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lunes, 2 de marzo de 2026

IMPERIO - INLAND EMPIRE DE DAVID LYNCH

PROGRAMA 493 (13-02-2026)

 

SINOPSIS

 

La percepción de la realidad de una actriz (Laura Dern) se va distorsionando cada vez más. Al mismo tiempo descubre que, quizá, se está enamorando de su partenaire (Justin Theroux) en un remake polaco inconcluso y supuestamente maldito. (FILMAFFINITY)

 

EDITORIAL

 

El telón negro se abre. Ella observa desde atrás del escenario a toda esa gente que espera con cierta impaciencia. Hace algunos pasos y de un pequeño salto traspasa la línea que está marcada sobre el piso de madera. Siente moverse estando aún de pie, entonces levanta la vista y mira hacia los costados, observa con desconfianza ese vagón de subte que la arrastra tiempo atrás. Se nota todo más viejo, aunque ella esté con un vestido de gala carísimo. Los pasajeros la observan con extrañeza, como si fuera un personaje exótico. Luego de algunos minutos y tantas estaciones, reconoce la estación Medalla Milagrosa. Logra bajar antes de que las puertas se cierren. Sube por las escaleras y sale a esa calle sombría, justo debajo de la autopista. Camina unos metros para adentrarse en un complejo de edificios que da a Avenida del Trabajo, como ella siempre la llamó. Una llave escondida en su cartera de lujo abre la puerta del edificio, mientras cuelga otra más añeja. El ascensor no anda y decide subir los seis pisos por la escalera. Una puerta blanca a medio pintar, la espera, incólume. Prueba con la otra llave y entra a ese “dos ambientes” un tanto descascarado. Hay sonidos extraños y aromas que la llevan a un viaje tanto mental como onírico. 



El sonido llega desde esa pequeña habitación. Está rodeada de fotos de Katharine Hepburn, James Dean, la Monroe, Hitchcock y tantos otros. También hay colores, más de los que recordaba. Mientras tanto, una vieja tele de tubo transmite imágenes de una videocasettera que se encuentra conectada abajo. Allí se ve a una niña bailando con un vestido idéntico al que lleva puesto. Descubre caras conocidas. Muchas de ellas, vecinas que ven las flores crecer desde abajo hace tiempo. La habitación se ilumina y ella empieza a bailar en círculo. Esas caras se le aparecen una al lado de la otra y se ríen, con signo de aprobación. De pronto, las luces se apagan y la casa pareciera deformarse. El edificio realiza chasquidos como si se va a venir abajo. La heroína corre y llega otra a vez hasta la avenida, a la que encuentra un poco cambiada pero no detiene su camino. Vuelve hacia el subte, que acelera sin parar en las demás estaciones. No sabe porque, pero la línea E se transformó en la D y la estación 9 de Julio la espera. La puerta se abre y sale a pasos apurados. Empieza a sentir leves murmullos, levanta la mirada y está parada sobre el escenario. La función está por comenzar. Y ahí, en ese lugar, vuelve a ser la reina de su propio imperio…

 

Marcelo De Nicola.-

 

Canción elegida de editorial

 


IMPRESIONES SOBRE IMPERIO

 


De pronto, la primera claridad que tengo, es la librería de venta de usados vista de manera vertical, como si los edificios crecieran de manera infinita hasta el cielo, y los rayos de la rueda de mi moto los atravesara como acribillándolos en todas direcciones. El sol de las cinco de la tarde que cae como un verdugo certero sobre mi rostro. Aquellas dos cosas son lo único claro. Esas dos imágenes, no me dejarán en paz por años. Volverán en sueños, en recuerdos, volverán en silencio. Mi cuerpo comenzó a ponerse tieso como el asfalto. Ya no siento nada. Febrero arde en las calles, la gente inunda la avenida con su andar pesado, agotado y aburrido. Arrastran sus pies, sus caras ni siquiera fingen expresión alguna. Son frías como el gélido dedo de la muerte que siempre recorre mi espalda. Y el sol, aquel puto sol que arde como un bonzo en esa tarde que se derrite como toda esperanza. Aquella primera claridad se apaga de golpe. Mis oídos zumban como un maldito enjambre enfurecido. Mi nariz arde, pero es lo único que siento. Abro los ojos y la luz se ha ido. Siento mi cuerpo caer, descender. Es todo al revés. Sombras. Luces multicolores. La nada. Yo. Yo solo. ¿Y el otro­? Siempre hay un otro. Intento mover el cuerpo, pero ya no me sirve. Las manos clavadas en la espalda como una daga que atraviesa todo lo que soy de lado a lado. Desconfío de mis movimientos, los encuentro viciados, alterados. 



Los encuentro reducidos a espasmos simbólicos. A tristes serpenteos espásticos. Yo ya no soy mi cuerpo. No soy sus movimientos. Solo queda la película. Solo queda la imagen. Aquello que se ve, que los ojos deducen del tiempo y el espacio. Una mujer inmensa atrapada en unas calzas negras, transpira. Intenta cruzar con su perrito por el medio de Boedo. Los autos doblan e impiden su paso. La mujer los maldice con firmeza, con un odio contenido. Un viejo con paso cansino mira su último sol. El ultimo calor sobre su cara. Él lo sabe. De alguna manera yo también. El subte escupe gente como una concha gigante poblando un universo. Una nube con forma de conejo. Nos miramos un tiempo, hasta que la luz se apaga nuevamente. Es siempre difícil confiar en el otro. El otro de por si es hostil. Es todo lo que no soy. Viene por mí. Por lo mío. El otro, por más que acompañe, siempre es trapero y vil. Ese oro con mayúscula, presente desde la ausencia, ausente en su presencia. Esa sombra de otro. Mi mamá dice que me calle, que deje hablar a mi hermano. Guardo silencio. Hay una discusión. La pelea sube de tono y la cena se vuelve un infierno. El viejo se para de golpe, todo es de golpe con aquel tipo tan ajeno, y revolea desafiante el plato sobre la mesa. Ahora nadie habla. Ya no recuerdo lo que quería decir y no me importa, el miedo me enmudece. Mamá lo mira, el viejo se va sin decir nada para no volver nunca más, para no decir nada nunca más. El plato roto sobre la mesa, las migas, un sifón vacío. Mi estómago se cierra volviendo veneno todo aquello que ingiere. Mi estómago se cierra para siempre. 



Todo mi interior se cierra para siempre. Aquel plato roto cierra cualquier conexión con el exterior. Hay un arma que mi viejo apunta a su cabeza y mi mamá se la quita forcejeando. Hay un auto que acelera en una avenida arriesgando la vida de todos y yo lloro, pero solo un poco. Luego me calmo e intento manejar la situación. Mucho después el plato, el plato roto que rompe algo en mí irreparable. El silencio que ordenan. El silencio que cumplo. La librería de usados se nubla. La bota sobre mi cara. ¿Y el otro? ¿Lo sabré alguna vez? ¿Sabré para donde habrá corrido? Las manos de algunos gorditos bien vestidos, con celulares en la mano, señalan San Juan. Buena opción. Todos hubiéramos corrido para San Juan en contra mano. La bota en mi cara. La mosca insoportable zumbado interminable sobre la lancha. Caen tres, cuatro, seis motos azules. Todos quieren su trofeo y yo con el plato roto en mi pecho. Irreparable. Como bien todos sabemos existen varias maneras de armar un relato. Allí la habilidad del cuentista, allí su capacidad de mantener la atención de quien lee o escucha. El arte de la narración posee una complejidad delicada en donde, tal como dice el ensayista Jorge Wagensberg, dentro de aquel binomio comunicacional que se forma entra la obra y el espectador, ambos deben parecerse al menos un poco en su complejidad. Tanto el artista como el consumidor de ese arte, deben poseer una sensibilidad por lo menos similar, una intelectualidad parecida. De no ser así, de poseer alguno de los dos un estado mayor o tal vez menor, el binomio no funcionaría jamás porque advendría, irremediablemente la guadaña mortal del aburrimiento. David Keith Lynch, es un artista complejo, creador de obras complejas, las cuales desafían a cada instante, a cada plano, en cada línea de diálogo, a su público, a su receptor, haciéndolo participe activo, espectador atento, dentro del análisis sintáctico del lenguaje visual por él propuesto.



Hablo aquí tanto de su obra cinematográfica como de su obra pictórica. Lynch es un autor, de eso no cabe ninguna duda. Sus obras son particulares todas. No existe la liviandad en su arte, ni siquiera en las publicidades por él dirigidas. Ingresar en su universo es caer en la madriguera. Es entregarse a un verosímil armado meticulosamente con mano de orfebre. Cada detalle, cada objeto se resignifica en una obra Lynchiana. Allí la labor del espectador, su concentración profunda, aquella profundidad por donde según el propio David hallaremos al pez dorado. allí la similitud de la que antes hablábamos. No cualquiera está dispuesto a jugar su juego, eso es una realidad. No hay piso firme en ninguna obra Lynchiana y eso molesta, eso raspa. Eso levanta gente del cine porque no todos disfrutan de entregarse al viaje, y tal vez esto no esté tan mal. No disfrutan la sorpresa, el desconcierto, el no saber, el no entender o quizás entender pero más tarde. Y cuando digo más tarde hablo tal vez ya terminada la película, semanas, meses después. Tal vez uno llega a la insoportable idea de que no siempre hay que entender todo en un relato, menos si hablamos de cine. Tal vez nos olvidamos de sentir con el resto de todos nuestros sentidos y nos centramos en la lógica causa – consecuencia con la que creemos convivir cotidianamente. Olvidarse de aquello y sentir con todo el resto, eso, mis queridos amigos, también es cine, y me animo a decir que del mejor. Inland Empire, es un deleite para los que amamos el arte de David Keith Lynch. Encontraremos en el relato una similitud sorprendente y guiños constantes a su obra anterior Mulholland Drive. Creeremos distinguir hasta escenarios utilizados en esta última cinta, situación que resignifica automáticamente, para quien descifra aquella pista, al personaje principal. 



Como verán, una película de Lynch pueden ser varias películas a la vez, depende del ojo que interpreta, de la información que el espectador posea, de su similitud con el artista. David dialogará dentro del film con otra obra suya llamada Rabbits realizada 4 años antes (2002) respondiéndose interrogantes realizados en aquel entonces. La película estará construida con ambientes propios de las peores pesadillas, oscuros, siniestros. El sonido tendrá, como siempre, un papel protagónico dentro del film. También lo tendrán las lentes gran angulares y los primerísimos primeros planos y planos cortos que ayudarán a resaltar la gestualidad siniestra de los personajes. Pero volviendo al sonido, las películas de Lynch suenan, narran sonoramente más allá del dialogo. Respiran, están vivas, palpitan. Un relato vivo es un relato bien hecho. No importa la solidez sobre la que caminamos sino la fluidez del viaje. Como Caronte, David nos llevará por la profunda oscuridad de su inframundo, pero no con la sencilla liviandad del alma muerta, sino con la pesada responsabilidad de sabernos vivos.

 

Lucas Itze.-

 

Canción post impresiones

 


UNIVERSO LYNCH

 


Decir David Lynch es decir surrealismo. Después de un debut en una película animada titulada Seis hombres enfermos en 1966, siguió con un par de cortos, pero no hasta el año 1977 donde se daría a conocer con la rarísima Cabeza borradora, película surrealista y sombría filmada en blanco y negro. Para Stanley Kubrick, una de sus películas favoritas de todos los tiempos. Gracias a esto, atrajo la atención del productor Mel Brooks, quien lo contrató para dirigir El hombre elefante. La catarata de nominaciones y premios que albergó la película (una de las mejores de los ´80), habla a las claras de que Brooks estaba en lo cierto. 8 nominaciones al Oscar (incluído dirección y guión adaptado) y un Bafta a mejor película.



Cuatro años después llegó Dune, su primer fiasco, una multi producción que no tuvo éxito ni en la taquilla ni en la crítica. En 1986 llegó Blue Velvet, lo que terminó de erigir en uno de los grandes directores de la época, otra nominación al Oscar como mejor director, no estuvo nominada a mejor película, a pesar de que Woody Allen, ganador por Hannah y sus hermanas, haya declarado que era la mejor película del año. Después de un par de películas para la Tv, llegó Corazón salvaje, una cinta con críticas buenas y malas pero que le valió la Palma de Oro en Cannes. Luego creó una de las series más aplaudidas de los 90, como fue Twin Peaks (con su película incluida, que fue nominada a la Palma de Oro en Cannes).



En 1997 filma otra obra maestra: Carretera perdida, donde el surrealismo al que nos tiene tan acostumbrado mezclado con el cine negro que pocos como él lo manejan. En 1999 dirige Una historia sencilla, demostrando que Lynch también puede contar historias normales, y hacerlo con gran calidad. Otra nominación en Cannes, un clásico para el a esta altura. El comienzo del siglo XXI lo encontró con otra obra cumbreEl camino de los sueños (Mulholland Drive). Una de las películas más extrañas, pero que demuestra que la marca David Lynch está en su mejor momento. Nueva nominación como mejor director en los Oscar, premio que sí consiguió en Cannes.



En 2006 dirigió INLAND EMPIRE, otra obra surrelista que dejó críticas de las mejores, y también de las peores… A partir de ahí, sólo se dedicó a filmar cortos, y documentales hasta que en 2017 volvió con el cierre de Twin Peaks, titulada el retorno, con la mayoría de los protagonistas 25 años después. David Keith Lynch nos dejó el 16 de enero de 2025, a los 78 años. Y se convirtió en leyenda…

 

FICHA TÉCNICA

 

Título original: Inland Empire

Año: 2006

Duración: 176 min.

País: Estados Unidos

Dirección: David Lynch

Guion: David Lynch

Reparto: Laura Dern, Justin Theroux, Harry Dean Stanton, Grace Zabriskie, Jeremy Irons, Diane Ladd, William H. Macy, Julia Ormond.

Música: David Lynch

Fotografía: David Lynch, Odd-Geir Sæther

 

PELÍCULA COMPLETA

martes, 1 de julio de 2025

EL HOMBRE DE LOS SUEÑOS - DREAM SCENARIO DE KRISTOFFER BORGLI

PROGRAMA 469 (30-05-2025)

 

SINOPSIS

 

Paul Matthews, un desventurado padre de familia, ve cómo su vida da un vuelco cuando millones de extraños empiezan a verle en sueños. Pero cuando sus apariciones nocturnas toman visos de pesadilla, Paul conocerá el reverso negativo del estrellato. (FILMAFFINITY)

 

EDITORIAL

 

Me encuentro en una cueva cavernosa, sé que lo es porque la luz que emana el resquicio de la puerta, me da a entender que detrás de mí hay muchas formaciones rocosas. De esa puerta se vislumbra una Luz de color blanco atzilutico. Tomo coraje, me acerco y la abro. Camino por ese sendero que se abre. ¿Qué es lo que veo? ¿Qué tipo de paisaje se encuentra frente a mí? ¿Qué flora percibo a mí a rededor? En mi caso es un bosque magnífico de coníferas, y se escucha el susurro del viento que me llama. Continuó caminando, y veo entre la maleza un pequeño zorro. Me susurra una palabra: ’persevera”. Y cómo si fuera la afirmación que necesitaba, continúo con paso firme, por ese hermoso bosque, bañando con aroma de pinos y eucaliptos. Diviso a lo lejos, en un claro, una cabaña. Muy hermosa pero extraña, con ventanas redondas de distintos tamaños, y una puerta con arabescos tallados en la madera. Ingreso y me encuentro con una mesa redonda rodeada de sillas en lo que pareciera una cocina comedor, la chimenea está encendida, y miro hacia mi lado izquierdo. Ahí es cuando veo a ese ser, tan maravilloso, tan hermoso, casi brillante en contraste con la oscuridad, pues la puesta de Sol va tomando su lugar en el firmamento. Este ser, con esos ojos brillantes como jades de hielo se me acerca, me observa, toma mi rostro entre sus manos y choca su nariz contra la mía. Se queda a centímetros de mi boca, puedo sentir su respiración. Siento el calor de su cuerpo mientras me toma por la cintura y acerca sus labios a mi oído. Me susurra la palabra “Pedime” 3 veces. Y yo le pido 3 cosas. En ese momento me doy cuenta de que aquello que me sostiene soy yo misma, mi contraparte, mi propio Dios. Y que cualquier cosa que yo le pida me lo puede conceder. Lo sabe todo el mundo. 



Habiendo sembrado esas 3 semillas en mi propio inconsciente, nos fundimos en un beso suave y pasional, mi alma bipartita se vuelve a juntar. Y me acompaña de regreso hasta la puerta de la cabaña. Quisiera quedarme ahí toda mi vida, donde el viento susurra mi nombre y las gotas de lluvia caen contando mil historias. Sigo mi camino, por ese sendero maravilloso, ya completamente a oscuras.  y me encuentro nuevamente con el tierno animalillo que me indica nuevamente un mensaje. “No claudiques”. Y cuando por fin me encuentro en el marco de la puerta que me lleva a la cueva, para volver de ese maravilloso viaje onírico, me veo arrastrada con violencia hacia el interior por una mano fuerte y putrefacta. Sin entender muy bien cómo, estoy nuevamente enfrente del ser de la cabaña, solo que ahora está todo chamuscado y huele a muerte vieja. Me sujeta con una firmeza descomunal, de la nuca con una mano y de la cintura con la otra, y pone su boca sobre la mía haciendo succión. Toma mi halito de vida con esos depravados labios putrefactos mientras siento que mi pecho se vacía. De repente todo comienza a girar y estoy rígida en mi habitación. No puedo moverme, y sigo sintiendo esa presión en el pecho, y en medio de esa horrenda parálisis aparecen esos mismos ojos helados, y ese mismo rostro, otrora hermoso, devenido en un despojo de carnes mustias. Esta vez se abalanza encima mío en un frenesí encarnizado por morder mi cuello, por violar mi cuerpo. Por robar mi confianza y hacerme víctima de las vejaciones más oscuras. Lucho, grito, lloro, rezo. Pero no hay Dios que me salve. Finalmente me entrego a la muerte, anhelando volver a mi cabaña, anhelando esos brazos y besos gentiles que en otra vida este ser me supo dar.

 

Camila Dubinsky.-

 

Canción elegida para la editorial

 


IMPRESIONES SOBRE EL HOMBRE DE LOS

SUEÑOS

 


Siempre hemos preferido ser los protagonistas de nuestros propios sueños. Esos que rondan en la cabeza y se convierten en una historia de amor, de suspenso o en alguna pesadilla. El mundo onírico lo hemos tratado hasta el hartazgo. El análisis psicológico y hasta metafísico los ha estudiado desde hace años. Y también hace años, alguien afirmaba haber soñado con cierto rostro que le mostraban en imágenes, alrededor del mundo. Años después, se confirmaba que esa persona (identificada con This Man) no existía y era todo parte de una noticia falsa, pero ayudado por la visualización de la imagen y la ayuda del subconsciente, podría ser parte de algún sueño. Se había viralizado cuando todavía ese verbo no estaba tan de moda. Sabiendo la historia o no, Kristoffer Borgli llevó a la pantalla una situación parecida cuando escribió el guion de El hombre de los sueños (Dream Scenario en su idioma original). Nicolas Cage, en una de sus actuaciones más convincentes, interpreta a Paul Matthews, un tímido padre de familia y profesor de biología evolutiva, que empieza a ser reconocido por aparecer en los sueños de las personas de la noche a la mañana. 



La película arranca con Sophie, una adolescente, que empieza a flotar hacia el cielo mientras alguien que rastrilla hojas la mira sin hacer nada, mientras ella le grita papá… Luego, nos enteraremos que es una de las hijas del protagonista, que le está contando su sueño al padre, quien se preocupa y se pregunta porque no hacía nada al respecto. El film, en sus comienzos, recordará a ciertos tonos de colores y fotografía de Woody Allen. Incluso la forma de hablar de Paul y hasta algunas charlas sobre la neurosis, nos recuerdan al genio neoyorkino. Y sin dudas, el director bebe de las fórmulas más reconocidas de autores como Charlie Kauffman, Spike Jonze o Michel Gondry. La fotografía recurrirá a opacos y oscuros, lleno de marrones y azules. Los planos jugarán todo el tiempo con el salto entre lo real y lo onírico. Recurrirá a los primeros planos para enfatizar en las reacciones del protagonista y utilizará los planos subjetivos para ponerse en la piel de lo que ven los personajes. El montaje tendrá que conjugar muy bien lo que pasa en el plano real de lo que pasa en los sueños, ya que irá de un punto a otro con dinamismo. La banda sonora irá cambiando a medida que cambia el personaje y la música minimalista también nos recordará a ciertas obras de Allen. El guion llevará las riendas de la historia y el personaje principal se pondrá toda la curva dramática sobre sus espaldas. La película partirá desde la comedia, cuando Paul empiece a darse cuenta que es famoso para luego caer en el drama y terminar en una especie de terror, aunque esté lejos de serlo. 



El personaje de Cage subirá al Olimpo de la fama para caer abruptamente y desaparecer, casi como un homenaje a lo que fue la carrera del actor. El director mostrará una ácida crítica a las agencias de publicidad, que intentan vender un producto o posicionar a una persona a cualquier costo para desecharla cuando esta no les sirva más. También Borgli hará una crítica a la era de las redes sociales, a la viralización, la fama efímera y a la cancelación. Será en esos últimos minutos que la película girará y perderá la fuerza del comienzo entrando en un laberinto del que alguien como Nicolas Cage puede salir. La fama de Paul será el fin de su tranquilidad, de su matrimonio y de su aburrida vida como profesor. Quizás problemas que estaban escondidos y que salieron a la luz por culpa de los sueños. Y así su aparición en sueños pasó de ser un mero testigo a un asesino que asustaba a la población. ¿Cómo reaccionaríamos nosotros estando en el lugar de Paul? ¿Cómo reaccionaría la sociedad? Borgli muestra que en este mundo agitado lo llevaría a lo más alto para después dejarlo caer y patearlo en el piso. Y creemos que está en lo cierto. Ya sobre el final, aparecerá la tecnología para acapararlo todo. Quizás en el futuro, exista ese aparato para poder desde ahí, transformarte en El hombre de los sueños.

 

Marcelo De Nicola.-

 

Canción post impresiones

 


UNIVERSO BORGLI

 


Kristoffer Borgli nació el 9 de agosto de 1985 en Oslo, Noruega. Creció en un pequeño suburbio a las afueras de Oslo, donde el skate y la realización de vídeos dominaron su juventud. A los 16 años, trabajó en una tienda de vídeos durante unos tres o cuatro años, lo que despertó su interés por el cine y lo inspiró a dedicarse a la cinematografía. El primer largometraje de Borgli fue DRIB, "un documental real basado en una bebida energética falsa". Su segundo largometraje es Enferma de mí de 2022, una historia sobre una relación, el arte contemporáneo y la creación de identidades/personalidades alternativas. Su último film fue El hombre de los sueños, con Nicolas Cage, con el que empezó a ser reconocido por los críticos y el público.

 

FICHA TÉCNICA

 

Título original: Dream Scenario

Año: 2023

Duración: 96 min.

País: Estados Unidos

Dirección: Kristoffer Borgli

Guion: Kristoffer Borgli

Reparto: Nicolas Cage, Julianne Nicholson, Dylan Gelula, Lily Bird, Jessica Clement, Michael Cera, Dylan Baker, Tim Meadows, Kate Berlant.

Música: Owen Pallett

Fotografía: Benjamin Loeb

 

PELÍCULA COMPLETA

miércoles, 14 de mayo de 2025

EL ORIGEN - INCEPTION DE CHRISTOPHER NOLAN

PROGRAMA 465 (25-04-2025)

 

SINOPSIS

 

Dom Cobb (DiCaprio) es un experto en el arte de apropiarse, durante el sueño, de los secretos del subconsciente ajeno. La extraña habilidad de Cobb le ha convertido en un hombre muy cotizado en el mundo del espionaje, pero también lo ha condenado a ser un fugitivo y, por consiguiente, a renunciar a llevar una vida normal. Su única oportunidad para cambiar de vida será hacer exactamente lo contrario de lo que ha hecho siempre: la incepción, que consiste en implantar una idea en el subconsciente en lugar de sustraerla. Sin embargo, su plan se complica debido a la intervención de alguien que parece predecir cada uno de sus movimientos, alguien a quien sólo Cobb podrá descubrir. (FILMAFFINITY)

 

EDITORIAL

 

La mano transpira y busca alguien que la sostenga. Se escuchan sirenas, gritos, llantos. Está todo oscuro alrededor. La luz se cortó luego de una explosión lejana. El corazón late cada vez más fuerte. La respiración se entre corta. El cuerpo quiere moverse, pero no puede. La voz intenta gritar con fuerza, pero algo la detiene. La mano, el corazón, la respiración, el cuerpo, la voz… en realidad son todas partes de mi cuerpo. Cada tanto veo una pequeña luz que titila. Las voces son irreconocibles, incluso en idiomas que no conozco. Me llevo la mano transpirada a la cara y siento algo líquido alrededor de ella. Pienso si será sangre, y de serlo, de donde viene y porque… No tengo recuerdos, intento memorizar, pero está todo en blanco. Mi mente se dispara hacia recuerdos lejanos. La infancia, las primeras risas, algún paseo, un beso. 



Recuerdos que se asemejaban al final de una película. De pronto, empiezo a sentir un olor a humo que se hace cada vez más cercano. El calor empieza a envolverlo todo. Siento que me voy a desmayar. Es más, por momento, quiero, necesito desmayarme. Pero encuentro fuerzas de quien sabe dónde para mantenerme despierto. Los ojos titilan y alguna lágrima empieza a caer. En un momento, otro sonido me hace saltar de repente. Es una alarma, que está a centímetros de mi oído. Me despierto y me doy cuenta que fue todo un sueño. O una pesadilla. Intento levantarme, pero no puedo. La mano me transpira. Una mezcla de sudor y sangre recorre mi cara. Las sirenas se escuchan cada vez más cerca. El humo se hace insoportable. Las voces empiezan a apagarse. Siento que me estoy por desmayar. Quizás sea lo que necesito para descubrir el origen de todo esto…

 

Marcelo De Nicola.-

 

Canción elegida para la editorial

 


IMPRESIONES SOBRE EL ORIGEN

 


Realicemos esta experiencia juntos. Desde el negro absoluto fundimos lentamente a una habitación iluminada de manera cenital, o sea, quiero decir, que la luz cae de manera focalizada en ángulo recto hacia el suelo. Esta luz ilumina solamente una mesa con un mantel de tela a cuadros naranjas y blancos. Sobre la mesa, únicamente un florero de vidrio transparente con agua hasta la mitad y una sola flor en su interior. Una rosa blanca, de pétalos frescos y húmedos. La magia se ha producido. La base de todo arte se ha desarrollado y se ha filtrado a través de nuestro sistema nervioso y nuestros sentidos. Queramos o no la idea ha sido instalada. Queramos o no hemos habitado aquel espacio narrado con el solo hecho de ser sugerido, sugestionado, narrado. Con mayor o menor intensidad, hemos visto la mesa, le hemos dado una dimensión, diferente para cada persona con seguridad, hemos seleccionado una temperatura para la calidez de luz que jamás detallamos en la descripción, pero aun así, cada uno, cada una, con seguridad completó aquella información omitida. No habrá faltado el que otorgó cierta textura particular al mantel. Que recordó algún mantel ya visto, ya vivido. Una visión que vino a participar como experiencia mnémica ya registrada, como recuerdo categórico representativo evocado como respuesta urgente a una necesidad genérica. Por último, fue el turno de aquel recreo para la mente, para que la imaginación juegue libremente, ya sin ninguna atadura, el turno de la rosa blanca de pétalos húmedos. 



Allí solo hubo lugar para el pensamiento poético, la belleza y lo efímero. Bastó simplemente servirnos de algunos sonidos y de un par de directivas para desafiar cualquier lógica espacio temporal e instalar en tu mente una idea que antes no había, hacerte viajar a un lugar diferente del original y obligarte a completar detalles con experiencias propias. El hecho artístico, tal como lo mencionaba nuestro amigo Jorge Wagensberg, es un hecho binario, es una relación entre el que escribe, el que canta o el que esculpe y el que consume ese arte. Él dice, que ambas personas deben parecerse un poco, siquiera en la complejidad de su mente. Quien lee a Joyce debe tener una complejidad parecida a la de Joyce, ya que si su complejidad fuera mayor o tal vez menor, caería, inevitablemente, en el aburrimiento. En nuestra experiencia del comienzo, quien no conociera el idioma, por ejemplo, hubiera quedado automáticamente afuera del efecto de la misma cayendo inevitablemente en el oscuro abismo del tedio. Recordemos el micro relato de Augusto MonterrosoEl dinosaurioCuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí.  Misma experiencia, mismo viaje. Volvemos a instalar una idea, ahora con elementos seleccionados de manera mucho más refinada, más literaria, más sugestiva, con mayor capacidad evocativa, logrando un resultado claramente superior. El objetivo comunicacional es el mismo, cambia el arquitecto. Cambia el que instala la idea en la otra parte del binomio. Cambia el mago. Cambia el truco. ¿Qué pasaría si pudiéramos llevar este tipo de manipulación, este tipo de viaje, al desarrollo onírico? ¿Si pudiéramos controlar de manera consciente aquel mundo inconsciente, ese mundo que posee sus propias leyes, aquel mundo que los surrealistas intentaron plasmar en su arte? 



Esta será un poco la premisa del film El Origen o Inception del director y guionista Christopher Nolan. La película será un thriller psicológico que buscará resolver el conflicto interno de Cobb, protagonista de la trama, el cual se reflejará en otro externo que le impedirá ver a sus hijos e ingresar legalmente a su país de origen. Cobb trabajará con un grupo de operaciones insertándose en los sueños de la gente para robar información. Será un estafador experimentado, el mejor en lo suyo. Una especie de “Nueve Reinas” pero llevado a otro terreno, a otro idioma. Aparecerá un desafío del que no podrá escapar, una perfecta construcción del conflicto. Deberá realizar, insertar, una idea de origen en la mente de otra persona. Algo hasta entonces, aparentemente, nunca hecho. Descubriremos allí la mentira. Inicialmente, notaremos que ya la propuesta misma es la inserción propia de una idea. Sin darnos cuenta, casi en un descuido, el personaje que propone, Saito, ya está realizando aquello propuesto. Y claro, lo logra. Cobb tomará el desafío, porque él ya ha realizado aquel proceso nefasto y manipulador. La trama se desarrollará a través de escenarios oníricos, habrá referencia a la mitología griega con la introducción de Ariadna aquella princesa cretense que ayudará a Teseo a salir del laberinto del minotauro, seguramente para lograr cierto guiño o acercamiento a la teoría freudiana



Habrá un dato más que curioso, con las iniciales de los nombres del equipo que organiza Cobb se formara la palabra DREAMS, sueños en inglés, información que me aportaron claramente ya que es casi imposible llegar solo a esas orillas. La acción tendrá un ritmo atrapante, que ayudará a que no nos detengamos a pensar demasiado en la trama sino a estar pendiente de otros detalles. El maquillaje de la obra será excelente al igual que sus efectos especiales. Las actuaciones, en especial las de Di Caprio y las de Watanabe serán precisas, orgánicas y nos ayudarán a naturalizar un universo que cambia con un pestañar de ojos. Cillian Murphy llevará adelante la difícil tarea del antagonista sin resistencia. Será el malo sin saberlo, será el que sufre sin ser el protagonista. Tendrá la delicada tarea de ser la fuerza opuesta sin serlo, de llevar aquel papel sin llevarlo. El oyente despierto llamará aquí la atención diciendo que al principio hablamos de conflicto interno y que allí depositamos al antagonista, y será verdad. Cada cual desatará su propia batalla, ese será el juego de El origen. Las batallas internas de cada uno, el lugar que uno elige para darlas, el momento exacto que uno dice basta y decide al fin retirarse para siempre.

 

Lucas Itze.-                

 

Canción post impresiones

 


UNIVERSO NOLAN

 


Nacido en WestminsterLondres, el 30 de junio de 1970. Empezó a realizar películas a la edad de siete años usando la cámara Súper 8 de su padre y sus juguetes como personajes. Estudió literatura inglesa en la University College de Londres, mientras realizaba varios cortometrajes en una escuela de cine. Su corto Tarantella fue proyectado en Image Union, una exhibición de cine independiente en PBS, en 1989. Otro de sus cortos, Larceny, fue proyectado durante el Cambridge Film Festival en 1996. Sin embargo, se haría notar con uno de sus más notables: Doodlebug, protagonizado por el actor Jeremy Theobald. En 1998 sale Following, film realizado mientras terminaba sus estudios universitarios, en donde sus amigos hacían los papeles principales. Cuenta la historia de un escritor obsesionado con el seguimiento a otras personas, luego de un bloqueo mental. Un film rodado en 16 mm y con un presupuesto de 6.000 dólares, filmado sólo los fines de semana, en donde Nolan escribe, dirige y es el encargado de la fotografía. Ya en Estados Unidos, filma Memento, basada en una historia de su hermano John que saldría a la luz un año después. La película fue un éxito de crítica y premios, teniendo dos nominaciones al Oscar como mejor guion original y mejor montaje. Además de nominaciones al guion y a la película en varios festivales estadounidenses. Su nombre empezaba a ser reconocido en el mundo, pese a su juventud.



Dos años después dirige a dos estrellas como Al PacinoRobin Williams, junto a la oscarizada Hilary Swank en Noches Blancas (Insomnia), donde un detective de Los Angeles viaja a Alaska para intentar resolver un crimen. Aunque el problema del insomnio y el contacto con el sospechoso empiezan a hacer mella en el protagonista. El film es un remake del film noruego Insomnia de Erik Skjoldbjaerg. Este film termina de convencer a la Warner, con quien negocia para ser director de su próximo proyecto: la nueva trilogía de Batman. En 2005 entonces, arranca con Batman Inicia, donde cuenta los orígenes y la infancia de Bruce Wayne, antes de convertirse en el guardián de la ciudad. El éxito tanto de crítica como de público fue enorme, sobre todo por mostrar esa faceta más personal del súper héroe.



Un año después dirige El gran truco (The Prestige), una competencia entre dos magos amigos, pero luego de hicieron enemigos irreconciliables. Nominaciones al Oscar en aspectos técnicos y otra buena recepción de la crítica. En 2008 llega la segunda parte de la zaga del Murciélago, esta vez titulada El Caballero de la Noche, donde Batman se enfrenta a su gran enemigo: el Joker. Muchos pensábamos que el Guasón jamás iba a ser igualado, pero Nolan encontró al fallecido Heath Ledger en uno de los mejores villanos de todos los tiempos. Para muchos, de las mejores películas sobre el enmascarado.



Dos años después vuelve con Inception (Origen), otra película aclamada en todo el mundo. Los sueños y el tiempo, como en todas sus películas, vuelven a ser tema principal. En 2012 llega la tercera parte de la trilogía de Batman, donde esta vez el guardián de Ciudad Gótica luego de desaparecer por ocho años, es un fugitivo. Sin embargo, la aparición de Bane, un despiadado terrorista que obliga a volver a Batman del exilio. Nuevamente un éxito rotundo. Como cada dos años, vuelve a la pantalla en 2014 con la superproducción Interestellar, un proyecto de Steven Spielberg sobre unos trabajos de Kip Thorne, uno de los genios de la física teórica. Finalmente, Nolan terminó siendo el director luego de juntarse con la Paramount y Thorne colaboró con el guion de los hermanos Nolan para darle más credibilidad a la historia. Esta cuenta que en un futuro, al ver que la Tierra está llegando a su fin, un grupo de exploradores emprenden una misión que puede salvar a la humanidad: viajar fuera de la galaxia para encontrar un lugar donde se pueda garantizar el futuro de la raza humana. Esta vez, debido a su compleja historia, el film no pasó inadvertido, y las críticas fueron del amor al odio, pero el director logró algo que pocos logran: no pasar inadvertido.



En 2015 dirige Quay, un cortometraje documental de 8 minutos sobre los hermanos Quay, figuras respetadas dentro de la comunidad de la animación Stop-Motion. Luego llegó la hora de otra de sus grandes obras: Dunkirk. Una potencia visual de casi dos horas que se centra en la Segunda Guerra Mundial, donde nos cuenta la historia de miles soldados británicos y franceses que están apostados en la playa de Dunkerque, Francia, mientras el ejército alemán avanza a paso firme. Sólo un milagro podrá salvarlos. Otro éxito de crítica. En 2020 filma Tenet, otro film de espionajes y viajes en el tiempo. La consagración definitiva llegaría en 2023 cuando se pone al mando de Oppenheimer. Con la historia del creador de la bomba atómica, Nolan logra los premios a mejor película en las más importantes citas de cine, con un Cillian Murphy en un papel inolvidable.

 

FICHA TÉCNICA

 

Título original: Inception

Año: 2010

Duración: 148 min.

País: Estados Unidos

Dirección: Christopher Nolan

Guion: Christopher Nolan

Reparto: Leonardo DiCaprio, Joseph Gordon-Levitt, Ken Watanabe, Elliot Page, Cillian Murphy, Marion Cotillard, Tom Hardy, Tom Berenger, Michael Caine.

Música: Hans Zimmer

Fotografía: Wally Pfister

 

PELÍCULA COMPLETA