viernes, 2 de junio de 2017

NO TE MUERAS SIN DECIRME A DONDE VAS


EDITORIAL

Queda un adiós dicho por teléfono hace algunos años.
Quedan las noches de risas y vinos, algún café y la cita de un libro.
Queda un aroma conocido de mañana helada y también una caricia.
Queda mi guitarra, ahora muda y el canto de un bosque.
Un murmullo de olas que se acercan y luego se alejan, como nosotros mismos.
Y el sabor de un tango que muerte en la agonía de sus ocho pasos.
Queda una larga mesa y un mantel que aún baila sobre ella.
El humo de un cigarro que nunca se acaba y aquella última luna que dibuja su sombra en la fría tristeza de un almanaque.
Sentiremos como una condena, el metálico sabor de comprender que el mundo ya no es el mismo.
Y que el mañana es difícil sin el olvido.
Haremos algún día, una tregua con aquel vacío y será para el viento tu nombre.
Y ya no habrá tiempo entre tu recuerdo y el mío.

Canción elegida para la editorial


El tema con el que cierra el film



IMPRESIONES SOBRE NO TE MUERAS SIN DECIRME A DONDE VAS


El cine se puede ver de diferentes maneras. Para algunos es un arte, para otros es un momento de relax, estarán los que lo ven por diversión y los que lo analizan desde diferentes perspectivas, desde psicológicas hasta filosóficas. Y para muchos, sin dudas, es el lugar donde podemos mostrar que algunos sueños, se hacen realidad. Desde chicos imaginamos historias e intentamos concretar que muchos de esos sueños se transformen en algo real. Y quien no tiene sueños, perderá las esperanzas, y poco a poco, se le borrará la sonrisa. En este país, hermoso como pocos, nació un creador de sueños que nos dejó un legado eterno. Hace poco, sus sueños se esfumaron, y el cine quedó huérfano de pasión, de inteligencia y de talento. Eliseo Subiela, para muchos, ha sido el maestro. Alguien que soñó demasiado, y pudo transportar esos deseos a la pantalla, para que los disfrutemos todos. Como intenta hacer Leopoldo, el personaje interpretado por Darío Grandinetti, en esa hermosa película titulada No te mueras sin decirme a dónde vas. Leopoldo, un inventor, desarrolla una máquina capaz de grabar los sueños humanos, los reales, los que suceden mientras uno duerme. Pese a estar casado, en uno de esos sueños conoce al amor de su vida. 


Ella se llama Rachel, y un día, se la encuentra donde el proyecta los sueños, y perdone que nombre tantas veces esa palabra, pero no hay otro sinónimo que tenga tanta importancia como ella, pero volviendo del falso paréntesis, el lugar donde él trabaja es, justamente, el cine. Allí se encontrarán cara a cara, hasta que en un momento, Rachel, interpretada por Mariana Arias, le asegura que es un espíritu, que falleció hace 110 años y que él, en verdad no es Leopoldo, sino William, antiguo ayudante de Thomas Alva Edison, en una de sus tantas reencarnaciones. A partir de ahí empieza la curva dramática del personaje, el film seguirá su linealidad (con algún que otro flashback), y la fotografía será una paleta de colores fuertes excepto en los sueños y los recuerdos, que serán en blanco y negro y con una imagen un poco más difusa, como si fuese una vieja película. El guion tendrá además sus momentos divertidos, generalmente gracias a Carlitos, un robot que habla con la voz de Carlos Gardel, creación de Oscar, amigo de Leopoldo e interpretado por Oscar Martínez. La música, interpretada por ese talentoso que es Pedro Aznar, también le cae de maravilla al film. Pero lo más destacado, son las preguntas que nos deja al terminar de verla. Leopoldo, como todos nosotros, estos cobardes adoradores de sueños, tiene miedo a morir. 


Rachel está muerta, extraña algunas cosas tan simples como un abrazo o tener deseos, pero al mismo tiempo no quiere volver a la vida, ya que está segura que va a volver a perderlas. El director nos pone en la disyuntiva, y a los personajes también, de la idea de la reencarnación. ¿Existe la vida después de la muerte? ¿Cómo volveríamos? ¿Encontraríamos nuevamente a nuestras almas gemelas? Muchas preguntas, ninguna respuesta. Rachel le dirá a Leopoldo, si el universo fuera solo tu barrio, tu ciudad, tu país, tu planeta... Si la vida se acabara en una caja de madera, si solo fuera esto que conoces hasta aquí, estaríamos pensando en un Dios tan mediocre, tan mezquino... Yo, por mi parte, creo que sí. Pero si por esas cuestiones metafísicas o vaya a saber de qué tipo, esas cosas suceden, no sabría que pensar. Porque si, buscaríamos la forma de hallar a esos que perdimos hace tiempo, pero también tendríamos el miedo de volverlos a perder, en un círculo infinito. Seguiremos soñando, porque como nos escupe el protagonista, sin sueños no somos más que vísceras y miedos. Por eso, quizás elijamos encontrarnos todos, Eliseo incluido, en esa eternidad donde vagarán sonriendo y de la mano, las almas enamoradas como Leopoldo y Rachel, para que el final de esa película no termine siendo, como tantas, otra triste canción de amor.

Marcelo De Nicola.-

Canción post impresiones


Otro tema de Aznar


Para que vea que Pappo también podía ser amoroso...


Una joyita de Luca...



FICHA TÉCNICA

Título original: No te mueras sin decirme adónde vas
Año: 1995
Duración: 120 min.
País: Argentina
Director: Eliseo Subiela
Guion: Eliseo Subiela
Música: Pedro Aznar
Fotografía: Hugo Colace
Reparto: Darío Grandinetti,  Mariana Arias,  Oscar Martínez,  Mónica Galán,  Tincho Zabala, Leonardo Sbaraglia,  James Murray,  Jairo,  Sandra Sandrini

SINOPSIS


Leopoldo trabaja como proyeccionista en un cine en Buenos Aires. Lleva años intentando construir una máquina capaz de grabar los sueños humanos. Un día consigue grabar un sueño, en el que se enamora de una mujer que vivió 110 años antes. Poco después, conoce a esa mujer en la puerta del cine en el que trabaja. Se llama Raquel, y dice que ambos llevan años reencarnándose y convirtiéndose en amantes. Leopoldo no consigue recordar nada de Raquel, pero ambos se enamoran. El problema surge cuando Raquel se confiesa harta de reencarnaciones, y desea permanecer muerta de una vez por todas. Leopoldo, en cambio, tiene un miedo atroz a la muerte...

jueves, 1 de junio de 2017

ANTES DE LA LLUVIA - BEFORE THE RAIN/PRED DOZDOT


EDITORIAL ANTES DE LA LLUVIA

La fotografía yace inerte sobre la mesita de luz. La sonrisa etérea armoniza el paisaje. Sólo una pequeña bombita de luz emblanquece la habitación. Meses atrás, en ese mismo sitio dos cuerpos ardían de pasión a modo de despedida. Algunas lágrimas se deslizaron por las jóvenes mejillas, rojizas de tanta emoción contenida. Hasta la más ínfima telaraña sucumbió ante los arrebatos de amor. Ciertas palabras se acobardaron en pleno vuelo para dejar de ser, justamente, ciertas. Sólo quedaron promesas embebidas de baratos licores, a sabiendas incomprobables. El almanaque se estancó en una fecha eterna, jamás olvidada. Las flores se marchitaron a fuego lento, para luego ser asesinadas por rayos impunes. Unas cartas se fueron escondiendo en una guarida, mientras otras casi ilegibles formaban parte de cajones desvencijados. A miles de kilómetros las manos casi no podían derramar ríos de tinta debido al frío seco que bajaba de las montañas. Un sordo disparo cada tanto terminaba con ese silencio que parecía infinito. En un lado y en el otro, el tiempo corría lentamente, eternizando sueños. 


Las horas más hermosas eran las que pasaban mientras los ojos se cerraban y al despertar, se daban quizás las historias más vivas, aunque también las pesadillas más ácidas. Ambos buceaban en su memoria para encontrar el momento más sublime. La maldita caja boba transmitía sin piedad las veinticuatro horas del día, compitiendo quien tiraba el más agrio número, como si contaran fósforos en una caja. Las naciones se desangraban en medio de gritos y llantos, matándose quién sabe porque. Las nubes se volvían cada vez más rebeldes, mientras el sol se escondía, fruto de tanta tragedia. Un último suspiro retumbó en el aire, y movió hasta las cortinas de la alejada casa. La sangre se esparció sobre un suelo que bebió de ella, para purificarse entre tanto delirio. El teléfono apuñaló hasta las ilusiones más bellas, con la noticia más cobarde. Las palabras se silenciaron por un tiempo que pareció eterno. Las caras se avejentaron de golpe y las fotos cayeron como un castillo de naipes, intentando que el olvido no borre lo vivido antes de la lluvia…

Marcelo De Nicola.-

Canción post editorial



IMPRESIONES PARA ANTES DE LA LLUVIA



Todo lo arrastra y todo lo pierde este incansable hilo sutil de arena numerosa. No he de salvarme yo, fortuita cosa de tiempo, que es materia deleznable; concluirá Borges en la última estrofa del Reloj de Arena. Por su lado, otro amigo de esta casa, pensó en el devenir y la temporalidad, remarcando que todo en la naturaleza está sometido a constante cambio y que por tal motivo, es imposible definir cualquier cosa que pertenezca a ella ya que al instante, deja de ser lo que es para ser otra cosa. Todo fluye, nada permanece. Todo es inestable y mutable nos recordará este amigo, que no es otro que el compañero Heráclito. Algún oyente atento recordara tal vez la frase de aquel personaje del film de Subiela, quien le ruega nostálgicamente a su amada: bésame, antes que en un descuido me vuelva otro. En contraposición a esta idea, Dylan Thomas escribirá: He oído el contar de muchos años, y muchos años tendrían que atestiguar un cambio. La pelota que arroje cuando jugaba en el parque, aún no ha tocado el suelo. 


Se acercará de esta manera a los cuestionamientos de Parménides, quien dirá que si el ser es y el no ser no es, no tiene ningún sentido que surja algo que sí es a partir de lo que no es. El devenir, concluirá, es absurdo. El ser es inmutable, no tiene comienzo ni fin. Los fenómenos naturales son simples ilusiones o aberraciones, son el no ser, en oposición a la realidad interna, única y verdadera que es la realidad del ser. Por lo tanto, si el mundo que contemplamos no es, ya que involucra a los sentidos, mundo repleto de ilusiones aparentes e irreales, el tiempo, entonces, mis queridos amigos, no existe. Before the Rain, del director Milcho Manchevski, hará también su reflexión sobre el tiempo mediante un relato comprometido, profundo y nostálgico respecto de los abrasivos efectos de la guerra. La película contará con una fotografía extraordinaria, poéticamente encuadrada, así como también con un montaje ágil y efectivo. Las interpretaciones lograran un sentido de verdad pocas veces experimentado demostrando de esta manera un trabajo actoral exhaustivo y preciso. 


La estructura narrativa se dividirá en tres actos, aunque estos no respetarán aquella división aristotélica en donde primero se presentarán los personajes y el conflicto, para luego continuar con el desarrollo del mismo y así arribar a la conclusión. La linealidad del relato será quebrada planteando una conclusión inicial que nos llevará a la desesperada búsqueda de una causa. Repetirá el film en varias oportunidades la frase “el tiempo nunca muere, el circulo no cierra” fortaleciendo de esta manera la decisión estética de la estructura no lineal, dejando asentada también allí su postura ante la idea del tiempo. Todo sucederá antes de la lluvia mostrando a la tormenta como una amenaza, una tensión que necesariamente deberá descomprimirse, tensión que irá dosificándose al igual que el conflicto dramático. La acción devendrá en un cruce temporal indescifrable en donde nos quedará bien en claro que la guerra, devorara cualquier esbozo de amor que intente surgir entre el asfalto monótono que su muerte extiende. No habrá besos ni despedidas en ninguna de las historias aquí narradas. Solo lágrimas que nos recordarán con angustia la peor de nuestras tormentas.-

Lucas Itze.-

Canción elegida para las impresiones


Una pequeña joyita de Botafogo


Siento caer la lluvia en mi, mojando las heridas
que dejo marcado el tiempo hoy,
parece que el dolorse fuera con el agua ,
purificando mi soledad



Así nos despedimos



Universo Manchevski


Nacido en Macedonia, en la época que todavía pertenecía a la ex Yugoslavia, un 18 de octubre de 1959, estudió en la Facultad de Filosofía de Skopje en el Departamento de Historia del Arte y Arqueología. Luego se fue a los EE.UU. y en 1983 se graduó en la Facultad de Cine y Fotografía en la Universidad de Southern Illinois, EE.UU. Trabajó en diferentes textos, tanto para periódicos como bandas. De 1985 a 1991 trabajó en Nueva York como camarógrafo de documentales y publicidad, editor de cine de documentales, asistente guionista videos industriales, operador asistente de luz y ayudante de dirección. También trabajó con bandas musicales, como en su momento fue el video del tema Tennesse, de la banda de hip hop Arrested Development. Por este video ganó el Premio MTV Award al mejor video de rap. Luego de varios cortos, realizó en 1994 su primer largo, justamente, Antes de la lluvia, con la que recibió la nominación al Oscar como mejor película extranjera, además del León de Oro en Venecia. En 2001 filma Dust (Polvo), otra historia cruzada entre dos hermanos, ambientado a principios del siglo XIX, parte en Nueva York, parte en los Balcanes. En 2007 filma Senki (Shadows/Sombras), la historia de un médico que se salva de un grave accidente y busca redimirse de cosas pasadas. En 2010 llega Majki (Mothers), dividida en tres partes, donde la parte final es en modo documental. Para este año se espera el estreno de Bikini Moon, la historia de un director de documentales que empieza a sufrir problemas con su pareja. Veremos con que nos sorprende este especial director.

FICHA TÉCNICA

Título original: Before the Rain (Pred Dozdot)
Año: 1994
Duración: 110 min.
País: Macedonia
Director: Milcho Manchevski
Guion: Milcho Manchevski
Música: Anastasia
Fotografía: Manuel Teran
Reparto: Katrin Cartlidge, Rade Serbedzija, Gregoire Colin, Labina Mitevska, Jay Villiers, Phyllida Law

SINOPSIS


El film está estructurado en tres historias que tienen como trasfondo la guerra. Dos situadas en Macedonia y una en Londres. En la primera historia, un joven monje macedonio esconde a una joven albanesa musulmana perseguida por la comunidad cristiana; en la segunda, la directora de una agencia de noticias vive una relación sentimental conflictiva con un fotógrafo de origen macedonio que decide volver a su país. Este último personaje protagoniza la tercera historia, centrada en su regreso a casa, dónde vivirá el horror de la guerra a través de la joven albanesa del primer episodio. 

viernes, 5 de mayo de 2017

VIVIR RODANDO - LIVING IN OBLIVION

PROGRAMA 170 (04-05-2017)

EDITORIAL

La hora se hace espesa sobre aquellos cadáveres que aun desangran su tinta sobre el oscuro suelo del olvido. Se negará el amanecer a los sustantivos sin sustancia, y se acusará de traición a aquellos pronombres anónimos. La bestia paraliza el bosque y las hadas ya no bailan. ¿Dónde encontrar un abrazo en este invierno? ¿En qué cielo hallar la estrella que todavía no haya muerto? La nieve avanza enmudeciendo vocales, convidando de su muerte silenciosa, abandonando pétreas consonantes devastadas, y la vida se nos va en intentos y la ausencia de nombres propios lastima cada vez más fuerte. Ella, que aún no se muestra, que las sombras desdibujan su cara como en la peor pesadilla, ella que tan solo es ella, mira el anillo que Él posa con angustia y miedo sobre una mesa. 


¿Qué conjugación consideraran correcta los verbos ante tal desmán del destino?  ¿Se conmoverá algún nexo y ejercerá su potencialidad coordinante ante estas dos frases que ya se saben independientes? ¿Revocarán la sentencia de aquel punto final, la complicidad de los otros dos suspensivos? Las palabras no llegan y la fatalidad se anuncia en lágrimas. Ella solo mira el anillo, El busca sus ojos que son ausencia. Corren peligro, lo sienten. Él sabe que la hora ha llegado, que el pasado ya no cuenta y que todo es aquí y ahora. Busca sus manos y las agarra fuerte, sin miradas ni frases que digan nada. Se desdibujan para siempre en aquel mar de las ideas descartadas, soñando para ellos otros finales, buscando aquella hoja que los una y los invite de una vez y para siempre a vivir rodando.-

Lucas Itze.-      

Canción post editorial


Un temazo de los amigos uruguayos



IMPRESIONES PARA VIVIR RODANDO


Treinta segundos. Piensen cuántas cosas se pueden hacer en ese lapso de tiempo. ¿Pocas no? O quizás, no tanto. Muchas veces nos imaginamos cuanto duran los sueños. ¿El tiempo soñado, es el tiempo real? Según estudios, parece que sí. ¿Y por qué entonces nos acordamos de sueños que quizás duren 30 segundos? Volvamos a cero. Recuerden la primera pregunta... quizás, ahora se imaginan más cosas que puedan hacer en ese tiempo. Ese tiempo, entonces, ¿es mucho o poco...? Si en esos treinta segundos hay que evacuar un edificio que se está por venir abajo, el tiempo es nada. Si en cambio, alguien está apuntándote con un arma en la cabeza, es eterno. ¿Alguna vez tuvieron que esperar treinta segundos en silencio? Piénsenlo... podría hacerlos esperar ese tiempo mientras sus mentes vuelan buscando una respuesta, pero el tiempo, aquí también mis amigos, es tirano. Treinta segundos... silencio, tic tac, tic tac... el insoportable ruido del segundero es lo único que se escucha. El reloj suena como si marcara los latidos del corazón. Silencio, hasta que se cumple el tiempo, y la respiración empieza a ser más normal, aunque no sabemos porque... Esos treinta segundos son los que marcan el final del film de Tom DiCillo, Vivir Rodando (o Living in Oblivion, tal su título en inglés), en lo que parece una autobiografía. El director nos muestra todo lo que tiene que pasar alguien que no cuenta con tanto presupuesto, para llevar a la pantalla sus ideas. 


En los créditos iniciales, se ve la imagen de una cámara de filmación, a la que se van acercando a medida que los mismos van pasando. Una vez terminados, una puerta se abre y comienza la película, para nuestra sorpresa, en blanco y negro. A los pocos minutos, nos vamos a dar cuenta que los personajes están llegando para rodar una escena de una cinta independiente de bajo presupuesto. Allí conoceremos a casi todos los que componen el equipo, desde el chofer hasta el camarógrafo. Iremos viendo en cada uno de ellos sus fallas, pero también su amor por lo que hacen. Y veremos en Nick Reve, un impecable Steve Buscemi, al director, que intentará hacer navegar el barco aunque las turbias aguas no lo dejen. Nuestra primera sorpresa llegará con el primer “acción” que grite Nick. El primer plano del bello rostro de Nicole (la siempre confiable Catherine Keener), cambiará el blanco y negro por unos colores extremadamente fuertes, dando a entender que se está rodando la escena... La misma sale mal una y otra vez, y empiezan los juegos gracias a los cambios de color, que van entremezclándose continuamente, en un gran trabajo del director de fotografía Frank Prinzi, y sin olvidar, que el mismo DiCillio hizo esa labor en los primeros pasos de Jim Jarmusch. Hasta que de repente, la alarma de un reloj, en medio de la grabación termina con toda la armonía. En la siguiente escena vemos a Nick en su cama despertándose, todo nuevamente en colores, haciéndonos entender que lo anterior había sido un solo mal sueño. Ahora, la vida normal es en color, y hay que rodar la escena seis, en blanco y negro. 


En esta escena aparece el galancito de la película, alguien que irrita cada vez más a Nick por su egocentrismo. Nuevamente todo sale mal, pero de repente, otra alarma... esta vez la que está soñando es Nicole... hasta que nos empezamos a preguntar qué cosas son reales y que no… El director nos lleva a través de los sueños, por los miedos del protagonista y las fantasías de su actriz. Y a la vez, también por los sueños de todos los que conforman el panel. Para el final, llega la parte más interesante de la película, otra vez en color, pero no tan fuerte como al comienzo, aunque la aparición de un enano en el plató, nos hará preguntar una vez más si lo que pasa es una visión o es real, en una escena tan surrealista como genial, que deja una crítica bastante interesante. En el film, todo está perfectamente encastrado, el montaje, los cambios de plano, los encuadres y el sonido, logran conformar un gran todo, donde además el director nos va enseñando como se trabaja un poco con cada área. La película no es definitivamente para cualquiera, a los amantes de este arte al que llamamos cine, nos va a absorber instantáneamente, porque más de alguna vez, soñamos con estar en un set, y aquí vemos que no todo suele ser color de rosa. Los treinta segundos de silencio llevará a cada uno a algún pensamiento, de los más variopintos, mientras en su mundo, DiCillio, en la voz de Nick, lanza una crítica feroz al sistema, y a todos los que no confiaron, demostrando que a veces, hasta los sueños más difíciles, se pueden hacer realidad...

Marcelo De Nicola.-

Canción post impresiones





UNIVERSO DICILLO


Nacido en 1953 en Carolina del Norte, hijo de un padre italiano Coronel del Cuerpo de Marines de los Estados Unidos, vivió mudándose de estado debido a las labores de su padre. Luego de esa infancia complicada, empezó a estudiar cine en la NYU Graduate Film School. En ese lapso escribió y dirigió seis cortometrajes y tuvo de compañeros a Jim Jarmusch y Spike Lee, entre otros. Luego, empieza a trabajar con Jarmusch como director de fotografía, en films como Permanent Vacations y Stranger than Paradise. Su primera película como director fue en 1991 y fue el debut como protagonista de un Brad Pitt que ese año iba a saltar al estrellato gracias a Thelma & Louise. El film del que hablamos es Johnny Suede, donde también aparecen Catherine Keener, Nick Cave y Samuel L. Jackson, que nos cuenta la historia de un joven que quiere ser estrella de rock. El film logró el primer premio en el Festival de Locarno y le dio a Keener su nominación como mejor actriz en los premios del cine independiente


Cuatro años después estrena Living In Oblivion, que obtiene el premio a Mejor Guion en Sundance y tres nominaciones en el recién mencionado Independent Spirit (Mejor película, mejor guion y mejor actor de reparto para James LeGross). Un año después estrena Box on Moonlight. Nuevamente con Catherine Keener y un crack del cine independiente como John Turturro, quien interpreta a un ser estricto que se traslada a un pueblecito por un tema laboral, pero allá empieza a sufrir alucinaciones por el stress. Nominación al León de oro en Venecia y a Turturro en los Independents…  En 1997 filma la comedia The Real Blonde, sobre dos actores treintañeros que sueñan con saltar a la fama, mientras uno de ellos está obsesionado con encontrar una rubia auténtica. El film tuvo grandes críticas pero poca respuesta en el público. En 2001 dirige Doble contratiempo, quizás su film menos interesante, donde también aparece Buscemi, como en casi todos sus films. 


Vuelve al tema de la fama y nuevamente con Buscemi en el film Delirious, en el que interpreta a un fotógrafo de famosos que conoce a un joven sin hogar y lo contrata como ayudante, este luego conoce a un diva del pop que lo pone en una encrucijada: aprovechar la fama de ella para ser actor, o cumplir el compromiso con quien lo sacó de la calle. Se llevó el guion y la Concha de plata al mejor director en San Sebastián. En 2009 filma el documental When You're Strange, un documental sobre The Doors narrado por Johnny Depp y que tuvo muy buenas críticas en general. En estos últimos años dirigió capítulos de algunas series exitosas como The Good Wife y Chicago Fire. En este último año dirigió algunos de la serie Flaked, en lo último que ha filmado.

Un tema que se asemeja a un guion...


Nos fuimos con un grande


FICHA TÉCNICA

Título original: Living in Oblivion
Año: 1995
Duración: 90 min.
País: Estados Unidos
Director: Tom DiCillo
Guion: Tom DiCillo
Música: Jim Farmer
Fotografía: Frank Prinzi
Reparto: Steve Buscemi,  Catherine Keener,  Dermot Mulroney,  Danielle von Zerneck, James LeGros,  Michael Griffiths,  Rica Martens,  Peter Dinklage

SINOPSIS


Un homenaje a esos perdedores hermosos enamorados del séptimo arte. Desde un director, Nick Reve, que sueña con poder terminar su film, pasando por una actriz que se siente poco talentosa, un galán con un ego gigante, y todos los que conforman el set, que a pesar de los problemas, intentan sacar el trabajo adelante…

jueves, 4 de mayo de 2017

LA VIDA DE ADÈLE - LA VIE D´ADÈLE


EDITORIAL

El fuego crece lentamente. Las llamas devoran todo a su paso. El corazón late más rápido, tratando de escapar del incendio. Son los primeros avisos. Las primeras miradas escondidas lograrán un efecto rebote. Será un pequeño juego que comenzará como un secreto. Un juego donde cada uno es protagonista de su propio destino. Un secreto que será solo suyo, aunque se quiera gritar con toda la voz. Será el punto de partida para un circuito de deseos que se convertirán en pasiones. Serán crueles esos primeros verdaderos intentos de florecer. Quedarán marcas para toda la vida. El cuerpo se entregará a la pasión en un acto sexual inhibido, con mirada de telefilm. La nueva aventura tendrá a los ojos de los buitres olfateando cada paso, pensamientos sacados de siglos anteriores, idolatrando una falsa moral totalmente muerta. Será la propia revolución interior la que permitirá evitar darle de comer a los lobos, que tendrán que ahogarse en su propio vómito. 


Será la fortaleza mental la pieza clave para transitar ese recorrido, donde las primeras vueltas serán la exploración del nuevo territorio. Se generarán dudas que prontamente serán disipadas. Momentos que quizás podrían ser insignificantes, perdurarán en el recuerdo. Un objeto, una mirada, una simple palabra. Y también, como en toda historia donde haya pasión, llegará el adiós. El adiós será frío, como todas las despedidas. Se venderá el corazón al mejor postor, que aprovechará la oferta, casi sin esforzarse. Pasarán horas, días, luego transformados en años, pero una pizca de esos sentimientos seguirá rebotando entre las angostas venas. De repente, se erizará la piel, como si un fantasma se posara sobre los hombros. Una mirada se clavará nuevamente y encontrará esos ojos, y el aroma de esa piel, ya no tan joven. Habrá un abrazo con suspiros de perdón, y las palabras no harán falta. El tiempo retrocederá eternamente. Las luces de los autos se detendrán en un pasado perfecto. Los lienzos de las sábanas volarán por los aires, como cuando eran jóvenes adolescentes. Será la noche eterna, y será única. Será el secreto guardado año tras año, que servirá para revivir una vida extinta. Será amor, será pasión, será historia, como lo había sido una vez…

Marcelo De Nicola.-

Canción elegida para la editorial



El tema que suena durante la película



IMPRESIONES SOBRE LA VIDA DE ADÈLE


Teniendo en cuenta la temática que hoy nos convoca, no estaría mal comenzar  hablando sobre el amor, hablar sobre la importancia que tiene para tantos dar aquella batalla. No sería erróneo recordar los dichos del artista gráfico ligado al impresionismo y el simbolismo, James Whistler, donde anunciaba con especial claridad: “Art Happens” el arte sucede y transpolar tal como lo hiciera Borges alguna vez, aquel dicho al amor. El amor sucede. La flor es porque si, dirá en su poema Angelus Silesius, sin dar más explicaciones. Sin dudas el inicio de todo esto hubiera sido otro, pero hoy, es tal vez otra la llama que nos congrega. Hoy tal vez, los que este lugar ocupamos, miramos con triste descreimiento aquellas metáforas que antes nos conmovían. Hoy quizás, mis amigos, nuestras bocas reconocen con certeza el agrio sabor de las derrotas y las penumbras nos encuentran acongojados tras la pérdida de aquella inocencia, tan necesaria tanto para el amor como para el arte. Si yo pudiera como ayer, querer sin presentir, nos lanzará Discepolo en el verso más triste y desesperado que jamás se haya escrito nunca. El amor, es el virus. El amor está lleno de ansiedades, de dudas, de exigencia y perversidad. El amor, ha encerrado a la aventura dentro de una casa y ha tirado las llaves para siempre. El amor ha proyectado, instalándose en un futuro inexistente, nos ha hecho dependientes y ha duplicado ese dolor causado por aquella angustia que es todas las angustias, aquel terrible padecimiento, sombra de todos los seres, proveniente del sentimiento trágico de la vida, el sentimiento de saber que un día, sin saber cuándo ni dónde, vamos a morir. 


Amar, es entregar el timón y dejarse gobernar por el otro. O como lo señalara el poeta Oliverio: es un pretexto para adueñarse del otro, para volverlo tu esclavo, para transformar su vida en tu vida. Y en aquella batalla se encontraron alguna vez Adele y Emma, y fue aquella pasión la que se abrió camino sobre la curva dramática sobre la cual este relato se crea. El film trabajará la exploración y reconocimiento sexual de Adele, una bella adolescente interesada en la literatura quien se enamorará de Emma, una artista grafica estudiante de bellas artes. Será a través de una novela que lee nuestra protagonista, cuyo nombre entra en juego directo con el del film, “La vida de Marianne” de Pierre de Marivaux, desde donde se justifique la estética de la película. Alguien se quejará porque la novela es demasiado descriptiva, ella contestará apasionada que aquellas descripciones hacen al personaje del libro, que Marivoux busca con ellas que el lector experimente lo que la protagonista siente bajo su piel. Allí entonces, estará también el juego del director Kechiché, respecto del sexo explícito narrado en el film. La fotografía del relato apoyará también esta idea trabajando la gran parte de la obra con tamaños de cuadro cortos. 


Por lo general no superará el plano entero, centrándose en los primeros planos y planos detalles. Por momentos será sofocante, tanto como la pasión vivida entre ambos personajes. La cinta contará con excelentes actuaciones, las cuales por momentos sentiremos improvisadas por la frescura y naturalidad que expresan. Llegará entonces, la traición y se alimentará de aquella preciosa construcción tan firme en experiencias nuevas, en reafirmaciones y libertades. Caerá dolorosamente aquella bella obra que fueron. Caerá desnudando al ser humano, caerá mostrando lo peor del virus. Adele no podrá olvidarla jamás, y quedará atrapada en aquellos besos que ya no existen. Emma, continuará con su vida, aun habiendo fallado también en lo que sea que el olvido propone. Asistiremos a una última muestra de los cuadros de Emma, y algo se romperá en nosotros también al notar que la modelo de sus pinturas ya no es Adele. Entenderemos, entonces, que el gran dolor que conlleva el virus del amor, aquel sentimiento que abraza la ausencia, no es otro que el saber que uno deja de ser la musa del otro, deja de inspirar al otro, en aquella mentira que implica el arte. Tal vez el amor busque convencernos de que somos mejores. Tal vez la única manera de escapar a aquella realidad sea corriendo más rápido que ella. Cuando el cansancio nos llegue, espero tenerte a mi lado. Solo así, evitaremos la nostalgia al recordar aquel Amor de Juventud.-

Lucas Itze.-

Canción post impresiones



Les presentamos a Keny Arkana


Y nos fuimos con otro gran tema de ella



FICHA TÉCNICA

Título original: La vie d'Adèle - Chapitre 1 & 2
Año: 2013
Duración: 180 min.
País: Francia
Director: Abdellatif Kechiche
Guion: Abdellatif Kechiche, Ghalya Lacroix (Novela gráfica: Julie Maroh)
Música: Varios
Fotografía: Sofian El Fani
Reparto: Adèle Exarchopoulos,  Léa Seydoux,  Salim Kechiouche,  Mona Walravens, Jeremie Laheurte,  Alma Jodorowsky,  Aurélien Recoing,  Catherine Salée, Fanny Maurin,  Benjamin Siksou,  Sandor Funtek,  Karim Saidi

SINOPSIS

Adèle (Adèle Exarchopoulos) tiene quince años y sabe que lo normal es salir con chicos, pero tiene dudas sobre su sexualidad. Su vida cambiará para siempre cuando conozca a Emma, una joven de pelo azul, que le descubrirá lo que es el deseo, y el camino hacia la madurez. Así, Adèle crecerá, se buscará a sí misma, se perderá y se reencontrará... y todo ello bajo la atenta mirada de los que le rodean.

miércoles, 3 de mayo de 2017

UNDERGROUND


EDITORIAL

Todo parece distante y efímero, pero todo es aquí y ahora. El futuro, aquel muro oscuro que se levanta en los arrabales de la cárcel del tiempo, no es más que un envenenamiento del pasado, una prolongación que apuesta con triste ingenuidad a cierta justicia del ordenamiento del mundo. Aparecerá entonces, aquella curiosa forma de organización del movimiento que son los planes, y lanzará sus feroces perros a la captura de aquel caos de los sentidos, de aquellos estímulos sin destino que deberían gobernar esa nave de velas rojas que navega el salvaje océano del mañana. El futuro, entonces, carecerá ya de peligro, la sorpresa será el triste resultado del error de un cálculo. El mañana, se organizará bajo las reglas del pasado, creando así, la ilusión del tiempo. Hoy, es siempre todavía, toda la vida es hoy, nos dirá Machado ofreciendo con humildad su lucidez. Paul Auster, por su lado, hablará en el libro “La Invención de la Soledad” de aquella ilusión, refiriéndola a un plano social y no tardará en remarcar lo siguiente: No hay nadie menos cínico que un mago. 


Tanto él como todos los demás saben que lo que hace es una farsa, así que la función del truco no es exactamente la de engañar al público, sino la de complacerlos en su deseo de ser engañados. En el transcurso de unos pocos minutos, la relación causa y efecto se vuelve imprecisa, y se contradicen las leyes de la naturaleza. Tal como lo expresaba Pascal en sus Pensamientos “Es imposible tener causas fundadas para no creer en los milagros”. En aquella mentira desde donde se organiza el tiempo, o de la que se sirven los magos para complacernos, ubicamos indudablemente al arte. El poeta nos convencerá que la vida vale menos que el amor, una pintura nos jurará el salvajismo de la guerra civil española, una canción prometerá que otro mundo es posible y una foto tuya bastará para nombrar a la belleza. La verdad, entonces, perderá de a poco su valor, hasta no lograr definirla. Caerán nuestros disfraces de a uno hasta olvidarnos definitivamente quienes éramos. Recordaremos, al mirar con melancolía aquel río corriendo, que el universo es creado cada cinco minutos.

Lucas Itze.-

Canción elegida para la editorial



IMPRESIONES SOBRE UNDERGROUND


¿Qué pasaría si un día nos despertamos y nuestro país ya no existe como tal? ¿Cuál sería nuestra identidad, nuestra nacionalidad? ¿Seguiremos teniendo la misma bandera, cantaremos el mismo himno? ¿A quién le reclamaríamos? Muchas son las preguntas, aunque escasean las respuestas. En este mundo lleno de violencia, de falta de humanidad, de principios que desaparecen con la velocidad de una bala. Balas que rápidamente pueden destruir hasta una nación. Y el hombre, como siempre, en el centro de la escena. Ese que por poder, puede destruir absolutamente cualquier cosa, sin importar el pasado, haciendo peligrar el futuro. El mundo ha cambiado a lo largo de los años, y lamentablemente, va a seguir cambiando. Desde el comienzo de la humanidad, las guerras se fueron sucediendo una tras otra: territorio, religión, etnia, son algunas de las “excusas” que ha habido durante años. Ahora, en el centro de la escena, está el petróleo... Y los más castigados, como siempre, son los inocentes. Nuestro amigo Emir Kusturica se hace las mismas preguntas que nosotros a lo largo de las casi tres horas que dura el film Underground, dejando ver la nostalgia sobre el país en donde nació y creció, y que hoy no existe más: Yugoslavia


Basada en una obra teatral de Dusan Kovacevic, el director nos cuenta la historia de su país, desde la guerra hasta la guerra, y no hay un error en la frase, ya que va a dividir el film en tres partes: La Segunda Guerra Mundial; La Guerra Fría y La Guerra de los Balcanes. Desde el comienzo mismo vamos a estar ante algo distinto. Un carruaje a caballos es seguido por una banda musical, que estará presente durante gran parte del metraje, gracias a la tremenda intervención de Goran Bregovic. Empezaremos a asombrarnos con los personajes que van apareciendo: Blacky, un personaje cascarrabia, que se la pasa insultando a los cerdos fascistas. Marko, amigo de Blacky, un ser sin escrúpulos con ansias de poder y Natalija, una aspirante a actriz egoísta, quien es la obsesión de los dos amigos. Durante ese comienzo, también conoceremos a dos de los personajes claves del film. Ivan, el tartamudo hermano de Marko y Soni, un mono que él cuida en el zoológico, que queda destruido cuando los alemanes bombardean Belgrado, en una de las escenas más impactantes del film. 


La guerra mostrará lo peor del ser humano en la piel de Marko, quien en un sótano esconde a varios compatriotas, entre ellos Blacky, de la amenaza alemana, pero que una vez terminada la guerra, se lo ocultará para fabricar armas para el ejército de Tito, y además, mantener su romance con Natalija. Kusturica jugará con su propia Caverna, donde Marko ideará un submundo en donde controlará a la gente mediante un periscopio, en una especie de anticipo de Gran Hermano, y los mantendrá adentro gracias a las alarmas que hará sonar cada tanto, para hacerles creer que la batalla continúa. Será Soni, el mono, quien dentro del tanque creado en el mismo sótano, el encargado de descubrir la farsa, casi sin querer. Ya afuera, Blacky seguirá pensando que es la misma guerra de antaño, aunque ahora su país se desangre por guerras internas. La historia divagará por diversos géneros, el surrealismo estará presente en varios pasajes del film, así como el humor negro, que harán que muchas escenas parezcan sacadas de un vodevil,y hasta inclusive se verán imágenes montadas de los momentos históricos del país, con los actuales personajes en escena. 


Sobre el final, ya cincuenta años después, el mismo Kusturica aparecerá haciendo un cameo comprando armas, mientras los cascos azules de la ONU hacen la vista gorda, en una clara crítica a los organismos de defensa. Ahí llegaremos a uno de los momentos más tensos de la película, cuando Ivan encuentra a Marko y antes de matarlo, este le dice: Ninguna guerra lo es sin que un hermano mate a su hermano. Eso es para el director, el resumen de lo que genera una guerra. Marko y Natalja giraran prendidos fuego en una silla mientras Blacky se apoya en un palo con una cruz invertida, mientras repite la frase Mi alma está sangrando, en lo que encontramos casi una declaración del director por ese país que ya no lo es… Kusturica hará una crítica al ser humano y al poder en general. En ella, caerán los participantes de la Segunda Guerra Mundial, tanto nazis como aliados, la Yugoslavia desangrada del comunista Tito, y el nacionalismo exacerbado de los habitantes de lo que hoy componen los ex países eslavos. Soni, quizás por ser el único que no piensa en sí mismo, será el sobreviviente de todos los infiernos. El final los encontrará a todos de fiesta bailando en una tierra que se separa del resto, sin importar el pasado, en una reencarnación con forma de perdón. Esa tierra, simboliza a Bosnia-Herzegovina, el país del director, que recién se empezaba a independizar. En cambio, el país que Iván recordará, se llevó la alegría, el dolor y la tristeza, como bien lo dice el… Kusturica se va con una placa final bastante acertada para los años que vinieron, en la que dice que esta historia no tiene final… Esta banda elige pensar que algún día, el futuro será nuestro.

Marcelo De Nicola.-

Canción post impresiones



Nos hablás de sumisión, nos pedís resignación
Pero no me dejaré engañar
Resistiré
Resistiré hasta el fin



UNIVERSO KUSTURICA


Nacido en Sarajevo, capital de Bosnia en 1954, una vez separados los países, se declaró serbio, como era su padre, pero él se define como yugoslavo. Admirador de Jean Renoir, Federico Fellini y Andrei Tarkovski, concluyó sus estudios en Praga, en la Academia de Artes Interpretativas, donde rodó el film Guernica, donde ganó su primer premio en el Festival de Cine de Karlovy Vary. En 1978 filmó el telefilm Llegan las novias en su país y un año después llega Titanic Bar. Su primer film en Yugoslavia fue ¿Te acordás de Dolly Bell? en 1981, con el que ganó el León de Oro en Venecia. 


En 1985 es cuando se hace definitivamente conocido gracias al film Papá se fue en viaje de negocios, donde empieza a meterse en la política de su país. El film fue nominado como mejor película extranjera al Oscar, a los Globos de oro y se llevó la Palma de Oro en Cannes. En 1989 dirige El tiempo de los gitanos, con el que logra el premio a mejor director en Cannes. Filma en 1992 bajo bandera francesa el film Sueños en Arizona, con estrellas como Johnny Depp, Jerry Lewis y Faye Donaway, que no tiene buena prensa en los Estados Unidos, aunque en Berlín se lleva el Premio Especial del Jurado. En 1995 llega Underground, con el que se convierte en uno de los pocos directores en ganar dos Palmas de Oro en Cannes. En 1998 filma otra de sus mejores películas, Gato negro, gato blanco, donde se lleva el León de Plata en Venecia a Mejor Director. 


Seis años pasan hasta su próxima película: La vida es un milagro, que se centra en la guerra de Bosnia de 1992, recibió el Premio de la Educación Nacional (Prix de l' Education Nationale) de Francia. La película fue utilizada como una herramienta educativa a nivel nacional, en conjunto con un CD-ROM instructivo destinado a incitar el análisis y el debate entre estudiantes. Nuevamente nominado en Cannes. En 2005 forma parte de los siete cortometrajes de siete directores que retratan en diversas partes del mundo la lucha contra la adversidad de siete niños anónimos. Junto a él figuran Spike Lee, Kátia Lund, John Woo y Ridley Scott, entre otros. En 2007 filma Prométeme, donde vuelve a ser nominado en Cannes. En 2008 dirige el documental Maradona por Kusturica, con entrevistas al astro argentino y música de Manu Chao


En 2014 trabaja junto a otros directores como Guillermo Arriaga, Alex De la Iglesia, Amos Gitai, en este caso, sobre la religión. Lo último que filmó fue On the Milky Road, con la actriz italiana Mónica Bellucci, donde sigue con la misma temática del corto en la película de episodios.  Desde 2014 está trabajando en el documental El último héroe, sobre la vida del ex presidente uruguayo Pepe Mujica.

GORAN BREGOVIC


Nació en Sarajevo en 22 de marzo de 1950, de madre Serbia y padre croata, miembro del ejército yugoslavo. Cuando los padres se divorcian y va a vivir con su madre en su ciudad natal de zona predominante musulmana, entrando así en contacto con las tres culturas y nacionalidades que conforman la región de Bosnia y Herzegovina. El joven Goran comenzó a estudiar violín, pero pronto fue rechazado porque lo consideran carente de talento. La madre alimenta las aspiraciones musicales del hijo y le da una guitarra. Goran decide inscribirse en la escuela de Bellas Artes en Sarajevo, pero se ve obligado a renunciar debido a la oposición de su tío, quien considera la escuela un "lugar lleno de homosexuales”. Luego se va hacia un instituto técnico y en ese momento se une a una banda conocida en la escuela, "Izohipse", como bajista. A la edad de 16 años, con el consentimiento de la madre, pasa sus vacaciones en el mar: toca en un bar de Konjic y trabaja como distribuidor de periódicos. Un día lo ve Željko Bebek y lo invita a tocar con su banda Kodeski. Vuelve a Sarajevo para estudiar filosofía y forma Jutro a principios de los 70. En 1974 arma Bijelo Dume, una de las bandas de rock más emblemáticas de Yugoslavia, que dura hasta 1989. Por esa época conoció a Kusturica y comenzó la etapa de colaboración entre ambos, además de una gran carrera solista, que sigue hasta hoy.

Uno de los temas de la película



Otra linda canción que nos recuerda al film


Nos despedimos a todo ritmo…


FICHA TÉCNICA

Título original: Underground
Año: 1995
Duración: 165 min.
País: Yugoslavia
Director: Emir Kusturica
Guion: Dusan Kovacevic, Emir Kusturica
Música: Goran Bregovic
Fotografía: Vilko Filac
Reparto: Miki Manojlovic,  Lazar Ristovski,  Mirjana Jokovic,  Slavko Stimac,  Ernst Stötzner, Srdjan Todorovic,  Mirjana Karanovic,  Milena Pavlovic,  Danilo 'Bata' Stojkovic, Bora Todorovic,  Davor Dujmovic

SINOPSIS


Año 1941. Belgrado, durante la Segunda Guerra Mundial. Marko y Blacky, delincuentes y amigos, luchan contra los alemanes. Blacky resulta herido y, para salvarse, se refugia en un sótano junto a un grupo de partisanos. Por otro lado, Marko se convierte en un héroe y, terminada la guerra, se convierte en uno de los favoritos de Tito de la Yugoslavia comunista. Pero el destino de Blacky ha resultado muy distinto...