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lunes, 25 de noviembre de 2019

VIDEODROME



SINOPSIS

Max Renn, un aburrido operador de televisión por cable, descubre un día una televisión "real" llamada Videodrome. Una palpitante pesadilla de ciencia-ficción que nos muestra un mundo en el que el vídeo puede controlar y alterar la vida humana. (FILMAFFINITY)

EDITORIAL

Horas de mirar atónitos. La palabra zapping retumba en tu mente. Mientras la cabeza no para de recibir imágenes e información que no tardarán en procesarse. La tv juega con la mente humana. Y los medios son los encargados de utilizarla para desatar su máxima ferocidad posible. El filósofo canadiense Marshall McLuhan en su libro El medio es el mensaje nos decía “Los medios, al modificar el ambiente, suscitan en nosotros percepciones sensoriales de proporciones únicas. La prolongación de cualquier sentido modifica nuestra manera de pensar y de actuar, nuestra manera de percibir el mundo. Cuando esas proporciones cambian, los hombres cambian”. Por lo tanto, lo que importa en sí, es el mensaje y no quien lo transporta y allí apuntaba su foco de estudio. Además McLuhan señaló que “un medio afecta a la sociedad en la que desarrolla un papel, no solo por el contenido que posee, sino también por las características del medio en sí”. 


Desde su omnipresencia, los medios imponen condiciones. Ellos son los que eligen cual tema debe mover el amperímetro de la opinión pública y cual no. Ellos marcarán la agenda y decidirán quienes son los buenos y quienes son los malos. La caja boba entonces, asume esos principios de modo excepcional.  Nos llenarán de porquería barata disfrazadas de realitys o programas de chimentos para tapar la realidad. Nos venderán los espectáculos deportivos como indicio de estar conectados con el mundo. Nos intentarán ofrecer que políticas de estado son las mejores para el país y sin que nosotros los sepamos, también para sus bolsillos. Seremos sus conejillos de indias. Seremos nosotros los que tendremos que encontrar en esa revolución tecnológica que sirve y que no. Las redes sociales llegaron para quedarse y vendernos al mejor postor. Será nuestra la capacidad de pensar por nosotros mismos, no dejar convencernos y así gritarle al mundo que no seremos su nueva carne…

Marcelo De Nicola.-

Canción elegida para la editorial



IMPRESIONES SOBRE VIDEODROME


TV nuestra que estas en el medio, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad así en la mente como en el cuerpo, danos hoy el morbo nuestro de cada día, etcétera, amen. El dios cíclope de cristal, como lo definiría Mollo, sangra y allí se encuentra herido de muerte. No es que lo ha sentenciado nuestra sociedad debido a un ataque repentino de conciencia, por autodefensa o venganza. Es que parece haberse quedado sin piernas para competir con la fugacidad de estos tiempos que corren tan veloces. Los productos televisivos, durante el auge de las empresas de servicio de televisión por cable, administraban unilateralmente el tiempo de los televidentes, ordenando la cotidianidad del trabajador medio. Con la misma rapidez de siempre, inyectaron en las mentes la sensación de libertad al poder acceder a ese tipo de entretenimiento y al mismo tiempo la obligación de llegar a las 9 de la noche para conciliar el silencio familiar alrededor de una mesa con la cena lista, las conversaciones postergadas, y la novela a todo volumen. Así fue que crecimos acompañados por aquel espejo que buscaba nuestra empatía, al interpretar las realidades sociales que atravesaba un gran sector de la sociedad. 


La normalización de la miseria y la falta de oportunidades en novelas como Gasoleros, El sodero de mi vida y otras de similares características en donde los dueños de pequeñas empresas se veían obligados a venderlas pero que siempre había alguien cercano conspirando en contra de su negocio para sacar tajada de aquella situación y no porque tanto la crisis de aquella situación ficticia como la de este lado de la pantalla eran a causa de políticas aplicadas en detrimento del bienestar general. Los canales de noticia fueron modificando, al paso del tiempo la forma de contar los sucesos dándole cierto marco novelístico, sobre todo a los policiales. En donde siempre es conveniente que el ladrón siempre sea morocho y del conurbano. Que la víctima del femicidio haya sido vista por última vez vestida de forma provocativa. Y sangre, la mancha roja sobre el asfalto, aun sucio por el asesinato que acaba de cometerse a sangre fría para alimentar el morbo. Y si hubo alguien que denuncio poéticamente ese adoctrinamiento televisivo, sexual y morboso fue David Cronenberg. En su octavo largometraje, Videodrome, se trabajará a lo largo de los 89 minutos esta temática. En Max, el personaje principal de esta ciencia ficción, interpretado por James Wood, veremos el intento de un sector que representa a una gran corporación, aniquilar a un sector de la sociedad consumidora de contenidos audiovisuales referidos al sexo y la violencia. 


La estética está caracterizada por la oscuridad e imágenes viscerales, sello característico del guionista y director canadiense. A través del relato lineal, y con un manejo correcto de la intensidad del desarrollo nos introduciremos en la difícil tarea de diferenciar los hechos reales de la fantasía. La televisión, y su cuota diaria de morbo serán la excusa perfecta para que, a través del canal que representa Max, Videodrome ingrese como caballo de troya para romperlo todo. Podremos divisar claras referencias a Marshall McLuhan, al psicoanálisis freudiano, y también estarán allí Apolo y Dionisio en su lucha eterna. Pero por sobre toda aquella desnudez, será el culo de los medios de comunicación enfocando sus cámaras a los ladrones de a pesos, resaltando la libertad con la que se movía por el mundo aquella niña violentada, intentando confundir la igualdad con la caridad, sacándole fotos a las Nike del que reclama un trabajo digno, poniéndole la pollera a Evo Morales. ¿Acaso alguna vez pensaste que podes ser vos el que tenga que salir a reclamar? Por si llegara ese día, ¿Cómo quisieras que te mostraran? ¿Cómo quisieras que te llamaran?

Alan Beneitez.-

Canción post impresiones



UNIVERSO CRONENBERG
  


Nacido en Toronto el 15 de marzo de 1943, de padre escritor, editor y periodista y madre pianista, ambos eran judíos que emigraron de Lituania. Por lo que se crio rodeado de libros y cosas que tenían que ver con el arte. En la comunidad hebrea de Toronto conoce a Ivan Reitman (director de Los Cazafantasmas, Space Jam, entre otras), quienes se acercan al mundo del cine. Se gradúa en la carrera de Literatura en la Universidad de Toronto. Su primer corto fue en 1966 y se tituló Transfer, donde un psiquiatra y un paciente discutían en un campo de nieve. El siguiente fue Fort he Drain, donde dos hombres vestidos yacen en una bañera y permanecen en absoluto silencio hasta que alguien pregunta: ¿vienes aquí a menudo? Empezó con largos de cine experimental. El primero llegó en 1969 bajo el nombre de Stereo, su historia gira entorno a los experimentos sexuales telepáticos que se ejercen en la Academia Canadiense para la Investigación Erótica. Luego fue el turno de Crímenes del futuro, sobre unas mujeres que padecen una extraña enfermedad a causa de un cosmético. Las que no lo están, empiezan a ser secuestradas por una secta. Después de algunos trabajos para televisión, vuelve a la pantalla grande con su primer éxito: Shivers, sobre un científico crea, por medio de unas modificaciones genéticas, una especie de babosas. Cuando estos seres penetran en el cuerpo de un hombre lo convierten en un enfermo aquejado de un insaciable instinto sexual y asesino. En 1977 sorprende al llamar a la actriz porno Marilyn Chambers para protagonizar el film Rabid. 


Acá vemos a Rose, quien sufre un accidente, y es internada en un centro estético que tienen nuevos tratamientos. Los resultados son fatales: la chica despierta con una fisura bajo su axila, de la cual emerge un apéndice fálico y experimentando una insoportable sed de sangre humana. Rose la saciará gracias a su nuevo miembro con el que penetra, para extraerles sangre, en los cuerpos de sus víctimas. Éstas, posteriormente, caen presas de una incontrolable rabia homicida que, poco a poco, se va extendiendo por la ciudad como una salvaje plaga de terror y violencia. En 1979 llega Fast Company, donde el director une dos de sus pasiones, el rock y los autos de carrera, contando la historia de un piloto y su malvado representante. También filma el film de terror The Brood sobre un psiquiatra que crea una terapia especial para psicópatas pero que no funciona en una paciente que termina desatando un descontrol total. En 1981 llega otro de sus clásicos: Scanners, sobre seres humanos que son capaces de controlar la mente de los demás. Darryl Revok es el jefe del grupo, pero cuando un doctor descubre otro con más poderes, decide utilizarlo para acabar con el grupo. Se muda a Estados Unidos para realizar La zona muerta, basada en la novela de Stephen King, sobre un hombre que pasa cinco años en coma y despierta con poderes extra sensoriales, por lo que la policía pedirá su colaboración para resolver una serie de asesinatos. Ese año también filma Videodrome. En 1986 llega otro de sus grandes clásicos: La Mosca, sobre un científico que se utiliza a sí mismo para crear una máquina de teletransportación. La prueba es un éxito pero empieza a sufrir extraños cambios y descubre que una mosca se introdujo con él en la cápsula. 


En 1988 dirige Inseparables (Dead Ringers), la historia de dos gemelos que comparten todo, hasta que la llegada de una mujer se convierte en un espiral de perversión, drogas y locura. El film fue un éxito y fue nominado en los grandes festivales. En 1991 adapta la novela de uno de sus escritores preferidos: hablamos de William Burroughs y El almuerzo desnudo, la historia de un escritor que empieza a sufrir fuertes alucinaciones luego de perder a su mujer. Por tercera vez consecutiva trabaja con Jeremy Irons, esta vez en Mr. Butterfly, donde se da un cambio rotundo a lo que venía filmando. Aquí cuenta la historia real de René Gallimard, un diplomático francés destinado en China en los años 60, y Song Liling, una fascinante y misteriosa diva de la ópera que consigue ocultarle durante muchos años un oscuro secreto. Filma otro clásico en 1996: Crash, basada en una novela de J.G. Ballard. Tratar sobre un grupo de personas que experimentan sinforofilia, una excitación sexual con los accidentes de autos. 


En 1999 llega EXistenZ, sobre un juego en el que los usuarios no distinguen lo virtual de lo real. El nuevo siglo trajo a Spider, un film ambientado en los 60 donde sigue la vida de un hombre que estuvo en un psiquiátrico e ingresa a un asilo, donde recordará parte fundamental de su infancia. Vuelve al éxito con el film Una historia violenta, sobre un hombre que luego de evitar un robo es llamado héroe nacional. Aunque luego recibe una extraña visita que asegura conocer su pasado.  Es una de las cintas de más alto presupuesto y de mayor recepción masiva que ha filmado a la fecha. Él ha dicho que la decisión de dirigirla fue motivada por haber tenido que bajar su salario debido al bajo presupuesto del filme Spider.  Para demostrar que seguía en ascenso, dos años después vuelve a juntarse con Viggo Mortensen en Promesas del este. Un trhiller sobre mafiosos que fue uno de los grandes éxitos del año 2007, con guion de un tal Steven Knight, quien años después escribiría Peaky Blinders. 


Otra vez con Viggo, filma Un método peligroso, la turbulenta relación de Carl Jung, con su mentor, Sigmund Freud y la psiquiatra Sabina Spielrein. Después de esos años en el Reino Unido, vuelve a Canadá para filmar Cosmópolis, adaptación de la novela de Don DeLillo, la historia de un joven multimillonario que quiere ser asesinado, mientras el capitalismo está a punto de llegar a su fin. Lo último que filmó fue Polvo de estrellas, un cuento moderno sobre la obsesión por la popularidad y una sátira a la industria del cine. Saliendo de su filmografía, podemos mencionar que Cronenberg ha contratado a Howard Shore para componer la banda sonora en prácticamente todas sus películas. Otros colaboradores regulares incluyen a su hermana, la diseñadora de vestuario Denise Cronenberg, al actor Robert Silverman, al director de arte Carol Spier, al editor Ronald Sanders, al editor de sonido Bryan Day y, de 1979 a 1988, el director de fotografía Mark Irwin. Desde Dead Ringers (1988), Cronenberg ha trabajado con el director de fotografía Peter Suschitzky en cada una de sus películas. A la par de la lealtad que muestra con sus colaboradores clave, Cronenberg continúa siendo un cineasta de tierra canadiense incondicional, ya que casi todas sus películas –incluyendo las de grandes estudios hollywoodenses The Dead Zone y The Fly– han sido filmadas en su provincia natal de Ontario (con excepción de M. Butterfly y Spider, las cuales fueron filmadas en su mayor parte en China e Inglaterra, respectivamente, así como de Rabia, que aunque fue filmada en Canadá, sus locaciones fueron en los alrededores de la ciudad de Montreal). Sus películas recientes han sido financiadas, al menos parcialmente, por Telefilm Canada y Cronenberg es un partidario de que los proyectos fílmicos sean apoyados por los gobiernos, argumentando que "cada país necesita un sistema de fondos gubernamentales con el fin de tener un cine nacional frente a Hollywood". Para finalizar, es uno de los principales exponentes de lo que se ha denominado horror corporal, el cual explora los miedos humanos ante la transformación física y la infección. Inaugura y abandera el concepto de la "nueva carne", eliminando las fronteras entre lo mecánico y lo orgánico. En sus películas, usualmente se mezcla lo psicológico con lo físico. Junto a John Carpenter y a Wes Craven se le ha llegado a considerar dentro de un grupo denominado de "las tres C" del cine de horror contemporáneo.

FICHA TÉCNICA

Título original: Videodrome
Año: 1983
Duración: 88 min.
País: Canadá
Dirección: David Cronenberg
Guion: David Cronenberg
Música: Howard Shore
Fotografía: Mark Irwin
Reparto: James Woods, Deborah Harry, Sonja Smits, Jack Creley, Peter Dvorsky, Leslie Carlson, Lynne Gorman

viernes, 8 de febrero de 2019

EL CIUDADANO - CITIZEN KANE



SINOPSIS

Un importante magnate estadounidense, Charles Foster Kane, dueño de una importante cadena de periódicos, de una red de emisoras, de dos sindicatos y de una inimaginable colección de obras de arte, muere en Xanadú, su fabuloso castillo de estilo oriental. La última palabra que pronuncia antes de expirar, ”Rosebud”, cuyo significado es un enigma, despierta una enorme curiosidad tanto en la prensa como entre la población. Así, un grupo de periodistas emprende una investigación para desentrañar el misterio. (FILMAFFINITY)

EDITORIAL

Vassily Kandisky en su libro “De lo espiritual en el arte” escribe acerca de cómo la belleza se mide sobre la grandeza y necesidad interior, diciendo que “Es bello lo que brota de la necesidad anímica interior. Bello será lo que sea interiormente bello. El artista crea misteriosamente la verdadera obra de arte por vía mística. Separada de él, adquiere vida propia y se convierte en algo personal, un ente independiente que respira de modo individual y que posee una vida material real. La obra artística vive y actúa, participa en la creación de la atmósfera espiritual. Sólo desde este punto de vista interior puede discutirse si la obra es buena o mala. Si su forma resulta mala o demasiado débil, es que es mala o débil para provocar vibraciones anímicas puras. El artista no sólo puede sino que debe utilizar las formas del modo que sea necesario para sus fines. Sólo es necesaria la libertad sin trabas del artista para escoger sus medios. Esta necesidad supone el derecho a la libertad absoluta, que sería criminal desde el momento en que no descansara sobre la necesidad. Artísticamente, el derecho a esa libertad corresponde al citado plano interior moral. En todos los aspectos de la vida (y por lo tanto también en el arte) es un objetivo puro. Someterse sin objeto a los hechos científicos nunca es tan nocivo como negarlos sin sentido. En el primero de los casos aparece la imitación (material), útil para algunos fines específicos. En el segundo el resultado es una mentira artística que, como todo pecado, tiene muchas y malas consecuencias. El primer caso deja un vacío en la atmósfera moral, la petrifica. El segundo la envenena”



La noche es un tiempo olvidado
Agítate murciélago peludo
Es preciso sonreir a cualquier precio
De lo contrario estaría todo perdido
Al borde de un espejo sin fondo

Buscar pruebas de que algo es posible
Donde yo soy la próxima vez

Marina Rossetto.-

Canción elegida para la editorial


IMPRESIONES SOBRE CITIZEN KANE


Deconstruir. Desnaturalizar. Evidenciar. Visibilizar tal vez emancipar. Esa es la única revolución posible. Esa es la gran batalla contra el plan y todas sus redes, allí nuestras únicas armas para atentar contra las más feroces de todas las bestias: el poder. Deconstruir, desnaturalizar, evidenciar, visibilizar y emancipar. ¿Pero no son estos conceptos expresados en palabras? ¿No son las palabras productos de una organización fonética históricamente heredada, arbitraria e impuesta, interrelacionada en sus resultados a través de estrictas leyes fundadoras de sentido? ¿No son las palabras y su utilización el resultado de la aplicación de un orden preestablecido y ese orden no es ya la expresión del poder? Nuestras únicas armas entonces para combatir el poder, son dadas por el mismo poder. Paradoja compleja e interesante. El poder está allí, acechando, entrometiéndose. Nos observa como un espejo que olvida en su gracia quien es el reflejo y quien el reflejado. El poder está allí, tal como dice Paul Beatriz Preciado, inscripto en nuestro cuerpo, interviniéndolo, operándolo, produciéndolo. Porque en definitiva, y tal es la base del estudio realizado por Preciado, el cuerpo es un constructo del poder. Lo define, lo ordena, lo jerarquiza. Peor aún, lo normaliza. Normalizar remite a normal y si vamos un poco más allá, normal viene de norma lo que implica en definitiva a un sujeto normalizador, o sea alguien que dicte la norma. Si hay una construcción de lo normal, claramente también la hay de lo anormal. Se normaliza, volviendo una vez más a Preciado, un tipo de sexualidad y se declara automáticamente anómalo todo lo que queda por fuera de ella, todo lo que no sigue la norma, lo que no está incluido, contenido, contemplado ni aceptado. 


La norma, entonces supone un orden que implica una relación no natural con los objetos, por lo tanto, toda norma es impuesta. Michael Foucault, fue tal vez uno de los pensadores más interesados en hacer una genealogía del poder, su libro Historia de la Sexualidad tal vez sea el resultado más profundo de aquel trabajo, nos dice que el poder invade la vida enteramente. Al normalizar la vida, la hace administrable y es así como la atraviesa en todas sus instancias. Entonces, el poder no solo administra la vida sino que también la construye. El poder no es, se ejerce nos dirá más adelante el propio Foucault y como no hay poder más eficaz que el que no se ve, lo que busca a través de la norma, de la normalización, no es otra cosa más que la naturalización del ordenamiento, su invisibilización. No hay conciencia de su ejercicio, se instala como un orden básico, incuestionable, natural, convirtiendo al poder en algo inmanente. Desde esta normalidad instalada, entonces, construirá también subjetividades a partir de los dispositivos estructurales previos. Es así como entonces somos objeto y sujeto del poder, reproduciéndolo, trascendiéndolo, repitiéndolo. En aquel libro memorable de nuestro amigo Vicente Zito Lema, Conversaciones con Pichón Riviere, se le pregunta al psicólogo social sobre el concepto de sano, a lo que Pichón Riviere contesta, que aquel concepto responde a los valores de una sociedad en particular según una época determinada. Allí otra vez el poder naturalizando, instalándose, ordenando y modificando cuerpos. Repitiéndose. Es sin ningún lugar a dudas el film Citizen Kane, una película cuya temática se desarrolla en todo momento vinculándose al  poder. 


Cada plano, cada movimiento de cámara, cada línea de dialogo tiene impregnada en su esencia la idea del poder. Desde la misma fotografía y puesta de cámara, que para mi entender es unas de las más maravillosas y vanguardistas en la historia del cine, se trabaja esta idea magnificando en todo momento al protagonista a través del uso de la cámara baja y la angulación contrapicada. El film comenzará con un plano detalle de una reja y un cartel que indica Prohibido Avanzar. Funcionará casi como un mandato de lo que vendrá, un desafío, y allí también jugara el poder disfrazado de esperanza, mostrando la posibilidad del movimiento en una pirámide social. Allí estará desde el relato planteado el quizás, el movimiento mágico que en un segundo nos lleva de la nada al todo, del mendigo al rico. Se planteará también desde la fotografía el distanciamiento que genera el poder económico y la acumulación de bienes en aquel juego interesante de la figura / fondo. Se optara mayoritariamente por planos abiertos, con igualdad de iluminación entre el fondo y la figura relacionando inevitablemente de esta manera al personaje con su entorno, disminuyéndolo en algunos casos, como es en la secuencia de la relación de Kane con su primer mujer, o remarcando su superioridad, como en la mayoría de los planos dedicados al protagonista, que aun en su peor momento jamás dejan de magnificarlo. Estaremos frente a un film de vanguardia en cuanto a sus movimientos de cámara, los cuales lejos de buscar la economía de puesta, optan por movimientos casi imposibles para la tecnología de la época, pero también vanguardista desde la estructura del relato. 


El ciudadano Kane comienza con un cortometraje de un noticiero de unos  12 minutos de duración aproximada en donde se plantea al personaje y se hace el anuncio de su muerte. Hasta aquí el primer acto, narrado con frialdad de informativo, con distancia, apostándolo todo con aquel formato, jugándose la atención del espectador a todo o nada. Y vendrá el interrogante sobre el que se apoyara todo el film: ROSEBUD, aquella última palabra dicha por el magnate. La estructura se llenará entonces de raccontos, de idas y venidas por el tiempo narrativo. Aparecerá el poder al marcar la agenda política a través del monopolio informativo que Kane construirá. Aparecerá en sus relaciones amorosas al definir el deseo de sus parejas. Atravesará sus cuerpos, sus decisiones, sus hábitos y sus gustos. Será un film que responderá al concepto elaborado por un amigo de esta casa, el filósofo Julio Cabrera en su libro Cine: 100 años de filosofía, en donde plantea la idea de concepto / imagen sobre el cual se puede hacer filosofía utilizando el relato cinematográfico como disparador. Comenta Cabrera en su libro que hay imágenes que arman conceptos que van más allá de la experiencia visual de un plano, y esto lo extiende muchas veces a films enteros denominándolos macro / concepto / imagen. El ciudadano Kane responde claramente a esta idea ya que su premisa argumental se construye en torno a la idea de poder. Un poder que lo consumirá, lo enajenará y lo matará dejando como única herencia su expresión mínima, una palabra: ROSEBUD.      

Lucas Itze.-

Canción post impresiones


También sonó...


UNIVERSO WELLES


Nacido el 6 de mayo de 1915 en Kenosha, Wiscosin, fue el segundo hijo de una artista y un propietario de una fábrica de camionetas, además de inventor aficionado. Proveniente de una familia adinerada, su educación fue poco convencional y desde chico se interesó por la pintura, época en que ya se decía que era un niño prodigio. A los 3 años apareció en su primera obra de teatro y se va a vivir con su madre a Chicago. A sus nueves años, su madre fallece y vuelve a vivir con su padre.  Un año después protagonizó su primera obra en la escuela primaria: El extraño caso del doctor Jekyll y míster Hyde. Luego ingresó en el Todd School de Illinois donde descubrió a su mentor: Roger Hill. A los 16 se fue a trabajar al teatro de Dublín en Irlanda y al año siguiente debutó en Broadway de Nueva York con Romeo y Julieta. Años más tarde, fundó el famoso Mercury Theatre. En 1938 dirige su primer film, Too Much Johnson, una película muda que se creía perdida por un incendio en la casa del director en los años 70 pero en julio de 2013 se encontró una copia completa en Italia y fue restaurada para su estreno mundial. 

Ese año, con miembros de su  compañía, alcanzó fama mundial luego de la transmisión para la CBS por radio de la versión de HG Wells, La Guerra de los Mundos. La emisión fue tan realista que muchos habitantes de Nueva Jersey salieron disparados de sus casas ante la inminente invasión alienígena. Tal episodio hizo que la prestigiosa RKO Pictures lo contrate al año siguiente plena libertad para escribir, producir y dirigir dos películas. Con 24 años convenció al guionista Herman J. Mankiewicz para escribir una historia basada en la vida del magnate de la prensa William Randolph Hearst, que se transformó en Citizen Kane. El film fue un éxito de crítica pero no de público, gracias a las trabas en la distribución propiciadas por el mismo Hearst. En 1942 dirige Soberbia (The Magnificent Ambersons), basada en una novela ganadora del Pulitzer de 1919 sobre la vida de una familia norteamericana de principios de siglo XX. El montaje final fue alterado por la RKO al punto que según el director habían arruinado su obra. Luego aparecen dos películas inacabas y desconocidas como It´s All True y Tanks. En 1946 filmó El extranjero, una película sobre el nazismo que solamente dirigió. 


Un año después llegó La dama de Shanghai, junto a Rita Hayworth, en un thriller de cine negro y una mujer fatal. En 1948 adapta Macbeth de Shakespeare, fue la primera adaptación de un texto del escritor. Al siguiente año protagoniza y co-dirige Cagliostro (junto a Gregory Ratoff), una adaptación de la novela de Alejandro Dumas. En 1952 filma bajo bandera marroquí otra obra de Shakespeare, Otello obteniendo el Gran Premio del Jurado en Cannes. Con una premisa parecida a Citizen Kane, filma en 1955 Mr. Arkadin en Francia. En 1958 llega su segunda obra maestra: Sed de mal, una compleja historia sobre el poder y la corrupción policial, donde destaca su plano secuencia de apertura, un prodigio de dominio de la técnica y puesta en escena, y sin duda uno de los mejores comienzos de la historia del cine. 


Cuatro años después adapta El Proceso de Franz Kafka y en 1965 vuelve con Shakespeare, esta vez en Falstaff - Campanadas de medianoche. En 1968 dirige el mediometraje Una historia inmortal y en 1970 rodó en las costas de Croacia The Deep, una película inacabada que fue encontrada y restaurada en el Museo de Munich. Luego fue el turno de los documentales, uno de los más recordados fue Con F de Falso que mezcla realidad y ficción. Trata sobre sobre el fraude y las falsificaciones que se centra en la figura del falsificador Elmyr de Hory y su biógrafo, Clifford Irving, autor también de la fraudulenta biografía de Howard Hughes. Además de su carrera como director, participó en decenas de películas, donde fue dirigido por la talla de cineastas como Robert Stevenson, John Huston, Martin Ritt, Jean-Luc Godard, Pier Paolo Pasolini, Roberto Rosellini y Claude Chabrol, entre otros. Su última aparición en pantalla fue cinco días antes de su muerte, haciendo un cameo en la exitosa serie ochentosa Luz de Luna, con Cybill Shepherd y un joven Bruce Willis. 

Sin embargo, la muerte del cineasta en 1985 producto de un infarto dejó varias perlas inconclusas. Una de ellas fue Al otro lado del viento, film que durante cinco años intentó terminar pero que por cuestiones económicas nunca pudo montar. La película, casi autobiográfica, narra las peripecias de un director que no puede completar su propia película, también llamada Al otro lado del viento. El año pasado, con presupuesto de Netflix, el film terminó de montarse, gracias al trabajo de edición del director de fotografía Gary Graver y el editor Bob Murawski siguiendo marcaciones y apuntes en el guion dejados por el director de Citizen Kane. La película es además un homenaje a los cineastas, ya que en ella participaron John Huston, Peter Bogdanovich (discípulo y amigo de Welles) y Claude Chabrol, también aparece la co guionista del film, la croata Oja Kodar, quien fue pareja de Orson. Para la mayoría de los críticos, una obra maestra digna de Welles, entremezclado con grandes como David Lynch o Andrei Tarkovski. Años después de su muerte, el director estadounidense nos deja así su mejor homenaje.

FICHA TECNICA

Título original: Citizen Kane
Año: 1941
Duración: 119 min.
País: Estados Unidos
Dirección: Orson Welles
Guion: Orson Welles, Herman J. Mankiewicz
Música: Bernard Herrmann
Fotografía: Gregg Toland (B&W)
Reparto: Orson Welles,  Joseph Cotten,  Everett Sloane,  George Coulouris, Dorothy Comingore,  Ray Collins,  Agnes Moorehead,  Paul Stewart,  Ruth Warrick, Erskine Sanford,  William Alland,  Alan Ladd,  Arthur O'Connell

jueves, 17 de marzo de 2016

LA DICTADURA PERFECTA


EDITORIAL

¡Extra! ¡Extra! ¡Llegó el cambio señores y señoras! Cuidemos bien nuestras ropas. Vigilemos celosamente los agujeritos de aquel viejo pantalón y el de las medias que mañana recibirán el peso de nuestros pasos acelerados y protestantes.
“Por suerte llevo guardadas en mi Facebook las fotos de aquellas cenas que sabían a libertad. Nos juntaremos en familia a recordar y llenaremos nuestras panzas de recuerdos y será reconfortante. Tanto como nuestra casita de 15Mts cuadrados. Este hogar que está de moda y es tendencia por sus características acogedoras, según nos cuentan las notas periodísticas de hoy”.
Y será la verdad. Porque al parecer, aquella verdad tan buscada y soñada quedo en manos de una marioneta oligarca. Tan básica e inútil que llegó prometiendo futuro y lo único que sabe usar de esta nave es la marcha atrás. Sus discursos y métodos huelen a humedad del siglo pasado. ¿Ah, no me creen? Bueno, les propongo un pequeño juego: Voy citar, a continuación, una frase y adivinarán quien la utilizo… “Ha terminado el sistema de ocultación de la verdad; el país tiene que conocerla por más que sea cruda y penosa. Diez años de irresponsabilidad y corrupción nos han llevado a la situación más desastrosa de nuestra historia económica. El país se ha empeñado en hacer lo que nadie puede cumplir impulsado por una tremenda insensatez; ha tratado de consumir más de lo que producía y así, ha gastado sus reservas monetarias…”


Quizás estén pensando en lo pasado en el Congreso este último 1ro de Marzo y las palabras de nuestro nuevo presidente, pero no… Estas palabras son modelo 1955 y fueron lanzadas por un Eduardo Lonardi en su asunción a la presidencia de facto tras el derrocamiento de Perón.
Nos están mintiendo en la cara señores. Y toda su basura está siendo tapada por la gran alfombra de los medios de comunicación que, a esta altura, representa, para un poco menos de la mitad de este bendito país, a la idea asesina de la civilización. El mundo cambia señores y señoras, pero todo confirma que nosotros seguimos siendo los mismos idiotas de siempre. El poder de la comunicación nuevamente se aprovecha de la estupidez colectiva. No pudieron por medio de las armas. Ese método, gracias a 30 mil almas que hoy recordamos con mucho respeto, quedó obsoleto. La democracia es algo que ya no se discute, aunque las medidas que estos personajes vienen a imponer son suficientes para que podamos afirmar y decir que esta vez lograron una dictadura perfecta.

Alan Beneitez.-

Canción elegida para la editorial



IMPRESIONES SOBRE LA DICTADURA PERFECTA


Navegar por las corrientes de la ética y la moral debería ser propiedad primaria de cualquier individuo. En ámbitos profesionales, tales como el periodismo, esos adjetivos adquieren una importancia vital. En este mundo repleto de redes sociales que nos atrapan como una maraña de cables, encontramos absolutamente todo tipo de historias. El chequear, hoy por hoy, está olvidado. La fuente, una de las cosas más importantes de la profesión, casi nunca existe. El poder de los medios de comunicación ha sido clave en la opinión pública desde hace siglos. Como dijo una vez el filósofo Noam Chomsky: El poder de los medios masivos… no es tanto informar y reportar lo que sucede, sino más bien dar forma a la opinión pública de acuerdo a las agendas del poder corporativo dominante… O quizás como dijo Joseph Göebbels, el ministro de propaganda de Hitler: Una mentira repetida adecuadamente mil veces, se convierte en una realidad. Y, hoy por hoy, nos encontramos en un mundo donde los medios masivos marcan la agenda del día, pero lo más preocupante, es que la ética y la moral han sido olvidadas…
Haciendo una denuncia encubierta en forma de sátira, el director mexicano Luis Estrada, nos demuestra el poder de una cadena de televisión, para que un gobernador corrupto llegue a la presidencia de la Nación, algo no tan ajeno a los tiempos que vivimos en el país. Sin nombrarlos, hace foco en la mayor cadena de televisión del país azteca, Televisa, que desde hace años está en el ojo de la tormenta por los constantes arreglos con los políticos de turno. Esta temática sobre los medios, ya ha sido tratada en Wag the Dog (Mentiras que matan), ese extraordinario film de Barry Levinson con Robert De Niro y Dustin Hoffman, donde un asesor del presidente contrata a un productor de cine, para inventar una guerra en un país subdesarrollado, que evite hablar sobre un abuso sexual del mandatario.


En este caso, el guión escrito por Estrada y Jaime Sampietro, nos llevará por una construcción lineal, que irá sentando las bases del relato. Una fotografía bastante más que adecuada, mejor sobre todo en los escenarios naturales a cargo de Javier Aguirresarobe, nos demuestra porque este español ha trabajado con grandes cineastas como Víctor Erice (El sol del membrillo), Woody Allen, Pedro Almodóvar y Milos Forman, entre otros…
El film empieza parodiando al antiguo mandamás mexicano Vicente Fox con la poco afortunada frase: Los mexicanos hacen el trabajo que ya ni los negros quieren hacer… A partir de esa frase, en este siglo XXI repleto de redes sociales, se expande a través de memes por todo el mundo. Para evitar males mayores, el presidente pide a la televisora TV MX que desvíe la atención del público, que se logra mostrando un video de un acto de corrupción del gobernador Carmelo Vargas, alguien que luego, para limpiar su imagen, negociará también con la televisión…
A lo largo del film descubriremos un gran grupo de actores dándoles vida a diferentes personajes, pero sin dudas, el gobernador interpretado por Damián Alcázar, se lleva todos los aplausos por la composición de un personaje indescriptible.


El film nos mostrará lo bajo que puede caer una persona en busca de su salvación personal, como el personaje de Carlos, el productor del noticiero, alguien que no tiene empacho alguno en arreglar entrevistas con padres desesperados por el secuestro de sus hijas, sólo importándole un punto más de rating al final del día y sobre todo, la buena cara del Gobernador.
Al ser una sátira, el film no ahonda demasiado en escarbar las relaciones que llevan a los medios a influir directamente en las decisiones de un país, pero si logra demostrar cómo se tejen informaciones para captar la opinión, y muchas de las cosas que aparecen, son hechos vinculados a la realidad mexicana.
Está en nosotros, informarnos para llegar a la verdad, no comprar todo lo que se ve en las noticias para tratar de emparejar una lucha tan desigual como es la pelea con los medios de comunicación. En una época donde la tecnología juega un papel fundamental para encontrar cual es la realidad, el objetivo nuestro es utilizarlo. Desde lo más profundo, levanto mi copa ansiando que alguna vez, esta profesión que he elegido, deje de lado los intereses comerciales y se centre en la ética y la moral, pero sobre todo, en la verdad y la justicia. Quizás, cuando entendamos esto, no tendremos como única opción la de derrotar y terminar sacándole la careta al cuarto poder…

Marcelo De Nicola.-

Canción post impresiones


¡Divina TV Führer mi amor!
(Donde quiera que vaya, Eveready estará...)
Seré promovido para Navidad
¿cómo no se nos ocurrió?


UNIVERSO ESTRADA


Nacido en México en 1962, fue a través de su padre José “El Perro” Estrada, un director de cine mexicano, por el cual se interesó por el cine.
Empezó a estudiar la carrera de cine en la UNAM, pero no la terminó. Eso no dinamitó su carrera y en 1984 dirige su primer corto, titulado La divina Lola, donde una gitana advierte a un payaso su pobre futuro.
En 1989 dirige su primer largo Camino largo a Tijuana, la historia de Juan un vagabundo que vive en un desarmadero pero sueña con ir a Tijuana a ver a su hija. Un día aparece Lila, una joven drogadicta que es perseguida por dos traficantes. Cuando ella es capturada, Juan intentará salvarla, aunque le pueda costar su propia vida.
Empieza a ser más reconocido gracias al film Bandidos de 1991, ambientado en la revolución de 1913, donde Luis, un niño que vive en un internado es perseguido por unos forajidos que destruyen el internado siendo el único sobreviviente. Allí se une a una pandilla para tomar venganza.
En 1993 sale Ámbar, un film de fantasía donde el protagonista recuerda su niñez junto a unos cazadores que iban en busca de una piedra preciosa y a lo largo de la aventura se encontraban con diversos personajes.
Llega al estrellato en su país luego de dirigir la sátira política La ley de Herodes, ambientada en 1949, durante la presidencia de Miguel Aleman, donde un corrupto alcalde es decapitado por los indígenas, entonces para no manchar la carrera política del presidente, buscan un nuevo alcalde, y encuentran en un inútil e inofensivo miembro del partido, al candidato perfecto… El film fue censurado o cortado en el momento de su estreno.


Otra vez se mete en la política en el film Un mundo maravilloso de 2006, cuando Juan Pérez, el más pobre de los pobres, amenaza con suicidarse tirándose de un edificio como modo de protesta por su condición social. Para evitarlo, el Ministro de Economía, decide regalarle una casa, un auto y un trabajo. A ver esto, los amigos pobres de Pérez empiezan a imitarlo, entonces el Ministro decide declarar a la pobreza como un delito, y así terminar con los pobres del país…
En 2010 logra otra excelente sátira con el film El Narco, cuando durante las fiestas del Bicentenario, Benjamín García es expulsado de los Estados Unidos y tiene que volver a su pueblo, que vive una crisis desoladora. Para salvar a su familia, se introduce en el mundo del narcotráfico. Otro film que intentó ser censurado en su país.


Su última película, La dictadura perfecta, intenta desenmascarar los negocios de la televisión. Hoy en día, Estrada es uno de los más importantes directores de cine del país del Norte.

Esta es tierra muerta
tierra de cactus
si ves bien son todas
imágenes depiedra
pero vos no ves
porque no hay ojos acá
es un valle hueco
y nosotros somos
los hombres huecos.


Hasta la semana que viene



FICHA TÉCNICA

Título original: La dictadura perfecta
Año: 2014
Duración: 143 min.
País: México
Director: Luis Estrada
Guión: Luis Estrada, Jaime Sampietro
Fotografía: Javier Aguirresarobe
Reparto: Damián Alcázar, Alfonso Herrera, Osvaldo Benavides, Joaquín Cosío, Tony Dalton, Silvia Navarro, Sergio Mayer, Saúl Lizaso, Flavio Medina, Salvador Sánchez, Enrique Arreola, Arath de la Torre, Noé Hernández, Dagoberto Gama, María Rojo, Sonia Couoh, Luis Fernando Peña, Gustavo Sánchez Parra, Hernán Mendoza.

SINOPSIS



Tras un error cometido por el presidente de la república, una televisora intenta desviar la atención de su error revelando un video que involucra crímenes del Gobernador Carmelo Vargas. Posteriormente el gobernador decide negociar con la televisora para cambiar su imagen y convertirlo en una estrella política.