domingo, 28 de marzo de 2021

NO SOY UNA BRUJA - I AM NOT A WITCH

PROGRAMA 320 (12-03-2021)

 

SINOPSIS

 

Después de un pequeño incidente en su pueblo de Zambia, Shula, de 9 años de edad, es acusada de brujería y enviada a un "campo de brujas", donde le dicen que si intenta escapar se convertirá en una cabra blanca. Tendrá que decidir si acepta su destino o si se arriesga en busca de la libertad. (FILMAFFINITY)

 

EDITORIAL

 

Vivimos dentro de un sistema ordenatorio según el cual nuestra libertad se mide conforme a la cantidad de metros que la correa atada a nuestras posibilidades posea. Es por esto que hace muy poco desde este mismo foro te decíamos que la libertad estaba relacionada con la capacidad para pensar los propios límites. El ejercicio de la reflexión, la aventura del conocimiento, del saber y el autoconocimiento son tal vez las únicas herramientas reales ante la traicionera y embustera construcción de una libertad fantasiosa. El objeto de todo saber, su origen primario, vamos, no es otro sino el de instalar una batalla contra el miedo. Una batalla sangrienta y permanente contra el inaceptable miedo a ser. Vencer la ignorancia hace que nuestra existencia sea menos terrorífica. Defender el conocimiento del pasmo y de las anestesias es la gran tarea, la única revolución que nos hará conscientemente libres. 



Siempre estará también el otro con sus manejos y defensas de sus propias libertades, aquel otro, que nos condiciona y nos define por exterioridad contrapositiva. Hablo de la otredad, esa que nos limita y nos resignifica como toda palabra. La batalla por el sentido es siempre una batalla por lo real. Cabe entender entonces de esta manera que  la verdad es una cuestión de poder. La verdad es siempre una cuestión política. Será verdad lo que el poder nombre y será de esta forma también sentencia y límite para nuestra libertad. Porque bien sabemos que lo que quede fuera del texto ya no existirá. Quedará desterrado de sentido y tal como todos sabemos, lo que cae en aquel abismo oscuro, aquello que evoluciona de tal manera de convertirse en lo innombrable, porque después de todo evolucionar es siempre morir un poco, es taxativamente disuelto en su entidad. El ser humano, esa bestia que se narra y que es narrada. El ser humano, aquella victima intertextual.       

 

Lucas Itze.-

 

Canción elegida para la editorial

 


IMPRESIONES SOBRE I AM NOT A WITCH


 

En su libro Espejos, Eduardo Galeano se preguntaba: "¿Adán y Eva eran negros?” Y continuaba: “En África empezó el viaje humano en el mundo. Desde allí emprendieron nuestros abuelos la conquista del planeta. Los diversos caminos fundaron los diversos destinos, y el sol se ocupó del reparto de los colores. Ahora las mujeres y los hombres, arco iris de la tierra, tenemos más colores que el arco iris del cielo; pero somos todos africanos emigrados. Hasta los blancos blanquísimos vienen del África. Quizá nos negamos a recordar nuestro origen común porque el racismo produce amnesia, o porque nos resulta imposible creer que en aquellos tiempos remotos el mundo entero era nuestro reino, inmenso mapa sin fronteras, y nuestras piernas eran el único pasaporte exigido”. Hace una semana hablábamos de la Revolución de Argelia, otro país africano, que quizás al estar al norte y no tanto en el centro, tiene una llegada más amplia al mundo de hoy. Aunque a pesar de eso, las disputas religiosas, los golpes de estado y la pobreza son algo normal, ayudado por los pocos años de vida como país independiente. Pero si vamos más al centro, en muchos países del continente negro, todo sigue siendo como en esos tiempos remotos que mencionaba nuestro admirado escritor uruguayo. Las piernas flacas y los pies descalzos siguen siendo moneda corriente. El agua escasea no sólo en las casas, sino en las áridas zonas donde los rezos por una lluvia que aliviane un poco el dolor de la vida sirven como un pequeño consuelo. 



Allí, los que tienen, tienen mucho, buscan cada vez más y se aprovechan de los que menos tienen. Allí los cazadores furtivos extinguen especies enteras y se sacan fotos como trofeos mientras otros trafican armas con los poderes de turno. Allí hay prácticas que uno todavía cree que son de otro tiempo pero están más presentes que nunca. En Tanzania hay comunidades de albinos, que son cazados porque creen que las pociones hechas a partir de extremidades de su cuerpo traen buena suerte y riqueza. Hace un tiempo, también en estas trincheras, hablábamos del film Moolaade, de Ousmane Sembene, que mostraba el rito de la ablación, que es la mutilación de los genitales femeninos para purificar a las jóvenes, en un sistema tan patriarcal como arcaico. Será la joven Rungano Nyoni, quien nos muestre otra parte desconocida de África. Nacida en Zambia, residió de joven en Gales pero volvió a su tierra para filmar No soy una bruja, en una co-producción de su país con Reino Unido, Francia y Alemania. En el pasado, las consideradas brujas eran las rebeldes, las que no se adaptaban a las leyes y que eran perseguidas por gobiernos y sobre todo, por las iglesias, que daban paso a la famosa “caza de brujas”. Basada en historias que pasan en su país, la cineasta nos relata la vida de Shula, una niña que huérfana que es acusada de brujería. El film abre con la maravillosa ópera de Vivaldi llamada Las cuatro estaciones, específicamente en la sonata Invierno: Allegro non molto, mientras una cámara situada desde el fondo de una van acompaña el viaje por un poblado africano con una simetría perfecta. 



Desde adentro de la camioneta, veremos como la cámara lentamente girará y como si fueran parte de un zoo, varias mujeres con idénticos vestidos y las caras pintadas de igual forma, permanecen sentadas mientras alguien explica porque están ahí. Son las llamadas brujas, que tienen un yugo en la espalda de donde salen unas cintas que no les permiten volar. Entonces aparecen en blanco y negro los títulos de crédito, pero el anzuelo está lanzado y entonces queremos saber de que se trata esta historia. El guión, también firmado por la directora, será lineal. La fotografía será del colombiano David Gallego, quien nos sorprendió hace poco con ese blanco y negro de El abrazo de la serpiente y que en este film confirma todo su talento. Jugará con colores que combinan con la aridez del lugar aunque también estará muy bien la iluminación en las oscuras noches entre bailes y ruidos de tambores. Habrá planos generales muy poéticos con la cámara fija y también travellings o cámara en mano, en muchos casos desde atrás de los protagonistas, que la tornará en una mirada minimalista. El film mezclará el drama y le añadirá cierto modo grotesco a algunas situaciones, que igualmente no escapa a lo que vemos en pantalla. Más bien, afirma que hay ciertos personajes que parecen salidos de una comedia de los Monty Phyton o del amigo Woody Allen por su incompetencia, pero son tan reales que duele, como el funcionario (ministro de turismo según una entrevista) que tiene el poder en esa comunidad. La música de Vivaldi resonará en varios momentos del film. La película además contará en su mayoría con actores y actrices no profesionales, lo que hace que todo sea más convincente. 



Shula, bautizada así por las brujas mayores, según los mitos de la comunidad, tiene que elegir entre ser una bruja o convertirse en cabra, donde lo primero será el mal menor. Será enviada con las demás brujas, en esa especie de campo de concentración donde hacen trabajos forzados hasta que puedan casarse, respetabilidad a través del matrimonio, en palabras de una ex bruja, en una prueba más del machismo reinante en la comunidad. La pequeña será una especie de rareza en ese mundo y el funcionario la utilizará para aumentar su popularidad, incluso llevándola a la televisión. Shula, interpretada de manera maravillosa por Maggie Mulubwa, casi no hablará y se comunicará con miradas propias de su resignación. Será luego de ese paseo como si fuera parte de un reality que la película dejará ese realismo mágico para convertirse definitivamente en un drama de denuncia que muestra el horror del ser humano. Cuando hablábamos de Moolaadé cerrábamos las impresiones diciendo “Será la muerte la causa definitiva donde las mujeres de la aldea se rebelarán contra sus hombres y sus normas. Serán ellas las que alzarán la voz tratando una vez más de cambiar el mundo, solo con el poder de sus marchas y sus palabras, como ciertas “locas” de nuestro país para evitar que sigan las matanzas y que no se derrame más sangre”. Acá pasará algo parecido y las brujas elegirán volar. Mientras tanto, seguimos pensando que esa libertad para moverse libremente que según Shula tenían las cabras es lo que nos está faltando. Cuando eso suceda, caerá para siempre El martillo de las brujas.

 

Marcelo De Nicola.-



Canción post impresiones

 

UNIVERSO NYONI

 


Rungano Nyoni nació en Lusaka, capital de Zambia el 17 de abril de 1982. Se trasladó desde muy chica con su familia a Gales y fue allí donde comenzó a estudiar actuación.  Empezó con pequeños papeles como actriz tanto en Reino Unido como en Alemania. Sin embargo, estaba más encariñada con la dirección. La novela La profesora de piano de Elfriede Jelinek fue su primera influencia, confirmada cuando Michael Haneke llevó la historia a la pantalla grande. En 2006 estrenó su primera película, Yande, la cual escribió y rodó en súper 8mm en blanco y negro. La cinta está inspirada en la pérdida de la identidad de las mujeres africanas, que gradualmente han adoptado las modas occidentales. En 2009 llegaron los cortos 20 Questions y The List, con el último logró el BAFTA galés como mejor cortometraje. Es nominado a los BAFTA ingleses por su siguiente corto: Mwansa the Great



Más adelante escribe otros dos cortos que tuvieron éxito en el Reino Unido, ambos dirigidos por Gabriel Gauchet: The Mass of Men y Z1. Se va a Dinamarca a filmar en 2014 Listen junto a Hamy Ramezan, que fue nominada a mejor corto europeo. Ese mismo año filma la película de episodios Nordic Factory junto a varios directores. Con No soy una bruja, oficialmente su primer largometraje, logra los premios a mejor dirección y mejor ópera prima en los Premios del Cine Independiente Británico en 2017. Durante la pandemia fue una de las cineastas que participó de la series de cortos para Netflix titulado Hecho en casa, junto a Paolo Sorrentino, Pablo Larraín, Sebastián Lelio, Kristen Stewart, Maggie Gyllenhall o Ladj Ly, entre otros.

 

FICHA TÉCNICA

 

Título original: I Am Not a Witch

Año: 2017

Duración: 90 min.

País: Reino Unido

Dirección: Rungano Nyoni

Guion: Rungano Nyoni

Música: Matthew James Kelly

Fotografía: David Gallego

Reparto: Maggie Mulubwa, Gloria Huwiler, Travers Merrill, Chileshe Kalimamukwento, Henry B.J. Phiri, Dyna Mufuni, Nancy Murilo, Ritah Mubanga, Nellie Munamonga

 

PELÍCULA COMPLETA

 

LA BATALLA DE ARGEL - LA BATTAGLIA DI ALGERI

PROGRAMA 319 (05-03-2021)

 

SINOPSIS

 

Relato sobre los orígenes, el desarrollo y el fin del enfrentamiento entre el Frente de Liberación Nacional (FLN) de Argelia y las autoridades coloniales francesas. El protagonista, Ali La Pointe, es uno de los más destacados activistas de la Casbah de Árgel. (FILMAFFINITY)

 

EDITORIAL

 

Vaya uno a saber cómo será el mundo más allá del año 2000. Tenemos una única certeza: si todavía estamos ahí, para entonces ya seremos gente del siglo pasado, y, peor todavía, seremos gente del pasado milenio.

Sin embargo, aunque no podemos adivinar el mundo que será, bien podemos imaginar el que queremos que sea. El derecho de soñar no figura entre los treinta derechos humanos que las Naciones Unidas proclamaron a fines de 1948. Pero si no fuera por él, y por las aguas que da de beber, los demás derechos se morirían de sed.

Deliremos, pues, por un ratito. El mundo, que está patas arriba, se pondrá sobre sus pies:

-En las calles, los automóviles serán pisados por los perros.

-El aire estará limpio de los venenos de las máquinas y no tendrá más contaminación que la que emana de los miedos humanos y de las humanas pasiones.

-La gente no será manejada por el automóvil, ni será programada por la computadora, ni será comprada por el supermercado, ni será mirada por el televisor.

-El televisor dejará de ser el miembro más importante de la familia y será tratado como la plancha o el lavarropas.

-La gente trabajará para vivir, en lugar de vivir para trabajar.

-En ningún país irán presos los muchachos que se nieguen a hacer el servicio militar, sino los que quieran hacerlo.

-Los economistas no llamarán nivel de vida al nivel de consumo ni llamarán calidad de vida a la cantidad de cosas.

-Los cocineros no creerán que a las langostas les encanta que las hiervan vivas.

-Los historiadores no creerán que a los países les encanta ser invadidos.

-Los políticos no creerán que a los pobres les encanta comer promesas.

-El mundo ya no estará en guerra contra los pobres, sino contra la pobreza, y la industria militar no tendrá más remedio que declararse en quiebra por siempre jamás.

-Nadie morirá de hambre, porque nadie morirá de indigestión.

-Los niños de la calle no serán tratados como si fueran basura, porque no habrá niños de la calle.

-Los niños ricos no serán tratados como si fueran dinero, porque no habrá niños ricos.

-La educación no será el privilegio de quienes puedan pagarla.

-La policía no será la maldición de quienes no pueden comprarla.

-La justicia y la libertad, hermanas siamesas condenadas a vivir separadas, volverán a juntarse, bien pegaditas, espalda contra espalda.

-Una mujer, negra, será presidenta de Brasil, y otra mujer, negra, será presidenta de los Estados Unidos de América. Una mujer india gobernará Guatemala, y otra, Perú.

-En Argentina, las locas de la Plaza de Mayo serán un ejemplo de salud mental, porque ellas se negaron a olvidar en los tiempos de la amnesia obligatoria.

-La Santa Madre Iglesia corregirá algunas erratas de las piedras de Moisés. El sexto mandamiento ordenará: ''Festejarás el cuerpo''. El noveno, que desconfía del deseo, lo declarará sagrado.

-La Iglesia también dictará un undécimo mandamiento, que se le había olvidado al Señor: ''Amarás a la naturaleza, de la que formas parte''.

-Todos los penitentes serán celebrantes, y no habrá noche que no sea vivida como si fuera la última, ni día que no sea vivido como si fuera el primero.

 

EDUARDO GALEANO.-

 

Canción elegida para la editorial

 


IMPRESIONES SOBRE LA BATALLA DE ARGEL


 

Alguna vez, un gran amigo de este programa, hablo del señor Jorge Wagensberg, aquel pensador español al cual citamos incansablemente, se pregunto si es el azar el producto de nuestra ignorancia o es una prerrogativa de la naturaleza. Por ignorancia cósmica o privilegio de la madre natura, apareció en mis manos retornando desde el mismo olvido, mi ejemplar de aquel libro maravillo llamado “Montoneros: La buena historia”. En sus primeras hojas, su autor Pepe Amorín a quien conocí en una actividad militante, tuvo la amabilidad de escribirme una breve dedicatoria que decía lo siguiente: y también para un Lucas: con el deseo de que no te “montonericen”. Con ser peronista basta y sobra. Ese “y también para” agregaba mi nombre con una amabilidad realmente inmerecida a una lista de personas de gran peso no solo para el movimiento sino también para la historia. Aquella lista, claro, la encabezaba José Sabino Navarro. Pensar mi nombre entre la talla de aquellos otros hizo que me pierda en un devenir desordenado de anécdotas y reflexiones. Tal vez comprender lo que nos pasa, entender un poco este mundo en el que vivimos, acaso sea solo comprender dos cosas: el cambio y la relación entre un todo y sus partes. Por aquellas épocas que narra la obra de Amorín el cambio era inevitable, un deber y un derecho. 



Las partes, claro, buscaban revelarse de aquel todo que los oprimía, los cuartaba, los precarizaba, les imponía un modelo económico y por supuesto, los perseguía y mataba. Tal era la dinámica. Inyectar el miedo a una sociedad sometida. Otra vez Wagensberg: El conocimiento combate el miedo, escribió en uno de sus ensayos. El origen y objeto de todo conocimiento está en reducir el miedo, el miedo a existir. Y allí fue donde cayó gran parte de su ensañamiento, en los libros, en el saber y en los que buscaban fervientemente existir sin pedir permiso, existir sin el temor de hacerlo. Atacaron de esa forma entonces a la libertad, porque la libertad es la capacidad para pensar los propios límites, y cómo hacerlo, cómo reflexionar si los autores estaban silenciados, si los libros ardían en la hoguera misma del espanto.  Perder la libertad es más que perder el derecho a elegir, si es que alguna vez aquello fue un derecho, si es que alguna vez realmente elegimos algo. Perder la libertad, queridos amigos y amigas, es perder la privacidad, perder nuestra vida privada, es estar obligado a que todos nuestros actos sean públicos.  Perdemos claramente libertad también por temor al otro y es ante aquella presencia cuando preferimos entonces el dictado cobarde de leyes. El otro nos condiciona, nos limita: Sartre dice que un hombre es lo que hace con lo que hicieron de él



Entendemos así la libertad siempre condicionada por la otredad. Jean Paul fue más a fondo y dijo que un grupo es una serie de libertades que se unen, al formarse el grupo, lo fundamental es el juramento a lo que van a ser fieles, aún a sabiendas de que el destino de cualquier grupo es resquebrajarse y disolverse. Como fue el de Montoneros. Como fue el del Frente de Liberación Nacional narrado casi de forma documental en el film de Gillo Pontecorvo. La película narrará la génesis y la decadencia de aquel grupo revolucionario. Se servirá de una fotografía en escala de grises y notaremos en su devenir cierta búsqueda Eisensteana en la elaboración de algunos planos generales que recordaran sin mayor esfuerzo a aquella obra magistral que fue El Acorazado Potemkin. Contará la narración fílmica con actuaciones soberbias y naturales que  ayudaran a la construcción de un verosímil fuerte y aportaran indiscutidamente herramientas a la idea de género documental que la película intenta instalar. Estaremos frente a un relato valiente y doloroso, en el que el director y guionista planteara la teoría de los dos demonios a modo de trampa al espectador distraído para desbaratarla casi instantáneamente. Bien sabemos que el equilibrio es el estado de la materia en que ya ha ocurrido todo lo que podía llegar a ocurrir, y el drama de este film lo planteara terminando el tercer acto. Pero sucederá algo inesperado. Leeremos aunque no aparezca escrito jamás aquello de “Nos quisieron enterrar pero no sabían que éramos semillas”. Y entonces las semillas florecerán en el momento exacto, con la bella rebeldía de la naturaleza.  Florecerán libres, independientes, justas y soberanas, como aquella patria con la que tantos de nosotros aún soñamos.

Lucas Itze.-

 

Canción post impresiones

 


UNIVERSO PONTECORVO


 

Nacido en Pisa el 19 de noviembre de 1919, siguió los pasos de Bruno, su hermano que fue uno de los grandes físicos nucleares (de allí el premio Pontecorvo a las Investigaciones Nucleares) y se licenció en química. Pero cambió de planes y empezó a ejercer el periodismo, siendo enviado como corresponsal a Francia para trabajar en diferentes periódicos. Sus primeros pasos en el cine fueron gracias a Yves Allegret, que lo contrató para ayudante de dirección. La vinculación entre el periodismo y el cine, lo hizo interesarse por los documentales. Mientras tanto, era un anti fascista declarado y miembro del Partido Comunista Italiano de quien fue parte de la resistencia italiana hasta 1943. En su vuelta a Italia, compró una cámara 16 mm y empezó a realizar reportajes. El cineasta Joris Ivens le ofreció participar como co-director del filme de episodios llamado La rosa de los vientos, con lo que fue su primera vez detrás de cámaras con el episodio titulado Giovanna, corría el año 1956. Era un documental sobre la lucha de las mujeres trabajadoras en Italia, Brasil, la Unión Soviética, China y Francia. En 1957 dirige su primer largometraje: El gran camino azul, sobre la novela de Franco Solinas, un drama social sobre un pescador con actores de la talla de Yves Montand, Alida Valli o Francisco Rabal. En 1960 se hace conocido en el mundo cuando filma Kapó, la historia de una mujer judía enviada a un campo de concentración que para salvarse acepta la misión de vigilar a los demás presos. Logra la nominación como mejor película extranjera en los Oscar. En 1966 filma La batalla de Argel y tres años después Queimada, con Marlon Brando en el rol de un agente inglés que tiene que formar una revuelta contra los portugueses en una isla del Caribe para obtener la colonia de la isla. 



En 1979 filma Operación Ogro, en la que relataba el atentado contra el presidente del Gobierno de España durante la dictadura franquista —y posible sucesor—, Luis Carrero Blanco, por parte de ETA en 1973. Ese fue su último film de ficción por lo que después se dedicó a documentales como por ejemplo El adiós a Enrico Berlinguer, 12 registi per 12 cittá, donde 12 directores italiano muestran 12 ciudades del país. Pontecorvo filma sobre Udine y además aparecen directores como Antonioni, Bertolucci o Monicelli, entre otros. Un mundo diverso es posible, La primavera del 2002 y finalmente, Firenze, il nostro domani, todos sobre sucesos que pasaban en su país y en conjunto de varios directores. Además entre 1992 y 1996 presidió la Mostra de Venecia, uno de los más importantes festivales cinematográficos del mundo y desde cuya plataforma defendió con ardor el proteccionismo cultural frente a la industria norteamericana. Fue en esa época donde se dio algo muy particular: durante la edición número 50 de la Mostra, Pontecorvo galardonado con Steven Spielberg con un León de Oro por toda su carrera, coincidiendo con la publicación de la lista de Schindler, dirigida por Spielberg. En un momento de la ceremonia, Spielberg sorprendió a los espectadores al contar una anécdota: "era un estudiante de cine, me encontré con un famoso director europeo. Fue esa reunión la que me decidió a seguir este trabajo. Esa vez le dije: "Eres tan bueno, me gustaría hacer buenas películas como las tuyas". Ese director era Gillo. Años mas tarde, cuando Scorsese para la campaña a favor de la conservación y recuperación del cine de ayer, pidió ayuda a cineastas de todo el mundo para enviarle un guión, un vestuario para una de sus películas, cualquier cosa que pudiera subastarse y recaudarse para financiar la campaña, Pontecorvo puso a subasta el León de Oro conquistado con la batalla de Argel. Y tal vez no supo hasta esa vez que fue Spielberg quien lo compró: "No para quedármelo", dijo "porque el talento no se compra. Sino para dárselo, para que no acabe en otras manos. Este es el León de Oro que le compré. Ahora, Gillo, te lo devolveré. No se puede comprar la obra de un autor". Un Pontecorvo sorprendido y emocionado respondió:" ¡Quédatelo! ¡Está en buenas manos!” El 12 de octubre de 2006 falleció por una insuficiencia cardiaca, años antes, cuando le preguntaron porque dirigió tan pocas películas respondió: porque tengo que estar totalmente enamorado del proyecto, es la manera de darlo todo...

 

FICHA TÉCNICA

 

Título original: La battaglia di Algeri

Año: 1966

Duración: 120 min.

País: Italia

Dirección: Gillo Pontecorvo

Guion: Franco Solinas, Gillo Pontecorvo

Música: Ennio Morricone

Fotografía: Marcello Gatti (B&W)

Reparto: Jean Martin, Yacef Saadi, Brahim Haggiag, Fusia El Kader, Samia Kerbash, Ugo Paletti, Mohamed Ben Kassen, Michele Kerbash, Tommaso Neri

 

PELÍCULA COMPLETA

jueves, 18 de marzo de 2021

UN MALDITO POLICÍA - BAD LIEUTENANT

PROGRAMA 318 (26-02-2021)

 

SINOPSIS

 

Dura y polémica película sobre la corrupción policial. Un policía (Harvey Keitel) agobiado por las enormes deudas contraídas en el juego y que comete toda clase de abusos de autoridad, decide replantearse su vida y su profesión cuando investiga el caso de una joven monja que ha sido violada. (FILMAFFINITY)

 

EDITORIAL

 

Las cucarachas siguen su camino en la oscuridad. Ahí donde la vida es más tenebrosa y lúgubre, ellas se sienten las reinas de la noche. Escondidas siempre en algún basural hediondo, donde el olor les da vida. Custodiarán las calles buscando siempre encontrar su mejor negocio. Allanarán ciertos lugares con aspectos destartalados para intentar guarecerse de la lluvia y llevarse una buena porción a su escondite. Esquivarán a las ratas que buscarán ser parte de esos suburbios pero queriendo llevarse un trozo más grande de toda esa torta. Visitarán iglesias, cabarets, hospitales y hasta cementerios sin importar ciertos dolores. Así mismo, se saben odiadas pero siguen estando ahí, mirándote con prepotencia, jugando a ser más inteligentes que nosotros. Entre la suciedad se sentirán como en casa. 



Se reunirán con las de su misma especie creyéndose superiores a las demás. Desafiarán las normas impuestas y desfilarán con la arrogancia que les dan sus miles de años. Día a día, semana a semana, año a año sabremos que están ahí, aunque no las veamos. En ese silencio incómodo se sentirán en su salsa. En esos cuchicheos imperceptibles encontrarán su poder. Y ahí aparecerán de repente para partirte de miedo. Para que no puedas caminar y los pies se entumezcan. Para que tus dientes tiriten aunque pienses que no puede ser, que no va a pasar nada. Pero sabés por dentro que hace una semana querías incendiar todo. Y porque esa vuelve a ser la única forma de acabarlas. Porque en el fondo sabes que ciertas cucarachas seguirán su camino, haciendo negocios a costa nuestra y olvidando cualquier convicción, porque siempre se terminarán transformando en esa maldita policía.        

 

Marcelo De Nicola.-

 

Canción elegida para la editorial

 

IMPRESIONES SOBRE UN MALDITO POLICÍA


 

Cuando la oscuridad se apodera de las personas, las arroja a una noche interminable, vacía sus almas, las desaloja de todo tipo de voluntad, de fe. Todo aquello que las rodea sacará a relucir sus peores partes de modo tal que salir de esa situación parezca un camino utópico. Una persona sin voluntad, sin fe, totalmente vacía solo se entregará a una metamorfosis que lo mimetice con todo ese entorno. La única defensa será entonces pasar desapercibido para sufrir el menor daño posible. Transformarse en el lobo más feroz del bosque le permitirá disimular el espanto, la angustia. Entonces, siendo la bestia más temible, tendrá derecho de aullarle a la luna desde la colina más alta, y aquel satélite no será otra cosa que la representación del único acto de fe que seguirá vigente, la esperanza de morir y con la muerte, el fin de toda esa pesadilla. Entonces aparecerá Harvey Keitel protagonizando al teniente neoyorkino del film dirigido por Abel Ferrara. Una propuesta jugada que insistirá continuamente en mostrarnos situaciones que aquel mundo oscuro ofrece y en la que el teniente estará sumergido. 



Veremos a un policía violento, adicto a las drogas y al juego siendo aquel lobo. Utilizando el poder que le otorga ser un representante de la ley para satisfacer sus más desagradables deseos. Todo se resumirá en torno a diferentes escenas ligadas a la relación del teniente con sus vicios, cosa que llevará al espectador al agobio. Desde el guión que ofrecerá de manera lineal el descenso de este personaje hacia las ruinas nos quedarán algunas dudas referidas a lo que solemos esperar de la evolución de los protagonistas ligados a un conflicto claro también casi ausente en el film. Lo que si será visible será una triangulación constante entre la actividad diaria de este teniente, la violación a una monja dentro de una iglesia, que estará filmado con un formato casi de videoclip y desentonará con la estética del resto de la película, y el último de los puntos será un dialogo constante referido a las apuestas. 



El punto de conexión en esta triangulación será la fe. La fe del teniente en Strawberry, el bateador estrella del equipo al que siempre apuesta y nunca responde, la fe de la sociedad que espera del teniente justicia sin saber que él también es responsable de toda aquella degradación que expone el film y la fe de la monja depositando su dolor en el perdón. Para representar todo lo expuesto la fotografía lucirá una oscuridad constante en tono a todo aquel morbo. Quedaremos en mano de un actor que se lucirá trabajando el verosímil de aquel protagonista del que nunca sabremos construir su tridimensionalidad. No sabremos cuantos hijos o mujeres tiene, donde vive, de donde viene ni hacia dónde va. Andará Hobbes y su sentencia acerca de que el hombre es el lobo del hombre porque cuando nuestro protagonista quiebre no sabrá llorar sino aullar. Veremos como aquel lobo abandona su piel ante la mirada desinteresada de aquel bosque incendiado que ya no perdona ni al más feroz...

 

Alan Beneitez.-

 

Canción post impresiones

 


UNIVERSO FERRARA

 


Abel Ferrara nació en el Bronx neoyorquino el 19 de julio de 1951. Tuvo una educación católica, lo que luego influiría en su trabajo. A los 15 años de edad se mudó a Peekskill, Nueva York, donde asistió a la secundaria y conoció a Nicholas St. John y John McIntyre, que luego serían guionista e ingeniero de sonido de sus películas. Ferrara empezó como director con films amateurs en Súper 8, cortos que serían la base de su primera película The Driller Killer (1979), una violenta explotación de un artista que sufre un colapso mental. El film fue protagonizado por el propio Ferrara, además de escribir las canciones con el seudónimo de Jimmie Laine. En 1981, con Ángel de venganza (Mrs. 8) una escabrosa historia sobre una mujer violada que decide vengarse, Ferrara obtendría magníficas críticas y daría un salto cualitativo en su carrera, con Zoë Lund como protagonista. Luego dirigió Fear City (Ciudad del crímen), otra historia violenta con asesinatos como disparadores. 



Luego dirigió un par de capítulos de Miami Vice y Crime History. En 1987 vuelve al cine con Suburbios de muerte (China Girl). Un año después filmó Cat Chaser, un trhiller de suspenso en ambientado en República Dominicana. Los ´90 arrancan con El rey de New York, con Christopher Walken como protagonista, otro film centrado en el mundo de las drogas. En 1992 estrena su film más importante, Un maldito policía, que lo termina de dar a conocer en el mundo. En 1993 dirige dos films: Juegos peligrosos y la remake de Usurpadores de cuerpos. En 1995 se mete en el mundo del terror para dirigir la vampírica The Addiction y un año después llegaría otra de sus obras más importantes: El Funeral, un drama sobre la mafia de la década del ´30 con actores de la talla de Chistopher Walken, Benicio del Toro, Vincent Gallo y Chris Penn, quien logró el premio a mejor actor de reparto en el prestigioso Festival de Venecia. Para muchos esa fue quizás su última gran película.  



Luego siguieron el drama erótico The Blackout (con Claudia Schiffer), el thriller futurista New Rose Hotel (otra vez Walken junto a Willem Dafoe y Asia Argento), Oscura Navidad, Mary, una película de múltiples tramas de temática religiosa protagonizada por Juliette Binoche, Matthew Modine, Forest Whitaker, Heather Graham y Marion Cotillard, Go Go Tale, una comedia ambientada en un cabaret, los documentales Chelsea on the Rocks, Napoli, Napoli, Napoli (sobre la mafia) y Mulberry St. En 2011 vuelve a la ficción con 4:44 Last Day on Earth sobre el fin del mundo. En 2014 filma la historia del Presidente del FMI Dominique Strauss-Kahn cuya acusación sobre abusos dio la vuelta al mundo, como Gerárd Depardieu. Ese mismo año dirige la biopic Pasolini, con Willem Dafoe encarnando al polémico director italiano. Luego de varios documentales, lo último que ha filmado fue Tommaso, sobre un artista estadounidense que vive en Italia (otra vez Dafoe) y con su actor fetiche dirigió el último año Siberia, ya instalado en Italia, donde ha filmado sus últimas películas, inspirada en El libro rojo de Carl Jung.

 

FICHA TÉCNICA

 

Título original: Bad Lieutenant

Año: 1992

Duración: 96 min.

País: Estados Unidos

Dirección: Abel Ferrara

Guion: Zoë Lund, Abel Ferrara

Música: Joe Delia

Fotografía: Ken Kelsch

Reparto: Harvey Keitel, Victor Argo, Frankie Thorn, Paul Hipp, Anthony Ruggiero, Robin Burrows, Victoria Bastel, Zoë Lund, Leonard Thomas, Frank Acciarito, Bo Dietl, Brian McElroy, Stella Keitel, Peggy Gormley, Paul Calderon, Vincent Laresca, Stephen Chen

 

PELÍCULA COMPLETA

sábado, 6 de marzo de 2021

HAZ LO CORRECTO - DO THE RIGHT THING

 PROGRAMA 317 (19-02-2021)

 

SINOPSIS

 

En Bedford Stuyvesant, uno de los barrios más humildes de Brooklyn, viven varias familias de raza negra, algunos hispanos, una pareja de comerciantes vietnamitas y una familia italoamericana que tiene una pizzería. Mookie, un chico que trabaja de repartidor de pizzas, conoce bien a los vecinos y es testigo privilegiado no sólo de la vida cotidiana del barrio, sino también de las tensiones y del racismo de algunos de sus habitantes. (FILMAFFINITY)

 

EDITORIAL

 

Ojo por ojo el mundo quedará ciego nos advirtió alguna vez Mahatma Gandhi y tanto en aquel entonces como ahora parecería que las palabras contenidas en aquel dicho jamás hayan sido pronunciadas. El mundo está ciego y camina aturdido hacia la más peligrosa de las avenidas que no es otra sino la del sometimiento. Estamos sometidos por el más fuerte, el más poderoso, por aquel que diseña la agenda, aquel que ofrece su galera de chisteras para que discutamos interminablemente, incansablemente, desaforadamente, en todos lados. Estamos sometidos por aquel que nos permite ser rebeldes para que tengamos un par de anécdotas que contar en los libros de historia. El poder real jamás se cuestiona porque vive oculto tras las sombras mas siniestras, aquellas que aprendimos a no hurgar, aquellas que nos enseñaron a mantener bien lejos y llenamos de fantasmas y de virtudes que jamás tuvimos el gusto de comprobar. Pocos de los que están hoy acá han arrojado una piedra contra la vidriera del poder real y han podido continuar su vida. Y digo vida, así, sin ningún adjetivo, porque todos sabemos que aquellos o aquellas que lo hicieron lo que viven hoy ya no puede llamarse vida. Aquella significación Saussureana se ha roto y ha dejado en evidencia que aquella línea negra, aquel abismo oscuro que se dibuja para unir el significado con el significante no es otra cosa sino el poder. 



Tal como el Shishigami, aquella deidad japonesa que así como da vida también la quita, el poder significa y resignifica a su capricho.  El poder real nombra, califica y se inscribe en los cuerpos. Diseña perversas normalidades, estandariza y llama a ciertas cosas salud y a otras enfermedad; y llama bien y mal para educar así toda conducta. La tecnología social funciona de manera performativa y tiene a su servicio aquel conjunto de instituciones tanto lingüísticas como médicas o domesticas que constituyen finalmente la real maquina ontológica. El sometimiento comienza siempre desde la palabra. La palabra, aquella que como dice mi amigo Enrique utilizan los pájaros para aprender a leer y escribir las leyes que les prohíbe volar. El poder prohíbe e instala aquello como verdad absoluta a través del tiempo. Pero las prohibiciones, al igual que las verdades son siempre relativas. Lo que aquí es certeza, es duda allá y error en otra parte. Bien sabemos que solo hay verdades relativas a un país y una historia, a un lugar y aun tiempo. La única lucha, la verdadera será entonces siempre contra el poder. Fight the power.

 

Lucas Itze.-

 


Canción elegida para la editorial

 

IMPRESIONES SOBRE HAZ LO CORRECTO

 


La tensión se siente en el ambiente. Las miradas van y vienen, apostando a ver quien será el primero que largue la primera palabra. Y luego la primera piña. Porque en el barrio, el que pega primero pega dos veces. El olor a violencia está ahí. Y una vez que la bomba explote, el fuego será imposible de apagar. Será una guerra entre bandas, como si fuera un ghetto. No se si es Brooklyn o Lugano, parafraseando a Fito. O puede ser su Rosario natal. O Río de Janeiro. O Londres. En cualquier parte donde el odio se coma todo lo que rodea, será igual. Y la policía ajustando cuentas, pero eso dejémoslo para el final. ¿Cuántas veces estas zapatillas han caminado nuestros barrios? ¿Cuántas baldosas han quedado cubiertas de sangre? Las metrópolis tienen además ese sub-mundo donde es un todos contra todos. Buenos Aires ha alojado gente de todos los países y todas las provincias que vinieron con sus bolsos vacíos en busca de sueños. En la periferia de la ciudad es donde se amontonan esos sueños. Donde la clase trabajadora se apiña buscando un poco de dignidad y el resentimiento está a la orden del día. Y el poder es el principal ideólogo de esa lucha de clases. Son su mano de obra barata para seguir adquiriendo poder y dinero. Tanto políticos como empresarios miran todo desde su sillón, sin importar quien quede en el camino. Será en ese plano que no nos diferenciamos tanto del gigante del norte, porque allá también pasa pero muchas veces se esconde bajo la alfombra. Tenía que venir un joven Spike Lee a mostrarnos esas pequeñas callecitas de Brooklyn que tanto caminó en su infancia. 



Como tiempo atrás nos lo mostró Scorsese con la mafia, esta vez Lee nos hablaba de la gente común y corriente. Haz lo correcto (o Haz lo que debas según otros países) abre con Rosie Pérez bailando hip hop mientras se suceden los créditos, en una escena cargada de teatralidad. Es un comienzo que se asemeja a los videos musicales de la nueva cadena que estaba apareciendo: la MTV y que justamente por esos años, era duramente criticada por no pasar videos musicales de artistas afroamericanos. Ya el pequeño Spike había lanzado su primera piedra. Será Fight The Power de Public Enemy la canción que suene mientras pasan los créditos y demostrará que la música será de suma importancia durante el film. Bill Lee, el padre de Spike, músico de sesión, bajista y compositor, será quien esté a cargo de la banda sonora. Despierta, despierta, despierta nos dice la primera voz que oíremos, que no será otra que la del entonces desconocido Samuel L. Jackson en el papel de Mister Señor Love Daddy, el DJ local del barrio, y ese anuncio no sólo será para los protagonistas, sino también para nosotros mismos. La cámara se alejará y empezará a mostrar las calles del barrio. Poco a poco, el guión lineal escrito por Spike Lee hará un estudio y retrato de los pintorescos personajes, irá presentando a cada uno de ellos, sin detallar mucho sobre quien es quien, cosa que iremos descubriendo con el tiempo gracias a los diálogos ingeniosos y a la cámara que salta de un personaje a otro sin miramientos. 



El mismo director será el protagonista y el hilo conductor del film, encarnando a Mookie, un joven padre que trabaja como delivery de una pizzería y gracias a quien conoceremos el vecindario. La pizzería estará a cargo de Sal (un excelente Danny Aiello) un ítalo-americano que tiene dos hijos, Vito (Richard Edson), de muy buena relación con Mookie y Pino (John Turturro), el mayor, que odia a los afroamericanos. El director utilizará un modo muy televisivo pero estarán en sus planos uno de los grandes aciertos. Habrá una composición de planos inclinado que llamará la atención y que servirá para que los momentos de tensión sean mas fuertes aún. Además, añadirá monólogos frente a cámara donde cada uno recitará su odio hacia los demás, como en clave documental. Los diálogos serán fundamentales porque todos tendrán algo para decir. Y los personajes estarán tan bien logrados, que sean quienes sean, uno quiere quedarse charlando (o discutiendo) un tiempo largo con cualquiera de ellos. La fotografía será de colores cálidos y fuertes para que ese sudor y esa temperatura que cada vez va más en aumento, signifique el estado de ebullición del barrio. La música cada vez más fuerte acompañará esa idea. No sólo será el hip hop el motor de la película, sino habrá jazz, reggae y hasta la música puertorriqueña en la voz de Rubén Blades. El film comenzará como una comedia pero con el tiempo la curva dramática se acelerará tanto hasta romperse y ya no habrá tiempo atrás. Cuando las risas se transforman en gritos, la gracia no es la misma. El barrio será un cúmulo de culturas donde intentarán convivir afroamericanos, italianos, latinos y coreanos. 



Veremos entre ellos la opresión de razas, los prejuicios y las críticas de unos hacia otros, todo queriéndose sacar una porción de ventaja en un mundo tan capitalista como desigual, aunque todos estén revolviendo la misma mierda. Salvo Sal y el Da Mayor (el Alcalde), ambas personas mayores y que tendrán una mirada integradora, la mayoría de los jóvenes serán racistas unos con otros y la falta de respeto será moneda corriente. Y de repente todo lo que se venía cociendo, explota por lo aires. Será el sálvese quien pueda. Y aparecerá la policía, quien en lugar de solucionar todo, termine de acentuar el desastre. Resonarán las palabras del viejo sabio Alcalde en los oídos de Mookie para intentar hacer lo correcto. La película jugará con esa ambigua dualidad de la no violencia y la violencia. Sobre el final aparecerán dos citas, una de Martin Luther King defendiendo la no violencia y otra de Malcolm X haciendo referencia a que cierta violencia es inteligencia. Mookie eligió la segunda opción, quizás porque era la forma de resguardar la vida de un buen tipo como lo es Sal y de pelear por sus hermanos. Quizás nuestras piedras apuntarían hacia otro lado. Y hace unas semanas, nos confirma la teoría. Porque en nuestro país también estamos por explotar. Porque seguimos viendo como las mujeres aparecen muertas y la policía es cómplice. Porque luego agreden a niñas que solo están paradas frente a una comisaría pidiendo justicia. Y ahí es cuando hay que hacer lo que hizo Mookie, salir a romper todo y que se prenda fuego el mundo, hasta estallar...

                      

Marcelo De Nicola.-

 

Canción post impresiones

 


UNIVERSO SPIKE LEE

 


Shelton Jackson Lee nació en Atlanta, Georgia en 20 de marzo de 1957, hijo de Jacquelyn Carroll Shelton profesora de artes y literatura y Bill Lee, músico y compositor de jazz. A fines de los ´60 se mudaron a Brooklyn, Nueva York. El mayor entre cuatro hermanos, empezó a ser llamado «Spike» por su madre debido a su naturaleza rebelde y petulante. En 1975 dejó el hogar y regresó a su natal Atlanta para matricularse en el Morehouse College, una institución educativa históricamente negra donde realizó su primera película estudiantil, Last Hustle in Brooklyn, grabada con una videocámara Super-8 durante el caos generado por el apagón de Nueva York de 1977. Paralelamente tomó cursos de cine en la Universidad Clark de Atlanta y se graduó con una licenciatura en comunicación en Morehouse en 1979. Luego de graduarse en Morehouse, inició estudios de producción cinematográfica en la Escuela de las Artes Tisch, una dependencia de la Universidad de Nueva York, donde finalizó una Maestría de Bellas Artes en Producción Cinematográfica en 1982.  Su proyecto universitario Joe's Bed-Stuy Barbershop: We Cut Heads (1983) se convirtió en la primera película estudiantil en ser exhibida en el Festival de Nuevos Directores del Lincoln Center y ganó un Premio Óscar Estudiantil otorgado por la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas. En 1985 comenzó a trabajar en su primer largometraje, She's Gotta Have It, entrega inicial de la saga conocida como Crónicas de Brooklyn. En 1988 sigue con School Daze, que recuerda sus épocas de estudiante en Morehause. Un año después se da a conocer al mundo por Haz lo correcto. En los 90 llegan varios de sus grandes éxitos. Tiene su primera participación con Denzel Washington, que interpreta a un trompetista en Mo´Better Blues. En 1991 filma Fiebre Salvaje un drama romántico con Wesley Snipes y un gran elenco como Annabella Sciorra, Samuel L. Jackson, Tim Robbins, John Turturro, Halle Berry o Anthony Queen



Logra tanto el film como Samuel L. Jackson logran premios en Cannes. En 1992 dirige biopic sobre Malcolm X con la que Denzel Washington se convierte en una estrella. Luego llegarían Crooklyn, Clockers (Camellos, otro gran éxito), Girl 6, Sube al autobús (Get on the Bus), He Got Game y S.O.S. verano infernal. Los 2000 arrancaron con Bamboozled y volvió al primer plano en 2002 con La hora 25 con Edward Norton y Philip Seymour Hoffman. Sus próximos trabajos fueron Ella me odia en 2005, El plan perfecto (Inside Man), donde vuelve a trabajar con Denzel Washington. En 2008 llega Miracle at St. Anna y filma para la televisión Passing Strange (TV). En la siguiente década llegan Da Brick, Red Hook Summer, los documentales Bad 25 (sobre Michael Jackson) o Mike Tyson: verdad indiscutible, una remake del film coreano Old Boy, The Sweet Blood of Jesus, Chi-raq, la adaptación de Esperando a Godot de Becker titulada Pass Over, y en 2018 volvió a llamar la atención con El infiltrado del KKKlan con el que logra el Oscar a mejor guión adaptado y el Gran Premio del Jurado en Cannes, basado en la historia del primer agente negro del departamento de policía de Colorado. 



Sigue con el documental American Utopia sobre el músico escocés David Byrne. Su último film fue 5 sangres, sobre 4 ex combatientes afroamericanos que regresan a Vietnam décadas después buscando los restos del jefe del escuadrón. El film es un éxito en varios festivales. Además ha filmado videoclips de artistas como Public Enemy, Prince, Eros Ramazzotti, Michael Jackson, Eminem o The Killers. Además en 1991 Lee impartió un curso en la Universidad de Harvard sobre realización cinematográfica. Dos años después se convirtió en profesor de cine de la Escuela de las Artes Tisch, una dependencia de la Universidad de Nueva York. En 2002 fue nombrado director artístico de la escuela.

 

 

FICHA TÉCNICA

 

Título original: Do the Right Thing

Año: 1989

Duración: 110 min.

País: Estados Unidos

Dirección: Spike Lee

Guion: Spike Lee

Música: Bill Lee

Fotografía: Ernest R. Dickerson

Reparto: Danny Aiello, Ossie Davis, Ruby Dee, Giancarlo Esposito, Bill Nunn, Spike Lee, John Turturro, John Savage, Samuel L. Jackson, Rosie Pérez, Paul Benjamin, Martin Lawrence, Richard Edson, Frankie Faison, Robin Harris, Rick Aiello

 

PELÍCULACOMPLETA