion, la historia de un soldado que pierde una pierna en la guerra y empieza a perder su patriotismo.

En 1997 adapta para la televisión, El Castillo, de Franz Kafka. Otra vez la alienación, la burocracia, y la frustración forman parte de su filmografía. Ulrich Muhe como K. era el protagonista. 


Se vuelve a unir con este actor para el film Funny Games, la historia de una familia que se va de vacaciones a su casa de verano. Allí, dos jóvenes vecinos ingresaran para pedirles huevos, pero con un juego bastante particular: a las 9 del día siguiente, los integrantes de la familia tienen que estar muertos. Obtuvo el premio de la crítica en Cannes.

En el 2000 se traslada a Francia donde dirige Código Desconocido, película con la participación de la actriz francesa Juliette Binoche, una historia coral que aborda asuntos de racismo e inmigración. El film fue nominado a la Palma de Oro en Cannes


Un año después llega “La Profesora de Piano” (2001), film protagonizado por Isabelle Huppert, Annie Girardot y Benoit Magimel, en un drama erótico y psicológico basado en una novela de la escritora austriaca Elfriede Jelinek que le valió ganar el Gran Premio del Jurado en el Festival de Cannes, además de los premios para los actores principales. Allí, una profesora de piano, para escapar de la influencia maternal, frecuenta cines porno y sex shops hasta que uno de sus alumnos, comienza a seducirla. Además, logró el BAFTA como mejor película extranjera, y varias nominaciones en diferentes festivales, no sólo al film, sino a la actriz protagónica.

En 2003, vuelve a convocar a Huppert para el film El tiempo del lobo, en un tiempo indeterminado, un desastre ha ocurrido, se sabe que el agua sin contaminar es sagrada y el ganado debe ser quemado. Una familia escapa de la ciudad al campo, pero evitar el caos generalizado, será imposible. Mejor guion en Sitges.



Dos años después filma Caché (Escondido), un thriller en el que vuelve a retratar otro descenso a los infiernos de una familia aparentemente normal. Daniel Auteuil encarna al presentador de televisión que recibe videos anónimos de su entorno familiar, filmados sin que nadie lo advierta mientras que la policía se niega a ayudarlo, ya que no constituye ningún delito. Haneke se llevó el premio a mejor Director en Cannes, además de que el film se llevó el premio de la crítica, además de premios en varios festivales y asociaciones de críticos.

Dos años después vuelve a filmar Funny Games pero en Estados Unidos, con Naomi Watts y Tim Roth como protagonistas. 


Vuelve a Alemania en 2009 para filmar La cinta blanca, ambientada en la época previa a la Primera Guerra Mundial. En un pueblo alemán se suceden una serie de hechos violentos con un grupo de niños como testigos.  La historia reflexiona sobre los orígenes del nazismo mucho tiempo antes de que empiece a dar que hablar. La película más premiada de Haneke, con Globo de Oro a mejor película extranjera (perdió el Oscar ante El secreto de sus ojos). Palma de Oro en Cannes, además del Premio de la Crítica y Mejor película europea, entre otras decenas de premios y nominaciones.



Si con La cinta blanca saltó definitivamente a la fama, con su próxima película, lo confirmó. En 2012 llegó Amor, la historia de una pareja de 80 años, ambos jubilados que viven en París y profesores de música clásica. Un día, ella sufre un infarto que le paraliza un costado, donde luego de una operación, queda hemipléjica. Ella le pide a su marido que nunca más la lleve a un hospital. La unión y el amor se pondrán a prueba. La película, protagonizada por la actriz de 85 años, Emanuelle Riva (Hiroshima Mon Amour) fue un éxito mundial. Ganadora del Oscar, Globo de Oro (ambas como película extranjera) y Festival de Cannes, tres de los premios más importantes del cine, entre muchos otros.


Este año volvió a trabajar con Isabelle Huppert en Final feliz. La película gira en torno a una familia burguesa y el drama de los refugiados. La familia posee una empresa en Calais, al lado de los campamentos donde viven miles de refugiados, pero su vida, no es color de rosa. Por primera vez, el director deja el drama para para irse un poco para el lado de la comedia… Veremos con que sigue el maestro europeo. 

Nos fuimos con esto

    



FICHA TÉCNICA



Título original: Der siebente Kontinent (The 7th Continent)

Año: 1989

Duración: 104 min.

País: Austria

Director: Michael Haneke

Guion: Michael Haneke, Johanna Teicht

Música: Alban Berg

Fotografía: Anton Peschke

Reparto: Birgit Doll, Dieter Berner, Leni Tanzer, Udo Samel, Silvia Fenz, Robert Dietl.



SINOPSIS



La historia de una familia que vive en un mundo terriblemente frío: los padres parecen haber perdido su alma y los niños languidecen hasta que todos deciden resolver la situación de forma drástica.