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viernes, 21 de marzo de 2025

LA NOVENA PUERTA - THE NINTH GATE DE ROMAN POLANSKI

PROGRAMA 462 (14-02-2025)

 

SINOPSIS

 

Dean Corso (Johnny Depp) es un bibliófilo dotado de una sólida cultura, nervios de acero y pocos escrúpulos. Es, además, un hombre extremadamente minucioso y eficaz en su trabajo. Gracias a su reputación, Boris Balkan, un coleccionista de textos satánicos, le encarga una misión muy peligrosa: encontrar los dos últimos ejemplares del legendario manual de invocación satánica ”Las Nueve Puertas del Reino de las Sombras”; pero los recursos de Corso son ilimitados. De Nueva York a Toledo, de París a Sintra, se verá inmerso en un laberinto lleno de peligros y tentaciones, aterradoras sorpresas, violencia y muertes inesperadas. (FILMAFFINITY)

 

EDITORIAL

 

Atrás, atrás… ¿Ves esa línea amarilla? No la sobrepases… porque la podés pasar muy mal. Sí, lo digo yo. Ya te vas a enterar quien soy. ¿Acaso ese fuego que arde sobre mis pies no te hacen dar una idea? ¿Acaso el rojo furioso que inunda tus ojos no te dan la respuesta? Ay… mirá que pensaba que eras más inteligente. Evidentemente, el poder te dio muchas cosas, pero te quitó otras. Te voy a contar una historia… Hace muchísimos años, un niño nació en un pueblo donde no había nada. Educado católicamente, desde chico se convirtió en un faro no sólo para su familia sino para todos sus vecinos y conocidos. Fue creciendo y su inteligencia le fue abriendo camino. En ese camino empezó a encontrarse con gente que tenía algo más que inteligencia, tenía lazos con ciertas partes importantes de la sociedad. Le prometieron que a lo largo de su vida tenía que atravesar una cantidad importante de puertas: Cada una tenía un significado y no se iba a dar cuenta en el momento exacto. Pero iba a saberlo cuando estaba en la última… La inteligencia lo llevó hacia caminos insospechados, lo que lo llevó a entender que esa fue la primera puerta que debió atravesar. Luego de años de trabajo, llegó el tiempo de conocer a la persona que creyó que iba a ser el amor de su vida. Y quizás en algún momento lo fue. 



Formó una familia y logró pasar esa segunda puerta. La tercera lo llevaría por ese mismo camino, el reconocimiento como profesional lo llevaría a las puertas de la fama. Allí, el dinero empezó a demostrarle que podría lograr cualquier cosa. Pasó entonces las puertas cuatro y cinco casi sin darse cuenta. De pronto, estaba siempre brindando con mujeres diferentes, en noches de sexo y lujuria que se transformaban en esa quinta puerta sin salida. Ya no había casi familia, sólo excesos. Con los años todo se profundizó, los vicios empezaron a copar la parada y el alcohol, las drogas y los psicofármacos lo llevaron a la locura. Sin entender, ya estaba en la puerta número siete. Había acumulado mucho, demasiado poder. Esas caras maquilladas de las noches eran máscaras desordenadas por las mañanas. Estaba rodeado de gente, de lujo, pero a la vez estaba más sólo que nunca. Empezó a pensar en esas noches de velas prendidas en ese pueblo casi desconocido. Nunca entendió como había llegado a tanto. Sólo sintió que había transitado un inesperado camino. Ahora estaba frente a una línea que determinaría el bien y el mal. Imagino que ya te diste cuenta quien soy. El fuego pronto lo consumirá todo. Estás recordando tus pecados, sólo queda una sola pregunta. ¿Te animarás a cruzar la última puerta?

 

Marcelo De Nicola.-

 

Canción elegida para la editorial

 


IMPRESIONES SOBRE LA NOVENA PUERTA

 


¿Os habéis parado a pensar en qué pediríais si pudieseis hacer un trato con el diablo?

La gran mayoría de la gente pediría fama, amor, dinero, sexo…

Solo una porción pequeña de personas haría una petición que no fuera para sí mismos, y me atrevo a decir que casi toda la gente de este grupo, lo haría por alguna urgencia de salud, legal o económica que aqueje a un ser querido, y no por el simple altruismo de querer verlos felices sin ton ni son.

¿Ahora, por que busca alguien acercarse a la magia? Nuevamente nos encontramos con los cuatro motivos banales presentados al principio, que, dicho sea de paso, podemos jugar a darles un valor elemental:

La fama o el reconocimiento, podría decirse que representa el elemento Aire, ser admirado, llenar la mente del practicante con elogios y adulaciones de sus inferiores. ¡Porque si! Todo lo que compone a las logias y las cofradías, es bastante elitista.

El amor, el cariño… emociones que se corresponden con el elemento agua. ¿Quién no ha sufrido la carencia de afecto? ¿Quién no pediría al genio de la botella conseguir un amor puro? Ahora está de moda respetar las voluntades del pretendido, pero por los siglos y los siglos se ha doblegado al ser amado mediante hechizos para tenerlos dominados, en todas las culturas y a lo largo y ancho del mundo.

El dinero, una propiedad, la materialidad en sí misma, que aquí evocan a la tierra. Ese poder que solo se pueden disfrutar en este plano de existencia y es algo de lo cual no nos llevamos ni un solo átomo para lo que viene después.

Y por último, nos queda el sexo. La pulsión motora de vida, el fuego primigenio que mueve cada engranaje de esta rueca que llamamos existencia.

Así tenemos pues, los cuatro elementos que se deberían de dominar para alcanzar el dichoso poder.




Es curioso que la primera imagen que se nos presenta en una película sobre magia, sea una representación casi total del árbol de la vida, Yggdrasil o el Árbol del Edén, dependiendo de la cultura.

Y es que, en toda la cinta, nos están dando la lección que no entendieron las personas que piden poder, solo por tenerlo. La magia es un camino de sacrificios, transmutación y aprendizaje para convertirse en la mejor versión de uno mismo, y no, en un falso Ídolo que emula la divinidad. Pero la mayoría de los practicantes no lo entienden de ante mano y por eso se lastiman.

Por ello la segunda imagen, representa al arcano de la muerte, casi calcado, del mazo de Ryder Waite. Dicha carta trae un mensaje de transmutación, el desafío de matar el ego, para llegar a la quintaesencia de uno mismo. Poder convertirnos en nuestra mejor versión y preparar nuestra mente para recibir a la muerte como nuestra amiga.

La segunda imagen que nos presenta es la carta del Ermitaño, dándonos la diatriba de que tenemos que emprender un camino de autoconocimiento e introspección, para ver que es aquello que se oculta en nuestra sombra. ¿Cuáles son los temores escondidos a los que hay que hacerles un lugar en nuestra vida y atenderlos? ¿Cuáles son esos talentos que, por vergüenza o por desaliento, hemos mandado a dormir en una parte de nuestro inconsciente?

Nos abre a un preámbulo del loco en las siguientes dos imágenes. Aquel novicio que comienza a transitar este sendero lleno de inocencia e ignorando lo peligroso que es. No sabe por dónde está pisando y en cualquier momento se puede aventar a un precipicio que lo mataría. Y la única protección que tiene es la confianza en sí mismo, y la perseverancia de no dimitir. Pues como dijo el gran maestro Eliphas Levi “Una vez en el camino, es preciso llegar al final o pereceréis en él; dudar ahí, es volverse loco, detenerse es caer … y retroceder es precipitarse a un abismo”.




La siguiente imagen podría hablar del diablo, del precio que debemos estar dispuestos a pagar para llegar a donde queremos. Pues el camino es un reguero de tratos, con uno mismo y con deidades que tienen miles de años de existencia, peligrosas para aquellos que son demasiado codiciosos o pecan de irreverentes. Promesas que debemos cumplir y sacrificios que debemos hacer, pues toda recompensa obtenida, será mediante el trabajo más duro y la devoción más pura.

Y ya hablando de sacrificios, aparece el colgado, aquello de lo que un mago tiene que pasar en post de lo nuevo, cosas a las que nos aferramos de nuestro antiguo yo, que nos duele abandonar, pero que es menester dejar ir. Es un reto, muchas veces, a dejar el egoísmo de lado. ¿Pero qué sabrán de esto, aquellos aristócratas gordos y narcisistas que se hacen llamar hombres iluminados?

Y así llegamos a la templanza. Una imagen cargada de alegorías, pues es la mismísima representación de las bodas alquímicas. Un romance alegórico que simboliza la unión entre lo masculino y lo femenino, la luz y la oscuridad, el consciente y lo inconsciente, el Espíritu y la Materia. La piedra obtenida de esta unión era la clave para equilibrar los opuestos de nuestra naturaleza.

Y por último nos muestran a la Fuerza, esa hermosa Babalon, montando la bestia de 7 cabezas. Esta vez, la imagen se asemeja mucho más a la Lujuria de Crowley, que cambia de nombre en el mazo de Thot, pero en este camino, viene a representar el enfrentamiento de los obstáculos y el dominio de las situaciones mediante la sutilidad y el autocontrol. Luego del largo camino recorrido, plagado de transmutación y sacrificio, por fin el mago tiene el poder de dominar a la bestia.

En resumidas cuentas, el mensaje que en esta cinta se esconde, es el mismo que exhiben los 22 arcanos mayores del tarot. El camino del iniciado. Y nos muestra claramente, cuales son las consecuencias para aquellos que lo mal usan y deciden contaminarlo con sus deseos espurios y materialistas.  

Solo aquel que tenga la suficiente disciplina, humildad y fortaleza podrá atravesar las nueve puertas del reino de las sombras sin hacerse daño.

¿Y vosotros, Os animáis a cruzar la novena puerta?

 

Camila Dubinsky.-

 

Canción post impresiones

 


UNIVERSO POLANSKI

 


Nacido en París en 1933, es uno de los directores más reconocidos que quedan con vida del siglo XX. Sus padres se mudaron a Cracovia en 1936. Su madre, pese a no ser judía, murió en el campo de concentración de Auschwitz, su padre, en cambio, se salvó por poco. Siendo muy joven, ya empezó a interesarse por el mundo del cine y comenzó su carrera como actor teatral. Más tarde cursó estudios en la Escuela de Cine de Łódź.

A los 21 años rueda el corto Rower (La bicicleta, 1955), en el que él también actúa con el papel principal. Le siguieron Rozbijemy zabawę... (1957), Uśmiech zębiczny (1957), Dwaj ludzie z szafą (1958) (Dos hombres y un armario), Lampa (La lámpara, 1959) y Gdy spadają anioły (1959) (Cuando los ángeles caen). En 1961 empieza a filmar El cuchillo en el agua, donde un drama entre dos hombres de distintas clases sociales que se encuentran en un yate y pelean por el amor de una mujer. El film, fue nominado al Oscar y el director empezó a hacerse famoso. En el medio rodó un cortometraje en Francia. Ya en 1965 filma Repulsión, un drama psicológico surrealista filmado en el Reino Unido, con una bella Catherine Deneuve en el papel principal. Gana el Oso de Plata en Berlín. Un año después filma la comedia negra Cul-de-sac (Callejón sin salida), que nos cuenta la historia de dos mafiosos que se refugian en un castillo donde viven un inglés con su esposa ninfómana. Oso de Oro en Berlín. En 1967 dirige La danza de los vampiros, una parodia hacia el género del terror que obtiene muy buenas críticas. Allí conoció a su futura esposa, Sharon Tate. En 1968 llega su película de culto, El Bebé de Rosemary, dando el salto a Hollywood, en uno de los films más reconocidos de la década.



1969 iba a ser el año bisagra, por la muerte de su compositor musical en un accidente, pero sobretodo, por el asesinato de su esposa Sharon Tate, quien estaba embarazada, y otras cuatro personas más en su mansión de Los Angeles, mientras Polanski estaba en Londres. Los asesinatos, fueron por obra de la banda de Charles Manson, uno de los grandes asesinos en serie de la historia. Vuelve en 1971 con una adaptación de Macbeth en el Reino Unido. En 1972 filma en Italia ¿Qué? con Marcelo Mastroianni, y en 1974 llega otra de sus obras cumbres. Chinatown, con Jack Nicholson en un drama del cine negro ambientado en los ´30. 11 nominaciones al Oscar, y premio a mejor guion.



Vuelve en 1976 a Francia para filmar El inquilino, otro thriller psicológico donde él es el protagonista. En 1977 fue acusado de abuso sexual a una menor llamada Samantha Geimer. Fue acusado por consumo de drogas, perversión y sodomía, así como por administración de estupefacientes a una menor de trece años. Según ella, Polanski la llevó a la casa de Jack Nicholson en Mulholland Drive con el pretexto de fotografiarla para la revista Vogue; pero una vez allí, le dio champán con metacualona, le tomó fotos con el pecho desnudo, la llevó a un jacuzzi y de allí la llevó al dormitorio, donde la violó a pesar de la oposición de la chica. Estuvo detenido 42 días, luego viajó a Francia, país en el que tenía y sigue teniendo la nacionalidad, evitando así el riesgo de ser extraditado a los Estados Unidos por el Reino Unido, pues de acuerdo con el tratado de extradición entre Francia y los Estados Unidos, Francia se puede negar a extraditar a sus ciudadanos, como hizo en este caso.  En 1978 filma Tess, un drama de época sobre un libro de Thomas Hardy que se llevó tres premios de la Academia. Volvió a Francia para filmar Piratas, una película bastardeada por la crítica. Dirige a Harrison Ford y a su futura esposa 33 años menor, Emanuelle Seigneur en el film Búsqueda frenética de 1988 y cuatro años después llega la candente Perversa luna de miel, otra vez con Seigneur y Hugh Grant.


 

En 1994 filma La muerte y la doncella, película sobre los efectos de una dictadura. Sigue filmando en Francia y en el año 1999 sale La novena puerta, donde Johnny Depp interpreta a un bibliófilo al que le encomiendan encontrar dos textos satánicos, basado en la novela de Arturo Pérez-Reverte, El club Dumas. En 2001 dirige El Pianista y gana el Oscar a la mejor dirección, pero como no puede entrar a Estados Unidos su premio lo recoge Harrison Ford. También gana la Palma de oro en Cannes.



En 2005 dirige una película con la que se identificaba, Oliver Twist, basada en la novela de Charles Dickens. En 2010 llega El escritor oculto, donde un escritor acepta escribir la auto biografía del primer ministro británico pero poco a poco empiezan a complicarse las cosas. En 2011 adapta la obra teatral de Yasmine Reza y la titula Carnage, llamada aquí Un Dios Salvaje, sobre dos matrimonios que discuten temas de sus hijos. El film no cambia de locación en todo el metraje y junta a cuatro grandes actores: Kate Winslet,  Christoph Waltz,  Jodie Foster y John C. Reilly. Su último film fue en 2013, titulado La piel de Venus, la historia de un director de teatro que no consigue a la mujer ideal para su papel, hasta que aparece alguien que tiene todo lo que el detesta, pero que interpreta el papel perfectamente. En 2017 llegó, otra vez con su esposa, Emanuelle Seigneur, D'après une histoire vraie (Basado en una historia real), donde una escritora empieza a ser atormentada por una admiradora. Su último film fue Yo acuso, basado en el caso del capitán francés Alfred Dreyfus, acusado de traición por espiar a Alemania a fines del siglo XIX. Se llevó varios galardones en diferentes festivales.

 

FICHA TÉCNICA

 

Título original: The Ninth Gate

Año: 1999

Duración: 133 min.

País: Francia

Dirección: Roman Polanski

Guion: Enrique Urbizu, John Brownjohn, Roman Polanski. Novela: Arturo Pérez-Reverte

Reparto: Johnny Depp, Lena Olin, Emmanuelle Seigner, Frank Langella, James Russo, Allen Garfield.

Música: Wojciech Kilar

Fotografía: Darius Khondji

 

PELÍCULA COMPLETA

lunes, 23 de junio de 2014

PÁNICO Y LOCURA EN LAS VEGAS - FEAR AND LOATHING IN LAS VEGAS

Programa 42 (30-12-2013)


EDITORIAL

Áridos pensamientos recorren mi mente. La luna, con su luz maternal, busca dentro de mi cerebro algo todavía vivo.  El espacio se vicia de gritos viejos, fotos anacrónica, en tono sepia. Siento el mar, con su rugido húmedo. Siento la arena jugando en mis pies. Recuerdo una escena que me seduce desde antes de que aprendiera a escribir. El mar enmudece, quizás por respeto. Las llamas iluminan todo. Llegan hasta el cielo, con su escandalosa danza de los sueños. Esos sueños en que te aparecías de rojo furioso, con tus ojos conectados al otro lado, aparecías con tu vestido de bestia. Aparecías para mi, en ese espacio mío, oscuro y solitario, mío. Eras el fuego que brillabas en mi mente. Eras la niñez que había perdido, la sonrisa acogedora.  Eras esa maldita inocencia, ese oro de nuestros tiempos de adulto. Las puertas se cierran, una a una, en un estruendoso aullido. El espacio se reduce, soy en el encierro, la oscuridad, también la muerte. Quedo dentro de una idea absurda, en la mudez de autores muertos. Entre sus letras escritas quedo, asustado, temeroso. Quedo entre sus perfecciones inalcanzables, me detengo en sus obras, en sus cientos de hojas escritas, llenas de historias, de palabras deseadas, de personajes nostálgicos, de garabatos geniales. Ahí quedo en silencio, buscando tu mano, buscando algo que me rescate para poder, al menos, terminar un renglón más. Tomo un trago, para despejar. Recuerdo la simpleza de Alan, la memoria de Marcelo. Veo sus tinieblas, tan terribles como las mías. Siento sus soledades que proyectan sombras, como paredes en una tarde de verano. Les sonrío, sin decirles nada. Veo en sus ojos que observan las mismas oscuridades en mí. Siento su pánico al ver mi mirada, mis fantasmas. Me emociono al ver sus manos levantadas hacia mí, a pesar de todo. Veo en ellos almas fuertes y nobles, veo terribles bebedores, bellos comediantes, veo amigos infaltables. Recuerdo abrazos viejos. Nombres que sonarán hasta que mi noche no termine. Ahí están esos jinetes, algunos mas viejos que otros, escudando mis sonrisas, escuchando mis anécdotas cientos de veces. Ahi están, queriéndome como les sale, a pesar de mis sombras, a pesar de mis fantasmas. 


Veo el cielo, quizás este amaneciendo. Veo palomas, que confundo, claramente, con dragones. Siento mis poros, siento mis pestañas. Siento la serpiente sedienta, en busca de algo de muerte. Siento el éxtasis, que inmediatamente convierte esta estructura antigua en partículas, en instantes. Cada célula es una fiesta, cada espacio separado se detiene en el tiempo a experimentar. La metáfora es el destino final de aquellos fragmentos de mí ser. Seré un sentimiento, seré un recuerdo para mis hijos. Seré un beso para ella. Seré nada. El tiempo narrativo escapa a todos. Estaré sentenciado a las anécdotas, mentirán mis proezas, corregirán mis versos. Me harán mejor padre, mejor marido. Seré una ausencia distinta. Sentiré miedo una vez más. Sentiré angustia por lo callado. Mis manos jugarán con tu sombra, como cuando no te conocía. Veré lo apostado reírse del tiempo. Veré sueños, que con el tiempo serán angustiosos chistes, absurdas bromas. Veré puntos. Veré comas. Veré la ruleta girar sin detenerse, una vez y otra, y otra, y otra. Veré sus caras, esperando el número que los libre de aquellos grilletes pesados, que los detienen, que los hacen esclavos de ellos mismos. Sentiré aquel funesto casino que es la vida, aquel oscuro lugar donde nadie gana, porque el final se sabe desde que el juego empieza. Veré las caras, aquellas melancólicas miradas esperando el sablazo, me sentiré lejos. Me sentiré perdido en aquel juego. Luces, carteles, autos caros, casas espaciales. Piernas largas como autopistas, escotes cargados para bebedores perdidos. Sentiré el miedo de esos apostadores, Sentiré su desconcierto. Veo el desierto, siento el calor que escupe el asfalto. Me despertaré en aquel recuerdo, quizás solo sea una fugaz imagen de aquellos que vivieron el pánico y locura en las Vegas.

Lucas Itze.-

Canción elegida para la editorial


IMPRESIONES SOBRE PÁNICO Y LOCURA EN LAS VEGAS


Hunter Thompson dice: “Aquel que hace una bestia de sí mismo, se libera del dolor de ser un hombre” Estas terribles palabras, sonarán en nuestra cabeza durante toda la película, serán la escalofriante premisa que necesitaremos transitar para poder terminar aquel viaje que nos propone Terry Gilliam en “Pánico y Locura en Las Vegas”. El marco en el que suena aquella revelación chamanica es, por cierto, el más crítico. Helicópteros estadounidenses vaciando sus vientres de acero sobre Vietnam, esparciendo muerte en cada rincón de tierra viva. Manifestantes levantando tristes pancartas, todas unidas en un único y sordo grito: SAQUEN LAS TROPAS DE VIETNAM. Ahí comienza el viaje. Allí aparecerán drogas y  botellas. Raoul Duke, interpretado con soltura, por Johnny Depp será el encargado de guiarnos a través de la curva dramática propuesta por los guionistas Tony Grisoni, Alex Cox y Tod Davies en esta adaptación del libro homónimo escrito por el genial Hunter Thompson, otra mente salvajemente despierta que hará, junto a la generación beat, aquellas descarnadas descripciones de lo que fueron los años 70. Encontraremos a su ayudante en el Dr. Gonzo, genialmente interpretado por Benicio Del Toro, personaje que aparecerá y desaparecerá todo el tiempo, a veces llamando a la cordura, otras arruinándolo todo.


El film trabajará el grotesco, y esta será una decisión acertada. Habrá tramos de comedia que funcionarán como simples trampas para el espectador que decida caminar solo por la superficie del relato. El engaño es claro y estará ante nuestros ojos todo el tiempo, invitándonos a no profundizar, poniendo a la luz todos nuestros prejuicios y pre conceptos. Pido a ustedes y a los oyentes, dos segundos para intentar hilvanar una idea: El conocer algo, nos invita a transitar un camino arduo, lleno de obstáculos, repletos de preguntas más que de respuestas. Este camino, nos convidara una aventura que comprometerá tanto el cuerpo como el espíritu en una batalla salvaje contra uno mismo. Tal es el pantano del conocimiento, tan poco prometedor para aquellas almas que buscan la solución fácil, amantes de los cursos rápidos, del saber sin experimentación, tristes lectores de resúmenes, agitadores de chismes gritados por otros, fatales espectros que confían perdidamente en la velocidad del mensaje, porque viven en la idea de que el mundo terminara mañana. Quizás lo haga, quizás termine mañana o pasado,  pero ¿qué más da? En todo caso, estamos en este juego sabiendo su final desde el principio. 


Esta película, tal vez, plantee aquel dilema del conocimiento. Podremos transitar sus secuencias en el morboso placer de ver las payasadas realizadas por dos tipos drogados hasta el orgasmo o quizás, logremos entregar nuestro cuerpo al relato, liberando por un instante a nuestra mente de los terribles prejuicios que la habitan, y en ese heroico acto,  descubrir aquella feroz crítica a la sociedad norteamericana que yace inmersa en cada línea de dialogo, en cada plano del relato. Tal vez, corriendo algunos velos, descubramos aquellos helicópteros, tan similares a los que actualmente sobrevuelan medio oriente, vaciar su bestial imperio sobre víctimas inocentes. Tal vez, apaguemos el televisor, con la certeza de sentirnos, una vez más, otro idiota americano.-

Lucas Itze.-         

Canción post análisis

 

Seguimos con Bersuit


FICHA TÉCNICA

Título original: Fear and Loathing in Las Vegas
Año: 1998
Duración: 118 min.
País: Estados Unidos
Director: Terry Gilliam
Guión: Tony Grisoni & Terry Gilliam (Novela: Hunter S. Thompson)
Música: Ray Cooper
Fotografía: Nicola Pecorini
Reparto: Johnny Depp, Benicio del Toro, Craig Bierko, Tobey Maguire, Michael Jeter, Ellen Barkin, Christina Ricci, Gary Busey, Cameron Diaz, Jenette Goldstein, Christopher Meloni, Katherine Helmond, Mark Harmon

Sinopsis


Un periodista y un misterioso abogado que viajan en un descapotable rojo se dirigen, a través del desierto, a Las Vegas. El maletero del coche es una auténtica farmacia: dos bolsas de marihuana, 75 pastillas de mescalina, 5 hojas de ácidos y muchas otras drogas.

Trailer


lunes, 9 de junio de 2014

DEAD MAN

Programa 26 (09-09-2013)


EDITORIAL

Despojarme de todo. Arrojar lejos rencores y miedos. Dejar atrás mis viejos tormentos, aquellas sombras inútiles. Ver arder mi ropa, las desatinadas camisas, mis tontos zapatos. Sentir gloriosamente desprenderse de mi cabeza toda idea, escuchar las teorías y teoremas jugar con el viento. Destrozar mi reloj, detener esas malditas agujas definitivamente. Dejar las vergüenzas en una esquina. Escupir con sangre mis cobardías y mis valentías. Dejar reír mis alegrías en otras bocas, admirar mis sueños en otras cabezas. Soltar cada unas de mis palabras, las que supe decirte y las que no. Vomitar con ganas los silencios, perder mis ruidos en cualquier pared. Entregar mis inútiles manos, mi boca completa, con la humedad de mi lengua y la ferocidad de mis dientes. ¿Entenderán ellos, siendo tan chicos, el sentido del viaje? ¿Llorarán esos ojos inocentes la finalidad del fuego? Dejarlos también a ellos… sin adioses, sin besos. El torpe intento de llevarme aunque sea la confianza de que lo harán bien, que seguirán caminando con sus propios pasos, que esquivaran pozos, que aprenderán de cada caída. El último intento de llevarme tus ojos, tu mirada que me abriga. 


Pero no…  no, despojarme de todo, de tus besos, tus manos, de esa luz que nos une. Soltar mi historia también, embellecerme de olvido. Tirar mis lágrimas al fuego, perderles cualquier tipo de respeto. Meter mi amor debajo de cualquier baldosa floja de esta ciudad. Entregarle orgulloso mi nombre a un pájaro. Repartir, por última vez, mis colores. Donar mis rojos a quienes lo necesiten, entregar mis verdes sin remordimientos. Olvidar para siempre mis negros. Ya puedo ver a lo lejos el bosque erguirse de un verde nunca visto. Mis ojos nuevos casi no distinguen formas. Camino descalzo, por última vez, sobre este asfalto. La ciudad ni se inmuta ante mis últimos pasos. El sol sube lento por la avenida y me regala la última sonrisa. Camino nuevo hacia el fuego. Camino nuevo, hacia la vida. Quizás esta sea mi última mentira. Atrás mío quedan el frio, los huesos y la carne que completan esta estrofa. El punto final me detiene para siempre. Olvidame pronto. Seguí alumbrándolo todo con tu sonrisa, como cuando nos vimos por primera vez. No pierdas tiempo con mi recuerdo, por ahí andaré, despojado de todo, buscando la aventura del hombre muerto.- 

Lucas Itze.-

Canciones elegidas para la editorial




IMPRESIONES SOBRE DEAD MAN



El suicida

No quedará en la noche una estrella.
No quedará la noche.
Moriré y conmigo la suma
del intolerable universo.
Borraré las pirámides, las medallas,
los continentes y las caras.
Borraré la acumulación del pasado.
Haré polvo la historia, polvo el polvo.
Estoy mirando el último poniente.
Oigo el último pájaro.
Lego la nada a nadie.
—
Jorge Luis Borges (1899-1986)

En este bellísimo y oscuro poema, Borges nos entrega la ingeniosa idea de que al morir, todo nuestro universo muere también con nosotros. Ese viaje al otro plano, ese viaje a la otra aventura, es lo que narra a través del celuloide el genial Jim Jarmusch. Dead Man viene a girar un poco más la tuerca de los géneros. Es por esto que podemos decir que el film es algo más que un Western, va más allá. Como dijimos en otras oportunidades, los géneros no son mas que convenciones entre el que narra y el espectador. El cine, es un arte de representación, y como tal, parece responder a la gama de posibles relacionados a la comunicación que existe entre un emisor y un receptor. De esta comunicación surge la creación de un verosímil, que según Aristóteles, es aquello que se adapta a las leyes de un género preestablecido. Por lo tanto un género se nutre de verosímiles, de convenciones entre emisor y receptor y es utilizado como herramienta comunicativa.


Como receptores, al entender a Dead Man como un western, nos preparamos a recibir cada una de estas convenciones. Encontraremos, entonces, aquellos personajes recios y sucios, carentes de cualquier tipo de sensibilidad, con habilidad sorprendente en el uso de armas. Estará también, la amenaza de los indios, las noches bajo el estrellado cielo de Estados Unidos, las fogatas humeantes, fundiéndose en la inmensidad del atardecer. El relato estará repleto de planos americanos, tamaño de cuadro creado especialmente para este tipo de Films. Cuando hablamos de planos nos referimos puntualmente al recorte de la realidad que decide el director a través de la cámara. Siempre medimos el tamaño de cuadro en referencia de la figura humana. Entonces, un plano americano, mostrara a la persona desde las rodillas hacia arriba, con el único objetivo de hacer visible la cartuchera donde descansa el arma de los personajes.


Dead Man comienza con el viaje de William Blake hacia un pueblo desconocido, ultima parada del tren que lo transporta. Este viaje, que no será otra cosa más que un viaje interno realizado por el mismo Blake, contara con algunas de las Funciones del Héroe planteadas por Joseph Campbell en su libro “El héroe de las mil caras”. Por allí encontraremos la llamada a la aventura, la negativa al llamado, aparecerá la ayuda sobrenatural, encarnada por el personaje de Nadie, aquel indio que siempre escucharemos con gran atención. Estará también el cruce del primer umbral, la mujer como tentación. Todos estos pasos caminara Blake con el único objetivo de encontrarse a si mismo para partir en paz hacia su muerte. Su recorrido será difícil, deberá destrozar aquel hombre de cara aniñada que fue, aquel ser de gustos refinados y educados, para dar lugar a la naturaleza, al bosque que esconde su pecho. 


Aquella pantera se ira asomando de a poco, con el rojo de la sangre, con la pólvora de las balas disparadas, con la muerte de sus asesinos. Su viaje estará listo. Tendrá su canoa, sus telas y la pintura india. No habrá sorpresa ni miedo en su rostro, solo paz. La canoa se ira moviendo lento, Blake seguirá con sus ojos abiertos, quizás recordándola a ella, que decidió dejarlo. Pensando, tal vez, en su mirada, y con la certeza de que aquella muerte, que ahora lo alcanza, también tendrá sus ojos.

Lucas Itze.-

Canción post análisis


Una mas del poeta Morrison


Y nos fuimos con este homenaje de Divididos


FICHA TÉCNICA

Título original: Dead Man
Año: 1995
Duración: 120 min.
País: Estados Unidos
Director: Jim Jarmusch
Guión: Jim Jarmusch
Música: Neil Young
Fotografía: Robby Müller (B&W)
Reparto: Johnny Depp, Gary Farmer, Lance Henriksen, Michael Wincott, Crispin Glover, Iggy Pop, Robert Mitchum, Steve Buscemi, Alfred Molina, Gabriel Byrne, John Hurt, Mili Avital, Eugene Byrd, Billy Bob Thornton, Jared Harris

Sinopsis

William Blake (Johnny Depp), es un contador que trabaja en Cleveland, y decide irse a a un pueblito del Oeste de Estados Unidos, llamado Machine, desde donde le habían enviado una oferta de trabajo.
Sin embargo, cuando llega, se entera de que su lugar lo tomó otro. Todo se complica cuando Charlie Dickinson, el hijo del propietario de la empresa, lo encuentra en la cama con su mujer, a quien mata de un disparo. William, para defenderse, termina matando a Charlie y escapando en un caballo.
Cuando el padre de Charlie se entera, ofrece una recompensa para que lo encuentren vivo o muerto.

William empieza su viaje deambulando por el Oeste americano, donde se encuentra con un nativo llamado Nobody (Nadie), quien lo acompañará en este curioso viaje, mientras escapa de los caza recompensas. Allí descubrirá su otro yo, aprenderá a matar a sangre fría, mientras se prepara para su viaje final…

Trailer