Mostrando entradas con la etiqueta Japón. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Japón. Mostrar todas las entradas

jueves, 19 de marzo de 2026

FAMILY ROMANCE, LLC DE WERNER HERZOG

PROGRAMA 497 (13-03-2026)

 

SINOPSIS

 

El amor es un negocio en Family Romance: una compañía que ofrece el servicio de alquiler de sustitutos. La madre de Mahiro, una chica de 12 años, contrata los servicios de la empresa para que Yuichi Ishii se haga pasar por su padre, desaparecido.

 

EDITORIAL

 

EL ARTE DE LA IMPOSTURA

 

El hombre de nuestros días vive tratando de causar buena impresión. Su principal desvelo es la aprobación ajena. Para lograrla existen diferentes métodos y estrategias.
 

Algunos ejercen la inteligencia, otros se deciden por la tenacidad o la belleza, otros cultivan la santidad o el coraje.
 

Sin embargo, por ser todas estas virtudes muy difíciles de cumplir, ciertos pícaros se limitan a fingirlas.
 

Por cierto que tampoco esto es sencillo: el engaño es una disciplina que exige atenciones y cuidados permanentes.
 

Por suerte para los hipócritas y simuladores, existe desde hace mucho tiempo el Servicio de Ayuda al Impostor.

 I  Basándose en modernos criterios científicos, los especialistas de la organización instruyen, aconsejan, dictan clases, resuelven casos particulares y difunden las técnicas más refinadas para obtener apariencias provechosas.
 

Cuando algún zaparrastroso quiere presumir de elegante, el Servicio le recomienda sastres, lociones y corbatas.
 

Si se trata de aparentar cultura, el cliente tiene a su disposición frases hechas, aforismos brillantes y gestos de suficiencia.
 

Los que pretenden pasar por guapos son adiestrados en el arte del aplomo y la compadrada.
 

Muchos pobres practican para fingirse ricos, y muchos ricos se esfuerzan por parecer indigentes.

Hay que decir que algunos postulantes son muy adoquines y no alcanzan a completar los cursos. Otros tienen características tan marcadas que resulta imposible disimularlas.
 

Durante muchos años, los hipócritas aplazados debieron resignarse a mostrar crudamente sus verdaderas y abominables condiciones, o bien a ser descubiertos en sus torpes fraudes. Pero con el tiempo, el Servicio encontró una fórmula drástica para socorrer a los menos favorecidos. Así nació el reemplazo liso y llano como recurso extremo.
 

Imaginemos a un morocho tratando infructuosamente de ingresar en un selecto club nocturno. El hombre fracasa con las tinturas y el maquillaje.
 

Inmediatamente el servicio designa a un rubio cabal en su reemplazo. El impostor entra sin problemas a la milonga y en nombre del morocho rechazado baila y se divierte toda la noche.
 

Los ejemplos son innumerables: estudiantes mediocres que se hacen reemplazar en los exámenes; enamorados tímidos que -como Cyrano de Bergerac- mandan en su lugar a un picaflor; empleados capaces que para lograr un ascenso envían a un chupamedias y personas hartas de su familia que se hacen substituir en los cumpleaños.
 

El Servicio de Ayuda al Impostor ha ido perfeccionando la tecnología del reemplazo con disfraces impecables. Se sospecha que hoy en día, la mayoría de las personas que uno trata son en realidad agentes de la organización. Nuestros amigos, nuestras novias, nuestros gobernantes y nuestros cuñados pueden haber sido reemplazados por impostores profesionales. Tal vez yo mismo estoy fingiendo escribir estas minucias a nombre y beneficio de un cliente llamado Dolina. Tal vez usted, que finge leerme, esté reemplazando a alguien que no se atreve a confesar que los mitos de Flores lo tienen harto.


II  Los gobiernos, lo mismo que las personas particulares, viven preocupados por la opinión de los de afuera. Continuamente sugieren a la población la necesidad de mejorar lo que se llama imagen exterior.


 

Para lograrlo se promueve la difusión de nuestros aspectos más brillantes. Cuando nos visitan los extranjeros, se les muestran nuestros rincones más presentables, se les hace comer una empanada y se les obliga a escuchar a la orquesta de Osvaldo Pugliese.
 

La exaltación de nuestros méritos va casi siempre acompañada de un cuidadoso disimulo de nuestros defectos. Además, en tren de aparentar y a falta de extranjeros, se suele hacer bandera ante los propios criollos.
 

Con toda insistencia se señala que los médicos argentinos son los mejores del mundo, para no mencionar a los enfermos. Si se produce algún desperfecto en una transmisión internacional, los locutores se apresuran a aclarar que el jarabe se ha originado en el satélite alemán, con lo cual nos quedamos todos tranquilos.
 

La actitud temerosa del juicio ajeno es proverbial en el periodismo. Hace poco una cronista aprovechó su paso por Roma para consultar a los transeúntes italianos acerca de nuestra nueva situación institucional. Los televidentes recibieron varias reflexiones, expresadas en cocoliche que, en general, nos perdonaban la vida. Al final de la encuesta, la cronista no podía ocultar su satisfacción. Habíamos pasado la difícil prueba de agradar a los heladeros de la Vía Marguta.
 

No estaría mal recurrir al Servicio de Ayuda al Impostor para perfeccionar nuestras representaciones ante los extraños.
 

La solvencia de la organización nos permitiría aparentar cualquier cosa: que tenemos 100 millones de habitantes, que somos prósperos, que somos poderosos. Se podrían editar censos adulterados y mapas fraudulentos que nos muestren en el doble de nuestra extensión.
 

Manuel Mandeb recomendó alguna vez la conveniencia de fingirnos el Japón, para desconcertar a nuestros enemigos. El pensador de Flores proponía que todos nos estiráramos los ojos con los dedos y habláramos pronunciando las erres como eles.
 

Aquí se nos viene encima una duda: ¿no será que otros países ya nos están engañando? La mentada potencia norteamericana puede ser nada más que una ficción creada por los impostores del norte. A lo mejor, Suecia es un país tropical, pero lo disimula. Quizá la Unión Soviética es una pequeña república del Africa y Luxemburgo es en verdad el mayor país del mundo.
 

En todo caso, antes de encarar cualquier acción para mejorar nuestra imagen externa es indispensable decidir cuál es la sensación que se quiere dejar. Si dispersamos nuestros esfuerzos en simulaciones diferentes e inconexas, los resultados habrán de ser más bien confusos. Dígasenos de una vez qué fingiremos ser: ¿una nación apacible? ¿una nación encrespada? ¿una nación limpia? ¿una nación angloparlante?
 

Los tratadistas reconocen tres tipos de impostura: horizontal, ascendente y descendente. La última consiste en mostrarse peor de lo que se es. Y no faltan economistas que postulan este camino para despertar la conmiseración internacional.




III Los teóricos más barrocos del Servicio creen que la impostura es un arte. Y más aún: afirman que todo arte es una impostura. Cien gramos de pinturas al aceite se nos aparecen como un rostro misterioso o como un paisaje lunar. Quinientos kilos de bronce pretenden ser el cuerpo de Hércules. Una curiosa combinación de tintas y papeles es presentada como el alma de un hombre atormentado.
 

Solamente la música está libre de simulaciones. Un acorde en mi menor es precisamente eso y no pretende ser nada más.
 

Los teóricos también han defendido el carácter ético de la impostura ascendente. El argumento principal no es muy novedoso: de tanto aparentar bondad, uno acaba por ser bueno.
 

Faltan en esta monografía datos concretos que permitan al lector la contratación del Servicio.
 

Lamentablemente, no es posible ofrecerlos.
 

Para empezar, nadie sabe cuál es la ubicación de la entidad. A veces, el local asume el aspecto de un almacén. Otras veces, se aparece como un copetín al paso, o como una estación de ferrocarril. Los impostores son siempre consecuentes con sus representaciones y por más que uno les plantee sus necesidades, insisten en vender garbanzos, servir una ginebra o despachar un boleto de ida y vuelta a Caseros.
 

Es cierto que a menudo aparecen impostores ofreciendo sus servicios. Pero la organización ya ha advertido al público que se trata en realidad de falsos impostores que deben ser denunciados a la policía.
 

 IV  Vaya uno a saber cuántos ridículos firuletes habremos hecho los criollos para agradar a los polacos y coreanos.

 

¿Estaremos bien? ¿No seremos una nación fuera de lugar? ¿Qué pensarán de nosotros estos visitantes holandeses? ¿Le ha gustado nuestra autopista, señor Smith? ¡Cuidado, disimulen que ahí viene un francés! ¿No estaremos desentonando en el concierto internacional?
 

Yo creo que tal vez no importa desentonar en un concierto que parece dirigido por Mandinga.
 

Vale la pena intentar el camino difícil, el más penoso, el más largo pero también el más seguro. Es el camino de la verdad. El que quiera parecer honrado, que lo sea. El que quiera fama de valiente, que se la gane a fuerza de guapeza.
 

Y si queremos que el mundo piense que somos una gran nación, sepamos que lo más conveniente es ser de veras una gran nación.
 

Mientras llegan esos tiempos, podríamos empezar a fingir que no fingimos.

 

Alejandro Dolina, "Crónicas del Ángel Gris"

 

Canción elegida para la editorial

 


IMPRESIONES SOBRE FAMILY ROMANCE, LLC

 


Gran invento la verdad. Tal vez la cadena de opresión más codiciada por aquellas manos cobardes que operan desde la oscuridad, desde la clandestinidad; esas manos que no se manchan y mandan a hacer el trabajo sucio a otro, pero que son antena precisa de todo lo que pasa, porque ellos son todo lo que pasan. Hablo de la verdad que opera normalizando, naturalizando, aquella que opera sobre los cuerpos performándolos. Lo cierto es que la verdad no existe, es una farsa represora e inescrupulosa. La verdad es el poder para imponerla. Quien logra imponer una visión de la realidad sobre las otras circundantes ha creado la verdad. La realidad entonces, es un conflicto de verdades diferenciadas en la cual triunfa la que más poder tiene. Allí vemos entonces a los medios de comunicación saltando como leones hambrientos sobre la realidad para manejar deliberadamente su verdad. Allí vemos también a los analistas sociales, a los prestigiosos periodistas masticando los hechos para escupir lo que el poder real les dicta. Podríamos pensar en este punto en dónde ubicar a la verdad. Tal como dijimos hace poco, el finado Platón la quita del cuerpo por ser perecedero, por sentir, allí jamás podría habitar la verdad, lo absoluto. El filósofo, entonces decide ubicarla en otro plano. Si nos remontamos brevemente en la historia, hablo del periodo presocrático, siglo V AC, claramente caracterizado por el paso de la cosmovisión del mito al logos, o sea a la razón, con el auge de la democracia, se engendrarán luchas de dominio y se trabajará sobre la idea de poder lográndolo a través de la persuasión del pueblo para lo que se estudiará el manejo del lenguaje. El movimiento sofístico responderá con astucia a esta necesidad. Los sofistas inventarán la educación en un medio artificial, educarán sobre el dominio perfecto de la palabra. Más adelante, Platón y Aristóteles les reprocharán a los sofistas ser comerciantes del saber. 



La palabra, entonces,  como función organizadora de la verdad, de lo que es, de lo real. El lenguaje como acceso, como acercamiento a lo verdadero. Protágoras, tal vez junto a Gorgias uno de los sofistas más renombrados, sostenía que el hombre es la medida de todas las cosas. Nuevamente la idea de que la verdad es una creación, una construcción colectiva. Ahora bien, si sostenemos esta hipótesis en donde el único acceso a lo verdadero, a lo real, para el ser es a través del lenguaje y dentro de una construcción colectiva, podemos caer en la cuenta rápidamente que estamos sometidos a un sistema de subjetividad creado como una delicada obra de orfebrería, afectado por la propia historia, cultura, por nuestras propias vivencias. Podemos introducir entonces a la mentira. Nos adelantamos bastante en el tiempo y nos vamos a Federico que dirá que la verdad es la mentira más eficiente. Lo verdadero, lo real, lo absoluto, será una mentira que habrá logrado su objetivo. En este sentido, podemos pensar entonces que lo verdadero no depende de un hecho comprobatorio sino del convencimiento. Dirá más adelante Nietzsche que no hay hechos, solo interpretaciones. Dicho esto, tal vez podemos concluir que, como no hay relación entre el pensamiento y la cosa, hablo en términos Saussurianos, de la relación arbitraria entre ambos, pero lo que quizás sí haya es una relación interna entre los enunciados, de esta manera, lo verdadero, tal vez, estaría relacionado con la construcción propia de un relato y la sumisión ante la aceptación del mismo. Hablo de la creación de un relato propio que nos cierre y que a su vez cierre moralmente dentro de una sociedad. Hacer terapia quizás no sea más que restablecer aquel relato roto para lograr que vuelva a cerrarnos, para lograr una nueva verdad que apacigüe el fuego de nuestras angustias. Volvemos a la conclusión entonces de que la verdad miente. Es artificial, arbitraria e impuesta como el lenguaje que la construye. 



Tomamos por última vez a Nietzsche con aquel texto “Sobre la verdad y Mentira en sentido extramoral” donde escribirá que: el conocimiento depende del lenguaje y que este es una construcción humana. Agregará: que el humano está profundamente sumergido en ilusiones y ensueños, que su ojo se desliza tan solo sobre la superficie de las cosas y ve formas, su sensación no conduce por ninguna parte a la verdad, sino se contenta con recibir estímulos externos. Los hombres no huyen de ser engañados sino del perjuicio que aquel engaño pueda provocar. Allí con toda seguridad ubicaremos al arte, que como bien decía Picasso es una mentira que nos acerca a la verdad. En este sentido, podemos decir que el film de Werner Herzog, Family Romance, LLC es una película con una profunda concepción nietzscheana en la cual el director, a través de su trama logra figurar un breve ensayo sobre la verdad. Herzog ya cuestionará y profundizará sobre este tema en su libro El Futuro de la verdad, en el cual dedicará un capítulo entero al film y al análisis de lo verdadero, de la categoría de lo real que se juega en él. La cinta contará la historia de una empresa que alquila actores que reemplazan a personas reales en situaciones reales. Allí estará el juego, ese será su paño. Será esa la línea, la delgada línea, sobre la que se hará preguntas Herzog y también su protagonista. En algún momento se pondrá en juego el valor moral de aquello que el trabajo de la compañía construye. ¿Cuál debería ser el límite? ¿Hasta dónde deberían llegar? La idea de verdad estará flotando todo el tiempo en el relato y estará sustentado no solo desde las actuaciones sino también desde lo estético. La fotografía del film estará diseñada al estilo documental, con puestas de cámaras muy austeras y uso de luz por lo general natural. El director optará por locaciones exteriores en donde notaremos la ausencia de extras, aportándole esto mayor veracidad a la escena. 



Muchas de las puestas de cámara serán en mano decisión que reforzará la idea de documental. En cuanto a las actuaciones, la dirección de los actores, estará trabajada para sostener el verosímil generado por ellos mismos al momento de su trabajo cotidiano en la empresa. Eso será lo que el director buscará retratar en la historia. Nuevamente la verdad. Nuevamente lo real. Herzog planteará situaciones, simple situaciones que serán resueltas por los propios actores y actrices a través de sus reacciones físicas, de los movimientos de los cuerpos dentro del espacio escénico, y claro, también, a través de los diálogos. Todo se complicará cuando los sentimientos se mezclen en aquella farsa que llaman realidad. Allí se verá el cartón pintado, los vidrios de colores, los hilos que sostienen a las marionetas que se mueven a nuestro alrededor. Oscar Wilde decía aquello de dame una máscara y te diré la verdad. ¿Cuál de nosotros será el verdadero entre tanta máscara caída? ¿Vale la pena hacernos esta pregunta después de todo lo dicho? El enamorado cree en su amor fervientemente y con eso basta. Su mentira lo salva tal vez de un millar de verdades bastardas. Nos quedaremos con él, con su penar, aunque sea ficticio. Y nuestro abrazo será sincero, verosímil, aunque sepamos que también sea cartón pintado en esta realidad simulada y construida por otros y para otros. Nos iremos caminando despacio, desconfiando de todo, porque ese es nuestro escenario, porque es allí donde nuestro acto se desarrolla. Porque para eso hacemos este programa, para eso escribimos nuestras canciones, nos enloquecemos con acordes imposibles o buscamos palabras mágicas que nos transporten a otros mundos. Seguiremos haciendo preguntas para defendernos de las certezas porque vivimos en la idea de que no hay verdades absolutas pero si, queridos amigos y amigas, mentiras evidentes.  

 

Lucas Itze.-

 

Canción post impresiones

 


UNIVERSO HERZOG

 


Nació en Munich el 5 de septiembre de 1942, creció en el seno de una familia muy pobre. Herzog creció sin radio ni cine, en pleno contacto con la naturaleza, en una granja, alejado del mundo moderno. Según afirma el propio director, no tuvo conocimiento de la existencia del cine hasta los once años, la misma fecha en la que vio por primera vez un coche. A los 17 años hizo su primera llamada telefónica. A los trece años se trasladó a Múnich para iniciar sus estudios secundarios. Su familia se alojó provisionalmente en una pensión donde, casualmente, se alojaba Klaus Kinski, actor que en un futuro sería clave en su carrera cinematográfica. Durante su adolescencia, pasó por una etapa de gran fervor religioso, llegando a convertirse al catolicismo, lo que provocó discusiones con sus familiares, ateos convencidos. Por esta época empezó a realizar sus primeros largos viajes a pie. Hacia los quince años atravesó media Europa, desde Múnich hasta Albania. También hizo caminando el viaje que lo llevó a Grecia. Hacia los 17 años decidió dedicarse al cine. Para pagarse sus películas, trabajó en diversos oficios, que combinaba con sus estudios secundarios y más tarde universitarios. Se matriculó en Historia, Literatura y Teatro en Múnich. Hacia 1960 obtuvo la beca Fulbright para el Seminario de cine de la Universidad de Duquesne, en Pittsburgh (Estados Unidos). Su primer film fue un corto documental titulado Heracles en 1962, donde hacía un paralelismo entre Heracles y los musculosos fanáticos del gimnasio. Su primer filme de ficción fue Signos de vida (1968). Las películas posteriores confirmaron su carácter visionario y su atención por lo irracional y por las realidades marginales, rasgos bien visibles en títulos como También los enanos comenzaron pequeños (1970), protagonizada por enanos, o documentales como Fata Morgana y Tierra de silencio y oscuridad (1972). El éxito internacional le llegó con Aguirre, la ira de Dios (Aguirre, der Zorn Gottes, 1972), poderoso film en el que su actor-fetiche Klaus Kinski interpreta al conquistador español Lope de Aguirre. 



El film lo consolidó como uno de los más importantes directores de Nuevo Cine Alemán, junto a Wim Wenders, Rainer W. Fassbinder, Volker Schlöndorff y Reinhard Hauff. El director consolidaría su reputación con el asombroso documental El gran éxtasis del escultor de madera Steiner (1973-1974). Le siguieron Corazón de cristal (1976), La Balada de Bruno S. (1997), Nosferatu, vampiro de la noche (Nosferatu, Phantom der Nacht, 1978), en la que recreó la clásica versión fílmica de Drácula rodada en 1922 por Friedrich Wilhelm Murnau, Woyzeck (1979), basada en una pieza teatral inconclusa de Georg Büchner, y Fitzcarraldo (1982), historia de un excéntrico empresario del caucho obsesionado en construir una ópera en plena selva amazónica. De sus últimos títulos cabe destacar Donde sueñan las hormigas verdes (1984), Cobra verde (1987) y Grito de piedra (1991).  Werner Herzog ha dirigido también montajes teatrales, en especial de óperas: Doctor Fausto (1985), Lohengrin (1987) y Juana de Arco (1989). En la década de los noventa realizó documentales para el cine y la televisión: En las puertas del infierno (1992), The Transformation of the World Into Music (1994), Little Dieter Needs to Fly (1997) y Mein liebster Feind (1999). Ya en el siglo XXI llegaron documentales como obras de ficción entre las que encontramos The White Diamond, La salvaje y azul lejanía, Grizzly Man, Rescate al amanecer, Hijo mío, hijo mío ¿que has hecho?, la remake de Un maldito policía, La cueva de los sueños olvidados, Hacia el infierno, Meeting Gorbachov o Fireball, visitantes de mundos oscuros, su último documental.

 

FICHA TÉCNICA

 

Título original: Family Romance, LLC

Año: 2019

Duración: 89 min.

País: Estados Unidos

Dirección: Werner Herzog

Guion: Werner Herzog

Reparto: Mahiro Tanimoto, Ishii Yuichi, Miki Fujimaki, Takashi Nakatani, Kumi Manda, Yuka Watanabe, Jin Kuroinu, Shun Ishigaki, Tatsuaki Hôjô

Música: Ernst Reijseger

Fotografía: Werner Herzog

 

PELÍCULA COMPLETA

martes, 27 de agosto de 2024

DÍAS PERFECTOS - PERFECT DAYS DE WIM WENDERS

PROGRAMA 439 (02-08-2024)

 

SINOPSIS

 

Hirayama parece totalmente satisfecho con su sencilla vida de limpiador de retretes en Tokio. Fuera de su estructurada rutina diaria, disfruta de su pasión por la música y los libros. Le encantan los árboles y les hace fotos. Una serie de encuentros inesperados revelan poco a poco más de su pasado. (FILMAFFINITY)

 

EDITORIAL

 

Están ahí pero no las vemos. Son esas pequeñas cosas que mientras avanzamos por la autopista de la vida nos aparecen de reojo y les negamos el sentido. Es esa belleza inmune a las tragedias de todos los días. Ahí no hay tristeza ni derrotas. No hay lamentos ni broncas. No existe la envidia ni el odio. Ahí, en ese mundo que dejamos pasar, están las flores del parque, con sus colores ilimitados y sus aromas profundos. Está el serpenteo de las hojas, que nos anuncia el clima que se está por venir. Están los silencios, que pocas veces son bienvenidos. Están los gestos que dicen más que mil palabras. Está ese café por la mañana que nos invita a soñar. Esos sueños que viajan en el aire mientras vemos un avión despegar. O en los vagones de un tren en el medio del campo, donde la nada parece que lo es todo. Está la tranquilidad del viaje a ninguna parte, donde no hay relojes ni rutinas. 



Está la noche a oscuras mirando las estrellas, en un campo alejado de las luces. Están las nubes y esas miles de formas que siempre imaginamos. O esa lluvia que deja el aroma a pasto mojado. Están los libros para ayudarnos cuando nos quedamos mudos. Está la música para hablar por nosotros. Están las lágrimas para recordarnos que somos humanos. Están las sonrisas que nos invitan a seguir viviendo. Está la vida que se pasa mientras nos olvidamos del presente. Porque el ahora es el ahora. Porque cada vida es un mundo y cada momento es único. Porque todo es efímero y la última palabra que leí ya es pasado. Por dejar atrás la tiranía del tiempo y vivir el momento. Porque nosotros somos los protagonistas que tendremos que lograr nuestros días perfectos.

 

Marcelo De Nicola.-

 

Canción elegida para la editorial

 


IMPRESIONES SOBRE PERFECT DAYS

 


Entre otras cosas la modernidad ha traído consigo el desplazamiento del mito por el método científico, la reorganización de las sociedades y la muerte de dios. Todo aquel barullo frenético de máquinas, dinamismo y velocidad ha sido exquisitamente captado de diferentes modos a principios del siglo XX por el futurismo, movimiento artístico iniciado en Italia por Filippo Marinetti. Su colorido manifiesto reivindica sin dudas el advenimiento de aquel revoltoso futuro. El mundo se nos escapa de las manos como un puñado de arena que se desgrana a través de los dedos. El mundo, queda viejo a cada instante. Es por ello que sobrevivir en la aldea del progreso no es tarea fácil. El camino se ha poblado de turbios espejismos, los destinos son cada vez más cortos, más austeros, menos comprometidos. Todo es efímero e incompleto. Todo está en proceso y el error se esfuma en la extravagante promesa del mañana que encandila todas las miradas. En la aldea del progreso todo es superfluo y sin sustancia. Aquel frágil equilibrio de supuestas igualdades democráticas es sostenido a base de dispositivos narcotizantes que solo buscan mantener deprimidos los niveles de vitalidad, de autenticidad y de creación desestabilizadora. Buscan la pasividad ante el continuo y variopinto flujo de información y estímulos. La bestia nihilista que camina esta ensordecedora selva se reafirma en su voluntad de poder buscando jerarquizar, aunque sea de manera soslayada, sus relaciones. El amo y el esclavo juegan sus roles de manera salvaje devorando egos en aquel reflejo narcisista que se expande a través de las redes sociales. 



El fugaz poder buscado a través del  reconocimiento que implica, claro, la dinámica con un otro, se dirime en el vertiginoso juego de la exposición dentro de un dialogo universal que va a atravesar de forma extraña la experiencia del ser. ¿Cuál es el lugar que ocupa en todo este lio la exploración del yo? Hablo del detenerse en el hoy “a pesar de”. Hablo del exótico hábito de habitarse, de detenerse y contemplar. De salirse del perverso juego que propone la aldea para focalizar el ser dentro de otros matices. Hablo de la aventura fantástica de hallar desinteresadamente nuestros propios colores. De transitar aquella soledad que implica el no pertenecer o el pertenecer de otra manera. Hace algún tiempo, el periodista español Jesús Quintero, en sus memorables diálogos con Antonio Gala, le preguntaba dónde encontraba él la felicidad, a lo que el poeta contestó: Yo hace tiempo que no la busco. Me pasa como el amor… supongo que, si el amor tiene que volver otra vez a mi vida, tocara a mi puerta. No se puede andar por las esquinas buscando al amor, eso no conduce a nada. No conduce más que al insomnio y a la resaca. Y con la felicidad igual… la felicidad vendrá si tiene que venir y, sino, que la zurzan… porque tan poco es imprescindible. Lo que para mí es imprescindible es la serenidad. La serenidad es sentirse como una pequeña tesela de un gran mosaico, prescindible, mínima, confusa, pero en su sitio. Ahora bien, a partir de estas líneas de pensamiento podemos intentar algún tipo de acercamiento a la tridimensionalidad del personaje de Hirayama, protagonista del film Perfect Days dirigida y co guionada por nuestro amigo Wim Wenders.



El film pondrá como situación marco aquella aldea moderna antes descripta. En aquel vértigo de edificios infinitos, de tecnologías altamente avanzadas que intervienen lo más mundano del ser humano, lo más íntimo, como puede llegar a ser un baño público, de autos último modelo, de personas vencidas por el sistema, en aquella circunstancia es arrojado nuestro protagonista como contraste o contra punto de una sociedad narcotizada y neutralizada por el ensordecedor ruido del futuro. El film buscará ser más descriptivo que dramático. Simulará la repetición, esconderá la acción sutil como eficaz juego contra el ojo apurado. Estaremos frente a una película que buscará ser contemplada, que nos pedirá a gritos detenernos y observar; respirar y observar. La fotografía trabajará los colores fríos para representar a la sociedad y optará por los cálidos para narrar aquel mundo interior de Hirayama. En ese espacio reservado para sí mismo, se trabajará su particular conexión con la naturaleza utilizando los verdes de los árboles en delicada combinación con el azul de su vestimenta. La asociación de estos colores logrará transmitir calma y frescura. La mayoría del metraje trabajará con planos largos lo que dará el efecto de disminuir al personaje gracias a la relación figura fondo. La división en actos será difusa, pero habrá un claro recorrido a través de la curva dramática. 



Hirayama comenzará de una manera y culminará transformado. Seguirá mirando cada mañana el cielo con aquella sorpresa de quien mira por primera vez, con aquellos ojos de niño alegre que buscan sin presentir, pero finalmente dejará escapar un dejo de melancolía, una pequeña tristeza demostrando que los opuestos son siempre más reales que los absolutos. Hirayama tomará sus decisiones en un universo donde todo está preseteado, donde el algoritmo nos indica que música debemos escuchar o que película ver. Eso lo convertirá en una flor exótica, en una bella particularidad que evita el mundo de las falsas igualdades y equilibrios por aquel otro que implica el conocimiento y la discriminación. La lucha por la no disolución del yo propio en vistas de un yo social y general debe ser siempre nuestro objetivo y nuestra aspiración más fundamental. Tal como escribió la filósofa y novelista Ayn Rand, para decir “yo te amo” primero hay que decir “yo”. Detenerse solo en la búsqueda del reconocimiento y enredarse en discusiones insustanciales y banales es una característica del ser aquel ser que jamás se remite a instancias superiores del pensamiento, aquel que se asegura una vida confortable y sin obstáculos. Esto no quiere decir que uno deba tomar una moral heroica afectando una grandeza que no posee. Es necesario contemplar. Es necesario oír, empatizar y guardar un sano silencio para dar lugar a que otras melodías suenen para nosotros. Callar respetuosamente hasta que el murmullo cotidiano se convierta en un susurro inaudible y haga de aquello que nos queda, un puñado de días perfectos.              

 

Lucas Itze.-

 

Canción post impresiones

 


UNIVERSO WENDERS

 


Nació el 14 de agosto de 1945 en Düsseldorf, Alemania. Estudió parcialmente medicina y filosofía en la universidad de Friburgo de Brisgovia (en un momento llegó a planear convertirse en sacerdote), luego hizo fotografía. Estuvo a los 21 años en un curso (1966) en París, iba diariamente a la filmoteca y veía el nuevo cine. En 1967 finalmente comenzó a estudiar en la Escuela de Cine y Televisión de Múnich, que se abría ese año. Realizó varios cortos y su primer largometraje, Verano en la ciudad (1970). Cinéfilo apasionado y asiduo espectador de filmoteca, cultivaba ya en esos años la crítica cinematográfica en Filmkritik y en el diario Süddeutsche Zeitung. Su primera película comercial fue El miedo del portero ante el penalty (1971), basada en la novela homónima de Peter Handke. En sus primeros filmes se interesó particularmente por distintas manifestaciones de la cultura norteamericana. Componen este ciclo, en primer lugar, Alicia en las ciudades (1973), en la que reinterpretó el género de la road movie bajo un punto de vista personal. En El amigo americano (1977), basado en la novela de Patricia Highsmith El juego de Ripley, actuaron Bruno Ganz y los directores estadounidenses Dennis Hopper, Samuel Fuller y Nicholas Ray. 

 


Se trata de un thriller centrado en la cuestión moral, donde se presenta la amistad como valor en sí mismo. Con este film gana su primera Palma de Oro en Cannes. A partir de ese momento, e instalado en parte en los Estados Unidos, Wenders comenzó lo que podría denominarse su etapa más prolífica, encadenando títulos experimentales como Lightning Over Water (Relámpago sobre el agua) (1980), documental sobre la agonía y muerte del director Nicholas Ray, que lo codirigió, y Hammett, El estado de las cosas (ambas de 1982) con historias intimistas como Paris,Texas (segunda Palma de Oro en Cannes, en 1984), El cielo sobre Berlín (1987) o su secuela ¡Tan lejos, tan cerca! (1993).

 


En 1985, había rodado una película singular, Tokio-Ga, sobre la vida del director japonés Yazujiro Ozu, el director con el que, dijo, más había aprendido en su vida.​ También rodó en Portugal, Lisboa Story (1995), Más allá de las nubes (1995), dirigida en colaboración con Michelangelo Antonioni; El fin de la violencia (1997), El hotel del millón de dólares (1999) 

 


y el documental Buena Vista Social Club (1999), un interesante recorrido por la música popular cubana que ayudó a revalorizar a legendarios músicos y cantantes cubanos como Omara Portuondo, Rubén González o Compay Segundo. En los 2000 llegaron films como Tierra de abundancia, Llamando a las puertas del cielo, Palermo Shootting (con Campino, cantante de Die Toten Hosen y Dennis Hopper como protagonistas), Pina (documental sobre la coreógrafa Pina Bausch), La sal de la tierra, Todo va a estar bien, Los hermosos días de Aranjuez, Inmersión y por último el documental sobre el Papa Francisco: un hombre de palabra.

 

FICHA TÉCNICA

 

Título original: Perfect Days

Año: 2023

Duración: 119 min.

País: Japón

Dirección: Wim Wenders

Guion: Takuma Takasaki, Wim Wenders

Reparto: Koji Yakusho, Yumi Aso, Tokio Emoto, Sayuri Ishikawa, Tomokazu Miura, Arisa Nakano, Min Tanaka, Aoi Yamada

Fotografía: Franz Lustig

 

PELÍCULA COMPLETA

martes, 3 de agosto de 2021

PERFECT BLUE

PROGRAMA 335 (09-07-2021)

 

SINOPSIS

 

Mima es la cantante de un famoso grupo musical japonés. Debido al fracaso de ventas de sus discos, su mánager decide apartarla del grupo y darle un papel en una serie de televisión. Mima cae entonces en una profunda depresión que la lleva a replantearse su vida y su carrera, pero su crisis se agrava cuando descubre que su vida está al alcance de cualquiera en Internet y que alguien la está vigilando. Cuando la serie empieza a emitirse por televisión, Mima comprueba que la ficción se reproduce en su vida real: sueño y realidad se confunden hasta el punto de cuestionarse su propia identidad. El desarrollo de los acontecimientos y su propia intuición llevarán a la protagonista a un desenlace absolutamente inesperado... (FILMAFFINITY)

 

EDITORIAL

 

Si el otro es todo lo que yo no soy, la pregunta entonces es ¿quién soy yo? ¿Qué define a mí ser? ¿Cómo descubrir ese que soy? ¿Dónde hallar esa consciencia? ¿Cómo confirmar que este que soy es un ser para sí y no una manifestación cuidadosamente elaborada según los intereses de otro ser que no es el mío? ¿Cómo confirmar cualquier cosa, después de todo? ¿Cuál es esa delgada línea que divide al ser del no ser, aquella que me expone en definitiva en contraposición de ese otro que no soy? Alguna vez mencionamos en este foro aquello pensado por Sartre de que el hombre es lo que hace con lo que hicieron de él. Ese es tal vez un buen comienzo. Pensar la consciencia del ser como un ser EN sí y un ser PARA si y la relación de todo esto con el no ser, o sea la nada. El ser en si es aquel ser incapaz de ser modificado en el tiempo. Es un ser que nunca va a ser nada distinto de lo que es. Por otro lado, el ser para si es lábil, pasible de modificación y de cambio. Es el ser capaz de salir de si proyectándose hacia el futuro. 



Es la consciencia saliendo de sí, es proyecto. Ahora bien, aún no hemos respondido a aquella pregunta del inicio, como definir quién soy, qué es el ser. Sartre dirá que el ser está definido por aquellas cosas que hemos hecho en el pasado, que son inamovibles, inmutables. Porque fue en aquello que fuimos eligiendo donde en definitiva nos hemos ido eligiendo también a nosotros mismos. Somos nuestras elecciones. Aquí llegamos a algo, el ser para si entonces tienen un pasado, uno incapaz de ser modificado en el tiempo, uno inmutable, por lo tanto, ese pasado es un ser en si. Si entendemos el para si como una proyección hacia el futuro y el en si como aquel factum inmodificable que nos define como ser, entonces, el presente del para si es la nada. Aquella conciencia de ser para si, pensada en el ápice vertiginoso del ahora es nada, no existe como algo dentro de nosotros, solo es hacia el futuro donde es eyectada entre sus proyectos. En el presente, entonces, somos nada. El para si es aquel ser que no es lo que es. Eso es lo que no es… pero entonces qué es… Al estar proyectado hacia el futuro, entonces, es lo que no es, lo que todavía no es pero que tal vez será. 

 

Lucas Itze.-

 

Canción elegida para la editorial

 


IMPRESIONES SOBRE PERFECT BLUE

 


Desde este foro siempre planteamos la idea de que el artista debe morir con cada obra. No es la primera vez que lo decimos pero nunca está de más recordarlo. Jugar el juego hasta el final es lo que nos permite tener esa completa libertad. Prenderse fuego es parte de eso. Aunque muchas veces el fuego lo enciendan desde el otro lado del mostrador. Arriesgarse al cambio es quizás uno de los grandes miedos que padecemos los mortales. La quietud y tranquilidad de estar en un lugar seguro es nuestro chaleco de fuerza. Para nosotros, gente común y corriente, es quizás menos problemático que para los que tienen que lidiar con la opinión pública. La sociedad se convierte en un gigantesco dedo acusador tratando de eliminar cualquier atisbo de libertad. Y ahí es cuando la estrella no debe fallar. Porque los buitres están deseosos de carroña y serán los primeros en aprovechar un tropezón para transformarlo en caída. Fue ese drástico cambio, esa salida de la zona de confort lo que llevó a Mima a su propia pelea interna. Estamos hablando de la protagonista de Perfect Blue, la ópera prima del recordado Satoshi Kon. Ella es una pop-idol de un famoso trío llamado CHAM. Tiene fama, juventud, belleza y miles de admiradores por todo el país. Pero en el momento de mayor popularidad, dejará el grupo para perseguir otro sueño: ser actriz de renombre. Estamos ante otra gran película del animé japonés. 



Basada en una novela de Yoshikazu Takeuchi y con guión de Sadayuki Murai. Un film originariamente iba a ser con actores de carne y hueso, pero tras un terremoto que sucedió en el país nipón, le encargaron a Satoshi Kon que lo hiciera animado. Solo le dieron algunas recomendaciones. Así Kon creó una historia lineal pero compleja. La aderezó con una banda musical acorde e ideó una paleta de colores que pasaba por los fríos verdes y azules a los cálidos rojos en diferentes ocasiones. No habrá una calidad ilustrativa de excelencia, como hemos visto recientemente en Your Name, porque lo que importa es la historia. Mima empezará a grabar una serie, que nos servirá como hilo conductor de la película. Será en la primer parte del metraje donde conoceremos al personaje y comenzaremos a sentir sus miedos. Una joven que pasa de ser la estrella de un grupo a ser una novel actriz de la que se burlan en el set. Esos sucesos y una página de internet llamada “El cuarto de Mima” dedicado a ella empiezan a nublar la mente de la protagonista. En ese sitio se relatan hechos en primera persona y detalles que sólo ella sabría, lo que hace que su cabeza no pare de hacerse preguntas. Además su personaje en la serie empieza a dejar el lado virginal pasando a recrear escenas más fuertes, para llegar a otro público. Con todas estas cartas para jugar, el director nos empieza a llevar por el límite entre lo real y lo ficticio. 



¿Qué forma parte de la serie y qué no? ¿Es parte todo de un sueño o es algo real? Con esas preguntas, Mima empieza a sufrir el rechazo de sus fans y los medios critican sin piedad su nueva vida, que sumado al éxito de sus ex compañeras de grupo, la llevan a un conflicto interno mental. Será todo un proceso de aprendizaje. Convertirse en adulta y dejar el aura juvenil para superar su expectativa profesional. Será entonces un conflicto que no crece de manera dosificada sino de golpe para transformarse en un thriller brillante. Empezarán los asesinatos y el terror se hará presente, como para poner una pizca más de pimienta a la historia. Y cuando todo indicaba que el film se centraba en el conflicto interno de Mima, la historia da un giro para entender que el conflicto es, sobre todo, externo. Y entendemos que en ese punto está la habilidad del director para torcer el volante y dejarnos pensando. Confirma esa denuncia a la sociedad con la que venía amagando. Y también a nosotros como producto de la sociedad en que vivimos. A esa que banaliza logros y que invade cualquier privacidad. A ese mundo que vive con el dedo acusador sin mirar si su propio culo está limpio o no. A ellos que un día te convierten en héroe y al otro día en villano. Y a esperar que por cada Mima que logra prenderse fuego para triunfar, hay miles que quedan a la deriva y son deshechos de la sociedad. Quizás, ese es el mensaje que tengamos que escuchar...

                                    

Marcelo De Nicola.-

 


Canción post impresiones

 

UNIVERSO KON

 


Nacido en Kushiro, Japón el 12 de octubre de 1963, se graduó en Diseño Gráfico en la Universidad de Arte de Mushashino. Sus grandes influencias fueron Philip K. Dick y Yasutaka Tsutsui.

Durante los 80 empezó a hacer distintos cortos de animé, y empezó a trabajar como asistente de Katushiro Otomo. Luego escribe el guion de World Apartment Horror, dirigida por Otomo.  Después de seguir trabajando con este director en un par de proyectos más llega su primera vez como director para una serie de tv titulada Las bizarras aventuras de JoJo.

Sin embargo, su primer largometraje tardaría 4 años más, cuando en 1997 sale a escena Perfect Blue. La historia de una cantante que empieza a ser protagonista de una serie de TV y que el sueño y la realidad empiezan a confundirse. La película fue aclamada por la crítica.

En 2001 llegó el turno de Millennium Actress, donde otra vez se mete en el mundo del cine, donde busca a una estrella que hace treinta años desapareció de las pantallas. Un viaje al pasado donde intentará encontrarse a sí misma. Para muchos, un film a la altura de El viaje de Chihiro.

Dos años después filma  Tokyo Godfathers, donde nos cuenta la hermosa historia de tres vagabundos que encuentran un bebé abandonado y se embarcan en la aventura de encontrarle una familia.



En 2004 dirigió una serie para TV titulada Paranoia Agent antes de volcarse de lleno a su próximo film: Paprika, detective de los sueños. Luego filma otra serie llamada Ani*Kuri15 en 2007, formada por 15 cortos de diferentes directores, el de Kon se tituló Good Morning.

En 2009 empieza a trabajar en su próxima idea, llamada The Dream Machine, pero en mayo de 2010, le diagnosticaron un cáncer pancreático terminal, donde le dieron medio año de vida. Kon falleció el 24 de agosto de 2010 dejando una obra inconclusa y 4 películas que hoy son denominadas de culto. Uno de los fans que dejaron mensajes de consternación por su muerte, fue Darren Aronosfky, el director del Cisne Negro.

 El estudio MADHOUSE, quien produjo todos sus films, decidió seguir en 2011, el proyecto con Yoshimi Itazu al mando, tal fue así su última voluntad, aunque finalmente no pudieron hacerlo.

En 2012, el fundador de Madhouse,  Masao Maruyama declaró: "Por desgracia, todavía no tenemos suficiente dinero. Mi objetivo personal es conseguir terminarlo antes de que se cumplan los cinco años de su muerte. Todavía estoy trabajando duro para lograr ese objetivo” Hoy sigue sin finalizar, pero los fanáticos del cineasta japonés no perderán las esperanzas.

 

FICHA TÉCNICA

 

Título original: Perfect Blue

Año: 1997

Duración: 81 min.

País: Japón

Dirección: Satoshi Kon

Guión: Sadayuki Murai. Novela: Yoshikazu Takeuchi

Música: Masahiro Ikumi

Fotografía: Animación, Hisao Shirai, Yôichi Kuroda

 

PELÍCULA COMPLETA