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viernes, 15 de abril de 2016

BORN INTO THIS


EDITORIAL

Y te fuiste así nomás…
Un hasta luego y el escupitajo en nuestras caras.
Quedamos embriagados de tu dura sencillez.
Quedó desparramada toda esa mierda tuya que no se quita con nada.
Como el dolor que genera la impotencia de ser ignorante.
Como la ignorancia nuestra de ese dolor necesario.
Ahora sos resaca en la consciencia de un mundo que sigue hipócrita
El mismo que te saludo y siguió, instantáneamente, con las fiestas de la mentira y la autodestrucción.
Sos el odio que nutre, en esta mesa, el amor por discusiones menos mediocres.
Sigue molestándole, a los patrones, la ceniza de cada cigarrillo que nos convidan tus relatos.
Esperamos ser la espuma que brota del vaso servido con la sutileza de tu poesía
Espuma que jode y mancha los manteles a viejas gordas y asexuadas.
Que las voces de los desposeídos se regeneren, espumosas, blancas, descontroladas, estoicas y haya más manteles arruinados, más cenizas que ocultar en vano, más placer por la verdad y el sacrificio de un buen polvo.
Y te fuiste nomas…
Pero volverás cada vez que sea necesario.
Cuando haya olvido, sobria estupidez, repeticiones mortíferas intentarán revivirte.
Serás otro relato, una buena excusa o quizás una canción
Un relato sucio y desprolijo...

Alan Beneitez.

Canción post editorial



IMPRESIONES SOBRE BORN INTO THIS


Encontrar el rostro en el fondo de cualquier vaso. Atreverse de una vez por todas a hacer las preguntas correctas e impedir que la lástima venga a arruinarnos el camino. Estamos solos, y estamos tristes. El mundo se suicida a cada instante en su terca locura que apabulla. Los dioses ya no juegan a los dados con nuestra suerte por simple pereza ¿Cuál será de todos nosotros, el que soporte la salvaje mirada de la vida atravesándole los ojos? ¿Cuál de nosotros seguirá sonriendo luego de aquella epifanía? Es el temor quien dicta nuestros modales y nos agrupa salvajemente en aquella marea que ignora lo que sueña, que desea lo que reprime y que olvida lo que siente. Apostamos poco, exigimos mucho y nos conformamos demasiado rápido. Encontrar el rostro en el culo de cualquier vaso y mirarnos como por primera vez con aquel par de ojos nuevos. Evitar que el futuro se coma este momento. La ruta nos espera en la curva de la espalda de cualquier mujer, en las palabras que nos nombran y nos matan, en la tristeza del adiós, que nos aleja para siempre. “Somos como rosas que nunca se molestaron por germinar cuando debimos haberlo hecho y es como si el sol se hubiera hartado de esperar” Estas fueron las palabras con las que abríamos hace algunos años nuestro primer programa, y desde entonces, jamás dejo de visitar este barcito sucio y barato que siempre intentó ser este proyecto. En cada palabra escrita, en cada exabrupto, en todos nuestros errores sentimos la necesidad de levantar la copa y brindar con el viejo Hank. 


“Born into this”, primer documental que traemos a esta mesa, viene a dar un vistazo por la vida de aquel tipo al que todo le llegó tarde, todo, menos las palabras. Hace un tiempo, un amigo escribió que la anécdota, es la mejor manera de contar la historia. Este mismo axioma tomara el director John Dullaghan para darnos su versión de la vida de Heinrich Karl Bukowski. La estructura del relato estará lejos de ser lineal e irá y vendrá en el tiempo respondiendo tal vez a la idea de alguien que recuerda sentado en la solitaria mesa de un bar. Se servirá de entrevistas a amigos, antiguas novias, poetas, músicos para modelar, de alguna manera, la figura de Bukowski. La columna vertebral, a donde se volverá siempre, será a ciertos retazos de charlas y entrevistas realizadas al propio Hank, en donde recitará poemas, comentará algunas de sus novelas y llorará herido por aquellas penas que se niegan a partir. 


Muchos de estos fragmentos, poseerán aquel sabor tan primario del documental, sentiremos realizarse aquella idea de Dziga Vértov del cine – ojo (el famoso Kino Glaz) buscando el testimonio con la mayor objetividad posible, sin guiones establecidos, captando la realidad con aquel ojo super-desarrollado que es la cámara. Será tal vez por esto, que estas secuencias se destacaran por el uso de la cámara en mano, el reencuadre permanente y el ajuste de la toma a la acción. Se hablará de él siempre en pasado y en colores. Esto ayudará a marcar el presente del relato. Las palabras de Bukowski serán en su mayoría en blanco y negro, lentas, melancólicas y sentidas como cualquiera de sus poemas. Captaremos con precisión su personaje, llegando muy poco a la persona, y tal vez esto no esté tan mal. La leucemia vendrá a traer la distancia, a preservar la blancura de las hojas, a sentenciarlas al anonimato de la resma. La leucemia vendrá, finalmente, a hacer de este mundo un lugar un poco más horrible. Morirá el hombre y se ira con él también el personaje. Seguiremos levantando nuestras copas, en este bar y en otros, por Chinaski, por Hank y por Bukowski, por la sencilla complejidad de su mirada, porque nuestras penas también se esconden en la oscuridad de sus poemas y porque seguimos intentando andar esta vida con aquella soltura de la piedra que cae y rueda sobre el camino sin ningún destino.

Lucas Itze.-

Canción post impresiones



UNIVERSO BUKOWSKY


Nacido en Alemania en 1920, hijo de padre estadounidense y madre alemana, en 1923 se mudaron a América, más precisamente a Baltimore. Para que sonara más estadounidense, sus padres comenzaron a llamarle "Henry". Más tarde se trasladarían a un suburbio de Los Ángeles.
Vivió una infancia conflictiva, en permanente confrontación familiar, soportando las usuales palizas que le daba su padre.
Este mal ambiente le condujo en su juventud al abusivo consumo de alcohol y a la evasión en la literatura, gozando de las historias de Ernest Hemingway, D. H. Lawrence o Henry Miller.
En su época de adolescente tuvo bastantes problemas con el acné, que terminó dejándole cicatrices en su rostro para toda la vida.
Tras culminar sus estudios en el instituto, Bukowski comenzó a estudiar periodismo, pero abandonó a los pocos meses para dedicarse a la vida bohemia. En su deambular angelino fue practicante de boxeo, aficionado a las apuestas, bebedor desbocado y amante de orgías sexuales.


Su trayectoria literaria dio inicio en la década de los 50 escribiendo poesía y relatos para diferentes revistas, entre ellas “The Outsider”. Al mismo tiempo trabajaba como cartero y mantenía una relación amorosa con Janet Cooney Baker, quien fallecería a causa del alcohol en el año 1968.
En 1969, después de que el editor John Martin de Black Sparrow Press le prometiera una remuneración de cien dólares mensuales de por vida, Bukowski dejó de trabajar en la oficina de correos, para dedicarse a escribir todo el tiempo. Tenía entonces 49 años. Como él mismo explicó en una carta en ese entonces, “tengo dos opciones, permanecer en la oficina de correos y volverme loco… o quedarme fuera y jugar a ser escritor y morirme de hambre. He decidido morir de hambre”. Pasó menos de un mes tras dejar el trabajo en la oficina de Correos, cuando acabó su primera novela, Post Office (titulada Cartero en castellano), donde por primera vez aparece su alter ego Henry Chinaski. 


También por esa época dio inicio a su unión sentimental con Linda King.
Las novelas y los relatos de Bukowski, incluidos en el realismo sucio, suelen estar basados en experiencias autobiográficas, como la citada “Cartero”, uno de los libros más importantes de su bibliografía.
“Factotum” (1975), “Mujeres (Women)” (1978), “La senda del perdedor (Ham on Rye)” (1982), “Hollywood” (1989), “Pulp” (1994), “Erecciones, eyaculaciones, exhibiciones (Erections, Ejaculations, Exhibitions and general tales of ordinary madness)” (1972), “La máquina de follar (Fuck Machine)” (1977), “Música de cañerías (Hot Water Music)” (1983), o “Escritos de un viejo indecente (Notes of a Dirty Old Man)” (1969) son textos con miradas corrosivas y cáusticas a los escenarios, ambientes, personajes y sensaciones más repelidas de la existencia.


En ellos horada con mordacidad y provocación en el sórdido universo underground del que el propio autor es protagonista.
Otra de sus facetas, menos popular, es la escritura poética. Alabada por Jean-Paul Sartre, algunos de sus mejores textos se encuentran en “Los días corren como caballos salvajes por las montañas (The Days Run Away Like Wild Horses Over The Hills)” o “El amor es un perro del infierno (Love is a Dog from Hell)”.
El escritor se casó en 1985 con Linda Lee Beighle, con quien había comenzado a salir cuando su relación con Linda King empezó a declinar a mediados de la década de los 70.


Bukowski ha sido traducido a más de una docena de idiomas, incluidos español, francés, alemán y portugués. Es visto como icono de la decadencia estadounidense y de la representación nihilista característica después de la Segunda Guerra Mundial. Su falta de ambición y compromiso con él mismo y con el resto del mundo, convierten a este escritor en una de las influencias de bastantes autores contemporáneos entre los cuales podemos encontrar a Alberto Fuguet, Pedro Juan Gutiérrez, Karmelo C. Iribarren, Roger Wolfe, Raúl Núñez y al grupo de rock inglés Dogs D'amour.
Falleció de leucemia en San Pedro, California, el 9 de marzo de 1994. Tenía 73 años.

FICHA TECNICA

Título original: Bukowski: Born into This
Año: 2003
Duración: 130 min.
País: Estados Unidos
Director: John Dullaghan
Música: James Stemple
Fotografía: Matt Mindlin, Art Simon
Género: Documental/Biográfico

SINOPSIS

Documental sobre la vida de Charles Bukowski, entrevistas y poemas de uno de los “escritores malditos” más importantes de la historia.

lunes, 9 de junio de 2014

DEAD MAN

Programa 26 (09-09-2013)


EDITORIAL

Despojarme de todo. Arrojar lejos rencores y miedos. Dejar atrás mis viejos tormentos, aquellas sombras inútiles. Ver arder mi ropa, las desatinadas camisas, mis tontos zapatos. Sentir gloriosamente desprenderse de mi cabeza toda idea, escuchar las teorías y teoremas jugar con el viento. Destrozar mi reloj, detener esas malditas agujas definitivamente. Dejar las vergüenzas en una esquina. Escupir con sangre mis cobardías y mis valentías. Dejar reír mis alegrías en otras bocas, admirar mis sueños en otras cabezas. Soltar cada unas de mis palabras, las que supe decirte y las que no. Vomitar con ganas los silencios, perder mis ruidos en cualquier pared. Entregar mis inútiles manos, mi boca completa, con la humedad de mi lengua y la ferocidad de mis dientes. ¿Entenderán ellos, siendo tan chicos, el sentido del viaje? ¿Llorarán esos ojos inocentes la finalidad del fuego? Dejarlos también a ellos… sin adioses, sin besos. El torpe intento de llevarme aunque sea la confianza de que lo harán bien, que seguirán caminando con sus propios pasos, que esquivaran pozos, que aprenderán de cada caída. El último intento de llevarme tus ojos, tu mirada que me abriga. 


Pero no…  no, despojarme de todo, de tus besos, tus manos, de esa luz que nos une. Soltar mi historia también, embellecerme de olvido. Tirar mis lágrimas al fuego, perderles cualquier tipo de respeto. Meter mi amor debajo de cualquier baldosa floja de esta ciudad. Entregarle orgulloso mi nombre a un pájaro. Repartir, por última vez, mis colores. Donar mis rojos a quienes lo necesiten, entregar mis verdes sin remordimientos. Olvidar para siempre mis negros. Ya puedo ver a lo lejos el bosque erguirse de un verde nunca visto. Mis ojos nuevos casi no distinguen formas. Camino descalzo, por última vez, sobre este asfalto. La ciudad ni se inmuta ante mis últimos pasos. El sol sube lento por la avenida y me regala la última sonrisa. Camino nuevo hacia el fuego. Camino nuevo, hacia la vida. Quizás esta sea mi última mentira. Atrás mío quedan el frio, los huesos y la carne que completan esta estrofa. El punto final me detiene para siempre. Olvidame pronto. Seguí alumbrándolo todo con tu sonrisa, como cuando nos vimos por primera vez. No pierdas tiempo con mi recuerdo, por ahí andaré, despojado de todo, buscando la aventura del hombre muerto.- 

Lucas Itze.-

Canciones elegidas para la editorial




IMPRESIONES SOBRE DEAD MAN



El suicida

No quedará en la noche una estrella.
No quedará la noche.
Moriré y conmigo la suma
del intolerable universo.
Borraré las pirámides, las medallas,
los continentes y las caras.
Borraré la acumulación del pasado.
Haré polvo la historia, polvo el polvo.
Estoy mirando el último poniente.
Oigo el último pájaro.
Lego la nada a nadie.
—
Jorge Luis Borges (1899-1986)

En este bellísimo y oscuro poema, Borges nos entrega la ingeniosa idea de que al morir, todo nuestro universo muere también con nosotros. Ese viaje al otro plano, ese viaje a la otra aventura, es lo que narra a través del celuloide el genial Jim Jarmusch. Dead Man viene a girar un poco más la tuerca de los géneros. Es por esto que podemos decir que el film es algo más que un Western, va más allá. Como dijimos en otras oportunidades, los géneros no son mas que convenciones entre el que narra y el espectador. El cine, es un arte de representación, y como tal, parece responder a la gama de posibles relacionados a la comunicación que existe entre un emisor y un receptor. De esta comunicación surge la creación de un verosímil, que según Aristóteles, es aquello que se adapta a las leyes de un género preestablecido. Por lo tanto un género se nutre de verosímiles, de convenciones entre emisor y receptor y es utilizado como herramienta comunicativa.


Como receptores, al entender a Dead Man como un western, nos preparamos a recibir cada una de estas convenciones. Encontraremos, entonces, aquellos personajes recios y sucios, carentes de cualquier tipo de sensibilidad, con habilidad sorprendente en el uso de armas. Estará también, la amenaza de los indios, las noches bajo el estrellado cielo de Estados Unidos, las fogatas humeantes, fundiéndose en la inmensidad del atardecer. El relato estará repleto de planos americanos, tamaño de cuadro creado especialmente para este tipo de Films. Cuando hablamos de planos nos referimos puntualmente al recorte de la realidad que decide el director a través de la cámara. Siempre medimos el tamaño de cuadro en referencia de la figura humana. Entonces, un plano americano, mostrara a la persona desde las rodillas hacia arriba, con el único objetivo de hacer visible la cartuchera donde descansa el arma de los personajes.


Dead Man comienza con el viaje de William Blake hacia un pueblo desconocido, ultima parada del tren que lo transporta. Este viaje, que no será otra cosa más que un viaje interno realizado por el mismo Blake, contara con algunas de las Funciones del Héroe planteadas por Joseph Campbell en su libro “El héroe de las mil caras”. Por allí encontraremos la llamada a la aventura, la negativa al llamado, aparecerá la ayuda sobrenatural, encarnada por el personaje de Nadie, aquel indio que siempre escucharemos con gran atención. Estará también el cruce del primer umbral, la mujer como tentación. Todos estos pasos caminara Blake con el único objetivo de encontrarse a si mismo para partir en paz hacia su muerte. Su recorrido será difícil, deberá destrozar aquel hombre de cara aniñada que fue, aquel ser de gustos refinados y educados, para dar lugar a la naturaleza, al bosque que esconde su pecho. 


Aquella pantera se ira asomando de a poco, con el rojo de la sangre, con la pólvora de las balas disparadas, con la muerte de sus asesinos. Su viaje estará listo. Tendrá su canoa, sus telas y la pintura india. No habrá sorpresa ni miedo en su rostro, solo paz. La canoa se ira moviendo lento, Blake seguirá con sus ojos abiertos, quizás recordándola a ella, que decidió dejarlo. Pensando, tal vez, en su mirada, y con la certeza de que aquella muerte, que ahora lo alcanza, también tendrá sus ojos.

Lucas Itze.-

Canción post análisis


Una mas del poeta Morrison


Y nos fuimos con este homenaje de Divididos


FICHA TÉCNICA

Título original: Dead Man
Año: 1995
Duración: 120 min.
País: Estados Unidos
Director: Jim Jarmusch
Guión: Jim Jarmusch
Música: Neil Young
Fotografía: Robby Müller (B&W)
Reparto: Johnny Depp, Gary Farmer, Lance Henriksen, Michael Wincott, Crispin Glover, Iggy Pop, Robert Mitchum, Steve Buscemi, Alfred Molina, Gabriel Byrne, John Hurt, Mili Avital, Eugene Byrd, Billy Bob Thornton, Jared Harris

Sinopsis

William Blake (Johnny Depp), es un contador que trabaja en Cleveland, y decide irse a a un pueblito del Oeste de Estados Unidos, llamado Machine, desde donde le habían enviado una oferta de trabajo.
Sin embargo, cuando llega, se entera de que su lugar lo tomó otro. Todo se complica cuando Charlie Dickinson, el hijo del propietario de la empresa, lo encuentra en la cama con su mujer, a quien mata de un disparo. William, para defenderse, termina matando a Charlie y escapando en un caballo.
Cuando el padre de Charlie se entera, ofrece una recompensa para que lo encuentren vivo o muerto.

William empieza su viaje deambulando por el Oeste americano, donde se encuentra con un nativo llamado Nobody (Nadie), quien lo acompañará en este curioso viaje, mientras escapa de los caza recompensas. Allí descubrirá su otro yo, aprenderá a matar a sangre fría, mientras se prepara para su viaje final…

Trailer


domingo, 1 de junio de 2014

EL LADO OSCURO DEL CORAZÓN

PROGRAMA 15 (24-06-2013)


EDITORIAL

La muerte acecha, lo sé. Puedo sentirla escondida en el desvanecimiento de una risa, puedo escuchar su respiración en el momento en que tu mano deja de acariciarme para continuar construyendo la escenografía que sostiene a este plan. Se esconde en las anécdotas, que insisten en pintarnos mejores tipos de lo que realmente somos. O en las palabras de los que piensan que el tiempo pasado fue mejor, por eso aquel flaco divino se cansó de gritarnos en la cara que mañana es mejor. Esta acá, ahora mismo, sentada a mi lado, junto al micrófono, esperando quizás el punto final de todo esto. Y yo la miro, mientras les hablo a ustedes, y no le tengo miedo… después de todo es mi muerte. Es tan real como mi vida, como tu sonrisa o tu mano que me acaricia. La otra aventura, le decía Borges, la que esperamos. Ahí surge una gran curiosidad. La vida nos es dada, egoísta y hasta dictatorialmente. 


Nadie espera la vida, sin embargo a la muerte sí la esperamos, sabemos de ella todo el tiempo y la esperamos. Algunos mirando para otro lado, otros con angustia o miedo, otros pocos, simplemente, ocupados viviendo. La muerte acecha, lo sé, y hace trabajo de hormiga. Se llevó aquel libro, que presté una vez. Se llevó el sabor de ese primer beso que di, sin saber que nunca más iba a poder besar de esa manera, se abrazó a cada uno de mis olvidos, se llevó ayer a Laura, y antes al abuelo Luis y al tío Jorge, cobardemente se los llevó. Pasea con su corona de lágrimas y de adioses, con su paciencia de árbol. Y nos abraza en cada rutina, y levanta su copa con cada despertador. Y nos besa en cada fantasía postergada y se regocija detrás de estas paredes de cartulina, que levantamos para pronunciar aquel guión que se llama vida. Maldita muerte, bella muerte de los desesperados, trágica muerte de la inocencia, injusta y puta muerte de los desaparecidos, blanca muerte de los excesos, muerte silenciosa del olvido, amarga muerte de la risa, mágica muerte del día, muerte cobarde del deseo, angustiosa muerte del nene que fui. Por allí va, apagando la luz de mi pasado, esperando por lo que vendrá, desde el lado oscuro de mi corazón.    

Lucas Itze.-

Canción elegida para la editorial



IMPRESIONES SOBRE EL LADO OSCURO DEL CORAZÓN


“La pelota que arroje cuando jugaba en el parque, aun no ha tocado el suelo” Así arranca la película y ya nos sentimos en un terreno conocido, casi como en casa. La cita es nada más y nada menos que de Dylan Thomas, aquel viejo amigo, ese Bukowski galés que supo ruborizar la literatura inglesa. Inmediatamente después, aparece desde la cama, desprolijo, con la apariencia que necesita un tipo para sentarse en nuestra mesa, OLIVERIO, el poeta. El cita a Girondo, su tocayo, y lo hace a modo de sentencia. Nos dice, como quien hace una declaración de principios, que hay algo, con respecto a las mujeres, en lo que él es irreductible y aclara: “No les perdono, bajo ningún pretexto, que no sepan volar. Si no saben volar, pierden el tiempo conmigo”. 
Acto seguido, acciona un botón al costado de su cama y esta se parte al medio dejando caer, en el oscuro abismo del olvido, a su ocasional acompañante. La cita del comienzo y la declaración de principios posterior, van a ser el eje de esta película desbordante de poesía. 


OLIVERIO recorrerá todo el film intentando buscar, con la tenacidad con la que un chico perdido busca a su madre, aquella que vuela. Al acecho estará, fría y seductora, la muerte. Impidiendo siempre que OLIVERIO juegue, riéndose de sus poemas, recordándole a cada instante aquella feroz rutina del trabajo fijo, de la vida ordenada, aquella vida de despertadores y relojes de pulsera, tan alejada de la verdadera aventura, aquella que nos prometimos hace tanto. Eliseo Subiela, y quizás podría nombrar a Favio, no muchos más, es tal vez uno de los artistas cinematográficos mas desafiantes e interesantes que hay en el país. Al igual que Leonardo, lograron realizar un cine de autor, característico de otros países. Subiela es Lynch, es Sharunas Bartas, es Buñuel y quizás un poco Godard. Es un surrealista que logro hacer películas y que la gente las vea.  El surrealismo es un movimiento artístico surgido en Francia en el año 1924, que deviene de otra vanguardia llamada DADAISMO. El poeta Andre Bretón fue el encargado de escribir el manifiesto que sentaba las bases de este maravilloso y delirante grupo, que abarcaba tanto a la pintura, como la literatura o el cinematógrafo. Este movimiento artístico, busca representar aquel mundo oscuro y simbólico que es el mundo onírico. Hay dos fuerzas que imperan en las obras surrealistas, que no son otras que las del inconsciente, estas son condensación y desplazamiento. Muchas veces el juego consiste en romper aquella significación, y acá hablo en términos de Ferdinand de Saussure, aquella unión entre significante y significado, donde el significante o designador es el sonido de la expresión lingüística y el significado o designado es el contenido o imagen mental asociada a ese sonido. Al romper esta unión arbitraria, se desplaza el sonido de la imagen mental, condensando nuevas o distintas imágenes en el desplazado sonido. Este proceder se da mucho en el cine. Un ejemplo rápido y quizás algo burdo, puede ser el siguiente. 


Vemos una taza de café humeante sobre la mesa, al rato, una mano entra en plano y observamos que deja caer unas gotas de un frasco con un cartel de veneno sobre el café. Aquí la significación fue rota. Al significante taza ahora se le agrega el significado muerte, deceso, etc. Otra de las características del surrealismo es la de la atemporalidad, o sea la de la falta de una linealidad temporal, un devenir cronológico de los sucesos. Recordamos acá, aquel “Perro Andaluz” de Buñel y Dalí, dos iconos del arte surrealista, en donde en el correr de la película, nos encontramos con placas arbitrarias que nos indican caprichosamente: “Un año antes” “Dos días después” marcando, claramente, la falta de importancia en la linealidad de la cronología de los sucesos.
El Lado Oscuro del Corazón no es una película surrealista aunque se sirve de sus recursos para desarrollar su relato. Nos regala planos muy elaborados, así como también una fotografía exquisita, repleta de fríos colores azulinos, grandes distancias azules, cálidas caricias en rojos. Subiela hace un juego magistral en una de las secuencias del film. Hablo en la que La muerte y Oliverio viajan en subte, la muerte plantea su angustia por la posible inexistencia de dios y Oliverio la trata de muerte subdesarrollada. En ese instante, el poeta que encarna Dario Grandinetti, levanta su mirada y se pierde en algo que llama su atención. En el contraplano, donde el director nos muestra lo que Oliverio ve, descubrimos a una pareja que le devuelve una mirada angustiada. Esta pareja no es otra que Lorenzo Quinteros y Noemi Frenkel, en los personajes de Roberto y Estela, pareja protagonista del film anterior de Subiela llamado “Ultimas imágenes del naufragio”. La película dentro de la película. Oliverio es un personaje que sufre porque no acepta esas leyes que nos encarcelan el alma, ese inventario de rituales que vienen a transformar este barco de piratas en un triste ferry de línea. No se quedara con la que vuela, pero eso no importa. Continuará caminando, esquivando la angustia aunque sea por un rato. Caminará tranquilo, bajo el sol, orgulloso, con las heridas de haber vivido. Y recordaremos su nombre, en cada uno de los bares de esta ciudad, y alejaremos a la muerte, con sus poemas, mientras haya luces, en el próximo bar.

Lucas Itze.-           

Tema elegido para el análisis


Y nos despedimos con este hermoso viaje de Skay


FICHA TÉCNICA

Título original: El lado oscuro del corazón
Año: 1992
Duración: 127 min.
País: Argentina
Director: Eliseo Subiela
Guión: Eliseo Subiela
Música: Osvaldo Montes
Fotografía: Hugo Colace
Reparto: Darío Grandinetti, Sandra Ballesteros, Nacha Guevara, Mario Benedetti, André Melançon, Jean-Pierre Reguerraz, Inés Vernengo, Mónica Galán, Marisa Aguilera

Sinopsis

Oliverio, un poeta bohemio, recorre Buenos Aires con sus amigos, acosado por la muerte, buscando a una mujer capaz de "volar". En el transcurso de la película, la poesía de Mario Benedetti, Juan Gelman y Oliverio Girondo se ve entremezclada con los lugares más espesos de la cotidianidad artística argentina y uruguaya. Desde el asado, hasta los maltrechos bares de Buenos Aires y Montevideo. Entrelazada en ocasiones con la ficción, solamente para poder mostrar de mejor manera el pensar del personaje central.
La historia se desarrolla en las idas y vueltas de Oliverio, a través de su mundo, en el cual, cambiar alimento por poesía, o pedir en verso monedas por las esquinas de la calle, ver a Mario Benedetti recitando sus poemas en alemán, ver esculturas genésicas, hablar con vacas, y conversar con la muerte, parecen ser parte de un dia cualquiera en la vida de un poeta.

La película completa