Ficción o realidad, esa es la cuestión. El mundo del cine conjuga personajes de todo tipo y color, cada semana nos ocuparemos de analizar diferentes obras del séptimo arte, con el fin de informarnos, debatir y recordar esas películas que nos hicieron reír, llorar, pensar, y sobre todo, sumergirnos en ese mundo apasionante. Todos los viernes de 20 a 21 hs, por FM Boedo, con la conducción de Lucas Itze, Marcelo De Nicola y Camila Dubinsky.
La película
aborda la explosión que sucedió en la Escuela N°49 y que se cobró la vida de la
vicedirectora Sandra Calamano y del auxiliar Rubén Rodríguez y cómo ese dolor
por la perdida de dos laburantes se fue transformando en una lucha espontánea
en un principio y luego con mayores niveles de organización para dar cuenta de
las malas condiciones de enseñanza, de aprendizaje y la situación de infraestructura
que existe en Moreno particularmente pero que se repite a lo largo y ancho de
la Provincia de Buenos Aires.
EDITORIAL
Abrimos una
emisión especial de Banda Sonora: donde
el cine se escucha. Especial por la decisión que a partir de este momento
nos tomaremos una licencia y abandonaremos en este mismo instante la sutileza con
la que nos gusta jugar con las palabras, hoy el mensaje intentara ser lo menos
encriptado posible ante la urgencia de defender las verdades y los ideales que
nos movilizan. Quizás sea el hecho de dedicarle tiempo al idioma
cinematográfico, abordarlo e intentar interpretarlo desde la forma en que los
autores relatan a través del guion, la utilización de los colores, la
intencionalidad de los encuadres, la codificación de aquello que se dice sin
decir y todo signo arrojado sobre la las obras, quizás sea este ejercicio el
que nos habilita a jactarnos hoy de tener el sentido de la objetividad por lo
menos bastante ejercitada. Y en ese sentido es que nos encontramos con la
seguridad de afirmarnos y sabernos parados en esta vereda. Una vereda que en
realidad es la única que existe y que no es más que la de los trabajadores
(aunque quieran convencernos de existen varias). La vereda de los vencidos que
aun vencidos no saben de abandonar las batallas. La vereda de aquellos que
intentamos tejer redes colectivas que sostengan a las mayorías. Hoy
abandonaremos el juego de las palabras e iremos al hueso. Ahí donde habita el
distraído, despabilando a gritos, a cachetazo limpio, con la frialdad de la
estadística, con la imagen desgarradora de los cuerpos que yacen sin vida sobre
el barro olvidado. Denunciando la manipulación del lenguaje para que vos, que
aceptas el juego de la grieta vuelvas a tu vereda, a nuestra vereda. Esa grieta
es un velo, el velo no es más que el relato hegemónico de los poderosos.
Aquella voz que separa al trabajador en clases sociales con el cuento de la
meritocracia. La grieta es esa voz que denigra a los trabajadores con
conciencia de clase y los convierten automáticamente en enemigos de la
democracia y la modernidad. Quedan pocos meses, largos, y entendemos que
debemos reforzar nuestras palabras. Porque, la dinámica que maneja esta gente
no puede volver a estar a cargo de nuestro destino. La irresponsabilidad
radicada en capitalizar las ganancias pero socializar las perdidas es el
mismísimo espíritu contradictorio que denunciamos los vencidos. Así parece
estar premeditado, la vida siempre se va a ir desde nuestra vereda. Nunca hemos
estado tan cerca de alcanzar esa igualdad en el relato de los hechos. Porque
los vencidos no relatan. Los vencidos solo ponen el corazón y están destinados
a sobrevivir como mito dentro de un colectivo que avanza, a veces, aún sin
motor. Porque somos así, transformamos nuestros ideales en pasión y ahí vamos,
caminamos, nos juntamos, nos organizamos, y en el medio aquellos dolores de
dejarlo realmente todo. Pero el espíritu solidario necesita estar enlazado
indefectiblemente al cuerpo institucional del estado. Es inviable un proyecto
exitoso sin la unión de esos dos elementos y los hechos afirman este
pronunciamiento. Incentivar el desarrollo de las personas como sujetos
políticos con derechos y obligaciones sociales y no como individualidades
destinadas a sobrevivir en la incertidumbre.
Eduardo Galeano nos alentaba diciendo que “La utopía
está en el horizonte. Camino dos pasos, ella se aleja dos pasos y el horizonte
se corre diez pasos más allá. ¿Entonces para qué sirve la utopía? Para eso,
sirve para caminar.” Así seguiremos caminando durante estos pocos meses que
nos separan de una nueva oportunidad de volver a armar. Nos quisieron convencer
de que era una utopía, pero aquí nos ven, de pie, aún caminando.
Alan
Beneitez.
Canción
post editorial
UNIVERSO MASCARO
Juan Mascaro es
documentalista, Mag. en Educación, lenguaje y medios (UNSAM, 2018), Lic. en
Comunicación Social (UNLaM, 2001), Dir. de Montaje (ENERC, 2007), periodista, y
realizador audiovisual. Docente de la EUCVyTV de la UNT (Tucumán, 2009-2018).
Capacitador para el programa CAJ Audiovisual del Min. de Educación de la Nación
(2012-2015). Como documentalista ha realizado Bazan Frías, Santo adron (67
min., 2017) junto al Grupo Cine Bandido, Causas Y Azares, Inundados En Luján
(52 Min., 2015), Arriba Los Que Luchan, La Vida De Jorge Masetti (116 min.,
2014), junto al grupo Cine Maldito, ´Hiladoras de las lomitas (15 min., 2012) ,
La Mala Reputación, 4 Años Sin Luciano Arruga (40 min., 2013), Campaña contra
la soja transgénica (spot televisivo, 2 min., 2008) junto al Grupo Mirada
Horizontal, la serie Documenta Trabajo (2006-2008) en el Laboratorio de Medios
de la UNLam, Tierra Y Dignidad (20 min., 2004) junto a Marcelo Otero, Ernesto
Ardito y Virna Molina. Se encuentra rodando su próximo documental Maestro, Nano
Balbo y la educación popular.
Corea, década de
1930, durante la colonización japonesa. Una joven, Sookee, es contratada como
criada de una rica mujer japonesa, Hideko, que vive recluida en una gran
mansión bajo la influencia de un tirano. Sookee guarda un secreto, y con la
ayuda de un estafador que se hace pasar por un conde japonés, planea algo para
Hideko. (FILMAFFINITY)
EDITORIAL
Su boca derramó
el último beso antes de que todo se apagara. Fue princesa de los mendigos y
soñadora de los suburbios que rebotaba entre máscaras sin ojeras. Sus ojos
latían al ritmo del corazón, parpadeante entre navidades de terciopelo en un
inhabitable palacio de aire. Las manos acariciaron cada parte de su cuerpo
envenenado de pudor y energía. Las piernas temblaban ante las gotas de sudor
que bajaban hacia un abismo infinito. Los dos cuerpos fueron un todo y se
derramó el concepto de pasión por las cuatro paredes. Ya no había misterios. Ya
no había rangos de poder. Entre esas sábanas cualquier piedra podía ser un
diamante. No había piedra preciosa alguna para romper los estigmas.
De repente,
el fruto se abría para siempre y los ritos inmaculados del placer cercenaban
cualquier plan inquisidor. Fue solo un segundo donde las aguas se quedaron
quietas y los pájaros evitaron cualquier tipo de canto. Fue ese momento donde
el sol besó a la luna y la oscuridad resplandeció de golpe. Allí, los dos polos
de la sociedad se unieron de forma inmaculada. Ya no había oros ni carruajes
ostentosos. Ya no había harapos ni uniformes desclasados. Ya no había castigos,
traiciones ni muerte. Solo había una lujuria desenfrenada que desarmaba
cualquier protocolo. Solo quedaban risas englobadas en una sinfonía perfecta. Y
sus cuerpos descubriendo su propio rubí, escondidos entre los sueños de la
doncella.
Marcelo
De Nicola.-
Canción
elegida para la editorial
IMPRESIONES SOBRE LA DONCELLA
Suponemos desde
esta mesa, o tal vez creemos suponer lo que ya nos deriva en un reflejo de
afirmación, que si hay una mentira, por contraposición, entonces, también hay
una verdad. Pero ¿Qué es la verdad? ¿Existirá una sola verdad? En caso de que
hubiera varias, ¿no perdería de esa forma valor la verdad? ¿Tendrá que ver con
lo real o será una construcción de los hombres? ¿Tendremos acceso a la verdad o
se nos ocultará siempre? ¿Qué es entonces la verdad? Alguna vez compartimos en
este espacio aquel trabalenguas de Aristóteles respecto a la verdad según el
cual decía que decir de lo que es que es y de lo que no es que no es, es
verdadero. Asimismo, decir de lo que es que no es y de lo que no es que es, es
falso. Una manera de entender la verdad podría ser como una relación con la
correspondencia, es decir corroborándola constantemente con lo real. Pero, ¿es
posible ese acceso a lo real? Y de llegar a serlo, ¿es ese acceso objetivo y
universal? ¿No hay en el conocer condicionamientos culturales e históricos que
atentan contra aquella objetividad imprescindible para aquel concepto de verdad
por correspondencia? A pesar de esto, por lo general, y es así como empezamos
esta charla, nos manejamos con cierta correspondencia entre nuestro decir y lo
real, lo verdadero. Creemos, o suponemos, que existe cierta correspondencia
entre lo que decimos y lo que es. El decir, la palabra una vez más como
construcción del ser, de lo real, de lo verdadero. Como alguna vez dijimos, la
verdad es una x vacía.
No hay relación del pensamiento a la cosa pero lo que
tal vez sí haya es una relación interna entre los enunciados. De esta manera,
lo verdadero estaría relacionado con la construcción propia de un relato y la
sumisión ante la aceptación del mismo. La verdad entonces miente. Es
artificial, arbitraria e impuesta como el lenguaje que la construye. Decía Federico en aquel texto “Sobre la verdad y Mentira en sentido
extramoral” que el conocimiento depende del lenguaje y que este es una
construcción humana. Agrega que el humano está profundamente sumergido en
ilusiones y ensueños, que su ojo se desliza tan solo sobre la superficie de las
cosas y ve formas, su sensación no conduce por ninguna parte a la verdad, sino
se contenta con recibir estímulos externos. Los hombres no huyen de ser
engañados sino del perjuicio que aquel engaño pueda provocar. Allí con toda
seguridad ubicaremos al arte, que como bien decía Picasso es una mentira que nos acerca a la verdad. En esta misma
línea se desarrollara aquel relato cinematográfico dirigido y adaptado por Park Chan – Wook llamado The Handmaiden, aunque también conocido
como La Doncella. La película
trabajará una estructura no lineal dividiendo la acción en tres puntos de vista
diferentes sobre una misma situación. Estaremos frente a una obra adaptada al
lenguaje cinematográfico desde otro sistema, con otros códigos y reglas como el
literario. En este pasaje de un sistema a otro encontraremos ciertos aspectos
muy logrados y otros no tanto.
El film poseerá una fotografía con encuadres
elaborados y típicos del cine oriental los cuales centraran su atención en la
búsqueda casi obsesiva del balance perfecto en el peso de la imagen. La paleta
de colores tenderá a las tonalidades frías contraponiendo en ciertas ocasiones
con rojos intensos. Encontraremos la persistencia aun de lo literario en cierto
abuso de la voz over emulando el monólogo interno de los personajes. Hubiera
estado mejor recibido quizás la sutileza de lo sugerido. El sabroso trabajo
sobre lo no dicho, sobre aquel vacío que incita inevitablemente al juego. Por
otra parte podremos rescatar las actuaciones perfectamente equilibradas,
logradas y naturales, generando aquel sentido de verdad del que la mentira se
nutre. Se trabajará en la narración del relato el uso de los códigos del
Thriller psicológico con todas sus convenciones clásicas y estará también el
sexo y el morbo con algún guiño al Marqués
de Sade subiendo la temperatura durante todo el metraje. El film se basará
en un engaño continuo que nos llevará a pensar que siempre detrás de una
máscara encontraremos otra más y detrás de esa habrá otras por caer. El amor
también aparecerá de entre las sombras propias de los personajes intentando ser
lo más verídico que estos caracteres puedan construir. Y tal vez lo sea, tal
vez se logre aquella verdad tan buscada aunque sea por un instante, pues como
bien todos sabemos, el amor, así como la verdad es lábil e inaprensible y
nadie, pero nadie puede detenerla en un solo lugar.
Lucas
Itze.-
Canción
post impresiones
UNIVERSO PARK CHAN WOOK
Park nació en
Seúl el 23 de agosto de 1963. Ya luego de sus estudios secundarios, empezó a
estudiar Filosofía en la Universidad de
Sogang. Allí creó un club cinematográfico llamado Comunidad Fílmica de Sogang, donde además publicaba artículos sobre
cine contemporáneo. Su idea era ser crítico de cine pero luego de ver Vértigo se inclinó por ponerse detrás
de las cámaras. Empezó como asistente de Yu
Yeong-Jin en Khamdong y de Kwak Jae-yong en A Sketch of a Rainy Day. Su primer film fue en 1992 y se llamó Moon Is the Sun's Dream, un thriller
que mezcla romance, mafia y prostitución. En 1997 dirige Threesome, la historia de tres personas: un saxofonista con
impulsos suicidad, un joven con un coeficiente intelectual menor y una madre
soltera que quiere convertirse en monja. Un atraco unirá la vida de los tres.
Siguió con el cortometraje Judgment
en 1999 sobre dos padres que luego de un terremoto, reclaman el mismo cuerpo
desfigurado de un joven. Un año después filma Área común de seguridad, donde aparecen los cadáveres de dos
soldados norcoreanos son hallados en el "Área de Seguridad
Compartida" que separa las dos Coreas, aparentemente asesinados por un
soldado surcoreano. Luego de acusaciones cruzadas, la oficial suiza a cargo,
comienza a investigar y el caso se convierte en un misterio, ya que hay 16
balas en los cuerpos, y del arma del soldado sólo pueden haber salido 15... Con
este film empieza a ser reconocido en su país y en el mundo. Luego llegaría el
éxito gracias a su llamada Trilogía de
la Venganza. La primera fue Sympathy
for Mr. Vengeance de 2002, que cuenta la historia de un sordomudo que busca
desesperadamente 10 millones para comprar en el mercado negro un riñón para su
hermana enferma.
Al año siguiente llega su film más premiado: Oldboy, la historia de un hombre de
negocios coreano que un día es secuestrado y confinado durante años en una
celda en la que sólo hay una televisión. Y, sin embargo, ignora por qué razón
está allí... Logró el Gran Premio del
Jurado en Cannes. La trilogía se cierra con Simpatía por la mujer venganza, que sigue a una chica de 20 años
que cayó presa por el crimen de un niño de 6 y trece años después sale y quiere
vengarse, aunque no se sabe de quién… En 2006 llega I´m a Cyborg, But That´s Ok, sobre una joven que cree que es un
ciborg, mientras está internada en un psiquiátrico. Por su condición, ella
decide alimentarse de pilas y baterías, aunque ahí adentro se enamora de un
joven que vive oculto tras una máscara. En 2009 llega Thirst, la historia de un sacerdote que se va a misionar a África,
allí se enferma gravemente pero al salvarse, la gente piensa que tiene poderes.
Sin embargo una recaída lo lleva a la muerte, pero al otro día despierta siendo
un vampiro… Premio del Jurado en Cannes.
En 2011 junto a Park Chan-kyung
filmaron un mediometraje de 30 minutos llamado Paranmanjang filmado íntegramente con un Iphone 4 y un presupuesto
de 130000 dólares. En 2013 dirige el corto Day
Trip y ese mismo año filma por única vez en Estados Unidos cuando estrena Lazos Perversos, un thriller sobre una
adolescente que pierde a su padre en un accidente de tránsito y tiene que
convivir con un tío que desconocía y con su inestable madre.
Luego volvió a su
país para filmar La doncella, basada
en la novela Falsa identidad de Sarah Waters, con el que logró premios
en el BAFTA inglés y en festivales
estadounidenses. El año pasado filmó en el Reino Unido la miniserie The Little Drummer Girl, basada en la
novela de espionaje de John Le Carré,
ambientada en el terrorismo imperante de los ´70, con el Mossad como principal
brazo del mismo.
FICHA TÉCNICA
Título original: Ah-ga-ssi
(The Handmaiden)
Año: 2016
Duración: 145
min.
País: Corea del
Sur
Dirección: Park
Chan-wook
Guion: Park
Chan-wook, Jeong Seo-Gyeong (Novela: Sarah Waters)
Música: Jo
Yeong-wook
Fotografía: Chung
Chung-hoon
Reparto: Kim
Min-hee, Kim Tae-ri, Ha Jung-woo,
Cho Jin-woong, Moon So-ri, Kim Hae-sook, Lee Yong-nyeo, Lee Dong-hwi,
Yoo Min-chae
Un adolescente desarrolla poco a poco un odio visceral
hacia su madre, una mujer muy pasiva que le transmite sentimientos de culpa.
Todo en ella le resulta irritante, desde su comportamiento vulgar hasta su mal
gusto en el vestir. Pero, por mucho que el chico la cubra de reproches, ella o
finge indiferencia o se limita a afearle su conducta. (FILMAFFINITY)
EDITORIAL
La tristeza es el tiempo huyendo en silencio entre las
sombras del relato de nuestra aventura. Es un cuerpo que se deshace de dolor
bajo el agua de una ducha. Es el anillo en tu dedo y en el mío. Es la noche
urgente y una copa aun servida sobre la mesa. La tristeza es haber elegido
palabras que suenen ciertas y es esta caverna repleta de ausencias. Y es una
carta escrita y tu nombre en una anécdota. Es la psicótica imagen de saber
quién soy, a quien visto y a quien peino. Es ser sin riesgo. Es el riesgo de
ser. Son tristes las mugrientas rodillas de una vida ya postrada. Este otoño en
el alma. Este deseo responsable. Son tristes las manos manchadas de paciencia,
exhaustas de sostener esta paz que se descascara desnudando poco a poco su interior.
Son tristes estos ojos que ya no saben mirarte sin presentir. La vida ha
comenzado y se disuelve inaprensible entre los dedos de la existencia, como un
eco que se apaga para siempre sobre las tinieblas propias del abismo.
Lucas Itze.-
Canción elegida para la editorial
IMPRESIONES
SOBRE YO MATÉ A MI MADRE
Alguna vez Friedrich
Nietzsche dijo: El amor y el odio no
son ciegos, sino que están cegados por el fuego que llevan dentro… El ser
humano enlaza sus pasiones a través del amor y el odio. Muy pocas veces la
indiferencia suele ser la elegida. A medida que vamos creciendo y en el
complejo paso de la niñez a la adolescencia, los picos del amor/odio se vuelven
más constantes. Empiezan a jugar la rebeldía, la poca empatía con los mayores,
las discusiones estériles con los padres y la creencia de que no hay nadie que
los pare. Somos inmortales, somos infinitos, somos indestructibles. La razón es
sólo nuestra. La vida y las decisiones, por caso, obviamente también. Ese fuego
del que habla Nietzsche se puede volver un incendio sin escalas en un
adolescente. Y así dinamitar toda relación familiar. Amamos a nuestra madre sin saberlo. Solo tras el último adiós somos
conscientes de la profundidad de ese amor… Con esa frase de Guy de Manpassant abre su ópera prima
el canadiense Xavier Dolan. El
enfant terrible, como lo llamó la prensa, escribió el guion a los 16 años y
dirigió el film a los 19.
En parte autobiográfica, la cinta habla de un
adolescente que tiene un odio visceral hacia su madre. Dolan también será el
protagonista y aparecerá en blanco y negro, haciendo un manifiesto de su relación
con su madre. Los planos detalles empezarán a demostrar que el joven sabe bien
a dónde quiere ir. Su objetivo, a través de la cámara y de la banda sonora,
pretende incomodar al espectador, tanto como su protagonista se incomoda ante
los ruidos de su madre al comer. El film trabajará un guion lineal que seguirá
la relación entre Hubert y su madre Chantale. Veremos en el protagonista un
joven caprichoso, burdo, violento y excéntrico que nos hace ver a la madre como
una persona de gustos poco sutiles y sin tanta fuerza o inteligencia. Su forma
de ser, hace que el espectador tome partido y no genere prácticamente empatía
con el protagonista. A lo largo del metraje, veremos la relación de amor de
Hubert con Antonin (¿homenaje a Artaud?)
y envidiará el trato de este con su madre.
El estado salvaje del joven se verá
amenizado en sus encuentros con él y con su profesora Julie, quien lo acogerá
en una amistad un tanto extraña. La madre, por su parte, tratará de encontrar
momentos para que todo vuelva a ser como cuando él era niño. Luego de una de
las tantas discusiones, Hubert, yéndose, le pregunta ¿Qué harías si me muriera
hoy? Ella, viéndolo partir, murmura para sus adentros: Me moriría mañana.
Hubert entonces basa su problemática en por qué no puede querer a su madre. Y
cada vez que hay un acercamiento, algo se rompe. Dolan nos ofrece un guion sin
mucho brillo para trasladar todas sus ideas a la pantalla. El joven muestra su
locura adolescente y nos ofrece un enjambre de cuestiones técnicas para
demostrarnos que está instruido, sabe lo que quiere e irá hacia allá con toda
la fuerza de un adolescente. Habrá una composición de planos cuidados, sobre
todo en ciertos planos detalle y una variada muestra de encuadres,
particularmente en las charlas que madre e hijo comparten en ese comienzo.
La
banda sonora será envolvente (no sólo a Hubert le molestará el ruido de su
madre al comer…) y tendrá una banda musical que servirá como complemento de la
película en algunos pasajes. La fotografía mostrará unos sitios lúgubres ya sea
en la casa o en el auto y pasará a colores más vivos fuera de ella. Dolan nos
querrá demostrar que sabe de técnicas cinematográficas y de arte en general, y
al igual que un cuadro de Pollock,
hace un salpicré de literatura, cultura pop, pintura, música y cine para sumar
un todo. Para algunos, el film remite a Wong
Kar-wai y Pedro Almodóvar,
aunque desde su egocentrismo y parte también desde su personaje, Dolan ha dicho
que no ha visto mucho de ellos, aunque sí reconoció que es admirador de la Nouvelle Vague, de Bergman y que el final del film en Super 8 es una especie de
homenaje a Mi Idaho privado de Gus Van Sant. Finalmente, Hubert
tratará de que esa ceguera no transforme esa relación con su madre en una
tragedia. Será entonces el momento de barajar y dar de nuevo. Retroceder un par
de casilleros y mirar hacia atrás. Principalmente encontrarse con sí mismo, y
darse cuenta de una vez por todas, que entre el fuego de la pasión, siempre el
amor vence al odio.
Marcelo De Nicola.-
Cancón post impresiones
UNIVERSO DOLAN
Xavier Dolan nació el 20 de marzo de 1989 en Montreal,
Québec, producto de la relación del actor y cantante Manuel Tadros con
Geneviéve Dolan. Empezó haciendo anuncios publicitarios a los 6 años de edad.
Empezó como actor en 2006 con el corto Miroirs
d'été, de Étienne Desrosiers. Un
año después actúa en su primer largo, como uno de los personajes del
controvertido Martyrs, de Pascal Laugier. En el año 2008 llegó su
primera película como director: Yo maté
a mi madre, la cual escribió a los 16 años basándose en sus propias
vivencias y mezclando las mismas con la ficción. El film logró tres premios en Cannes (Premio arte y ensayo,
escenografía y Joven Promesa) además de que su film sea nominado al César como mejor película extranjera.
Un año después dirigió Los amores
imaginarios sobre tres amigos íntimos se ven involucrados en un triángulo
amoroso. Marie (Monia Chokri) y Francis (Xavier Dolan) conocen un día a Nick
(Niels Schneider), un chico recién llegado del campo. Pronto empieza a surgir
entre ellos un vínculo sentimental. El film fue nominado a mejor película en
Cannes y en los Premios César. En 2012
filma Lawrence Anyways la historia
de un profesor de literatura con un trabajo estable y una sólida relación con
su novia que un día decide contarles a sus amigos y seres más queridos sus
planes para cambiarse de sexo. El film, de casi 3 horas, dividió a la crítica,
algo que en su filmografía empezaba a ser recurrente.
El 2013 trae dos films:
el corto Indochina, sobre un niño
abusado en un colegio y el largo Tom en
la Granja, donde nuevamente es el protagonista, donde interpreta a un joven
publicitario que va al funeral de su novio, donde se encontrará con la familia,
que no saben nada de la relación que los unía. Sigue filmando una película por
año y en 2014 llega su film más aclamado: Mommy.
En una Canadá ficticia, se aprueba una ley que permite que los padres incapaces
de controlar a sus hijos problemáticos les internen en un centro especial. Una
madre hará lo que pueda con su hijo adolescente que tiene un trastorno de
déficit de atención con hiperactividad (TDAH11) debido a su violenta y
peligrosa conducta, hasta que ella decide sacarlo del centro de internación
para cuidarlo por sí misma. El film ganó en Francia como mejor película
extranjera además de lograr el gran
Premio del Jurado en Cannes.
En 2016 llega Es sólo el fin del mundo, la historia de un joven escritorque tras doce años de ausencia, regresa a su
pueblo para anunciar a su familia que pronto morirá. Una explosión catártica de
sentimientos y verdades. Ganadora del
Gran Premio del Jurado en Cannes y que tuvo más críticas negativas que
positivas. En 2018 llega su primera película filmada fuera de Canadá y con un
reparto de lujo: The Death and Life of
John F. Donovan. Kit Harrington
(Jon Snow en la serie de televisión Game of Thrones) protagoniza este film y
encarna a una estrella del cine en su máximo esplendor que ve su carrera
derrumbarse cuando una revista publica su correspondencia con un chico de 11
años. Además del protagonista, actúan Natalie
Portman, Kathy Bates, Susan Sarandon, entre otros. No estuvo exenta de
polémica, ya que en la edición decidió cortar todas las escenas de Jessica Chastain por una cuestión de
tiempo, anunciándolo en Instagram, lo que generó un revuelo total. La
publicación en Instagram decía lo siguiente: El primer corte llegaba a las cuatro horas. Nos gustaban cada una de
las escenas, pero sabíamos una reflexión más profunda de la forma y el fondo de
la película nos esperaba. Fue una decisión extremadamente difícil de tomar. Siento
hacia Jessica un amor sincero y una gran admiración. La decisión fue editorial
y narrativa, nada tiene nada que ver con su actuación sino con su personaje y
la compatibilidad de su argumento. Esta subtrama de ‘villana’, aunque divertida
y entretenida, no parecía pertenecer al resto de la historia, que no terminó
tratando de héroes o sus némesis, sino más bien de la infancia y sus sueños”.
Chastain interpretaba a la periodista que era una de las principales
protagonistas del film. Lo último que ha filmado es Matthias & Maxime, la historia de dos amigos de la infancia que
se besan como parte de la filmación de un cortometraje para la universidad.
Tras el beso, ambos comienzan a preguntarse cuáles son sus auténticas
preferencias sexuales, lo que pone en peligro la estabilidad de sus vínculos
sociales. Otro film que despertó más críticas negativas que positivas. En el
Festival de Cine de Cannes de 2014, Dolan dijo que The Piano de Jane Campion
fue una gran inspiración para él para entrar en el mundo del cine. Ha
mencionado rendir homenaje a Mi Idaho
Privado con una secuencia en Yo maté a mi madre y que fue influenciado por
la escena de la lluvia de ranas al final de Magnolia, pero dijo en 2013: “Lo
que intento decir es que los directores no me influyen tanto ... He leído
básicamente todas las críticas de mis películas porque estoy loco y me
concentro en lo negativo y quiero saber quépiensa la gente. Y por qué lo piensan. Muchas veces me han acosado con
referencias e influencias que nunca fueron mías por parte de los espectadores
que proyectarían sus opiniones, asociaciones y suposiciones sobre mí... Pero
seamos realistas: las ideas viajan y todo se ha hecho, todo es cuestión
interpretar las cosas nuevamente”. Veremos cuáles serán los próximos pasos
de un autor al que los críticos tratan de un talentoso pedante y narcisista.
Recordemos que recién tiene 30 años.
FICHA TÉCNICA
Título original: J'ai tué ma mère (I Killed My Mother)
Año: 2009
Duración: 96 min.
País: Canadá
Dirección: Xavier Dolan
Guion: Xavier Dolan
Música: Nicholas Savard-L'Herbier
Fotografía: Nicolas Canniccioni, Stéphanie Anne Weber
Biron
Reparto: Xavier Dolan, Anne Dorval, François Arnaud, Suzanne
Clément,Patricia Tulasne, Niels
Schneider, Monique Spaziani, Bianca Gervais, Benoît Gouin, Manuel Tadros.
Ben (Viggo
Mortensen) es un hombre que ha pasado diez años viviendo en los remotos bosques
situados en el noroeste de los Estados Unidos criando a sus seis hijos, varios
de ellos junto a su mujer. Aislados totalmente de la vida moderna, de las comodidades
de las ciudades y de la sociedad de consumo, Ben es un padre devoto que ha
inculcado en sus hijos una peculiar forma de pensar y vivir la vida. Sin
embargo, una trágica noticia hace que la peculiar familia deba dejar
temporalmente su modo de vida en la naturaleza y volver a la civilización.
(FILMAFFINITY)
EDITORIAL
Con la nostalgia
que nos impone aquel silencio brillante de la luna llena sobre la sofocante
noche del fin del mundo, me puse a andar. Poco me ataba ya a la torpeza de este
damero, a este adoquinado hastiado de transportar desventuras y rostros
ausentes. A esta ciudad de rectas y de esquinas, diseñada para que un ciego se
traslade en ella. ¿Dónde estábamos todos? ¿Qué quedaba de aquella danza que nos
unía alrededor del fuego de nuestras pasiones? ¿Dónde había quedado el riesgo
de la aventura? ¿Dónde? Toda mirada era la mirada de la ausencia y el horror.
Reflejaba la insoportable frialdad de estar en todos lados sin realmente
estarlo. Ya nadie se habitaba y todo se camuflaba bajo las turbias aguas de la
impersonalidad. Solo era el miedo lo que nos unía. Tristes sombras huyendo unas
de otras por la ferocidad fulminante de defender lo que ni siquiera es suyo.
Fue entonces cuando decidí dejarlo todo. Pisotear estos ojos mentirosos y
sumisos, olvidar para siempre estas manos que escriben debe y haber y se
manchan en la inmundicia de la tinta azul o negra respectivamente. Decidí
perderme, caminar sin rumbo y sin nombre, volver sin proponérmelo al pantano
salvaje de mi existencia. Decidí desandarme, deshacerme, deconstruirme,
convencer a mis sentidos de que todo era mentira y engaño. Advertirles a los
gritos que todo era una trampa y que todo se unía a través de la siniestra red
diseñada por el plan. Aquella noche, bajo el fuego olvidado de las estrellas,
velé al que era. Al amanecer, disipo las cenizas en el camino sin demasiado
ritual y entro en el bosque. Aquel, finalmente había dejado atrás aquella
cárcel que mi yo había sido para seguir adelante su camino dentro de la cárcel
que el otro le proponía ser.
Lucas
Itze.-
Canción elegida para la editorial
IMPRESIONES SOBRE CAPITÁN FANTÁSTICO
Se suele recurrir
a la idea de un escape cuando estamos a punto de estallar. Hay algo en esa
fantasía de sentir el agua fría del rio pasando por nuestros pies descalzos,
que nos tranquiliza. Sentir el aroma de las hierbas en un cerro, el viento
húmedo a través de un bosque golpeándonos de frente. A veces, contemplar un
atardecer desde la ventanilla de un colectivo escuchando una canción quizás sea
otra manera farmacológica de huir para los que aún nos hace ruido el hecho de
tener que aceptar nuestra lejanía con la naturaleza. De alguna manera, cada
sujeto intenta retomar ese lazo de unión con lo natural. Con solo pensarse
realizando un viaje, estaremos buscando aquella conexión. Hay quienes, con el
simple hecho de pensarlo, les alcanza para concretarlo. Otros, en cambio,
necesitarán otros estímulos que refuercen esas ganas de partir. Y nada mejor
que la imagen y la historia de Capitán Fantástico
dirigida por Matt Ross para buscar
ese efecto instantáneamente. Ben, aquel personaje protagonizado por Viggo Mortensen, y su esposa intentarán
inculcarles a sus seis hijos saberes y valores que se encuentran por fuera de
la volátil ciudad y sus parámetros medidos por el poder del consumo. La idea
dela huida estará planteada de una manera
estricta y dogmática.
Decidirán vivir en el bosque, cultivar y cazar sus
alimentos, impartirán la educación de sus seis hijos bajo una modalidad de
estilo militar repartiendo las horas del día de manera organizada para cada
actividad. Sólo basta mencionar que vivir en el bosque, los convierte
instantáneamente en presa. De ese modo, encontraremos en los hijos una especie
de humanos más evolucionada física e intelectualmente. Preparados, desde la
primera infancia, para ganarle a cualquiera una pelea cuerpo a cuerpo o un
debate político, matemático o filosófico. Lo más destacado del film será la
fotografía y la velocidad retórica del guion. Con esto me refiero a que
persuade desde la velocidad de los sucesos, encadenados de una manera tipo
freestyle, rimando la descripción tridimensional de los protagonistas en un
contexto ajeno a ellos. El resultado será una linda y tibia manera de
invitarnos a evitar los extremismos. Ni el enfermizo abrazo vacío y frio al
consumismo ni la ilusión irrealizable de una vida por fuera de un sistema del
que es imposible salirse. Si bien, planteé la idea de la partida al comienzo
del texto como mera salida ocasional es porque como bicho de ciudad y parte del
sistema no me es posible hablar desde otro lugar que no sea desde nuestra
realidad.
Walter Benjamin escribió en
sus famosas tesis sobre la historia que "no hay nada afuera del capitalismo": todo lo que hagamos,
incluso el acto de nacer, moviliza el aparato social en forma de productos y
servicios de los que alguien siempre sale beneficiado, el poder es esencialmente
lo que reprime. Esa será la temática que tomará el director, será el discurso
político al que estamos acostumbrados a escuchar, la instantaneidad de la
noticia, el impacto visual. Nosotros, en este preciso momento y desde el barro
con el cual construimos esta trinchera, ejercitamos esta modalidad de la
comunicación veloz. Sólo tenemos una hora hasta el final (del programa.) No hay
espacio para profundizar, no hay manera sin contar con el tiempo necesario. El
amigo Michael Foucault decía que el
poder es esencialmente lo que reprime y ¿Qué es lo que reprime? Es la pregunta
que nos hacemos hace algunos años por estos lados. La ilusión de un nuevo viaje
es lo que golpea nuestra puerta en este bendito bosque celeste y blanco. Sólo
tenemos una hora hasta el final. Para decirles que se den cuenta, que escuchen,
que a ellos les queda menos tiempo, que se den cuenta que estamos cerca.
Alan
Beneitez.-
Canción post impresiones
UNIVERSO ROSS
Nacido en
Connecticut el 3 de enero de 1970, es un reconocido actor de la televisión,
donde trabaja desde los ´90. Sus papeles más importantes han sido en series
como Silicon Valley, Big Love o American Horror Story. También tuvo pequeños papeles en films como Doce monos, Buffalo Soldier, Los últimos
días de la disco, Psicópata
americano, El aviador o Buenas noches y buena suerte. Debutó en
la dirección con el corto El lenguaje
del amor en el año 1997 y luego en 2009 realizó Human Resources, donde echa un breve vistazo al mundo moderno del
trabajo en una oficina, un sistema de vida en el que el único escape, al menos
por Simon, es la locura. Su primer largo llegó en 2012 bajo el título 28 Hotel Rooms que narra la historia de
dos amantes que se encuentran en la habitación de diferentes hoteles. En 2016
logra reconocimiento internacional gracias a Capitán Fantástico, con la actuación de Viggo Mortensen y donde Ross logra el sorprendente premio a mejor
director en Cannes. En este momento está trabajando en el guion de su próximo
proyecto, adaptar la distópica novela de Tom
Sweterlitsch, Tomorrow and Tomorrow,
que presenta un futuro cercano en el que tras una explosión que acaba con la
ciudad de Pittsburgh, la ciudad es recreada en un entorno virtual conocido como
Archivo.
FICHA TÉCNICA
Título original: Captain
Fantastic
Año: 2016
Duración: 118
min.
País: Estados
Unidos
Dirección: Matt
Ross
Guion: Matt Ross
Música: Alex
Somers
Fotografía: Stéphane
Fontaine
Reparto: Viggo
Mortensen, George MacKay, Samantha Isler, Annalise Basso, Nicholas Hamilton, Shree Crooks,
Charlie Shotwell, Kathryn
Hahn, Trin Miller, Steve Zahn, Elijah Stevenson, Teddy Van Ee,
Erin Moriarty, Missi Pyle, Frank
Langella, Ann Dowd.