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viernes, 27 de abril de 2018

NACIDO PARA MATAR - FULL METAL JACKET



EDITORIAL

Camino por las calles del fuego, la fría señora ha vaciado ya su vientre sobre aquellos miserables sentenciados. La luna ha muerto. ¿Son entonces aquellas las estrellas? La victoria huele a carne quemada y su canto es un grito desgarrado que se oye desde cualquier lado y se apaga lento como una chispa que se entrega a las gélidas y oscuras manos del universo. ¿Qué frutos crecerán sobre estas tierras regadas con la sangre de mis hermanos? Buenos días Bagdad. Las aguas del mediterráneo ya no cantan. La bruma del infierno oculta tras sus temibles cortinas de niebla todos sus colores. El llanto de mil pueblos ahoga sus costas enmudeciendo tal vez para siempre las blanquecinas arenas de sus playas. Su marea acumula los cuerpos sin vida en las orillas, como una solemne mano que pone ante nuestros ojos la inevitable imagen que devuelven los espejos en aquel antiguo pacto del reflejo, reproduciendo incansablemente todo el horror del que somos capaces. 


Y los que no vuelven habrán encontrado al fin su refugio en aquel marítimo vientre, en aquella celeste tumba del olvido. La victoria se acumula ensordecida sobre el oscuro fondo de sus aguas. La victoria es la última madera húmeda que se hunde, es un niño sobre la arena que ya no juega. Buenos días Beirut, buenos días Egipto. Ya no quedan calles pero tampoco campos. Solo queda este baldío devastado. Las cifras se incrementan a cada instante y en ellas se conduce la sorpresa del mundo. Los números son fríos y lejanos. Los números ocupan solo un lugar en el interminable inventario de números que buscan definir al mundo. Los números son la distancia necesaria para que aquel beso de la bella dama duela menos. Buen día Manila, buen día Varsovia, buen día Malvinas. La victoria es un número. Pero allí afuera, no tan lejos de casa, las ciudades siguen cayendo, y un niño nace.-
                       
Lucas Itze.-

Canción elegida para la editorial


Un clásico de Vietnam


IMPRESIONES SOBRE NACIDO PARA MATAR


Las voces se escuchan hasta en los sueños más profundos. Saben que en poco tiempo llegará el momento de dejar los juegos y empezar a defender su propia vida. Ya pasaron por el pequeño infierno pero no lograrán entenderlo cuando pasen a uno infinitamente más gigante. Ya soportaron todo tipo de martirios que jamás imaginaron. Ya sobrevivieron, y eso, se cuenta como una pequeña victoria, la primera batalla ganada. Alrededor solo se ven rostros flacos y desalineados. Meses o años después, esas mismas caras estarán demacradas, mutiladas por heridas inconcebibles, que quizás no dejen marcas en el cuerpo, pero si en la mente. Esos sueños estallarán en mil pedazos hasta prenderse fuego en el olvido. Ese odio aparecerá como refugio en una sociedad individualista que olvida a los perdedores. Un odio creado desde las mismas instituciones, para salir con la rabia a flor de piel. El corte de cabello típico es la primera pérdida de identidad, para pasar a ser un simple número más. Esa máquina será la primera arma, la que marca el comienzo de la desgarradora Full Metal Jacket del maestro Stanley Kubrick, mientras la canción Hello Vietnam de Johnny Wright empieza a sonar de fondo. Luego llegará la presentación del Sargento Hartman (el fallecido R. Lee Ermey), el duro maestro de los futuros marines, presentado en un magnífico travelling, técnica utilizada en varias partes del film, con una excelencia propia del director. 


El film estará basado en una novela de Gustav Hasford, quien participó del guion, llamada The Short-Timers y publicada solo tres años después de la guerra de Vietnam. La película tendrá una narrativa lineal, pero estará dividida en dos partes casi totalmente independientes. En la primera veremos el entrenamiento de los soldados dirigidos por Hartman, un instructor autoritario y amenazante, quien busca siempre mostrar los lados débiles de sus pupilos. Allí veremos la curva dramática del personaje clave de ese primer envío, hablamos de Pyle, un muchacho tímido y fornido que es el objeto de burla del Sargento y del grupo. El joven, interpretado magníficamente por Vincent D´Onofrio, irá logrando entrar en el mundo militar una vez que logra conectar con su rifle, o su novia, como le dicen en el campo pero a su vez su personalidad empezará a transformarse por completo, pese a la ayuda de su compañero Joker, quien fue el primero en desafiar a Hartman y ganarse un lugar de respeto. La tragedia inminente de la guerra sucumbe el día posterior al recibimiento, cuando Pyle decide terminar con la vida de Hartman y pegarse un tiro, todo ante la vista de Joker (Matthew Modine), quien empieza como alguien secundario, pero desde la voz en off empezamos a darnos cuenta que sobre él girará el resto del film. Ese resto del film será la segunda parte, donde a diferencia de la mayoría de las películas sobre Vietnam, no será en la jungla, sino en la ciudad. 


Kubrick decide mostrar otra parte de la guerra, sin lluvia ni noches feroces, sino con toda la claridad del sol, en una ciudad derrumbándose por dentro y por fuera. Será a partir de Joker, quien se alista como periodista, donde descubriremos lo más atroz del ser humano. Allí veremos cómo se miente desde las más altas esferas hacia las más bajas, recordando el nefasto estamos ganando que los argentinos vivimos en carne propia hace más de tres décadas atrás. El director jugará mucho con la dualidad, marcada principalmente en el personaje de Joker, quien usa un pin con el símbolo de paz mientras tiene en el casco la leyenda nacido para matar. Quizás porque como él dijo, la única forma de volver vivo al barrio es teniendo una víctima en su bolsillo. Mostrará la guerra desde planos lejanos, recordando las excelentes escenas de la francotiradora como las más bellas del films. También utilizará la ralentización de la cámara en los momentos más tensos, esos en que los heridos reciben las balas mortales. Estarán, como no podía ser de otra manera, la simetría y los encuadres típicos del cine de Kubrick, una marca registrada a esa altura, otorgando a cada escena una profundidad naturalmente bella. 


El trabajo de fotografía de Douglas Milsome será realmente interesante, dividiendo el film también en dos, sobre todo en esa segunda parte, reconociendo que el escenario no es natural, ya que en lugar de filmarse en las húmedas selvas de Vietnam se hizo en unos estudios en las afueras de Londres. Por tal motivo el diseño de producción tuvo que estar a la altura para recrear dicho evento. Otro de los puntos fuertes del film es la banda musical, que conecta perfectamente en cada escena. Entre esas canciones que aparecen, los marines entonan la de Mickey Mouse, en otra dualidad de las que hacíamos mención anteriormente, que tiene en el famoso ratón de Disney, hasta un muñequito en la zona de prensa de la guerra. Creemos que el director lo utiliza relacionando el famoso dibujo animado con la juventud de la mayoría de los soldados, que tenían alrededor de 19 años. Esa juventud a la que obligan a matar sin saber porque en un terreno desconocido. A matar por venganza, o por piedad, como tuvo que hacer Joker en esa elección final, pero recordando que al final está vivo en un mundo de mierda. Ese mundo al que ellos volverán pero nunca dejarán de ser el extraño visitante.

Marcelo De Nicola.-

Canción post impresiones


Un tema del film, en la versión de los Ramones


UNIVERSO KUBRICK


Nacido en el Bronx de Nueva York en el año 1928, empezó de niño con tres aficiones que tenía como hobbie: el jazz, el ajedrez y algo que lo marcó para siempre, la fotografía.
Empezó como fotógrafo para la revista Look. Su primer corto fue Day of the Fight, en el año 1951, duró 13 minutos y fue sobre la base de un trabajo fotográfico, hecho por él mismo para Look, acerca del boxeador Walter Cartier.
Después siguió con dos documentales Flyng Padre y The Seafarers. Luego en 1953 filmó su primer largo Miedo y deseo. El film trata de un pelotón de soldados que lucha en una tierra sin nombre, y se exhibió en circuitos de salas de arte.
En 1955 filma Killer´s Kiss, sobre un boxeador que se enamora de la mujer de un mafioso. Kubrick hizo de operador, montador, ayudante de montaje, técnico de efectos especiales, además de director, y el trabajo de Kubrick con la fotografía en blanco y negro llamó la atención de James B. Harris, un productor de la NBC.
En sociedad con Harris sale su primer gran éxito, Atraco perfecto (1956), con grandes estrellas de la época. Nominada al Bafta como mejor película.
Y los clásicos no pararon.  En 1957 llega Senderos de gloria, film antibelicista sobre la 1GM con Kirk Douglas. Nominada al Bafta como mejor película.


En 1960 llega Espartacus, la historia de Espartaco, el esclavo que llegó a liderar su propio ejército en el sur de Italia. Ganadora de 4 Oscars, Globo de Oro a Mejor Película, y varias nominaciones más.
En 1962 dirige Lolita, sobre la homónima novela de Vladimir Nabokov. Otra vez nominado a todos los premios posibles, pero sin tantos galardones.
Dos años después demuestra todo su talento al meterse en un género hasta ahí desconocido, la sátira, con Dr. Strangelove. Para muchos, la mejor película sobre la guerra fría de la historia del cine. Nominada a Mejor película y ganadora en los Bafta.
Un año más tarde, dirige uno de sus más grandes clásicos: 2001, Odisea en el espacio. Para muchos, la película de ciencia-ficción por excelencia de la historia del cine…


Año 1971, un antes y después en la vida de Kubrick. Tres palabras: La naranja mecánica. Una de las películas más emblemáticas del cine…


En 1975 filma Barry Lyndon, un drama de época de más de 3 hs de duración. Una película multipremiada en todo el mundo.
Tardó 5 años para filmar su próxima película: El Resplandor, otro de los grandes clasicos del cine.


Y otros 7 años más para la que le siguió: una de las mejores películas antimilitares del cine: Nacido para matar (Full Metal Jacket). Sobre un grupo de reclutas que son entrenados para la Guerra.
Su último film fue 12 años después y ni siquiera pudo terminar de rodarlo. Ojos bien cerrados, el nombre, parecía indicar el final de uno de los más grandes directores de todos los tiempos.
Días después de acabar de montar la película, a los 70 años, Stanley Kubrick moría en la cama de su residencia de Hertfordshire, al sureste de Inglaterra, de un ataque al corazón. Su muerte congregó gran interés por parte de la prensa mundial debido a la enorme fama y reputación tanto profesional como el mito personal que ganó durante sus años de vida.

SINOPSIS

Un retrato sensible de la vida de un soldado durante la guerra de Vietnam. Un pragmático marine de Estados Unidos observa los efectos deshumanizantes que la guerra de Vietnam ha creado sobre sus reclutas. La primera mitad de la película se centra en la formación de un escuadrón de marines en Parish Island, centro habitual de entrenamiento de la marina norteamericana. Allí se encuentra el duro y castigador sargento mayor de artillería Hartmann (R. Lee Ermey), quien aplica sus estrictos métodos y sus implacables prácticas a los novatos para convertirlos en soldados fuertes y suficientemente preparados para combatir. La segunda parte muestra uno de esos reclutas, James T. Davis, apodado ‘Bufón’ (Matthew Modine), quien se ha convertido en cabo y ahora es corresponsal de guerra para el periódico militar ‘Barras y Estrellas‘, durante la batalla culminante de la ofensiva Tet de 1968 en Hue, Vietnam.

viernes, 13 de marzo de 2015

2001: UNA ODISEA DEL ESPACIO - 2001: A SPACE ODYSSEY

PROGRAMA 91 (20-02-2015)

EDITORIAL

Perderán su vida en un metro cuadrado de tierra invisible. Arderán para siempre en el recuerdo aquellas despedidas tímidas, cargadas de preguntas que aún huelen a cenizas. Vagarán sin rumbo esos intentos fallidos por conquistar lo desconocido. Una y otra vez se marcharán escapándole a hechizos desafortunados, a brujos del tiempo que hace rato perdieron su magia, engañados por sus propias virtudes. Caerán, encerrados en sus discursos, en los laberintos de las paredes de luces. Derramarán sus rojos las mentiras y teñirán los velos que nadie quiso colocar allí nunca. Enceguecerán de ira por fijar la vista, durante años, en el dios verdugo de la justicia. Hastiados de buscar sueños en la oscuridad, se olvidaran de aquellos soles que dan vida una vez, todo el tiempo. Dejaran relegadas sus risas hasta el momento de ver enterradas todas sus esperanzas. 


Partirán sus corazones en mil pedazos y los repartirán, intentando olvidar el sabor de la tierra húmeda. Resurgirán de la desdicha por unos pares de ojos sencillos. Dejarán la razón en una carcajada azul profundo y formaran un ejército de duendes para combatir el entierro de “lo rompido”. Celebrarán el techo intocable y lo intocable de sus miedos morirá en aquellas ceremonias. Surgirán las vueltas inagotables de notas regaladas por la madera y bailaran los gnomos en el barro que les regalaron. Correrá el agua renovada y las vidas serán metáfora de aquel recurso inagotable. Detallarán, con sus pinceladas, lo amable del siniestro amor. Reprimirán, con las mejores de las intenciones, el curso eléctrico de sus cerebros y marcharan en pos del nuevo caos. Cambiarán el curso de los ríos, las formas de las montañas, el color de los cielos y hasta le pondrán cortinas. Se mezclara todo aquello ignorando no ser lo protagónico de este asunto sino una simple sirena de la odisea del espacio…

Alan Beneitez.-

Canción elegida para la editorial



IMPRESIONES SOBRE 2001, UNA ODISEA DEL ESPACIO


El ser humano es violento por naturaleza. Pero a diferencia del animal, es racional. Por lo que la violencia, generalmente, está premeditada.  Imaginemos la soledad de un bosque, lleno de verde, árboles con una magnitud gigante rodeados de diversos pájaros de hermosos colores.
De repente, el sonido del silencio desaparece. El ruido de máquinas perfora las tripas del bosque como si fuera una navaja en un cuerpo humano. Ahora es el bosque, luego, será La Tierra. Cuando ya no quede nada por destruir, empezaremos a recorrer el espacio. Y si ahí llega a haber vida extraterrestre, el hombre intentará demostrar quien tiene el poder…
El maestro Stanley Kubrick alguna vez dijo: Si el hombre simplemente se sentara y pensara en su fin inmediato y en su horrible insignificancia y soledad en el cosmos, seguramente se volvería loco, o sucumbiría a un entumecido o soporífero sentido de inutilidad. Porque, podría preguntarse: ¿por qué debería molestarme en escribir una gran sinfonía o luchar para ganarme la vida, o incluso amar a otro, cuando no soy más que un microbio momentáneo en una mota de polvo dando vueltas por la inmensidad inimaginable del espacio?
Y del espacio se ocupó en el film 2001: Odisea del espacio. Y también del hombre y su evolución. Kubrick nos lleva por un hermoso viaje en el tiempo en una elipsis de alrededor de 4 millones de años, quizás, la más larga en la historia del cine…


El film comienza con un fondo negro y una tensa música. Son casi tres minutos y ya notamos que estamos ante algo distinto. De repente, el Sol y la Luna se empiezan a distanciar al ritmo de Así habló Zarathustra, esa hermosa melodía compuesta por Richard Strauss, inspirada en la obra homónima de Friedrich Nietzche. Mientras van a apareciendo los créditos…
Después llegarán las imágenes de ese desierto africano (increíblemente diseñado en un estudio…), y más tarde, los primeros homínidos… Asistiremos a unas imágenes fantásticas, casi del siglo XXI, pero el film es de 1968. Los primates pelearán por territorio, y también por un poco de agua. Veremos algunos tapires y algún que otro leopardo intentando obtener su alimento…
De repente, en el medio del desierto, un monolito, una enigmática figura de estructura negra, rompe con toda esa armonía. Los primates se asustarán, pero también algunos se animarán a acercarse y hasta tocarlo. Este emite unas ondas de sonido extrañas. Luego de la aparición, empiezan a cambiar un par de cosas. Uno de los primates descubre, jugando con un hueso de tapir, que puede golpear y romper. Es el descubrimiento de una herramienta, pero también de la muerte, ya que termina siendo utilizada para matar al líder de la otra manada… Se ha cometido el primer crimen de la historia…


Automáticamente nos vamos al 2001, una nave espacial en órbita, mientras de fondo suena El Danubio Azul, compuesto por Johann Strauss (hijo). Veremos la nave por dentro y sus tripulantes. Aparecerá una chica caminando lentamente, como si estuviera danzando un vals. Escucharemos, luego de más de veinte minutos, la primera línea de diálogo. Los sillones y mesas distribuidas nos recordarán inmediatamente a las casas de La Naranja Mecánica, otro film del director. A lo largo del metraje, en diferentes misiones espaciales, sabremos de la aparición de otros monolitos, tanto en la Luna, como en Júpiter. Kubrick nos mostrará la pelea del hombre contra la máquina. Nos llevará en un viaje PinkFloydeano, por decir de alguna manera, a la transformación de Dave Bowman, uno de los tripulantes, a una fulminante vejez y hasta su propia muerte.


Este humilde orador no tiene la capacidad de hacer una especie de crítica de alguien tan importante como Kubrick. No creo tener la capacidad de analizar ciertos aspectos de uno de los mejores directores de la historia. Si podemos decir que el film, un año antes de alunizaje del hombre en la Luna, cambió el modo de hacer ficción en el cine. Los decorados perfectos, la excelsa fotografía de Geoffrey Unsworth, los típicos planos simétricos del director y la música elegida son representativos de la casa. El film, recordemos, está basado en una novela corta de Arthur C. Clarke, llamada El vigilante (un relato breve de tan sólo 11 páginas) y el mismo escritor es co-guionista del film.
Creo, en definitiva, que lo importante es subirse a esa nave y viajar por el tiempo, ir recordando cada paso de la humanidad y cada decisión tomada por el hombre, esos que más temprano que tarde, serán Dementes en el espacio…

Marcelo De Nicola.-

Canción post impresiones


y va el Capitán Beto, por el espacio:


Por millones de años la humanidad vivio como animales 
hasta que algo sucedio y libero el poder 
de nuestra imaginacion : 
Aprendimos a hablar



UNIVERSO KUBRICK


Nacido en el Bronx de Nueva York en el año 1928, empezó de niño con tres aficiones que tenía como hobbie: el jazz, el ajedrez y algo que lo marcó para siempre, la fotografía.
Empezó como fotógrafo para la revista Look. Su primer corto fue Day of the Fight, en el año 1951, duró 13 minutos y fue sobre la base de un trabajo fotográfico, hecho por él mismo para Look, acerca del boxeador Walter Cartier.
Después siguió con dos documentales Flyng Padre y The Seafarers. Luego en 1953 filmó su primer largo Miedo y deseo. El film trata de un pelotón de soldados que lucha en una tierra sin nombre, y se exhibió en circuitos de salas de arte.
En 1955 filma Killer´s Kiss, sobre un boxeador que se enamora de la mujer de un mafioso. Kubrick hizo de operador, montador, ayudante de montaje, técnico de efectos especiales, además de director, y el trabajo de Kubrick con la fotografía en blanco y negro llamó la atención de James B. Harris, un productor de la NBC.
En sociedad con Harris sale su primer gran éxito, Atraco perfecto (1956), con grandes estrellas de la época. Nominada al Bafta como mejor película.
Y los clásicos no pararon.  En 1957 llega Senderos de gloria, film antibelicista sobre la 1GM con Kirk Douglas. Nominada al Bafta como mejor película.
En 1960 llega Espartacus, la historia de Espartaco, el esclavo que llegó a liderar su propio ejército en el sur de Italia. Ganadora de 4 Oscars, Globo de Oro a Mejor Película, y varias nominaciones más.
En 1962 dirige Lolita, sobre la homónima novela de Vladimir Nabokov. Otra vez nominado a todos los premios posibles, pero sin tantos galardones.
Dos años después demuestra todo su talento al meterse en un género hasta ahí desconocido, la sátira, con Dr. Strangelove. Para muchos, la mejor película sobre la guerra fría de la historia del cine. Nominada a Mejor película y ganadora en los Bafta.
Un año más tarde, dirige uno de sus más grandes clásicos: 2001, Odisea en el espacio. Para muchos, la película de ciencia-ficción por excelencia de la historia del cine…
Año 1971, un antes y después en la vida de Kubrick. Tres palabras: La naranja mecánica. Una de las películas más emblemáticas del cine…
En 1975 filma Barry Lyndon, un drama de época de más de 3 hs de duración. Una película multipremiada en todo el mundo.
Tardó 5 años para filmar su próxima película: El Resplandor, uno de los grandes clásicos de la historia, con un Jack Nicholson inolvidable. Y otros 7 años más para la que le siguió: una de las mejores películas antimilitares del cine: Nacido para matar (Full Metal Jacket). Sobre un grupo de reclutas que son entrenados para la Guerra.
Su último film fue 12 años después y ni siquiera pudo terminar de rodarlo. Ojos bien cerrados, el nombre, parecía indicar el final de uno de los más grandes directores de todos los tiempos.
Días después de acabar de montar la película, a los 70 años, Stanley Kubrick moría en la cama de su residencia de Hertfordshire, al sureste de Inglaterra, de un ataque al corazón. Su muerte congregó gran interés por parte de la prensa mundial debido a la enorme fama y reputación tanto profesional como el mito personal que ganó durante sus años de vida.

Coincide, un poco con la noticia, que lo único que progresa con el paso del tiempo, es la tecnología el hombre no, siempre es el mismo - Luca Prodan


Basta, de hablar, 
acuso que el lenguaje humano desde 
siempre es inútil 
y está todo mal.


Soy un perdido eléctrico, 
el universo eléctrico, 
un multitudinario 
perdido y sin identidad.


Movete
si ya estas en el cielo
si tu queres estar así
nadie te lo puede impedir


FICHA TÉCNICA

Título original: 2001: A Space Odyssey
Año: 1968
Duración: 139 min.
País: Reino Unido
Director: Stanley Kubrick
Guión: Stanley Kubrick & Arthur C. Clarke (Novela corta: Arthur C. Clarke)
Música: Richard Strauss, Johann Strauss
Fotografía: Geoffrey Unsworth
Reparto: Keir Dullea, Gary Lockwood, William Sylvester, Daniel Richter, Leonard Rossiter, Margaret Tyzack, Robert Beatty, Sean Sullivan, Frank Miller, Penny Brahms, Alan Gilfford, Vivian Kubrick

SINOPSIS


La película de ciencia-ficción por excelencia de la historia del cine narra los diversos periodos de la historia de la humanidad, no sólo del pasado, sino también del futuro. Hace millones de años, antes de la aparición del "homo sapiens", unos primates descubren un monolito que los conduce a un estadio de inteligencia superior. Millones de años después, otro monolito, enterrado en una luna, despierta el interés de los científicos. Por último, durante una misión de la NASA, HAL 9000, una máquina dotada de inteligencia artificial, se encarga de controlar todos los sistemas de una nave espacial tripulada.

TRAILER


martes, 28 de octubre de 2014

EL RESPLANDOR - THE SHINING



EDITORIAL

No sé si el hombre es social por naturaleza, sé que muchos tiemblan ante la soledad. Sé que el aislamiento, el encierro, quiebra hasta los espíritus más fuertes. Pero para esto debe haber una predisposición.
Hoy veremos a un hombre enloquecer, pero no de forma súbita. Toda su vida, toda una correlación de circunstancias lo empuja hasta ese momento de aceptación de una decisión que ya había sido tomada.
¿Por qué ser profesor? ¿Por qué casarse? ¿Cómo determinar con que mujer hacerlo? ¿Tener un hijo? ¿Por qué escribir? Y por último como culminación de una serie infinita de preguntas: ¿Qué escribir? ¿Tengo algo para decir?
Y si en ese mismo momento determinado, en esa justa pregunta, me doy cuenta de que la sociedad, empezando desde mi familia, me empuja a hacer todas esas cosas y además determina los gustos y los criterios por los cuales debo elegir? Entonces tengo algún contenido? mi respuesta sería no, al menos no propios, no auto determinados.


 "Todo trabajo y nada de ocio hace de mi un tipo aburrido"
Qué pregunta debe hacerse alguien que quiera saber si tiene dentro suyo algún contenido, alguna elección, la que sea, a través de los sentidos o el intelecto o, por qué no, la fe? Esa pregunta sería: ¿ Qué me gusta? ¿Eso que me gusta me causa verdadero placer?
Elecciones, elecciones, todo pasa por elegir. Ahí es donde puede que se manifieste la naturaleza humana, en su libertad aunque muchos digan que no existe. ¿Es el hombre un ser social por naturaleza? no lo sé, lo repito, por ahí no pasa la película. Si su elección es ser social entonces diría que sí, porque está en la naturaleza del hombre elegir.
La única posibilidad que queda es derribar barreras, desterrar a los carceleros y terminar con mis represores. Por ahí pasa la película. Jack termina de aceptar una vieja decisión en su vida, la única diría. También su obra maestra, algo que puede comunicarle a los demás... SU RESPLANDOR.

Christian Soria

Canción elegida para la editorial



Impresiones para “El Resplandor”


Me enfrento de cara a mi abismo. Hurgo entre mis dudas. Comparto mi mesa con mis miedos y bebo de su vino de lejanías y ausencias. Bajo a mis infiernos, aquellos solitarios y fríos infiernos, a aquellas tierras sin tu nombre, buscando, quizás, una mirada que me devuelva alguna imagen auténtica. He recorrido mis calles a plena luz del día, y en un descuido descubrí brillar en las sombras ciertas verdades. Cuando me faltaste, confirme cierto tu nombre. En tu ausencia, advertí lo doloroso que pueden ser un par de ojos negros. Quizás en la muerte para siempre seremos, cuando el polvo sea polvo, esa indescifrable raíz, de la cual para siempre crecerá, ecuánime o atroz, nuestro solitario cielo o infierno, nos advirtió Borges alguna vez. 


Camino, entonces, aquella oscuridad buscando lo ecuánime o lo atroz, aprendiendo de cada herida, hermanándome de alguna manera con todos mis fantasmas. Después de todo, crear tal vez sea también, morir un poco. El blanco de mi hoja, muere en el negro de estas palabras que escribo y en ellas, también se va algo mío. Dijo Nieztsche: “quien con monstruos lucha cuide de no convertirse a su vez en monstruo. Cuando miras largo tiempo a un abismo, el abismo también mira dentro tuyo”. Como no pensar aquí en Jack, aquel escritor sumergido en su acto creativo, aquel tipo transitando su abismo y sus miserias. En Jack veremos la sublimación del ser ante la obra. Veremos aquel terreno pantanoso y hostil que es de donde sale ese montón de espejitos de colores que es el arte. El Resplandor servirá como una gran metáfora de aquel viaje interno que exige cada material a su autor. El mundo de Jack olerá a sangre, a niñez solitaria, a ausencias y también a castración. Estructuralmente, el film comienza con el sinuoso recorrido en auto de nuestro protagonista por unas rutas montañosas. El paisaje se ira volviendo cada vez más árido y hostil en su recorrido. Así es como decide el genial Stanley Kubrick presentarnos a Jack. Lo hará desde el lugar de un personaje iniciando un viaje que comienza entre tupidos bosques verdes para terminar en el peor de los inviernos. Y lo que en un comienzo fueron solo curvas que doblaban el camino, terminara siendo el desesperado y caótico recorrido dentro de un laberinto imposible. El film trabajara aquel infierno con una fotografía muy precisa, cada plano y cada puesta, acompañara de manera extraordinaria la transición recorrida por el protagonista. La idea de viaje estará acentuada también desde cámara. Veremos gran cantidad de seguimientos en plano secuencia de personajes con el uso de Steadycam, herramienta que aportara fluidez al movimiento de cámara facilitando la realización del recorrido sin necesidad de cortes. 


Luis Alberto escribió en 1980, año en que se estrena El Resplandor, lo siguiente: Es inútil que pretendas brillar con tu historia personal. Un guerrero no detiene jamás su marcha. Quizás podamos entender a Jack como la imagen visible de aquella bella metáfora. Intentemos por un momento escapar a esa idea occidental de muerte y veamos en su oscuridad aprendida la cálida caricia de un poema concluido, la nota final de cualquier sinfonía. Tal vez entonces, cuando llegue el momento, podamos ver sus ojos con ojos más tranquilos, lejos del miedo y el espanto que supone lo finito. Entonces, quizás, en ese instante, podamos extenderle nuestras manos y darle gracias.

Lucas Itze.-

Canción post análisis


The Cure, algo que sonó en los ochenta


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FICHA TÉCNICA

Título original: The Shining
Año: 1980
Duración: 146 min.
País: Estados Unidos
Director: Stanley Kubrick
Guión: Stanley Kubrick & Diane Johnson (Novela: Stephen King)
Música: Rachel Elkind & Wendy Carlos
Fotografía: John Alcott
Reparto: Jack Nicholson, Shelley Duvall, Danny Lloyd, Scatman Crothers, Barry Nelson, Philip Stone, Joe Turkel, Lia Beldam, Billie Gibson, Barry Dennen, David Baxt, Manning Redwood, Lisa Burns, Louise Burns, Alison Coleridge, Norman Gay

Sinopsis


Jack Torrance se traslada con su mujer y su hijo de siete años al impresionante hotel Overlook, en Colorado, para encargarse del mantenimiento de las instalaciones durante la temporada invernal, época en la que permanece cerrado y aislado por la nieve. Su objetivo es encontrar paz y sosiego para escribir una novela. Sin embargo, poco después de su llegada al hotel, al mismo tiempo que Jack empieza a padecer inquietantes trastornos de personalidad, se suceden extraños y espeluznantes fenómenos paranormales.

TRAILER