lunes, 30 de agosto de 2021

NOCTURAMA

PROGRAMA 340 (20-08-2021)

 

SINOPSIS

 

Una mañana en París. Un grupo de adolescentes de diversa procedencia. Cada uno de ellos comienza a ejecutar una extraña danza en el laberinto del metro y las calles de la capital. Parecen seguir un plan. Sus gestos son precisos, casi peligrosos. Se reúnen en el mismo lugar, unos grandes almacenes, a la hora del cierre. París entra en erupción. La noche comienza. (FILMAFFINITY)

 

EDITORIAL

 

En la lucha entre el Bien y el Mal, siempre es el pueblo quien pone los muertos nos dijo alguna vez Eduardo Galeano. Y agrega “Mucho se parecen entre sí el terrorismo artesanal y el de alto nivel tecnológico, el de los fundamentalistas religiosos y el de los fundamentalistas del mercado, el de los desesperados y el de los poderosos, el de los locos sueltos y el de los profesionales de uniforme”. Desde hace tiempo somos sólo pasivos títeres manejados por ciertos sectores. Los medios manipulan la información para su conveniencia, los empresarios se enriquecen a costa de la explotación de una mano de obra barata, las publicidades nos llevan a consumir artículos que en nuestra vida necesitaremos, las redes sociales nos invaden con fake news pero al mismo tiempo nos quieren ver jóvenes y bellos, la iglesia mira para otro lado, la naturaleza derrama sus lágrimas y escupe sus fuegos como sinónimo de socorro. Todo mientras las grandes potencias se siguen dividiendo el mundo e intentan manejarnos con sus marionetas de turno. ¿Acaso todo esto que nombramos no es sinónimo de terrorismo? 



El terror significa miedo en su máxima expresión. El cerebro no responde. Los movimientos se limitan. Todo ese combo que generan los medios, las publicidades, las redes sociales, las religiones y las fuerzas de seguridad, hacen que nuestro cerebro entre en un impasse, que nos movamos por actos reflejos y que no cuestionemos lo establecido. Nos aterrorizan con noticias y con imágenes. Nos dictan sus leyes morales y nos obligan a elegir entre los buenos y los malos, según su punto de vista. Sólo queda mirarnos en el espejo para ver nuestro reflejo pero el humo de tantas explosiones nos deforma el rostro. Como una moneda al aire en nombre de no sabemos quien, ciertas vidas eligen su destino, creando pavor en el pueblo. Las gracias las dan las industrias armamentísticas que siguen llenando sus arcas, los países del primer mundo que estrechan sus manos por debajo de la mesa y los poderosos que continúan creando negocios en la tragedia. Quedará en nosotros reconocernos entre tanta niebla y saber de que lado vamos a jugar en esta guerra entre el bien y el mal. Esa guerra que ellos nunca querrán que llegue a su fin...

 

Marcelo De Nicola.-

 

Canción elegida para la editorial

 


IMPRESIONES SOBRE NOCTURAMA


 

Empecemos con aquel poema maravilloso del viejo Hank llamado Final. Mi amigo Bukowski escribió lo siguiente: Somos como rosas que nunca se molestaron por germinar cuando debíamos haberlo hecho, y es como si el sol se hubiera hartado de esperar. Empezamos por el final, empezamos por la muerte de cualquier sueño. Empezamos por aquellas rosas que nunca fueron. ¿Y el sol? ¿Sobre qué otras semillas regará su calor, a qué otras suertes apostara su fruto? ¿Cuál será el jardín que florecerá y cual será aquel otro regado por el agrio suspiro de la muerte? Son nuestros zapatos los que pisan las flores, el sol ha muerto. Recorremos las calles en la soledad del plan de otro. Viviendo la frialdad diseñada por otros. Es nuestra existencia la que pide permiso en un mundo hecho por otros, pensado por otros y para otros. Llegamos para adaptarnos. Naturalizamos, aceptamos y si la murga se ríe, uno, claro, se debe reír. Son pocas las flores de este jardín que intentan buscarse a sí mismas, reconocerse y descubrirse aun a sabiendas de que ya no queda ningún sol para ellas. Esas flores ¿cuándo dejaran de huir, cuando llegará aquello que buscan? 



Decía Alejandra que la vida nos ha olvidado y lo malo es que uno no se muere de eso. Bajo aquella suerte corre nuestra existencia. Es aquel oscuro y sucio abismo al que estamos destinados. Nocturama, el film de Bertrand Bonello, será un espejo de todo esto. La película mostrará a un grupo de jóvenes semillas ejecutando un plan. Esta vez no se tratara del plan de otros sino de uno propio. Lo veremos en las miradas, en los movimientos precisos, en los horarios exactos. A simple vista aquella danza coordinada se verá similar a la de aquellos otros tipos de trajes que caminan apurados y recorren las calles como si fuera un pasillo de una cárcel, con horarios estipulados y bajo la mirada de un vigía. Sobre el grupo de jóvenes se sentirá también la pesadumbres de la mirada punitoria pero habrá una diferencia, ellos se desplazaran con la liviandad rebelde del que tiene un objetivo propio. Habrá una cita evidente a Viridiana, film de nuestro amigo Luis Buñuel, que recordará la cena de los olvidados, aquella comida de los nadies entre el lujo obsceno de la burguesía. La fotografía de Nocturama estará dividida en dos partes operando siempre en función del conflicto dramático. 



El relato trabajará los travellings agobiantes con cámara en mano generando tensión y dramatismo para luego caer en un delicado estatismo. La estructura narrativa del film intentará parecer lineal pero no lo será. Habrá tramos del metraje que utilizaran aquella herramienta narrativa que caracterizó al film alemán Corre Lola Corre, en donde una línea de acción vuelve hacia atrás para ser observada por el espectador desde otro punto de vista. El director hará uso de este recurso con sutileza, diferenciándose del film alemán que buscaba una ruptura no solo narrativa sino también visual. La ausencia casi de diálogos, la narración audiovisual casi en su mayoría resuelta a través de planos cortos, cerrados, el movimiento desesperante del cuadro generado por el seguimiento con cámara en mano, logrará como resultado una tensión dramática que ira in crescendo con el devenir narrativo. 



El relato será llevado por actuaciones jóvenes pero experimentadas, cuidadosamente dirigidas y equilibradas. Veremos al grupo de adolescentes desmoronarse psicológicamente y todo aquel barullo estará narrado desde el cuerpo, desde sus acciones que avanzada la película distaran de la prolijidad con la que se ejecutaban al comienzo, desde los errores casi imperceptibles que llevaran a arruinarlo todo. El director optará por no hacer manifiesto la motivación del objetivo de los personajes pero quizás no sea necesario. Tal vez esa motivación la encontremos al salir y caminar el barrio. Al salir con la mirada atenta en el padecimiento del otro. Al salir para patear los escombros que dejaron tantos años de capitalismo, tantos años de desigualdades. La película mostrará la falta de referencia de aquellos chicos y chicas, la falta de identidad, esa x vacía que en definitiva es el hombre masa que el engranaje capitalista necesita para seguir operando. Habrá un juego visual que dejará en evidencia esta denuncia en el cual se comparará al grupo protagónico con unos maniquíes sin rostro, unas figuras en serie vestidas de igual manera que ellos. Alguien en algún momento del relato dirá: esto iba a pasar, esto tenía que pasar. Esa es la gran aventura por la que cada viernes levantamos nuestra copa. La aventura de que un día, no sabemos cuándo ni de qué manera, todo este amor, esta pasión ardiente que tenemos dentro salga y pueda cobrarse todo aquello que nos fue negado.        

 

Lucas Itze.-

 

Canción post impresiones

 


UNIVERSO BONELLO

 


Nacido en Niza el  11 de septiembre de 1968, en su infancia se dedicó a la música de formación clásica, y suele ser acompañante de estrellas de la música francesa como Françoise Hardy , Elliot Murphy , Gérald de Palmas o Daniel Darc . En los años ´90 empieza a dedicarse más al cine, su primera obra llegó en 1996 con el documental Qui je suis. Dos años después llega su primer largo: Algo orgánico (1998), presentado al festival de Berlín en la sección Panorama, que busca un lugar en la nueva generación de cineastas franceses. Da el salto a la fama en 2001 con el polémico film Le Pornographe, que sigue la vida de Jacques (Jean-Pierre Léaud) es un director de cine pornográfico que recapacita sobre su vida cuando se da cuenta que el mundo de lo "erótico" ha cambiado completamente y que él no es capaz de capturar la pasión en la pantalla como lo hizo en el pasado. Un polémico film por sus fuertes escenas de sexo explícito. Logra el Premio FIPRESCI en Cannes. 



Bertrand Bonello presenta un universo singular con Tiresia, su tercera película, sobre un transexual brasileño que vive ilegalmente en París. En 2005, presentó a la selección oficial de Cannes el cortometraje Cindy, The Doll is mine. En él, la actriz Asia Argento interpreta un personaje inspirado en la fotógrafa estadounidense Cindy Sherman. En 2008, estrenó la película De la guerra que cuenta la historia de un cineasta que tras pasar una noche encerrado en un ataúd, decide reconsiderar su vida y seguir a un desconocido a "El Reino", un lugar aislado del mundo, dominado por una mujer (Asia Argento) y cuyo único lema es: “Para alcanzar el placer hay que luchar”. En 2010 presenta en Locarno su cortometraje Where the boys are, sobre la construcción de una mezquita, que se mezcla con los sueños de 4 adolescentes que viven en frente y buscan conocer al chico de sus sueños. En 2011, estrena la película L'Apollonide: souvenirs de la maison close, la historia de un violento prostíbulo en la París de 1899. Fue un éxito de crítica y recibió numerosas nominaciones en festivales de todo el mundo. 



En 2014, tras el éxito de L' Apollonide, Bonello es contratado por los productores Éric y Nicolas Altmayer para realizar una película biográfica sobre el célebre modisto Yves Saint Laurent. Saint Laurent sale en 2014, con Gaspard Ulliel en el papel principal. En palabras de Bertrand Bonello, el director ha querido mostrar «lo que le costaba al modisto ser Yves Saint Laurent todos los días», entre creación, depresión y deberes personales. Luego de Nocturama, del año 2016, su último film fue Zombi Child, que se sitúa en Haití en el año 1962. Es la historia de un hombre vuelve de entre los muertos para trabajar en las infernales plantaciones de azúcar. Además del cine, sigue ligado a la música, con tres álbumes de estudio, el último titulado Accidentes, se editó en 2014. Se trata de un álbum casi instrumental, entre música clásica y sintetizadores.

 

FICHA TÉCNICA

 

Título original: Nocturama

Año: 2016

Duración: 130 min.

País: Francia

Dirección: Bertrand Bonello

Guion: Bertrand Bonello

Música: Bertrand Bonello

Fotografía: Léo Hinstin

Reparto: Finnegan Oldfield, Martin Petit-Guyot, Vincent Rottiers, Jamil McCraven, Hamza Meziani, Laure Valentinelli, Rabah Nait Oufella, Manal Issa, Adèle Haenel, Luis Rego, Hermine Karagheuz

 

PELÍCULA COMPLETA

domingo, 29 de agosto de 2021

TRES COLORES: AZUL - TROIS COULEURS: BLEU

PROGRAMA 339 (13-08-2021)

 

SINOPSIS

 

En un accidente de coche, Julie pierde a su marido Patrice, un prestigioso compositor, y a su hija Anna. Al recuperarse de sus lesiones, decide comenzar una nueva vida, independiente, solitaria y anónima, alejada de los privilegios que antes disfrutaba. Olivier, el ayudante de Patrice, intenta sacarla de su aislamiento. Olivier está enamorado de ella desde hace muchos años y acaba convenciéndola para que termine el «Concierto para Europa», una ambiciosa obra inacabada de Patrice. (FILMAFFINITY)

 

EDITORIAL

 

Comencemos esto invocando a la musa para que nos inspire con las palabras adecuadas, para que traiga a esta noche la música justa. Invoquemos a la diosa, cualquiera sea su forma, para que libere de alguna manera al mundo de las ideas y haga fluir lo que este pecho celosamente esconde. Decía nuestro amigo, nuestra musa más deseada, hablo del mago de las imágenes y las palabras, el cineasta Orson Welles, aquello de que nacemos solos, vivimos solos y también morimos solos. Únicamente a través del amor y la amistad (nosotros agregamos modestamente al arte en aquella ensalada gramática) podemos crear la ilusión momentánea de la ausencia de la soledad. Desde este mismo espacio hemos advertido sobre esta idea más de una vez. Estamos solos en medio de esta multitud de gente. Solos en este jardín del que ya nadie se ocupa. Solos caminando entre una muchedumbre que nada oye, a la que nada ya nos une. Solos  entre este montón de palabras sordas que nos escupen bien lejos de toda verdad, de cualquier sentimiento. 



El mundo se cae cuando muere la palabra. Se derrumban inexorablemente sus paredes acartonadas ante la muerte misma del verbo. La palabra, aquel reflejo ensombrecido de las ideas. La muerte, ese silencio profundo, aquella antesala fría de la nada. La celosa muerte que con sus finos dedos dobla cualquier esquina. Solo a través del amor, el arte y el conocimiento, entendiendo a la amistad claro como una forma más del amor, podremos gambetear en la brevedad del instante a la soledad. De esos instantes, de aquellas migajas de tiempo, de aquellos breves destellos de momentos, vivirán nuestros pasos en la pobreza de este camino. Sobre aquel truco del lenguaje construiremos nuestros recuerdos, nuestras emociones y este universo conceptual que nos rodea, nos define y nos nombra con soberbia. Sobre aquellos efímeros puentes se paseará esta soledad que nos invade, esta tristeza que irremediablemente nos completa. El único paraíso posible es el paraíso perdido. Al final de cada historia bien sabemos que nos espera la muerte. La felicidad del último párrafo dependerá de cuando nosotros decidamos terminar de contar el relato. 

 

Lucas Itze.-

                 

Canción post editorial

 


IMPRESIONES SOBRE TRES COLORES: AZUL


 

¿Qué son cinco segundos en la vida de una persona? Estamos en un mundo donde el tiempo pasa sin darnos cuenta. Los días, meses o años se nos caen del calendario y de repente nuestros cabellos peinan canas, si tuviéramos la dicha de tenerlos. En este universo donde todo es aquí y ahora, tomarse cinco segundos para pensar es un hecho bastante infrecuente. Ese es el tiempo en donde uno puede llegar a situaciones límite como la pelea entre la vida o la muerte, pero también algo tan simple como ver un terrón de azúcar impregnándose en café...Las imágenes quedarán petrificadas como recuerdos mientras todo se apaga y uno sólo quiere dejar de ser. Quedará la soledad como fiel compañera, la única que no nos abandonará hasta los últimos cinco segundos de nuestra vida. La soledad mezclada con el intento de anonimato, serán la piedra angular de esa siempre bella Juliette Binoche interpretando a Julie, en el segmento Azul de la trilogía Tres Colores del cineasta polaco Krzysztof Kieślowski. Estamos ante una experiencia diferente. 



El director, monta el segmento Azul, mientras dirige Blanco y termina de escribir el guión de Rojo, junto a su co guionista Krzysztof Piesiewicz. Son los tres colores de la bandera francesa y el lema de la Revolución de ese país: Libertad, Igualdad y Fraternidad. Cada historia tendrá su epicentro en uno de esos lemas. Cada paleta de colores será particular. En Azul, lógicamente todo estará impregnado del primer color de la bandera gala. Será un sinónimo de la frialdad y la soledad en la que se encuentra Julie. Aparecerán por momentos ciertos blancos y ciertos rojos que se intrometerán en algunas escenas para jugar con las otras dos películas y luego volver al estado natural. Kieslowski trabajará con tres directores de fotografía diferentes para cada envío. En esta primera parte, la magia vendrá de la mano de Slawomir Idziak. Conoceremos a Julie lleva una vida normal y alegre. Es madre de una niña y esposa de un importante compositor. Cuando ellos pierden la vida en un accidente, Julie tendrá que afrontar a vivir con la soledad, pero también con la libertad de ya no depender de nadie. 



Dejará de ser “la mujer de” para volver a ser ella misma. Y ahí preferirá el anonimato. Vender todo para empezar de cero. Un desarraigo forzado para que esos recuerdos desaparezcan pero siempre volverán de alguna manera. El film estará dotado de una belleza poética en donde cada plano estará perfectamente pensado. Como si se tratara de un castillo de naipes, cada carta estará diseñada para que no se caiga. Será un film de silencios y de miradas que dicen mucho más que cualquier palabra, un plano detalle bastará para entenderlo todo. Tendrá a la actriz perfecta para cumplir ese objetivo. La Binoche demostrará su talento tanto emocional como físicamente, aunque le sangren las manos. Pero habrá alguien más a quien mencionar. El film trata sobre la pérdida de un gran compositor y como afecta eso a su viuda. Ahí es cuando aparece el nombre de Zbigniew Preisner, el otro eje fundamental de la película. El creador de la banda musical logra comunicar con cada estrofa cual es el sentimiento de Julie. Habrá un sinfín de melodías para cada momento. 



Nos sumergiremos con ella en esa pileta azul u oiremos esa flauta mágica mientras la música nos envuelve. Será también parte de los fundidos a negro del montaje ideado por el director. En su conjunto, será una pieza de orfebrería. Seremos invitados a seguir los pasos de esa joven que buscará en la soledad, esa libertad que es la única manera que encuentra para seguir viva. “Ahora sé que solo haré una cosa: nada. No quiero posesiones, ni recuerdos, ni amigos, ni ataduras. Son todo trampas” le dice a su madre, quien padece Alzheimer y no reconoce ni a su propia hija. Ambas estarán envueltas en la nada misma. Una para olvidar, otra por el olvido propiamente dicho. Lo único que queda es acabar esa sinfonía pero ella sólo quiere que ese sentimiento de odio alcance el cenit en esa nada misma. Pero allí estará el amor nuevamente para demostrar, como siempre decimos desde nuestra guarida, que siempre termina venciendo al odio. Será entonces cuando se permita soltar esa lágrima y entender que habrá que vivir lo que queda sin ataduras, porque aunque queramos escondernos en el olvido, siempre habrá alguien que piense en uno no importa donde estemos.

 

Marcelo De Nicola.-


Canción post impresiones



UNIVERSO KIESLOWSKI


 

Nacido en Varsovia, durante la ocupación alemana de Polonia el 27 de junio de 1941. Por la enfermedad de su padre (tuberculosis), de niño se trasladaba de ciudad en ciudad. Luego de terminar sus estudios, quiso ser bombero pero a los meses dejó el curso. Empezó a estudiar teatro donde su tío era el director. Allí comenzó como vestuarista de actores renombrados de la época. Luego ingresó en la Universidad de Cine de Lödz donde se graduó en 1970. La carrera cinematográfica de Kieślowski comenzó en 1966 con dos cortos de estudio: The Tramway, que cuenta la historia de un joven que persigue el vehículo del título y The Bureau, que es una sátira de la burocracia. En 1967 dirige Concert de vœux, un cortometraje sobre una salida de la empresa al campo, y en 1968 firma el documental Le Photographer. Su tesis final titulada De la ville de Łódź, escrita en 1969, está dedicada a la vida cotidiana de los habitantes de Lodz. Kieślowski pasó los primeros años de la década de 1970 realizando documentales sobre la sociedad polaca contemporánea en los que enfatizaba aspectos de la realidad a través de elecciones de edición, sonido y filmación, que insinuaban los engranajes implícitos del sistema y los sentimientos profundos de los individuos. “Lo que me interesó en Polonia durante la década de 1970 fue el mundo no representado. Quería describir este mundo. ". En esos años siguieron los documentales como L´Unsine, Antes del Rally, Le Refrain, y The Workers of 71. Casi todos dedicados a la mirada de los obreros. Su primer film de ficción fue el mediometraje Paso Subterráneo en 1974, la película es un profundo estudio sobre el comportamiento humano y las emociones derivadas de la ruptura de una gran historia de amor. Luego de una serie de documentales, llego su primer largometraje para TV: Personnel, que cuenta la historia de Romek, un joven idealista de 19 años, encuentra trabajo como sastre en el departamento de vestuario de una compañía de teatro de Varsovia. A ellos le siguieron otros film de crítica social como La cicatriz, El amateur (sobre un obrero que descubre en una cámara súper 8 una herramienta para visualizar el mundo) y La Calma, que lo empiezan a hacer reconocido en su país y en otras partes del mundo. 



En los ´80 dirige films como Un corto día de trabajo, Chance, Endless o El azar. A fines de esa década llegaría el momento donde se convierte en uno de los más importantes directores de su generación, gracias a la filmación de El Decálogo, hecha para la TV: se centra en unos residentes de un complejo residencial, en la Polonia del comunismo tardío, cuyas vidas están sutilmente entrelazadas. Irán encontrando dilemas emocionales tan profundamente personales como universales. Son diez episodios y cada uno de ellos está basado en uno de los diez mandamientos y están vinculadas por la música creada por Zbigniew Preisner. Dos de esos films fueron presentados como largometrajes: No Matarás que logra premios en Cannes y en el Cine Europeo y Una película de amor que gana en San Sebastián. 



En los ´90 dirige la coproducción franco-polaca La Doble vida de Verónica, que es una historia metafísica sobre dos mujeres idénticas que viven en Polonia y Francia, ambas interpretadas por Irène Jacob. Otro film que fue reconocido en varios festivales. Su próximo proyecto fue la saga Tres Colores: basados en los colores de la bandera de Francia (azul, blanco y rojo) y que cada una represente los lemas de la Revolución Francesa: Libertad, Igualdad y Fraternidad. Las tres películas son un éxito de crítica y público. 



En la conferencia de Rouge, la última parte de la trilogía, anuncia que se retira del cine: “Rodar es para mí un estrés demasiado pesado, demasiado desproporcionado en relación con la satisfacción que proporciona. El placer de hacer una película es muy caro, demasiado caro” fue una de sus frases. Quería dedicarse a la enseñanza y a la escritura de guiones. Tenía pensada una nueva trilogía (Heaven, Hell, Purgatory) pero en 1995 empezó con problemas cardíacos frecuentes. Su vida se apagó el 13 de marzo de 1996 luego de una cirugía cardiaca con solo 54 años. Quedaron dos guiones que luego se convirtieron en películas dirigidas por otros directores. En 2002 el alemán Tom Tykwer dirigió Heaven, que sería la primera parte de la fallida trilogía. La segunda fue dirigida por Danis Tanovic y se llamó L´enfer. Ninguna de las dos recibió buenas críticas pero el director polaco dejó un legado enorme, que hoy se ve en el cine europeo, como Cristian Mungiu, Nuri Bilge Ceylan y los directores polacos que lo siguen homenajeando hasta estos días.

 

FICHA TÉCNICA

 

Título original: Trois couleurs : Bleu (Three Colours: Blue)

Año: 1993

Duración: 98 min.

País: Francia

Dirección: Krzysztof Kieślowski

Guion: Krzysztof Piesiewicz, Krzysztof Kieślowski

Música: Zbigniew Preisner

Fotografía: Slawomir Idziak

Reparto: Juliette Binoche, Benoît Régent, Florence Pernel, Charlotte Vêry, Hélène Vincent, Philippe Volter, Claude Duneton, Emmanuelle Riva

 

PELÍCULA COMPLETA

 

OASIS - OASISEU

PROGRAMA 338 (06-08-2021)

 

SINOPSIS

 

Jong-Du, un hombre con una leve discapacidad psíquica, acaba de salir de la prisión después de cumplir condena por un atropello accidental. Al volver a casa, su familia no lo recibe precisamente con los brazos abiertos, pero aun así, intentará adaptarse. Un día decide hacer una visita a la familia del hombre muerto en el accidente, y conoce su hija, Gong-Ju, que sufre parálisis cerebral, y a quien su hermano está abandonando en un miserable apartamento. Jong-Du y Gong-Ju pronto mantendrán, después de un primer encuentro conflictivo, una relación amorosa que sufrirá la incomprensión de aquéllos que los rodean. Aclamado film ganador de numerosos premios en festivales. (FILMAFFINITY)

 

EDITORIAL

 

Caminan entre una densa niebla que los rodea. Impertinentes, aparecen como por arte de magia en el momento menos esperado. Aunque muchos no los vean, ellos siempre están. Son invisibles para cierta parte de la sociedad. Son material de descarte o de ocultamiento según la mirada de turno. La inocencia y la inmadurez son demasiado para este mundo. Así ellos encararán esta vida entre ilusiones y sueños. Seguirán jugando a ser los actores principales de su película. Navegarán en las aguas turbias de la inconciencia y serán presa fácil de ciertos lobos feroces que carecen de sentimientos. Serán sus palabras su principal virtud y también su principal defecto. Las que los condenarán o salvarán depende quien las escuche. 



Aunque quien va a escuchar a esos seres invisibles que para la mayoría no tienen voz ni voto. No les quedará otra opción que seguir deambulando en el desierto de la vida escribiendo ese guión, sin saber realmente cuál será el final. Serán los distintos, los que tendrán esa sonrisa marcada aunque estén atravesando la peor de las tragedias. Aunque ellos ni se enteren. Y aunque parte del mundo se encargue de exponerlos una y otra vez. Será tiempo de entender que ciertas anormalidades son más normales que la vida misma. Que ciertas miradas incomodan más a nosotros que a ellos. Y que ellos serán nuestros espejos para encontrar nuestra propia inocencia. Sólo así podremos transitar ese camino cubierto de tinieblas hasta llegar de una vez a ese esperado oasis.

        

Marcelo De Nicola.-

 

Canción elegida para la editorial

 


IMPRESIONES SOBRE OASIS


 

Vivimos inmersos en una cultura que tiende al bien y que hace del mal su peor enemigo. Es por esto que aquella moralidad esclava de la cual deriva lo malo, en contraposición naturalmente con el accionar noble del cual surge lo correcto y lo bueno, es atacada con los peores alaridos y combatida intensamente con el accionar de un complejo entretejido de sistemas. En consecuencia entonces de esta tendencia hacia lo apropiado, las sociedades desarrollan sus valores y se arman así de un conjunto de normas que estipulan y demarcan las conductas y con ello también las relaciones entre los seres, derivando inminentemente en la delicada construcción de la moral. Es en esta estructura binaria donde podemos entender que es indispensable para el desarrollo del concepto del bien una elaboración opuesta a la cual contraponerse. El objetivo claro del bien es librar una lucha contra el mal y de esta manera diferenciarse, distanciarse. El sentido de ese concepto, de toda construcción moral y ética es aquella diferencia, aquella batalla. Platón por su lado niega la existencia del mal. Nos dirá el filósofo griego que el mal no existe, el mal es ignorancia. Educando a la sociedad no habría errores. Pensamiento que se desprende, claro, de las acaloradas reflexiones respecto del asesinato de su maestro Sócrates por el estado de Atenas. Una sociedad educada, entonces, sería una sociedad libre de todo mal. ¿Pero cómo sería aquella sociedad donde el bien impere? ¿Cómo distinguiríamos lo correcto sin su contracara, sin su opuesto? ¿Cómo sabríamos si hacemos el bien si nuestras acciones no tienen una identidad contraria con la cual distinguirse, a la cual denunciar? El bien, entonces, es funcional al mal por necesidad. Genera muchas veces las condiciones para que éste exista. 



Bertrand Russell decía: no puedo evitar escandalizarme pensando que lo único malo que tiene la conducta más perversa sea que a mí no me guste.  Nietzsche en este sentido agregaba que lo que se hace por amor se hace más allá del bien y del mal. El film Oasis del coreano Lee Chang – Dong expone estas ideas en el desarrollo de su conflicto. La película trabajará sobre la relación de dos personajes con diferentes patologías, Jong – Du padecerá un retraso madurativo mientras que Gong – Ju una parálisis cerebral. A su manera cada uno de estos personajes experimentará una sensación de libertad que conllevara el enfrentamiento en solitario de la propia vida. El punto de ataque que trabajará el film instalará el comienzo del relato en el momento en que él es liberado de la cárcel y ella es abandonada por su propio hermano. Dos soledades que se encuentran de alguna manera. Dos diferentes respecto de la normalidad establecida e impuesta que se buscan y se conectan conjugando sus fantasías y sus falencias, adaptando sus necesidades, enamorándose de la única manera posible que no es otra que la que supone la entrega más absoluta. El relato estará planteado desde el punto de vista de Jong – Du y toda la fotografía del film será funcional a la reproducción del estado de ánimo de este personaje. Habrá mucho trabajo de cámara en mano el cual generará cierto movimiento del cuadro para provocar en el espectador una tensión y ansiedad similar a la que vive el protagonista de la obra en todo momento. El film nos tenderá una trampa en la que caeremos abiertamente. Una trampa que buscará exponernos en lo más profundo de nuestros conflictos éticos y morales. 



El cebo de esa trampa estará en la construcción del personaje principal. Jong – Du no generará empatía. En todo el primer acto de la narración, y recordemos la importancia de esta instancia para el héroe de la obra ya que será el momento destinado para la presentación tanto de él como de su conflicto, no habrá conexión empática de ningún tipo con el espectador. A Jong -  Du se lo mostrará hiperactivo, ventajero, entrometido, avasallante, desconsiderado. Jong – Du al rato de conocer a Gong – Ju intentará violarla. Y allí habrá un roce profundo con nuestros límites. Hemos hablado en este mismo foro más de una vez sobre films donde no coincidíamos o muchas veces nos encontrábamos en las antípodas de las actitudes o valores de sus personajes protagónicos. Basta recordar a Juha de “Los perros no usan pantalones” o el mismísimo Dr. Jano de “La niña Santa” Pero Oasis no es el caso. Lee Chang – Dong, su director, apostará a más. Jugará más fuerte. Ira por todo. Habrá un desafío profundo y nuestra indignación será tan fuerte como el martillo de la trampa en la que caeremos. Bastante entrado el segundo acto descubriremos el retraso madurativo y la terrible soledad en la que vive aquel hombre que habíamos juzgado tan abiertamente. El descubrimiento tardará en llegar, el dolor no. Entre copas y en un intento voraz de simplificación Enrique Symns me explicó alguna vez que la pulsión es tocarte una teta, el deseo en cambio es invitarte un café. Simple pero efectivo. Jong – Du será todo pulsión. 



Su retraso no le permitirá medir consecuencia alguna. Nadie lo mencionará, claro, menos en su entorno que solo buscará juzgarlo de la manera más cruel, pero como bien sabemos, uno es lo que es aunque todos los demás nos definan como lo contrario. Esto quizás traiga en quien observa algo parecido a una crisis moral.  Esta trampa buscará replantearnos la construcción ética que dirige nuestra mirada y que cimienta las bases de aquello que consideramos correcto o incorrecto. Expondrá con claridad la necesidad urgente de crear un malo condenable para acomodarnos al instante en aquel paraíso distante construido para esos otros tipos que llamamos buenos. Expondrá la necesidad de deconstruir lo construido. De dudar de aquello que nuestros sentidos juzgan. El poder nos ejecuta normalizando. El poder se inscribe en nuestros cuerpos, en nuestra mente haciendo de nosotros reo y vigilante. Amo y esclavo. Víctima y victimario. Las cosas, queridos amigos y amigas no son lo que son sino lo que somos. Somos aquello que la pluma del poder narra. Aquello que necesita que seamos. Lo real es siempre el relato.   

                                                                                                              

Lucas Itze.-

 

Canción post impresiones

 


UNIVERSO LEE CHANG-DONG


                    

Nacido en Daegu el 1 de marzo de 1954, se graduó en filología coreana a mediados de los ´80. Trabajó como director de teatro y profesor de lengua en una escuela secundaria hasta convertirse en uno de los novelistas más exitosos de su país gracias a El Botín. El cambio de rumbo lo dio a mitad de los ´90 cuando escribió los guiones de los films de su amigo Park Kwang-su, To the Starry Island y Single Spark. Luego llegó su primer largometraje, fechado en 1997 bajo el nombre Green Fish, una crítica de la sociedad coreana a través de los ojos de un joven que se ve atrapado en el submundo criminal. En 2000 hizo Peppermint Candy, la historia de un hombre soltero a lo largo de veinte años de historia de Corea del Sur en orden cronológico inverso (desde la revolución estudiantil de 1980 hasta 2000). 



La misma pareja de protagonista se une para el film Oasis, con el que gana el León de oro a mejor director en el Festival de Venecia. En 2007 llega Secret Sunshine, la trágica historia de una mujer que enviuda y se va a vivir con su hijo a otra ciudad. Termina de hacerse conocido en el mundo gracias a su film del año 2010 “Poesía para el alma”, un melodrama que mezcla la poesía, la vejez y la dura enfermedad del Alzheimer. 



Logra el premio a Mejor Guión en Cannes. Su último film es quizás el más conocido, hablamos de Burning, un extraño thriller basado en una historia de Haruki Murakami,q que llegó a Netflix estos últimos años. Logró premios y nominaciones en muchas partes del mundo

 

FICHA TÉCNICA

 

Título original: Oasiseu (Oasis)

Año: 2002

Duración: 132 min.

País: Corea del Sur

Dirección: Lee Chang-Dong

Guion: Lee Chang-Dong

Música: Lee Jae-Jin

Fotografía: Choi Yeong-Taek

Reparto: Sul Kyoung-gu, Moon So-ri, Ahn Nae-sang, Ryoo Seung-Wan, Chu Kwi-Jung, Kim Jin-Gu, Son Byung-ho, Park Myeong-Shin

 

PELÍCULA COMPLETA

miércoles, 25 de agosto de 2021

POLYTECHNIQUE

PROGRAMA 337 (30-07-2021)

 

SINOPSIS

 

Se basa en los testimonios de los supervivientes del drama ocurrido en la Escuela politécnica de Montreal, el 6 de diciembre de 1989. La película cuenta los hechos a través de los ojos de Valérie y Jean-François, dos estudiantes cuya vida dio un vuelco cuando un hombre entró en la escuela con la idea de asesinar al mayor número de mujeres posible. (FILMAFFINITY)

 

EDITORIAL

 

Michel Foucault basó parte de su pensamiento en la idea de que el poder no actúa solo reprimiendo sino también normalizando. Detengámonos un instante en aquel término que deviene de la palabra normal. Hemos contado a través de este mismo micrófono más de una vez que normal viene de norma, en este sentido entonces podemos concluir que normalizar no es más que ejercer algo ya normado, ya reglamentado. De este modo entonces entendemos que es el propio poder quien domestica atravesándonos en mente y cuerpo nuestro sentido en la construcción plena de cualquier moral. Algo común en ciertas formas del ejercicio del poder es el exterminio o la disolución del otro. Eliminar al otro haciendo de él un medio para la propia expansión, hacer del otro ya no un ente hostil sino un puente hacia la realización del deseo propio. Eliminar la otredad normalizando. Nietzsche decía que la diferencia entre los buenos y los malos es que los buenos somos siempre nosotros. Nosotros los que cumplimos la regla, la norma, lo establecido y al hacerlo nos volvemos verdugos y jueces de quien la quiebra. La mala noticia, queridos amigos y amigas es que víctima y victimario conviven en nosotros. 



La construcción del concepto de bueno y malo, tal como lo dice Nietzsche es útil para crear un otro lado del espejo, una oposición de la cual diferenciarme y distanciarme, un hecho netamente farmacológico. Al aceptar lo estipulado, lo normalizado los buenos somos siempre nosotros. En La genealogía de la Moral Nietzsche hace una categorización de estos términos. Allí el filósofo alemán relaciona lo bueno con un modo de ser noble, con una mirada del sí mismo del noble. Él creía que fueron los poderosos, los hombres de rango superior los que se autoproclamaron a sí mismos y a sus acciones resultantes como buenas en clara oposición a las acciones que resultaban del obrar de los plebeyos, vulgares y hombres de bajo rango. Lo malvado entonces deriva de la moral de los esclavos. Eliminar al otro haciendo uso del ejercicio del poder es eliminar al esclavo, al esclavo y su moral, claro. Llevemos ahora este esquema al cotidiano y pensemos cuantas veces nosotros los buenos, los normales, ejercemos el poder sobre el otro, sobre el distinto, el diferente. Cuantas veces somos verdugos de los derechos que el otro posee. Cuantas veces al ejercer un acto que creemos normal y natural nuestro deseo avasalla al otro para eliminarlo. ¿Cuantas veces? Si, hablo de vos pero también de mí. Hablo de nosotros, nosotros los buenos, nosotros, los de este lado.

 

Lucas Itze.-

 

Canción elegida para la editorial

 


IMPRESIONES PARA POLYTECHNIQUE

 


El silencio es la antesala de la tragedia. La calma antes de la tempestad. Un pequeño golpe resonará para siempre. Lo blanco se transformará automáticamente en negro. Las voces gritarán enmudecidas. La ley de la selva deja las igualdades de lado. Es hora del sálvese quien pueda. Y la mira apuntará sólo a ellas. Estar en el momento y en el lugar indicado puede dejarte secuelas para toda la vida. ¿Quién diseñó esas mentes enajenadas? ¿Cuánta culpa tenemos nosotros mismos sólo por ser partes de esta sociedad? La muerte acecha en todos lados. Las armas son las amigas cómplices. La pantalla funde a negro. El silencio lo invade todo. El ruido de una fotocopiadora de repente se confunde con una ráfaga de balas. El terror ha comenzado. Estamos en un frío día en Montreal, Canadá. Es diciembre de 1989 y la nieve lo cubre todo. En la Escuela Politécnica parece un día más... pero lamentablemente ya no lo será. Alguien decidirá crear muerte y dejar ese día marcado para siempre. Veinte años después, Denis Villeneuve será el encargado de llevar la historia a la gran pantalla. Con guión de Jacques Davidts, el relato se centrará en tres protagonistas de la tragedia. El director se servirá de una fotografía en blanco y negro creada por Pierre Gill para darle frialdad a lo que estaremos viendo. 



El blanco de la nieve del exterior contrastará con el negro de la sangre de las víctimas. Será un gran acierto para recalcar el terror y el momento lúgubre que se avecina. La mano de Villeneuve se verá sobre todo en la composición de planos y destacarán los travellings que aparecerán durante el metraje, con uno muy poético sobre el final y que da lugar a varias lecturas. La cámara por momentos se situará a una distancia tal que parezca que estamos espiando desde otra habitación. Esa sensación de voyeurismo encaja perfectamente con uno de los protagonistas, a quien veremos espiando a su vecina a través de la ventana. La narración no será lineal, habrá que estar atentos porque estaremos en presencia de varios puntos de vista que van intercambiando la línea temporal. La banda sonora y musical será otro acierto del film, apareciendo de forma muy cuidadosa entre gritos y silencios. Ese será uno de los ejes elementales en el cual se basa la película, el silencio como parte fundamental de la historia. El director lo dejará en claro en esa primera escena. Vendrán los disparos, las corridas y el silencio ensordecedor con una mujer deambulando perdida antes del detalle del título en blanco sobre negro. Luego, vuelve a abrir con otro silencio estoico mientras vemos a alguien con un rifle sobre su boca. 



El ruido del gatillo romperá esa monotonía. El silencio del arma para matar o el silencio para no ser descubierto y sobrevivir. Todo se conjuga ahí. El otro eje caerá en la denuncia hacia la misoginia y la sociedad patriarcal establecida. El asesino dejará en claro que la idea de matar el máximo número de mujeres posible es parte de su lucha “contra el feminismo”. El director mostrará lo que pasa sin tomar partido, por lo que poco conoceremos de los protagonistas. Si sabremos algo más de Valerie, quien sobrevive a la masacre y también a un ambiente laboral machista, ahí Villeneuve hace clara su postura con una denuncia encubierta. "Si tengo un hijo, le enseñaré a amar. Si tengo una hija, le enseñaré que el mundo es suyo" es la frase relevante de la protagonista que cobra más sentido sobre el final. Hoy veinte años después, la lucha por la igualdad continúa. Mientras tanto, las armas siguen disparando y los que cargan con la culpa nunca tendrán paz, rompiendo así miles de sueños. Las leyes siguen jugando para los más poderosos. Y aparecerá el miedo a traer una nueva vida a este mundo, como si la felicidad por ese momento fuera un arma de doble filo.

 

Marcelo De Nicola.-

 

Canción post impresiones

 


UNIVERSO VILLENEUVE

 


Denis Villeneuve nació en Québec, Canadá el 3 de octubre de 1967. Estudió cine en la Universidad de Quebec de Montreal. Sus primeros pasos los dio en televisión, para el programa La course destination monde. Siguió en el año 1994 con el corto REW-FFWD, con el que obtuvo un premio en el Festival de Locarno, un documental sobre un fotógrafo que es enviado a Jamaica y se enamora del lugar. Luego participó de un segmento del largometraje Cosmos para llegar a su primer largo en solitario que fue Un 32 de agosto en la Tierra, estrenado en 1998, sobre una mujer que tiene un accidente de autos y luego de replantearse su vida, le pide a su mejor amigo que sea el padre del hijo que desea tener. Otro accidente es el que desencadena la historia de su próximo film: Maelström, del año 2000, con el que gana el premio FIPRESCI en el Festival de Berlín. Los próximos trabajos de Villeneuve fueron los cortometrajes 120 Seconds to Get Elected (2006) y Next Floor (2008). En 2009 llegó Polytechnique, que se llevó el premio a la mejor película canadiense del año. Su salto a la fama llegaría un año después con el drama Incendies. La historia de dos hermanos gemelos que se enteran luego de la muerte de su madre, que su padre no ha muerto y que tienen un hermano que desconocían. El film fue nominado al Oscar y fue premiada en varios festivales alrededor del mundo. 



Luego de un par de cortos, en 2013 estrena dos de sus films más importantes, ambos con Jake Gyllenhall como protagonista. Por un lado, Enemy, basado en la novela de José Saramago “El hombre duplicado”. Por otro lado, por primera vez en Hollywood, filma Prisoners, un thriller sobre la desaparición de dos niñas. Ganó el Oscar a la mejor fotografía y fue elegida uno de los films del año. Su próximo film fue Sicario, otro thriller esta vez sobre el narcotráfico y otra vez elegida uno de los films más importantes del año. En 2016 llegó Arrival, basado en un relato de Ted Chang. La historia de una lingüista que tiene que entablar una conversación con unos extraños alienígenas lo terminó por convertir en uno de los directores preferidos del público y de la crítica. 



El film le terminó de abrir las puertas de Hollywood y para eso le encargaron la secuela de uno de los grandes clásicos de los 80: Blade Runner. En este caso, los acontecimientos se dan 30 años después de la historia original. Para este año llegaría el estreno de uno de los films más esperados de los últimos años: Dune, remake de la vieja película de David Lynch con guion de Eric Roth, entre otros.

 

FICHA TÉCNICA

 

Título original: Polytechnique

Año: 2009

Duración: 77 min.

País: Canadá

Dirección: Denis Villeneuve

Guion: Jacques Davidts

Música: Benoît Charest

Fotografía: Pierre Gill (B&W)

Reparto: Maxim Gaudette, Sébastien Huberdeau, Karine Vanasse, Nathalie Girard, Jonathan Dubsky, Marie-Évelyne Baribeau, Evelyne Brochu, Mireille Brullemans, Pierre-Yves Cardinal

 

PELÍCULA COMPLETA