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jueves, 5 de agosto de 2021

EL CURIOSO CASO DE BENJAMIN BUTTON - THE CURIOUS CASE OF BENJAMIN BUTTON

PROGRAMA 336 (16-07-2021)

 

SINOPSIS

 

Un hombre (Brad Pitt) nace con ochenta años y va rejuveneciendo a medida que pasa el tiempo; es decir, en lugar de cumplir años los descumple. Esta es la historia de un hombre extraordinario, de la gente que va conociendo, de sus amores y amistades, pero sobre todo de su relación con Daisy (Cate Blanchett), la mujer de su vida. (FILMAFFINITY)

 

EDITORIAL

 

Vivimos de fábulas que nos han sido contadas para engañar a la muerte. Crecimos escuchando historias cercanas y no tanto, y cuando nos quisimos acordar, ya habíamos dejado de ser niños. Allí se habían anidado los sueños y la vida empezaba a transformarse. Los viejos se iban yendo y las nuevas generaciones iban transmitiendo otras historias. El mundo seguía su curso y el reloj de arena seguía sin detenerse. Nunca entendimos a que veníamos a este mundo: a crear vida dicen algunos, a traer muerte aseguran otros. La llama de la eternidad está muy lejos de iluminarnos. Seguimos siendo seres moldeados por la finitud. Y cuando nos damos cuenta de eso, el corazón se contrae. La ilusión muere y queda pensar cuando y en qué momento llegará nuestra hora. 



¿Cómo viviríamos la vida si fuera exactamente al revés? ¿Si tendríamos tatuada nuestra fecha de vencimiento? Quizás viviríamos tratando de realizar esos sueños imposibles. O quizás nos transformaríamos en autómatas olvidados solo esperando nuestro indigno final. La única certeza que tenemos es que cada vida es nuestra y es, justamente, única. Que serán nuestras risas las que se impondrán ante tanto caos y nuestras lágrimas las que enfrentarán a la muerte. Allí, en el oscuro pasillo de la soledad, batallaremos frente a todos nuestros miedos y contestaremos todas sus preguntas. Y siempre esperando despertar con una sonrisa, porque como dice la canción “todo vale la pena si te hace reír”.

                                                                           

Marcelo De Nicola.-

 

Canción elegida para la editorial

 


IMPRESIONES SOBRE EL CURIOSO CASO DE BENJAMIN BUTTON


 

Traigamos a cuenta para empezar aquella anécdota brillante de nuestro amigo Matsuo Basho con su discípulo Kikaku respecto del poema del pimiento. El alumno escribe el siguiente haiku: Libélulas rojas, Quitadle las alas: ¡Son Pimientos! A lo que Basho responde con la velocidad de aquel que no tiene apuro, con la certeza propia del que nada espera: Estos pimientos agregadle alas ¡Son libélulas! Citemos un ejemplo más, ahora del poeta Arakida Moritake. El libro del Zenrin dice: Este espejo roto no reflejara más; la flor caída no volverá a la rama. Sobre lo que Moritake señala: ¿Una flor caída volviendo a la rama? Era una mariposa. Tenemos aquí entonces dos visiones bien distintas del universo. Dos puntos claramente lejanos desde donde mirar al mundo, la realidad, o lo que sea que sea el ser. En una de ellas distinguimos el horror de la destrucción de quien impone y avasalla. Descubrimos una visión que lejos de incluir, de apostar a la diversidad, opta por la represión y el castigo. Por otro lado, claro, estará aquel otro punto de vista sobre el mismo objeto, sobre la misma realidad, que elegirá ver la posibilidad maravillosa de la comunión con aquel otro hostil. Elegirá dar un lugar y generará sobre cualquier sentencia algo hermoso. Apostará a lo diverso y creará con todo aquello vida. 



Borges dijo alguna vez que la muerte es una vida vivida y la vida es una muerte que viene. En aquella sentencia Jorge Luis no hizo otra cosa más que recordarnos nuestro carácter finito, aquella urgencia dramática domingo de cada sonrisa, origen del sentido trágico de la vida. La muerte está allí, queridos amigos, agazapada como una pantera negra. Esta allí en silencio desdibujando recuerdos, caras y gestos tal como si todo no fuera más que un sueño. Esta allí la muerte haciendo de cada segundo un espectáculo único e irrepetible, irrecuperable y fugaz. Si la vida está repleta de ausencias y tedio, bien estará entonces que veamos libélulas y no pimientos. Esa será la idea desarrollada por Eric Roth guionista del relato fílmico dirigido por David Fincher bajo el nombre El curioso caso de Benjamín Button. El film planteará una vida al revés de lo dispuesto por el imaginario colectivo, nuestro protagonista nacerá viejo y con el transcurrir de los años su cuerpo irá rejuveneciendo. Allí una buena metáfora de lo diferente, de lo distinto, del camino poco transitado. Roth agregará como urgencia dramática la sentencia médica de la ínfima expectativa de vida de Benjamín al nacer. Nuestro protagonista, claro, seguirá en su postura contradictoria y por supuesto vivirá. La estructura del relato será no lineal y se servirá del recurso del racconto para narrar. 



La situación marco desde donde se desarrolle el drama será la inminente llegada de un huracán cuya ferocidad promete derrumbarlo todo. Este hecho instalará a la muerte en todo momento y recordará a cada instante que será su gélida mano la que pase cada una de las hojas de la historia. Descubriremos con el correr de la cinta aquella otra alegoría del tiempo, de los cambios, del devenir explicada con tanta belleza por Heráclito cuando afirmaba aquello de que todo cambia y nada permanece y por lo tanto nadie es capaz de bañarse dos veces en el mismo río. Abundarán las imágenes en el film del agua arrasándolo todo, las fuertes lluvias, los ríos desbordantes chocando contra los recuerdos más atesorados, demostrándonos con sutileza que lo que habíamos visto en un comienzo, afectado ahora por el tiempo, es resignificado tomando de esta manera matices diferentes, valores distintos. Brad Pitt desplegará un abanico inmenso de cualidades actorales en el armado de su personaje protagónico. Lo trabajará con precisión, delicadamente. Irá creciendo de manera dosificada, desplegando su tridimensionalidad de forma inteligente. Habrá en Benjamín Button, en su dinámica de desarrollo, algo relacionado al arte Zen. Este arte entiende que toda actividad puede y debe convertirse en un medio valioso de conocimiento interior. Para que esto suceda se deberá lograr una profunda identificación con el objeto o el tema. 



De allí aquel axioma que reza que para pintar una caña de bambú, el artista debe ser en cierto modo él también una caña de bambú. En este tipo de arte la realidad apenas aparece insinuada, es recreada con unos pocos trazos esenciales capaces de reflejar en el espacio la plenitud del objeto observado. Será el resultado de aquella contemplación una resignificación capaz de romper con el tiempo y el lenguaje, será un eco particular de cada momento. Cada uno de esos instantes según lo expresado y su resonancia, y allí lo particular del arte Zen, hablo de su capacidad de resonar ante un estímulo y de esa manera poder contarlo de otro modo, lleva un nombre diferente. Así entonces AWARE será el momento crítico que ocurre entre el acto de percibir la fugacidad del mundo con pena y dolor, y el acto de verlo como la misma forma del Gran Vacío. Ese será el eje resonador de la mirada de Button. Aquel espacio fugaz y silencioso desde donde descubrir que a cada instante el universo se destruye y se vuelve a crea de una manera maravillosa y hermosa. Basho decía que el silencio acentuado de antes y después del haiku es su valor esencial, es el haiku mismo. Será entonces el momento de silenciar en un hecho artístico aquel barullo del futuro que enloquece nuestros oídos, que acelera nuestras vidas hacia el vacío absoluto que es el único destino posible. Habrá llegado quizás el momento entonces de contemplar y sentirnos parte de esa suerte irrepetible y única que acaba de suceder y de esa forma, en ese estado, no exigirle más  nada a nadie. Resonar en donde estemos, en la circunstancia que nos toque, ese es el único premio.

 

Lucas Itze.-

 

Canción post impresiones

 


UNIVERSO FINCHER

 


Nacido en Denver el 28 de agosto de 1962. Empezó como realizador de efectos visuales en la compañía de George Lucas, uno de sus primeros trabajos fue en Star Wars Episodio VI, el regreso del Jedi. Luego trabajó como director de videoclips musicales, entre los artistas que trabajaron con él se encontraban Sting, Patty Smith, Roy Orbison, Aerosmith, Madonna, Rolling Stones, Billy Idol, George Michael y Michael Jackson, entre otros.

Su primer film fue Alien³, la tercera parte de la trilogía creada por Ridley Scott y continuada por James Cameron.

Su siguiente película fue la que lo lanzó a la fama: Se7en (Pecados capitales), con Brad Pitt y Morgan Freeman, escrita por Andrew Kevin Walker. La película fue un éxito tanto a nivel comercial como a nivel crítica, ubicándose en el puesto 22 según el ranking IMDB de las películas de todos los tiempos.



En 1997 dirigió The Game, otro gran thriller con Michael Douglas y Sean Penn y en 1999 se juntó otra vez con Brad Pitt, y sumó a Edward Norton y Helena Bonham Carter para hacer El club de la pelea.



En 2002 y con guión de David Koepp, dirigió La habitación del pánico, con Jodie Foster y Forrest Whitaker.

En 2007 se ocupó de uno de los crímenes más famosos sin resolver de la historia estadounidense, al filmar Zodíaco, basado en el asesino que mataba a sus víctimas según el signo de nacimiento. Con Jake Gyllenhall, Mark Ruffalo y Robert Downey Jr.

En 2008 filma El curioso caso de Benjamin Button, con Brad Pitt y Cate Blanchett. Con guión de Eric Roth. El film, basado en un relato de F. Scott Fitzgerald, cuenta la historia de un hombre que nace con 90 años y va rejuveneciendo con el paso del tiempo. Nominada a 13 Oscar (incluída película y director), 5 Globos de Oro, y 11 Bafta, fue uno de los mejores films del año.

Dos años después llegó otro de sus grandes éxitos con La Red Social, donde cuenta la vida de Mark Zuckerberg y su historia para crear Facebook. Con Jesse Eisemberg y Justin Timberlake. El guión adaptado le valió un Oscar a Aaron Sorkin. 8 nominaciones al Oscar (peli y director incluidas), 8 al Bafta, y ganador a Mejor Director y ganadora de 4 cuatro Globos de Oro, incluidos Mejor Película y Mejor Director.



En 2010 llegó La chica del dragón tatuado, adpatación del Best Seller del sueco Stieg Larsson, Los hombre no amaban a las mujeres, que también había sido rodada en Suecia en el año 2009 bajo el nombre de la trilogía Millenium.

En 2013 gana un premio Emmy a la mejor dirección por la serie más importante del año: House of Cards, con Kevin Spacey.

En 2014 estrena Perdida, un thriller con Ben Affleck y Rosamund Pike, otra vez siendo el film nominado a Mejor Película y Dirección en casi todos los festivales importantes.

En 2017 fue uno de los creadores de la exitosa serie Mindhunter, sobre los agentes del FBI creadores del término “Serial Killer”. Su último film fue Mank, la historia del guionista de “Citizen Kane” Herman Mankiewicz, con una gran interpretación de Gary Oldman.

 

FICHA TÉCNICA

 

Título original: The Curious Case of Benjamin Button

Año: 2008

Duración: 167 min.

País: Estados Unidos

Dirección: David Fincher

Guion: Eric Roth. Historia: F. Scott Fitzgerald

Música: Alexandre Desplat

Fotografía: Claudio Miranda

Reparto: Brad Pitt, Cate Blanchett, Taraji P. Henson, Tilda Swinton, Jason Flemyng, Julia Ormond, Elias Koteas, Elle Fanning, Jared Harris, Mahershala Ali, David Jensen, Tom Everett, Faune Chambers Watkins.

jueves, 2 de julio de 2020

HABÍA UNA VEZ EN... HOLLYWOOD - ONCE UPON TIME IN... HOLLYWOOD




SINOPSIS


Hollywood, años 60. La estrella de un western televisivo, Rick Dalton (DiCaprio), intenta amoldarse a los cambios del medio al mismo tiempo que su doble (Pitt). La vida de Dalton está ligada completamente a Hollywood, y es vecino de la joven y prometedora actriz y modelo Sharon Tate (Robbie) que acaba de casarse con el prestigioso director Roman Polanski. (FILMAFFINITY)


EDITORIAL

Nuestro amigo Aristóteles es un tipo que generalmente anda dando vueltas por acá, a causa de lo que nos convoca este espacio, siempre haciendo referencia a la división que él hacía de la narración de una historia: los tres actos. Pero en esta ocasión venimos a tomar algo de este pensador: un asunto que es bien sabido le da mucha importancia: La amistad. A ella le dedica dos libros completos, el octavo y el noveno en su obra llamada Ética a Nicómaco. Después también indaga sobre otros asuntos éticos fundamentales como la felicidad, el placer, la justicia, la intelectualidad, entre otras. No es poca cosa que entre todas ellas sea la que más se haya explayado. En resumidas palabras, como es un asunto que conlleva múltiples opiniones le da un marco aún más complejo. En aquel momento Aristóteles escucha atentamente cada una de ellas e intenta canalizarlas a tal fin de encontrar puntos en común y unificar criterios. Los oradores, bien criteriosos, van turnándose para brindarle al filósofo y al resto del auditorio su extenso parecer. La cosa que mientras más avanza el tiempo, más aumenta el consumo de bebidas alcohólicas y las opiniones comienzan a cargarse de adjetivos calificativos. Eso, sumado a que Discórides, reconocido médico de la época, había recetado una dosis de cáñamo al discípulo Eudemo, no sin advertirle que si se pasaba de su justa medida, el carácter psicotrópico de la planta actuaría emborrachándolo y revolviéndole la “virtud” general, cosa que el pibe no escuchó. 


Se podrán imaginar que aquella conversación no terminó en muy buenos términos. Otro sucesor inmediato y rival de Eudemo fue Teofrasto, el cuál su maestro le impuso el nombre a causa de la dulzura y elegancia de su lenguaje, pues su nombre primitivo era el de Tirtamo. Los investigadores e historiadores más reconocidos han descubierto el buen sentido del humor sarcástico del maestro Aristóteles que tomó esa decisión luego de escuchar de boca de su discípulo lo que remite al famoso dicho “hablemos a calzón quitado o que venís a hablar de moral con la bragueta baja...”, palabra que el espetó Tirtamo a Eudemo con total elegancia luego de guiñarle un ojo a su mentor. Obviamente que los términos de la oración fueron mutando respectivamente avanzaba el tiempo, y los ropajes, según la moda, mandaban. Recién en la última noche cuando por fin tomaron la decisión de no invitar nunca más al médico que disfrutaba de las riñas ocasionadas por la sobre estimulación de sus famosas recetitas naturales, el gran maestro pudo dirigir el encuentro sin discordias. De paso se pueden preguntar porque discordia y Discórides, el nombre del médico suenan tan semejantes. Aristóteles reconoce en consecuencia tres formas o tipos de amistad: la amistad basada en la utilidad, la amistad basada en el placer y la amistad basada en el bien. El resto de la teoría no la vamos a contar porque ya la conocen. Y si no la conocen, invéntenla. Siempre habrá algún holgazán dispuesto a creer ingenuamente en un Había una vez...

Alan Beneitez.-


Canción elegida para la editorial


IMPRESIONES SOBRE HABÍA UNA VEZ EN... HOLLYWOOD
  


¿Por qué siempre que pensamos en el otro, en la otredad, lo instalamos inmediatamente por fuera? Al instante lo cargamos de hostilidad, lo declaramos amenazante y lo diferenciamos. Lo excluimos. Lo apartamos. ¿Por qué no pensar al otro como parte compensatoria y complementaria del ser? El ser siendo el otro también. Un ser complejo, contradictorio, humano, demasiado humano. Alguna vez, nuestro gran amigo Nietzsche en su Zaratustra, se aventuró a la compleja pregunta de ¿Quién soy? Federico escribió: Yo no soy un hombre, soy un campo de batalla, porque dentro de mí discurren multitud de ideas que se confrontan entre ellas. Y estas entre mis sentimientos. Los hombres somos seres que continuamente afrontamos una lucha interna entre lo que se debe hacer, y lo que queremos hacer; entre el bien y el mal. Aquella feroz batalla, es lo que somos. Uno de nuestros favoritos es sin duda Quentin Tarantino. Con él abrimos nuestro primer programa hace ya siete años, aquellos siete años de pereza antagónica. En su último film Once Upon Time in... Hollywood, utilizará esta idea de ser contradictorio y por esto complejo como base para el armado de la tridimensionalidad de sus personajes protagónicos. Pero utilizará un truco narrativo para recorrer la extensa curva dramática. Desdoblará en su complejidad al héroe y a su alter ego. 


Desde allí entonces, comenzarán su desarrollo los personajes de Rick Dalton y Cliff Booth, su doble de riesgo. Rick, será un actor venido a menos, pasado de moda, un duro para el afuera, un temeroso y dubitativo para su círculo interno. Un adicto al alcohol y a la autoflagelación. Un descreído de sus capacidades. Cliff, por otro lado, será todo lo que Rick no es. Será el personaje seguro, consciente de sus aptitudes, poderoso en todos los sentidos, inclaudicable en sus convicciones. Capaz de pelear, entrenar, amar y actuar sin perderse en los arrabales de las dudas. Su similitud, imprescindible para su oficio, parecerá estar buscada desde la diferencia en lugar de hacerlo desde la similitud. El film será impoluto con instantes de perfección en cuanto a su armado y fotografía, en su arte y su diseño de sonido. Notaremos sin ninguna dificultad que estamos frente a un largometraje rodado desde el oficio puro. Brillará la técnica y habrá soberbia en el cuidado del mas mínimo detalle. Vale decir en esta instancia, y desde la confianza que logramos construir a través de estos 7 años al aire, que es bien sabido que nuestro gran amigo Quentin, hablando en términos puntuales psicoanalíticos: está loco. Es de público conocimiento su tormento mental, aquella oscura usina de datos empalagada de títulos, planos, anécdotas que ni siquiera sus propios protagonistas recuerdan con claridad. 


Todos ellas conviven allí, en el abismo de su mente, urgentes de ser narradas, indelebles. El film planteará el desafío para aquellas mentes cinéfilas capaces detectar diálogos, secuencias, puesta de cámaras y diversos guiños que Tarantino ira utilizando para la construcción de su relato. Jorge Wagensberg plantea que el hecho artístico sucede dentro de un binomio generado por el artista y el receptor de ese arte, y agrega que entre ambos debe existir una similitud, una cierta familiaridad en cuanto a la complejidad de sus seres. En este sentido agrega que el artista muy complejo aburrirá al espectador sencillo. Estas serán las bases que planteará en la relación lúdica con su público. Reutilizará aquella herramienta narrativa en el sentido que lo hiciera su colega Zemeckis con Forrest Gump mediante la cual creará un personaje ficticio cuya historia competirá con el peso de las situaciones marco que deberá atravesar. Así entonces el personaje ayudará a narrar durante el desarrollo de su conflicto un conjunto de situaciones históricamente importantes distantes en el tiempo. No será un film más de nuestro amigo Tarantino, será su nueva obra maestra. En sus Cartas a un Joven Poeta, Rilke aconseja a su novato destinatario que preste atención a lo que su propia vida cotidiana le ofrece. Describa sus tristezas y anhelos, los pensamientos fugaces y la fe en algo bello. Descríbalo todo con sinceridad íntima, callada y humilde y, para expresarse, sírvase de las cosas que lo rodean, de las imágenes de sus sueños y de los objetos de sus recuerdos. Si su vida diaria le parece pobre, no se queje de ella; quéjese de usted mismo, dígase que aún no es lo bastante poeta como para convocar su riqueza, pues para el creador no existe pobreza ni lugar pobre o indiferente. Gracias Quentin, amado poeta.-

Lucas Itze.-

Canción post impresiones


UNIVERSO TARANTINO



Si hablamos de Quentin Tarantino, hablamos de un cinéfilo con todas sus letras. Nacido en Knoxville en 1963. Creció en un barrio al sur de Los Angeles, rodeado de blancos y negros, y pasó una infancia viendo películas de Kung Fu.
De adolescente empezó a trabajar en un videoclub llamado Video Archives en Manhattan Beach, junto a varios entusiastas del cine, entre ellos Roger Avary.
Su primer trabajo fue My Best Friend's Birthday, en lo que fue su primer corto mientras trabajaba junto a Craig Hamann en el video club.
Luego, empezó a escribir junto con Avary y otros amigos, pasó varios frustrantes años escribiendo e intentando poner en marcha dos guiones que pretendían ser su debut como director. En parte como consecuencia de lo difícil que resultaba poder hacer una "película de verdad" para un escritor desconocido como director, escribió en 1991 Reservoir Dogs, con la intención de que fuera el proyecto más minimalista que se pueda imaginar: la historia de un atraco a mano armada en la que el robo tiene lugar fuera de la pantalla, páginas y páginas de diálogo que necesitan un sólo plató. Pretendía ser una película de 16mm extremadamente barata con Tarantino y sus amigos de Video Archives interpretando todos los papeles. 


Afortunadamente, el ambicioso productor Lawrence Bender leyó el guion de Reservoir Dogs, le fascinó y pidió a Tarantino que le concediera un mes para intentar convertirlo en esa "película de verdad". Fue Bender quien hizo llegar el guion al actor Harvey Keitel y fue el entusiasmo de éste lo que atrajo a varios buenos actores y, finalmente, un presupuesto decente para la producción.
Su primera película terminó siendo un éxito, dos años después llegaría su punto más alto: Pulp Fiction, con la que ganó su primer Oscar como guionista y le devolvió la fama a John Travolta, además de mostrar las grandes actuaciones de Samuel L. Jackson y Uma Thurman.


En 1995 filmó uno de las cuatro historias de Four Rooms, nuevamente con Tim Roth y Bruce Willis en los papeles protagónicos. Las otras tres historias eran dirigidas por Alexander RockwellAllison Anders, y su amigo, Robert Rodriguez.
En 1997 llega Jackie Brown, su película menos conocida, pero no por eso menos importante, donde el bueno de Quentin demuestra que no todo es violencia. Con Pam Grier en el papel principal, y grandes secundarios como Robert ForsterRobert De NiroSamuel L. JacksonBridget Fonda y Michael Keaton.
En 2003 filmó Kill Bill, Volumen 1, un homenaje al cine de artes marciales que mamó desde pequeño. Con una encantadora Uma Thurman en el papel de La NoviaUn año después filmó el Volumen II.


En 2005 participó en una parte de la película Sin City como director invitado. La película basada en cómics fue dirigida por Frank Miller y Robert Rodriguez.
En 2007 llegó el proyecto doble junto a su amigo RodríguezGrindhouse dividida en Planet Terror dirigida por Rodriguez y Death Proof dirigida por Tarantino, con Kurt Russell como protagonista.
En 2009 vuelve a dar que hablar con Bastardos sin gloria, su primera película sobre la segunda guerra mundial, con actores de varias partes del mundo como Brad PittDiane KrugerChristoph WaltzDaniel BrühlMelanie Laurent y Michael Fassbender. Fue candidato a mejor guión, mejor director y mejor película.
Luego llegó Django Unchained, un esclavo rescatado por un caza recompensas, con Jamie FoxxLeonardo DiCaprioChristoph Waltz y Samuel L. Jackson. Nuevamente ganó el Oscar a mejor guión y fue nominado a mejor película.
En 2015 siguió con la idea western cuando se puso tras las cámaras para rodar Los ochos más odiados con Samuel L. JacksonKurt RussellJennifer Jason LeighTim RothMichael Madsen, entre otros.


A través de sus películas, Tarantino homenajeó todo el cine con el que creció y al que admiró. Reservoir Dogs es su película de atracos, Pulp Fiction la de cine negro, Kill Bill la de artes marciales, Jackie Brown su película de "blaxploitation" (películas exclusivas de negros), Death Proof como su película Exploitation, el spaghetti western y al cine bélico italiano de los años sesenta en Inglourious Basterds y un western en su última Django Unchained. Con pocas películas se hizo un nombre dentro del cine, amado y odiado en partes iguales, estamos en presencia de uno de los últimos rebeldes del cine.



FICHA TÉCNICA

Título original: Once Upon a Time in... Hollywood
Año: 2019
Duración: 165 min.
País: Estados Unidos
Dirección: Quentin Tarantino
Guion: Quentin Tarantino
Música: Varios
Fotografía: Robert Richardson
Reparto: Leonardo DiCaprio, Brad Pitt, Margot Robbie, Emile Hirsch, Margaret Qualley, Al Pacino, Kurt Russell, Bruce Dern, Timothy Olyphant, Dakota Fanning, Damian Lewis, Luke Perry, Lorenza Izzo, Michael Madsen, Zoe Bell, Clifton Collins Jr., Scoot McNairy, Damon Herriman, Nicholas Hammond, Keith Jefferson, Spencer Garrett, Mike Moh, Clu Gulager, Martin Kove, James Remar, Lena Dunham, Austin Butler, Leslie Bega, Maya Hawke, Brenda Vaccaro, Penelope Kapudija, Rumer Willis, Dreama Walker, Madisen Beaty, Sydney Sweeney, Costa Ronin, Rafal Zawierucha, Julia Butters, Bridie Latona, HaleyRae Christian Cannell

martes, 18 de septiembre de 2018

BASTARDOS SIN GLORIA - INGLOURIOUS BASTERDS




EDITORIAL

Desde este humilde foro siempre decimos que la palabra guerra significa locura, terror y muerte. Que nunca, pero nunca, vamos a sentir que es pasar por eso, porque jamás lo vivimos. Y ni siquiera llegamos a imaginarlo, aunque tengamos miles de imágenes dando vueltas por nuestras mentes. También más de una vez jugamos a ser soldados esperando el tiro del final o intentando la heroica lucha por la victoria. Esta vez no es el caso. ¿Para qué sumergirnos en ese infierno desde la comodidad de un escritorio? ¿Por qué intentar imitar a los millones que lo padecieron de la forma más cruel posible? Cuando el primer ser humano dio sus primeros pasos, empezó a gestarse una batalla. Inicialmente fueron por alimentos, luego por territorios, más adelante empezaron los problemas religiosos y a participar en este juego las distintas etnias hasta terminar peleando por el petróleo o el agua. 


Llegará un momento que todo se trasladará al espacio, y allí ya no habrá vuelta atrás. Porque no sólo terminaremos arruinando nuestro planeta, sino también otros, que hace millares de años ni sabíamos que existían. Hoy, alguien desde su cómodo sillón puede apretar un pequeño botón y mandar todo al diablo. Y así las risas de miles de niños se apagarán para siempre, porque a un sujeto en otro punto del mapa no le gustó la palabra del contendiente de turno. Y llegarán las imágenes y la prensa se cubrirá de morbo para ver quien exprime más la tinta chorreada en sangre. Y alguno más allá, bregará por la paz y será enjuiciado o asesinado cobardemente, depende el guión que le tenga escrito el destino. Y así seguiremos disparando balas sin sentido y bombas sin ideologías, incendiando nuestra propia miseria. Porque en un mundo de héroes quedarán inmortalizados los que lo arruinaron todo y se convirtieron para siempre en los malditos bastardos.

Marcelo De Nicola.-

Canción elegida para la editorial


IMPRESIONES SOBRE BASTARDOS SIN GLORIA


Tal como hemos discutido más de una vez en este mismo foro, volvemos sobre aquella desafiante idea de que la verdad es una construcción que surge de la íntima relación entre el sujeto y el objeto y que el carácter artificial de aquella relación no deriva de una construcción natural que surja de las cosas. La verdad es una mentira exitosa nos reclamaba el propio Nietzsche mintiéndonos tal vez con exquisita habilidad. En el capítulo XI de su Poética, Aristóteles introducirá el concepto de verosimilitud y dirá al respecto que el historiador y el poeta no se diferencian por expresarse en prosa o en verso, sino en decir uno lo que ha sucedido y el otro lo que podría suceder. Lo verosímil entonces tendrá lugar dentro de aquello que los hombres consideren como probable, aun resultando alguna de estas cosas imposibles de ser en el mundo real. En esta misma línea, citará nuestro gran amigo Jean Claude Carriere en su obra The End a Boileau quien digiera que lo real, puede a veces no ser verosímil. De esta manera, se creará aquí cierto conflicto entre la razón y la realidad. El verosímil entonces, al igual que la realidad, no es otra cosa sino una construcción. Una construcción de un universo cuyas leyes operan sobre lo probable favoreciendo de esta manera al sentido de credibilidad. Será uno de los grandes logros del siempre genial director Quentin Tarantino esta delicada creación de verdad narrativa en su obra Bastardos sin Gloria. Mi amigo Santiago Carlos Oves escribió alguna vez que el relato es el problema y la historia es el hallazgo, dividiendo de esta manera ambos conceptos, separando sabiamente el qué del cómo. 


Resulta entonces el film de Tarantino un curioso hallazgo resuelto de la manera que solo el ojo de un gran artista puede resolver. Estamos frente a un guion sólido, complejo y puntillosamente elaborado. Sugerentemente armonioso en su ritmo y delicado en su sonoridad. Será una obra equilibrada por donde se la analice, a tal punto que por mucho que nos esforcemos esta noche, siempre resultaran escasas las sonseras que podamos balbucear frente al micrófono. El trabajo de análisis requerirá la minuciosidad de ir al plano por plano, de analizar la compleja poética de su construcción, no porque lo que se vaya a decir sea encriptado sino por las simples bellezas de las formas. El relato tendrá una fotografía elaborada, construyendo encuadres dignos del arte pictórico, trabajando el balance de la colometría de manera obsesiva. Cada puesta de cámara reflejara un inteligente trabajo en la construcción visual digna de un Von Trier o tal vez de un Bergman. El film se estructurará básicamente sobre una linealidad narrativa que se romperá en escasas ocasiones a causa de algún flashback o pequeños raccontos, y será dividido tal como ya lo hiciera en otros de sus films, en capítulos. 


Esto alimentará la fantasía de que la película fue pensada en secuencias más que en escenas, siendo estas primeras un conjunto de situaciones o de unidades de espacio tiempo vinculadas entre sí por una continuidad temática. Notaremos también un trabajo minucioso en la construcción de diálogos, los cuales serán dinámicos, precisos y sugerentes, manejando siempre un subtexto mucho más sabroso que aquello latente, dándole prioridad siempre a lo aludido. La construcción de los personajes será otro de los grandes logros de esta obra. El director decidirá ir más allá de los personajes prototípicos diseñados por las convenciones propias del género e introducirá a la narración otros cuya tridimensionalidad resultará llamativa e interesante. Trabajará así la perversión de una manera que llegará tal vez hasta el plano de lo infantil. Trabajará la morbosidad de manera descarnada algunas veces y extremadamente sutil en otras. Trabajará la muerte, pero no lo hará desde el punto de vista aberrante propio de la guerra sino desde otro lado, y aquí el hallazgo comentado al principio de todas estas torpezas, lo hará desde la venganza. Sera el propio director y guionista de la obra quien genere un verosímil tan sólido que lograra cambiar los hechos históricos para otorgar la muerta tal vez más sádica al propio Hitler contada jamás. Lo hará probable y le creeremos. Lo hará por venganza, lo hará verdad.

Lucas Itze.-

Canción post impresiones


Uno de los temas nuevos del Indio Solari


UNIVERSO TARANTINO


Si hablamos de Quentin Tarantino, hablamos de un cinéfilo con todas sus letras. Nacido en Knoxville en 1963. Creció en un barrio al sur de Los Angeles, rodeado de blancos y negros, y pasó una infancia viendo películas de Kung Fu.
De adolescente empezó a trabajar en un videoclub llamado Video Archives en Manhattan Beach, junto a varios entusiastas del cine, entre ellos Roger Avary.
Su primer trabajo fue My Best Friend's Birthday, en lo que fue su primer corto mientras trabajaba junto a Craig Hamann en el video club.
Luego, empezó a escribir junto con Avary y otros amigos, pasó varios frustrantes años escribiendo e intentando poner en marcha dos guiones que pretendían ser su debut como director. En parte como consecuencia de lo difícil que resultaba poder hacer una "película de verdad" para un escritor desconocido como director, escribió en 1991 Reservoir Dogs, con la intención de que fuera el proyecto más minimalista que se pueda imaginar: la historia de un atraco a mano armada en la que el robo tiene lugar fuera de la pantalla, páginas y páginas de diálogo que necesitan un sólo plató. Pretendía ser una película de 16mm extremadamente barata con Tarantino y sus amigos de Video Archives interpretando todos los papeles. 


Afortunadamente, el ambicioso productor Lawrence Bender leyó el guion de Reservoir Dogs, le fascinó y pidió a Tarantino que le concediera un mes para intentar convertirlo en esa "película de verdad". Fue Bender quien hizo llegar el guion al actor Harvey Keitel y fue el entusiasmo de éste lo que atrajo a varios buenos actores y, finalmente, un presupuesto decente para la producción.
Su primera película terminó siendo un éxito, dos años después llegaría su punto más alto: Pulp Fiction, con la que ganó su primer Oscar como guionista y le devolvió la fama a John Travolta, además de mostrar las grandes actuaciones de Samuel L. Jackson y Uma Thurman.


En 1995 filmó uno de las cuatro historias de Four Rooms, nuevamente con Tim Roth y Bruce Willis en los papeles protagónicos. Las otras tres historias eran dirigidas por Alexander Rockwell, Allison Anders, y su amigo, Robert Rodriguez.
En 1997 llega Jackie Brown, su película menos conocida, pero no por eso menos importante, donde el bueno de Quentin demuestra que no todo es violencia. Con Pam Grier en el papel principal, y grandes secundarios como Robert Forster, Robert De Niro, Samuel L. Jackson, Bridget Fonda y Michael Keaton.
En 2003 filmó Kill Bill, Volumen 1, un homenaje al cine de artes marciales que mamó desde pequeño. Con una encantadora Uma Thurman en el papel de La NoviaUn año después filmó el Volumen II.


En 2005 participó en una parte de la película Sin City como director invitado. La película basada en cómics fue dirigida por Frank Miller y Robert Rodriguez.
En 2007 llegó el proyecto doble junto a su amigo Rodríguez: Grindhouse dividida en Planet Terror dirigida por Rodriguez y Death Proof dirigida por Tarantino, con Kurt Russell como protagonista.
En 2009 vuelve a dar que hablar con Bastardos sin gloria, su primera película sobre la segunda guerra mundial, con actores de varias partes del mundo como Brad Pitt, Diane Kruger, Christoph Waltz, Daniel Brühl, Melanie Laurent y Michael Fassbender. Fue candidato a mejor guión, mejor director y mejor película.
Luego llegó Django Unchained, un esclavo rescatado por un caza recompensas, con Jamie Foxx, Leonardo DiCaprio, Christoph Waltz y Samuel L. Jackson. Nuevamente ganó el Oscar a mejor guión y fue nominado a mejor película.
En 2015 siguió con la idea western cuando se puso tras las cámaras para rodar Los ochos más odiados con Samuel L. Jackson, Kurt Russell, Jennifer Jason Leigh, Tim Roth, Michael Madsen, entre otros.


A través de sus películas, Tarantino homenajeó todo el cine con el que creció y al que admiró. Reservoir Dogs es su película de atracos, Pulp Fiction la de cine negro, Kill Bill la de artes marciales, Jackie Brown su película de "blaxploitation" (películas exclusivas de negros), Death Proof como su película Exploitation, el spaghetti western y al cine bélico italiano de los años sesenta en Inglourious Basterds y un western en su última Django Unchained. Con pocas películas se hizo un nombre dentro del cine, amado y odiado en partes iguales, estamos en presencia de uno de los últimos rebeldes del cine.

FICHA TÉCNICA

Título original: Inglourious Basterds
Año: 2009
Duración: 146 min.
País: Estados Unidos
Dirección: Quentin Tarantino
Guion: Quentin Tarantino
Música: Varios
Fotografía: Robert Richardson
Reparto: Brad Pitt, Christoph Waltz, Mélanie Laurent, Diane Kruger, Michael Fassbender, Daniel Brühl, Eli Roth, Til Schweiger, B.J. Novak, August Diehl, Mike Myers, Omar Doom, Sylvester Groth, Denis Menochet, Richard Sammel, Jacky Ido, Martin Wuttke, Julie Dreyfus, Samm Levine, Gedeon Burkhard, Rod Taylor, Christian Berkel, Léa Seydoux.

SINOPSIS

Segunda Guerra Mundial (1939-1945). En la Francia ocupada por los alemanes, Shosanna Dreyfus (Mélanie Laurent) presencia la ejecución de su familia por orden del coronel Hans Landa (Christoph Waltz). Después de huir a París, adopta una nueva identidad como propietaria de un cine. En otro lugar de Europa, el teniente Aldo Raine (Brad Pitt) adiestra a un grupo de soldados judíos ("The Basterds") para atacar objetivos concretos. Los hombres de Raine y una actriz alemana (Diane Kruger), que trabaja para los aliados, deben llevar a cabo una misión que hará caer a los jefes del Tercer Reich. El destino quiere que todos se encuentren bajo la marquesina de un cine donde Shosanna espera para vengarse.