viernes, 15 de marzo de 2019

KES



SINOPSIS

Billy Casper (David Bradley) es un muchacho de aspecto triste que vive en un pequeño pueblo minero de condado de Yorkshire. No va bien en la escuela y comete pequeños hurtos que le reportan algo de dinero. Un buen día, encuentra un pequeño halcón y, lleno de entusiasmo, decide cuidarlo hasta que consiga volar. (FILMAFFINITY)

EDITORIAL

Allá va la inocencia. Herida de muerte. Pisoteada. Derrumbada. Los malhechores se escaparon con su libertad y con su ilusión de volar. La vida es encerrada en una jaula opaca y triste. La casa multiplica sus otoños y olvida sus primaveras. Las flores se marchitan antes de nacer. Sus alas fueron cortadas de prepo. Las esperanzas fueron sepultadas bajo tierra. Quedará el llanto de un nuevo amanecer. El sol equivocará el camino y los días serán siempre grises. Sólo ellos podrán cambiar su rumbo. Sólo ellos serán capaces de cambiar su destino. Quizás seremos testigos de sus hazañas. O quizás lloraremos su más valiente derrota. Y si es derrota, será eterna, porque no habrá revancha. Quedará en nosotros tratar de velar por sus almas. Será nuestra la culpa si los más débiles quedan en el camino. Tendremos que conversar mano a mano con la soledad hasta quedar expuestos. Serán tiempos de recuerdos y rencores olvidados. Será tiempo de justicia. Ellos, marcados por la inocencia más pura, intentarán levantarse. Dejarán crecer sus alas para escapar de una vez por todas. Tomarán carrera hasta que el vuelo sea imperceptible. Así se vengarán de los maltratos recibidos. Se reirán fuertemente en su cara. Los verán desde arriba para hacerlos cada vez más insignificantes. Será la libertad el premio más trascendente. Será por la tenacidad de sus sueños por los que lucharon desde siempre. Será por esa inocencia que se perdió pero que estará bajo alguna coraza. Será el tiempo de encontrarla entre tantas capas de piel y sangre derruida. Será la vida venciendo a la muerte, una vez más. Será para gritar de una vez, que por fin volarán libres.

Marcelo De Nicola.-

Canción elegida para la editorial


IMPRESIONES SOBRE KES



Sé amo y escultor de ti mismo - Nietzsche en la voluntad de poder.

El asombro es aquel que frente a algo que nos impacta fuertemente hace que nuestra vida cambie, que no sea la misma, es cuando por primera vez nos preguntamos ¿por qué? Platón decía que todo cuerpo que recibe el movimiento de un principio interior es animado, tal es la naturaleza del alma. Aquello que hacía tiempo estaba buscándose dentro de uno mismo.
Esto es lo que le sucede al niño Billy Casper cuando descubre su pasión por un halcón. Lo interpreta notablemente, vemos aquí cómo el poder de un cuerpo puede construir su propia actuación atravesándose en los encadenamientos de la lengua. Es lo que llama RanciereLa lengua de las imágenes” un entrelazamiento complejo de las funciones de la presentación visible, la expresión hablada y el encadenamiento narrativo.
Hablamos del film “Kes” del director Ken Loach (1969). Aquí despliega el corte social y realista en el contexto de la primera desindustrialización de Inglaterra, a finales de los años 60, donde Billy es el hijo de un obrero de Yorkshire.
Todo ese caldero social deviene inevitablemente en violencia. Violencia principalmente ejercida desde el Estado y que impacta en las instituciones. 


El sistema educativo, la escuela es ampliamente retratada aquí donde no podemos dejar de preguntarnos acerca de esas generaciones que se han formado bajo el yugo de la incomprensión del mundo adulto y donde claramente los derechos de los niños, niñas y adolescentes son socavados. Ejerciendo violencia física, verbal y psicológica ¿Qué resultado positivo puede salir de un sistema así? ¿Qué podemos esperar de un niño al que le ha sido cercenado el asombro? (El asombro como concepto Platónico).
Cuántas almas se han formado bajo ese abismo de ignorancia. Donde lo negativo ataca, destruye, carcome la carne y el alma en lo más profundo, hasta el punto de paralizar toda capacidad para la acción, para la reflexión. El ser humano que atesora rencor, resentimiento cultiva pulsiones destructoras.  Está incapacitado para la entrega, para la empatía, para el cuidado. Es lo que denomina Michael Onfray en el libro “La construcción de uno mismo” la pasión enfermiza que remite a la calidad del esclavo, el signo distintivo de aquel que se encuentra impotente de acciones, donde revela la posición que ocupa el sujeto en la escala de fuerzas.


Este film coloca hoy, en el presente esta idea que hay que abrazar fuertemente siempre el respeto por el trabajo intelectual de los niños, niñas y adolescentes. Ha habido enormes avances a la hora de pensarlos como sujetos de derecho, labor que no concluye pero que sí traza una fuerte diferencia con épocas pasadas que no han sido mejores en absoluto. Hoy, ser conscientes que el Estado y la ciudadanía adulta en su conjunto son los responsables de garantizar y procurar la máxima satisfacción de tales derechos nos encaminan a tener una sociedad más justa para todes.
Paulo Freire en su libro la “La educación como práctica de libertad” dice: "No puede haber palabra verdadera que no sea un conjunto solidario de dos dimensiones indicotomizables, reflexión y acción. En este sentido, decir la palabra es transformar la realidad. Y es por ello también por lo que el decir la palabra no es privilegio de algunos, sino derecho fundamental y básico de todos los seres humanos."

Marina Rossetto.-

Canción post impresiones



UNIVERSO LOACH


Ken Loach nació en Warwickshire en 1936, asistió a la Universidad de Oxford desde 1957 hasta 1960, y actuó como actor durante dos años antes de convertirse en ayudante de dirección de un teatro de repertorio. Adquirió experiencia, comenzando en el año de 1963, trabajando en la BBC como director en prácticas en el departamento de drama y en la popular serie policial Z-Cars. Loach ganó reconocimiento por su trabajo con el productor Tony Garnett en una serie de producciones para la serie Obra del miércoles de la BBC, que comenzó en 1964. Las producciones de televisión 3 Clear Sundays (1965), Up the Junction (1965), Cathy Come Home (1966) y su primer largometraje, Poor Cow (1967), todos ellos con Carol White, hicieron claras las simpatías y preocupaciones de Loach. Las tres producciones se trataban de la clase obrera de Londres y sus problemas de vivienda, empleo, delincuencia, amor y sexualidad en medio de la pobreza. Estas tres obras crearon controversia, y su trabajo en televisión, en particular, atrajo una considerable audiencia popular. Sobre todo Up the Junction, que fue vista por 10 millones de personas en su primera transmisión y un récord de televidentes telefoneó a la BBC para protestar por su lenguaje soez y su retrato de la promiscuidad sexual. Su enfoque de los abortos clandestinos tuvo un gran impacto, influyendo en el debate que condujo a la legalización del aborto en 1967. Por su parte, con Poor Cow, logra la primera nominación al Globo de Oro como mejor película extranjera de habla inglesa. 


El primer éxito comercial de Loach llegó en 1969 con Kes, la historia de un muchacho de edad escolar de 15 años de edad, en un pueblo minero de Yorkshire. El niño vive con su madre y un medio hermano tosco que trabaja como minero. El único placer y significado de su vida se derivan de una relación que lleva con un ave de caza. Al final, su hermano mata al pájaro, sugiriendo la forma en que la clase obrera vuelve su violencia sobre sí misma, y todas las opciones del muchacho se apagan. Obtuvo premios en varios festivales así como la famosa National Board Review la nombró entre las diez películas del año. A finales de 1960, Loach, junto con una capa completa de artistas e intelectuales, había estado en contacto con los trotskistas de la Liga Socialista Laboral (después nombrado Partido Revolucionario de los Trabajadores).  Esta relación indudablemente dirigió a Loach bastante directamente hacia los problemas de liderazgo de la clase obrera: las traiciones del Partido Laborista y sindicalistas burócratas y la lucha por una alternativa revolucionaria. Por esas épocas, filma para televisión The Big Flame (1969), que trata de una ocupación de los muelles de Liverpool, Rank and File (1971), una versión dramatizada de la huelga de vidrio Pilkington de 1970, y la miniserie Days of Hope (1975), que trazó los años entre el final de la Primera Guerra Mundial y la traición de la Huelga General británica de 1926, todos fueron esfuerzos dirigidos a hacer frente a estas cuestiones. En cuanto a Days of Hope, Loach ha dicho: “El gran problema que tratamos de hacer entender a la gente común fue que el liderazgo del Partido Laborista los había traicionado hace cincuenta años, y estaban a punto de hacerlo de nuevo”. En 1971, Loach hizo Life Family, con un guion de David Mercer y se basa en el trabajo de un psiquiatra radical, R. D. Laing. La película intenta mostrar que la “esquizofrenia” del personaje central es un producto de las relaciones sociales y familiares. Loach volvió a dirigir largometrajes sólo al final de la década de 1970 con Black Jack (1979), una adaptación de un libro para niños, The Gamekeeper (1980) , sobre un guardabosques y la relación de la gente con la naturaleza y Looks and Smiles (1981), la historia de una pareja de adolescentes de la clase obrera de Sheffield, ganando el Premio al Cine Contemporáneo en Cannes. Varios de los proyectos de Loach en los ochenta, como Questions of Leadership (1983), que trata de la traición de los dirigentes sindicales comerciales británicos, Which Side Are You On? (1984), una recopilación de canciones y poemas de los mineros, y la obra teatral anti sionista Perdición (1987) han sido prohibidos por razones políticas. En 1986, Loach filmó Singing the Blues in Red, la historia de un cantante disidente del Este de Alemania, anti estalinista y anticapitalista, que se va para el Oeste, nominada al León de oro en Venecia, y en 1990 lanza su film más político y crítico contra Margaret Thatcher, Agenda Oculta exponiendo el papel de los servicio de inteligencia británicos en Irlanda del Norte. Logra el Premio Especial del Jurado en Cannes


A partir de ahí, el director empezaría a filmar más seguido, comenzando los ´90 con Riff-Raff, donde logra otro premio en Cannes, esta vez el de la Crítica y la mejor película en los Premios del Cine Europeo. En 1993 filma Raining Stones (Como caídos del cielo), la lucha de una pareja para conseguir el dinero necesario para que su hija pueda tener un vestido de comunión nuevo. Otro premio en Cannes, esta vez el Especial del Jurado, más nominaciones en los Bafta, Cesar y Goya. Un año después llega la durísima Ladybird, Ladybird, basada en la historia real de una madre con cuatro hijos de distintos padres, que sufre la persecución de los servicios sociales británicos y cree empezar a cambiar su vida cuando conoce a un inmigrante chileno. Varias nominaciones, sobre todo para la actriz protagonista. En 1995 llega uno de sus mayores éxitos, Tierra y Libertad, sobre la Guerra Civil Española, y la ida de un joven comunista británico que viaja a luchar por sus ideales. Ganadora en Cannes, en los César Franceses y en los Premios Europeos


Vuelve a trabajar con Robert Carlyle en 1996 cuando filma La Canción de Carla, la historia de un escocés y una refugiada nicaragüense que decide volver a su país para defender la Revolución Sandinista. En 1998 llega Mi nombre es Joe, la historia de un alcohólico que busca recuperarse entrenando a un equipo de fútbol y ayudando a una pareja de yonquies. Ahí se enamora de Sarah, la asistente social, pero tendrán que luchar juntos para que todo salga bien. Peter Mullan se llevó el Premio al Mejor Actor en Cannes, además del film obtener los premios a mejor película en el Festival de Valladolid y en el BAFTA. Los 2000 lo siguen encontrando cada vez más metido en el cine de protesta, como cuando filma Pan y Rosas, la historia de dos mexicanas ilegales en Los Angeles que trabajan en unas oficinas. Su relación empeorará cuando la menor conozca a Sam, un activista que intentará convencerlas que necesitan sindicalizarse para que dejen de ser explotadas. Otra nominación en Cannes. Un año después llega La cuadrilla, ambientada en el sur de Yorkshire, cuando la empresa ferroviaria British Rail es privatizada, los trabajadores se encuentran ante un dilema: acatar las nuevas normas de la compañía o aceptar el despido y pasar a engrosar las listas de las agencias de trabajo temporal. En 2002 llega Dulces 16, la historia de Liam, quien está a punto de cumplir 16 años y tiene a su madre en prisión y saldría justo para su cumpleaños. Su sueño es tener una familia, un lugar para vivir y un trabajo, pero para eso, necesitará dinero, y se meterá en graves problemas. Mejor guion en Cannes y película en Valladolid y el Cine Europeo. En 2004 dirige Sólo un beso, sobre un chico escocés de origen paquistaní que, debido a las diferencias religiosas y culturales de su familia, tendrá una relación secreta con una joven católica inglesa, que es la profesora de música de su hermana. Un año después dirige un episodio del film Tickets, junto Abbas Kiarostami y Ermanno Olmi. Terminará de ser reconocido en el mundo gracias al film bélico El viento que acaricia el prado, con Cillian Murphy, sobre dos hermanos que se unen al IRA para luchar por la independencia de Irlanda en la década del ´20. Obtuvo el premio a Mejor Película en Cannes


Vuelve a los barrios bajos con el film En un mundo libre, donde Angie es una mujer que abre una agencia temporal para inmigrantes, con los peligros que esos trabajos de mano de obra barata acarrean. Obtiene el Mejor guion en Venecia. Se da un pequeño lujo en 2009 cuando dirige la comedia Buscando a Eric, la historia de alguien al que nada le sale bien, y un día, se le aparece de pronto su gran ídolo, Eric Cantona, el ex jugador del Manchester United para ayudarlo a resolver sus problemas. Obtiene otra vez el Premio del Jurado en Cannes.  Se mueve para la Guerra de Irak un año después, en Route Irish, la ruta que une al aeropuerto de la ciudad con la parte comercial, donde contará la historia de dos soldados británicos que se enamoran de la misma mujer. En 2012 llega la comedia La parte de los ángeles, la historia de Robbie, un padre primerizo de Glasgow que se salva de ir a la cárcel pero lo mandan a hacer trabajos sociales. Su educador, los inicia en el arte del whisky, y Robbie descubre que tiene un talento natural como catador y es capaz de identificar hasta las cosechas más caras… Otro premio del jurado en Cannes. Un año más tarde dirige el documental El espíritu del ´45, sobre el socialismo de la posguerra, luego desmantelado por Thatcher.
En 2014 vuelve a los hechos reales, con Jimmy´s Hall, donde cuenta la historia de James Gralton, un activista y líder comunista irlandés que se convirtió en el único deportado político de la República de Irlanda. Este año, se acaba de estrenar el que, para muchos, es su mejor film en años. Yo, Daniel Blake, nos muestra la vida de un hombre de 59 que siendo carpintero, sufre problemas cardíacos y se ve obligado a pedir un asistente social. Pese a que el médico le prohibió trabajar, la administración lo obliga a conseguir uno para que pueda cobrar lo que necesita. Mientras busca empleo, se cruza con Katie, madre de dos hijos y entre los dos, intentarán ayudarse mutuamente. Reciente ganador de la Palma de Oro en Cannes, además de ser nominado en los principales festivales europeos.

FICHA TÉCNICA

Título original: Kes
Año: 1969
Duración: 113 min.
País: Reino Unido
Dirección: Ken Loach
Guion: Ken Loach, Barry Hines (Novela: Barry Hines)
Música: John Cameron
Fotografía: Chris Menges
Reparto: David Bradley, Lynne Perrie, Freddie Fletcher, Colin Welland, Brian Glover, Bob Bowes, Robert Naylor.

jueves, 28 de febrero de 2019

AMADEUS


PROGRAMA 246 (14-02-2018)

SINOPSIS

Antonio Salieri es el músico más destacado de la corte del Emperador José II de Austria. Entregado completamente a la música, le promete a Dios humildad y castidad si, a cambio, conserva sus extraordinarias dotes musicales. Pero, después de la llegada a la corte de un joven llamado Wolfang Amadeus Mozart, Salieri queda relegado a un segundo plano. Enfurecido por la pérdida de protagonismo, hará todo lo posible para arruinar la carrera del músico de Salzburgo. Mientras tanto, Mozart, ajeno a las maquinaciones de Salieri, sorprende a todos con su genialidad como músico, pero también con sus excentricidades. (FILMAFFINITY)

EDITORIAL

Sobre la indiferencia blanquecina de una pared, camina lenta pero inalcanzable una sombra. Mi cuerpo arde entre las llamas del silencio que tu nombre me propone y que una mariposa con alas de cenizas busca llevarse para siempre.  Anochece el sentido que te observaba desde la insatisfecha espera. No hay relojes para la angustia. No hay estrellas en este cielo donde se amontonan los dioses muertos. ¿Cuál de estos ríos apagara el sol de los días, cuál de todos ellos tomara mis huesos que ni siquiera ya son míos (o tal vez nunca lo fueron) para llevarlos al otro lado del espejo, donde habita lo innombrable, lo inconmensurable? ¿Cuál cerrara con una luna estos labios del decir cercados por palabras que temen al silencio, que temen a tu nombre? Ya no hay la luz que alumbraba mi sonrisa, ya confío en mis ojos y de los rincones nacen los paraguas. En los patios las baldosas lloran una pena que se enjuaga en el rocío. El silencio es frio y distante. Todo es intrascendente y aguarda con dramática calma la filosa belleza del último acorde.

Lucas Itze.-

Canción elegida para la editorial



IMPRESIONES SOBRE AMADEUS


La perfección es el acercamiento a una belleza inmaculada. Atrás de toda perfección hay amores, pasiones, odios y rencores. La genialidad entonces siempre trata de ser desterrada por los más vengativos villanos. Los celos y la envidia juegan un papel fundamental. Fue el Papa San Gregorio Magno, quien en el siglo VI culminó la lista de los siete llamados Pecados Capitales de la Iglesia Católica, entre los que figura la envidia, que fue tratada por muchos filósofos y escritores. Uno de ellos, el británico Bertrand Russell, sostenía que era una de las más potentes causas de infelicidad. Y agregaba: Siendo universal es el más desafortunado aspecto de la naturaleza humana, porque aquel que envidia no sólo sucumbe a la infelicidad que le produce su envidia, sino que además alimenta el deseo de producir el mal a otros. Mucho más acá en el tiempo, Martín Ross elaboró una teoría psicológica que trasladó a su libro Mapa de la Autoestima. Este clasifica las emociones en hazañas y anti-hazañas, siendo las primeras las que provocan el orgullo de quien las tiene, y las segundas, la vergüenza o la falta de valía en el aspecto social. Según esta teoría, solamente se envidian las hazañas, ya que son las que aumentan el prestigio social de la persona. 


Según Ross “envidiamos aquellas cosas que, si las tuviéramos, nos pondrían orgullosos. Todo envidioso es un orgulloso que no logró tener aquello que le daría orgullo y que, para su disgusto, lo descubre en otra persona”. Y ahí se nos viene a la mente el Antonio Salieri de Amadeus, quien reunía estas condiciones. El film dirigido por el checo Milos Forman está basado en una obra teatral del británico Peter Shaffer quien también se encargó del guión. Forman decidió filmar en Praga, su ciudad de nacimiento, ya que la ciudad parecía emplazada en el Siglo XVIII y contenía paisajes similares a la Viena de la época. Además de las actuaciones, la película contará con una excelente banda musical que estará representada fielmente tanto en las óperas como en las escenas. Sin más, el film arranca con Don Giovanni de fondo. Otro de los grandes aciertos de esta superproducción de época, es la materia visual. Allí Forman se apoyó en tres personas fundamentales. Convocó a Patrizia von Brandenstein como directora de arte y a Miroslav Ondříček como director de fotografía. Este último fue quien le recomendó a Forman a Theodor Pištěk como diseñador de vestuarios. Pištěk, además de pintor y artista plástico, es el autor de los uniformes de los guardias del Castillo de Praga. Los tres fueron partes esenciales para que los decorados, el vestuario y la fotografía del film ofrecieran unos planos con un enjambre visual de una belleza encantadora. 


Todo, por supuesto, bajo la atenta mirada de Forman, un director un tanto particular. El montaje del film fue cortado en algunas partes para la proyección en cines pero años más tarde fue dejado con su duración original de tres horas. En el comienzo del film, estamos en Viena, Salieri, que era el más destacado músico de la corte del Emperador José II de Austria, yace en un hospital psiquiátrico donde pasa sus últimos días. Allí se confesará ante un cura como culpable del asesinato de Mozart luego de que este le diga que todos somos iguales ante los ojos de Dios, cosa que lo enfurece. Será a través de su voz over como conoceremos vida y obra del genio austriaco. La historia no será lineal, sino estará contada en forma de racconto. Se verá todo desde los ojos del músico italiano, interpretado de manera brillante por F. Murray Abraham. Notaremos su envidia pero también su admiración, porque es el único que realmente entiende que está frente a un genio. Tom Hulce dará vida a un Mozart extravagante, con una risa insoportable y una personalidad aniñada, torpe y vulgar en su vida social. Todos aspectos bastante verídicos pero llevados al ridículo de forma excesiva desde el punto de vista de Salieri. Será él quien en su adolescencia haga un pacto con Dios a cambio de un gran talento musical.


Será él también, quien se sienta decepcionado con el Ser Supremo cuando descubra que ese genio que tiene los dones que él siempre quiso, no es otro que un ser humano vulgar y ajeno a las creencias religiosas. Contra el iniciará su lucha. A él le preguntará una y mil veces porque hacerlo testigo de semejante genio y dejarlo a la sombra del resto de los mortales. Salieri asistirá a cada obra de Mozart disfrutándola y sufriéndola en partes iguales. Eso se verá en una de las grandes escenas de la película cuando la esposa de Mozart le lleva unos manuscritos inéditos que hace que Salieri se deleite por dentro pero explote por fuera. La película, como así la obra, contiene varias inexactitudes históricas, para hacer foco en los dos duelos personales de Salieri: Mozart y Dios. La lucha la llevará hasta el final de sus días, ya que ni la muerte de su admirado enemigo traerá su redención, sino todo lo contrario. El olvido será quien gane la partida dándole paso a la locura. La muerte vencerá y Dios lo verá todo desde arriba, sabiéndose el único capaz de burlarse de todos, inclusive de sus propios genios...

Marcelo De Nicola.-

Canción post impresiones


UNIVERSO FORMAN


Nacido en Čáslav, Checoslovaquia el 18 de febrero de 1932, quedó huérfano de chico, ya que sus padres murieron durante el exterminio nazi. Su madre falleció en el campo de concentración de Auschwitz y su padre en Buchenwald. Durante sus estudios fue compañero de Václav Havel, último presidente de Checoslovaquia y primero de la nueva República Checa y de los hermanos Josef y Ctirad Mašín, miembros del grupo de resistencia anti comunista checo. Estudió dirección cinematográfica en la Escuela de Cine de Praga, donde uno de sus maestros fue Otakar Vávra, quien era llamado el padre del cine checo y creador de la nueva Ola Checoslovaca. Además de Forman, otro de sus estudiantes famosos fue el bosnio Emir Kusturica. En su país natal empezó a filmar en 1964 cuando dirigió Concurso, que consta de dos mediometrajes semidocumentales unidos por la exploración de la música popular y los avatares de la juventud checa en un contexto de cambio social. Ese año también dirige su primera ficción: Pedro el Negro, la historia de un adolescente que tiene que enfrentarse a dos situaciones que lo harán madurar: su primer trabajo y su primer amor. Un año después empezaría a ser reconocido en el mundo entero gracias al film Los amores de una rubia, una comedia negra sobre un grupo de mujeres obreras que trabajan en una ciudad donde prácticamente no hay hombres. Para cambiar eso, utilizan sus influencias para que se instale una base militar, aunque todos los soldados serán veteranos. La película fue nominada al Oscar y a los Globos de Oro como mejor film extranjero. 


En 1967 dirige Al fuego, bomberos, la historia que gira en torno a la fiesta de cumpleaños de un veterano bombero. Otra nominación al Oscar como película extranjera. Su vida cambió radicalmente cuando la URSS y sus aliados del Pacto de Varsovia invadieron el país en 1968 para poner fin a lo que se llamó la Primavera de Praga, él se encontraba en París negociando la producción de su primera película americana. El estudio checo para el que trabajaba lo despidió, alegando que había salido del país ilegalmente. Se trasladó entonces a Nueva York, donde se convirtió en profesor de cine en la Universidad de Columbia y codirector (junto con František Daniel) de la división de cine de Columbia. Uno de sus protegidos fue el futuro director James Mangold. Su primera incursión en los Estados Unidos fue con Taking Off, la historia de una adolescente que se escapa de su casa. A pesar de ser un fracaso en taquilla, logra llevarse el Gran Premio del Jurado en Cannes. 1975 se convierte en el año del despegue definitivo cuando dirige Atrapado sin salida con Jack Nicholson, la historia de Randle McMurphy, quien es recluido en un hospital psiquiátrico e inicia una guerra contra el personal de la clínica. El film se convirtió en una de las 3 películas que consiguieron los 5 Oscars principales (película, director, actor, actriz, guion), además de otros premios en todo el mundo. 


En 1979 adapta el famoso musical Hair, la historia de un campesino que llega a Nueva York para unirse a Vietnam pero una vez allí descubre a los jóvenes que se oponen a la guerra y quieren vivir en un mundo libre. Buena crítica y algunas nominaciones. La década del ´80 lo encuentra filmando Ragtime, basada en una novela de Doctorow. La historia de un pianista negro en el comienzo del Siglo XX. Obtuvo 8 nominaciones al Oscar.  En 1984 llega Amadeus, con la que logra 8 premios de la Academia sobre 11 nominaciones, además de ganar el Globo de Oro y premios en Italia y Francia como película extranjera. Vuelve a hacer un drama de época en 1989 cuando dirige Valmont sobre los aristocráticos Marquesa de Merteuil y del Vizconde de Valmont, con unos jóvenes Colin Firth y Annette Bening. 1996 trajo otra de sus más importantes y polémicas películas (recordar el poster de tapa): The People Vs Larry Flint. El gran Woody Harrelson se pone en la piel del creador de la revista Hustler, la gran competencia de Playboy. Tanto Harrelson como Forman fueron nominados al Oscar y el director ganó su tercer Globo de Oro. 


En 1999 dirige El mundo de Andy (Man on the Moon), la historia del gran cómico de Saturday Night Live y el Show de David Letterman, Andy Kaufman. El film fue un éxito de crítica tanto para el director (ganador del Oso de Oro en Berlín) y como para Jim Carrey, quien dio vida al protagonista. Todo musicalizado por REM. Su último film llegó en 2006 con Javier Bardem y Natalie Portman como protagonistas. Hablamos de Los fantasmas de Goya, donde cuenta la historia del pintor español, interpretado por Stellan Skargaard, que se ve implicado en un escándalo cuando su musa adolescente es acusada de herejía por un miembro de la Inquisición. Luego estuvo trabajando como actor pero su salud se fue deteriorando de a poco. El cineasta checo más importante de la historia, falleció el viernes 13 de abril de 2018 a los 86 años.

FICHA TÉCNICA

Título original: Amadeus
Año: 1984
Duración: 158 min.
País: Estados Unidos
Dirección: Milos Forman
Guion: Peter Shaffer (Obra: Peter Shaffer)
Música: Wolfgang Amadeus Mozart
Fotografía: Miroslav Ondricek
Reparto: Tom Hulce,  F. Murray Abraham,  Elizabeth Berridge,  Simon Callow,  Roy Dotrice, Christine Ebersole,  Jeffrey Jones,  Charles Kay,  Richard Frank,  Cynthia Nixon, Vincent Schiavelli,  Kenneth McMillan,  Kenny Baker.

viernes, 8 de febrero de 2019

EL CIUDADANO - CITIZEN KANE



SINOPSIS

Un importante magnate estadounidense, Charles Foster Kane, dueño de una importante cadena de periódicos, de una red de emisoras, de dos sindicatos y de una inimaginable colección de obras de arte, muere en Xanadú, su fabuloso castillo de estilo oriental. La última palabra que pronuncia antes de expirar, ”Rosebud”, cuyo significado es un enigma, despierta una enorme curiosidad tanto en la prensa como entre la población. Así, un grupo de periodistas emprende una investigación para desentrañar el misterio. (FILMAFFINITY)

EDITORIAL

Vassily Kandisky en su libro “De lo espiritual en el arte” escribe acerca de cómo la belleza se mide sobre la grandeza y necesidad interior, diciendo que “Es bello lo que brota de la necesidad anímica interior. Bello será lo que sea interiormente bello. El artista crea misteriosamente la verdadera obra de arte por vía mística. Separada de él, adquiere vida propia y se convierte en algo personal, un ente independiente que respira de modo individual y que posee una vida material real. La obra artística vive y actúa, participa en la creación de la atmósfera espiritual. Sólo desde este punto de vista interior puede discutirse si la obra es buena o mala. Si su forma resulta mala o demasiado débil, es que es mala o débil para provocar vibraciones anímicas puras. El artista no sólo puede sino que debe utilizar las formas del modo que sea necesario para sus fines. Sólo es necesaria la libertad sin trabas del artista para escoger sus medios. Esta necesidad supone el derecho a la libertad absoluta, que sería criminal desde el momento en que no descansara sobre la necesidad. Artísticamente, el derecho a esa libertad corresponde al citado plano interior moral. En todos los aspectos de la vida (y por lo tanto también en el arte) es un objetivo puro. Someterse sin objeto a los hechos científicos nunca es tan nocivo como negarlos sin sentido. En el primero de los casos aparece la imitación (material), útil para algunos fines específicos. En el segundo el resultado es una mentira artística que, como todo pecado, tiene muchas y malas consecuencias. El primer caso deja un vacío en la atmósfera moral, la petrifica. El segundo la envenena”



La noche es un tiempo olvidado
Agítate murciélago peludo
Es preciso sonreir a cualquier precio
De lo contrario estaría todo perdido
Al borde de un espejo sin fondo

Buscar pruebas de que algo es posible
Donde yo soy la próxima vez

Marina Rossetto.-

Canción elegida para la editorial


IMPRESIONES SOBRE CITIZEN KANE


Deconstruir. Desnaturalizar. Evidenciar. Visibilizar tal vez emancipar. Esa es la única revolución posible. Esa es la gran batalla contra el plan y todas sus redes, allí nuestras únicas armas para atentar contra las más feroces de todas las bestias: el poder. Deconstruir, desnaturalizar, evidenciar, visibilizar y emancipar. ¿Pero no son estos conceptos expresados en palabras? ¿No son las palabras productos de una organización fonética históricamente heredada, arbitraria e impuesta, interrelacionada en sus resultados a través de estrictas leyes fundadoras de sentido? ¿No son las palabras y su utilización el resultado de la aplicación de un orden preestablecido y ese orden no es ya la expresión del poder? Nuestras únicas armas entonces para combatir el poder, son dadas por el mismo poder. Paradoja compleja e interesante. El poder está allí, acechando, entrometiéndose. Nos observa como un espejo que olvida en su gracia quien es el reflejo y quien el reflejado. El poder está allí, tal como dice Paul Beatriz Preciado, inscripto en nuestro cuerpo, interviniéndolo, operándolo, produciéndolo. Porque en definitiva, y tal es la base del estudio realizado por Preciado, el cuerpo es un constructo del poder. Lo define, lo ordena, lo jerarquiza. Peor aún, lo normaliza. Normalizar remite a normal y si vamos un poco más allá, normal viene de norma lo que implica en definitiva a un sujeto normalizador, o sea alguien que dicte la norma. Si hay una construcción de lo normal, claramente también la hay de lo anormal. Se normaliza, volviendo una vez más a Preciado, un tipo de sexualidad y se declara automáticamente anómalo todo lo que queda por fuera de ella, todo lo que no sigue la norma, lo que no está incluido, contenido, contemplado ni aceptado. 


La norma, entonces supone un orden que implica una relación no natural con los objetos, por lo tanto, toda norma es impuesta. Michael Foucault, fue tal vez uno de los pensadores más interesados en hacer una genealogía del poder, su libro Historia de la Sexualidad tal vez sea el resultado más profundo de aquel trabajo, nos dice que el poder invade la vida enteramente. Al normalizar la vida, la hace administrable y es así como la atraviesa en todas sus instancias. Entonces, el poder no solo administra la vida sino que también la construye. El poder no es, se ejerce nos dirá más adelante el propio Foucault y como no hay poder más eficaz que el que no se ve, lo que busca a través de la norma, de la normalización, no es otra cosa más que la naturalización del ordenamiento, su invisibilización. No hay conciencia de su ejercicio, se instala como un orden básico, incuestionable, natural, convirtiendo al poder en algo inmanente. Desde esta normalidad instalada, entonces, construirá también subjetividades a partir de los dispositivos estructurales previos. Es así como entonces somos objeto y sujeto del poder, reproduciéndolo, trascendiéndolo, repitiéndolo. En aquel libro memorable de nuestro amigo Vicente Zito Lema, Conversaciones con Pichón Riviere, se le pregunta al psicólogo social sobre el concepto de sano, a lo que Pichón Riviere contesta, que aquel concepto responde a los valores de una sociedad en particular según una época determinada. Allí otra vez el poder naturalizando, instalándose, ordenando y modificando cuerpos. Repitiéndose. Es sin ningún lugar a dudas el film Citizen Kane, una película cuya temática se desarrolla en todo momento vinculándose al  poder. 


Cada plano, cada movimiento de cámara, cada línea de dialogo tiene impregnada en su esencia la idea del poder. Desde la misma fotografía y puesta de cámara, que para mi entender es unas de las más maravillosas y vanguardistas en la historia del cine, se trabaja esta idea magnificando en todo momento al protagonista a través del uso de la cámara baja y la angulación contrapicada. El film comenzará con un plano detalle de una reja y un cartel que indica Prohibido Avanzar. Funcionará casi como un mandato de lo que vendrá, un desafío, y allí también jugara el poder disfrazado de esperanza, mostrando la posibilidad del movimiento en una pirámide social. Allí estará desde el relato planteado el quizás, el movimiento mágico que en un segundo nos lleva de la nada al todo, del mendigo al rico. Se planteará también desde la fotografía el distanciamiento que genera el poder económico y la acumulación de bienes en aquel juego interesante de la figura / fondo. Se optara mayoritariamente por planos abiertos, con igualdad de iluminación entre el fondo y la figura relacionando inevitablemente de esta manera al personaje con su entorno, disminuyéndolo en algunos casos, como es en la secuencia de la relación de Kane con su primer mujer, o remarcando su superioridad, como en la mayoría de los planos dedicados al protagonista, que aun en su peor momento jamás dejan de magnificarlo. Estaremos frente a un film de vanguardia en cuanto a sus movimientos de cámara, los cuales lejos de buscar la economía de puesta, optan por movimientos casi imposibles para la tecnología de la época, pero también vanguardista desde la estructura del relato. 


El ciudadano Kane comienza con un cortometraje de un noticiero de unos  12 minutos de duración aproximada en donde se plantea al personaje y se hace el anuncio de su muerte. Hasta aquí el primer acto, narrado con frialdad de informativo, con distancia, apostándolo todo con aquel formato, jugándose la atención del espectador a todo o nada. Y vendrá el interrogante sobre el que se apoyara todo el film: ROSEBUD, aquella última palabra dicha por el magnate. La estructura se llenará entonces de raccontos, de idas y venidas por el tiempo narrativo. Aparecerá el poder al marcar la agenda política a través del monopolio informativo que Kane construirá. Aparecerá en sus relaciones amorosas al definir el deseo de sus parejas. Atravesará sus cuerpos, sus decisiones, sus hábitos y sus gustos. Será un film que responderá al concepto elaborado por un amigo de esta casa, el filósofo Julio Cabrera en su libro Cine: 100 años de filosofía, en donde plantea la idea de concepto / imagen sobre el cual se puede hacer filosofía utilizando el relato cinematográfico como disparador. Comenta Cabrera en su libro que hay imágenes que arman conceptos que van más allá de la experiencia visual de un plano, y esto lo extiende muchas veces a films enteros denominándolos macro / concepto / imagen. El ciudadano Kane responde claramente a esta idea ya que su premisa argumental se construye en torno a la idea de poder. Un poder que lo consumirá, lo enajenará y lo matará dejando como única herencia su expresión mínima, una palabra: ROSEBUD.      

Lucas Itze.-

Canción post impresiones


También sonó...


UNIVERSO WELLES


Nacido el 6 de mayo de 1915 en Kenosha, Wiscosin, fue el segundo hijo de una artista y un propietario de una fábrica de camionetas, además de inventor aficionado. Proveniente de una familia adinerada, su educación fue poco convencional y desde chico se interesó por la pintura, época en que ya se decía que era un niño prodigio. A los 3 años apareció en su primera obra de teatro y se va a vivir con su madre a Chicago. A sus nueves años, su madre fallece y vuelve a vivir con su padre.  Un año después protagonizó su primera obra en la escuela primaria: El extraño caso del doctor Jekyll y míster Hyde. Luego ingresó en el Todd School de Illinois donde descubrió a su mentor: Roger Hill. A los 16 se fue a trabajar al teatro de Dublín en Irlanda y al año siguiente debutó en Broadway de Nueva York con Romeo y Julieta. Años más tarde, fundó el famoso Mercury Theatre. En 1938 dirige su primer film, Too Much Johnson, una película muda que se creía perdida por un incendio en la casa del director en los años 70 pero en julio de 2013 se encontró una copia completa en Italia y fue restaurada para su estreno mundial. 

Ese año, con miembros de su  compañía, alcanzó fama mundial luego de la transmisión para la CBS por radio de la versión de HG Wells, La Guerra de los Mundos. La emisión fue tan realista que muchos habitantes de Nueva Jersey salieron disparados de sus casas ante la inminente invasión alienígena. Tal episodio hizo que la prestigiosa RKO Pictures lo contrate al año siguiente plena libertad para escribir, producir y dirigir dos películas. Con 24 años convenció al guionista Herman J. Mankiewicz para escribir una historia basada en la vida del magnate de la prensa William Randolph Hearst, que se transformó en Citizen Kane. El film fue un éxito de crítica pero no de público, gracias a las trabas en la distribución propiciadas por el mismo Hearst. En 1942 dirige Soberbia (The Magnificent Ambersons), basada en una novela ganadora del Pulitzer de 1919 sobre la vida de una familia norteamericana de principios de siglo XX. El montaje final fue alterado por la RKO al punto que según el director habían arruinado su obra. Luego aparecen dos películas inacabas y desconocidas como It´s All True y Tanks. En 1946 filmó El extranjero, una película sobre el nazismo que solamente dirigió. 


Un año después llegó La dama de Shanghai, junto a Rita Hayworth, en un thriller de cine negro y una mujer fatal. En 1948 adapta Macbeth de Shakespeare, fue la primera adaptación de un texto del escritor. Al siguiente año protagoniza y co-dirige Cagliostro (junto a Gregory Ratoff), una adaptación de la novela de Alejandro Dumas. En 1952 filma bajo bandera marroquí otra obra de Shakespeare, Otello obteniendo el Gran Premio del Jurado en Cannes. Con una premisa parecida a Citizen Kane, filma en 1955 Mr. Arkadin en Francia. En 1958 llega su segunda obra maestra: Sed de mal, una compleja historia sobre el poder y la corrupción policial, donde destaca su plano secuencia de apertura, un prodigio de dominio de la técnica y puesta en escena, y sin duda uno de los mejores comienzos de la historia del cine. 


Cuatro años después adapta El Proceso de Franz Kafka y en 1965 vuelve con Shakespeare, esta vez en Falstaff - Campanadas de medianoche. En 1968 dirige el mediometraje Una historia inmortal y en 1970 rodó en las costas de Croacia The Deep, una película inacabada que fue encontrada y restaurada en el Museo de Munich. Luego fue el turno de los documentales, uno de los más recordados fue Con F de Falso que mezcla realidad y ficción. Trata sobre sobre el fraude y las falsificaciones que se centra en la figura del falsificador Elmyr de Hory y su biógrafo, Clifford Irving, autor también de la fraudulenta biografía de Howard Hughes. Además de su carrera como director, participó en decenas de películas, donde fue dirigido por la talla de cineastas como Robert Stevenson, John Huston, Martin Ritt, Jean-Luc Godard, Pier Paolo Pasolini, Roberto Rosellini y Claude Chabrol, entre otros. Su última aparición en pantalla fue cinco días antes de su muerte, haciendo un cameo en la exitosa serie ochentosa Luz de Luna, con Cybill Shepherd y un joven Bruce Willis

Sin embargo, la muerte del cineasta en 1985 producto de un infarto dejó varias perlas inconclusas. Una de ellas fue Al otro lado del viento, film que durante cinco años intentó terminar pero que por cuestiones económicas nunca pudo montar. La película, casi autobiográfica, narra las peripecias de un director que no puede completar su propia película, también llamada Al otro lado del viento. El año pasado, con presupuesto de Netflix, el film terminó de montarse, gracias al trabajo de edición del director de fotografía Gary Graver y el editor Bob Murawski siguiendo marcaciones y apuntes en el guion dejados por el director de Citizen Kane. La película es además un homenaje a los cineastas, ya que en ella participaron John Huston, Peter Bogdanovich (discípulo y amigo de Welles) y Claude Chabrol, también aparece la co guionista del film, la croata Oja Kodar, quien fue pareja de Orson. Para la mayoría de los críticos, una obra maestra digna de Welles, entremezclado con grandes como David Lynch o Andrei Tarkovski. Años después de su muerte, el director estadounidense nos deja así su mejor homenaje.

FICHA TECNICA

Título original: Citizen Kane
Año: 1941
Duración: 119 min.
País: Estados Unidos
Dirección: Orson Welles
Guion: Orson Welles, Herman J. Mankiewicz
Música: Bernard Herrmann
Fotografía: Gregg Toland (B&W)
Reparto: Orson Welles,  Joseph Cotten,  Everett Sloane,  George Coulouris, Dorothy Comingore,  Ray Collins,  Agnes Moorehead,  Paul Stewart,  Ruth Warrick, Erskine Sanford,  William Alland,  Alan Ladd,  Arthur O'Connell