SINOPSIS
María es una joven que se refugia en
una casa tras escapar de una secta religiosa alemana en Chile. Como si
estuviera en un sueño, la casa reacciona a los sentimientos de María y hace que
su estancia sea una pesadilla. (FILMAFFINITY)
EDITORIAL
Me escapo. Me quedo. Me escapo. Me quedo. Salir y huír… pensar en correr. Las piernas se contraen. La casa se transforma. Los cuadros se deforman. Los colores se vuelven incoloros, todo se parece a todo, todo se parece a nada. Los gritos son susurros, pero en mi se resignifican como gritos que me llevan a mis peores pesadillas. La vida es mía. ¿O es de ellos? O no es vida. Nada es lo que parece. Un mundo que ya no es tal. Este inmundo mundo mudo como reza una canción de mi adolescencia. Y el lobo… ¿El lobo dónde está? ¿Pensará en atacar durante la noche? ¿O lo hará apenas el sol asoma cuando uno está despertando? Las sábanas son mis mejores amigas, aunque no sirvan para mucho. Hay ruidos, suelen ser los mismos siempre. Se escuchan leves jadeos o gemidos, que no sé de donde vienen, aunque por momentos los siento más cercanos. En otro momento se alejan. Será real o es todo parte de mis pensamientos. La casa se mueve, tiene vida propia. Aúlla sus propias penas, canta sus propias broncas.
Me siento identificado, somos parte de lo
mismo. Hasta creo que quiere correr, pero no puede. Tampoco puede esconderse.
Veo esas goteras y entiendo todo. Son sus lágrimas que caen y se estrellan
contra el piso. Son lágrimas porque afuera hay sol. Quizás busca crear agua
para purificarse. No lo sabré. La purificación del alma dirán algunos. ¿Quiénes
son esos para decidir si somos puros o no? Malditos bastardos, bebedores de los
pecados más infames que buscar culparnos de todo mal. Ellos serán sus propios
corderos, ellos morderán los anzuelos del desengaño. Será todo culpa, quizás
también, muerte. Y porque no alegrarse alguna vez como lo hicieron ellos. Yo
estaré acá, escondido, espiando y esperando que ese final llegue. Brindando sin
piedad, mimetizado como esta infinita Casa Lobo…
Marcelo De Nicola.-
Canción elegida para la editorial
IMPRESIONES SOBRE LA CASA LOBO
El último intento de abuso y sometimiento armado por parte del Estado y las fuerzas armadas, con una clara complicidad de la iglesia y grupos económicos formados por civiles, operada de manera sistemática, cruel y lastimosamente infalible, se produjo en la última dictadura militar, donde durante el sangriento proceso guiado por las tres juntas se produjeron las peores vejaciones jamás imaginadas por una mente en sus cabales. Por aquellos años el infierno visitó la tierra y las bestias vistieron el disfraz de humano para celebrar su desaforado banquete. Y vaya que lo hicieron: 30.000 desaparecidos, torturas, esclavitud, deshumanización, humillación, violación, expropiación de bebes, robos materiales, vuelos de la muerte… Todo por la codicia de imponer un modelo económico que favoreciera a unos pocos… Desde que tuvo hambre, el primer pez, se convirtió en un asesino, siempre fue así. El sometimiento. Amos y esclavos. Aquel hombre masa de Ortega y Gasset caminando al ritmo que le marca el poder real, marchando sin hacerse preguntas bajo la seguridad del amo que cuida el rebaño. Hoy el estado vuelve al exterminio pero con armas y estrategias diferentes. Las bestias no necesitan el disfraz, se pasean por los fríos ministerios, ausentes de personas, de trabajadores. Se pasean por los canales de televisión gélidos, desalmados, con un plan que no te incluye. Que te asegura la calle, el frio, el hambre. Que te deja sin médicos, sin educación, sin patria, sin soberanía. El plan suena sin ningún filtro por los parlantes, por las radios, suena y se ve en imágenes crudas con gente que ya ni intenta sonreír al emitir el mensaje, al contrario se jacta de su enojo y de su odio. Otra vez el sometimiento y aquella sensación de creer merecer el padecimiento, de otorgarle al amo aquellas cualidades para protegernos y salvarnos. Pero volvamos a 1985. Es lunes, es 22 y es julio.
En la Argentina se está llevando acabo uno de los juicios más importantes de la historia, juicio que castigará con sentencias, algunas ejemplares, otras no tanto, a los mandos represores, verdugos y cobardes que ejecutaron el plan de desaparición de civiles secuestrados por el estado. En el banquillo se encuentra declarando Víctor Melchor Basterra, con tono monótono, da datos precisos, nombres, lugares, pruebas irrefutables que servirán para hacer justicia, una justicia que no curará nada, pero ayudara a exponer el día que el infierno toco la tierra y se sentaron al festín los peores. Entre la gente, en aquella sala se encontraba el prestigioso y querido amigo de esta casa, antiperonista declarado, hombre que festejó en su momento el golpe de estado y el fin de la democracia, el señor Jorge Luis Borges. El escritor escuchó atentamente el relato de Basterra, relato que por cierto lo conmovió en su forma más etimológica y lo llevo a escribir lo siguiente: …Lo más terrible de una cárcel es que quienes entraron en ella no pueden salir nunca. De este o del otro lado de los barrotes siguen estando presos. El encarcelado y el carcelero acaban por ser uno. Stevenson creía que la crueldad es el pecado capital; ejercerlo o sufrirlo es alcanzar una suerte de horrible insensibilidad o inocencia. Los réprobos se confunden con sus demonios; el mártir, con el que ha encendido la pira. La cárcel es, de hecho, infinita. Si la cárcel lo es, el sometiendo entonces también. En su libro la Fenomenología del Espíritu del año 1807, Hegel escribe un pequeño ensayo, un apartado, denominado La dialéctica del amo y el esclavo, donde muy básicamente cuenta como el humano desarrolla toda una lucha de poder por la autonecesidad de ser reconocido en la conciencia del otro y así poder ser validado. Con el enfrentamiento de dos deseos, de dos conciencias deseantes, comenzará la historia humana, dirá Hegel.
Entre aquellas páginas, reconocerá dos tipos de deseos diferentes, el humano y el animal, siendo el primero un deseo que desea deseos, es decir desea el deseo del otro y con esto su reconocimiento y es por eso que lo busca a través de su sometimiento para posicionarse en un lugar superior, y el segundo, el animal, que es material, proveniente de la naturaleza. Hegel dice entonces, que la conciencia es deseo y la expulsa así del interior humano, de la inmanencia, la exterioriza. El humano entonces desea el deseo del otro y esta lucha se resuelve entonces con el sometimiento del otro por temor a morir. El esclavo será el que de los dos tenga miedo a morir y anteponga este temor a su deseo. Será más fuerte su temor a morir que su deseo de ser reconocido. El otro, claro, funcionará de forma inversa. Su deseo será mucho más fuerte que su miedo, eso lo convertirá en el amo. Queda claro entonces, que aquel que entrega el deseo que lo hacía humano, es un mero esclavo, un inferior. Ante esto, el amo se paraliza. El esclavo, entonces, trabajará para su amo desde su sometimiento haciendo de él un ser pasivo y ocioso entregado al goce del placer. Trabajará entonces la materia para satisfacer a su sometedor, trabajará la naturaleza transformándola, creando así la cultura. La historia humana se construirá de la mano del esclavo. La cultura para Hegel es el desarrollo del esclavo trabajando de manera creativa con la materialidad. Esta creatividad, esta sensibilidad, le devolverá aquella humanidad perdida en la entrega de su deseo y le permitirá sentirse más humano que su amo. Se llegará entonces al cuarto momento que es la conciliación de los contrarios. Los antagónicos estarán conciliados en una síntesis superadora de las contradicciones anteriores que los contendrán. Dicho esto, entonces, podemos decir con alguna seguridad, que la trama del film chileno La Casa Lobo se sostiene y se desarrolla sobre esta dialéctica Hegeliana del amo y esclavo.
La estructura del film será lineal y usará el recurso de
la voz en off para crear una atmosfera intimista, onírica y para remitir
directamente al género literario del cuento narrado. El film completo estará
realizado sobre la técnica del stop
motion y reconoceremos durante el recorrido planteado por sus directores, Cristóbal León y Joaquín Cociña, una gran influencia Lynchiana. Nos encontraremos con la clara intención de la pintura
en movimiento de “Six men getting sick”,
se generará la tensión en los silencios logrados en Rabbits, entraremos en el plano de la pesadilla con el mismo efecto
que David lo logra en The Alphabet. Claramente, por el tipo
de técnica seleccionada, no podemos dejar de nombrar otra gran influencia en
las herramientas estéticas utilizadas por los directores para narrar esta
historia, ese nombre no es otro que el de nuestro querido amigo Jan Svankmajer. Veremos durante toda la
cinta armar y desarmarse personajes delante de nuestros ojos con una belleza
estética pocas veces vista. La película tendrá inteligencia, trabajo
milimétrico y preciso similar al de un orfebre. Logrará el resultado esperado,
contar una historia sencilla, básica,
pero utilizando varias capas de profundidad para hacerlo, comunicando
con todas las herramientas que el cine (el buen cine) dispone. Utilizando una
trama reconocible, elemental y todas sus subtramas, ramificándose en la profundidad
del pensamiento como un árbol que quiere crecer fuerte y estable, que por fuera
nos entrega una dulce y roja manzana escondiendo por dentro todo un universo de
vida oscura y subterránea que también, queramos o no, es parte de aquella
belleza. Hacer buen cine no solo lleva plata, sino, y más que nada, tiempo e
ideas. Imaginación e Inteligencia. Este quizás sea el gran legado de la Nouvelle Vague. Filmar, ir a
buscar que pase algo tras la lente. Eso, que pase algo, el resto es simplemente
maquillaje.
Lucas
Itze.-
Canción
post impresiones
UNIVERSO
LOBO/COCIÑA
Cristóbal
León nació en Santiago de Chile, 22 de noviembre de 1980 y Joaquín Cociña en
Concepción, 18 de marzo de 1980. Empezaron con cortos de animación entre los
que se destacaron Lucía y Luis, que fueron los predecesores de su primer
largometraje La casa Lobo, Nocturno de Chile, Padre Madre, El arca, La bruja y
el amante, Los Andes, Extrañas criaturas, Los huesos y Cuadernos de nombres son
otros de los cortos que filmaron entre 2007 y 2023. Además se dedicaron a
videos musicales de artistas como Camila Moreno, Diego Lorenizi, The Smile o la
reconocida PJ Harvey para su canción I Inside the Old I Dying.
FICHA
TÉCNICA
Título
original: La casa lobo
Año: 2018
Duración: 75
min.
País: Chile
Dirección: Joaquín
Cociña, Cristóbal León
Guion: Joaquín
Cociña, Cristóbal León, Alejandra Moffat
Reparto:
Amalia Kassai, Rainer Hauser, Natalia Geisse.
Fotografía:
Animación, Cristóbal León, Joaquín Cociña
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