SINOPSIS
Jeanne y Simon Marwan son dos gemelos
que viven en Canadá cuya madre Nawal, tras pasar sus últimos días sin hablar,
acaba de fallecer. En el acto de apertura del testamento, el notario les da dos
cartas que deben ser entregadas a un padre al que creían muerto y a un hermano
cuya existencia desconocían. Jeanne decide entonces emprender un viaje al
Líbano para intentar localizarlos y encontrar respuestas a su existencia, pero
Simon no quiere saber nada del tema... Basada en una obra de teatro de Wajdi
Mouawad. (FILMAFFINITY)
EDITORIAL
Ay si yo pudiera
hoy contarles un cuento de hadas
Si yo pudiera poner en palabras una
noche de estrellas
Ay si esta boca
pudiera hablar de brisas en la cara,
de tus labios sobre los míos
de un amor a dos voces
y de un café sobre la mesa que te
espera
aún caliente.
Ay si estos ojos no hubieran visto
tanta muerte
si la música todavía
fuera mi casa
Un dios de esquina
camina por Corrientes
grita incoherencias
ebrias
de tanta inmundicia humana.
Camino cuatro pasos y me choco
Las cadenas son orquestas, los gritos
de tortura en coro.
No hay nombres.
No hay nombres.
No hay un solo nombre.
Un bebe llora y eso me trae las hadas.
Ay si pudiera contarles un cuento de
hadas.
El del barco a luz de luna que les
cantaba.
Pero la imagen no llega
por un sacudón eléctrico que tensa mi
cuerpo y
aleja todo
dolorosamente
de cualquier recuerdo.
No hay nombres.
No hay barcos.
No hay estrellas.
La noche es oscura y solo canto
armonizando
Disonando
gritos.
Mis manos rojas pagan lo que pienso.
La sangre que corre en mis venas te
guarda en mi recuerdo
todavía corriendo.
Pequeño, con las rodillas negras, esa
es la foto
la realidad no importa
para mí es tan imposible
como el sol entrando
Son tanto los años.
Son tantos los silencios.
Callo para la vida.
mi silencio es el último regalo que te
dejo.
Ojalá te llegue.
Te quiero.
Lucas Itze.-
Canción post editorial
IMPRESIONES SOBRE INCENDIES
Hoy, miles de ojos (entre los que se encuentran los míos) miran rodar una pelota en ciertos países del mundo. Más allá, algunos viven guerras eternas donde no hay un árbitro que pite el final. En estos días, salía la historia de un jugador de Costa de Marfil, quien escribió una carta recordando a su hermana, asesinada a los 15 años. Acá, en otra punta, también lloramos a niñas asesinadas, mientras el estado mira para otro lado. En el norte, Estados Unidos bombardea Irán y… como si fuera un sketch de los Monty Phyton, los primeros organizan un mundial y los segundos no pueden alojarse en ese país para disputar la cita a la que han clasificado justamente. A jugadores los retienen por horas por ser musulmanes. O al mejor árbitro de un continente se le niega la entrada porque su país no es confiable. Todo antes los ojos de un mundo que no hace nada. El juego sigue, las apuestas, por suerte para unos, también. El mundo, pese a todo, se vuelve cada vez más cosmopolita. La mayoría de los países tienen jugadores nacidos en otros países, algunos por exilio, otros por trabajo. Muchos por haber escapado de esas guerras interminables. Los refugiados que hoy son el gran peligro para los burgueses. Alguien pensó ver a africanos jugando para Alemania… cierto jerarca de los años 30 se revolcaría en su tumba. Algunas vidas no valen lo mismo. Cuando alguien escapa deja algo más que su pasado, deja su identidad. ¿Cómo se sigue luego de eso? ¿Qué de todo lo que vemos es la verdad? Esa búsqueda es siempre impredecible, doliente, necesaria. Los territorios, las religiones, las etnias, palabras que se entremezclan entre balas que atraviesan cualquier tipo y color de piel. Víctimas y verdugos, como se hace para ser parte de todo ese sistema perverso. ¿Se puede escapar de ese pasado? ¿Se puede crear amor desde el odio?
Algunas de esas preguntas son las que nos plantea Denis Villeneuve en su film Incendies. La película, está basada en una obra teatral de Wajdi Mouawad titulada La mujer que cantaba que, en ciertos puntos, tiene algunas reminiscencias a una tragedia griega. El film estará dividido en 9 capítulos y eso ya empezará a llamar la atención. Palmeras, desierto y Radiohead sonando mientras el film abre esa primera escena que termina con el primerísimo plano de un nene que es rapado mientras mira a cámara. Una imagen que más adelante, tendrá también, otro sentido. Los gemelos será el primer título que veremos, donde un notario les dará unos sobres que su madre recién fallecida dejará como testamento. Ahí descubren que tienen un hermano del que no sabían su existencia. Y un padre al que creían muerto. La historia estará contada en diferentes épocas, con flashbacks que van recreando la vida de Nawal Marwan, la madre y protagonista del film. Por un lado, los años ´70 y ´80 en Medio Oriente. Por otro, la actualidad, con los gemelos Jeanne y Simon, tratando de perseguir las huellas que dejó su madre. Estaremos ante un guion que convertirá sus giros en excelentes plot twist, dejando a todos con la boca abierta. La música, donde unirá a Radiohead con melodías de Medio Oriente, servirá para irte llevando. Las actuaciones estarán a la altura, con las dos actrices dejando la piel en cada acción. Las transiciones temporales en ciertas escenas, aún en diferentes épocas, nos irán dando algunos indicios que no lo sabremos hasta el final. El fuego estará presente en el nombre y también en el momento más potente del metraje.
Así como luego el agua, metáfora del vientre materno, servirá para
apagar esas llamas disfrazadas de desencuentros en una piscina de hotel o en un
lugar escondido. La composición de planos será magistral. El cambio de la
paleta de colores se notará en el paso de Canadá a Medio Oriente. También ahí
habrá algo más de oscuridad pese al desierto. Y sobre todo en esa prisión, con
unos encuadres maravillosos, con un espacio comprimido, donde lo único que da
vida es cantar. Villeneuve también sabrá que mostrar y que no. Los gritos, los
llantos, dolerán más que una imagen. Ahí también está la decisión estética y
política del director. Y una búsqueda, porque toda falta de identidad, empieza
con una búsqueda. Y la violencia siempre presente. La religión que a unos les
da y a otros le quita. La muerte, el odio, el amor y la esperanza. Porque como
decía Nahuel Arrieta la semana pasada, ¿Si no hay esperanza, que
nos queda? A veces, parece que sólo seguir cantando…
Marcelo De Nicola.-
Canción post impresiones
UNIVERSO VILLENEUVE
Denis Villeneuve nació en Québec,
Canadá el 3 de octubre de 1967. Estudió cine en la Universidad de
Quebec de Montreal. Sus primeros pasos los dio en televisión, para el
programa La course destination monde. Siguió en el año 1994 con el
corto REW-FFWD, con el que obtuvo un premio en el Festival
de Locarno, un documental sobre un fotógrafo que es enviado a Jamaica y se
enamora del lugar. Luego participó de un segmento del largometraje Cosmos para
llegar a su primer largo en solitario que fue Un 32 de agosto
en la Tierra, estrenado en 1998, sobre una mujer que tiene un
accidente de autos y luego de replantearse su vida, le pide a su mejor amigo
que sea el padre del hijo que desea tener. Otro accidente es el que desencadena
la historia de su próximo film: Maelström, del año 2000, con el que
gana el premio FIPRESCI en el Festival de Berlín.
Los próximos trabajos de Villeneuve fueron los cortometrajes 120 Seconds
to Get Elected (2006) y Next Floor (2008). En 2009 llegó Polytechnique,
que se llevó el premio a la mejor película canadiense del año, sobre la masacre
en una escuela de Montreal en 1989. Su salto a la fama llegaría un año después
con el drama Incendies. La historia de dos hermanos gemelos que se
enteran luego de la muerte de su madre, que su padre no ha muerto y que tienen
un hermano que desconocían. El film fue nominado al Oscar y fue premiada en
varios festivales alrededor del mundo.
Luego de un par de cortos, en 2013
estrena dos de sus films más importantes, ambos con Jake Gyllenhall como
protagonista. Por un lado, Enemy, basado en la novela de José
Saramago “El hombre duplicado”. Por otro lado, por primera vez en
Hollywood, filma Prisoners, un thriller sobre la desaparición de
dos niñas. Ganó el Oscar a la mejor fotografía y fue elegida uno de los films
del año. Su próximo film fue Sicario, otro thriller esta vez sobre el
narcotráfico y otra vez elegida uno de los films más importantes del año. En
2016 llegó Arrival, basado en un relato de Ted Chang.
La historia de una lingüista que tiene que entablar una conversación con unos
extraños alienígenas lo terminó por convertir en uno de los directores
preferidos del público y de la crítica.
El film le terminó de abrir las
puertas de Hollywood y para eso le encargaron la secuela de uno de los grandes
clásicos de los 80: Blade Runner. En este caso, los acontecimientos
se dan 30 años después de la historia original. Lo último que ha filmado en una
de las trilogías más esperadas de los últimos años: Dune, remake de
la vieja película de David Lynch con guion de Eric
Roth, entre otros. La primera parte se estrenó en 2021 y la segunda en
2024. Ambas fueron nominadas a mejor película. Para este año se espera el
cierre de la trilogía y ya tiene encargado un nuevo film sobre James Bond.
FICHA TÉCNICA
Título original: Incendies
Año: 2010
Duración: 130
min.
País: Canadá
Dirección: Denis
Villeneuve
Guion: Valérie
Beaugrand-Champagne, Denis Villeneuve. Obra: Wajdi Mouawad
Reparto: Lubna
Azabal, Mélissa Désormeaux-Paulin, Maxim Gaudette, Rémy Girard
Música: Grégoire
Hetzel
Fotografía: André
Turpin




























