miércoles, 21 de marzo de 2018

GATICA, EL MONO



EDITORIAL

Suele decirse en ciertos foros que el éxito se alimenta de los aplausos. La obra de arte, cualquiera sea su área de expresión, se concluye y hasta logra su verdadero clímax, en el vivido aplauso de su público. Se medirá entonces el éxito para estos muchachos epidérmicos en la masividad alcanzada, naufragando así la obra en el plácido océano de los aplausos, confundiendo tal vez la aceptación con la realización artística. Habrá también otro grupo, quizás más oscuro, siempre más solitario, que componga sus milongas, que fecunde sus versos más imposibles, que respire cada coma de sus viscerales textos en aquella certeza de que el éxito se alimenta en realidad no de los aplausos sino de las personas. Se nutrirá aquella perra diosa, en términos del propio D. H. Lawrence no de la conmoción generada por el certero manejo y posterior cruce de energías que la gesta, sino del propio artistas. Será el autor su propia obra. Será su ego el alimento de aquella feroz jauría hambrienta de brillos y libertades, celosas de ojos que miren distinto. Será el éxito entonces un concepto burgués. 


Se le exigirá al autor exitoso una moral acorde al éxito alcanzado por su obra y asimismo no tardará en llegar para terminar de condimentar toda esta fábula la idea de opinión, eliminando al fin perversamente cualquier vestigio del artista si a esta altura de él algo quedara. El rock saldrá a dar adolescentes explicaciones de sus exabruptos, el cine dejará de ser interesante y perderá así aquel brillo propio de la picardía que invita a mirar de la vereda de enfrente, la literatura seguirá las reglas y todos serán el mismo libro y la pintura no superará de ninguna manera la etiqueta y todo se manejará sobre la recta inclaudicable de un triste patrón. Allí, queridos amigos, estimada tertulia, habremos perdido la batalla. Resistiremos los que podamos desde la periferia, autoexiliados de aquel juego malicioso, oscuro y macabro. Caminaremos por el pasto salvaje y verde y no por el camino por todos pisoteados ya sin vida como nos aconsejara alguna vez nuestro hermano Henry Miller y le gritaremos desde el bar de enfrente a esos tipos que no hemos venido a este mundo a hacer negocios. El futuro será para nosotros tal vez un lugar inaccesible, pero pagaremos nuestra cuenta en la certeza de que el instante que le sigue a este ahora será al menos genuino.

Lucas Itze.-


Canción post editorial


También sonaron dos grandes homenajes del punk nacional 




IMPRESIONES PARA GATICA, EL MONO


El oro y el barro. El éxito y el fracaso. El mundo a los pies. El sueño de la gloria eterna. El lujo, la fama y el dinero. El difícil pasaje de no tener nada, a tenerlo todo. Los amigos del campeón. Los golpes que duelen más que en un cuadrilátero. Los momentos donde no hay nadie en el rincón, y solo se espera que alguien tire la maldita toalla. El infierno tan temido. Hasta allí llegan ciertos seres de carne y hueso convertidos en héroes. Y una vez allá arriba, es muy difícil no marearse. Los desclasados, los que desde chicos vieron el lujo en manos de otro, sienten que ese momento durará para siempre. Que lo efímero no existe. Que ahora, están del otro lado. Algunos seguirán siendo parte de ese pueblo abandonado a la deriva, donde ellos serán la voz de los olvidados. El boxeo, deporte trágico si los hay, es quizás el mejor ejemplo de estas palabras. Junto al fútbol, son quizás las pasiones argentinas donde el pobre puede luchar de igual a igual contra el rico. Muchos de ellos, por cierto, lo aprendieron viviendo la ley de la calle, creciendo así, a los golpes, literalmente hablando. Será por eso, que muchas veces son ninguneados, o directamente, maltratados por la alta sociedad. Porque serán los negros agrandados y fanfarrones, que en lo suyo, fueron mejor que nadie pero la envidia entiende muy poco de eso. 


José María Gatica, el Tigre, como le gustaba a él, pasó por todo eso. El apodo Mono, despectivo, fue algo que renegó siempre. Nunca fue campeón mundial, pero a pesar de eso, su ascenso meteórico, su amistad con Perón y Evita y su apego a las clases populares lo catapultaron a la fama. El genial Leonardo Favio, que compartía muchas cosas con Gatica, fue el encargado de llevar su historia al cine. El film transitará la vida desde la llegada a Buenos Aires, hasta su accidental muerte. La aparición de una locomotora envuelta en humo será el comienzo del film. Será el paso del pueblo a la gran ciudad. Será encontrarse con la cruda realidad de venir de una provincia y sufrir los primeros insultos, como los de esa señora que lo trata de chorro y atorrante, repitiendo que ella es argentina y cristiana, al contrario de Gatica o su entrañable amigo el Rusito, de claras raíces judías. La película tendrá una fotografía lúgubre y oscura en la mayor parte del film, mostrando esa penumbra que acosará al protagonista desde el primer momento. El director hará un gran uso del encuadre, y serán los primeros planos de Gatica los que ayudarán a ponernos en su situación, sobre todo, en las escenas deportivas. 


Favio mostrará el ascenso y la caída del boxeador, en comparación a la historia peronista. Hará uso de los graphs, de la voz en off, y de imágenes de archivo de ese primer noticiero llamado Sucesos Argentinos. Mariano Mores será uno de los encargados de la música, con esos tangos tan gardelianos, encastrando la música y las imágenes. La banda sonora también jugará con lo que se proyecta, en algunas escenas dentro del ring que parecen interminables, por el sufrimiento de los golpes recibidos. El relato será crudo y nos mostrará al típico macho argentino, quizás, en una imagen bastante más alejada de lo que vemos hoy, por suerte, del hombre en el país. Edgardo Nieva, el protagonista, será fiel al personaje, tanto, que hasta se hizo cirugías para parecerse más en la vida real. Las historias de estos héroes para nada anónimos, casi nunca tienen finales felices. Su proscripción por peronista, lo devolverá casi a la miseria. La caída, después de tenerlo todo, siempre es más fuerte. El olvido, que es como la muerte, será quien venza al final del camino. Quedará la historia para juzgar al hombre, y los récords, al deportista. Hasta ahí llegarán, los que tuvieron que crecer a las piñas y a aprender a vivir sin cadenas…

Marcelo De Nicola.-

Canción post impresiones



UNIVERSO FAVIO


Nacido en Mendoza, en un barrio pobre y complicado, donde soportó el abandono de su padre. Pasó gran parte de su infancia internado; conflictivo, siempre escapó o se le expulsó. Una serie de robos pequeños lo llevaron incluso a la reclusión carcelaria.
Su madre, Laura Favio (o Fabio) actriz y escritora de radioteatros, solía conseguirle «bolos» (pequeños papeles escasamente remunerados) en Mendoza; etapa en la que además comenzó a preparar sus primeros libretos.
En 1960 realizó un corto llamado El amigo, que narra la historia de un chico que lustra zapatos en la puerta de un parque de atracciones.
En 1965 llegó su primer largo, con el cual se ganó el aplauso de la crítica: Crónica de un niño sólo.
Un año después dirigió El romance del Aniceto y la Francisca, de cómo quedó trunco, comenzó la tristeza y unas pocas cosas más..., considerada una de las mejores películas argentinas de todos los tiempos. Aniceto, interpretado por Federico Luppi está enamorado de Francisca, una chica decente, la “santita” del pueblo, pero también seduce a Lucía, apasionada y sexual, la “putita” del Aniceto…
En 1969 estrena El dependiente, escrita por su hermano, sobre un empleado de una ferretería, que empieza a pensar que si su patrón se muere, él puede quedarse con el negocio.
Durante esos años empezó a componer y empezó a forjar una carrera como cantante solista donde tuvo un éxito tremendo, presentándose, entre otros festivales, en Viña del Mar.
En 1973 filma Juan Moreira, la historia de un gaucho que es encarcelado erróneamente y al salir jura venganza, donde se mete en el mundo de la política, las traiciones y la muerte.
En 1975 dirige Nazareno Cruz y el Lobo, la historia de un séptimo hijo varón que por las noches se convierte en Lobo, pero que después de enamorarse se le aparece el Diablo, e le aparece el Diablo, quien le advierte que el amor provoca un efecto negativo en Nazareno, que es la consecusión de aquella legendaria maldición. Nazareno tendrá que decidir entre vivir vagando por las noches o dejar de lado sus sentimientos.
Un año después llega Soñar, soñar, con Carlos Monzón como protagonista. La historia de un trotamundos que ofrece números artísticos, y en un viaje se encuentra con un empleado municipal que quiere ser artista. Allí nacerá una gran amistad e intentarán hacerse famosos en Bs As.
Después del exilio que sufrió durante la dictadura, volvió al ruedo recién en 1993 con el film Gatica, el Mono, la historia del legendario boxeador argentino. Ganó el Goya a la mejor película en habla hispana.
En 1999 dirige el documental Perón, sinfonía de un sentimiento, donde narra la historia política del político argentino.
Su último film fue Aniceto, remake de su propio film del año 66. Después dirigió un corto titulado Gente querible, en el que se emitían frases de próceres argentinos sobre imágenes de películas de Leonardo Favio.
Y por último participó del film 25 miradas, 200 minutos. Película conformada por 25 cortometrajes de 8 minutos de duración cada uno. Mirada introspectiva sobre la historia de Argentina, desde el punto de vista de 25 directores de cine que participan de esta puesta, con motivo del Bicentenario de Argentina. Entre los directores se destacaban: Adrián Caetano, Carlos Sorín, Lucía y Esteban Puenzo, Lucrecia Martel, Bruno Stagnaro, Juan José Jusid, Juan Taratuto, Alberto Lecchi, Paula Hernández y Gustavo Taretto, entre otros.
Falleció de neumonía en una clínica de Buenos Aires, el 5 de noviembre de 2012, luego de estar varias semanas internado…

Otro homenaje al boxeo



FICHA TÉCNICA

Título original: Gatica, el mono
Año: 1993
Duración: 136 min.
País: Argentina
Dirección: Leonardo Favio
Guion: Leonardo Favio, Jorge Zuhair Jury
Música: Dámaso Pérez Prado, Iván Wyszogrod
Fotografía: Alberto Basail, Carlos Torlaschi
Reparto: Edgardo Nieva, Horacio Taicher, Juan Costa, María Eva Gatica, Kika Child, Virginia Innocenti, Adolfo Yanelli, Eduardo Cutuli, Cecilia Cenci, Armando Capo.

SINOPSIS

Filme argentino basado en la vida de José María Gatica "El mono", uno de los boxeadores argentinos más populares (aunque también controvertidos) de la década de 1940, desde su infancia en Buenos Aires hasta su ascenso al éxito veinte años más tarde, y finalmente su dramática caída debido a los cambios políticos causados por el derrocamiento de Perón en los años cincuenta. Desde sus comienzos, Gatica despilfarró el dinero y dejó de lado los entrenamientos, perdiéndose en los placeres y excesos de la noche. Considerado como un ferviente peronista, su vida se complica después del derrocamiento de Perón en 1955, pues es perseguido y se le retira la licencia de boxeo. Su viejo rival en el ring, Prada, le ofrece un puesto en su restaurante, pero al final de su vida Gatica se dedicó a vender chucherías en partidos de fútbol hasta su trágica muerte.

Film completo ACÁ

miércoles, 28 de febrero de 2018

LIBERTAD - LAISVÉ (FREEDOM)



EDITORIAL

La arena cae entre los dedos. Los pies descansan sobre esa playa desierta, mientras el agua intenta atraerlos para sus adentros. El sonido del viento inspira tranquilidad. Las nubes crean formas poco identificables. El sol arde más que nunca. Apenas se ve alguna pisada en el horizonte, ya que las huellas desaparecen casi al instante. La vida parece apagarse en un infierno desolador, aunque en realidad, es solo un comienzo. El punto cero de esta nueva historia. Mente en blanco. Manos haciendo dibujos sobre el suelo. Oídos abiertos para escuchar nuevos silencios. El ser y la nada. La vida y la muerte. Una especie de paraíso errante. Un destierro infinito. Hasta ahí llegan ciertas almas en busca de algún perdón divino. Será el desvío que tomen los valientes. Será el encuentro de los olvidados. Los que juraron no caer en las estúpidas reglas de la sociedad. Los que saben que no son solo tres silabas pintadas en una pared. Porque esa palabra está en su cabeza. Será el puntapié inicial para ese largo recorrido. Dependerá de cada uno encontrarle el significado. Y de esa forma hallar el verdadero camino a la libertad.
                                                    
Marcelo De Nicola.-

Canción elegida para la editorial



Siempre nos preguntaremos a donde está la libertad



IMPRESIONES SOBRE LIBERTAD


La libertad está en la pregunta, jamás en la respuesta. Saber solo nos da herramientas para redireccionar nuestras visión sobre aquello que cuestionamos, de otra manera, el conocimiento, solo sería un paso más hacia la muerte, hacia el desencanto y la soledad. Vacío están los bares de los que añoran el saber por el saber mismo, fríos los cafés sobre sus mesas. Es el miedo que los invade y paraliza, que los conforma con lo conocido, sin saber que más allá hay aún todo un mundo. Un mundo que se ilumina con la próxima pregunta. Ni siquiera el arte los arrancara de aquella soledad, que también es la nuestra, ni siquiera aquel respiro tendrán esas almas lúgubres y temerosas, porque el arte nace de la ausencia, de la falta de respuestas ante la soberbia y la hostilidad de un mundo que sabemos inabarcable. Será entonces a raíz de la idea de la pregunta como ejercicio artístico pleno de libertad sobre la que se construirá aquel relato extraordinario del interesantísimo director Sharunas Bartas llamado Laisve o Libertad como se conoce en Latinoamérica. Estamos frente a la obra de un director complejo en su mirar y poético en su decir. Este relato unirá con la sutileza de un pétalo aquellas dos características. Poseerá una fotografía pictóricamente pensada y exquisitamente compuesta, que por momentos nos recodará aquellas pinturas portuarias de Quinquela Martin


Habrá armonía en la paleta de colores y un notable equilibrio buscado en cada recorte. Será curioso el tratamiento dado al objeto personaje dentro de la composición de cuadro propuesta por Bartas, la cual ubicará reiteradas veces a la figura humana rompiendo el ritmo creado con la naturaleza y no integrándola. El film se abstendrá casi en su totalidad de la utilización del diálogo, su escaso empleo será únicamente como apoyo a la construcción de los personajes, evitando impartir información o ayudar al desarrollo del drama. Los personajes no realizaran demasiadas acciones concretas, lo que generará que el conflicto dramático crezca de manera pausada. La mayor parte del relato estará construido por planos estáticos, lo que hará que nuestra curiosidad continúe interpelando a la obra a través de sus otras herramientas comunicacionales. El relato se centrará en contar la historia de cuatro extranjeros que buscan cruzar la frontera en barco, el cual será interceptado y baleado por prefectura. Uno de los extranjeros no llegará al otro lado. 


Serán entonces tres los que desarrollen la curva dramática, y a partir de aquí, las hipótesis sobre el film se debatirán celosamente dentro de nosotros. Veremos quizás algo relacionado a lo religioso, en aquello de ser tres los personajes que cuentan la historia, en la apariencia y actitud angelical de uno de ellos, en la traición llevada a cabo por el otro. Nos preguntaremos quizás si aquel espacio natural utilizado como escenario es real o tal vez una compleja alegoría de aquel salvajismo mutilado al hombre. Notaremos a lo largo de toda la cinta el crudo sonido en primer plano del viento y aquel murmullo incesante del mar, y entenderemos en aquella bella metáfora a la naturaleza misma de la libertad, incapaz de ser atrapada, aullante como un lobo hambriento. Invitará, entonces la película a preguntarnos qué es la libertad, y de poder definirla, surgirá también la pregunta de si la buscamos realmente en los lugares correctos. Los que esta mesa ocupamos, creemos enérgicamente en aquel valor iluminador de la pregunta, y gastamos nuestras inútiles horas en la búsqueda incesante de respuestas que jamás colmen nuestra curiosidad. Sera el infierno para nosotros un lugar repleto de certezas.

Lucas Itze.-

Canción post impresiones



Un clásico sobre la libertad…



UNIVERSO BARTAS


Nacido en Lituania el 16 de agosto de 1964, es el director de su país más importante del siglo XX. Rodó su primer corto con 21 años, llamado Tofolaria. En 1990 dirigió el documental En memoria de un día que pasó, sobre cómo es la vida de los mendigos en Lituania. Un año después llega su primera ficción, Tres días, que narra las desventuras de unos jóvenes desolados que llegan a Kaliningrado. En 1995 sigue con su cine experimental en el film mudo Korodirius. Un año después filma Uno de nosotros y en 1997, en Portugal, una de sus obras más aclamadas: A Casa, donde un cineasta reflexiona sobre su casa. En 2000 llega Libertad y en 2005 filma Siete hombres invisibles, un drama filmado sobre gente que huye hacia Crimea. En 2010 llega Indígena de Eurasia, sobre un narcotraficante que tiene negocios en París, Vilna y Moscú, pero no todo sale como fue planeado. Tardó otros cinco años en volver al ruedo, cosa que hizo en 2015 con Paz en nuestros sueños, un drama sobre una familia que se va a pasar un fin de semana  a su casa de campo y descubren un vecino bastante particular. Lo último que ha filmado es Frost, sobre una pareja de lituanos que se ofrecen como voluntarios para conducir un vehículo humanitario en Ucrania, pero el frío complica las cosas.

Así nos fuimos



FICHA TÉCNICA

Título original: Freedom
Año: 2000
Duración: 96 min.
País: Francia
Dirección: Sharunas Bartas
Guion: Sharunas Bartas
Música: Kipras Masanauskas
Fotografía: Sharunas Bartas, Rimvydas Leipus
Reparto: Valentinas Masalskis,  Fatima Ennaflaoui,  Axel Neumann,  Corey Large

SINOPSIS

Huyendo hasta la costa de Marruecos, tres narcos creen haber salvado sus vidas. El llamado "espacio vacío natural" de Bartas es real: En este caso es el desierto, donde los protagonistas vagan sin rumbo fijo.

LA MARCHA DE LOS PINGÜINOS - LA MARCHE DE L'EMPEREUR



EDITORIAL

D. H. Lawrence advirtió alguna vez que el motor de aquello a lo que comúnmente denominamos amor, no es otro sino la esperanza. Lo venidero nunca se anima a ser presente del todo sin antes ensayarse, ese ensayo, remarcaba Borges, ese olorcito del porvenir, aquella memoria del futuro, es la esperanza. Solo bajo el resguardo de aquel estado de ánimo, y guiados por aquella brújula sin norte que es el olvido, podremos continuar de pie y con cierta dignidad en aquel juego perverso del amor. Discépolo, en uno de sus tantos versos memorables, reflexionaba, no sin lamento, lo siguiente: si yo pudiera como ayer, querer sin presentir. El camino, mis queridos amigos, estará repleto de traiciones, de egoísmo, nos convertiremos al doblar cualquier esquina en descorazonados asesinos, seremos victimarios aun siendo la víctima, seremos perversos y también crueles. Nuestros pies levantaran la hostilidad de aquellos polvos en cada paso. Bajo aquellas lunas nuestros ojos se dormirán cada noche y esas estrellas marcaran el camino del día siguiente y también del próximo. Solo el olvido, solo el mirar tus ojos evitando todo presagio, toda conjetura que la experiencia del pasado relata armando solidas paredes que formaran solitarios caminos, solo llenando cada segundo tuyo de mañana, de porvenir, ¡vamos! de pura esperanza, solo así podremos rescatarnos de la inconmensurable ignominia de haber sido. La novia eterna no es otra que la novia olvidada. Habremos notado en esta instancia, que el amor no admite al pasado y que se oculta inacabado en el futuro, reo del deseo y la codicia. Existirá entonces aquella búsqueda desesperada e imposible para rescatarnos de esa temible tempestad que nos acecha desde el primer sol que es el miedo de estar solos. El olvido, que no es otra cosa que la muerte, es el último de los acordes, es el precio de toda esta aventura. Cuando llegue, allí estaremos nosotros, erguidos con aquella dignidad intacta de los que jamás se han ido sin pagar.

Lucas Itze.-

Canción post impresiones




IMPRESIONES SOBRE LA MARCHA DE LOS PINGÜINOS


Naturaleza viva. Naturaleza muerta. Nos encontramos nadando en pantanos desolados por las asesinas manos del hombre. Somos los dueños de todo. Somos la especie dominante. Nos matamos entre nosotros por placer. Condenamos a cualquier especie, hasta extinguirla del planeta. Si nuestra vida no vale nada, entonces que pueden valer la de otros seres que habitan la tierra. Allá vamos... a destruir lo poco que queda. Islas han estado deshabitadas por años, creciendo al compás del sol, viendo crecer la luna. Plantas y animales sujetos a una cadena alimenticia creada desde los confines del universo. Hasta que la aparición del hombre truncó todos los planes. Nos jactamos de la inteligencia por la capacidad de razonamiento, aunque por la visión de los hechos, inteligencia es lo que falta. Sino, como es posible que una de las aves más hermosas que habitan estos suelos, sean llamados, graciosamente, pájaros bobos. Tuvo que ser el cineasta francés Luc Jacquet quien nos abra los ojos. Junto a sus compañeros de producción, y con la ayuda de la National Geographic, se internaron más de un año en la lejana y fría Antártida, para filmar el documental La marcha de los pingüinos. Ustedes se preguntarán ¿Un documental sobre pingüinos? ¿No habrá algo más aburrido que eso? Las respuestas, son sí y no, respectivamente. 


El film nos contará el proceso de migración del pingüino Emperador a lo largo de un año. Allí nos mostrará toda la simpatía y la crudeza del continente blanco. La versión original, vendrá con diálogos interpretados por actores que les pondrán la voz a los protagonistas de esta historia. La banda sonora será excelente, escuchando los sonidos de la naturaleza, mientras la música también será fundamental, con la cantante Emilie Simon mezclando su dulce voz con las imágenes que aparecen. Veremos planos maravillosos, para tratar de entender la inmensidad de la Antártida, pero también unos encuadres perfectos. La cámara será testigo muda de la peregrinación. La fotografía nos dejará con los ojos iluminados. Cada imagen, cada plano, serán de una belleza pocas veces vista. La vida abriéndose camino. De la salida del océano a las frías y desiertas tierras heladas. Del acto de amor más puro, casi imposible de visualizar entre seres humanos, al nacimiento de una nueva vida. Jacquet nos muestra la difícil tarea por la que pasan estas aves para armar su propia familia. La madre pondrá un único huevo, y se irá al mar, en busca de alimento. Entre el pase de uno al otro, de pie a pie, el huevo puede caerse, y ya no habrá más nada que hacer. 


Si esa parte sale bien, el padre iniciará la marcha y lo incubará hasta que ella vuelva, por un período de cuatro meses, sin comer absolutamente nada. Soportará heladas temperaturas y se unirá a los demás para darse calor entre ellos. Una vez que el bebé nace, será la madre quien debe volver en menos de una semana para alimentarlo, o de lo contrario, morirá. Ahora será el turno de los padres quienes irán en busca de comida, mientras ellas cuidarán a las crías, también sin alimentos. Ellos intentarán crecer, soportando las heladas, y escapando de los depredadores. No todos podrán. Se verán escenas realmente dramáticas, como cuando madres que han perdido a sus crías intentan robar otras, demostrando lo más tremendo de la naturaleza. Algo que en el mundo humano, parece cada vez más habitual. Serán los nuevos emperadores quienes den los primeros pasos para continuar con la especie. Será el tiempo de caminar por si solos. Los veremos azorados, pero también con una sonrisa en el rostro, entendiendo que la especie más boba del planeta, son los seres humanos. En tanto, en algún rincón de la Antártida, los pingüinos seguirán marchando juntos, hablando de la libertad...
             
Marcelo De Nicola.-

Canción post impresiones



Emilie Simon, la cantante que le puso su voz al documental



Y nos fuimos con algo del Flaco…



UNIVERSO JACQUET

Nacido en Bourg-en-Bresse, Ain, Francia, el 5 de diciembre de 1967, empezó haciendo documentales para la televisión, entre ellos Bajo el signo de la serpiente, en 2004. Ese año dirigió La Marcha de los pingüinos, que fue un éxito de crítica y público, ganando el Oscar al Mejor Documental. Luego dirigió el film Una amistad inolvidable, donde narra las aventuras de una niña y un zorro. En 2013 vuelve al documental con Era un bosque, donde cuenta el nacimiento de un bosque, su flora y su fauna a lo largo de los años. Dos años después llega Hielo y Cielo, que narra los descubrimientos del científico Claude Lorius, que estudió el hielo de la Antártida en 1957, vírgenes de exploradores hasta ese momento. Este año sale El emperador, segunda parte de La Marcha de los Pingüinos, donde sigue la vida de un joven pingüino emperador.

FICHA TÉCNICA

Título original: La Marche de l'empereur
Año: 2005
Duración: 85 min.
País: Francia
Dirección: Luc Jacquet
Guion: Luc Jacquet, Michel Fessler
Música: Emilie Simon
Fotografía: Laurent Chalet, Jérôme Maison

SINOPSIS

Documental sobre la emigración de los pingüinos en la Antártida. Cada año en la Antártida da comienzo un emocionante y hermoso viaje. Cientos de miles de pingüinos Emperador abandonan la seguridad del océano para adentrarse en la desértica tierra helada. Una región tan dura y extrema que ningún otro ser vivo se atreve a habitar. Toda la comunidad de pingüinos marchan a través de este difícil paisaje de hielo. Con resolución y valentía conducidos por su necesidad de reproducirse con el fin de la supervivencia de la especie. Esta es la historia de una familia de pingüinos. De cómo tras decenas de kilómetros y tras poner un único huevo, la madre regresa al mar a comer mientras el padre se queda para incubar el huevo a la espera de que la madre regrese. Los padres permanecen 4 meses incubando y sin alimentarse. Cuando los pequeños nacen, las madres tan sólo tienen 48 horas para regresar o ellos morirán. Tantos unos como otros estarán sujetos a condiciones extremas de supervivencia con temperaturas de más de 40 grados bajo cero, todo ello con el fin de prolongar la especie.

viernes, 2 de febrero de 2018

EL ACORAZADO POTEMKIN - BRONENOSETS POTYOMKIN


EDITORIAL

Las voces ni se escuchan. A veces se aprende a hablar en silencio. El motor de las máquinas penetra fuertemente en los oídos, mucho antes que cualquier palabra. Las paredes son testigos de todo lo que pasa. Los pasos de los jerarcas retumban por los pasillos. Están ahí, aunque no los veamos. Cada gota de transpiración es un segundo de vida que se pierde. Cada minuto que pasa es una nueva oportunidad que desaparece. El tiempo no será de ellos, sino de sus dueños. Para ellos no habrá hijos, padres, maridos ni esposas. No habrá lunes o domingo. Habrá sueños enjaulados esperando huir despavoridos. Habrá llantos o gritos de dolor ante cada accidente inevitable. 


Las manos más importantes dejarán una palmada en la espalda para luego lavárselas en sus lujosas casas. Serán solo datos, frío números estadísticos que solo sirven para llenar sus bolsillos. Así será hasta que alguien grite más fuerte que las máquinas. Hasta que la dignidad venza al poder. Hasta que los que sufran al ver sus manos ensangrentadas, sean los que antes se reían de los derechos. Y cuando las voces de los olvidados gritan, no hay silencio que pueda callarlos. Porque fueron ellos quienes cambiaron la historia. Ellos, que se animaron a enfrentar a los poderosos, más allá de las consecuencias. Serán tiempos de lucha, para no perder lo que tenemos. Para dejar en claro que la esclavitud, fue abolida por siempre. Que lucharemos por una causa justa, como nos enseñaron hace más de un siglo atrás. Para no volver al pasado, y afianzar el futuro, y mientras siguen resonando los ecos de la revolución.

Marcelo De Nicola.-


Canción post editorial



Seguimos con algo de Charly y Nito



IMPRESIONES SOBRE EL ACORAZADO POTEMKIN


La noche se llena de sinsabores y ya no hay un sol que calme ninguna pena. El cielo es furia que avanza sin detenerse. El hedor enferma la tierra que se ahoga en un solo quejido. La tempestad ha llegado, los arboles lo susurran en la conversación de sus hojas con el viento, los animales salvajes lo advierten en la oscura espuma que inunda sus hocicos desesperados. Se aproximan los pasos de aquel malón embravecido, sus muecas escupen un único sonido, aquel aullido estremecedor húmedo de silencio. Van todos juntos con la certeza de saber que son uno solo. Van avanzando hacia la muerte, porque saben que allí también hay una victoria. La revolución es guerra, es la única guerra legítima, justa y grande de todas las guerras conocidas. Sera así, con aquella frase contundente de Lenin, que abrirá esa joya invaluable que es el film de nuestro gran amigo Sergei EisensteinEl acorazado Potemkin”. Cada uno de sus fotogramas poseerá la complejidad necesaria para poder ser analizados exhaustivamente. Se recaudará allí información indispensable para el desarrollo de lo que hoy conocemos como lenguaje cinematográfico. Habrá algo en la construcción del relato que excederá a la simple narración que busca reivindicar la Revolución de 1905. 


El film hablará desde su puesta en escena, desde su fotografía, desde la caligráfica precisión de sus encuadres. Tomaremos atentos apuntes del complejo método de montaje con que cada fragmento será organizado dentro del relato fílmico logrando una organicidad similar a la construcción por fonema de una oración, a la utilización del signo para la lingüística. Explotará Eisenstein aquel concepto trabajado por el “Laboratorio de Cine Experimental” o también conocido como “El grupo Kuleshov” mediante el cual se explica que no importa tanto el contenido de los fragmentos sino como es que están unidos entre sí, entendiendo así al plano como una letra del alfabeto. Sera su colega Pudovkin unos de los integrantes de aquel ingenioso grupo que comenzó en la década del 20 del siglo pasado con los primeros estudios sobre el montaje cinematográfico. Dirá un crítico de la época que el cine de Pudovkin equivale a un canto mientras que el de Eisenstein a un grito. Será aquel grito, áspero, tajante y revolucionario el que guie el desarrollo de la cinta destinada a homenajear no solo el levantamiento del Potemkin sino también el asesinato descarnado a causa de la salvaje represión en manos de las fuerzas del zar a los huelguista de Odessa


Se creará sentido mediante la yuxtaposición de los distintos planos, generando de esta manera, a través del discurso fílmico, otro discurso, el intelectual, similar al monólogo interno de la literatura, concepto que el director tomará de Dujardin primero y luego de Joyce. La imagen es presentada como la manifestación sensorial de la abstracción del lenguaje. En esta misma línea se basa el concepto sobre la relación del cine con la realidad de otro maestro del medio como Pier Paolo Pasolini, quien toma a la realidad como lenguaje y reflexiona sobre la idea del cine como una escritura de esa realidad a la cual carga de sentido. Sobre esta lógica se construirá gran parte del cine de Eisenstein, logrando piezas que aun hoy son novedosas. De la imagen al sentimiento y del sentimiento a la tesis, ese será su legado, sobre esa idea se volcará su pasión por la construcción de la imagen y su capacidad comunicativa dentro del lenguaje cinematográfico. William Blake escribió alguna vez: Si no creo un sistema, seré esclavo del de otro hombre. Aquel será el grito que sonará en nuestras gargantas siempre que digamos basta. Cuando la tempestad llegue nos encontrará organizados y hermanados, solo así seremos infalibles ante la opresión burguesa que inevitablemente nos empuje al naufragio. Allí, se oirá entonces la voz de cualquiera de nosotros gritando con una furia incontenible: Todos a los botes.-

Lucas Itze.-

Canción post impresiones



Bombas de aquí para allá
Puede ser, es irreal



UNIVERSO EISENSTEIN


Nacido en Riga, lo que hoy es Letonia, pero en ese momento era el Imperio Ruso, hijo de padre judío y madre eslava, era parte de una familia de clase media y vivió varias mudanzas en su juventud. Luego estudió arquitectura y bellas artes antes de enrolarse en las milicias populares que participaron en la Revolución de Octubre.
En el Ejército Rojo entró en contacto con el teatro donde trabajó como responsable de decorados y también director e intérprete de pequeños espectáculos para la tropa. Su experiencia como director de escena del Teatro Obrero (1920) lo impulsó a estudiar dirección teatral en la escuela estatal, donde desarrolló una personal concepción del arte dramático basada en la yuxtaposición de imágenes de fuerte contenido emocional.
Su primer contacto con el cine fue el rodaje de un pequeño cortometraje incluido en el montaje de la obra teatral El sabio que llevaba por título El diario de Glomov. Empezó a interesarse activamente por el nuevo medio artístico y rodó el largometraje La huelga (1924), con una famosa secuencia en que utilizó la imagen de ganado sacrificado en el matadero intercalada con otra de trabajadores fusilados por soldados zaristas.


En 1925, como homenaje a los 20 años de la Revolución, dirige El Acorazado Potemkin, donde crea imágenes que se utilizan para entender el cine hasta el día de hoy. Luego realizó la genial Octubre (1927), reconstrucción de los decisivos acontecimientos de 1917, basada en la obra del periodista estadounidense John ReedLos diez días que conmovieron al mundo”. En 1929 llega Lo viejo y lo nuevo, donde se mete en la vida de los campesinos y su relación con las nuevas técnicas de trabajo en la granja. Se va a occidente, donde en Suiza y Francia dirige dos cortometrajes: Miseria y fortunas de las mujeres y Romance Sentimental, respectivamente.
Comenzó entonces a tener serios problemas con la censura soviética, que le llevaron a firmar un contrato con la Paramount y trasladarse a Estados Unidos. Sin embargo, no consiguió el permiso de residencia ni poner en marcha ningún proyecto. Marchó entonces a México, donde rodó el incompleto ¡Que viva México!, filme en el que ensayó diferentes montajes aproximativos. La Metro adquirió en una subasta parte de los negativos, que luego utilizó en ¡Viva Villa!, mientras otra parte pasó al productor Sol Lesser, quien con ellos realizó Tormenta sobre México. Una amiga del propio Eisenstein, Mary Seaton, utilizó otra parte en la película Tiempo al sol, de influencia decisiva en el posterior desarrollo del cine mexicano.
Tras su poca exitosa experiencia como cineasta en el exilio, decidió regresar a la Unión Soviética. De nuevo tropezó con grandes dificultades para desarrollar su trabajo; el rodaje de El prado de Bezhin, basada en un cuento de Iván Turguénev, fue interrumpido por la censura y quedaron algunos restos pero no el film completo. Se dedicó entonces a la redacción de brillantes textos teóricos, mientras arreciaban los ataques políticos contra su obra y su persona; ataques que no impidieron que rodase Alexander Nevski (1938), su primera película sonora (con música de Serguéi Prokófiev), con la que ganó el Premio Stalin. El film relata los días del príncipe que defendió victoriosamente el norte de Rusia del ataque teutón.
Con Iván el Terrible (1943) inició un ambicioso proyecto biográfico en torno a la figura del zar Iván IV de Rusia, cuya estructura original se componía de tres partes; la obra fue interpretada por la burocracia soviética como una denuncia al culto a la personalidad de Stalin. 


La segunda parte del proyecto, La conjura de los boyardos, estuvo prohibida hasta la muerte del dictador en 1953, cinco años después del fallecimiento del propio director cinematográfico. En 1948, Eisenstein sufrió una terrible hemorragia a causa de un infarto, y murió a los 50 años de edad.
Algunas de sus características en su obra fueron:

Es fundamental su aportación teórica, como su hipótesis sobre el «montaje de atracciones», donde postula el empleo en el cine de técnicas provenientes del circo y del music-hall.

Eisenstein repudiará el montaje clásico, tal como lo concibe D. W. Griffith, a pesar de haberse inspirado para sus teorías en la película Intolerancia de este director, y derivará sus teorías sobre el montaje del estudio de los ideogramas japoneses, en los que dos nociones yuxtapuestas conforman una tercera, como por ejemplo: ojo + agua = llanto; puerta + oreja = escuchar; boca + perro = ladrar.

Concepto de la tercera idea. El montaje es para él: «Una idea que surge de la colisión dialéctica entre otras dos, independientes la una de la otra». Este método le permitirá partir de elementos físicos representables para visualizar conceptos e ideas de complicada representación.

El movimiento está determinado por la acción y por el montaje.

El protagonista en sus obras es la masa, el pueblo.

Además nos dejó legados como sus obras Teoría y técnica cinematográfica, La forma en el cine, Reflexiones de un cineasta y La realización cinematográfica, amén de muchos artículos y ensayos.

Nos fuimos con un clásico...




FICHA TÉCNICA  

Título original: Bronenosets Potyomkin
Año: 1925
Duración: 77 min.
País: Unión Soviética (URSS)
Dirección: Sergei M. Eisenstein
Guion: Sergei M. Eisenstein, Nina Agadzhanova
Música: Edmund Meisel, Nikolai Kryukov, Neil Tennant, Chris Lowe
Fotografía: Eduard Tissé, Vladimir Popov (B&W)
Reparto: Aleksandr Antonov, Vladimir Barsky, Grigori Aleksandrov, Mikhail Gomorov, Ivan Bobrov, Aleksandr Levshin, Konstantin Feldman

SINOPSIS


Basada en hechos reales ocurridos en 1905, narra como la tripulación del acorazado Príncipe Potemkin de Táurida se cansan del tratamiento vejatorio e injusto de los oficiales. El detonante de la situación es la carne podrida que éstos quieren que los marineros se coman. Con este motín comienza el reguero revolucionario por Odesa y toda Rusia.

domingo, 7 de enero de 2018

200 PROGRAMAS


EDITORIAL

Festejar en medio de esta jauría, donde los tarascones de la bestia apuntan con una efectividad inusitada acertando con todo aquel odio contenido sobre lo más estructural, lo más esencial de nuestro ser, puede resultar por lo menos miserable. Los datos son contundentes y como escuchaste recién, ya lo anunciábamos antes de dar el primer paso. Despidos por goteo, despidos en masa, gente en las calles, familias enteras improvisando camas en cualquier esquina, desguace del estado y de todas sus políticas de inclusión, destrucción de la educación, persecución y mano dura a los maestros, incumplimiento de la ley de financiamiento educativo, crecimiento desesperado de la pobreza, resurgimiento de enfermedades antes erradicadas, salvaje represión a manifestantes, inescrupulosa persecución política, feroces asesinatos en manos de las fuerzas de choque estatales, presos políticos, presos sin sentencias, presos porque si, crecimiento inconmensurable de la deuda, de las tarifas, de los alimentos, favorecimiento al desarrollo de monopolios, blindaje y complicidad mediática, abusos de autoridad, brutal desfinanciamiento de la ciencia y también de la cultura. Cinismo, aquel cinismo que te consume lento por dentro convidando desamparo, donde debía haber jolgorio, instalando el individualismo donde teníamos que estar todos juntos. Aquel cinismo que interpreta la necesidad viendo el negocio y jamás el derecho. Si se dobla es gracioso, si se rompe no, comento alguna vez un comediante amigo de esta casa. Los pedazos de todo esto crujen su agonía sobre las veredas de este barrio hace un buen rato, cómo entonces podríamos estar riendo. El año ha empezado con nosotros en las calles y con nosotros allí termina. Desde esta trinchera, no hemos hecho más que gritarte en estas 200 oportunidades que tuvimos, aquello mismo que te advertimos desde que la luz de aire se encendió por primera vez: den la alarma. Cada película elegida, cada texto escrito respiraba el humo entrañable de aquel grito de guerra: compañeros, den la alarma. Si los que este programa hacemos, no dudamos jamás en definir al arte como un punto de vista, como un lugar desde donde mirar al mundo, defender estas banderas no debería ser nunca una sorpresa. De este mismo lado es donde nos convocamos cada jueves sin otro objetivo quizás que el de contarte como vemos a través de los que ya miraron, buscando detectar aquello no dicho, o aquello no oído o simplemente aquello que cada cosa esta por decir, que no es más que el origen propio de toda estética. Alguna vez Benedetti escribió aquel verso maravilloso que proponía defender la alegría como una trinchera, y eso tal vez pueda ser nuestro único aliciente. Los que estamos aquí hoy, levantamos nuestra copa, entonces, porque sabemos que a pesar de todo la alegría es el último de los robos, porque aunque hagan su mayor esfuerzo las calles siguen siendo nuestras, porque la alegría es inteligencia y la inteligencia discrimina y discriminar es pensar y como todos ya sabemos, ninguna bestia ha podido jamás a lo largo de toda la historia contra un pueblo que piensa.-

Lucas Itze.-

Canción elegida para la editorial



EDITORIAL FINAL

Armar un festejo, siempre es complicado. Invitaciones, catering, quien se suma, quien se baja, que música suena, todo, es parte de un gran banquete en donde nuestras mentes se contaminan hasta puntos inauditos. En el detrás de escena de un programa, puede pasar de todo, y más, cuando se trata de uno especial, como llegar a 200 emisiones. Ahí, los problemas se transforman en cuestiones más grandes, y nos empezamos a dejar llevar por ideas y situaciones que son poco factibles de concretarse, pero de ilusiones y de sueños, vive el hombre. Y un sueño fue lo que me llevó a escribir esto. Mientras esperaba algunas respuestas de viejos amigos que no tardarían en llegar, me dispuse a poner la mente a descansar… De repente, me encontraba en el medio de una casa, pero no una casa común y corriente, sino esos caserones viejos, de barrio, con una terraza inmensa. Lo cuento de a poco porque la idea es que se vayan imaginando el contexto. Esa casa, sin dudas, significaba la casa de la infancia, pero quizás, mucho más enorme de lo que uno la ve ahora. Bueno, les decía entonces que estaba en una terraza, pero no me encontraba solo. Había gente alrededor, mucha gente. Entre ellas, varios conocidos, amigos de antaño, y otros pasajeros, esos que pasan como un número en la vida, que están en determinados momentos, y luego desaparecen como por arte de magia, pero simplemente porque los caminos se bifurcan. Entre todo ese hechizo, varias teles vomitaban imágenes desde una pared, que iluminaban la terraza gracias a los colores que emanaban. Mientras, una cámara rodaba por ahí, filmando quien sabe que… Entonces, hasta ahora, tenemos una terraza con gente conocida y no tanto, unos televisores encendidos, y una cámara que corre. De repente, la idea de una foto, típica de los tiempos que corren. Todos vamos al encuentro, las caras empiezan a parecer más reales, y el flash de la cámara esconde un ruido furioso. Ese ruido furioso viene de un motor de un auto… Si, ustedes pensarán que estoy hablando locuras, pero amigos, así son los sueños, y aquí, me estoy encargando de transcribirles uno… Entonces, se escucha un motor, y aparece una señora, de esas que le vemos una cara conocida, pero que no sabremos nunca quien es, se acerca a los gritos, señalando lo que pasaba abajo. Me asomo desde la terraza, y se encontraba una multitud reunida, banderas, redoblantes, típicos de una movilización o fiesta pagana. Mis ojos, apenas asomado a la pequeña pared, alcanzan a divisar un auto, que a toda velocidad empieza a embestir a la gente, en lo que si esto lo tradujéramos a nuestras impresiones, podríamos llamarlo un aniquilamiento de los sueños. Y los sueños, muchas veces decantan de cosas vividas o que pasan. Y acá me permito decirles que toda esa situación, la vivía como si fuera una protesta y su futura represión, pero sin armas ni nada que se le parezca, sino encerrados sin poder escapar, ante ese callejón sin salida, remitiendo a imágenes que los noticieros nos bombardearon durante esta semana. El auto entonces es rodeado, la furia se hace presente entre la muchedumbre, que intenta prender fuego todo a su alrededor. La Revolución ha estallado. Pero no se las puedo contar, porque los sueños, como ustedes saben, no los manejamos nosotros. Acto seguido, me encuentro nuevamente en la terraza, esta vez, con dos niños que juegan con una cámara de fotos. Uno de ellos, de alrededor de diez años, me dice algo que aprendió sobre fotografía, con total confianza, ya que esos chicos, en realidad, son algunos de mis sobrinos. Entonces me cuentan algo sobre un tal Kazmarov o Kezmarov, y acá es cuando la locura de hacer un programa de radio se hace presente. Porque mi respuesta, ajena a todo, hasta de ellos mismos, es que lo conozco, porque más de una vez, mi compañero de ruta lo ha nombrado en sus impresiones, pero que el tipo, es guionista. Una vez dicho eso, el sueño termina, y me despierto sin entender nada. Veo el celular nuevamente, y algunos de los mensajes esperados por los 200 programas han llegado. Seguramente ustedes en este momento buscarán en internet quien ese ese personaje de apellido estilo soviético. Para no hacerlos perder el tiempo, eso ya lo hice antes, y como era de esperarse, no apareció nadie. Pero es esa la linda locura en la que estamos inmersos hace ya casi cinco años, que nos jugamos hasta los sueños para poder hacerles llegar algo más que un programa de radio. Por eso, levantaremos la copa una vez más, como hacemos en cada emisión, para dejar que los sueños, sigan siendo parte de esta hermosa familia que hemos compuesto y siempre esperando que ese auto que nos quiera atropellar, falle en el momento justo… Salud compañeros.

Marcelo De Nicola.-


Canción elegida para cerrar el programa