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lunes, 10 de junio de 2019

AMERICA X - AMERICAN HISTORY X



SINOPSIS

Derek (Edward Norton), un joven "skin head" californiano de ideología neonazi, es encarcelado por asesinar a un negro que pretendía robarle su furgoneta. Cuando sale de prisión y regresa a su barrio dispuesto a alejarse del mundo de la violencia, se encuentra con que su hermano pequeño (Edward Furlong), para quien Derek es el modelo a seguir, sigue el mismo camino que a él lo condujo a la cárcel. (FILMAFFINITY)

EDITORIAL

No hay nada más angustiante que preguntarse sobre la existencia. El todo y la nada son tan extensos e inabarcables que a veces solo da lugar al abandono. La historia de la humanidad nos ha llevado a vivir en una sociedad en la que parece que esa angustia se resolvió de tal modo que toda respuesta quedó dualizada. Esa dualización le baja el precio y sintetiza toda búsqueda. Entonces, en este sendero llamado vida solo encontraremos atajos que nos brindarán la seguridad de tener que decidir entre blanco o negro, de otro modo moriremos de dolor en los rojos, amarillos y azules, bueno o malo, lindo o feo, tiempo y espacio. En donde el tiempo solo tiene forma de moneda, en donde el espacio se siente ya en el encierro de los límites que impone nuestra piel y nunca más allá de nosotros. En esa dualidad, que al parecer nos conforma, nos tranquiliza, estarán el amor y el odio. Imaginemos esto: en el fondo del odio están sentadas la pereza, la ignorancia, el egoísmo y la tristeza en una mesa, discutiendo quien ejerce el papel principal. La pereza dirá que es innecesario argumentar las razones del odio porque ya se ha dicho demasiado, entonces para qué más. 


La ignorancia no sabrá porque pero sentirá que durante la hegemonía de la sabiduría nunca se ha llegado a ningún puerto. Por su parte el egoísmo, que se la ha pasado bostezando mientras las dos anteriores se expresaban, se preguntará que hace compartiendo una mesa con aquellos tres que pretenden ocupar un lugar que solo a él le pertenece. Por último la tristeza solo escuchará y esperará a que pase lo que tenga que pasar. Nietzsche afirmaba que él no era un hombre sino un campo de batalla. Y así andarán los que en el campo de batalla de su ser ganó el odio, despreciando al otro diferente sin preguntarse cómo ni porqué, actuando como una máquina de carne que solo alimenta aquel sentimiento que lo gobierna. Del otro lado del río encontraremos a los que responden a los designios del amor, los activistas de la verdad, generosos de su tiempo, sabios en sus búsquedas y alegres en la lucha. Serán quienes agreguen matices a las respuestas, quienes destruyan esa falsa pastilla anestesiante de la dualidad y nos abran el panorama. A vos, que te gobierna el odio… tené cuidado, porque en una de esas, te encuentre distraído y plantees que no toda basura es negra.

Alan Beneitez.-

Canción elegida para la editorial



IMPRESIONES SOBRE AMERICA X


“Las guerras seguirán mientras el color de la piel siga siendo más importante que el de los ojos”, dijo alguna vez uno de los máximos exponentes de la paz mundial. Hablamos del legendario Bob Marley. No hace falta una lucha entre países o pueblos diferentes para crear una guerra. A veces, las mismas se dan en el mismo barrio donde un grupo de personas ha nacido. La raza negra históricamente ha sido reprimida. Si uno se pone a pensar, el negro siempre es tomado como algo negativo. Magia negra, agujero negro, lista negra y siguen los nombres. Hasta los sucesos históricos han sido denominados bajo el nombre de ese color. Esa fama pasó súbitamente al color de la piel. Cuando los colonizadores llegaron a África, tomaron a sus habitantes como esclavos y se los repartieron por todo el mundo. En Estados Unidos, la gente de color, como habitualmente le dicen, no tuvo durante años los mismos derechos que los blancos. Y hablamos de hace no tanto tiempo, cuando hasta los colectivos tenían asientos exclusivos para gente negra y para gente blanca. Ah, pero si el país militarmente más fuerte del mundo entraba en una guerra que no le incumbía, iban a ser los negros los primeros en ser llamados en honor de la patria. 


Alguna vez, otro gran amante de la paz como Nelson Mandela, un hombre que había pasado años en la cárcel y al salir, no tuvo resentimiento con quienes lo encerraron, declaró: “Si quieres hacer las paces con tu enemigo, tienes que trabajar con tu enemigo. Entonces se vuelve tu compañero”. Quizás fue esa la lección que aprendió Derek Vinyard, el protagonista del film American History X de Tony Kaye. La película arrancará con un mar tranquilo y la música nos hará entender que luego de la calma siempre llega la tormenta. La fotografía, también trabajada por el director, será en blanco y negro en ese comienzo rutilante. Habrá sexo, caos y muerte. La trama girará en torno a Derek, interpretado magistralmente por Edward Norton y a su hermano menor Daniel (Edward Furlong), un adolescente que tiene a su hermano como su espejo. Será justamente Daniel quien vaya contando la historia a través de una voz en off. La película mostrará el pasado en blanco y negro y el presente, que serán solo dos días, en colores. El guion de David McKenna jugará con el tiempo continuamente. El film estará plagado de flashbacks donde encontraremos el porqué de la ideología de Derek, quien es uno de los neo-nazis más reconocidos de la ciudad. La cámara del director trabajará con distintos tipos de planos para contar su historia. 


Además utilizará diferentes encuadres, y hasta en algunas escenas, seremos casi testigos silenciosos de lo que sucede. Silencio que utiliza muchas veces en ciertas acciones, donde no hacen falta palabras. La banda sonora y musical también están trabajadas de una gran forma. Para el debate quedará lo que pasó con el montaje y la edición, ya que el director había elegido un metraje de 95 minutos, pero la productora New Line Cinema y Edward Norton decidieron uno más largo que terminó con el director casi renunciando al film. Este trabajará la redención desde la cárcel y eso se notará en el final, motivo que terminó de enojar al director, que tenía otro ideado. Allí se unirá a los demás skinheads pero serán ellos los que terminen violentando su cuerpo y su alma. Será su compañero negro de la lavandería, quien mejor entienda a Derek. Notará ahí también que ese odio que mamó desde su entorno no tenía sentido. Intentará que Daniel no siga ese camino. Será tarde, y nos hará rememorar que la redención no llegará para todos.

Marcelo De Nicola.-

Canción post impresiones


También sonaron



UNIVERSO KAYE


Nació el 8 de julio de 1952 en Londres. Proveniente del mundo de la publicidad, realizó también varios videos para importantes bandas, entre los que se encuentran: Runaway Train" de Soul Asylum, "Dani California" de Red Hot Chili Peppers, "What God Wants" de Roger Waters y "Help Me" y "God's Gonna Cut You Down" de Johnny Cash. Fue nominado seis veces a los premios Grammy como director de vídeo.
Su debut se da con American X y se convierte en un éxito pese a los problemas que tuvo el montaje final. Por su parte, declaró: Yo había hecho una película intensa y rápida de 95 minutos, un diamante en bruto. Y la versión que hicieron ellos estaba plagada de escenas en las que todos lloraban en los brazos de otros. Y, por supuesto, Edward Norton se había dado generosamente más tiempo en pantalla a sí mismo.
Pero el montaje final fue alabado por la crítica y Norton fue nominado el premio de la Academia al mejor actor por su interpretación en la película. Sin embargo, esta batalla por obtener el control artístico del filme casi destruyó su carrera en Hollywood, aunque entregó su montaje original a tiempo y dentro del presupuesto, ya que se enfrentó a la productora New Line Cinema gastando cien mil dólares de su propio dinero en 35 anuncios a página completa en la prensa especializada de Hollywood que denunciaban a Norton y al productor con todo tipo de citas, que incluían desde John Lennon a Abraham Lincoln. Es más, asistió a una reunión con la productora en la que (para facilitar las negociaciones) se trajo consigo a un sacerdote católico, un rabino y un monje tibetano. Además pidió un año para rehacer la película y voló al Caribe para que el poeta Derek Walcott reescribiera el guion. Por último, cuando el Sindicato de Directores se negó a que su nombre desapareciera de los títulos de crédito, exigió que se pusiera como director a "Humpty Dumpty" y presentó una demanda por 200 millones de dólares cuando se le respondió con una negativa.
Eso le costó varios años donde no apareció por Hollywood. Ocho años después estrenó Lake of Fire, un documental sobre el aborto, desde dos puntos de vista diferentes. Tuvo nominaciones como mejor documental en los Premios Independientes y en la Asociación de Críticos de Chicago. En 2009 filmó Black Water Transit, la adaptación de la novela homónima de Carsten Stroud que relata, en la ciudad de Nueva Orleans tras el paso del Katrina, la historia de un naviero que trata de evitar la cárcel a su hijo drogadicto. El film tuvo problemas por la quiebra de la productora y nunca fue exhibido.
Su último film fue El Profesor, protagonizado por Adrien Brody y la propia hija del matrimonio del director con la actriz y productora Yan Lin Kaye, Betty Kaye: se trata de un drama muy emotivo sobre la decadencia del sistema de enseñanza en las escuelas secundarias de Estados Unidos. Nominada a mejor film en el festival de Tokio. En los últimos años ha estado preparando documentales, pero todavía ninguno salió a la luz.

FICHA TÉCNICA

Título original: American History X
Año: 1998
Duración: 119 min.
País: Estados Unidos
Dirección: Tony Kaye
Guion: David McKenna
Música: Anne Dudley
Fotografía: Tony Kaye
Reparto: Edward Norton, Edward Furlong, Fairuza Balk, Stacy Keach, Elliott Gould, Avery Brooks, Beverly D'Angelo, Jennifer Lien, Guy Torry, Ethan Suplee, Keram Malicki-Sánchez.

jueves, 19 de noviembre de 2015

EL CLUB DE LA PELEA - FIGHT CLUB

PROGRAMA 117 (02-10-2015)

IMPRESIONES SOBRE EL CLUB DE LA PELEA


Entonces, un día nos preguntamos ¿para que todo esto?
La mañana es fría. La lluvia cae sobre Buenos Aires estropeándolo todo. El colectivo amontona con desprecio un número incalculable de seres. El olor de los abrigos húmedos, la respiración compartida, la falta de espacio. Miro sus caras, veo en aquellos rostros el agrio color gris de sus miradas. Sus miradas que miran el piso, que miran celulares de todo tipo de tamaño y forma, y se pierden en aquellas ventanas minúsculas, respirando su oxigeno binario, bajo el abrigo de un sol de litio. Sus miradas que creen mirar hacia afuera, que miran sin lograr ver, y continúan su camino, pensando haber visto. Nadie sonríe. El salvajismo liberador de la carcajada humea mórbido detrás de aquel gesto imperceptible, aquella sonrisa leve, hija de un lejano reflejo, de lo moralmente correcto, tan real como cualquier parpadeo. La risa, quizás, se nos perdió por la noche, cuando todavía éramos bellos y nuestro pecho aún se agitaba repleto de sueños. En la mañana todo es veloz y sin sentido. Pienso en mis hijos. Recuerdo aquel beso de despedida,a ntes de entrar a la escuela. Ese beso que siempre prolongo y del que me aferro como lo hace un náufrago en su tormenta, intentando mantenerlo vivo hasta nuestro reencuentro por la noche. Su ausencia me duele y me enoja. Pienso en ella y en el sabor de sus besos. Pienso en el calor de sus brazos que se confunden con los míos y en su cabello anárquico que dibuja todo tipo de historias sobre mi almohada. Soy la lejanía, sustanciándose a paso de elefante a bordo de cualquier colectivo. 


Soy el dolor que nace de todo aquello. Reviso nuevamente las caras del pasaje, tan muertas como la mía, y entonces, me pregunto, ya sin ningún ánimo ¿para que todo esto? Alguna vez luchamos por ser libres y los ríos se tiñeron de sangre, y ¿qué hicimos entonces? ¿Dónde están aquellos laureles? Esta angustia que amarga mi boca, quizás sea por comprender que conquistamos algo con lo que nunca supimos qué hacer. ¿Dónde está la libertad en estas personas que miro? Si desde que tengo recuerdo, somos esta cárcel que trabaja ocho horas, esta bolsa de huesos cansados y adoctrinados, viviendo nuestras miserables vidas bajo la fantasiosa seguridad que nos da la endeble estructura de una rutina. Si nuestra vida se consume en mantener lo que tenemos y nuestras promesas nos endeudan para obtener más. Empujo aquellos cuerpos abriéndome camino hacia la puerta. Les dedico una última mirada, una mirada que nadie vera. Quizás en esto que les relato, esté ese germen que Tyler Durden intenta transmitir en aquel profundo film llamado “El club de la pelea”. El Film poseerá una fotografía oscura y contara con un montaje ágil y dinámico. El relato estará planteado sobre una estructura no lineal, repleta tanto de flashbacks como de flashes oníricos. Presenciaremos diálogos filosos y profundos, aunque no complejos. Los parlamentos serán directos y fuertes, como los golpes que se propinan los personajes, con el objetivo metafórico, tal vez, de romper ciertas estructuras. 


La película trabajara sobre la idea de falsedad todo el tiempo, pero lo hará de manera sutil. Jim Uhls, guionista del film, articulará el relato a través de la voz de un narrador, la cual oscilara entre el off y el over de la imagen del protagonista, del cual jamás sabremos su nombre verdadero. En cambio sí sabremos el nombre verdadero de su alter ego, personaje interpretado magistralmente por Brad Pit, Tyler Durden. Será este personaje, solo visto por el narrador, quien nos haga reflexionar sobre esta cárcel de objetos innecesarios con la que llenamos el vacío de nuestra existencia. Aparecerá y desaparecerá caprichosamente, pero jamás dudaremos de su existencia ya que estará sostenida extraordinariamente desde la narrativa de puesta de cámara. El film culminará y se retirará como solo lo hacen los grandes, evitando las certezas, convidando preguntas. Hace muy poco, un presidente de otro país, amigo de esta casa, nos alertó sobre el consumo, y nos dijo que cuando compramos algo, no lo compramos con plata, sino con el tiempo de vida que gastamos para conseguir esa plata. Allí, mis amigos, descansa la peor de las perdidas. Desde este foro, los convidamos a salir a vivir sus vidas, a entregarse al peligroso milagro de la existencia, y a estar dispuestos a terminar este cuento, con las merecidas marcas de quien ha vivido intensamente, de quien ha sabido amar hasta el pánico y confundir su nombre en el nombre de otro. Ese es el desafío.-

Lucas Itze.-

Canción post impresiones



UNIVERSO FINCHER


Nacido en Denver el 28 de agosto de 1962. Empezó como realizador de efectos visuales en la compañía de George Lucas, uno de sus primeros trabajos fue en Star Wars Episodio VI, el regreso del Jedi. Luego trabajó como director de videoclips musicales, entre los artistas que trabajaron con él se encontraban Sting, Patty Smith, Roy Orbison, Aerosmith, Madonna, Rolling Stones, Billy Idol, George Michael y Michael Jackson, entre otros.
Su primer film fue Alien³, la tercera parte de la trilogía creada por Ridley Scott y continuada por James Cameron.
Su siguiente película fue la que lo lanzó a la fama: Se7en (Pecados capitales), con Brad Pitt y Morgan Freeman, escrita por Andrew Kevin Walker. La película fue un éxito tanto a nivel comercial como a nivel crítica, ubicándose en el puesto 22 según el ranking IMDB de las películas de todos los tiempos.


En 1997 dirigió The Game, otro gran thriller con Michael Douglas y Sean Penn y en 1999 se juntó otra vez con Brad Pitt, y sumó a Edward Norton y Helena Bonham Carter para hacer El club de la pelea.
En 2002 y con guión de David Koepp, dirigió La habitación del pánico, con Jodie Foster y Forrest Whitaker.
En 2007 se ocupó de uno de los crímenes más famosos sin resolver de la historia estadounidense, al filmar Zodíaco, basado en el asesino que mataba a sus víctimas según el signo de nacimiento. Con Jake Gyllenhall, Mark Ruffalo y Robert Downey Jr.
En 2008 filma El curioso caso de Benjamin Button, con Brad Pitt y Cate Blanchett. Con guión de Eric Roth. El film, basado en un relato de F. Scott Fitzgerald, cuenta la historia de un hombre que nace con 90 años y va rejuveneciendo con el paso del tiempo. Nominada a 13 Oscar (incluída película y director), 5 Globos de Oro, y 11 Bafta, fue uno de los mejores films del año.


Dos años después llegó otro de sus grandes éxitos con La Red Social, donde cuenta la vida de Mark Zuckerberg y su historia para crear Facebook. Con Jesse Eisemberg y Justin Timberlake. El guión adaptado le valió un Oscar a Aaron Sorkin. 8 nominaciones al Oscar (peli y director incluidas), 8 al Bafta, y ganador a Mejor Director y ganadora de 4 cuatro Globos de Oro, incluidos Mejor Película y Mejor Director.
En 2010 llegó La chica del dragón tatuado, adpatación del Best Seller del sueco Stieg Larsson, Los hombre no amaban a las mujeres, que también había sido rodada en Suecia en el año 2009 bajo el nombre de la trilogía Millenium.
En 2013 gana un premio Emmy a la mejor dirección por la serie más importante del año: House of Cards, con Kevin Spacey.
En 2014 estrena Perdida, un thriller con Ben Affleck y Rosamund Pike, otra vez siendo el film nominado a Mejor Película y Dirección en casi todos los festivales importantes.


Videos dirigidos por David Fincher



FICHA TÉCNICA

Título original: Fight Club
Año: 1999
Duración: 139 min.
País: Estados Unidos
Director: David Fincher
Guión: Jim Uhls (Novela: Chuck Palahniuk)
Música: The Dust Brothers, Michael Simpson & John King
Fotografía: Jeff Cronenweth
Reparto: Edward Norton, Brad Pitt, Helena Bonham Carter, Meat Loaf, Jared Leto, Van Quattro, Markus Redmond, Michael Girardin, Rachel Singer, Eion Bailey

SINOPSIS


Un joven hastiado de su gris y monótona vida lucha contra el insomnio. En un viaje en avión conoce a un carismático vendedor de jabón que sostiene una teoría muy particular: el perfeccionismo es cosa de gentes débiles; sólo la autodestrucción hace que la vida merezca la pena. Ambos deciden entonces fundar un club secreto de lucha, donde poder descargar sus frustraciones y su ira, que tendrá un éxito arrollador.