miércoles, 10 de junio de 2026

EL PLANETA SALVAJE - LA PLANÉTE SAUVAGE DE RENÉ LALOUX

PROGRAMA 506 (29-05-2026)

 

SINOPSIS

 

En el lejano planeta Ygam viven unas criaturas gigantescas llamadas “Draags” que han domesticado a los pequeños "Oms", seres humanos que están siendo exterminados. Pero un Om consigue escapar... (FILMAFFINITY)

 

EDITORIAL

 

Una mano gigante juega con nosotros. Nos bambolea de aquí para allá. Somos su juego preferido. Cuando se aburre, nos estrella contra otra parte del universo. Y llegan los tsunamis, los terremotos, los incendios. Esto no salió de mi mente, claro está. Se me ocurre siempre desde que en el film Hombres de Negro mostró extraterrestres jugando con distintas galaxias, como si fueran bolitas de vidrio. ¿Y por qué asustarnos de eso? Si somos nosotros mismos los encargados de destruir todo. Hasta hace poco más de sesenta años, en el país más importante del mundo, había colectivos o vagones para blancos y para negros. Si, hablamos de ese país que siempre es el que lucha contra las invasiones extraterrestres o que gana en cuanta guerra mundial haya. Vietnam demostró que no siempre es así. Irán parecería que también. Hace más de doscientos años, las potencias se repartieron África, creando las fronteras como a ellos les convenía. Hoy, esa causa sigue sufriendo las consecuencias, porque todavía hay cientos de etnias que forman un país creado bajo la mirada europea y se desangran en guerras internas. De a poco, los países africanos se están levantando y están sacando casi todo lo que quedó de sus usurpadores, principalmente de Francia. País que cuando llegó a América también colonizó tierras y esclavizó poblaciones enteras. Haití, por ejemplo, fue uno de los primeros países de población negra en independizarse. A los franceses no les gustó y diez años después vinieron por todo. O le pagaban una suma millonaria por año o los bombardeaban. 



Duró años esa infame tradición, que terminó convirtiendo a la isla en uno de los países más pobres del mundo. En la parte de arriba también pasaban cosas… Judíos, gitanos, armenios fueron divagando sin lugar o siendo exterminados. Hoy los palestinos sufren el karma de ese estado creado por las potencias ganadoras de la Segunda Guerra Mundial. Y el mundo parece que mira para otro lado. En otros momentos fueron los balcánicos, los sirios, los kurdos y la palabra refugiado se volvía tendencia. Ya más acá, fueron miles los africanos que cruzaron el Mediterráneo para no morir en el mar. No hay Inteligencia Artificial que pueda detener eso. Aquí, un presidente en estas semanas dijo que “Si un extraterrestre llega y ve los números oficiales, piensa que va a ser potencia”. Lamentamos decir que mientras unos números se dibujan, más gente queda en la calle y ni los extraterrestres entenderían como hacen para sobrevivir. Mientras un poco más arriba en el mapa, los campesinos y mineros salen a la calle para que no les arrebaten lo único que les queda: la dignidad. Suena increíble cómo pasan los años y se siguen viendo problemas que creíamos superados. Ya ni ciertas leyes nos dan esa tranquilidad. Así que, señores extraterrestres, los invito a pasar unos días. Quizás ustedes puedan solucionar lo que en miles de años no pudimos. Y que nuestro lugar en el mundo deje de ser un planeta salvaje…

 

Marcelo De Nicola.-

 

Canción elegida para la editorial

 


IMPRESIONES SOBRE EL PLANETA SALVAJE

 


Tal como todos sabemos, instalar una dictadura es instalar un modelo económico. Someter al otro, al hermano, al vecino, digo al límite, no es por otra cosa sino pura avaricia. No juega otro sentimiento para tal fenómeno. No se activa otro nervio para semejante atrocidad. Anulados los derechos devendrá indefectiblemente el estado de sumisión ante el amo, el guía, aquel de cuyas decisiones y caprichos dependerán nuestras vidas. Nuestra identidad, nuestra cultura, nuestro poder crítico, hasta nuestra delicada autoestima serán secuestradas juntos con aquellos incapaces de adaptarse al nuevo régimen. Porque siempre hay uno, queramos o no. Más flexible, más riguroso. Que nos empodere o esclavice, encabezado por algún esquizofrénico ególatra, siempre hay un organizador, un contrato social que declare lo que es justo y lo que no. El hombre ha nacido libre pero por todas partes se encuentra encadenado, escribirá Jean Jaques Rousseau. Pero lo más nocivo de aquellas cadenas o tal vez lo más humillante para nosotros como especie es la naturalización de las mismas hasta invisibilizarla



Operan desde lo más oscuro, desde el hábito, desde la construcción misma del ser geopolitizando el cuerpo, atravesándolo, moldeándolo. Aquellas cadenas son constructo de lo no dicho, de aquello a lo que estamos tan sometidos que ni siquiera es necesario mencionar. Alguno que se cree dueño de los demás, no es menos esclavo que ellos, escribirá luego en su famoso libro El Contrato Social el mismo Rousseau, y proseguirá más adelante: mientras un pueblo está obligado a obedecer y obedece, hace bien; pero si, no bien puede sacudir el yugo, lo sacude, hace todavía mejor: pues al recuperar este pueblo su libertad por el mismo derecho que se la ha quitado, o bien tiene fundamentos para recuperarla, o no los había para quitársela. Pero el orden social es un derecho sagrado que sirve de base a todos los demás. Este derecho, sin embargo, no está fundado en la naturaleza; está fundado por lo tanto en convenciones. Es tal vez bajo estas ideas que nuestro querido amigo René Laloux desarrolló esta increíble metáfora sobre el sometimiento, aquel "homo homini lupus" llamado Planeta Salvaje



Algún ojo despierto se tentará a refutarme inmediatamente argumentando que el antagonismo en el relato se da entre seres no humanos contra colonias humanas. A lo que yo humildemente responderé con una pregunta ¿guardan aún su condición humana aquellas bestias capaces de vejamientos tales como la tortura física y moral, la expropiación de identidad, la desaparición física a sus propios hermanos, a sus semejantes? ¿Recordarán aquellas bestias algún día haber sido humanos? ¿Tuvieron madre acaso, eran de nuestra misma especie esos bárbaros que amenazaron a Víctor Basterra, mientras lo picaneaban atado a una cama en la ESMA, con apoyarle a su hija Eva recién nacida en su pecho para que también reciba las descargas eléctricas con el único objetivo de conseguir información? ¿Realmente alguno o alguna que esté del otro lado puede afirmarlo? Lo dudo sinceramente. Allí entonces la metáfora poética de Laloux. El film tendrá una estructura lineal y trabajará sobre la técnica de animación. La fotografía coqueteará con los colores plenos, utilizando esto tal vez como distintivo a través de todo el film. Sin llegar al pop, habrá algunas similitudes con lo que trabajaron en su momento los Beatles en Yellow Submarine



Hablo del tipo de trazo en el dibujo, en el tipo de color utilizado, hasta el tipo de personajes muchas veces serán similares. Planeta Salvaje, marcará una huella en el género y eso será evidente. El relato estará dividido en forma clásica, en sus tres actos aristotélicos y su argumento narrará la coexistencia de dos especies en un planeta. Una de ellas será la dominante, la otra, la humana, será tomada como una plaga capaz de ser domesticada. Nos vendrá rápidamente a la cabeza Michel Foucault con su Vigilar y Castigar y aquel inventario punitivo que el ser humano fue capaz de construir durante la historia para defender aquel orden social del que hablábamos al principio. Todo el planeta será hostil, la naturaleza, los Draggs, los Oms, que serán los hombres, que también serán salvajes entre ellos. Todo será un maldito caos de muerte y cacería hasta que descubrirán que las bestias, como suele pasar en estos casos, de alguna manera, poseerán alguna característica humana. Y será aquello lo que detendrá al fin la cacería. Pondrá limite a la locura, aquella insania que comenzó un día cuando sin saber por qué, como si de un relato de Ray Bradbury se tratara, salieron a matarse todos los animales sin ninguna razón.

 

Lucas Itze.-

 

Canción post impresiones

 


UNIVERSO LALOUX

 


René Laloux nació en París el 13 de julio de 1929. Había estudiado arte y pintura, pero fue en un trabajo que consiguió en una institución psiquiátrica donde empezó a forjar su estilo característico, experimentando con animaciones junto con los internos. Allí creó su primera película animada Los dientes del mono (1960): un dentista roba los dientes de pacientes pobres para una clientela rica hasta que un mono mago se venga. Otro de sus colaboradores importantes fue Roland Topor, con quien Laloux hizo los cortometrajes Tiempo muerto (Les temps morts, 1964), donde narra, mediante el escrito del belga Jacques Sternberg, esa fascinación morbosa pero poética que el ser humano siente hacia la muerte y Los caracoles (Les escargots, 1965), una especie de preludio de su primer largometraje: El planeta salvaje (La planète sauvage, 1973). Después colaboraría con dibujantes y animadores como por ejemplo Jean Moebius, para crear otro largometraje, de menor impacto mediático, Los amos del tiempo (Les maîtres du temps, 1982), que también tiene que ver con aventuras espaciales. El largometraje Gandahar (Gandahar, 1988) fue realizado en los EE UU, al igual que Años ligeros, ambos en colaboración con el artista francés Caza (con quien realizó los cortos Como se salvó Wang Fo y La Prisionera). 



Gandahar cuenta la historia de un pueblo que por haber olvidado al monstruo Metamorphe en el fondo del océano, sus habitantes, un feliz planeta son condenados a desaparecer. Afortunadamente Metamorphe asustado por lo inminente de su muerte debe resucitarlos para obtener de ellos la energía que precisa para alcanzar la inmortalidad... Las versiones de EE UU fueron dobladas por Harvey Weinstein, de un guion adaptado por Isaac Asimov. Estas versiones estadounidenses no tuvieron tanto éxito como las francesas y recaudaron menos de 400.000 dólares en su estreno. Laloux murió de un ataque de corazón el 14 de marzo de 2004 en Angoulême, Charente, Poitou-Charentes, Francia.

 

FICHA TÉCNICA

 

Título original: La planéte sauvage

Año: 1973

Duración: 73 min.

País: Francia

Dirección: René Laloux

Guion: René Laloux, Roland Topor. Novela: Stefan Wul

Reparto: Voces: Jean Valmont, Eric Benton, Jennifer Drake, Jean Topart

Música: Alain Goraguer

Fotografía: Animación

 

PELÍCULA COMPLETA