Mostrando entradas con la etiqueta Owen Wilson. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Owen Wilson. Mostrar todas las entradas

martes, 9 de octubre de 2018

VIDA ACUATICA - THE LIFE AQUATIC WITH STEVE ZISSOU



EDITORIAL

Sol fuerte sobre los ojos
pastos húmedos
pastos amarillos
arena gruesa, nítida
el suelo rocoso, cerca de las aguas
cielo azul y amable
pulmones abiertos
frases cortas
nicho de oro que se abre en un templo oscuro

La oscuridad no guarda el buen amor.
Noches tristes
Noches frías y sin consuelo
lirios letales de las noches
(que cambian el pulso del dolor)
pedazos de hielo
piel herida,
abierta en la parte inesperada del alma

Un pez resbaloso
números rotos
(donde se desliza una estrella)
Números que cuadriculan el tiempo,
lo fijan
reinan en el silencio
línea diabólica del prójimo


René Menard en sus “Reflexiones sobre la vocación poética” nos dice: La vocación de la Poesía es ofrecer estados fugaces, pensamientos difíciles, perspectivas sin descanso para los ojos. Una de las más graves faltas para con la Poesía sería creer que en su vocación entra el rechazo de los límites estrechos de la condición humana. Pero ella permite a veces alcanzarlos, dilatación considerable para la mayor parte de nosotros y que, a decir verdad, no soportamos por mucho tiempo. La poesía arroja tanta oscuridad sobre la muerte como claridad sobre la vida. La verdadera poesía no consuela de nada. La Poesía es un bien capaz de todos los otros bienes. La poesía desconocida se respira como el perfume de las islas sobre el mar.

Marina Rossetto.-

Canción elegida para la editorial


IMPRESIONES SOBRE VIDA ACUÁTICA


El hombre siempre se sintió el dueño del planeta y con él se llevó ecosistemas y miles de especies. Todo por culpa de la ambición y el poder. Algo tan grande que ya no alcanza con destruir la naturaleza sino terminar con la vida de cada uno de nosotros. Y entonces llega la revancha en forma de terremotos, tsunamis, olas de frio y golpes de calor. Pero nunca vamos a aprender. Y mientras tanto seguimos destrozando todo como si buscáramos venganza. La misma que busca Steve Zissou, el protagonista que interpreta magistralmente un gran amigo de esta casa como lo es Bill Murray, en el film Vida Acuática de Wes Anderson. Como con toda la filmografía del director, habrá que estar atento a cada detalle ya desde el comienzo, cuando aparece el primer personaje en pantalla. Hablando en un perfecto italiano, no es otro que Antonio Monda, un crítico de cine y también documentalista, quien en un festival en el país presenta el último documental de nuestra estrella. En el mismo muere su gran compañero de ruta, momento que no pudo ser grabado, por lo que muchos acusan al oceanógrafo de farsante. En una conferencia de prensa, anuncia su nuevo trabajo para ir en busca del tiburón jaguar, no para investigarlo, sino meramente por venganza. El guion firmado por Anderson y su coequiper Noah Baumbach será lineal. Veremos, como dijimos anteriormente, un film marca Anderson por donde se lo mire. Tendremos la presentación de los personajes, para ir familiarizándonos un poco con cada uno. Las escenas tendrán una simetría perfecta propia de un Kubrick en cada plano central. El humor negro aparecerá en los momentos menos pensados. La cámara será manejada con maestría, ya sea mediante unos travellings infinitos como en los planos fijos. Sin dudas, una de las escenas más logradas del film es la presentación del Belafonte, la embarcación donde transcurre casi toda la historia. La cámara irá pasando de habitación en habitación, de la proa hasta la popa, con unos encuadres a medida mientras la voz en off va relatando lo que vemos. No hay una imagen de más. 


Todo está encuadrado de forma brillante. También la música con aroma a bossanova hace su parte. Porque cuando decimos que el director piensa en todo, no exageramos. Estamos ante una de las mejores bandas musicales que recordemos. Pelé dos Santos (nada menos que apodo y apellido del astro brasilero del fútbol...), será uno de los tripulantes y lo veremos siempre guitarra en mano. No es otro que el cantautor Seu Jorge, quien a lo largo del film va reversionando diferentes canciones de David Bowie. La música, además contará con temas The Zombies y Sigur Ros. Toda la banda sonora será orquestada por Mark Mothersbaugh, el líder de Devo, alguien con quien ha trabajado varias veces. A eso le sumamos que Pawel Mdowczak, interpretando a Renzo Pietro, solía llevar un micrófono durante el film, ya que era nada menos que el mezclador de sonido y así capturaba el audio real en cada toma. Por otra parte, la fotografía de Robert D. Yeoman también será exquisita. Una paleta de colores primarios convergerá con los colores pastel que forman el decorado del barco. Además de la simetría, también tiene de Kubrick el vestuario, diseñado por Milena Canonero, quien trabajó con el cineasta inglés en La naranja mecánica, Barry Lyndon y El Resplandor. Y como era de esperarse, tampoco faltarán los homenajes. La película completa está dedicada a Jacques-Yves Cousteau, uno de los grandes exploradores que nos dejó hace poco más de 20 años y donde los gorros rojos son sin dudas su mayor homenaje. 


Habrá reminiscencias a 20.000 leguas de viaje submarino y a Yellow Submarine. Y hasta habrá otro pequeño nombre rondando por ahí, nada menos que Henry Selick, el director de El extraño mundo de Jack y Coraline, entre otras, quien ofició de técnico de efectos visuales en las tomas con stop-motion, como por ejemplo la del tiburón jaguar, para bendición de su amigo Wes. Por último, y no menos importante, los personajes. Todos sacados del ideario del director. Un cúmulo de figuras que cumple su papel con altura. Bill Murray llevará toda la carga y le sacará lustre a un personaje tan sincero como nefasto a la vez. Ned, interpretado por Owen Wilson, será el hijo perdido por el que la historia dará el giro más importante, mostrando otro clásico del director, los problemas familiares ocultos. También emergerán los personajes femeninos fuertes y de carácter arrollador, como los de Eleanor (Angelica Houston) y Jane (Cate Blanchett), la periodista embarazada que más confrontará con Steve. Serán ellos, con todos sus pros y sus contras, quienes intenten mantener en alto el espíritu de Esteban. Será Steve quien al final de todo, se dará cuenta que ya no le queda mucho más por luchar, que esa venganza que fue a buscar le iba a dar otro cachetazo y que la muerte siempre está al acecho. Lo veremos con los ojos llorosos como nunca antes pero también caminando con la frente en alto, el niño que lleva en sus hombros significará la infancia y se irá tranquilamente, quizás reconociendo de una vez, que la naturaleza será por siempre la puta reina.
                   
Marcelo De Nicola.-

Canción post impresiones


Una de las reversiones de Seu Jorge


UNIVERSO ANDERSON


Nacido en Houston el 1 de mayo de 1969, creció allí y desde chico estaba interesado en el mundo del cine. Frecuentemente utilizaba una cámara de súper 8 donde grababa pequeñas obras de teatro en la escuela. Luego empezó a estudiar filosofía en la Universidad de Austin, Texas, donde conocería a alguien con quien compartiría el mundo del cine: Owen Wilson. Ambos escribieron el guion del primer largo de Anderson, titulado Bottle Rocket, basado en un corto de ellos mismos de 1994. El largo fue presentado en 1996 y trata la historia de dos compañeros de un manicomio, al cual ingresaron voluntariamente, y que una vez afuera intentarán cometer más delitos para llamar la atención de un jefe mafioso. Ganaron en el Festival de Los Angeles el premio Nueva Generación. En 1998 vuelven a escribir juntos Academia Rushmore, donde empieza a ser alabado por la crítica. Cuenta la historia de un estudiante de la prestigiosa academia que está enamorado de una joven profesora, aunque su rival es nada menos que un padre de un compañero que intenta conquistarla. El film fue nominado en Inglaterra como mejor película independiente mientras que Bill Murray tuvo nominaciones en diferentes festivales como mejor actor de reparto. Su despegue definitivo llegó en 2001 nuevamente en dupla con Wilson cuando dirige Los excéntricos Tenenbaums, una familia conformada por un matrimonio, dos hijos y una hija. Los tres son jóvenes talentos en lo suyo pero luego de la separación de los padres empiezan a descubrir secretos, traiciones y fracasos donde el patriarca es el principal responsable. Nominada al Oscar y a los Bafta como mejor guion, también Gene Hackman se llevó algunas por su labor. 


Luego de Vida Acuática llegó el corto Hotel California, con Natalie Portman, como pre anuncio de su siguiente película: Viaje a Darjeeling. La historia de tres hermanos que luego de años sin hablarse, se encuentran tras la muerte de su padre y deciden un viaje en tren por la India, recorriendo el país de un extremo a otro. Ahí volverán las viejas rencillas y serán expulsados del tren por lo que tendrán que sobrevivir como puedan en el medio de la India. En 2009 junto a Noah Baumbach adaptan la novela de Roald Dahl Fantastic Mr. Fox, donde por primera vez incursiona en el mundo animado. El film, con las voces de Bill Murray, Meryl Streep, George Clooney y Jason Schwartzman, entre otros, es un éxito. Cuenta la historia de un zorro padre de familia que por las noches roba gallinas y otras aves de granjas vecinas y los granjeros se dan cuenta y quieren cazarlo. Nominado a mejor film animado en casi todos los festivales. 


Con Roman Coppola escriben Moonrise Kingdom, que ve la luz en 2012 con otro reparto de estrellas: Bruce Willis, Edward Norton, Bill Murray, Frances Mc Dormand, Jason Schwartzman, Harvey Keitel, etc. Sigue la historia de dos chicos que se envían correspondencia sin conocerse y tienen mucho en común. Pactan una cita y deciden irse juntos. La policía, los padres y el jefe de Boy Scouts donde participaba el chico se lanzan a la búsqueda, mientras empiezan a florecer viejos amores. Nominada a mejor guion, mejor película y para diferentes asociaciones de Críticos una de los mejores diez films del año. Aprovechando el estreno del film, Wes Anderson encargó a Christian De Vita la realización de un cortometraje de animación que fue distribuido exclusivamente online y que cuenta algunas de las historias de los libros de su protagonista. Luego se dedicó a hacer un par de cortometrajes, como Castello Cavalcanti, sobre un piloto de Fórmula 1 de la década del ´50 y Prada: Candy, en homenaje al perfume e inspirada en el film Jules y Jim de Truffaut. En 2014 llega su gran éxito: El gran hotel Budapest. Ambientado en los años ´30, vemos a Gustave H. (Ralph Fiennes) un famoso conserje de un hotel europeo y la historia sobre un robo de un cuadro renacentista y la pelea por la fortuna del mismo. Además, se muestran los entretelones previos a la Segunda Guerra Mundial. La cantidad de estrellas que aparecen aunque sea unos minutos, deja al descubierto la capacidad que tiene el director de convencer a sus actores. Algunos de ellos eran: Ralph Fiennes,  Saoirse Ronan, Edward Norton, Jeff Goldblum, Jude Law, Willem Dafoe, F. Murray Abraham, Adrien Brody, Tilda Swinton, Harvey Keitel, Mathieu Amalric, Jason Schwartzman, Tom Wilkinson, Bill Murray, Léa Seydoux y Owen Wilson. 10 nominaciones a los Oscar de los que se llevó 4 (todos técnicos), el Globo de Oro a la mejor comedia, además de nominaciones y premios en todo el mundo. Críticas positivas en casi todo el mundo. 


En 2016 hace un corto con Adrien Brody para firma H&M titulado Come Together y este año llegó su último envío: Isla de Perros. Nuevamente una película animada en stop-motion, trata sobre el exilio de todos los perros de Megasaki City a una isla. Allí se dirigirá un niño de doce años para volver a encontrarse con su mascota. Acaba de ganar el premio a mejor director en el Festival de Berlin, y es candidato a los premios de animación de la próxima temporada.

FICHA TÉCNICA

Título original: The Life Aquatic with Steve Zissou
Año: 2004
Duración: 118 min.
País: Estados Unidos
Dirección: Wes Anderson
Guion: Wes Anderson, Noah Baumbach
Música: Mark Mothersbaugh
Fotografía: Robert D. Yeoman
Reparto: Bill Murray, Owen Wilson, Cate Blanchett, Anjelica Huston, Willem Dafoe, Jeff Goldblum, Michael Gambon, Noah Taylor, Bud Cort, Seu Jorge, Robyn Cohen, Waris Ahluwalia, Seymour Cassel,  Noah Baumbach, Hal Yamanouchi.

SINOPSIS

Tras preparar un plan para vengar la muerte de su colega a manos de un mítico tiburón blanco, el oceanógrafo Steve Zissou (Bill Murray) recluta a una tripulación que incluye a su esposa (Anjelica Huston), a una periodista (Cate Blanchett) y a un joven que podría ser su hijo (Owen Wilson). (FILMAFFINITY)

viernes, 13 de mayo de 2016

MEDIANOCHE EN PARIS - MIDNIGHT IN PARIS


EDITORIAL

El verde musgo recién mojado encierra cada adoquín para que no pueda escapar de esa oscura calle llena de nostalgias del pasado. Una vieja rocola esparce unos tangos salidos desde algún ventanal olvidado. Algunos pasos y un auto cada tanto, le ponen un poco de vida a ese panorama sombrío que amenaza con suicidarse ante cada golpe de las olas contra el muelle. Observo con simpatía un último farol que resiste estoicamente los embates del tiempo. El silencio se rompe por un grito de gol que llega desde un barsucho de mala muerte, mientras la última colilla del cigarrillo da de bruces contra el pavimento. Alrededor de cuatro personas salen del bar, haciendo gestos ampulosos con ambas manos, y vociferando sonidos guturales, con palabras imposibles. El bar, mientras tanto, apaga la luz y deja descansar sus vasos de Martinis mal preparados.
Avanzo en línea recta por una cuadra llena de caserones viejos y habitaciones vacías, se sienten algunos aullidos de un gato enamorado que vaga por lo techos de chapa. Llegando a la esquina del bar, veo unos garabatos con tiza y números pero no llego a divisar de qué se trata. Un auto que pasa me sirve de linterna y con su luz ilumina fugazmente las viejas baldosas grises, descubro que es una rayuela que finaliza con una flecha en la puerta del bar, como invitándome un copetín al paso.


A pesar de que no hay luces adentro, se escuchan voces y alguna que otra canción que suena de fondo, pero no se ve ninguna sombra. Trato de mirar lentamente a través de las cortinas un poco amarillentas, pero sigo sin descubrir nada. El picaporte medio hacia abajo, me da el empujón necesario para entrar. Una vez adentro, noto que estoy casi atrapado entre dos puertas, como si fuera el antebaño de las viejas casas de pueblo. En el medio del juego, decido seguir adelante. Al abrir la puerta siento que entro en un portal mágico. Varias caras conocidas charlan, beben y debaten en las distintas mesas del salón. Una barra con altas banquetas aparecen ancladas al piso, mientras mesas y sillas forman parte del decorado. El salón se divide en dos, con rocolas y escenarios a ambos lados, como para que nadie se sienta sólo. Todavía no entiendo que hago allí dentro cuando siento una voz con un tono medio francés, al darme vuelta, es el mismísimo Julio Cortázar que me da la bienvenida y me invita a tomar una copa.
Todavía en estado de shock, mis pupilas parecen agrandarse con cada paso que doy. Me acerco vergonzosamente a la barra, y veo a Fontanarrosa y el Negro Olmedo hablando de su Rosario natal, mientras un tal Che Guevara les convida un habano cubano. Un poco más allá, apoyado en una mesa con un bolígrafo en mano, un excitado Galeano le muestra sus latinas venas abiertas a un parco Borges, que parece no estar de acuerdo en absoluto con el debate planteado. Sigo caminando y me voy acercando lentamente a uno de los dos salones, no sé si encarar para la izquierda o para la derecha, y elijo la primera opción porque una cabellera rubia me llama la atención. 


Trato de pasar desapercibido y noto que quien está con esa misteriosa mujer no es otro que Rodolfo Walsh, quien parece estar mostrándole algunos escritos a esa dama de rasgos tan puros. Mi sorpresa es mayor cuando distingo que es ni más ni menos que Evita, quien charla amenamente con el periodista, mientras pienso en voz baja: si la viera el General… De repente escucho el sonido de una vieja guitarra criolla que me transporta a épocas lejanas, y camino casi levitando entre la gente. Veo en una ronda una especie de zapada en donde Tanguito lleva la voz cantante, acompañado por la poesía de Spinetta, y las locuras de Pappo, mientras recuerdan las gloriosa década del sesenta. Un poco más allá, ginebra en mano, un libidinoso Luca Prodan aparece como siempre lo imaginé, tratando de entablar una relación de cualquier tipo con Alejandra Pizarnik. Así, mientras la noche se hace más noche, van pasando Gardeles y Gaticas, Sábatos y Favios, hombres y mujeres, como en un lisérgico viaje de placer. De repente, tras el escenario se empiezan a escuchar los primeros compases de un bandoneón, que parece salido del futuro. Tras unos minutos de estupenda sonoridad musical, un telón deja al descubierto a Astor Piazzolla, que con un gesto invita a pasar a un histriónico Tato Bores, quien agradece por una nueva velada y entona el siguiente párrafo: gracias una vez más por esta visita mágica al bar de los que no callan cuando los demás duermen, recuerden siempre el pasado pero vivan el presente ansiando descubrir el futuro, que lo escribimos con nuestras propias palabras, salgan a caminar y a encontrarse con ustedes mismos, porque como dice nuestro amigo Julio, recordando sus bohemias noches europeas, que no hay nada más hermoso que caminar bajo la lluvia, aunque esta no sea, la de una Medianoche en París...

Marcelo De Nicola.-

Canción elegida para la editorial



IMPRESIONES SOBRE MEDIANOCHE EN PARÍS


La inteligencia, está íntimamente relacionada con la capacidad de cada individuo de generar conexiones. El proceso creativo que opera a través del sistema bisociativo propuesto por Arthur Kloestler, profundiza sobre este tipo de conexiones y propone, a grandes rasgos, a la creatividad como conexión entre marcos de referencia, siendo el resultado de esta combinación de ideas antes no relacionadas, no la suma de las partes, sino un nuevo todo. El viaje hacia aquella conexión, hacia esa relación sobre la que el mundo se distrajo, no está más que repleto de angustias y soledades. No conectar, entonces, nos deja en un estado de vulnerabilidad que podríamos llamar inicialmente intelectual para luego extenderlo a otros planos de nuestra vida. La soledad, mis amigos, no es otra cosa que la desconexión. Sentir que las cosas están allí, entre nosotros, vivas simplemente por preconceptos, por relatos de otros, por vivencias de otros, no nos hace estar menos solos. Las muchedumbres jamás conectan, tímidamente proyectan. Reflexionaba Proust en su libro “En busca del tiempo perdido” que “Tal vez la inmovilidad de las cosas a nuestro alrededor les es impuesta por nuestra certeza de que son ellas y no otras, por la inmovilidad de nuestro pensamiento frente a ellas…” Allí entonces, la falta de creatividad, de inteligencia ante lo que nos rodea, allí, la inmovilidad del que está solo y observa. 


En esta inmovilidad del pensamiento, sufriendo el adormecimiento de la creatividad y la inteligencia, se encontraba Gil Pender, protagonista de la genial comedia de nuestro gran amigo Woody Allen, Medianoche en París. El punto de ataque elegido por Allen, encargado del libro y la dirección del relato, es precisamente en el viaje a París, lugar donde se desarrollan los arreglos previos al casamiento entre Gil e Inez. Gil se sentirá bloqueado tanto en lo artístico como en lo personal. Jamás logrará conectar ni un instante con Inez. Solo los lúcidos y sutiles pasos de comedia, propios de la aguda mirada de Allen, podrán suavizar aquella inmensa soledad. Pender, entonces optará por la inteligencia. Logrará sobrepasar aquel bloqueo creativo y conectará con el medio reviviendo aquella historia francesa repleta de héroes tales como Hemingway, Dalí, Buñuel, los Fitzgerald. Asistiremos a diálogos donde se preponderara sin ningún tipo de complejo el fanatismo ante la verosimilitud, y se remitirá al estereotipo en la composición de los personajes históricos, claramente no por una falta de conocimiento y/o de investigación, sino para favorecer el rápido reconocimiento de estos por parte del espectador. 


Notaremos en la composición del personaje de Owen Wilson, el gran trabajo de dirección para lograr aquel antihéroe tan particular que recorre por lo general la curva dramática de los relatos de Allen. El film poseerá una fotografía diseñada con una idea pictórica capaz de contarnos Francia tal vez de la manera más bella. El happy end estará lejos de arruinar el final. El film centrará sus fuerzas sobre la idea de comprensión dentro de un mundo caótico, complejo y dispar. No hace mucho tiempo, en una entrevista realizada al inmenso músico Pedro Aznar, se lo consultaba sobre sus lecturas en la niñez. Pedro entonces, puso en palabras el sentimiento de varios (función clara del poeta y muchas veces del músico también). Él dijo más o menos lo siguiente: yo leía a Cortazar desesperadamente, porque sentía que aquel tipo me entendía, me era familiar. Seguramente, esa sea la única conexión posible en este oscuro mundo repleto de soledades que llegan tarde. Allí, donde no existe el tiempo, ni las edades, y donde la maldita muerte es solo un punto final y nada más… allí, mis queridos amigos, es donde los espero.-

Lucas Itze.-

Canción post impresiones


También les dejamos la musica de Cole Porter, parte de la banda musical del film...




FICHA TÉCNICA

Título original: Midnight in Paris
Año: 2011
Duración: 96 min.
País: Estados Unidos
Director: Woody Allen
Guión: Woody Allen
Música: Varios
Fotografía: Darius Khondji
Reparto: Owen Wilson, Marion Cotillard, Rachel McAdams, Corey Stoll, Kurt Fuller, Michael Sheen, Mimi Kennedy, Kathy Bates, Léa Seydoux, Alison Pill, Tom Hiddleston, Gad Elmaleh, Adrien Brody, Vincent Menjou Cortes, Carla Bruni, Olivier Rabourdin, Yves Heck, François Rostain, Adrien de Van, Marcial Di Fonzo Bo, Nina Arianda

SINOPSIS


Un escritor norteamericano algo bohemio (Owen Wilson) llega con su prometida Inez (Rachel McAdams) y los padres de ésta a París. Mientras vaga por las calles soñando con los felices años 20, cae bajo una especie de hechizo que hace que, a medianoche, en algún lugar del barrio Latino, se vea transportado a otro universo donde va a conocer a personajes que jamás imaginaría iba a conocer...